Cap. IV. La Villa de Saga.
Habían pasado dos días desde que salieron de la Villa de la Roca, la Hyuuga sabía que eran perseguidos por sus compañeros por lo que evitaba detenerse tan seguido, solo seguía al pelinegro que iba con ella, no hablaba solo iba concentrado en el camino por lo que ella se sentía algo vacía, un vacio frio que la lastimaba pero no entendía porque.
-Intenta desaparecer tu presencia- Dijo por fin el pelinegro girando su cabeza para poder ver como la peliazulada asentía y se detenía para intentar esconder su poder.
-Uchiha-san que sucede?- Pregunto en un susurro viendo como este la tomaba del brazo y la jalaba hacia una parte del bosque más espesa.
-Tus compañeros están muy cerca- Le susurro al apretarla contra su pecho para esconderla un poco más. –Debemos esperar-
-Ha-hai- Dijo entrecortadamente la peliazulada totalmente sonrojada ante el acto del chico.
Hinata pudo sentir como se acercaban a ellos varios de sus ex compañeros, sintió un poder muy familiar y se sobresalto, haciendo que el pelinegro la acercara mas a él, ella apoyo su cabeza en el pecho del chico sintiendo el corazón del pelinegro, latía agitadamente cosa que sorprendió a la peliazulada pero evito hacer algún movimiento para evitar ser descubiertos.
La Hyuuga es bastante cálida Pensó el pelinegro al sentir como la peliazulada posaba sus manos sobre su pecho para acomodarse mejor y sintió por primera vez desde que la tenía en aquella posición su mano entre los suaves y largos cabellos de la chica. –Sentiste a Sasuke?- Pregunto mientras la chica solo asentía.
-Uchiha-san- Empezó subiendo su mirada para encontrarse con los ojos rojos del chico. –Con ellos esta un compañero que seguro rastreara mi olor-
-Hmp- El pelinegro sintió frustración al escuchar aquello, tendría que pensar rápido para esquivar a aquel chico. –Por eso es que han llegado hasta aquí- Susurro viendo como la chica asentía y bajaba la cabeza avergonzada.
-No era mi intención…- Empezó pero el pelinegro negó con la cabeza haciendo que se calmara. –Gomen Uchiha-san-
-No te disculpes- Dijo más frio de lo normal el pelinegro y saco de su capa un pañuelo blanco. –Toma esto y empieza a pasártelo por todo el cuerpo-
-Nani?!- Se alarmo la chica al ver como el pelinegro cerraba los ojos comprobándole lo que había entendido. –Uchiha-san yo…-
-No hay tiempo, hazlo antes de que nos encuentren- Dijo molesto quitando sus brazos de la cintura de la chica para permitirle hacer lo que él le había dicho.
-Como diga- Dijo algo insegura y empezó a quitarse la capa para dejar solo las pequeñas prendas de lucha que le había dado Konan, Bueno no tengo que desnudarme completamente Pensó suspirando y empezando a pasar aquel misterioso pañuelo por las partes descubiertas de su piel, luego por la ropa y de ultimo a la capa.
Se tarda demasiado Pensó el pelinegro abriendo los ojos para ver como la peliazulada estaba tomando la capa para volver a ponérsela pero se detuvo al notar que el pelinegro la miraba y un sonrojo se apodero de la cara de la chica. –Agáchate- Dijo y la jalo nuevamente hasta su pecho.
-Uchiha…- Susurro la chica solo para ser apretada aun más contra el pecho del pelinegro pudo ver como sobre ellos estaban el rubio y la pelirrosa. Naruto-kun me está buscando, demo… Corto su pensamiento al sentir la mano del pelinegro en su cintura descubierta.
Su piel es muy suave Pensó el pelinegro sin quitar la vista del jinchuriki y la chica que lo acompañaba, cuando por fin saltaron hacia otro lado bajo su mirada para encontrarse con la cara sonrojada de la peliazul. –Ese pañuelo tiene un químico que hace que nuestro olor desaparezca del ambiente por eso te pedí que te lo pasaras, la capa ya viene con ese químico por lo que no tenias que pasárselo- Dijo sin dejar de mirar los ojos perlados de la chica.
-Ha-hai!- Dijo avergonzada de cómo la miraba el chico. –Byakugan- Susurro y aparecieron las venas alrededor de sus ojos. –Vamos Uchiha-san, dijo que no había tiempo que perder- Y diciendo esto salió del escondite y salto hacia una rama cercana.
