WATER KISS

Por: Ivanov Shinigami

Disclaimer: Los personajes de Gundam Wing y algunos de Fruits Basket no son míos, esta es solo una historia de fanáticos para fanáticos, es ficción, no tiene ninguna relación con personas, instituciones o hechos reales. Que la disfruten... -

Parings: 1x2 3x4 5xH etc, etc… generalmente.

Category: Yaoi y shonen ai, generalmente. U

Raiting: es para todo publico, yo señalo el NC – 17. /

Warnings: shonen ai, lemon... si consideran ofensiva esta historia, no se lea por favor, no deseo dañar u ofender a ninguna persona con el contenido de este texto, arigato.

Notas: - Diálogos –, " Pensamientos", -- Sueños--, (FlasBack)

ni-sama – hermano mayor (por lo que sé...)

Do – Dorothy de cariño

Capitulo 2 Gran Sorpresa

El helado viento soplaba violentamente haciendo que las nubes chocaran entre sí, ocasionando que poco a poco se formara repentinamente una horrible tormenta, seguramente era la ultima del otoño, ya que el invierno estaba próximo. Lentamente las gotas comenzaron a caer, al principio finas y delicadas, para después convertirse en abundantes y gruesas. El ruido que hacia la lluvia al caer, resonaba en la lamina del techo que cubría la alberca de la escuela Colmillo Blanco.

El entrenamiento había llegado a su fin, tal y como lo había dicho el entrenador Zeck, no había sido muy pesado, pero aun así, todo el mundo terminaba agotado y hambriento.

- que cambio de clima tan drástico – dijo Trowa limpiando y mirando por uno de los empañados vidrios debido al agua caliente de la alberca.

- hace unos momentos estaba bien, hayyy (suspiro) detesto estos cambios repentinos de clima – dijo Hilde mirando también por el vidrio.

- no me agradan los días lluviosos... – dijo el trenzado con la mirada baja.

- Duo... – susurro el moreno mirándolo.

- bueno jóvenes, ya que todos terminaron, me complace en anunciarles que después de tener una platica con la directora Une, esta ha dado un permiso especial para el equipo, el director Treize Khrushrenada de la escuela Oz, nos invita al campamento que esta organizando para la preparación del torneo de natación que se aproxima – dijo felizmente.

- y ese milagro que la directora accediera? – pregunto Hilde conociendo su carácter y haciendo que los demás comenzaran a reír.

- muy graciosa Hilde, espero que lo siguiente también les haga gracia, el campamento durara un mes completo – dijo haciendo que todos gritaran de felicidad – pero... pero como la directora no quiere que pierdan ese mes, la condición es hacer exámenes de todas las materias – un silencio vago en ese momento.

- esta bromeando verdad? – dijo Duo saliendo de su transe y con cara de espanto.

- me gustaría que eso fuera Duo, una broma, pero no, esa es la condición, claro, para los que quieran ir – dijo Zeck riéndose de las caras que ponían todos al recibir la sorpresa.

- no, esto no puede ser... – dijo Duo frustrado.

- oh es verdad, los exámenes comenzaran a partir del lunes – dijo volviendo a reír.

- usted me odia, no es cierto? – le dijo frustrado.

- tranquilo, tienes mucho tiempo para estudiar – dijo Zeck colocando su mano en el hombro de Duo – tengo fe en ustedes y se que van a lograrlo – les sonrió – ya pueden irse.

- vaya entrenador, usted siempre es tan sutil – le dijo Hilde.

- saben que no puedo oponérmele a la directora cuando se trata de las materias, lo que ella dice se hace, lo único que puedo discutir es el aspecto deportivo, en ese caso si hago lo que puedo por ustedes – les sonrió.

- pero también esto influye en el deporte, si nos deprimimos por reprobar no nadamos bien – se justifico Duo.

- ya lo dije, tengo fe en ustedes, además se los mencione la primera vez, los temores, problemas y decepciones se quedan fuera de la alberca, dentro solo existe ser el mejor – dijo sobando su cabeza - además, eres mi mejor gallo, no me decepciones, se que podrás hacerlo, nos vemos mañana – se despidió y salió.

- vaya, el entrenador tiene mucha fe en ti Duo – le dijo Hilde sonriendo.

- si, tanta que hasta me da miedo – dijo colocando ambas manos sobre su rostro.

- no te aflijas, además prometimos Trowa y yo que te ayudaríamos con tu tortura - le dijo la chica abrazándolo.

- lo se Hilde y lo agradezco, pero... estoy preocupado, si no paso no nado, ese es mi temor... – dijo frustrado.

- tranquilo todo saldrá bien – le dijo el moreno colocando su mano en el hombro del chico bonito – nosotros te ayudaremos, además eres el favorito para ganar, después de todo me superas, me sorprende que tu no seas el capitán – le sonrió.

- vamos, no es para tanto, solo nado por gusto, lo de dirigir no es mi estilo, tu lo haces muy bien – le sonrió el ojivioleta.

- jaja, pero claro, Trowa es el mejor en eso – dijo la ojiazul abrazando al moreno.

- Duo Maxwell aun quieres tu cinta? – le pregunto Midde susurrándole al oído.

- Midde no hagas eso! – le dijo el trenzado molesto y a la vez ruborizado ante tal acción.

- tranquilo tiburoncito, solo te lo pregunto porque te la puedo regresar por algo a cambio, aunque aun así lo dudaría, ya que tu cinta es como mi osito de peluche – dijo la chica mordiéndola levemente.

- estas loca – dijo el ojivioleta con cara de espanto.

- oye arpía, quien te crees que eres para chantajear a Duo? – le dijo la chica molesta.

- vaya, vaya, vaya, parece que Hildo salió al rescate, pero no estoy hablando contigo – dijo la chica burlonamente – además, tu no eres nadie para decirme que debo o que no debo hacer – dijo mirándola con frialdad y golpeando su nariz con sus dedos.

- NO ME LLAMES HILDO, AHORA SI ME LAS PAGAS! – dijo la ojiazul lista para golpearla cuando Duo la tomo por el brazo.

