Konichiwa! Debo decirles que si he tenido tiempo para subirlo… Bueno no tanto pero si pude haberlo subido antes pero…. Como a nadie le importa subo este lindo capi…. Muajajaja!! (inner: ¬.¬U…) Bueno en fin que disfruten de su lectura… Naruto y los demás son de Kishimoto!

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Cap. XVIII. El Poder de la Luna.

-Itachi-san… que bueno que ya se siente mejor…- Sonó la voz de la ojiblanca, el pelinegro abrió pesadamente los ojos y se encontró con los perlados ojos de la Hyuuga.

-Que me paso?- Dijo tocándose la cabeza. –No deberíamos estar en el festival?-

-Hai… Sin querer por protegerme te lastimaste- Dijo sonriendo, soltó un suspiro y beso al chico. –No te preocupes ya estamos a salvo-

-Demo… Quien nos ataco? Se parecía un poco a ti…- Dijo el pelinegro poniéndose de pie, vio como la ojiblanca pareció dudar pero luego lentamente se puso de pie y rozo sus labios con los de el.

-Iie… No debes preocuparte por nada…- Dijo dulcemente mientras le sonreía, el pelinegro asintió y abrazo a la chica.

-Por un momento sentí algo…- Dijo empezando a caminar con la ojiblanca. –Aquí…- Dijo señalándose los ojos, la chica cambio su expresión por una de horror.

-Itachi-san… Tienes…- Empezó pero se corto deteniéndose y tomando el rostro del chico entre sus manos. –Tienes el sharingan- Dijo contenta abrazando al chico.

-Sharingan? Que es eso?- Pregunto confundido mirando a la chica.

-Es tu Kekkei genkai! Lo recuperaste… sabía que podía hacer que lo recuperaras- Dijo sonriendo besando nuevamente al chico.

-Lo recupere? Entonces… Esto era parte de mi antes?- Dudo mirando a la chica a los ojos. –Si dejo de sentir la presión significa que vuelven a la normalidad cierto?- Dijo cerrando los ojos y luego abriéndolos mostrando sus pupilas negras.

-Hai… Te explicare luego como más o menos funciona- Dijo sonriente empezando a caminar hasta el centro del pueblo.

"Hinata" Pensó abriendo pesadamente los ojos, se giro y sintió como limpiaban su frente, se encontró con el rostro de la hermana menor de su mujer y entre sus piernas su hijo. –Hmp-

-Ya estas despierto… Me había preocupado- Dijo la chica suspirando. –Souta ve a buscarme más agua si?- Dijo y el niño tomo el envase y salió del lugar.

-Que… Que paso?- Pregunto sentándose con dificultad.

-Souta… Souta te salvo- Dijo sonriendo señalando al pequeño que estaba en el jardín hablando con algunas personas. –Te lastimaste, demo ya estas mejor-

-Souta? Demo… como?- Pregunto viendo como el niño entraba otra vez con el envase lleno de agua.

-No lo sé… Onee-san es la que podría responderte eso…- Dijo tristemente la castaña tomando el envase justo cuando el niño llegaba a su lado. –Souta dile a tu otosan que fue lo que hiciste con aquel sujeto…-

-No lo sé… Solo me dolió aquí y luego no recuerdo nada…- Dijo confundido el nene señalando los costados de su cabeza, vio como su padre lo miraba confundido y se sintió mal. –Gomenasai otosan…- Tartamudeo empezando a llorar.

-Iie…- Dijo la castaña tomando al niño en brazos. –No hiciste nada malo… Tu otosan no está molesto cierto?- Dijo la castaña moviendo al pequeño para que quedara frente al pelinegro.

-Souta no pasara nada…- Dijo algo incomodo el pelinegro viendo como el niño sonreía y se separaba de la castaña para abrazar al pelinegro, la castaña sonrió y noto que el pelinegro se sonrojo ante el acto del niño.

-Se nota que no has tenido mucho contacto humano en mucho tiempo…- Se burlo poniéndose de pie. –Descansa un poco más si?-

-Hai…- Dijo frunciendo el ceño viendo como el pequeño todavía le sonreía y lo miraba, noto entonces que los ojos del niño cambian con cierta frecuencia de color, de negro a gris.