Esta niña no piensa Pensó viendo como estaba en sus brazos la capa de la chica, suspiro y siguió a la peliazul. –Como me guiaras si no sabes dónde íbamos?-
-Gomen, demo hay que salir del bosque lo antes posible- Dijo firmemente empezando a saltar un poco rápido pero guardando silencio. –Uchiha-san…-
-Hmp- El pelinegro llego hasta el lado de la peliazulada y la jalo acorralándola en un árbol.
-Uchiha-san que…-
-Shhh- Dijo y le señalo a uno de los bichitos que estaban caminando en la rama a la cual la chica iba a saltar. –Uno de tus ex compañeros controla esos insectos no?- Le susurro al oído sintiendo como la chica empezaba a respirar rápidamente.
-Ha-hai- Empezó algo nerviosa viendo como el pelinegro sonreía ante tal respuesta. –Uchiha-san debemos continuar sino podrían…-
-Tranquila- Le susurro sintiendo como la peliazulada temblaba al sentir su aliento chocar contra su cuello. Que me pasa? Esto no puede pasarme a mi Pensó y de golpe le dio un dolor de cabeza nublándole la vista, cayendo semi-inconsciente sobre la peliazulada.
-Itachi-san- Susurro asustada la ojiblanca al sentir como el chico se desvaneció. –Que hago, debo moverme rápido- Dijo y salto con dificultad hacia otras ramas buscando algo desesperada la salida de aquel bosque.
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-Que sucedió?- Pregunto el chico sentándose en el futon viendo a un señor bastante mayor. –Sasuke…yo estaba muerto…-
-Así que no recuerdas como llegaste aquí?- Dijo con una mueca triste el anciano. –Estabas al borde de la muerte cuando te encontramos-
-Yo estaba en una batalla, y creí morir- Dijo cerrando los ojos intentando recordar. –Solo veo la luna en el cielo oscuro, que sucedió?-
-Solo te curamos- Dijo el anciano poniéndose de pie. –Deberías descansar un poco más, todavía estas algo débil, luego de esa batalla-
-Batalla? Solo recuerdo una- Dijo el chico poniéndose de pie y colocándose las manos en una de las costillas. Que es todo esto, no recuerdo que Sasuke me hay lastimado en el costado
-No fue la batalla en la que casi mueres, solo fue otra batalla sin importancia- Dijo el anciano cerrando la puerta.
Que es esto solo recuerdo el día en que casi muero, esa noche me rendí, esa noche… Dejo de pensar al sentir una punzada en las sienes, se giro al sentir como alguien entraba de golpe al lugar.
-Como esta?- Pregunto una voz femenina. –YO no quería que esto sucediera-
-Es mejor que vuelvas con los tuyos- Se escucho la voz del anciano. –El está mejor, solo recuerda cuando lo trajiste-
-Iie, el no puede- Se escucho como la voz femenina se apagaba y creía un sollozo. –No puede ser que el…-
-Vete, nosotros curaremos lo que queda de sus heridas- Dijo el anciano mientras se escuchaba como se abría una puerta.
-Yo solo quiero…- Dijo la chica todavía entre sollozos.
-Despedirte?- Completo el anciano soltando una risa. –El lo olvido, ni siquiera te recordó- Dijo mientras se hacían más fuertes los sollozos de la chica.
Que está sucediendo aquí? Se pregunto el pelinegro poniéndose de pie y caminando con dificultad hacia la puerta que lo encerraba en aquella habitación, llego solo para observar como cerraban la puerta de la casa. –Quien…-
-Nadie importante, solo debes descansar- Dijo el ancianos llevando al chico de nuevo al futon.
-Debo irme- Dijo el pelinegro deteniendo al anciano. –No tengo tiempo que perder aquí-
-Te irás cuando te recuperes- Dijo y sonrió señalándole el futon. –Si realmente te intereso aquella chica deberás descansar- Dijo y como si fuera una orden se acostó en la cama, cerrando nuevamente los ojos.