- cálmate Hilde, no vale la pena – dijo el ojivioleta viendo a la chica con odio.

- jajaja, lo vez, si mereces el nombre de Hildo ya que te comportas como todo un hombre, pero cambiando a temas mas importantes, Duo tarde o temprano me invitaras a salir, no, mas bien me imploraras, y créeme, será por tu propia voluntad – dijo lanzándole un beso y se retirándose coquetamente a los vestidores.

- LA ODIO, LA ODIO! – grito Hilde furiosa – Trowa no me explico, no entiendo, no capto, no me cabe en la cabeza aun como pudiste andar con esa... esa...

- Hilde cálmate – le dijo el ojivioleta tocando su hombro.

- yo tampoco me lo explico aun – dijo el moreno.

- una pregunta, una semana se toma como noviazgo? – dijo el chico bonito.

- jeje, no creo que no – rió la ojiazul por el comentario – pobre, la compadezco – dijo mas tranquila.

- ni-sama! – grito Kisa señalando su reloj desde el otro lado de la alberca.

- uh? – se pregunto el trenzado al no comprender lo que decía su pequeña hermanita.

- creo que dice que ya es tarde – dijo el moreno.

- pues que hora tienes? – le pregunto el ojivioleta al moreno.

- cuarto para las ocho – dijo el ojiverde viendo su reloj.

- QUE! TAN TARDE! – dijo el chico bonito sorprendido – Dios, con razón tengo mucha hambre, de seguro Kisa también, soy un tonto – dijo agachando la cabeza.

- si quieres te llevo – ofreció Trowa.

- no, no quiero molestarte amigo Trowa – dijo el ojivioleta sonriéndole.

- no es molestia, además me queda de paso – le dijo el ojiverde.

- bueno, ya que insistes, esta bien, acepto – dijo entrando al vestidor casi corriendo.

Trowa solo pudo mirar dulcemente al trenzado como jugaba con los demás miembros del equipo, sonrió para sí mismo, desde que conoció a Duo su actitud con las demás personas había cambiado drásticamente.

- he Trowa, te lo vas a comer con los ojos... – le susurro Hilde bromeando.

- uh?... – le pregunto el moreno sin entender.

- admítelo, te gusta Duo, siempre te ha gustado – le dijo la chica sonriendo.

- no... no sé de que hablas... – dijo el ojiverde sonrojado levemente.

- te gusta, te gusta! – le dijo la ojiazul sonriéndole ampliamente – no tiene nada de malo que lo aceptes, deberías decírselo – le propuso la chica.

- ah... deja de decir cosas que no son... – le dijo el moreno sonrojándose aun más.

- ya no lo ocultes, crees que no me doy cuenta como lo miras, como le sonríes, como lo tratas?... – le dijo la chica.

- de... deja de decir tonterías... vamos a cambiarnos... – dijo el moreno sonrojado y entro al vestidor.

- hay Trowa – suspiro la chica – si no se lo dices pronto tal vez te arrepientas después – dijo y entro al vestidor.

Ya en el vestidor...

- hasta mañana capitán – decía un grupo de chicos saliendo del vestidor, Trowa solo asintió.

- Duo?... – pregunto el ojiverde al percatarse de que el trenzado estaba sentado en las bancas, con la mirada perdida en el piso y aun con el traje aun puesto, Duo acostumbraba a usar trajes completos, jamás le pregunto porque le gustaban, no lo vio necesario, pero su actitud era muy extraña, ahora que lo pensaba detenidamente, siempre era el ultimo en salir de los vestidores, jamás salía antes, siempre era el ultimo... siempre... – te pasa algo?... – volvió a decir preocupado.

- uh?... – reacciono el ojivioleta – perdón, no... no te escuche – le sonrió el trenzado.

- Duo, hay algo que quieras contarme? – le dijo el moreno sentándose a un lado de el.

- no, no pasa nada, por que lo dices? – pregunto intrigado.

- porque... – dudo el ojiverde - seguro que no quieres decirme algo? – volvió a preguntar el moreno levantándose.

- no Trowa, de verdad, lamento preocuparte, pero estoy bien, adelántate no tardare – le sonrió el ojivioleta.

- seguro?... – dijo desde el marco de la puerta.

- si, no hay problema, me duchare y me cambiare rápido, no tardo – dijo y corrió hacia las regaderas.

- Duo... – susurro antes de salir de los vestidores.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras tanto, en la escuela Oz, la entrenadora Sally sometía a sus competidores duramente, mejoraba cada uno de sus estilos y sus tiempos, la principal meta era no perder ante Zeck, podían perder ante cualquier equipo, menos ante Zeck y así se los hacía saber antes del entrenamiento, la razón por la que ella los obligaba a tanto trabajo la ignoraban, pero seguramente era una razón muy poderosa para que la entrenadora mostrara esa fortaleza por no perder ante Zeck.

El entrenamiento del día llegaba a su fin. Cada día era la misma rutina, pero admitía que cada vez mejoraba mas, tanto su técnica como su tiempo, algún día llegaría hasta los equipos de natación profesional y con algo de suerte a las olimpiadas, sabía que de esa escuela se escogía a algún buen nadador en ultimo año para darle una beca deportiva en la institución mas famosa de natación y así entrenar para las grandes, y era eso lo que le había llevado a aceptar la oferta de la escuela de OZ sobre muchas otras.

Desde que había visto aquel ángel se ojos violetas no podía dejar de pensar en ella, había valido la pena seguirla, pudo saber donde encontrarla nuevamente, aunque no sabia su nombre, iba en la escuela Colmillo Blanco, sonrió para el mismo, la conquistaría a como diera lugar, nunca pensó en sentir tal atracción por alguien, la mayoría de las veces solo era un juego, un pasatiempo, pero esta vez era diferente, no resistía las ganas de volver a verla, de escuchar su dulce voz, sentir su suave piel, su aroma...

