Disclaimer: Fullmetal alchemist ni sus personajes me pertenecen.

N/A: Perdonen por la demora!. Pero ahora tengo un tiempo muy limitado para escribir, solo un ratito por las noches. Este debería de ser un capítulo mas largo pero lo corte a la mitad hasta donde llevaba revisado con el corrector ortográfico online(por eso de que no se pueden poner acentos con mi teclado revuelto y no tengo word, lo que por cierto apesta). Así que aquí les subo la primera parte, y en cuanto tenga tiempo de corregir la segunda parte la subiré. Gracias a quienes mandaron review, ustedes son quienes me motivan a desvelarme un rato para escribir. )

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"A sordid twist of destiny"

-Cuando tu no estabas part. 4-

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La Tierra- Edward, Normal PoV

Despertó con un gran sobresalto, sudando frío y tratando de controlar la respiración con lágrimas resbalando por sus mejillas. Había tenido un sueño horrendo. Lo que había visto solo podía ser una pesadilla, Algo que su mente inquieta invocaba como reflejo de la gran preocupación que sentía. Había presenciado como violaban despiadadamente a su hermanito, introduciéndose en su pequeño y delicado cuerpo una y otra vez. Siempre diferentes hombres. Hombres sin rostro. Todavía podía ver a Al contorsionandose en dolor y gritando desesperadamente que parasen... Aun podía ver la sangre, y escuchar las burlas y el placer de los hombres que lo acorralaban. Y lo peor...era que no podía hacer nada, ya que al tratar de quitárselos de encima en un ataque de rabia y pánico no había pasado absolutamente nada. Tan solo pudo arrodillarse ante su hermano menor, y llorar de la impotencia que sentía. Casi podía sentir su dolor a traves de aquellos gritos tan desgarradores que aun seguían resonando en su cabeza. Ansiedad y miedo le cubrió por completo...el solo pensar en ello era totalmente perturbador.

Se enjugo las lágrimas con las manos. ¿Por que había soñado aquello?. De ninguna manera podía haber pasado. Al debía estar seguro y feliz al lado de Winry y la abuela Pinako. Si, así era. Todo estaba bien. Al estaba bien. Pero aun habiendose asegurado a si mismo de que todo era producto de su mente...no podía quitarse de encima la sensación de que algo estaba mal. No podía ignorar ese algo en su mente que se lo decía a gritos.

Edward se paro de la cama y camino hacia la ventana para respirar algo de aire fresco y tratar de despejarse. Pero enseguida los pensamientos le volvieron a inundar. "Ah!"-gimió en frustración pegando los puños contra el alfeizar de la ventana. A quien quería engañar. Necesitaba ver a Al. Tenia! que verlo y asegurarse de que en verdad estuviese bien como lo había supuesto. Tenia que mirarlo a los ojos y encontrar en ellos esa mirada tierna que le habían dedicado antes. Ver su sonrisa, y solo así podría estar tranquilo. Necesitaba saber que su hermanito estaba sano y salvo...ya no podía seguir autoasegurándose de ello. La duda lo había carcomido cada noche, y cada noche se había mentido a si miso y tratado de seguir normalmente su vida en la tierra encontrando un modo de vivir y algo con que entretenerse durante el día para no pensar. Pero la pesadilla que había tenido esta noche era demasiado.

La única manera de asegurarse por si mismo era regresando a Amestris. Y la única oportunidad real que tenia seria...

"El portal"- se dijo a si mismo por lo bajo- "Voy a cruzarlo aunque sea lo ultimo que haga...tal vez sea lo que me lleve de regreso a ti..."- termino mirando a las estrellas, tratando de entrever con añoranza algo que no estaba al alcance de sus ojos...

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Alphonse's PoV "Amestris"

Todo yo era un desastre...mi aun adolorido cuerpo resentía el arduo forcejeo con los guaruras y mis lágrimas al fin habían parado, saliendo de la especie de trace traumático en el que estaba. El dolor emocional era insoportable, si, pero yo era fuerte...al menos tenia que serlo, ya había casi superado una mala experiencia (no realmente), para ahora pasar por otra que no podía ni comparar con la anterior...ambas eran devastadoras. Ambas me volverian loco si pensara demasiado en ellas...solo puedo tratar de bloquearlas como había aprendido a hacer en casa de Winry. Pero era tan difícil, era como si aun tuviera sus sucias manos tocandome y sus...- "desviar siempre los pensamientos, desviar siempre los pensamientos..." susurre para mi mismo repetidamente cerrando los ojos fuertemente tratando de evitar que las imagenes y el asco regresaran.

Debia enfocarme en otra cosa...que mejor que en mi presente inutilidad -Pegue mi puño contra la cama- Desearía haberme podido mover con la misma facilidad y agilidad con la que normalmente lo hacia. Yo sabia que si mis sentidos hubieran estado completamente despejados y hubiera estado al cien físicamente aunque sabia que no era tan fuerte, hubiera sido capaz de escaparmeles con pura agilidad y maña aun sin usar alquimia. Pero el dolor me lo impedía también, tratar de pelear solo lo empeoraría...-pensé levantando mi mirada hacia la puerta, y ni siquiera había necesidad de checar si esta estaba abierta de pura suerte, había escuchado como le ponían llave los guaruras al cerrarla. No que no pudiera simplemente transmutarla con alquimia( claro primero encontrando algo con que dibujar el sello), Pero por el momento seria muy tonto tratar de escapar por ahí estando tan reciente mi salida anterior. Los guaruras no deberían de estar lejos, y no dudaba que hubiera mas que solo esos. Además de que esa mujer Rutia había ordenado que me trajeran comida y se darían cuenta en nada.