Era un sueño Pensó el pelinegro al abrir los ojos y encontrarse de lleno con los perlados ojos de la chica. –Hmp-
-Que bueno Itachi-san- Dijo soltando un sonoro suspiro. –Pensé que le había sucedido algo grave-
Siempre es el mismo sueño Pensó fijando su mirada oscura sobre los claros ojos de la chica. –Donde estamos?-
-Oh- Dijo sorprendiéndose la peliazulada. –Llegamos a la Villa de Saga, supongo que usted no ha estado aquí…-
-Aquí era hacia donde me dirigía- Completo el pelinegro poniéndose de pie. –Como…-
-Fue la primera villa que encontré con mi byakugan- Dijo la chica poniéndose de pie para ayudar al pelinegro. –Itachi-san no debería ponerse de pie tan rápido no sabe…-
-Estoy bien- Dijo molesto soltándose del agarre de la chica. –Aquí es donde entrenaremos- Dijo señalando la entrada de la villa.
-Demo…- Dudo la chica al ver a los habitantes tan tranquilos y no se veía rastro de que alguien supiera algo de los ninjas. –Esta aldea no es de ninjas, podríamos dañar a estas personas-
-Por eso es el lugar perfecto para entrenarte- Dijo el pelinegro caminando con algo de dificultad hacia la villa. –Solo yo sabía llegar a ella-
-Nani?!- Dijo sorprendida la chica corriendo para alcanzar al pelinegro. –Como…?-
-Aquí me atendieron cuando estaba a punto de morir- Dijo sin entender el porqué de la confesión con la chica.
-Ya veo- Dijo la chica bajando la cabeza. –Debió ser duro, enfrentarse a su ototo y perder, además de casi morir- Medito intentando no sonar muy deprimida.
-Tsk- Chasqueo la lengua en señal de fastidio y miro de reojo como la chica se encogía de hombros intentando ocultar su dolor. –Te sucede algo?- Pregunto indignado deteniéndose de golpe.
-Es solo que mi imoto es también mi rival y mi otosan siempre nos enfrentaba, ella es mejor ninja que yo- Dijo alzando la cara y sonriéndole con melancolía haciendo que el pelinegro se confundiera.
Si perdía entonces porque intenta fingir felicidad? Se pregunto percatándose de cómo estaba la chica, tenía solo el conjunto negro, recordó que recogió la capa de la chica antes de quedar inconsciente. –Tsk- Gruño molesto dándose cuenta que no la tenía por ningún lugar.
-Sumimasen- Se disculpo de inmediato la peliazulada haciendo una reverencia. –No debí contarle eso, no es su problema-
-Hmp- El pelinegro levanto su vista y vio como la chica lo miraba suplicante. –Toma la mía, aquí deje una para cuando volviera- Dijo girando su cabeza mirando de reojo como la peliazulada tomaba algo confundida la capa del chico.
-Domo Itachi-san- Dijo la chica sonriendo de alegría haciendo que el pelinegro sonriera de manera involuntaria. –Vamos, debe estar cansado-
-Solo estaremos aquí para comer y dormir- Dijo mientras se acercaban a la entrada, viendo como la chica asentía sonriente. –Hmp-
-Itachi-san?- Llamo la chica al ver como un anciano se acercaba a la pareja. –Creo que vienen a recibirlo- Dijo sonriente.
-No esperaba verte tan pronto- Dijo el pelinegro girando su cabeza indicando molestia.
-Itachi-kun- Dijo el anciano riendo notando la presencia de la chica. –Y tú?- Dijo sorprendido.
-Hyuuga Hinata- Dijo la chica algo sonrojada e inclinándose ante el señor.
-Es bastante animada- Dijo el anciano sonriendo complacido. –Estas de paso?-
-Hmp- El pelinegro empezó a caminar hacia una dirección específica.
-Hacia dónde va?- Pregunto curiosa la peliazulada. –Vinimos para entrenarme nn Itachi-san es mi senpai en el grupo-
-Ya veo- Dijo el anciano algo preocupado. –Así que se quedaran algo de tiempo no?-
-Hai! Solo unas cuantas semanas- Dijo la chica al notar como el pelinegro gruñía corrió hacia el dejando a un confundido señor atrás que los miro y solo les pudo regalar una mirada de lastima.
-Te agradezco que no digas que hay ninjas en esta villa- Dijo el pelinegro parado frente a una puerta viendo llegar al anciano. –No hay suficiente gente para defender la villa-
-Lo sé, como siempre vendrás al atardecer no?- Dijo el anciano permitiéndoles el paso. –Debo atender algunas cosas, acomódate como siempre e indícale una habitación a tu compañera- Dijo el anciano saliendo de la casa.