Lo malo era que no podía entrar otra vez a la escuela Colmillo Blanco para hablar directamente con ella, ya que Zeck le prohibiría la entrada rotundamente, de eso estaba seguro, pero había decidido verla después del entrenamiento, aunque tenia una duda, por que ese grupo de chicas la correteaban, porque la perseguían tanto, se preguntaba una y otra, les había echo algo tan malo, no, no creía que aquel ángel pudiera hacer daño, simplemente no lo creía, su sonrisa... sus facciones... no... no podía ser, pero entonces porque?... tal vez solo le tenían envidia por su belleza...

- Heero?... Heero?... – una voz lo saco de sus pensamientos.

- uh... – dijo abriendo los ojos y volteando a ver a Quatre quien la hablaba.

- desde que llagaste has estado mas serio de lo habitual y mira que normalmente eres serio – dijo el rubio sonriéndole.

- he visto un ángel... – dijo Heero volviendo a cerrar los ojos.

Quatre sabia que Heero era muy serio, frió, solitario y reservado con todos, pero era una buena persona, no hablaba mucho, pero estaba sorprendido, Heero normalmente no hablaba de sus asuntos o sus intereses, entonces por que le había dicho que había visto un ángel?...

- bien jóvenes, pueden irse, cuídense y que les vaya bien, nos vemos mañana... – dijo la entrenadora Sally.

- un... un ángel?... – pregunto ingenuo.

- si... una chica, tan hermosa que hasta causa la envidia de las demás - decía Heero aun con los ojos cerrados y con una enorme sonrisa en el rostro.

- ho!... – se asombro Quatre, jamás había visto sonreír a Heero – sabes su nombre? – pregunto.

- no, aun no, pero pronto lo sabré – dijo saliendo de la alberca – esa será mi próxima misión.

- veo que estas decidido – sonrió el rubio – me alegro por ti.

- hn... – asintió.

- prepárate Yuy, porque pronto será tu caída – dijo el chino amenazándolo.

- no te cansas de decirme siempre lo mismo? – dijo Heero con un tono frió y caminando hacia el vestidor.

- no, por que se que lo haré, tarde o temprano te ganare, me escuchaste! – decía el chino siguiéndolo.

- si Wufei, lo que tu quieras... – le decía Heero desinteresadamente.

- NO ME IGNORES! –gritaba el chino.

Quatre había conocido a Heero desde que fue trasladado a la escuela hace mas de un año, le cayo bien, pero nunca creyó que el lo considerara su amigo, al igual que Wufei, pero ahora lo confirmaba, Heero le hablo de aquel ángel, eso le alegraba mucho, aunque Wufei y el siempre peleaban, el sabia que en el fondo se preocupaban el uno por el otro, pero muy en el fondo.

- joven Quatre, puedo pedirle un favor? – le pregunto Relena tímidamente.

- en que puedo ayudarla señorita Relena – dijo el rubio con una enorme sonrisa.

- pues, yo... quisiera que le dijeras al joven Heero que lo espero en el estacionamiento, necesito hablar de un asunto importante con el, se lo dirás? – dijo ruborizada.

- no hay problema, con gusto le diré – dijo y camino hacia los vestidores.

- lo vas a hacer Relena? – le pregunto Dorothy sorprendida al escuchar lo que le decía al rubio.

- claro, tengo que hacer todo lo posible por conquistar a Heero antes del campamento – dijo comenzando a reír.

- y dime, que te hace pensar que Heero esta interesado en ti? – le pregunto la rubia con incredulidad.

- vamos Do, quien podría resistirse a la capitana de la selección femenil de la escuela Oz? – dijo meneando su cabello coquetamente – además, Heero es el único que puede ser digno de llamarse mi novio, nadie mas – volvió a reír.

- hayyy Relena, si sigues así, vas a quedarte sola - dijo la rubia dirigiéndose a los vestidores.

- ja, yo jamás me quedare sola, tarde o temprano Heero será mío, solo mío... – dijo caminando junto con Dorothy.

En el vestidor de chicos...

- Heero, la señorita Relena me dijo que si de favor la esperabas en el estacionamiento, que tiene algo importante que decirte – dijo el rubio peinándose.

- hn... – solo murmuro aun vistiéndose.

- que no se cansa de acosarte?... – dijo el chino – pero insisto, su amiga esta mucho mejor que ella – volvió a decir mientras guardaba sus cosas.

- no me interesa... – dijo colocándose la maleta en el hombro y caminando hacia la puerta.

- bueno, yo cumplí con decirte, pero a decir verdad, creo que... – de pronto sonó el celular del rubio, esto hizo que Heero se detuviera – disculpen... – dijo contestando – si?... hola padre... no ya salí... porque?... ahora?... esta bien, voy para haya... – dijo guardando el aparato nuevamente y con cara de fastidio.

- sucede algo malo Winner? – pregunto el chino al ver su rostro.

- no es nada malo, solo que mi padre quiere que vaya a la empresa, estoy muy cansado, pero aun así, tengo que ir – dijo sonriendo.

- no se como toleras eso Winner? – dijo el rubio cargando su maleta.

- es necesario, ya que soy el único varón, tengo que encargarme de los negocios de la familia – volvió a sonreír y tomo sus cosas.

- que vida la tuya... – dijo el chino caminando hacia la salida.

Los tres salían de las instalaciones, cada quien se iría en su respectivo automóvil, cuando una voz fastidiosa llamo a uno de ellos.

- JOVEN HEERO! – grito Relena corriendo hacia donde estaba este.

- nos vemos mañana Heero – se despidió Quatre subiendo a su auto, Heero solo asintió.

- prepárate Yuy, porque vas a perder – dijo el chino a lo lejos.

- hn... – gruño sin prestarle atención.

- me... me alegra... haberlo alcanzado, el... el joven Quatre... no... no le dijo? – pregunto en un jadeo.

- si lo hizo, pero en este momento no puedo atenderte, tengo prisa – dijo fríamente y volviendo a caminar.

- pero es algo muy importante... – dijo con un tono molesto.

- ya te lo dije, será en otra ocasión, ahora si me disculpas tengo prisa – dijo entrando en su convertible.

- pero joven Heero, joven Heero... – decía mientras este encendía el auto.