Me incorpore lentamente en la cama en una posición sentado. La ventana. Si quisiera escapar en este mismo momento, seria la mejor opción con todo y los riesgos que incluye. Gatee hacia el borde de la cama colgando mis piernas primero y luego me deslice de esta cuidadosamente haciendo un pequeño gesto de dolor. Camine a paso lento hacia la ventana y entreabrí la cortina. No era posible...simplemente esto es demasiada mala suerte...

Antes había imaginado que quizá estuviéramos en un primer piso, pero no. La obscuridad fuera no era total, había varios faroles alumbrando una clase de andador estilo parque con bancas del estilo también, fuentes y todo en la parte de abajo...y eso era...MUY, muy abajo, no había manera de escapar por la ventana. No podía creer lo que veía, Era enorme...no...colosal!. Que lugar era este...todo lo que podía ver a la redonda era casa, casa y mas de la misma casa...aun después del andadador privado(aunque un poco mas abajo de manera que desde este nivel aun podía ver el cielo sin ser tapado por el nivel siguiente y el siguiente tampoco por el siguiente y así sucesivamente. Estaba construida de manera escalonada.) seguía habiendo construcción, y muy linda también, la cual estaba unida con pasillos tipo puente y hechos de vidrio de manera que se pudiera disfrutar de la hermosa vista al cruzar. Áreas verdes, eran muy vastas...estaba seguro que lardaría días en recorrerlo todo...no que quisiera...pero ¿como escaparía de un lugar así?. Como había sospechado, había guaruras peinando cada rincón. Tendría que idearmela muy bien y definitivamente apoyarme con alquimia. Pensé al tiempo que escuche un ruido de carrito acercándose y regrese rápido a la cama recargadome contra el tablero, aunque no sin dolor.

Escuche como abrían la puerta, y por ella entro una muchacha con cabello negro hasta la mitad de la espalda y ojos color canela tirando a rojizo, eran hermosos de verdad. Ella Iba empujando un carrito que trajo hasta mi cama y justo detrás de ella entro otra muchacha. Las dos con uniforme de la servidumbre. La segunda a diferencia de la primera, tenia el cabello de un rubio rojizo al punto que no se podía distinguir cual era y sus ojos eran de un verde brillante. Entre las dos acomodaron el carrito amoldándolo a mi cama, era como uno de esos carritos especiales que usan en los hospitales para servir a los enfermos en la cama, aunque este era algo diferente ya que la cama era definitivamente no una de hospital. Tenia tanta hambre que empecé a comer enseguida, era muy tarde para estar comiendo pero ya que había dormido casi todo el día eso no valía. Las muchachas estaban paradas de lado a lado de la puerta sin decir ni una sola palabra y evitandome la mirada todo lo que podían, pero sin poder ocultar la lastima que dirigían hacia mi cuando lo hacían. Entonces escuche ruido de pasos en el pasillo, y en su gran gloria alta y pelirroja entro Rutia con su mismo aire impasivo y frío de la vez pasada y se quedo mirándome. Yo seguí comiendo tratando de ignorar su presencia. Pero enseguida empezó a hablar.

"No puedes escapar de aqui Alphose Elric"-dijo ella en su pose de superioridad con una media sonrisa dibujandose en su cara al ver que levantaba la mirada sorprendido hacia ella.

"¿Te sorprende que lo sepa pequeño Al?, no pensarías que no investigaba a todas y cada una de las personas que trabajan aquí ¿verdad?, seria tonto. Bueno...pues de acuerdo a la investigación, has resultado ser el hermano menor del famoso ex- alquimista nacional desaparecido Edward Elric. Jamas me lo hubiera imaginado. Al parecer antes vestías una armadura y eras mucho mas alto, lo que es raro. Pero tiempo después andabas por ahí corriendo vestido como tu hermano ¿no es así?. El parecido entre ustedes dos es remarcable, por que el cambio en el look Alphonse...acaso, ¿tratabas de escapar de alguien?."

Como había averiguado quien era!!. No podía ser tan fácil figurarlo y además enterarse de todo eso!. "Eso no le incumbe"- le respondí volteando hacia otro lado enojado y confundido.

"Oh, vamos, cuentame, ¿que mas tienes que perder ya?" rió entonces ante su propio chiste mientras yo apretaba los puños. "Se que te preguntaras como obtuve la información, pero eso es fácil, trazamos esa cuartería en la que te estabas quedando, varias personas te vieron entrar y salir de ahí ¿sabes?. Simplemente le sacamos el "contrato" a la arrendataria. Tu apellido nos sonó enseguida por tu hermano Edward"- dijo mientras yo hacia una mueca de dolor al oír su nombre- "Y siendo que en esta organizacion tenemos gente infiltrada en todos lados, te investigamos desde la milicia. ¿No es genial lo que tener conexiones logra?." Sonrió encantadoramente entonces para luego darme una mirada seria.

"Pero te diré algo. Realmente no me importa quien eres, nadie se enterara jamas de que eres tu. A partir de este momento Alphonse Elric ha dejado de existir...de ahora en adelante te llamaras solo "Seiren" y seras la pureza...No podrás dar a absolutamente a nadie ningún otro nombre que no sea este...y si lo llegaras a hacer, tendrás que atenerte a las consecuencias. Las únicas que sabrán tu verdadero nombre son ellas dos, me dijo señalando a las dos muchachas detrás suyo, y aun así si ellas lo mencionan"-paro volteando a verlas-"Recibirán su merecido castigo..."

"Pero dejame decirte otra cosa pequeño alquimista. Tu alquimia en este lugar...es completamente inútil". dijo de manera burlona ante la mirada incrédula y aterrorizada que se empezaba a reflejar en mi rostro "No pensaras que eres el único aquí que sabe hacer alquimia"- rió-"Si no hubiesemos estado preparados para personas que la practican desde un principio, ya otros habrían sido capaces de escapar de esa manera."