"Quisiera poder entender tu poder Souta…" Pensó algo frustrado el pelinegro sosteniendo al niño en brazos, este mojo la toalla y estaba limpiando el rostro del mayor.

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- Ryû-Shi- Murmuro la castaña sintiéndose desfallecer, el enorme dragón apareció apretado en la habitación que ocupaba ella, noto en la mirada de su invocación preocupación. –Estoy mejor…- Dijo sintiendo el aliento del dragón chocar contra su cuerpo.

-No debería estar aquí…- Dijo bajando su cabeza hasta quedar frente a la chica. –Que necesitas ahora?-

-Que me acompañes a la torre del Hokage- Dijo segura poniéndose de pie con dificultad. –No podría llegar sola…-

-Me doy cuenta- Dijo el dragón bajando aun mas su cabeza permitiéndole a la chica subir en ella. –Tomaste una decisión acertada al invocarme para esto… Podría terminar muerta Umiko-san-

-No digas eso, si muero moriré a tu lado Ryû-Shi…- Sonrió y el dragón asintió rompiendo el techo de la habitación para salir de la mansión.

-Luego pedirá disculpas por mi- Dijo el dragón viendo como la castaña reía por lo debajo notando como la pelirrosa entraba asustada a su habitación.

-No te preocupes por esos detalles- Dijo desviando su vista hacia el paisaje que aparecía delante de ella. "Naruto-kun gomenasai…" Pensó sintiéndose algo mal, noto que sus vendajes empezaban a mancharse de carmesí, se cubrió con su chaleco de anbu para evitar preocupar a su compañero.

-La torre que busca ya no está Umiko-san- Dijo el drago sobrevolando la Villa. –Hay muchas batallas no podemos bajar a ellas…- Dijo girándose para que la castaña no viera al rubio sobre el gran sapo.

-Mira!- Grito señalando la dirección en la cual estaba la rubia peleando con el pelinaranja. –Vamos, esa es la Hokage de Naruto-kun…- Dijo y el dragón tomo esa dirección, le alegraba fuera lejos de la otra batalla, pero igual sintió la fuerte corriente que soltaba aquella gran ave, realmente era un demonio.

-Tus ataques no servirán contra nosotros…- Hablo uno de los pelinaranjas subiendo un kunai y lanzándose para atacar a la rubia, esta tenía varias heridas en todo el cuerpo pero todavía se mantenía en pie.

-Urusei… Apenas estamos comenzando- Grito la rubia volviendo a concentrar su chakra en las manos para golpear nuevamente el suelo, eso la había salvado antes, pues había desaparecido a dos de los seis hombres que estaban delante ella.

-Juguemos un rato mas con la última sannin- Rio otro de los pelinaranja subiendo a el gran camaleón invocado. –Ataquen- Grito y los otros tres saltaron y desaparecieron conforme iban acercándose a la rubia mientras él seguía sobre el camaleón.

Observaba distraídamente como la rubia apenas podía contener a sus cuerpos, sabía que pronto acabaría con ella, detrás de el la castaña había volado en silencio y manteniendo la presencia del dragón por las calles pudo llegar a aquella posición y no dudo en utilizarla.

- Ryû-Shi saltare sobre el hombre tu encárgate de esa extraña invocación…- Murmuro la castaña mientras el dragón asentía gruñendo, el dragón voló por encima del camaleón dejando a la castaña en una posición oportuna, esta salto dejándose llevar por la corriente que en ese momento aparecía, saco su kunai y cayo detrás del pelinaranja.

-Pensé que nunca saldrías- Dijo el pelinaranja saltando hacia un tejado sorprendiendo a la castaña que gruño y lo siguió mientras el dragón atacaba al camaleón. –Es inútil… Una simple invocación no podrá con mi camaleón- Dijo cruzándose de brazos.

-Eso no importa, tu pelea es conmigo…- Dijo la castaña sacando un largo pergamino, puso el kunai sobre el pergamino y realizo unos cuantos sellos convirtiendo el kunai en una katana larga blanca. –Ahora si…- Dijo saltando hacia el pelinaranja a una velocidad impresionante.

