TALVEZ NO LES AGRADE EL HECHO QUE INTEGRA TENGA "OTRO", PERO EN VERDAD TENGO MIS MOTIVOS... JEJE LEANLO, ES EL COMIENZO DE LA ACCIÓN. DEJEN SUS REVIEWS POR FAVORR!!

¡GRACIAS POR LEER!


Capitulo 18: La hora de la verdad… se declara la guerra.

Habían ya pasado aproximadamente 8 meses desde la traición de Cranfort, parecía que todo estaba perfectamente bien, Integra pudo finalmente pasar una luna de miel decente, Pitt y Seras pasaban más tiempo juntos, las veces que Alucard le preguntaba si había algo entre ellos… Seras se ponía roja y negaba impetuosamente.

Helena siempre caminaba por los alrededores y pasaba largo tiempo idealizando como reaccionar ante la guerra. Integra no tenía tanto trabajo y las juntas con la mesa redonda eran aburridas, Helena trató de tocar el tema de Millenium, pero no prestaban atención a lo que ella decía, así que espero a Integra en su oficina, una noche nublada y fría.

- Integra – atravesó la pared – tenemos que hablar… seriamente – dijo sentándose frente a ella, Integra se quitó los lentes y se talló los ojos.

- ¿Qué sucede? – dijo tranquilamente.

- Estoy enteramente segura que pronto comenzará una guerra con Millenium, casi no hay ataques, y los pocos que hay son insignificantes, delante el ataque contra mi amo. En España no hay signo alguno de neutralización, solo neutralizaron a los mejores de la organización, igual que aquí, en Hellsing. Creen haber neutralizado al más fuerte de la organización de los caballeros protestantes… ¿acaso no es obvio? – dijo preocupada, Integra, nunca había visto esa expresión en la cara de Helena.

- ¿Qué propones Helena? Te escuchó – dijo interesada.

- Que huyas, cuando comience la guerra, que nadie cuide Hellsing, que se vayan los soldados a proteger a sus familias, poco podrán ayudar contra los monstruos de Millenium, Walter lo sabe, vete con él y con tu esposo, desaparece. Ocúltate donde no haya llegado la guerra – soltó unas lágrimas – cuida al bebé en tu vientre. Malos años se asoman… Alucard, Seras, mi gente y yo podremos defendernos y defender a nuestras organizaciones… yo también me iré, mañana mismo a España, instruiré a mis colegas, que deben saberlo.

- eso haré – tocó su prominente barriga y la talló. Integra tenía 7 meses de embarazo, parecían ser gemelos, ambos varones – iré a cualquier rincón de la Tierra con tal de proteger a los herederos – sonrió – gracias por preocuparte.

A la mañana siguiente tal como lo había dicho Helena se fue, sin despedirse de nadie. Prefirió no hacerlo debido a que seria muy difícil dejar aquella mansión; ella partió en un avión privado de la Organización Hellsing.

Cuando hubo arribado a la SOCS, un grupo de gente le recibió en la entrada de lo que aparente era un monasterio, lo primero que hizo fue pedir los informes de la guerra contra Millenium, encontró muchas cosas muy interesantes de aquella corporación y que todos estos años se habían encubierto vendiendo armas biónicas para guerras. Helena estudió también a cada uno de los integrantes de los cuales, después de quienes habían sido neutralizados, le llamaron la atención, uno de ellos era un pirómano se llamaba Erick, un telépata, Herson y finalmente un licántropo, Marina. Ellos tres eran los escogidos para ir con ella a Inglaterra y pelear con la organización Hellsing. Los entrenamientos eran lo suficientemente intensos y aún más para los seleccionados. La mayoría de la tarde y parte de la noche era el tiempo acostumbrado por ella para resolver papeleo atrasado, entre las miles de carpetas que debía revisar hubo una de la que no tenia conocimiento alguno, habían irregularidades del ingreso monetario que entraba con el que salía, así que durante la madrugada revisaba las instalaciones del antiquísimo inmueble que en verdad eran muy malas, sin embargo ella suponía que era porque el mismo personal le había dicho que hacía ya algunos años que les habían negado el ingreso presupuestal por la falta del heredero Valerious; pero no, no era así, al tiempo entraban grandes sumas de dinero, lo cual no extrañó nada a la Vampiresa, "raro sería que no pasara" dijo para sí misma.

Caminó hacia un pequeño jardín ubicado hacia la mitad del lugar y se sentó cerca de una fuente y comenzó a extrañar a todos, pero por alguna razón extrañaba más Walter, talvez sería porque fue quien no se comportó mal con ella y la aconsejaba en cada desplante de su amo, "siempre fue amable conmigo" – sonrío – "como no querer al viejito, jaja".

Al día siguiente, Walter recibía una llamada desde España, preguntando por el estado de salud de Integra, ya que se aproximaba el nacimiento de los nuevos Hellsing. Helena realmente se había preocupado por todo ese asunto, Alucard miraba a Walter hablar con Helena y deseaba poder arrebatarle el audífono para hablar con ella y regañarla por haberlo dejado tirado en la mansión escuchando los malos ratos de Andre Hellsing.

- por supuesto, yo le digo – dijo sonriendo – gracias por hablar señorita Valerious – Walter colgó el teléfono y miró a Alucard. – no dejó recado alguno para usted – y siguió caminando.