"Aquí no funcionara absolutamente nada de lo que hagas, no importa cuanto lo intentes dibujando el sello, y aun sin alquimia...este lugar es como un laberinto, te perderás facilmente si no eres guiado. Además de que la seguridad es fuerte por dentro y por fuera. Así que mas vale que te vayas poniendo cómodo, por que ten por seguro que nadie te encontrara, además...tu querido hermano ha sido incluso casi dado por muerto..."- dijo fríamente- "Edward Elric, tu querido Ni-san...no vendrá a salvarte..."

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Edward, Normal PoV- La Tierra.

Emprendimos el viaje temprano tal como Waltz había dicho. Íbamos en caravana repartidos en dos carros y turnandonos para manejar. Según la información que teníamos, La Zona del Silencio se encontraba situada entre los estados de Durango, Chihuahua, y Coahuila en México, entre el paralelo 26 y 28, en el Vértice de Trino, y justo en la parte central del Bolsón de Mapimin que es una cuenca cerrada e inmensa zona árida. Después de manejar parte de la madrugada y por la mañana, entramos al fin a México por el estado de Coahuila. Ya ahí encontramos nuestro camino preguntando de lugar a lugar. Así nos dirigimos a una ciudad llamada Torreón, y ya por fin ahí después de mucho preguntar ya que al parecer casi nadie sabia, nos dijeron que se encontraba a 64 kilómetros de una carretera que salia de ahí mismo hacia Químicas del rey Coahuila. Era de ese tipo de caminos inmensamente rectos en medio del desierto, que pasaban por montañas gigantescas que simulaban gigantes dormidos.

Hicimos algunas paradas para abastecernos en pequeños establecimientos en medio de la terracería. Cuando preguntábamos si ya nos acercábamos a la zona ya que los señalamientos eran escasos, se quedaban callados hasta que alguien decía que ahí no había nada, o que no sabían donde estaba. Habíamos llegado a la conclusión que a la gente de la región no les agradaba hablar de eso y les molestaba tener investigadores en la zona y gente en general preguntando sobre ella. Pero en el ultimo establecimiento al que fuimos que era un pequeño restaurante, una muchacha escuchando que preguntábamos sobre la zona, se nos acerco y nos dijo que no fuéramos. Que no íbamos a regresar si merodeábamos mucho. Entonces le preguntamos si sabia mas o menos donde se encontraba la parte mas peligrosa de esa zona, y nos dijo que nadie sabia exactamente donde estaba el punto donde desaparecía la gente desde este lado del desierto, ya que el "portal extraterrestre" parecía cambiar de altitud y latitud constantemente y por lo tanto de ubicación y extensión. Pero que si te adentrabas mucho, seguro lo encontrabas pero para no contarlo, y nos volvió a insistir que no fuéramos. Le dimos las gracias ignorando sus advertencias y terminamos de comer siguiendo nuestro camino.
Seguía sin haber ningún señalamiento, y unos empezaban a desesperarse. Fue entonces que perdimos la señal de radio de la estación que estábamos escuchando. Waltz irritado había empezado a cambiarlas freneticamente, pero entonces nos dimos cuenta que simplemente ya no había ninguna señal, todo lo que escuchábamos era estática...
Súbitamente, el ambiente se empezó a sentir denso para todos. y después de un tramo waltz dio un frenon repetino al carro asustandonos de sobremanera y casi haciendo que el otro carro se estampara contra nosotros mientras el miraba anonadado un aparatito que acababa de sacarse del bolsillo. Era un lector de magnetismo, y la aguja parecía que quería salirse del pequeño aparato. Concluyendo que ya habíamos llegado al lugar, nos desviamos de la carretera adentrandonos en el desierto tratando de esquivar una abundante planta que había por todos lados, la cual uno de los científicos identifico como gobernadora. Nos adentramos cada vez mas y mas, y empezaba a ser notable el cambio drástico en la vegetación. Fue entonces que los científicos decidieron parar y empezar la investigación.

Alphonse's PoV.

Hace algunas horas, después de lo que me había dicho Rutia, mi mundo se vino abajo nuevamente por muchas razones. Aparte de el doloroso recordatorio de mi hermano con el que no pude evitar sentir como si alguien tuviese mi corazón apretado en un puño, me habia quitado parte de la esperanza que me quedaba...

No es que no estuviera dispuesto a luchar y definitivamente encontrar la manera de escapar de este lugar. Lo haría...lo intentaría al menos. Una y otra vez, no importa cuantas veces fallara. Preferiría incluso la muerte a quedarme aquí...si ella llegase a ser mi ultima esperanza de librarme de este lugar yo...

la tomaría...

Mis pensamientos se habían tornado ya demasiado obscuros en ese momento...el pensar en el vacío que dejo mi hermano y un futuro en este lugar definitivamente no era muy alentador para tratar de desviar el rumbo de ellos...se me estaba haciendo imposible. Pero al fin me dormí...no se cuanto tiempo paso en el que estuve sumido en mi mente...pero caí por fin.

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5:00pm

El sonido de la puerta al cerrarse me despertó. Pero no hice absolutamente ningún esfuerzo por incorporarme...

Eran de nuevo aquellas dos muchachas del día anterior, solo que esta vez una se dirigió directamente al baño de la habitación y pude oir agua correr. Mientras, la otra se acerco a mi cama y mirándome fijamente por primera vez, me dijo. "Siento de verdad lo que te esta pasando, pero debes saber que en este lugar mas vale andarte con cuidado y cumplir lo que te piden. Hoy es tu día de presentación a todos y todas las demás aquí. Yo soy Jen, y mi compañera es juliette. Y nosotras nos encargamos de las habitaciones en esta ala de la casa. Y desde hace una semana...de ti"

"de mi...". murmure ausentemente. Justo lo que que no quería, alguien encargándose de mi. ¿No era eso parte de lo que quería escapar?, ¿el ser una carga para alguien?.