- en otra ocasión – dijo y arranco el auto saliendo de la escuela.

- esta me la pagaras Heero Yuy, lo juro – dijo molesta y entrando nuevamente a los vestidores.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Heero iba manejando a toda prisa para llegar lo mas rápido posible a la escuela Colmillo Blanco, estaba seguro de que aun podía alcanzar a ese ángel que lo cautivo, sonrió para si mismo, esta vez si obtendría su nombre.

Admítelo, te gusta Duo, siempre te ha gustado, esas palabras de Hilde sonaban en su cabeza una y otra vez, tan obvio se veía, tanto lo reflejaba, se preguntaba, no podía llegar libremente y decirle al chico bonito que le encantaba, que quería ser mas que su amigo, ni siquiera sabia si Duo era gay, el lo descubrió cuando lo conoció, cuando lo vio por primera vez en traje de baño, esa maravillosa sonrisa que siempre tenia en los labios, desde esa vez se enamoro de el, pero quiso primero ser su amigo para conocerlo mejor, pero ahora que ya sabia quien era Duo estaba decidido a conquistarlo.

Al dar la vuelta, un convertible azul se dirigía a toda velocidad hacia ellos, parecía que Trowa no reaccionaba, ya que seguía sumido en sus pensamientos, Duo asustado trato de hacerlo reaccionar.

- cuidado Trowa! – grito Duo al ver como el moreno estaba a punto de chocar.

Trowa reacciono y giro el volante haciendo que las llantas patinaran sobre el concreto empapado por la lluvia haciendo un sonido ensordecedor, se detuvo a unos centímetros del otro auto que se dirigía de lleno hacia ellos.

Heero reacciono y freno de golpe para no estamparse con el otro vehículo.

- lo... lo lamento – dijo aun aturdido por lo ocurrido – Duo, Kisa estan bien? – les pregunto.

- mmm... – la pequeña solo asintió.

- de verdad lo lamento Duo... yo... yo no... – dijo el moreno apenado.

- no, tu no tienes la culpa, ese sujeto imprudente no debió venir a esa velocidad – dijo Duo molesto – grrr, pero ahora me va a oír – dijo saliendo del auto velozmente.

Heero se quedo pensando un poco en lo que había sucedido, todo había sido tan rápido, pero reacciono al ver que del otro vehículo del lado del copiloto, alguien salía furiosamente, lo deducía por su forma de caminar.

- oye! – grito Duo tocando sobre su vidrio cerrado – quien te crees que eres, como se te ocurre venir a esa velocidad, eres un imprudente! – dijo el trenzado furioso.

Heero bajo lentamente la ventanilla, no distinguía muy bien a la persona que le reclamaba, estaba muy oscuro, solo pudo ver su silueta, de igual forma, Duo no lo vio bien.

- por que piensas que soy yo el imprudente? – contesto Heero seriamente.

- por que casi te estrellas contra nosotros, venias a una velocidad excesiva y en el carril contrario, no me sorprendería que estuvieras borracho, agradece que no llamaremos a la policía – dijo Duo agachándose y recargándose en el convertible.

- para tu información, yo no-venia en el carril contrario, acepto que venia a una velocidad alta, pero eso no implica que ustedes sean los irresponsables – dijo fríamente.

- ahora resulta que nosotros somos los irresponsables! – dijo el trenzado sarcástico – sabes que, no tengo por que discutir con tigo por tu imprudencia, menos mal que no paso nada – dijo levantándose.

En ese instante las luces del auto de Trowa deslumbraron a Duo ya que había volteado el auto de frente, haciendo que volteara hacia el ojiazul levantando ligeramente sus manos para evitar la luz, Heero miro al chico que le reclamo sin una razón verdadera y se sorprendió con lo que vio.

Duo pestaño pesadamente para que su vista se acostumbrara a la luz, pero se percato de que al sujeto que le reclamaba era nada mas y nada menos que el chico que había visto en la tarde cuando fue por Kisa, su corazón comenzó a latir de forma acelerada, mientras sus mejillas se teñían de un ligero color rojo al recordar como le sonrió sin razón.

No era posible... se repetía Heero una y otra vez, sintió como la boca se le secaba de inmediato y el corazón se le aceleraba sin poder evitarlo, su mirada había cambiado de fría a sorprendida, no podía ser ella, no... aquel chico no podía ser su ángel, no lo creía, no podía ser... bajo del auto rápidamente, se acerco a el para tratar de aclarar su gran sorpresa... era exactamente como ella, su cabello largo y castaño, su piel blanca como la nieve y tentadora a la vista, su nariz ligeramente respingada y esos hermosos ojos azul – violetas cautivadores, no, no podía ser...

Duo aun mas rojo que antes comenzó a temblar, retrocedió un poco, que podía querer con él,

tenía el cabello castaño oscuro, aun que en la oscuridad parecía negro, por eso pensó que se trataba de una persona mayor, su cabello estaba muy mal peinado, parecía no peinarlo, pero le sentaba bien ese look tan despreocupado, su rostro era frió, solo que ahora lo notaba sorprendido, tenía una buena estatura, tal vez más alto que él, y unos muy bien formados músculos, seguramente hacia pesas o algo así, y esos ojos azul – cobalto perturbadores, lo ponían mas nervioso, pero, porque había salido tan aprisa del auto, se pregunto.

- necesito preguntarte algo – le dijo rotundamente, Duo se sorprendió y sonrojo aun mas, se sentio algo incomodo al estar allí solo con él, la mirada del ojiazul lo intimidaba.

- mi... mira disculpa, pero... tengo... tengo un poco deprisa... – dijo retrocediendo, no quería saber por que se sentía tan extraño con esa persona, se sonrojo aun más.

- te acompaño a donde vayas, pero realmente necesito preguntarte algo – dijo Heero desesperado, no resistía saber la verdad.

- a... agradezco tu cortesía, pe... pero no creo que sea necesario... además, vengo acompañado – dijo el trenzado mas nervioso que antes, pero parecía que no sería tan fácil escaparse de ese lió.

