Bueno aquí les dejo la conti, como que eso de subir dos capis no funciono!! Wuaaaaaaa… T-T buee gracias a quienes dejaron reviews!!.. Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto que por cierto me está matando con ese relleno del demonio!! (.)
--
Cap. XII. Cuando nos Conocimos.
La noche estaba ya algo avanzada, no había nadie ya en ese bosque, solo algunas armas esparcidas por el suelo de aquel claro, no podía creerlo como en el pasado, no pudo enfrentarlos, no habría logrado su objetivo de no ser por sus dos compañeros que minutos antes se habían ido, dejándola sola.
"No pude hacer" Pensó la chica de ojos perlados clavando sus ojos en el suelo. –Como pude ser tan ingenua- Se dijo mientras notaba como caía una gota, luego otra y luego muchas más se unieron a su llanto, ocultando su dolor.
Suspiro cansadamente y se puso de pie, lo menos que quería era enfermarse, no tenía ánimos de nada, y solo quería caminar para liberarse de aquella sensación de inutilidad que hacia algunos años había dejado atrás. El bosque silbaba entre la lluvia y ningún animal estaba por aquel lugar, solo ella, siempre sola.
-Creo que es mejor- Dijo resignándose a sus pensamientos. –Tal vez sea momento de volver- Se dijo intentando sonreír cuando escucho como algo se movía en unos arbustos cerca de su lugar. "Que podrá ser" Pensó algo temerosa acercándose al lugar; movió un poco los arbustos sintiendo la fría humedad de sus hojas, no se inmuto ya estaba acostumbrada a aquella sensación, pero lo que vio a continuación la lleno de horror, un hombre, mucho mayor que ella cubierto de sangre, esperando su muerte en aquel despiadado paisaje.
-Estas bien!?- Pregunto alarmada acercándose al hombre que tosió al sentir la presencia de aquella mujer. –Onegai no mueras… Yo, yo te ayudare- Dijo decidida mientras el hombre habría los ojos, unos ojos grises, descubriendo así la ceguera total que lo acompañaba.
-Quien eres?- Pronuncio con mucha dificultad en un tono frio y lleno de rencor. –Porque todavía estoy vivo?-
-Nani? Sigues vivo, es lo importante, yo te ayudare- Dijo y se intento poner de pie pero el hombre la detuvo, haciéndola girar hacia el.-Que sucede?-
-No me importa morir, demo lo que he estado protegiendo…- Se corto para toser un poco, estaba totalmente demacrado irreconocible, pero la luz de la luna apareció entre aquella tormenta mostrándole a la ojiblanca que identificaba a aquel hombre como su enemigo. –Eres de Konoha cierto? Tú podrías ayudarme- Dijo sorprendiendo a la joven mujer.
-Debe estar vivo, onegai permítame ayudarlo- Dijo la ojiblanca sin importarle que aquel traje lo identificara como su enemigo. –Yo puedo ayudarlo, demo no hable más- Dijo levantando un poco el herido cuerpo del hombre para quitarle la capa, tenía que deshacerse de ella y rápido ese hombre no sobreviviría, un hombre que se le hacía familiar de algún lado.
-Matte- Dijo tomando de la muñeca. –Yo no mate a mi clan porque quisiera, fue una misión- Confeso haciendo que la ojiblanca reconociera de una vez por todas a aquel hombre, el temor se reflejo en sus ojos y empezó a temblar, estaba frente al asesino del clan Uchiha, el hombre más despiadado de toda Konoha, un fugitivo.
-Iie, yo no…- Se corto y cayó al suelo de la impresión, su muñeca seguía ligeramente atrapada en las manos de aquel hombre. –No debes decirme…-
-Debo, Sasuke está en peligro, Madara… Madara quiere utilizarlo para destruir Konoha, yo solo pude mantenerlo alejado de el algún tiempo, demo ahora que moriré no…-
-No morirás, ya te dije que no hables mas, deja que te ayuda- Dijo la ojiblanca volviendo a su labor de esconder aquella capa, así como estaba nadie podía reconocerlo, donde lo llevara tendría que ser lejos de Konoha. "Debo darme prisa" Pensó viendo como el Uchiha seguía sangrando abundantemente por múltiples heridas de su cuerpo.