"Jen, el baño de Seiren esta listo, justo con las esencias que Rutia ordeno" dijo juliette parada en la puerta del baño.

"bien Jules, pero al parecer no tiene voluntad de moverse, y tenemos que apurar esto" le dijo señalando a un Al acostado y ausente."

"Ya...yo lo llevare" dijo juliette acercándose a la cama y levantandolo en sus brazos,"Es muy ligero, tendremos que darle de comer mas ¿no crees?" le comento a Jen quien con un aire preocupado al igual que jules asintió, y diciendo que regresaba enseguida, se retiro de la habitación.

Juliette me cargo hasta el baño, y me sentó en una banca que estaba colocada en un costado a cierta distancia de la tina que estaba justo en el centro. Fue hacia la tina y metió sus dedos en el agua para probar la temperatura. "Esta lista, estoy segura que después de este baño te sentirás mucho mejor" me dijo acercándose a mi nuevamente, empezando a deshacer el nudo de mi bata de seda blanca y ayudandome a sacármela por detrás para entonces cargarme nuevamente y depositarme suavemente en la tina.

"Gracias...". Le dije volteando a verla directamente a los ojos mientras estos expresaban el resto del agradecimiento que quería darle. Realmente no había tenido la voluntad de pelearle siquiera el que me cargara, y mucho menos que me desvistiera. Además de que esta seguramente no seria la primera vez que ella y Jen me bañaban. De eso estaba seguro, ya que cuando me desperté no me había sentido para nada sucio.

Jen entro en ese momento a la habitación. Llevando con ella otra bata, pero esta vez de seda color miel brillante, como queriendo igualar el color de mi cabello. La colgó en un perchero que había en una esquina y con una sonrisa se acerco a mi tomando una esponja de baño y empapándola con un jabón liquido para el cuerpo con esencia de rosas, y empezó a tallarme suavemente empezando por mis brazos mientras Jules me lavaba el cabello con un shampoo que olia deliciosamente.

El agua tibia era realmente relajante. Mis músculos se estaban desestresando y ayudaba a que el dolor que sentía se nulificara un poco, como si fuera una anestesia. Cerré los ojos y me permiti relajarme aun mas...¿por que permitia todas estas atenciones?...no era correcto que de todos los lugares, estuviera tan tranquilo en una situación como esta y dejandome consentir por dos extrañas. Pero por algún motivo, la presencia de Jen y Juliette, y su evidente preocupación por mi me hacían sentir que no estaba tan solo en esto. De alguna manera me hacían sentir calma, y que no todo estaba perdido. Me aliviaban aunque sea un poco con su presencia y buena voluntad.

"Por que...por que están tan tranquilas es este lugar...por que le obedecen tan fielmente a esa mujer" Les pregunte abriendo mis ojos pensativo y mirando a Jen que era la que estaba en mi rango de vista.

Jen paro de lavar mi cuerpo y me miro también diciendo. "Por que no podemos hacer nada Seiren. Lo hemos intentado antes, pero no nos ha ido muy bien y terminamos siendo lastimadas. Tu situación y la nuestra es igual y diferente al mismo tiempo." dijo callando un momento dirigiendo su mirada hacia abajo para luego continuar. "Nosotras llegamos a esta mansión, como muchas otras, pidiendo trabajo en la limpieza. Ya que somos muy adeptas, pero en cuanto empezamos a laborar nos dimos cuenta de lo que esto era en realidad. Y entonces decidimos renunciar, pero eso no es posible, ya que una vez que conoces el secreto, no hay vuelta atrás... O te quedas y trabajas como debe ser, o te mueres. Aunque eso solo sera si de verdad ya no hay remedio contigo, mientras tanto te castigan físicamente por desobedecer o tratar de escapar, lo cual no es nada placentero." Dijo haciendo una mueca de dolor mientras recordaba." hay tres clases de trabajadores en este burdel, las prostitutas(os) que fueron raptados como tu- dijo mirándome de nuevo con lastima- "Las prostitutas que trabajan aquí por su propia voluntad y que por ello tienen permiso de salir de la mansión y hacer una vida cotidiana, aunque siempre tienen a alguien siguiéndoles(os) y verificando que no le digan nada a nadie y que no traten de zafarse del trabajo, es como no tener libertad del todo. Los guaruras del lugar, y por ultimo, las(os) que como nosotras, trabajan aquí en la limpieza o son bartenders. Y en nuestro caso, como las prostitutas por voluntad también podemos salir y hacer los mandados de la mansión y vida cotidiana. Pero nos pasa exactamente igual en cuanto a lo de ser seguidas(os) cada vez que salimos. Y si tratamos de escapar o decimos algo nos va muy mal también..."

"Lo siento" le dije con un dejo de tristeza y la mirada gacha... Realmente era un misterio por que a la gente buena, siempre le terminan pasando cosas malas. Gente tan buena como ellas.

"No lo sientas." me respondió Juliette a eso. "No tu, que la has pasado tan mal. Y que muy probablemente la seguirás pasando". Mis ojos se abrieron como platos en ese momento, los recuerdos de hace una semana regresaron a mi...la tortura emocional y física que había sido aquello...el miedo empezó a invadirme...

"Jules!" Le dijo Jen con reproche.