"Apenas pude contenerla" Pensó preocupado el pelinaranja deteniendo con un kunai en curva la katana blanca, la castaña salto hacia atrás y tambaleándose volvió a lanzarse contra él con más fuerza que la primera vez.

-Atácame- Grito girándose para cortar la capa del pelinaranja, este tomo la katana con una de sus manos cortándose mientras con su kunai lograba rasgar la manga de la castaña, esta apretó sus dientes e intento liberar su katana del agarre del hombre.

-Cuidado!- Escucho detrás de si la voz de la rubia, la castaña se giro en el momento preciso que uno de los otros pelinaranjas intentaba atacarla por la espalda, salto dejando su espada en manos del primer pelinaranja.

"Debo pensar alguna forma para contenerlos sin que entren mas a la pelea" Pensó saltando para esquivar las bolas de fuego que le lanzaba el segundo chico, empezó a saltar alrededor de aquel techo mientras hacía unos cuantos sellos.

-Konan- Hablo el primer pelinaranja justo cuando una muralla de hielo salía del límite del techo, una mujer de cabello azul apareció frente al pelinaranja justo cuando el segundo salía del lugar.

-Nani?!- Dijo sorprendida de aquella velocidad, pero ya no había marcha atrás, solo ella podía deshacer aquella muralla, la mujer que apareció parecía estarse uniendo delante del pelinaranja, este sonrió.

-Llamaste muy tarde- Dijo serena la mujer abriendo sus ojos clavándolos en lo de la muchacha. –El clan Ryû…- Dijo sorprendida caminando hacia la castaña.

-Como sabes de mi clan?- Dijo sorprendida la chica viendo como la peliazulada se detenía y sonreía. –Nosotros no somos muy conocidos…-

-Eran del país del agua, demo nos traicionaron durante la guerra…- Dijo apretando sus puños. –Abandonaron a sus compañeros para refugiarse en el país de la roca- Grito y de sus manos salieron algunas aves de papel.

-Eso fue hace algunos años- Dijo la castaña esquivando aquellas aves mortales, sus puntas estaban afiladas y cualquier roce con aquellas aparentemente inofensivas figuras sería fatal.

-Murió mucha gente por su culpa- Dijo retrocediendo algunos pasos, suspiro y su cuerpo poco a poco fue desapareciendo en pequeñas formas de papel cubriendo el lugar.

-Pelea frente a frente- Grito la castaña mirando al pelinaranja que se recostó en uno de los muros manteniéndose alejado de aquellas figuras mortales. La castaña salto esquivando como podía las mariposas que se habían creado de la nada, todo era papel.

-Tarde o temprano Konan te alcanzara- Murmuro el pelinaranja sonriendo viendo como la castaña se le dificultaba aun más el moverse contra aquellas figuras que poco a poco se iban multiplicando.

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"Donde podría tenerla" Pensaba algo nervioso el pelinegro viendo como el pequeño pelinegro estaba sentado observando a su alrededor, se había dado cuenta que lo hacía mucho y casi siempre sabia cuando alguien estaba pasando frente a su habitación.

-Otosan…- Hablo el pequeño poniéndose de pie nervioso. –Otosan… Un dragón…- Dijo corriendo hacia el pelinegro que se puso de pie justo en el momento que la mansión tembló y se escucho caer partes del techo.

-Souta…- Dijo sorprendido viendo al pequeño escondido detrás de sus piernas, lo tomo en brazos y salió de la habitación.

-Itachi-san… Están bien?- Interrogo la castaña llegando hacia ellos.

-Que paso?- Dijo serio el pelinegro viendo como su hermano menor se acercaba a ellos. –Sasuke…-

-Al parecer Umiko-chan se escapo… Quien sabe para que- Dijo viendo al niño en brazos de su hermano mayor. –Itachi…-

-Akane-chan tampoco está en la mansión!- Dijo alarmada una anbu corriendo hacia el pelinegro menor. –Sasuke-san que debemos hacer?-

-Vayan a buscar a mis compañeros, ustedes intenten sacar de los escombros a la mayor cantidad de gente- Dijo serio girándose hacia su hermano mayor. –Debo irme-

-Iré contigo- Dijo Itachi sorprendiendo a los presentes. –Tengo más experiencia que tu…-

-Otosan…- Intervino el infante llamando la atención de los tres adultos a su alrededor. –Puedo verlo…-

-Que ves?- Interrogo el menor de los Uchiha tomando al niño en brazos.