-Danzou-sama y los otros viejos del consejo, no querían una guerra, los Uchiha estaban planeando un golpe de estado, por muchos años nos alejaron del poder, ellos no querían que un clan tan destructivo como el nuestro controlara Konoha, por eso…- Hizo una pausa para toser. –Por eso me ordenaron como líder de anbu destruir a todo mi clan-
-Nani?!- Dijo sorprendida al ver como aquel hombre reflejaba en su rostro profundo pesar, nunca hubiese pensado que aquel hombre era un asesino, en todo el tiempo que estuvo con los Uchiha nunca lo pareció. –Itachi-san yo lo ayudare- Dijo dulcemente tomando entre sus pequeñas manos la mano que sujetaba su muñeca.
-Nos hemos cruzado antes?- Dijo casi en un hilo de voz intentando reconocer a la persona que tenia frente a sí. –Tu voz se me hace conocida- Dijo casi en un susurro mientras su semblante se ponía cada vez mas pálido.
-Olvidare lo que dijiste- Dijo la ojiblanca tomando al chico de las manos. –Estarás bien y tu protegerás lo que quieres proteger- Dijo viendo como el Uchiha intentaba tocar su rostro.
Se empezaron a escuchar ruidos alrededor de la ojiblanca, poniéndola en alerta, se puso de pie de un salto y dejo al pelinegro a sus pies intentando protegerlo.
-No voy a atacarte- Sonó la voz de una mujer que salía algo lastimada también. –Soy Kushina del país de las estrellas, mis compañeros están muy heridos y…- Se quedo en silencio al ver como una ninja de Konoha la miraba, unos ojos que no podían pasar desapercibidos.
-Mi compañero también está herido- Hablo por fin agachándose para esconder el protector donde indicaba que era un traidor. –Busca a tus compañeros- Dijo fríamente al ver que la mujer seguía observándola.
-Tu eres una Hyuuga verdad?- Pregunto algo insegura y la ojiblanca solo asintió, preocupada por la inconsciencia del pelinegro. –YA regreso- Dijo al percatarse de que el compañero de la ojiblanca estaba inconsciente y en muy mal estado.
"Debo irme, debo encontrar donde esconderlo, nadie puede saber lo que realmente eres, nadie" Dijo la ojiblanca pasando uno de los brazos del inconsciente pelinegro por sus hombros y empezando a andar a duras penas.
Estuvo deambulando por el bosque algunas horas, estaba a punto de darse por vencida hasta que se topo con la entrada a una villa, una villa que nunca había visto, ni siquiera recordaba haberla visto en los planos del bosque, pero ahí estaba, en la entrada unos hombres se acercaron rápidamente al ver como llevaba a cuestas al pelinegro que cada vez respiraba mas pesadamente.
-Que sucede?- Pregunto uno de los hombres mientras el otro entraba corriendo a la villa. –Son ninjas de Konoha?- Dijo a lo que la ojiblanca asintió.
-Hay un grupo del país de la estrella en el bosque vayan a ayudarlos- Dijo la ojiblanca mientras el hombre asentía y salía hacia el bosque, la ojiblanca lo vio alejarse y soltando un sonoro suspiro se dejo caer sobre sus rodillas, no había notado lo cansada que estaba, pero le preocupaba aun mas como disminuía la respiración en el pelinegro. "No mueras onegai" Pensó moviendo un poco al pelinegro colocándolo en su regazo mientras veía como varios hombres llegaban hasta ella.
-Tetsu-san estos son los ninjas- Dijo un hombre mientras los demás abrían paso permitiéndole a un hombre mayor observar de cerca a la joven asustada y al chico inconsciente. –Que debemos hacer con ellos, son ninjas-
-No debemos hacer nada, no vienen a atacarnos, más bien parecen estar necesitando de nuestra ayuda- Dijo el hombre acercándose a la ojiblanca y tomando al pelinegro de uno de sus brazos indicándole a la joven que la ayudaría a llevar a su amigo.