"Perdón...pero es mejor que no te endulcemos las cosas. Yo no te diré algo que sea mentira, y que al final terminara dañandote en vez de haciéndote un bien. "Quiero que estés al tanto de que hace un rato, cuando Jen te dijo que en este lugar, mas vale andarte con cuidado no lo tomes a la ligera Sei. Aquí no es solo un burdel para ricos. Este lugar es usado para muchos otros negocios igualmente o mas sucios de los que es mejor no tener nada que ver. Hacer como que no viste nada y por ningún motivo perderte a menudo en la mansión. Hay gente recorriendo estos pasillos que no son clientes del burdel exactamente y sus intenciones nunca serán nada buenas. Si se les presenta la oportunidad, pueden hacerte daño, hasta incluso llegar a violarte, matarte y sacarte todos los órganos en una de las millones de habitaciones que hay aquí, y nadie lo notaría en días hasta que el olor sea tan fuerte que manden a alguien a investigar...Se que es desagradable pero es mejor que lo sepas. Ten cuidado, anda acompañado siempre. Y si alguna vez necesitas algo no dudes en pedírnoslo. Mientras este dentro de nuestro alcance claro." finalizo Juliette al terminar al fin de aplicar y lavar el shampoo y el acondicionador de mi cabello. Entonces se paro, tomo la toalla de cuerpo completo que había doblada en la banca y regreso al lado de jen esperando a que yo hablara.

Intente decir algo mirándola a los ojos, pero ni una palabra logro salir de mi boca, el miedo que me había embargado no me permitía siquiera moverme. Sabia que aunque no podía usar alquimia en este lugar como me lo había dejado claro Rutia, aun podría intentar escapar a la manera tradicional, tras mucho planear y usando mis habilidades de pelea. Pero mi cuerpo no quería reaccionar. El trauma que me habían causado los hombres que me trajeron aquí, era mayor de lo que creía...la desesperanza de que todo eso se repitiera una y otra vez mientras no escapara invocaba las imagenes que tanto trataba de reprimir haciendome temblar y acelerando mi respiración en un nuevo ataque de pánico. Impidiendo que la razón lograra sosegarme. Entonces Jen me tomo por los hombros y dijo firmemente "Seiren!, por favor tranquilizate, nada te esta pasando, estas con nosotras, todo esta bien!" Pero era como si no la escuchara. Preocupada tomo mi cara entre sus dos manos y me miro a los ojos mientras juliette parecía asustada tras de ella. "Al..."dijo tratando con mi nombre real. "Por favor Alphonse, serenate. Estamos aquí contigo, y no vamos a permitir que nadie te haga daño...te lo prometo" dijo en un intento de calmarme usando la psicología normal de los ataques de pánico, aunque ella supiera que no podría cumplirlo. Pero por alguna razón...sus palabras y su mirada de seguridad penetraron en mi mente y me hicieron reaccionar, mi temblor y mi respiración empezaron a bajar y nuevamente me sentí dueño de mi mismo hasta que me normalice totalmente.

Jen me abrazo. Y entonces levante la mirada para encontrarme a una jules con una mano sobre su boca y lágrimas silenciosas resbalando por sus mejillas. Cuando mi mirada se topo con la suya, ella salio corriendo del cuarto de baño repentinamente. Y no pude hacer mas que abrazar a Jen de regreso. Mi alma necesitaba ese comfort. Solo que desearía que fueran unos brazos diferentes...- sacudí casi imperceptiblemente la cabeza y Jen se separo de mi entonces. "Que bueno que ya estas mejor. Tenemos que apurarnos pequeño Seiren, o Rutia se enojara". Asentí con la cabeza y me levante de la tina con su ayuda. Me rodeo con la gran toalla que Juliette había tirado y sin dar lugar a quejas me levanto llevándome a la recámara.

"Me estas tratando como a un niño pequeño." Le reproche sacando el labio inferior mientras me terminaba de secar, me ayudaba a ponerme la ropa interior y me metía en la hermosa bata de seda miel.

"¿y que no lo eres?" dijo juguetona mientras yo le sacaba la lengua indignado pero jugando también.

"oh vamos no seas orgulloso, sabes bien que en el fondo agradeces no tener que moverte tanto." Baje la mirada a eso, era cierto, solo que no quería depender de nadie...si...definitivamente orgullo...pero entonces recordé el incidente en el baño. "¿Por que se fue juliette?" le pregunte aunque creía que sabia la respuesta a eso...

"Se sintió mal por haberte dicho lo que te dijo. No se imaginaba que te pondrías así y se estará culpando ahora mismo por ello. Jules podrá parecer muy fuerte y despreocupada en el exterior, pero por dentro es una chica sensible y noble. No se lo va a perdonar fácil."

"No quiero que se sienta así Jen. Lo que dijo esta bien, es mejor que este enterado de todo lo que sucede por aquí, así me puedo cuidar mejor."

"Lo se" dijo frunciendo el ceño. "Pero aun así no era el momento indicado, tu no estabas bien desde antes de que entráramos a la habitación, y el miedo repentino solo se añadio a las preocupaciones que ya tenias. Al parecer esto te pasa bastante seguido ¿Cierto?". Me quede callado. Era cierto, ultimamente me habían empezado a dar estos ataques... pero lo que menos necesitaba ahora era recordar esas ocasiones y las razones detrás. Ella lo comprendio y simplemente asintio con sus ojos reflejando el haber obtenido una afirmacion.

Decidí desviar nuevamente mis pensamientos. Así que este lugar era una especie de nido para toda clase negocios sucios y el entretenimiento de la gente rica. No dudaba que en algún lugar de esta vasta mansión hubiesen apiladas montañas de droga y otras cosas malas. Tendría que evitar inmiscuirme en nada de eso mientras estuviera aquí, no necesitaba a nadie mas poniendo sus ojos en mi en el estado indefenso físicamente y sin poder hacer alquimia en el que estoy. Necesito recorrer este lugar y trazar las posibles formas de escapar...con los menos guardias posibles, y si es posible alguna salida secreta, un lugar que casi no sea transitado...¿habrá algo así en esta mansión?, por lo que he visto los guardias están por todos lados, no me sorprendería que hubiera uno debajo de mi cama. Mire mi cama instintivamente con duda pero enseguida despedi el pensamiento como una niñería soltando una pequeña risita. Pero volviendo a lo del lugar no transitado y escondido en esta mansión, podría ser posible, después de todo es enorme- decidí asintiendo para mi mismo. En ese momento alguien toco la puerta semi abierta. Era juliette...