-Déjalo- Gruño el mayor tomando al pequeño en brazos. –Quieres buscar a tu okasan?- Pregunto viendo como el pequeño asentía.

-Itachi-san…- Intervino preocupada la castaña. –Le costara pelear si se lo lleva con ustedes-

-Tía… Yo… Yo deseo ir… Puedo verlo… Al gran ave… Puedo notar su rabia- Dijo sorprendiéndolos otra vez.

-Yo cuidare de él, Hanabi- Dijo el mayor de los Uchiha sereno viendo como llegaban los tres que antes se pasaban con su hermano.

-Así que al fin has decidido moverte…- Se burlo el ojiverde mirando con recelo al mayor de los dos. –El también ira?-

-Esta será la última orden que ustedes tendrán de mi- Empezó el pelinegro sorprendiendo a todos los que estaban con él. –Solo necesito que me ayuden a llegar hacia el Biju, detengan a todos los que deseen mátenlos si es posible… Luego busquen a quienes deseen matar o vengarse- Dijo mirando al ojiverde que asintió complacido.

-Y luego que haremos?- Intervino la pelinegra de gafas algo preocupada al ver que el mayor estaba acomodando al pequeño niño.

-si sobrevivimos podríamos volver a esta mansión, si no pues un placer- Dijo frio el ojiverde separándose de ellos.

-Lo mismo pienso- Dijo roncamente el pelirrojo siguiendo al ojiverde.

-Vaya que pensamientos los de ustedes- Regaño la pelinegra saltando para alcanzar a los dos chicos.

-Realmente esperas que hagan lo que dices?- Dijo serio el mayor viendo como el menor asentía. –Son tus compañeros…-

-Solo espero que realmente no mueran hoy…- Murmuro viendo como el mayor asentía y sosteniendo fuertemente al niño salto fuera de la mansión.

-Vamos- Grito el pelinegro y gran cantidad de anbus empezaron a movilizarse fuera de la mansión, ya cada grupo tenía su misión asignada, el solo esperaba no tener que sacrificar a mas ninjas de Konoha.

-Hanabi…- Sonó la ronca voz del castaño detrás de la chica. –Que paso?-

-Supongo que este es el verdadero comienzo de esta lucha- Murmuro intentando sonreír. –Souta se fue con Itachi-san…-

-Kuso…- Dijo el hombre apretando algunos pergaminos en su mano. –Guarda esto… Tu Onee-san así lo desea- Dijo viendo a la chica sorprendida.

-Otosan… Hinata… Hinata está bien?- Dijo intentando contener su emoción.

-Antes de que se la llevaran parecía no estar herida, demo… Quería que guardaran esto…- Dijo dándole los documentos. –Y por mi guarda esto…- Dijo dándole un sobre sellado.

-Otosan…- Murmuro entendiendo lo que aquello significaba. –Otosan.. Iie,… Yo…-

-Tu te quedaras aquí…- Ordeno deteniendo en seco a la chica. –No podría dejar que mi pequeña hija también muriera en esta estúpida guerra-

-Otosan…- Dijo dejando correr algunas lagrimas. –Vuelve onegai… Vuelve- Murmuro dejando caer todo al suelo y abrazando al hombre que la recibió algo incomodo.

-Hanabi… Debo irme… Espera que Neji vuelva…- Dijo separándose de la chica y caminando hacia la salida de la habitación. –Cuida con tu vida lo que te dejo… Confió en ti…- Dijo desapareciendo en una nube de humo.

-Otosan…- Murmuro sollozando empezando a recoger los pergaminos y documentos que le dio el creador de sus días, lo único de todo aquello que no podría leer hasta pasado el peligro era aquella carta que su propio padre le había entregado.

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-Naruto!- Grito el sapo sintiendo como el rubio caía a unos cuantos metros de él. –Kisama- Gruño intentando detener a la gran ave.

-Gamabunta…- Dijo con dificultad el rubio poniéndose de pie, se dio cuenta lo cerca que estaban del bosque. –Vamos! Tráelo hacia acá- Grito saltando hacia el interior del bosque.