- por favor... – dijo Heero tomándolo por los hombros.

- a... yo... yo no... a... – trato de hablar el ojivioleta, pero al sentir la mirada penetrante del otro chico, las palabras no salieron de su boca.

En ese momento, Duo sintió un hormigueo por todo su cuerpo, era como si el simple tacto de las manos de Heero lanzara electricidad por todo su ser.

Los ojos de Heero se clavaron en el rostro sorprendido y sonrojado de Duo, sentía la calidez de su cuerpo a pesar de que solo lo tomo por los hombros, la seguridad con la que lo sostenía hizo que un extraño cosquilleo que jamás había sentido recorriera su estomago... por que?...

- aléjate de el! – grito Trowa saliendo del auto.

Pero Heero no lo hizo, siguió sujetando los hombros del trenzado y sumergiéndose mas en la mirada del ojivioleta.

- en verdad, necesito preguntarte algo, por favor... – volvió a decir Heero, pero Trowa jalo a Duo haciendo que este lo soltara.

- no te le acerques! – dijo el ojiverde enfadado, no permitiría que ese sujeto tocara al chico bonito – Duo, estas bien? – le pregunto.

- he?... a... si... – dijo contrabajo y aun ruborizado.

- ni-sama! – grito la pequeña desde la ventana.

- Duo esta bien Kisa – dijo el ojiverde sonriéndole a la pequeña.

- Duo... - murmuro Heero.

- mira, tal vez fue culpa de ambos... – dijo el ojiverde mas calmado y acercándose al ojiazul – aun así, acepta mis disculpas por lo sucedido – dijo y tomo a Duo por el brazo – vamonos... – le murmuro.

Duo permanecía estupefacto por lo sucedido, su rostro estaba sonrojado y a la vez sorprendido, por que había sentido esa corriente por todo su cuerpo, por que con un solo tacto de este hizo que se sonrojara. Subió al auto sin dejar de ver al otro chico, por que lo ponía tan nervioso, por que?... pero el auto arranco y lo perdió de vista.

Heero no despego la mirada de Duo a pesar de que el auto ya había arrancado, no creía aun que ese chico fuera su ángel, no creía que el hubiese robado su corazón, no, no el...

- es un hombre... - dijo cerrando fuertemente los ojos y apretando los puños.

Mientras tanto en el auto de Trowa...

- Duo, lamento lo que paso, se que fue mi culpa, es que.. yo... yo no quise... – dijo el ojiverde nervioso.

- no importa – le sonrió el ojivioleta saliendo de su transe - se que estas presionado por lo de la competencia, como capitán debes tener mas responsabilidades, yo no podría aguantar tanto – le dijo el trenzado tomando su mano y sonriéndole.

- Duo... – dijo el moreno ruborizándose – gracias... – le sonrió y volvió a poner en marcha el auto.

- tranquilo, lo harás muy bien Trowa, te lo aseguro – le dijo sonriendo el trenzado – verdad Kisa? – le pregunto.

- mmm... – la pequeña solo asintió.

"Me apoya... me comprende... en verdad, mientras mas tiempo paso con el, mas me enamoro de su ser..." – pensaba el ojiverde sonriendo disimuladamente.

Trowa se sentía contento mientras que el trenzado le contaba algo divertido para relajarlo y relajarse el, Kisa reía de sus ocurrencias, no cabía duda de que Duo era una persona muy especial.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Al llegar al departamento, Duo se sentía muy cansado como para cocinar y mas aparte no podía dejar de pensar en ese chico que lo intimido, Kisa al darse cuenta de que su ni-sama no estaba muy bien, le propuso que pidiera una Pizza para los dos, Duo sabia que si su tío se enteraba lo regañaría, ya que no le gustaba del todo que ellos comieran comida chatarra, pero mas tarde se las arreglaría con el, en ese momento solo pensaba en comer y en algo mas...

- si... quisiera ordenar una pizza de queso... aja... con queso extra... si... si... es calle Avenew departamento 502... si... gracias, esperare! – dijo y colgó – en menos de treinta minutos Kisa, si no es gratis – dijo sonriéndole a la pequeña.

- mmm... – asintió la pequeña encendiendo la televisión.

- mientras escojamos una película – dijo sonriéndole a la pequeña.

- mmm... – la niña solo asintió.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Un convertible color azul se estacionaba frente a los departamentos lujosos, los había seguido sin que ellos se dieran cuenta, no estaría tranquilo hasta saber si el era su ángel, cuando vio que el moreno se detuvo en los departamentos, se estaciono en otra cuadra, después observo que el trenzado bajo junto con la pequeña, supuso que vivía ahí, miro como este se despidió alegremente, para después introducirse al edificio, estaba desesperado, no descansaría hasta saber la verdad...

- debo estar completamente loco – dijo saliendo del auto y entrando al edificio.

La recepción estaba muy elegante, los elevadores estaban impecables, igualmente que el piso de mármol blanco pulido, no cabía duda que ese edificio era muy lujoso, comenzó a vagar la vista buscando a alguien que le diera información, cuando...

- buenas noches joven, puedo ayudarle en algo? – pregunto el recepcionista amablemente desde sus espaldas.

- hn... – asintió – estoy buscando el departamento de Duo, es un chico alto, de cabello sumamente largo y castaño atado en una trenza y ojos color violetas, viene acompañado de una pequeña niña rubia – dijo seriamente, aunque no sabia su apellido, con su nombre y la descripción bastaba.

- haaa! se refiere al joven Duo y a la señorita Kisa? – dijo el encargado sonriendo ampliamente.

- si, podría decirme en que habitación están? – volvió a decir seriamente, si era el único Duo, no había problema.

- en la habitación 502, pero enseguida lo anunciare – dijo tomando el teléfono.

- no será necesario, quiero darle una sorpresa – dijo apretando el botón del elevador.

- pero... es política del edificio que las visitas sean anunciadas o dejen su nombre registrado – dijo el recepcionista no muy convencido.