Ella entro a la recámara trayendo el carrito de la comida, y aun tenia los ojos algo vidriosos. Acomodo el carrito junto con Jen como en la madrugada, y se planto frente a mi con la cabeza gacha. Dio una respiración profunda y dijo "Lo siento Seiren. Realmente no era mi intención ser cruel contigo diciéndote las cosas tan directamente y provocarte un ataque cuando ya sabia que podía pasar. Pero aveces simplemente escupo las cosas que pienso sin pensarlo. Espero me perdones." termino levantando la mirada y esperando mi reacción.

"No te preocupes Jules" Le dije llamándola por su nombre de cariño, eso añadiría confianza a lo que dijera. "No fue tu culpa, seguramente hubiera pasado de todas formas aunque no me hubieras dicho nada , le dije sonriendo." Jules me miro con duda por un momento pero enseguida una sonrisa se dibujo en su cara al tiempo que se abalanzaba sobre mi y me abrazaba apenas librando el carrito de la comida.."Me diste un susto terrible" lloriqueo medio riendo cerca de mi oído. Me alegraba que no se martirizara mas por mi tonto ataque. Me había prometido ya una vez que no había a nadie infeliz con mi triste presencia si podía evitarlo...y esta no iba a ser la excepción...

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"Bien, silencio todos y todas. Es hora de que conozcan a su nuevo compañero. Dijo Rutia señalandome con su mano que fuera junto a ella al centro de la habitación circular que ayer en la noche había estado tan llena de hombres y mujeres con aspecto de ser ricos. Esta vez solo estaban los trabajadores del lugar, que eran una cantidad bastante considerable.

"El como la mayoría de ustedes, ha sido bautizado con un nuevo nombre. Un nombre único, y que los representa a cada uno de ustedes en toda extensión, siempre resaltando lo que llevan muy dentro de su alma" Dijo ella con un aire divino del dios que creía que era en este lugar. Era triste que necesitara tanto sentirse sobre los demás para poder vivir...

"Su nombre...sera "Seiren". Que representa la pureza de este niño. Ahora sean amables y preséntese" dijo ella señalado a una mujer con unos ojos de un color verde esmeralda y cabello de un rojo aun mas intenso que el de rutia.

"Yo soy Airen, y soy la compasión."

"Yo Jin, y soy la benevolencia" dijo una muchacha de cabello azul claro y corto, y ojos del mismo color volteando a ver a su compañero de al lado.

"Yo soy Shiiru" dijo el castaño "y soy la fuerza"

"Yo soy Irome, y soy el amor" dijo una pelirrosa con ojos purpura que expresaban una ternura increíble.

"y yo Kirai" dijo una mujer de pelo tan negro como la noche y ojos de un dorado intenso de manera indiferente. "Y soy el odio".

Esos ojos dorados ...tan parecidos a los de...

"Yo soy Jiki, y soy la honestidad" dijo un chico rubio de ojos azules dandome una sonrisa.

"Y yo Sadamari, y soy la tranquilidad...

Y asi me fueron diciendo sus nombres hasta volver a cerrar el gran circulo, y cuando paso la ultima persona todos empezaron a aplaudir y dijeron al unisonoro, "Bienvenido Seiren"

"Si bienvenido Seiren, y que la pureza de tu alma te ayude en tu camino al éxito" Dijo Rutia con los ojos brillantes y la sonrisa codiciosa de antes, hasta que los aplausos murieron.

"Pueden retirarse a lo que sea que estuvieran haciendo. Recuerden estar a tiempo en sus puestos, o habrá paralización para quien pierda al cliente asignado" dijo despidiendolos con un gesto desdeñoso de su mano.

Todos hicieron una inclinación respetuosa hacia ella y diciendo "Si madame", salieron de la gran estancia. Entonces Rutia me volteo a ver y dijo "En cuanto a ti. ¿Como te sientes?"

No le respondí nada y me limite a mirarla con disgusto.

"¿No me piensas contestar mocoso?"dijo empezando a enojarse.

No pensaba dirigirle la palabra a esa mujer. Era una ambiciosa que explotaba a todos aquí...y hablando de explotar, al parecer no me haría trabajar hasta que no estuviera completamente bien...al menos tendría la decencia de eso, pero aun así seguía sin merecer ninguna clase de perdón...

"Esta bien, si así quieres las cosas, haremos esto de la manera difícil Seiren" dijo rutia volteandose inmediatamente y gritando"Juliette!, Jen!. Lleven a Seiren a su habitación." Enseguida Jen y jules se acercaron a mi y me tomaron cada una de un hombro mientras veíamos como Rutia se iba de ahí ignorandonos.

¿De la manera difícil?...

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Normal PoV

Habían llegado a la habitación de Al, cuando se toparon con el chico rubio llamado Jiki recargado en la puerta que estaba justo frente a la suya.

"Así que tu eres mi vecino" le dijo Jiki sonriendo cálidamente y tendiéndole la mano. "Es un placer conocerte, yo soy Liam, ¿como te llamas?"

"Jiki!"interrumpió jen "No digas tu nombre, tu sabes lo que pasaría si alguien le comentara a Rutia de esto!" le dijo algo estresada.

"No te preocupes, estamos solos Jen, agradezco tu preocupación dijo acercándose a ella y tomándola suavemente de la barbilla dándole una mirada algo seductora haciendo que Juliette se sonrojara. "Te ves linda aun con cara de preocupación ¿sabes?" le susurro acercándose a su oído mientras Juliette reía para si misma detrás de ellos.