-Como digas!- Grito con dificultad el sapo tomando al gran ave de las patas y lanzándola en la dirección indicada, al tiempo que saltaba para llegar junto al rubio. –El Kyubi…- Murmuro viendo el aura roja que cubría al rubio.

-Ahora si peleare en serio bastardo!- Grito saltando con una agilidad digna de ver hacia la cabeza del ave, esta soltó un aullido de dolor al tiempo que empezaba a correr una cantidad considerable de sangre.

-Naruto!- Grito el sapo girándose al sentir como unos chakras conocidos corrían hacia ellos. –Vienen por ti- Dijo y el rubio no podía controlar ya sus ataques.

-Kisama!- Rugió el rubio mientras seguía rompiendo con un kunai y sus garras la cabeza del ave, está en medio de la desesperación se movía frenéticamente intentando liberarse.

-El kyubi…- Murmuro el mayor de los Uchiha al llegar junto al gran sapo. –Souta… Que ves?- Susurro poniendo al niño de pie justo entre sus piernas.

-Corrientes… Chakra inestable… Mucho…- Dijo empezando a temblar retrocediendo unos pasos hasta quedar justo detrás de las piernas de su padre. –Otosan…-

-Tranquilo…- Dijo girándose para encontrarse con su hermano menor. –Sasuke… Tienes el mangekyo sharingan… Es momento de ponerlo en práctica- Dijo y el menor asintió y salto hacia el rubio.

"Mas experiencia… Igual me manda a mi…" Pensó molesto el pelinegro llegando justo para ver al rubio rugiendo y rompiendo ahora la piel del ave con sus garras. –Naruto!- Llamo con superioridad pero el rubio no obedeció.

-Kisama…- Gruño roncamente rompiendo otra parte de la cabeza del ave la cual volvía a moverse desesperadamente, el pelinegro casi cae por la inestabilidad, tomo al rubio el cual casi lo ataca.

-Naruto- Volvió a llamarlo al tiempo que caía sobre la cabeza del gran sapo, el chakra del kyubi lo estaba lastimando, y para colmo el ave estaba aleteando furioso, alzo vuelo.

-Sasuke… Trae a Naruto de vuelta- Grito el mayor saltando hacia un árbol cerca de ellos. –El mangekyo sharingan… Podemos detener estas cosas- Dijo sintiendo como en su espalda el nene temblaba asustado.

-Otosan… Otosan… El gran ave… Esta curando sus heridas- Dijo entrecortadamente el pequeño asustando así al mayor de los pelinegros. –Quiere… Quiere venganza- Dijo abriendo desmesuradamente sus ojos fijándolos en un punto especifico del cielo.

-Cuidado!- Grito el mayor al tiempo que el ave caía como un puñal hacia el sapo y los dos chicos.

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-Hinata…- Murmuro el pelinegro viendo como la ojiblanca empezaba a moverse pesadamente. –Ya estas despierta…- Dijo sonriendo.

-Kuso…- Dijo con dificultad sintiendo una puntada al costado de su cuerpo. –Que.. Que me hiciste?- Dijo sintiendo como el dolor se hacía mas fuerte, el pelinegro sonrió y camino hacia ella.

-Eso te pasa por intentar escapar… Y yo que confié en que te quedarías tranquila- Dijo sacando el kunai de golpe del costado de la chica, la tenia amarrada, noto que la ojiblanca aguanto el grito de dolor y sonrió.

-Yo… Yo no podía ver… No podía verlo…- Dijo sintiendo como su sangre empezaba a correr por su pierna, iba bajando lentamente. –Es mi Villa…-

-Te está costando tu vida, la Villa esta… Que sin dudarlo te acuso de traidora… Donde vive un clan que casi nunca te valoro… Donde estaba el chico que nunca te presto atención… Y aun así… Deseas protegerla- Grito lo ultimo soltando el kunai cubierto de sangre.

-Aquí están mis seres queridos- Dijo con firmeza viendo la confusión en el rostro del pelinegro. –No… No dejare que los mates… a todos- Dijo intentando liberarse.