- soy un amigo lejano, he venido a visitarlo, solo me dijo que estaba en estos departamentos, pero no me dijo en cual, quiero sorprenderlo – dijo rápidamente mientras se abrían las puertas del elevador – me llamo Heero Yuy.

- bueno, si es así, bienvenido – le sonrió el recepcionista y anoto su nombre.

- hn... – asintió Heero mientras se cerraban las puertas del elevador.

- Heero Yuy... Heero Yuy... creo haber escuchado ese nombre antes – dijo el recepcionista rascándose la cabeza – algún día lo recordare...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- mmm... no sé cuál, Kisa, que película te gustaría ver? – pregunto el trenzado desde el mueble donde estaban las películas.

- mmm... – la pequeña coloco su dedo índice en su boca pensando, se acerco hacia donde estaba Duo y la señalo.

- suspiro de verano?... – dijo Duo no muy convencido – pero Kisa, esa siempre te hace llorar – dijo mirando la película extrañamente.

- ... – la pequeña negó con la cabeza y lo señalo.

- que, a mi, no es verdad, estas cosas no me hacen llorar – dijo ruborizado.

- mmm... – sonrió y coloco la película.

- va, ponla si quieres, te demostrare que esto no me hace llorar – dijo sentándose en el sofá.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Heero llevaba mas de veinte minutos fuera del departamento de Duo, aun no se decidía si tocar o no, pero no quería irse sin una respuesta, estaba desesperado, como era posible que su ángel fuera un hombre, ya no soportaba la situación.

- definitivamente, estoy completamente loco – dijo suspirando profundamente, tenia que hacerlo ahora antes de que se arrepintiera después.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Mildred, te juro que esa es la verdad, yo te amo... siempre te he amado...

- James, por que sigues mintiendo, te vi en la cama de esa mujer, por que sigues mintiendo a pesar de que yo lo vi...

- ella me drogo, me engaño, yo no la amo, solo te amo a ti...

- lo siento James, pero ya nada de lo que digas me hará cambiar de parecer...

- Mildred, espera, Mildred!

- sniff, sniff, por que no se da cuenta que todo fue un engaño? – decía Duo con lagrimas en sus ojos – el la ama de verdad... – volvió a decir cada vez mas triste.

- ni-sama... – dijo Kisa sonriendo y dándole un pañuelo.

- gracias – decía mientras se limpiaba las lagrimas y lo dejaba caer junto con los demás.

De pronto el timbre sonó...

- ya llego la pizza, yo abro – dijo levantándose del sofá y dirigiéndose a la puerta – ya era hora, pensé que iba a ser gra... tis... – dijo sorprendiéndose, era el mismo chico que minutos antes había estado a punto de estrellarse con ellos, se sonrojo al recordar la extraña corriente eléctrica que sintió cuando este lo toco, que hacia ahí, como lo encontró, tal vez lo quería golpear o algo mucho peor... miles de preguntas asaltaban su mente en ese momento.

- podemos hablar? – pregunto Heero.

- ha... bueno, para... para que?... – dijo el ojivioleta sumamente nervioso.

- es muy importante...

- de hecho ya estamos hablando... – dijo en broma para calmar sus nervios, pero el ojiazul solo lo miro fríamente – no tienes sentido del humor? – pregunto.

- no... – dijo seriamente.

- bueno... que es eso "tan" importante? – dijo Duo un poco más calmado.

- ni-sama... – dijo la pequeña.

- no pasa nada Kisa, no tardare – dijo sonriéndole.

Pero la pequeña no le hizo el menor caso, ya que miro al ojiazul con sorpresa mientras que un leve sonrojo aparecía en su rostro. Heero se percato de la mirada sorprendida de la pequeña, era la misma que había puesto esa misma tarde, porque lo miraba tan sorprendidamente?...

- Kisa, estas bien? – pregunto el ojivioleta preocupado al ver a la pequeña sumamente roja, pero esta corrió hacia su alcoba – uh? Y ahora?... – dijo el trenzado confundido – bueno, decías?...

- tienes una hermana, una prima o algún familiar tuyo que sea idéntico a ti pero en mujer? – pregunto seriamente.

- ppfffhhh... JAJAJAJA! - Duo comenzó a reír a carcajadas al escuchar la pregunta.

Pero Heero solo se recargo en la puerta y cruzo los brazos en espera de una respuesta, no le había parecido divertido lo que dijo.

- lo... lo siento... jajaja... de... de verdad - dijo el ojivioleta dejando de reír de forma sonora - pero no tengo ningún familiar idéntico a mí, cuando me hicieron rompieron el molde – dijo colocándose sus manos en su estomago que le dolía por tanto reír.

- ya veo... – dijo Heero seriamente.

- por que preguntas? – dijo el ojivioleta intrigándose un poco con la pregunta.

- por nada... – dijo mirando hacia otro lado.

De pronto la pequeña salió de su habitación con un póster, la niña se lo dio al ojiazul junto con una pluma, ambos chicos quedaron sorprendidos, pero a Duo casi se le salía el corazón de la impresión al ver quien era...

- QUE! TU ERES HEERO YUY! – dijo el trenzado casi al borde del colapso.

- si... – dijo fríamente.

- esto... esto es increíble... – dijo aun más sorprendido – "si Hilde se enterara de esto me envidiaría por siempre" – pensó.

- te llamas Kisa, no es así? – pregunto firmando el póster.

- ... – Kisa solo asintió y se sonrojo aun más.

- aquí tienes – le dijo entregándole el póster ya firmado.

- mmm... - la pequeña solo asintió y volvió a entrar a su habitación.

- vaya, esto si que es una gran sorpresa... – decía el trenzado aun sorprendido.

Duo observo detenidamente al ojiazul que estaba parado a un costado de él. Cuánto daría por seguir a su lado?... pero por que seguir a su lado, se sorprendió a si mismo pensando tonterías. Agito su cabeza bruscamente para alejar esos pensamientos.

- su pizza, son 29.90 por favor – decía el repartidor haciendo que Duo diera un brinco por el susto.

- ha... si, jeje, un momento – dijo el trenzado sacando el dinero de su cartera.