-Hmp- El pelinegro camino hacia el centro de la casa del anciano. –Nunca deberás dar esta ubicación, es una villa bastante escondida- Dijo sentándose en uno de los sillones.
-Oh! Hai!- Dijo la peliazulada caminando hacia el pelinegro y sentándose a su lado. –Itachi-san está bien?- Pregunto algo preocupada la chica acercándose un poco para poder tocar la frente del chico.
-Estoy bien- Dijo el pelinegro apartando de un golpe la mano de la chica. –Instálate donde quieras, mañana empezaremos el entrenamiento- Dijo y se puso de pie caminando hacia una de las puertas.
-Como diga- Dijo la chica algo triste pero se puso de pie y empezó a caminar hacia otra de las puertas.
No debí haberla traído Pensó el pelinegro viendo de reojo como la chica entraba a una de las habitaciones.
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-Donde están?- Pregunto entre las sombras un hombre.
-Perdí su rastro, cuando la volvió imperceptible al olfato de aquel perro blanco- Dijo la planta saliendo de su escondite. –Porque tanto interés en esa chica?-
-No es tu problema, encuéntralos y vigila a Itachi podría pensar en hacer cosas que no son- Dijo el hombre enmascarado girándose hacia la planta. –Avísame cualquier cambio en ella-
-Como digas, solo una última pregunta- Dijo la planta esperando la respuesta del hombre que mirándolo asintió. –Itachi perdió realmente la vista?-
-Ni yo sé esa respuesta- Dijo el hombre cruzándose de brazos. –No parece el de antes eso es seguro-
-Crees que Kisame sepa algo?-
-Iie, Itachi es un Uchiha y los Uchiha no mostramos debilidad ante nadie- Dijo el enmascarado caminando hacia una gran estatua. –Son años de tradición y orgullo-
-Una chica podría ser capaz de romper esa tradición- Murmuro la planta ganándose una mirada reprobatoria por parte del otro hombre. –Solo podría suceder-
-Insinúas que esa chica me está afectando?- Dijo apareciendo frente a la planta y tomándola por el cuello. –Es una nueva recluta eso es todo- Dijo con voz asesina mientras colocaba un kunai en el cuello del hombre.
-No deberías ponerte así- Dijo la parte blanca de la planta. –Si no sirve podremos comérnosla- Dijo maliciosamente la parte negra del hombre. –Disfrutaremos de esa tersa piel-
-Ni se te ocurra ponerle un dedo encima- Amenazo el enmascarado dejando ver su sharingan. –Ella es una Hyuuga y nos será muy útil-
-Como digas- Dijo la planta liberándose del agarre del hombre. –No me parece muy razonable esa respuesta- Murmuro la parte negra mientras que el otro solo asentía.
-Vete, tienes una misión que cumplir- Dijo el enmascarado volviendo a pararse frente a la gran estatua, la planta asintió y desapareció internándose en el suelo mientras el Uchiha suspiraba.
Itachi, que estas planeando realmente Pensó iluminando la gran estatua de un hombre, con las orejas puntiagudas y ropas extrañas.
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-Vamos Itachi-san- Sonó la voz de una mujer mientras reía. –Falta poco-
-Hmp- El pelinegro se detuvo para apoyarse en uno de los arboles sin mirar a la figura de la mujer.
-Recuerdas?- Dijo la mujer acercándose al chico mientras ponía sus manos en su rostro. –Eres un Uchiha, recuerda lo que eres-
-Prefiero no hacerlo, es mejor así- Dijo el pelinegro mirando como empezaba a ocultarse el sol matizando el cielo de colores rosados y naranjas. –Estar aquí es muy tranquilo-
-Itachi-san, realmente no recuerdas esa noche donde me contaste toda la verdad?- Dijo la mujer jalando la chico de uno de sus brazos para que se girara a verla.
-Deja, no molestes- Dijo el pelinegro se giro hacia la chica…
-Otro sueño- Dijo el pelinegro abriendo lentamente sus ojos. –Esa mujer siempre está en mis recuerdos- Dijo sentándose en el futon girando su mirada hacia la ventana que le permitía ver la oscuridad de la noche, soltó un suspiro y se puso de pie, camino hacia la puerta y sintió como algo fuera de ella se movía.
