Perdón, me demoré mucho escribiendo este cap... espero que lo disfruten... proximamente escribiré un Fanfic de Blood+ para quien guste leerlo.. )

Capitulo 17: La traición

… Integra se acomodaba la usual corbata azul, se colocó sus gafas y puso su saco. Caminó derecho hacia los calabozos pero frente a la puerta el nuevo Hellsing le esperaba muy molesto.

- Integra – le dijo – está Helena y Walter, ellos bien pueden tratar este asunto, Helsing es la mayor organización caza monstruos del mundo, ¿tú crees que no podrán con humanos?

- vida, vida mía, se nota que no has aprendido nada de todo el tiempo que nos conocemos, la cabeza de Hellsing soy yo, no Walter… o Helena. ¡Atacaron a un vampiro de la Corporación Hellsing! Eso es algo que ni en sueños permitiré.

- pero nuestro avión parte en una hora, debemos ir a nuestra luna de miel – decía checho.

- atacaron a Alucard, el es un vampiro de la rama principal, talvez por eso no surgió efecto el balín. Debo revisar qué es y quien lo disparó. – caminó hacia la puerta y lord Andre, tras ella con una mirada de dictador se dirigió a Alucard.

- Si es verdad que eres un vampiro de la rama principal, ¿por qué no te levantas e investigas quien disparo? – replicó claramente molesto y con tono inquisitivo.

- ¿por qué retas al diablo? ¿eh? – repondió con la tranquilidad que lo caracteriza – si me levanto de mí ataúd, será para matarte.

- Lord… Andre… Morrison… definitivamente, es el IDIOTA más grande del país. Le diré esto: Mi amo Alucard no puede salir por dos cosas: "no puede" y "no lo dejaré salir". Además, quien sea que haya disparado, tiene la firme idea de que neutralizó los poderes de mi amo, y si sale, será como poner en evidencia a la única arma de la corporación Hellsing…. Iré yo a investigar. Walter, ¿podría venir conmigo?

- Por supuesto, Srita. Valerious – dijo mirando a Integra y a su esposo – volveré en un momento, Sra. Hellsing.

- Chica policía, Acompaña a Integra a revisar los resultados de las muestras y ponte a sus órdenes – dijo Alucard seriamente.

- Por supuesto Amo Alucard – dijo rompiendo el silencio. Seras casi no había aparecido puesto que su deber como jefe inmediato del personal de Hellsing la absorbía. Se había dedicado a entrenar al nuevo personal, para lo que Helena decía, sería la tercera guerra.

Después de unos largos pasillos hacia el exterior, Walter y Helena se dirigieron al parque y revisar exhaustivamente, pronto amanecería y sería más fácil la visualización de cualquier objeto. Mientras tanto, en el laboratorio, Victoria e Integra miraban como se llevaba a cabo los análisis del liquido verdoso. Integra le ordenó a Victoria que comenzara a movilizar al personal de seguridad, pues nadie estaba alerta.

Hacía ya unos meses que Victoria y Pitt trabajaban juntos y aparentemente se habían vuelto muy unidos, sin embargo, últimamente lo había notado muy extraño, preocupado en realidad, por que nadie se enterara de lo que ocurría en la mansión, al punto que le había pedido a Seras, ser lo más discreta posible, no dar indicios de su incomparable fuerza, delante de nadie… jamás le decía un porqué, tan solo que lo hiciera. Todo eso lo iba recordando mientras avanzaba por los pasillos, el sol, salía desde el horizonte, y entonces ella aprovechó para ponerse los lentes y correr hacia los cuarteles de los soldados.

- Buenos Días señores – gritó Seras, cada uno de los soldados se despertaron inmediatamente – tienen 10 minutos para vestirse y hacer pase de lista – salió del lugar y avisó a los otros soldados.

De regreso al parque, Walter y Helena encontraron lo que aparentemente era un casiquillo, justo desde el árbol donde pudo haber disparado el sujeto, cerca en rama, Helena divisó un pedazo de tela roja que tenía bordada con hilo negro parte de una letra, se la entregó a Walter quien de inmediato llamó a la corporación Hellsing dando un llamado de Alerta.

- ¡Qué! – Dijo admirada – aún debe estar en la corporación, esto no tiene precedentes. Ahora mismo le diré a Pitt y a Seras – Colgó el teléfono.

Mientras Victoria hacia el pase de revista, notó que a uno de los soldados le hacia falta un pedazo del logotipo a su uniforme, se acercó a él y le miró fijo y entonces sintió la necesidad de retenerle por incumplimiento del uniforme de la organización. Después sonó el teléfono en extensión y le dijeron que se fijara si algún soldado le hacia falta un pedazo de uniforme. Con discreción Seras lo llevó a la oficina de Integra; Alucard, Walter y Helena le acompañaban en la oficina; cuando entraron en ella, Sir Integra le apuntaba con una glock en la cabeza. El hombre se conmocionó y enseguida comenzó a decir muchas contradicciones para defenderse, al final del interrogatorio, Integra se quedó con una simple palabra en la cabeza "Millenium".