- gracias por su preferencia, hasta luego – dijo el repartidor y se marcho.

- gracias – dijo Duo abriéndola ligeramente – que bien huele... ho... lo siento, no quieres pasar? – pregunto algo nervioso.

- hn... – Heero solo asintió.

Heero dejo vagar su vista por aquel enorme departamento, podía notarse que era acogedor, muy lujoso y espacioso, paso a la sala donde el trenzado con un gesto le dijo que tomara asiento para después irse a la cocina, le había llamado la atención la mesa que estaba cerca de el llena de portarretratos, en unos salía el trenzado junto con la pequeña, en otras un hombre mayor y de buen porte, en otras el trenzado solo o la pequeña de igual forma, pero solo ellos tres nadie mas... le extraño, trato de acercarse mas para verlos detenidamente, pero sintió que piso algo extraño, al parecer estaban viendo una película muy sentimental, ya que en la alfombra estaban tirados pañuelos húmedos, eso había pisado, los ignoro mientras veía al trenzado salir a toda prisa de la cocina para recogerlos con un sonrojo en su cara.

- lamento el desorden, pero... jeje... – dijo el trenzado sonriéndole mientras levantaba los pañuelos.

- no importa... – dijo fríamente.

Los ojos de Heero se clavaron en el rostro sonriente de Duo, esas expresiones alegres que poseía el trenzado hacían que el mismo cosquilleo que sintió antes regresara a su estomago, "porque?... es un hombre... porque?..." pensó mientras giraba su cabeza hacia otro lado para evitar pensar en tonterías.

- quieres comer con nosotros, no es el platillo mas caro, pero es delicioso – dijo Duo sonriéndole alegremente.

- hn... – Heero asintió.

- bien, Kisa, podrías poner la mesa por favor? – le grito el trenzado a la pequeña.

Kisa salió de su alcoba aun sonrojada, se percato de que el ojiazul estaba sentado en el sofá, lo miro, Heero al sentir su mirada trato de sonreírle discretamente, pero esta corrió hacia donde estaba su ni-sama.

" Me recuerda tanto a ella..." – pensó Heero melancólicamente.

- puedes pasar a comer si gustas – le dijo el trenzado sonriéndole.

- gracias... – dijo el ojiazul y se dirigió hacia el comedor.

Volvió a observar el lugar detenidamente, se veía acogedor, pero algo llamo su atención, un cuadro colgado frente a la mesa, en el estaba el mismo hombre que había visto en los portarretratos, a su lado una hermosa mujer parecida a la pequeña niña y en sus brazos un pequeño bebe, seguramente era esa pequeña, pero se sorprendió al no encontrar al entrenzado ahí, al mismo tiempo de que aquella mujer no estaba en las demás fotos.

- bueno, que aproveche – dijo el trenzado tomando un trozo de pizza seguido por la pequeña.

Heero al escucharlo salió de sus pensamientos y también tomo un trozo, desde hace cuanto tiempo no comía pizza, no recordaba su sabor, su aroma, su textura, ya que en el estudio solo comía una ensalada y de vez en cuando un buen pedazo de carne, pero diariamente solo podía comer suplementos alimenticios y mucha agua, sonrió, no le caería mal un buen trozo.

- hace cuanto... que no comía... este manjar?... – decía el trenzado con la boca llena, se había olvidado de todo, no cabía duda que la comida lo cambiaba drásticamente.

Heero y Kisa solo pudieron mirarlo con sorpresa.

Luego de disfrutar el manjar Italiano, Kisa sirvió unas deliciosas tazas de té...

- haaa, no cabe duda de que después de un día cansado y una buena comida, una deliciosa taza de té, hace que te sientas mejor – sonrió amargamente y bajo la mirada.

- ni-sama? – pregunto la pequeña.

- ha... no, nada, no me hagas caso – le sonrió.

- gracias por la comida – dijo Heero cortésmente.

- ha... no hay problema – sonrió el ojivioleta sonrojándose.

- ni-sama... – dijo la pequeña abrazándolo.

- Kisa... – dijo y le correspondió – te quiero mucho... no lo olvides... – dijo abrazándola mas fuerte.

- ni-sama... – susurro la pequeña.

Heero solo pudo contemplar aquella escena, dentro de el sentía una pequeña chispa de envidia, a el jamás le habían dicho que lo querían, nunca una palabra amorosa... nada... de pronto sintió algo pesado y cálido en su pecho, salió de su transe y vio que era la pequeña quien lo abrasaba, se sorprendió por la acción de esta, no sabia si corresponderle o apartarla, después la pequeña se separo de el, le sonrió dulcemente y corrió a su habitación.

Heero solo pudo observar el camino por donde se fue la pequeña, sonrió para sí mismo.

- jaja, perece que esta contenta, yo soy un primo celoso, te lo advierto, no por que seas una celebridad permitiré que te le acerques, jejeje... – dijo el trenzado divertido.

- primo?... – pregunto Heero sorprendido, había pensado que la pequeña era su hermana y que le decía hermano mayor.

- si, Kisa es mi prima, pero yo la considero mi hermanita – sonrió el ojivioleta.

- ya veo...

- pero, por que me preguntaste si tenia algún familiar idéntico a mi? – pregunto intrigado el ojivioleta.

- ya te lo dije, por nada en particular – dijo el ojiazul seriamente.

- mmm... rehusó a creerte, nadie pregunta eso por nada – dijo el trenzado no muy convencido.

- ya te dije que no es nada – dijo Heero en un tono molesto, que podría decirle, que pensó que era mujer y por eso estaba decidido a conquistarla y al percatarse de que era un hombre aun seguía es sentimiento, no, "un momento, seguía?", se pregunto, agito su cabeza para sacar esas tonterías de ella.

- te pasa algo, estas bien? – le pregunto Duo al verlo tan extraño.

- no es nada... tengo que irme – dijo levantándose.

- bueno, me dio mucho gusto haberte conocido Heero Yuy y parece ser que a Kisa también le dio mucho gusto – sonrió el trenzado.