Hay alguien en la casa? Se pregunto extrañado abriendo lentamente la puerta y encontrándose con al peliazul caminando alegremente por la cocina con unos cuantos platos. –Que haces?- Pregunto sobresaltando a la chica.
-Itachi-san- Dijo la chica poniendo sus manos sobre su pecho. –Pensé seguía dormido, Tetsu-san me permitió preparar la cena- Dijo con una sonrisa, el pelinegro giro su cara hacia la sala y se encontró con el anciano sentado complacido de lo que hacia la chica.
-No deberías hacerlo- Dijo el pelinegro caminando tranquilamente hacia el hombre mayor. –Sabes muy bien que pueden hacerlo tus sirvientas- Susurro sin quitarle la mirada de encima a la chica.
-Ella se ofreció y como negarme ante esa hermosa chica- Dijo sonriendo viendo como la peliazul terminaba de servir la comida. –Vamos, ella lo hizo porque se preocupa por ti- Dijo el hombre al tiempo que se ponía de pie dejando a un Itachi confundido.
-Ojala le guste Itachi-san- Dijo la peliazulada captando la atención del pelinegro que giro su mirada y se puso de pie. –Es miso- Dijo la chica poniendo una bandeja en uno de los puestos de la mesa.
-Arigatou- Susurro el pelinegro viendo de reojo como la chica sonreía y se iba encantada a buscar su plato. –No entiendo que quisiste decir- Susurro al anciano que solo sonrió y movió su mano restándole importancia al asunto.
-Tetsu-san desde cuando es el líder de esta villa?- Pregunto la peliazulada sentándose frente al pelinegro que solo la observaba mientras comía.
-Desde hace muchos años que soy líder de esta villa, muy pocos ninjas saben donde esta- Dijo el anciano sonriendo. –Esta villa según dicen es la villa sagrada de los amantes- Dijo haciendo que la peliazulada se ahogara con el miso poniéndose totalmente roja mientras el anciano reía.
-Como?- Dijo la chica viendo como el anciano asentía. –Esta villa, la villa de los amantes? No lo entiendo!- Dijo limpiándose un poco y bajando la mirada para que el pelinegro no viera el sonrojo.
-Según dice la leyenda esta villa la fundo un demonio que se enamoro de una humana- Empezó viendo la cara de asombro de la chica mientras el pelinegro se limito a gruñir. –Solo unos cuantos logran encontrarla, las personas que están realmente enamoradas-
-Ya veo, y entonces como…- Dijo la peliazulada girando su mirada hacia el pelinegro.
-Solo es una leyenda, no puede ser más que mentira- Dijo molesto el pelinegro poniéndose de pie. –Ya termine, gracias por la comida- Dijo fríamente y se retiro de la mesa.
-Itachi-san- Dijo la peliazulada haciendo ademan de seguirlo pero el anciano la retuvo negando como la cabeza. –Demo…-
-Es mejor que lo dejes solo, el tiene mucha rabia contra esta villa- Dijo el anciano viendo como el pelinegro salía por la puerta principal de la casa. –Hay cosas de su pasado que no logra entender-
-Ya veo- Dijo la peliazulada bajando la cabeza algo avergonzada. –Esta buena la comida?- Pregunto luego de unos minutos cuando vio que el anciano estaba terminando de comer.
-Muy buena, debo decirle a Itachi que te traiga más seguido- Dijo poniéndose de pie, mientras miraba a la peliazulada como reía. –Debo ir a resolver unos asuntos, llegare tarde- Dijo dándole la espalda a la chica.
-Matte- Dijo la peliazulada cuando el hombre iba a salir de la casa. –Onegai, dígale a Itachi-san que no se quede mucho tiempo por fuera- Dijo algo preocupada viendo a los ojos al hombre que solo asintió y salió de la casa.
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Salió de la casa sin un rumbo fijo en su mente, solo se guiaba por donde su cuerpo creía que era el lugar, se empezó a internar en el bosque de aquella villa vio como en el centro un rayo de luna iluminaba un grupo de pequeñas flores de color plata, tenían gotas de agua que le daban un brillo aun más bonito.
Creo haber estado aquí Pensó el pelinegro al detallar el lugar y darse cuenta que habían marcas de kunai en los arboles, además de cortes en las ramas y un pequeño brote donde parecía que había habido un incendio. –Esto…- Dijo al centrar su atención a una marca bastante irregular, pasó sus manos sobre la marca y sintió una punzada en la sien que lo hizo caer de rodillas.