-Arigatou- Dijo la ojiblanca conteniendo las ganas de llorar. –Esta muy grave y el otro grupo...- Se cortó al ver la mirada de los habitantes.
-Si están como tu encontraran la Villa- Dijo el hombre con una sonrisa. –Vamos, debemos ir al hospital- Dijo mientras se ponía de pie, a lo que la ojiblanca asentía y le seguía con paso lento.
-No sabia que odiaban a los Ninjas- Dijo la ojiblanca luego de haberse alejado de la multitud. –Usted es un feudal?- Pregunto algo curiosa viendo como el hombre sonreía.
-Iie pequeña niña, soy solo un hombre que desde hace unos meses es el líder de esta pequeña Villa- Dijo girándose para ver como la joven había bajado la cabeza avergonzada. –No debes avergonzarte, somos una Villa muy pequeña por lo cual un ataque de ninjas es bastante peligroso para nosotros-
-Nosotros nunca atacaríamos una Villa tan raquila como esta!- Dijo indignada ante la manera de hablar del hombre. –Usted me esta ayudando a los demás también, solo podemos estar agradecidos con ustedes- Dijo girando su mirada hacia el pelinegro.
-Ya casi llegamos, no debes preocuparte tanto- Dijo el hombre mostrándole sus grandes ojos verdes. –Estará bien atendido-
-Quiero estar ahí, quiero curarlo- Dijo la ojiblanca mientras sorprendía a aquel hombre. –Yo se lo prometí- Dijo casi en un susurro mientras el señor asentía y entraban al gran edificio que era el hospital.
-A partir de aquí te encargas tu- Dijo sonriente mientras unas mujeres llegaban hacia ellos asustadas por el estado del pelinegro. –Volveré en unas horas para ver como sigue tu compañero- Dijo el hombre a lo que la ojiblanca asintió y entro junto con las enfermeras.
-Onegai, espera aquí hasta que logremos estabilizarlo- Dijo una de las mujeres. –Descansa un rato- Agrego a lo que la ojiblanca asintió y se dejo caer en una de las sillas de la sala de espera.
"No puedo dejar que muera, no sin saber que hablo con Sasuke-kun" Pensó la ojiblanca cerrando los ojos para descansar un rato.
("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")
-Hinata- Escucho lejano. –Hinata despierta onegai- Reconoció la voz de Hanabi.
-Ha-na-bi?- Dijo entrecortadamente al tiempo que abría los ojos pesadamente para encontrarse con los de su hermana y la presencia de más de uno esperando que despertara al fin. –Solo tenía unas cuantas heridas…- Dijo sin entender el porqué de la preocupación en el rostro de todos los presentes.
-No solo tenias unas cortadas, de alguna forma alguien logro envenenarte, por eso es que tu sangre se volvió más liquida y la hemorragia no quería parar- Intervino la pelirrosa un tanto molesta. –Debes descansar bastante-
-Okasan- Se escucho la voz del niño algo ronca saliendo de detrás de Hanabi. –Okasan, okasan- Dijo eufórico sonriendo mientras la ojiblanca sollozaba al ver a su pequeño hijo a salvo y a su lado nuevamente.
-Souta- Susurro abrazando al pequeño. –Díganme que sucedió?- Dijo la ojiblanca encontrando su mirada con la del pelinegro que veía todo desde lejos, mientras el pequeño apoyaba su cabeza en el pecho de su madre haciéndola sentir tranquila.
-Creo que mejor nos retiramos- Dijo oportunamente la pelinegra de ojos rojos. –Vamos, deja a Souta el quiere estar con Hinata- Agrego al ver como la menor de las Hyuuga caminaba hacia su hermana, asintió y salió junto con los demás.