"Para ya Jiki." dijo Jen aun sonrojada. Todo era obviamente un juego del atractivo rubio quien rio ante la actitud de la pelinegra.

"Bueno..."dijo jiki alejándose lentamente de Jen y recargandose en su puerta nuevamente mientras volteaba a ver a Al directamente a los ojos. "En realidad ya sabia que eras tu en esa habitación" dijo señalando mi puerta. "Pero desde que te vi me diste algo de curiosidad. Esta vez Rutia si que se ha pasado"-dijo al tiempo que su mirada se tornaba a una de tristeza y algo mas que solo se podía traducir como preocupación. "Eres muy pequeño aun...¿que edad tienes?, 12?"

"Tengo 13 años" le respondió Alphonse, 'aunque debería de tener 17' agrego mentalmente.

Atraves de los ojos cristalinos de Liam, Al podía ver cada emoción. Podía notar su inquietud y era como si de alguna manera...realmente le importara a este chico que no había conocido nunca antes en su vida. En ella podía percatarse de la sinceridad total del rubio. Era como su nombre supuesto lo decía, 'honestidad'. Y lo aceptara o no, el siempre había sido un chico algo tímido, así que no pudo evitar voltear a ver hacia otro lado con un leve sonrojo ante la mirada intensa del ojiazul.

Y entonces este hizo algo inesperado. Al se vio repentinamente envuelto en los brazos de Jiki quien lo abrazo fuertemente contra su pecho. La sorpresa fue tal que el leve sonrojo que había coloreado sus mejillas se había disparado a un rojo brillante.

"Estaré aquí para lo que necesites Seiren, me gustaría saber tu verdadero nombre pequeño, pero ya que Jen no te permitira decirmelo ahora tendré que seguir llamándote así" le dijo separándose de el y mirándolo a los ojos. "Confía en mi si" le dijo dándole una sonrisa sincera y mirándole con ternura. "Yo cuidare de ti tanto como pueda, vamos a ser buenos amigos!" termino revolviéndole el cabello juguetonamente, para entonces voltearse, guiñarle un ojo a Jen y a Juliette y entrar a su habitación cerrando la puerta suavemente.

Jen y Jules no se veían sorprendidas por lo que había pasado, incluso aun seguían mirando hacia la puerta de Jiki con algo de tristeza reflejado en sus rostros...

"¿Que ha sido eso...?" les pregunto Al aun anondadado y sonrojado por los acontecimientos.

"Ven, entremos..."dijo Juliette abriendo la puerta de la habitación de Al. "Tendremos que contarte su historia..."

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Entre Jen y Jules me habían contado como habia caido Liam en este lugar, fue realmente triste enterarme de lo que le había pasado. Ahora comprendía la actitud protectiva que tuvo hacia mi...

Jiki había perdido a su hermano pequeño a una de esas bandas de la calle que le traían gente a Rutia. Le habían puesto el ojo a los dos desde hacia ya tiempo antes de que ocurriera. Hace un año, en un día como cualquiera, Jiki de 18 años y su hermano de 14 habian salido de compras, y cuando venían de regreso, fueron asaltados por una banda de chicos que usaban alquimia. Se habían sumido ambos en una pelea que desde un principio ya tenían perdida. Su hermano resulto herido de muerte en el altercado, pero cuando jiki había corrido a arrodillarse a su lado para intentar ayudarlo, solo sintió como le cubrían desde atrás la nariz y la boca con un trapo. Después de eso, al igual que yo se había despertado en una habitación de estas, con una gran inquietud por saber de la suerte de su hermano...pero el sabia que no podría haber sobrevivido aquello, que su hermano...había muerto...

Ahora jiki tenia 19 años, y aunque en el trascurso del año que había estado aquí, había tratado de escapar varias veces...ninguna de ellas había sido exitosa...

Comprendo a Jiki completamente...yo se lo que se siente perder a un hermano...una vez lo perdí de muerte, pero en mi afán por traerlo de vuelta me sacrifique por el...y lo haría una y mil veces mas si fuera necesario. Pero la segunda vez...no no no malos pensamientos, malos pensamientos...desviar...Amigos...si...ahora tenia otro amigo en este lugar aparte de jen y Jules...por su puesto que seria su amigo...Jiki era una buena persona...claro...eso había sido claro desde el momento que lo vi por primera vez en el circulo de presentación.

Y Ahora que lo recuerdo...Rutia...y su manera de nombrarnos. Por alguna razón me recordaba a como eran nombrados los Homúnculos. Envidia, Ira, Codicia, Pereza, Lujuria, Gula...Como esos seres que una vez quisieron ser humanos, que a pesar de tener poder se consideraban de cierta forma inferiores a las personas normales. Ahora nosotros...siendo nombrados también, estábamos siendo reducidos a ser esclavos. A obedecer, y servir a otro "Humano". ¿Es que acaso había algo divino que le diera el poder de quitarnos nuestras identidades y nuestra voluntad y volvernos 'inferiores'?. Pues aunque no lo hubiera..eso es en lo que nos estaba convirtiendo...

Quisiera de verdad escapar de este lugar...pero ahora...quisiera también llevarme a todos aquellos que como yo fueron traídos por la fuerza...

Quisiera poder encontrar la manera...

Entonces un pensamiento invadió mi mente...La alquimia...Rutia había dicho que no funcionaria, pero nada iba a perder con intentarlo...

Queriendo apagar la llama de la duda, me salí de la cama cuidadosamente como siempre, y me acerque a la ventana soplando mi cálido aliento sobre el cristal cubriéndolo de vaho, dibuje el circulo de transmutacion, y cerrando los ojos pose mis manos sobre el...

...

...

...

Nada paso...