Después de varios días, Victoria no había visto a Pitt, pero en fin, algún día lo vería; "si lo que me sobran son días" pensaba ella mientras caminaba por los pasillos del calabozo.

Así que después de varios intentos fallidos de encontrarle platicando o fumando con alguien, lo vio parado, "pensando en la inmortalidad del cangrejo" y entonces regresó a su mente la vaga idea acerca de lo que el le había aconsejado.

- ¡Así que tú lo sabias! – le dijo sujetándolo fuertemente por el uniforme – ¡¿por qué no me dijiste que Cranfort está inmiscuido con Millenium?!

- lo siento, no quería tomar partido alguno – dijo sofocado.

- ¿Tienes acaso un vaga idea de que es millenium? – dijo mas calmada – ese hombre filtró no tengo idea de cuanta información de Hellsing. Podría incluso haberles dicho como operamos, eso es darle la manera de matarnos.

- quise decirlo – Victoria lo dejó en el piso – desde que atacaron a Alucard, pero me han cargado la mano con los operativos; no he tenido tiempo.

- pip… yo… lo siento – miró al piso – yo sabía que algo me insinuabas con que no platicara nada acerca de mi condición, tampoco podías delatarte. Lo siento, en verdad, lo siento.

- No se preocupe Señorita Victoria – le sonrió – estaba pensando hablar con Lady integra acerca de esto, es muy difícil, pero ayudará mucho para defendernos de Millenium.

Se separaron para regresar a sus labores, Victoria se sentía, de alguna forma, segura de lo que Pitt le había dicho… y Pitt se sentía aliviado porque ya no debía cargar más con el peso de una verdad tan grande y que desde ese momento había decidido ya no guardar mas verdades en su cabeza. Así que se desvió y caminando hacia la oficina de Integra Hellsing vio a Helena, mirando por la ventana a plena luz del día.

- Señorita Valerious – se acercó a ella – ¿por qué no está durmiendo? – le tocó el hombro.

- Dígaselo teniente – dijo seria – ya no hay tiempo, estoy segura que ya pronto comenzará la guerra.

- a eso me dirijo – sonrió – yo creo que debe saber los pormenores de los informes que Cranfort entregó dio a Millenium.

- no me refiero a eso – dijo – eso ya lo sé, y lo sabe también Integra. Me refiero a Seras y tú. ¿Por qué eres tan tonto como para creer que podrían sostener una relación sentimental cuando hay demasiadas diferencias entre ustedes? Sin embargo, admiro tu valor para decidir entre el amor y la obediencia. Tu humanidad fácilmente se puede cambiar, creo yo, pero sino es posible, al menos tendrás la suerte de morir tú antes que ella…

- ¿a qué te refieres? – Pitt impactado de la crudeza de la pregunta de Helena – yo… no… creo que Seras se interese en mí.

- humano tonto – le sonrió cínicamente - ¿Cómo lo sabrás si no se lo preguntas? – y desapareció.

- la vampiresa tiene mucha verdad en sus labios, ¡cómo demonios lo sabré si no se lo pregunto! – miró el techo, bajo la cabeza y dio la vuelta dirigiéndose nuevamente hacia las escaleras, en busca de Victoria Seras.

Mientras Helena se acomodaba en su cama ataúd para pasar una siesta profunda, cuando una sombra oscura se asomo por la esquina superior derecha de la habitación.

- haz decidido jugar a la celestina, ahora. Que curioso, quieres arreglar la vida de todos y no la tuya, ¿por qué Helena? No entiendo eso en ti. Últimamente te comportas de una forma en la que me da la intuición que quieres que todo sea perfecto para todos… como si algo malo se avecinara. – dijo sentado en la mesa de dibujo y viendo los nuevos dibujos de la Draculina.

- usted y yo sabemos que la guerra con Millenium es inminente, quiero que sean felices por al menos un tiempo – le dio la espalda al ancestral ser.

- ¿y tu qué? – le dijo al oído, lo que ocasionó que se le enchinara la piel.

- yo nada – dijo ella tajante – fue mi decisión olvidarme de mi humanidad, para variar, mi amo parece que ha perdido la cordura.

- yo no he perdido nada – dijo extrañado – mi cordura sigue intacta jeje.

- por supuesto – se tapó con la sábana la cabeza – si me permite, me gustaría descansar tranquilamente, sin un vampiro acechándome por lo bajo, NECESITAREMOS estar frescos cuando la guerra se asome… - "y creo que ya no tardará" pensó cerrando los ojos.

- tienes razón – se levantó – ya espero ese día, guerra, sangre y destrucción, ¿Qué más puedo pedir? – atravesó la pared mientras el ataúd de Helena cerraba por completo.