-Como me encontraste?- Dijo tímidamente la ojiblanca sintiendo como los ojos negros del Uchiha se clavaban en ella. –Yo lo último que recuerdo fue haber sido atrapada por Zetsu…- Se corto al recordar su sueño, más bien un recuerdo de hace muchos años atrás.
-Debió ser él quien te enveneno, cuando te encontré ya estabas inconsciente- Dijo seriamente mirando ahora al niño que yacía en el regazo de la ojiblanca. –De quien es este niño?-
-Es mi hijo- Dijo fríamente al escuchar cómo se refería al nene. –Acaso no creías que Souta es mío?- Dijo desafiante.
-Tienes tus rasgos, nunca dude que fuera tuyo, me refiero… A su otosan- Dijo viendo como la ojiblanca se ponía nerviosa abrazando al pequeño niño que sonreía entre sus brazos.
-No tienes porque saberlo- Dijo fríamente acostándose. –Souta busca a tu tía Hanabi- Dijo y el niño asintió saliendo de la habitación. –Sasuke onegai quisiera que me dejaras sola- Dijo conteniendo las lagrimas.
-Ese Kekkei genkai es muy extraño pero no desconocido para mí- Dijo el pelinegro mientras abría la puerta de la habitación. –Tu fuiste la que salvo a Itachi hace 6 años- Agrego sorprendiendo a la ojiblanca y cerrando la puerta tras de sí.
"Itachi" Pensó empezando a llorar. "Todo es como la primera vez, siempre me atormentas en sueños" Pensó abrazándose a si misma mientras sentía como el sueño volvía a vencerla.
("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")
Habían pasado varios días, el sol iluminaba toda la habitación y el todavía no despertaba, se estaba empezando a preocupar por su salud, físicamente parecía estar sanando pero sin sus ganas de luchar nada podía hacer, nada.
"Por Kami no puede quedarse así para siempre" Pensó la ojiblanca soltando un suspiro mientras se apoyaba en el marco de la ventana. "Itachi-san despierta onegai" Pensó mirando al cielo, una gran nube gris estaba cubriendo el sol, empezó a soplar una fría brisa que la hacía recordar lo sola que se encontraba en aquel lugar.
-Como estas?- Resonó la voz de una mujer a sus espaldas, la ojiblanca se giro bruscamente para encontrarse con aquella mujer de oscuros cabellos. –Nunca te agradecí debidamente por salvarme a mí y a mis amigos- Dijo sonriendo extendiéndole una pequeña caja.
-No te hubieras molestado- Dijo sonriendo melancólicamente para volver a ocupar su lugar junto al pelinegro. –Igual no he salido de aquí en días- Dijo rozando las manos del pelinegro.
-Me dijeron que se esta recuperando lentamente- Agrego dejando la caja en la mesa de noche. –Deberías descansar un poco, el seguirá igual- Se corto al notar como la mirada de la ojiblanca se ponía mas sombría.
-Ojala se mejore pronto- Susurro mientras la pelinegra se sentía incomoda por lo que acababa de decir.
-Sumimasen, demo debo visitar a mis compañeros- Se disculpo la pelinegra y salió de la habitación.
-Itachi-san, tengo tantas preguntas que hacerle- Murmuro viendo distraídamente nuevamente por la ventana. –Estos días le he dado vueltas a todo lo que me dijiste, y todavía no puedo creer que viva bajo el poder de gente tan mala- Dijo tomando la cajita entre sus manos para ver que le había dado la pelinegra.
Una suave brisa se coló por la ventana haciendo volar el cabello de la ojiblanca, su sorpresa fue mayor al ver que la pequeña caja contenía la sortija que por derecho le pertenecía, prometida de un Uchiha.
-Quisiera saber porque comprometieron a Sasuke-kun y no a usted- Susurro tomando el anillo entre sus dedos. –Debí haberla dejado atrás al momento que te levante, que torpe si me viera mi otosan, o mejor su okasan- Sonrió al recordar sus días en la mansión Uchiha.
-Hmp- Gruño un poco el pelinegro abriendo ligeramente sus ojos. –Que sucede?- Dijo algo alarmado.