Absolutamente nada tal como rutia había dicho...-suspire derrotado regresando a mi cama...-Lo que debería estar provocando esto era un sello alquímico bloqueador debajo de la mansión...Eran extremadamente raros y se necesitaban alquimistas muy hábiles para llevarlos acabo...que yo supiera solo los tenían las cárceles y los manicomios...y de todos los lugares...tenia que haber caído en uno con unos de esos rarisimos sellos. "...que suerte la mía..."

Mañana le pediría a Jules y a Jen que me dieran un pequeño tour del lugar a escondidas de Rutia. Si había una hora en la que este lugar estuviera desierto( tan desierto como podía estar), esa hora debería ser en la mañana, cuando la mayoría estában descansando de las actividades de la noche anterior. Y para ya no pensar mas...me dispuse a dormir hasta que jen y juliette regresaran para traerme la cena y hacerme compañía...estár solo y encerrado era demasiado aburrido, y demasiado peligroso...yo teniendo nada que hacer mas que pensar por largos periodos de tiempo no era NADA bueno...

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Edward PoV La Tierra.

10:00pm

Habíamos estado haciendo pruebas de los fenómenos electromagnéticos todo lo que quedo del día y hasta que llego la noche, mirando anonadados la asombrosa vegetación y fauna que parecía de un planeta alienigena.

Entre plantas con formas extrañas, y Nopaleras muy grandes y violetas. Era al parecer que las plantas y animales normales de otros desiertos, se habían desarrollado de manera diferente aquí para adaptarse a las condiciones del lugar y poder sobrevivir. Encontramos la versión del lugar de la gobernadora, la sabaneta, pastizales, ocotillos, magueyales y cactáceas, algunas de ellas endémicas, yucas, candelilla, nopaleras, mezquites. A su vez en la fauna, observamos liebres, conejos, ratones y ratas canguro, zorros, coyotes, y búhos y la especie endémica de la tortuga, que es tortuga del desierto.

Había una gran concentración de fragmentos de aerolitos, y encontramos pozos que indicaban el rastro de la caída de meteoritos, así como también encontramos fósiles marinos. Que como lo había indicado la tortuga y algunas otras especies de plantas marinas que deberían ser una evolucion de las mismas, este lugar había estado cubierto por mar, lo que confirmo Waltz al decir que efectivamente, el mar de Thetis alguna vez en el tiempo había cubierto la extensión de tierra.

Las pruebas de los fenómenos habían lanzado que realmente ningún aparato electrónico funcionaba, así como las señales de radio simplemente no podían entrar a la zona. El lector magnético se había vuelto loco, y las brújulas indicaban igualmente para todos lados.

Había sido un día de investigación fructífera, y las condiciones del lugar eran efectivamente favorables para la existencia del tan mencionado y peligroso portal. Así que los científicos decidieron que no se acercarían mucho al centro y simplemente rodearían todo lo que pudieran tal como me había dicho Waltz que harían. Llegaron a la conclusión, de acuerdo a los fenómenos magnéticos, la concentración de energía etc...que el portal debería de dirigir a un "horizonte virtual",como si fuera un horizonte de sucesos que absorbe todo y de allí ya no se vuelve; Que era como un agujero negro y por lo tanto un vórtice de energía, así que tratar de cruzarlo estaría fuera de la cuestión totalmente, ya que entrar en el seria como sumergirse de golpe en un pozo en el centro de una estrella. Y con el fin de la discusión...habíamos empezado a poner las casas de campaña que habíamos traído para dormirnos al fin.

El veredicto sobre el portal me había desilucionado de gran manera. Mis esperanzas de regresar a mi mundo estaban pareciendo muy nulas, y me daba pánico que lo que ellos decían, y que con mi nuevo conocimiento también yo había llegado a la misma conclusión, fuera verdad. Pero...¿y esa pequeña posibilidad que todavía quedaba?, después de todo ellos no saben acerca de mi mundo, la alquimia y tantas otras cosas...

Estaba muy agotado ya...solo quería descansar un poco para poder aclarar mis pensamientos y reafirmar mi resolución de anoche...yo ya había tomado una decision...

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Normal PoV Rutia."Amestris"

La sala circular estaba completamente llena, había hombres y mujeres elegantes como en otras ocasiones. Los sexo servidores y sexo servidoras flirteandoles mientras platicaban amenamente con ellos que bebían y uno que otro ya hasta empezaba a toquetearles y besarles...

Rutia se acerco con su elegancia felina hacia un atractivo hombre de unos 27 años, con cabello negro brillante e interesantes ojos castaños. "Buenas noches Sr. Sirvey. Hoy le tengo preparado algo muy especial" le dijo Rutia sonriendo de lado.

"Y espero que así lo sea, ya que no puedo quedarme mucho tiempo, tengo un importante compromiso mas tarde"

"Pero por su puesto, yo se lo que a usted le gusta. Vaya por aquella puerta, dijo señalando una de las tantas puertas alrededor de la sala. Es la habitación #133. Ahí encontrara de lo que le estoy hablando y por cierto, su nombre es Seiren" dijo con una sonrisa aun mas grande.

"¿Pureza? dijo Sirvey. Eso me parece...muy interesante" dijo este con un brillo extraño en sus ojos.

"Estoy segura que sera de su agrado"

"Perfecto, ya sabe a donde cargar esto Rutia" Dijo el hombre partiendo hacia el lugar indicado.

'Ese hombre por mas atractivo que sea, es todo un pedofilo..'."esto le enseñara a ese mocoso respetarme" se dijo Rutia riendo para si misma con suficiencia...

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N/A: No tardare en subir la otra parte de este capi, es solo un poquitin mas larga que el capi tres, así que yo creo que con un rato que tenga libre le termino de pasar el corrector online (tan latosoXP). Byebye por ahora. )