-No deberías estar aquí- Se escucho la voz de una mujer de cabellos largos negros. –Itachi-san cuanto tiempo sin verlo- Dijo y sonriendo camino hacia el.
-Kushina, que sorpresa- Dijo el pelinegro poniéndose de pie. –Me sorprende que estés en la villa-
-No te sorprendas tanto, es un lugar muy tranquilo, creo que dejare mi labor de ninja- Dijo sonriendo empezando a caminar junto al pelinegro. –Esta vez porque viniste?-
-Akatsuki- Dijo fríamente caminando un poco más rápido. –No debería estar hablando contigo- Dijo sin girarse a verla.
-No diría nada que pudiera lastimarte Itachi-san- Dijo la chica sonriendo haciendo que de la sorpresa el pelinegro se girara y viera el destello plateado de sus ojos.
-Debo irme- Dijo confundido y saltando hacia las ramas perdiendo en el espeso paisaje. Que fue eso, lo he visto antes Pensó mientras saltaba fuera del bosque lo más rápido que podía.
-Debo salir de aquí- Murmuro llegando a las calles de la villa que estaban casi desiertas, camino intentando no producir confusión en los pocos habitantes que lo observaban.
-Itachi-san- Escucho una voz femenina detrás de si desconcertándolo, se quedo quieto y espero que la mujer se acercara. –Que bueno que lo encuentro- Dijo la mujer tomando el brazo del chico.
-Eres tu- Dijo sintiéndose aliviado girándose para encontrarse con los ojos perlados de la Hyuuga. –Que haces por aquí?-
-Etto…- Se sobresalto ante tal pregunta sonrojándose. –Está preocupada por usted, no se veía bien en la cena- Dijo bajando la mirada, haciendo que el pelinegro soltara un gruñido muy bajo.
No es Kushina, esa chica se me hace conocida pero no sé de donde Pensó mientras veía a la peliazulada con la cabeza baja frente a el, gruño y solo paso su mano por el cabello de la chica. –Vamos- Dijo empezando a caminar.
-Ha-hai!- Dijo emocionada la peliazulada y empezó a caminar detrás del pelinegro. –Mañana comenzara mi entrenamiento cierto?- Dijo alegremente mientras el pelinegro solo asentía algo distraído, Hinata solo sonrió ante tal respuesta y empezó a ver los pequeños locales que seguían abiertos, llamando su atención.
Caminaron un largo trecho, el pelinegro estaba algo fastidiado de aquella situación veía como la peliazulada sonreía y miraba las cosas que vendían en aquellos locales, reconocieron el camino que los llevaba hasta la casa del anciano llegando hasta la entrada en pocos segundos.
-Itachi, te estuve buscando- Dijo el anciano al ver llegar al pelinegro. –No podía entrar y ver a tu compañera…- Pero se corto al ver como la peliazulada sonreía melancólicamente detrás del pelinegro.
-Ohayo Tetsu-san- Dijo la chica caminando hasta el interior de la casa. –Hasta mañana Itachi-san- Dijo mirando al pelinegro que solo asintió y luego se giro hacia el anciano. –Hasta mañana Tetsu-san- Dijo y entro en la casa dejando a los dos hombres solos.
-Actúas diferente- Dijo el pelinegro empezando a caminar hacia la puerta principal.
-No tanto como tu- Dijo el anciano deteniendo el paso del pelinegro. –Esa chica no es para ti-
-Hmp?- El pelinegro no dijo nada pero puso cara de extrañeza ante aquella frase, luego de unos segundos sonrió con supremacía.
-Te lo repito esa chica no es para ti- Dijo el anciano quitándose de en medio del chico. –No deberás pensar en ella como algo más que compañera de equipo-
-Quien te crees que eres para darme ordenes- Dijo desafiante el pelinegro activando su sharingan. –Ella es solo un miembro de akatsuki, no significa ni vale nada para mí- Dijo abriendo la puerta de golpe. –Recuérdalo la próxima vez que pienses en decir cosas tan estúpidas-
-Itachi- Susurro el anciano mientras el pelinegro gruñía y entraba en la casa dejando la puerta abierta para que el anciano pasara. Esto no puede ser bueno Pensó mientras cerraba la puerta y pasaba la llave.