-Quieres verlos?- Pregunto el pelinegro con malicia. –Puedo mostrártelos, mis años de nómada no fueron en vano…- Dijo complacido por su poder y haciendo gran cantidad de sellos apareció levemente una especie de holograma que dejaba ver algunas batallas.

-Umiko-chan!- Dijo con sorpresa la ojiblanca viendo como la castaña estaba siendo golpeada por gran cantidad de mariposas, luego dejando esa imagen atrás vio a su clan, dirigido por Neji y su padre luchar contra un chico de cabello blanco… -Iie… No permitas eso… Onegai- Dijo sintiendo una presión en el pecho.

-Gomenasai… Volveré por ti… Disfruta el espectáculo- Dijo desapareciendo en una nube de humo, mientras las imágenes seguían corriendo, dejándole ver el estado actual de su Villa y de sus compañeros.

-Iie… Onegai…- Seguía repitiendo intentando liberarse, las lagrimas empezaban a correr por sus mejillas, pero se detuvo en seco al observar al pelinegro y al rubio inconscientes y con múltiples heridas en el cuerpo. –Sasuke-kun… Naruto-kun…-

-Kisama…- Escucho con sorpresa viendo cómo salía de algún lugar el pelinegro de coleta baja, sintió una presión aun mas fuerte al verlo saltar hacia los otros dos, pero lo que mas la asusto fue ver a su pequeño hijo en aquella escena.

-Souta… Itachi…- Dijo empezando a llorar justo al momento que la imagen cambio. –Iie… IIEEEEEE!!- Grito frustrada.

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-Sasuke…- Dijo el pelinegro moviendo a su hermano menor mientras el sapo cubría con su cuerpo el ataque del ave. –Kuso… Despierta- Dijo dándole una cachetada, mientras el pequeño intentaba despertar al rubio.

-Nani…- Murmuro el pelinegro menor abriendo los ojos, intento sentarse pero el golpe en sus costillas le dolía mucho. –Que paso?-

-Recibieron casi toda la fuerza de la ráfaga que creo esa ave…- Empezó viendo como el pequeño le brillaban los ojos y tenían cierto toque rojo. –Además que Naruto te golpeo antes de que cayeran…-

-La fuerza de los bijus…- Murmuro poniéndose de pie con dificultad, camino hacia el rubio para descubrir que había vuelto a la normalidad y vio como el sharingan desaparecía de los ojos del niño. –Souta…- Dijo y el niño lo miro con temor.

-No es momento de hablar…- Dijo el mayor tomando al niño en brazos para protegerlo de una corriente de aire que rasguño los cuerpos de los tres adultos. –Sasuke… Intenta contener al biju!- Grito saltando para alejar al niño.

Se coloco en un árbol algo lejos del menor que salto con algo de dificultad y se puso frente al ave, activo su mangekyo sharingan deteniendo al ave unos segundos, pero esta intentaba liberarse del doujutsu, giro su mirada para encontrar al rubio que estaba volviendo en sí, el sapo había desaparecido.

"Debo pensar en algo… Alguna forma para detener a este monstruo" Pensaba frenéticamente intentando concentrarse, sus genjutsu y doujutsu no parecían tener un efecto duradero en aquel biju.

-Otosan…- Sonó la voz del pequeño que lo miraba decidido. –Otosan… Yo… Yo puedo detenerlo…- Dijo inocentemente intentando no ponerse nervioso, el pelinegro abrió los ojos de la sorpresa.

-Souta… No digas esas cosas- Intento disuadirlo, pero la verdad es que con aquella mezcla de kekkei genkai cualquier cosa era posible pero, que diría la ojiblanca si arriesgaba de aquella forma al pequeño.

-Itachi!- Llamo el menor de los Uchiha lanzando una bola de fuego, el rubio esquivo en la raya aquel ataque. –El mangekyo sharingan no puede contenerlo…-

-Ese biju es el de 7 colas… Tendría que haber alguna forma…- Agrego el rubio apretando los puños, se veía bastante lastimado, pero con el poder del kyubi en su interior pronto sanaría.

-Otosan… Confía en mi…- Dijo débilmente el niño captando la atención de los recién llegados.

-Hmp- Gruño frustrado el mayor y tomo al niño en brazos. –Seguro que podrás?...- Dijo sorprendiendo a los otros dos.