-Itachi-san que bueno- Dijo contenta la ojiblanca dejando a un lado el anillo para poder hablar claramente con el chico. –Como se siente?-
-Quien eres? Porque no recuerdo nada… No veo nada- Dijo empezando a alterarse asustando a la ojiblanca. –Que esta pasando!-
-Itachi-san onegai, cálmate- Dijo conteniendo al pelinegro de uno de sus brazos. –Estas herido, no debes moverte tanto- Dijo obligando al chico a acostarse otra vez, lo vio y se fijo en sus gestos, había confusión, tristeza.
-Quien eres?- Preguntó luego de unos segundos sintiendo todavía las manos de la chica sosteniendo su brazo. –De donde me conoces? Como llegue aquí? Siento dolor en mi cuerpo y además estoy ciego- Dijo lleno de frustración. –Quien soy?- Pregunto para concluir.
-Soy Hinata, hace mucho tiempo nos conocimos, estabas herido y te traje hasta aquí, muy herido para decirte la verdad, no sé exactamente en qué momento te quedaste ciego- Dijo soltando un suspiro, había olvidado respirar mientras explicaba aquello.
-Significa que tenias mucho tiempo sin verme?- Dijo y sintió como las manos de la muchacha se apretaron un poco. –Porque te preocupas por mi?-
-No lo sé, simplemente te encontré y no podía dejarte morir, Itachi-san me dijo tantas cosas que no puedo creer y ahora al parecer no podrá responderme- Dijo dulcemente haciendo que el pelinegro sonriera. –Voy a buscar a algún doctor para que venga a revisarte- Dijo y soltó el agarre.
Camino unos cuantos metros hasta encontrar a unas enfermeras, paso de largo y busco a la mujer que había atendido al pelinegro desde que llego, solo a ella le confiaba al pelinegro, ahora parecía tener amnesia.
-Doctora- Llamo tímidamente mientras la mujer de cabellos rojizos salía de otra habitación. –Podría…- Pero se corto al ver la sonrisa de la mujer.
-Sucedió algo?- Dijo empezando a caminar junto a la ojiblanca que ante la pregunta asintió y sonrió un poco. –Ha despertado. Qué bueno, me había empezado a preocupar- Dijo deteniéndose delante de la puerta del chico.
-Olvidaba decirle que…- Tomo aire y empezó a jugar con sus manos detrás de su espalda viendo como la mujer la miraba intrigada. –Parece que no recuerda nada, nada de nada- Dijo al fin viendo como el semblante de la pelirroja cambiaba un poco.
-Suele suceder, llego bastante malherido, en algún momento algo hará que vuelva de golpe todo, no te preocupes tanto- Dijo intentando sonreír y entro a la habitación.
-Quien es?- Pregunto más serio el pelinegro con los ojos cerrados. –Eres tu Hinata?-
-Recordaste mi nombre!- Dijo algo emocionada la ojiblanca mientras la doctora sonreía. –Busque a la doctora Itachi-san quédese tranquilo- Agrego mientras el pelinegro solo asentía.
-Creo que mejor vas a avisarle a Tetsu-sama, estará contento al saber que esta bien- Dijo la pelirroja mientras la ojiblanca asentía.
-Volverás?- Sonó la voz del pelinegro.
-Claro que si- Dijo la ojiblanca mientras el pelinegro sonreía y se acostaba para dejar que la doctora revisara sus heridas.
La ojiblanca salió de la habitación un poco más contenta, ahora podría descansar un poco más tranquila, salió del hospital y sintió como una cálida brisa rozaba su rostro sonrió, recordó de golpe al rubio de su Villa.
"Que estarás haciendo en estos momentos Naruto-kun" Pensó y vio correr a unos niños de la aldea. –Aquí todo si parece muy tranquilo, una Villa oculta- Se dijo mientras sonreía al ver lo alegre que se veían los niños.
-Hinata-onesan- Sonó una voz infantil a sus espaldas. –Ya su novio esta mejor?- Pregunto inocentemente causando un sonrojo en la aludida.