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-Ya está muy oscuro no podemos seguir buscando- Dijo la voz de una mujer deteniendo a sus compañeros.
-Opino lo mismo- Dijo un ojiverde iluminado por la luna. –Sasuke no podemos seguir durante algunas horas, y tus compañeros están exhaustos-
-Akamaru perdió su rastro hace horas- Dijo el castaño saliendo de uno de los arboles junto a su gran perro blanco. –Debemos descansar-
-Tsk- Chasqueo la lengua el pelinegro viendo como los demás grupos llegaban hasta donde él y se veían agotados. –Descansaremos hasta que amanezca- Ordeno saltando hacia un claro.
-Al fin ttebayo- Dijo enérgicamente el rubio siguiendo al pelinegro. –Sasuke cuando volviste?-
-No te importa- Dijo cortante el pelinegro aterrizando en el suelo a los segundos todos los demás miembros aterrizaron detrás de él. –Los veré cuando este saliendo el sol, mientras tanto intenten descansar o sino hagan lo que les plazca- Dijo llegando hasta un árbol y apoyándose en su tronco para descansar.
-Quien lo hizo líder de misión- Susurro el chico de cejas pobladas a la castaña de moños que sonrió intentando esconder su risa.
-Neji-kun?- Dijo la castaña de moños viendo como el castaño de cabello largo se acercaba a ellos.
-No hay de que preocuparse, no hay enemigos ni emboscadas- Dijo viendo como el pelinegro de gafas asentía mientras un insecto aterrizaba en su brazo. –Vamos a descansar, debemos seguir buscando-
-Hai!- Dijeron al unísono la castaña y el cejas pobladas separándose del resto para descansar.
-Vaya que son eficientes- Dijo la rubia dejándose caer junto a la pelirrosa que miraba distraídamente hacia el grupo del pelinegro.
-Tenia demasiada hambre- Se quejo el pelinaranja sacando una bolsa de papitas sentándose junto al pelinegro de coleta que abrió uno de sus ojos cansadamente.
-Que problemático, ahora hay dos líderes- Dijo viendo por donde se había instalado el grupo de Neji y del otro lado el grupo de Sasuke.
-No sé de que te quejas casi ni has hecho nada- Lo regaño la rubia viendo como caminaba hacia ellos un rubio bastante contento. –Y a ti que te pasa? No estás cansado?-
-Iie, solo tenia un poco de hambre- Dijo el rubio rascándose la nuca mientras veía como el pelinegro dibujante descansaba en lo alto de un árbol. –Sai no perdió el tiempo-
-Igual que Kiba- Dijo la pelirrosa señalando al castaño que estaba apoyado en su gran perro aparentemente dormido. –Porque crees que Sasuke-kun este tan interesado en buscar a Hinata?- Pregunto a nadie en particular mientras el grupo que quedaba sorprendido.
-Es Hinata- Dijo sonriendo la rubia. –Es muy buena con todos, no podemos permitir que la dañe akatsuki-
-Hai, demo porque la busca con tanta insistencia?- Volvió a preguntar girando su mirada hacia el pelinegro, escuchando detrás de ellos una risa bastante malvada.
-Vaya que si serán inocentes- Dijo la pelinegra de gafas saliendo de entre las sombras. –No supieron que ella fue la que hizo que Sasuke se quedara en su villa?- Dijo mirando desde arriba a la pelirrosa.
-Ella?- Dijo la pelirrosa sin creerlo viendo como el resto del grupo miraba hacia otro lado. –Porque ella?-
-Sakura no importa- Dijo la rubia viendo como el pelinegro de coleta y el pelinaranja se separaban del grupo. –Simplemente ella es muy buena, y pues Sasuke la quiere ayudar-
-Iie, no creo eso, debe haber algo mas- Dijo la pelirrosa soltándose del agarre de la rubia. –Tu has estado con Sasuke, que te ha dicho? Porque volvió realmente?-
-Crees que te lo diría?- Dijo la pelinegra con superioridad. –Soy solo su compañera, le soy útil, y por eso me necesita, nunca me diría nada y estoy bien así- Dijo acercándose a la pelirrosa acorralándola en un árbol. –y tu?-
-Que?- Dijo la pelirrosa sin entender intentando separarse de la pelinegra. –Yo amo a Sasuke-kun- Dijo la pelirrosa haciendo uso de su súper fuerza empujando a la pelinegra arrojándola al otro lado del claro, corrió hacia ella con el puño levantado.