-Itachi que rayos estás haciendo es un niño…- Dijo el rubio indignado.

-Es cierto… Podrá ser tu hijo demo… Demo es un niño todavía- Dijo irritado el pelinegro mientras el mayor solo suspiraba y los miraba desafiante.

-Váyanse de aquí…- Ordeno confundiendo a los otros dos. –Yo protegeré a Souta mientras él intenta encerrar al biju…-

-Demo…- Dijeron los dos menores pero ante la mirada del pelinegro mayor solo asintieron de manera obstinada. –Espero que sepas lo que haces…- Murmuro Sasuke mientras Itachi asentía y se llevaba al niño alejándose de la ciudad.

-Tu aniki es muy obstinado…- Dijo el rubio recordando algo. –Akane-chan!- Dijo alarmado y salto de vuelta a la Villa.

-Nani…?!- Dijo confundido el pelinegro siguiéndolo a todo lo que podía.

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Itachi seguía nervioso de lo que acababa de aceptar, pero no tenia mas opción de alguna forma aquella mirada tan decidida del pequeño le recordaba a la chica, a la ojiblanca; además todavía no entendía como había conseguido encerrar a el hombre que casi le quita la vida y calmado al kyubi dentro del rubio. El ave daba vueltas y aullaba con dolor sobre un claro en el bosque, aquella era su oportunidad, solo tendría una para poder llevar acabo aquel descabellado plan.

"Solo una oportunidad… Si no funciona tendré que contenerlo el tiempo suficiente para enviar a Souta con Hanabi…" Pensó sintiendo como el pequeño respiraba pausadamente en su espalda, sintió un deseo casi asfixiante de ver a la ojiblanca, apretó los puños y bajo al pequeño. –Souta… estate listo… Cuando diga ahora tu utilizas lo que sea que vayas a utilizar…- Dijo con un gesto serio mientras el pequeño asentía. –Confió en lo que me dijiste…- Dijo y dejando al niño algunos pasos atrás empezó a hacer algunos sellos.

-Okasan…- Murmuro el pequeño sintiendo deseos de llorar, pero vio como su padre con una gran bola de fuego ampliaba el claro, hizo unos sellos y una gran estatua salía desde la tierra, salto sobre esta y llego hasta la cabeza del ave.

Itachi estaba utilizando casi todo su chakra en aquella locura, pero con aquella estatua podría proteger al pequeño en caso de que saliera algo mal; activo el mangekyo sharingan haciendo que el gran ave cayera al suelo de golpe, sintió como su herida empezaba a dolerle, se había abierto ligeramente. –Souta…- Grito y el pequeño con el sharingan completo dibujado en sus ojos causo que toda aquella zona se oscureciera.

El ave aulló revolcándose en el suelo, el pelinegro salto para alejarse y vio al pequeño acercarse con pasos seguros al gran animal, el ave se movía como si estuviera sufriendo mucho.

-Biju…- Murmuro el nene al momento de tocar el gran pico del ave, esta reacciono y abrió sus ojos de golpe para perderse en aquel brillo perlado que transmitía el pequeño, era su poder… El poder de la luna… Como lo había nombrado anteriormente su madre.

Sintió como empezaba a flotar en un espacio oscuro, y delante de él dejo de estar el ave sino que apareció una chica con apariencia traslucida, era roja y parecía estar sufriendo mucho, miro al niño en medio de aquella oscuridad y sintió deseos de atacarlo.

-Cálmate…- Dijo suavemente la voz del niño deteniendo de golpe a la mujer que lo miro confundida. –Yo… Yo no quiero dañarte…- Dijo nervioso abriendo sus ojos mostrando unos ojos grises con tres aspas rojas (es el sharingan pero con otros colores…) La mujer dejo que el niño se acercara a ella y la tocara, toco su frente.

-Souta…- Sonó la aguda voz de la mujer. –Mátame…- Dijo la mujer empezando a llorar.