-Akane-chan ya te he dicho que el no es mi novio, es solo un conocido- Dijo algo indignada mientras la niña reía. –Donde esta Tetsu-sama?- Pregunto recordando de golpe para que había salido del hospital.
-El acaba de ir a su casa- Dijo pensativa mientras veía como la ojiblanca empezaba a alejarse. –Matta ne- Dijo sonriendo mientras la ojiblanca le devolvía la sonrisa y la despedía con una mano al aire.
"Tetsu-san estará tan contento" Pensó sonriendo mientras saltaba a uno de los techos para llegar mucho más rápido. "Así será más rápido" Pensó y en unos cuantos segundo estaba sobre el techo de la casa del hombre, salto suavemente al suelo y toco la puerta.
"Supongo que ahora solo falta ver si puede recuperar su vista" Pensaba algo insegura mientras escuchaba como dentro de la casa se movía alguien y efectivamente a los pocos segundos abrió la puerta el hombre de ojos verdes.
-Hinata-chan, que sucede?- Dijo entre sorprendido y preocupado.
-Itachi-san despertó- Dijo sonriendo mientras el hombre sonreía sintiéndose aliviado. –No estaría aquí de no ser por ustedes- Dijo siguiendo al hombre que acababa de salir de la casa en dirección al hospital.
-No tienes que agradecer, nosotros solo ayudamos como podemos, sabias que solo unos cuantos encuentran esta Villa?- Dijo como una euforia casi infantil confundiendo a la ojiblanca. –Se supone que esta Villa la encuentran parejas cuyo amor esta prohibido- Sonrió y la ojiblanca se sonrojo.
-Iie, no es lo que piensa Itachi-san…- Se corto no sabía cómo continuar y el hombre solo amplio mas su sonrisa mientras caminaban por las tranquilas calles de la Villa. –Itachi-san es el aniki de quien fue mi prometido- Revelo bajando la cabeza.
-Ya veo- Dijo el hombre confundido. –Y que le paso a tu prometido?- Dijo mientras la ojiblanca temblaba al recordar las palabras del pelinegro y empezó a luchar entre decir la verdad o simplemente ignorar lo que aquel hombre le preguntaba.
-Etto…- Empezó jugando con sus dedos, el hombre la miro con compasión y tomo sus manos intentando calmarla.
-No debes decirme nada, si no te sientes lista- Dijo comprensivamente mientras la ojiblanca asentía. –Vamos, ese muchacho debe estar preguntando por ti- Dijo y ante el comentario la chica se quedo estática.
-Itachi-san…- Empezó mientras sentía unas ganas inmensas de llorar. –Itachi-san tienen amnesia- Dijo viendo como el hombre se volvía hacia ella y la abrazaba comprensivamente.
-Todo estará bien Hinata-chan debes tener un poco de fe- Susurro de forma paternal mientras la ojiblanca se aferraba a la camisa del hombre sollozando amargamente.
"Tengo que tener fe, no puedo quedarme para siempre con estas dudas, el… El recordara y me dirá la verdad" Pensaba mientras empapaba la camisa del líder de aquella pequeña Villa.
("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")
-Itachi-kun- Resonó la voz de un hombre mayor sorprendido al ver al pelinegro cubierto de sangre y con una chica prácticamente muerta en brazos.
-Tetsu-san- Dijo el pelinegro preocupado. –Pueden hacer algo por ella?- Dijo mirando a la mujer en brazos.
-Es Hinata-chan?- Dijo aun más preocupado pero se tranquilizo al ver que el chico negaba con la cabeza. –Vamos debemos ir rápido al hospital- Dijo guiando al joven pelinegro en medio de la multitud.
-Porque pensaste que era Hinata?- Pregunto ya a las puertas del hospital cuando una enfermera salió a recibir a la mujer.
-Otra vez, una mujer con múltiples heridas y hemorragias- Hablo la enfermera mientras venia una doctora pelirroja y empezaba a revisarla.