-Basta- Dijo el pelinegro deteniendo el golpe de la pelirrosa. –Que crees que haces?- Dijo molesto mientras el pelirrojo de su grupo tomaba a la pelinegra en brazos.
-Demo… Sasuke-kun- Dijo la pelirrosa empezando a sentir el dolor de la fuerza con que la sujetaba el pelinegro.
-Necesitamos a Karin viva- Dijo soltándola de golpe. –Sus peleas vanas no son de mi interés, demo no vuelvas a atacarla así- Dijo caminando hacia la pelinegra que tosió un poco y se apoyo en el ojiverde que miro de una manera bastante amenazadora a la pelirrosa.
-Sakura-chan- Dijo sorprendido el rubio tocando el hombro de la pelirrosa haciendo que volviera en sí. –Sasuke tiene razón- Dijo viendo como la pelirrosa se giraba sorprendida.
-Nani?!- Dijo luego de unos segundos de mutismo. –Sasuke-kun tiene razón? En que exactamente?-
-Necesitamos a esa mujer- Dijo el rubio soltando a la pelirrosa. –Vamos a descansar-
-Iie, me niego a seguir con esto- Dijo cruzándose de brazos, vio desafiante al rubio que solo asintió y con una mueca de decepción se alejo de la chica. No puedo creer que haya protegido a esa… A esa mujer Pensó apretando los puños mientras caminaba hacia donde estaba el rubio.
-Elige bien con quien te metes mujer- Silbo el ojiverde apareciendo frente a la pelirrosa que se congelo del susto. –No tendré compasión contigo, no sé que habrá hecho la estúpida de Karin, demo no vuelvas a hacer algo como lo de hace un momento-
-Ella no quiso decirme porque Sasuke-kun está buscando a Hinata- Dijo la pelirrosa cruzándose de brazos. –Y tendrás que hacer algo más para intimidarme-
-No me interesa intimidarte, esto es una advertencia- Dijo sonriendo maliciosamente. –Buscamos a la Hyuuga cierto?- Dijo viendo la cara de sorpresa de la pelirrosa.
-No sabias quien era?- Dijo sorprendida viendo con terror como se ampliaba la sonrisa maliciosa del ojiverde. –Que…-
-Esa chica fue la que descubrió cuando llegamos a Konoha- Dijo viendo como la pelirrosa abría la boca sorprendida. –Algo en ella hizo que Sasuke decidiera quedarse en la villa, eso es todo lo que sabemos de la chica a la que llamas Hinata-
-Ella consiguió detener a Sasuke-kun- Murmuro todavía algo desconfiada de lo que el chico le estaba diciendo. –No puedo creerlo-
-No te estoy pidiendo que me creas- Dijo riendo. –Esa es la verdad, la encontramos en la mansión de los Uchiha, ella le dijo algo a Sasuke que hizo que el decidiera quedarse y luego hablo con la Hokage para permitirnos la estancia a Karin, Juugo y a mi- Dijo sonriendo empezando a caminar en dirección contraria a la pelirrosa.
-No te entiendo- Dijo girándose para ver la espalda del chico. –Ella…-
-Ella consiguió algo que muchas otras han deseado, consiguió detener a Sasuke, es todo lo que debes saber- Dijo y saltando apareció junto a la pelinegra que se apoyo en el ojiverde mientras este tomaba su gran espada.
Hinata no pudo detenerlo así como así Pensó la pelirrosa caminando hacia el rubio. –Ella no es nada, ella no es ni la mitad de lo que soy yo, el no puede gustar de alguien tan insignificante como ella- Dijo golpeando el tronco de un árbol haciendo que caiga produciendo un gran ruido que no inmuto a ninguno de su grupo.
-Esto no puede ser bueno- Murmuro la voz de un hombre viendo como la pelirrosa se dejaba caer junto al rubio. –Esto le encantara a Madara-sama- Dijo el otro hombre riendo maliciosamente. –Solo debemos saber donde esta Itachi y listo- Dijo la parte negra pasando su lengua por los labios. –Solo un poco mas- Dijo la otra mitad volviendo a desaparecer en el tronco de algún árbol.