-Yo… Yo no puedo hacer eso…- Dijo el pequeño todavía con la mano en la frente de aquel ente tan extraño. –Yo solo puedo liberar tu poder…-

-Destruir… Para eso nacimos…- Dijo la mujer clavando lo que deberían ser sus ojos en los del niño. –Tan joven y con un poder tan destructivo… tanto o mas que yo…-

-Déjame liberarte…- Dijo el pequeño sintiendo como su cuerpo temblaba ante aquella mujer. –Mi okasan… Ella me dijo que es malo matar a quien no te ha hecho nada… Incluso si te han lastimado no es bueno matar…-

La mujer sonrió e hizo que el pequeño pudiera ver lo que ella estaba viendo, un abismo oscuro, frente a ella estaba aquello, estar sola era lo que le esperaba si la encerraba, ella prefería morir a manos de aquel dulce niño, el cual empezó a llorar ante aquella triste visión.

-Souta… Mátame…- Repitió acariciando la mejilla del niño, pero este volvió a negar.

-Yo creo… Creo poder encerrarte… No te sentirás sola…- Dijo secándose las lagrimas. –Mi okasan… Mi okasan esta en algún lugar… Ella… Ella no te dejaría sola… Demo…-

-Tu otosan no estará muy contento…- Dijo la mujer intentando sonreír, sintió de golpe como algo atravesaba su estomago, empezaba a sangrar, pero estaba tranquila, no ofreció resistencia ante aquello. –Souta…- Murmuro antes de caer frente al niño.

-Como… Cómo te llamas- Pregunto el pequeño arrodillándose junto al ente que dejo de estar rodeada de energía roja para dejar ver a una mujer blanca con el cabello color violeta y unos ojos dorados, de su boca salía un hilo de sangre.

-Kotomi…- Dijo con dificultad. –Antes de ser esto… Yo… Yo era una humana…- Dijo sintiendo como algún poder superior la separaba de aquella energía, sonrió y miro por última vez al niño, había podido liberarla tal vez.

-Souta!!- Escucho un grito ronco de su padre. Abrió pesadamente sus ojos y sintió una punzada a los costados de su cabeza. –Que bueno…- Dijo al llegar junto al niño.

-Otosan…- Dijo confundido abriendo los ojos de golpe. –Kotomi… Kotomi… que paso con ella?-

-Nani?!- El pelinegro miro confundido al pequeño señalando al gran ave muerta, su cuerpo estaba atravesado por una gran espada. –Conseguiste detenerla el tiempo suficiente…-

-Yo… Yo libere su espíritu…- Murmuro abrazándose al pelinegro y empezó a llorar a todo pulmón. –Otosan… tenía mucho miedo…-

-Ya todo pasó… Estas conmigo… A salvo- Susurro el pelinegro abrazando al niño.

-Nunca pensé ver esa faceta de ti Itachi-kun- Sonó burlescamente la ronca voz de un hombre. –Lastima que durara mucho…-

-Madara…- Dijo irritado poniendo al niño detrás de sí.

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Bueno… Ojala les haya gustado… nn Quiero agradecer a todas las chicas que me han dejado reviews! Se les quiere!

azura-saki14: Tan bella! No te preocupes tanto que yo tengo ya todo este fic listo! nn Gracias por seguirme tan abnegadamente! Kisses..

HoshiNoTsuya: Danzou no está actualmente en el consejo… Pero apareció como miembro importante del consejo cuando Itachi tenía trece y lo mandaron a asesinar a todo su clan (inner. Esto fue un spoiler para las que no ven el manga! ¬.¬ Discúlpenla) Ah y tomare en cuenta tu sugerencia, estoy intentando modificar casi todos los capis pero no tengo tiempo…. De todas mis historias para no confundir a nadie!

Rosy: Bueno ya te agregue! Jajaja!

luz estrella: Ojala este capi sea de tu agrado!

cari-sama: Grax por el reviews! Se hace lo que se puede!

Dagorfly: Me gusta ver que todavía sigues mis fics! Actualizare los otros en unas horas!! Kisses

Ah y ahora una pequeña nota que no sé si será de su interés o algo… Pero… Este es el último capi de este fic! Ya que no quisieron dejar reviews! (A los otros que leen… ) Así que buee será… Y déjenme decirles que el final ya está en mi pc! Solo esperaba ser publicado!

Sin más nada que agregar pues me despido y pues vean mis otras historias! Son lindas! Y pues tengo pensados hacer otros fics! Tengo las ideas! Matta ne chicas!