-Ella no es de este hospital- Dijo el pelinegro girándose al anciano que estaba con él.
-Ella acaba de volver- Susurro intentando apartar al pelinegro de aquel lugar. –Vamos debes cambiarte, ellas estarán trabajando un buen rato en estabilizarla- Dijo y el pelinegro asintió y empezó a caminar hacia la casa del anciano.
-Tetsu-sama- Llamo la pelirroja distrayendo al hombre. –Ese no es el chico de hace unos años?- Pregunto mientras el anciano entraba hacia el hospital para que el pelinegro no escuchara nada.
-Hai, tu te fuiste antes de que todo se complicara entre Hinata y el- Murmuro mientras la mujer abría los ojos sorprendida. –El no puede recordarte, así que te agradecería no dijeras nada con respecto al tiempo que él estuvo aquí-
-Demo, y Hinata?- Pregunto al verlo solo. –A esta chica la trate al mismo tiempo que a él, demo falta Hinata- Dijo algo preocupada.
-Mas tarde vendré a decirte todo lo que quieras saber- Dijo concluyendo la conversación. –Por ahora encárgate de esa chica- Dijo y la pelirroja asintió y vio como el anciano se marchaba.
"Hinata que habrá pasado contigo" Pensó la pelirroja con nostalgia mientras volvía a su trabajo de salvar a la mujer con un parecido sorprendente a la Hyuuga.
("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")--("v")
El cielo empezaba a cubrirse con tonos naranjas y rosados, en la mansión Hyuuga había mucha tensión al saberse el regreso de la heredera legitima.
-Hanabi no puedes pedirme eso- Dijo algo molesto el hombre de largo cabello castaño mirando fríamente a la castaña frente a él.
-Otosan, no puedes entregarla- Dijo intentando no faltarle el respeto a su padre. –Debe haber una razón para todo esto, sabes tan bien como yo que no abandonaría a Souta, y traicionar a la Vila mucho menos- Dijo escuchando como tocaban la puerta.
-Adelante- Dijo el castaño volviendo a su postura normal. –Que es tan importante para que vengas a interrumpirme?- Dijo irritado.
-Souta requiere de la presencia de Hanabi-sama- Dijo el sobrino de Hiashi con su tono sereno de siempre. –Hinata-sama no ha recuperado la conciencia- Agrego viendo como la castaña se turbaba y el mayor solo suspiraba.
-Con su permiso otosan, demo quisiera que considerara lo que le dije- Dijo saliendo de la habitación dejando solos al mayor con Neji.
-Como es posible que eligiera nuevamente a esa comadreja- Dijo el mayor turbado mientras Neji cerraba la puerta de la habitación. –Y volvió así, como la primera vez que la trajimos-
-Esta vez, morirá Hiashi-sama- Dijo Neji viendo fríamente al hombre. –Seguro que es la orden que desea dar?-
-Hai, un Uchiha traidor no es suficiente para la heredera del clan, luego me encargare del consejo- Dijo viendo como los últimos rayos de sol se ocultaban. –Donde esta ahora?-
-Se encontraba salvando a una mujer, una anbu de la estrella que estaba la primera vez que fuimos por Hinata-sama-
-Estaba en el país de la lluvia, en esa lucha- Reflexiono el mayor. –Si esta allí, significa que alguien mas lastimo a Hinata- Agrego mientras el menor asentía.
-Considero que lo mejor será esperar a que Akatsuki se mueva, y él con ellos- Sugirió mientras el mayor asentía.
-Retírate y avísame de cualquier cambio en Hinata- Dijo y así el menor dejo la habitación.
--
Gracias a a-grench, Mari-Adri-chan Uchiha Hyuga y Lia Du black, Sus reviews enserio me ayudaron, pensé que la historia iba un poco mal!! Yo y mis locuras!! Bueno ojala les haya gustado este capi! Y se aclaren algunas dudillas que hay flotando por allí… Dejen reviews para saber si le sigo o simplemente la dejo inconclusa!! nn
Cuídense y gracias de antemano!