- eso no es cierto – Miró el telefono y una idea macabra recorrió la mente de Alucard por fracciones de segundos, cuando fue interrumpido por una gran explosión cerca de algún lugar. Miró al teléfono (otra vez) y salio en busca de Integra. – Debemos irnos… Ahora – dijo Alucard sentado en un sillón cómodamente - y creo saber a dónde – sonrió.

- ¡qué demonios fue eso! – entró gritando a la habitación el maridito de la señora Integra.

- una explosión imbécil – dijo tranquilamente el Nosferatu – guarda lo necesario, nos vamos y no esperarás que Walter o yo llevemos las maletas al aeropuerto. NOS VAMOS DE VISITA A ESPAÑA. – sonrío

- ¿por qué a España? – preguntó Walter – ya le avisé a la srita. Victoria Seras.

- por que España es seguro, por ahora al menos – sonrió mostrando su blanca dentadura.

- Walter, dile al personal de Hellsing que es libre de ir con sus familias y defenderlas como puedan – dijo Integra recordando la promesa que le hizo a Helena. – vámonos ya… más tarde será difícil de salir del país. – apenas pudo levantarse de la cama pues lo pesado de la barriga le impedía caminar bien. Alucard ayudo a su ama a caminar hasta la limusina para ir directo al aeropuerto, Alucard no llevó nada mas que sus armas. "si a final de cuentas regresaré a pelear" pensó para sus adentros.

Entrada la madrugada Helena caminaba por el patio cerca de la fuente, tal como lo había hecho hacía algunas semanas cuando sintió que alguien le miraba, miró lenta y discretamente, cuando vio brillar dos ojos carmesí; se sintió angustiada pues la presencia de Alucard en ese lugar solo auguraba una cosa: la guerra había sido declarada.

Caminó hacia él y lo saludo un poco nerviosa, Alucard no tardó nada en decirle lo que había sucedido, desde ahí Helena comenzó a sudar frío pues era la primera vez que estaba en medio de una guerra, el Nosferatu, sin embargo, sonaba tranquilo.

- Sir Integra… y compañía – esto último con incomparable bochorno – están ahora en tu oficina esperando verte.

- bueno, pues vamos a ver que podemos hacer por ellos, ¿ya han nacido los herederos? – dijo.

- no, aún no… pero ya no tarda en reventar – dijo con sarcasmo mientra Helena reía.

- ¿se ve muy "grande"? – dijo aún burlona –no creo que la 'situación' esté como para que "reviente" - mientras hacía las comillas con sus dedos.

Caminaron por largo pasillo hecho de piedra, hasta una puerta de madera oscura, sin más la abrió encontrando a las tres personas que extrañaba y por supuesto uno que no.

- buenas noches… - dijo acercándose a tocar la pancita de la dama

- pues no tan buenas, en Londres ya comenzó el bombardeo, seguramente ya está siendo televisado en todo el mundo. – respondió la rubia un poco cansada por el ajetreo del día.

- bueno, supongo que este lugar será un buen lugar para que se alojen, pero los bebés ya no tardan en nacer y la verdad es que no llegaremos pronto a un hospital. – dijo Helena con seriedad en la mirada.

- de hecho no creo que haya un hospital en muchos kilómetros a la redonda – dijo asqueado el Sr. Hellsing (aunque nos dé odio ¬.¬')

Todos se quedaron callados intentando ignorar los malos comentarios del desquiciado ser, es decir, ¡hasta Alucard se había estado comportando mejor que él!, aunque obviamente al tipo (el marido de Integra) le pesara toda esta situación, debía aguantarla si quería salir vivo de esta.

Helena acompañó a los visitantes y les asignó una habitación para que pasarán la noche o las noches que pudieran pues bien sabían que también ahí llegaría la dichosa guerra, y pues no dormían tan tranquilos.

Alucard, Seras y Helena caminaban por los pasillos tratando de hacer el menor ruido posible, atravesando cada extremo del lugar, planeando una estrategia que deberían llevar a cabo, Seras y Helena se preocupaban pues de por sí una guerra es fea, ¿de qué trataría esta? Alucard decía que la gente se enteraría esta vez de la existencia de las organizaciones que se dedican a la caza de monstruos y que en verdad, sería algo muy alarmante. Todo como lo conocían iba a cambiar drásticamente y solo restaba pelear y ganar, obviamente.

Cuando el amanecer llegó, todos hablaban de lo sucedido en Londres y que se había maquillado la información. "que no se qué país había sido traicionado por Londres, en cuanto a la venta exclusiva de materiales biológicos" , todos lo decían, la ciudad se mostraba preocupada por la reacción que tendrían los demás países y rogaban por que su país no cometiera la idiotez de apoyar a alguno de los dos países en cuestión.

Pasadas las horas la tensión subía cada vez más, Estados Unidos aprovechó esa confusión para saldar viejas deudas con Iraq, debido a el primero acusaba al país del medio oriente por la venta ilegal de armas de fuego que utilizaba Londres para su batalla, así que vendió armas biológicas para el país X. Integra por su parte se sentía muy angustiada y esa angustia no fue la mejor compañera ya que le adelantó el parto, esto fue a las 01:00 am cuando menos posibilidad de transportarse había.