- Cómo te llamas?... – dijo Heero cambiando drásticamente la conversación y mirándolo con seriedad.

- perdón?... – dijo el trenzado sonrojándose.

- Cómo te llamas?... – volvió a repetir.

- ha... soy Duo... Duo Maxwell – le sonrió aun sonrojado.

- gracias por todo Duo – dijo levantando su mano para estrecharla con la del ojivioleta.

- ha... si, por nada... – dijo tomándola y sonrojándose aun mas.

Los ojos de Heero se clavaron en el rostro sonriente y sonrojado de Duo, sentía la calidez de su piel, su suavidad... el extraño cosquilleo volvió a aparecer... "por que?"...

Duo sentía como el mismo hormigueo comenzaba a recorrer todo su cuerpo nuevamente, era como si un simple roce de la mano de Heero lanzara electricidad por todo su ser.

El ojiazul soltó lentamente la mano del trenzado mientras que este la aparto de forma firme y decidida volteando hacia otro lado para evitar que su sonrojo se notara aun mas.

- espero que volvamos a vernos – dijo el trenzado sonriendo dulcemente.

- ya lo creo – dijo dando la vuelta y caminando hacia el elevador.

- adiós Heero! - dijo Duo viendo solamente como la espalda del ojiazul entraba al elevador que tenia sus puertas abiertas, espero hasta que estas se cerraran y se metió al departamento.

- adiós Duo... - dijo Heero mientras oprimía el botón de planta baja.

Heero levanto de nuevo su mano para verla, por que había sentido ese extraño cosquilleo en mas de una ocasión, la primera cuando tomo al trenzado por los hombros, y la segunda cuando lo sostuvo de la mano, por que?... el es un hombre, no una mujer... sin embargo es muy hermoso... debía admitirlo, era muy hermoso...

- vuelva pronto joven Heero, que tenga una buena noche – le dijo el recepcionista sonriéndole.

- hn – asintió y salió del edificio – vaya la tuve... – sonrió subiendo al auto y lo puso en marcha.

Después de que Heero se fue, Duo recogió todo y tiro la caja de pizza en otro lugar para que su tío no sospechara nada, después se dirigió a su recamara. En su alcoba, el trenzado miraba hacia la ventana, a pesar de que había llovido, el cielo se despejo y pudo observar la hermosa luna, sonrió, "después de todo no había sido un mal día", pensó. Luego, miro con atención todas las medallas, diplomas y trofeos que había ganado en diferentes clubes de natacion...

"Porque?... porque a pesar de ganar todo esto no estoy feliz?" – volvió a pensar el trenzado abriendo una linda caja de música que comenzó a tocar una hermosa canción – esa melodía... porque no puedo olvidar?... porque no puedo ser feliz?... porque?... – dijo Duo asomándose por la ventana.

"Han pasado once años desde que ellos se fueron... once... es increíble como el tiempo pasa tan rápido..." - pensaba mientras miraba con ternura la caja de música – madre... padre... abuelos... – susurro.

De pronto saco de la caja una cadena de plata, la cual tenia una linda cruz del mismo material, volvió a sonreír amargamente. Miro el reloj, se dio cuenta de que ya era tarde, pero aun no quería dormir, por que cuando lo hacia y no tenia el suficiente sueño, las pesadillas lo envolvían.

- no quiero dormir aun, aun no... – dijo tristemente.

Paso el tiempo y se percato de que ya eran la 1:00 p.m.

Se dispuso a dormir, estaba cansado... esperaba que esa noche no tuviera pesadillas, por culpa de ellas se despertaba en medio de la noche, gritando sin saber por que... "que son esas imágenes que noche anoche se presentan en mis sueños, que significan?", se preguntaba una y otra vez, la única manera de evitarlas era durmiéndome profundamente, cuando los párpados se cerraran solos.

- solo espero que por este día no lleguen... solo por este... - murmuraba mientras cerraba sus ojos lentamente.

--Todo es oscuridad. Nada se escucha, solo se percibe el ambiente de miedo... desesperación... tristeza... de pronto, se oye el sonido del agua caer de una regadera...-- vamos niño bonito, será muy excitante... nos divertirnos mucho... siempre me has gustado... si tan solo me hubieras hecho caso antes, nada de esto pasaría... pero créeme, llegara a gustarte tanto como a mi...

La voz violenta de un joven irrumpe el sonido del agua. Entre la inmensa oscuridad, aparece la silueta borrosa del dueño de esa voz, detrás de el, azulejos blancos empañados por el agua caliente que fluye constantemente.

-- NO ME TOQUES, SUÉLTAME!... NO... NO... NOOOOOO! – un grito desgarrador parte la imagen en mil pedazos.

Después... un sollozo invade esa habitación... un joven de unos catorce años de edad, aparece desnudo en un rincón, su largo y sedoso cabello se encuentra esparcido, cubriendo por completo su rostro, abrazando fuertemente sus piernas mientras que las perladas lagrimas de sus ojos no dejan de salir mientras que el agua cae constantemente sobre el.

-- estoy feliz... porque fuiste mío... y lo seguirás siendo cuantas veces yo lo desee...

-- El llano incesante del chico desgarra la imagen...

-- YA NO!... YA NO QUIERO!... NO ME GUSTA... DETENTE!...

-- así es y así será siempre... pequeño Duo... siempre...

-- NO ME TOQUES!...

-- lo será siempre que yo lo desee...

- NO!... – grito el ojivioleta sentándose de golpe en la cama.

La respiración agitada de Duo inunda el cuarto en medio de la oscuridad. Los jadeos por el temor acompañaban a las pequeñas gotas de sudor que resbalan por su frente, al igual que las saladas lagrimas que no paran de salir, coloco sus manos sobre su rostro para tratando de asegurarse que ya esta despierto, se percato de que en una de sus manos sostenía la cruz de plata, la apretó fuertemente sobre su pecho, aunque seguía aturdido por ello.

" Que... que fue todo eso?... que sucedió?... porque?... quien era esa persona?... no lo se... que paso!... quien era?... quien?..."- pensaba Duo una y otra vez sin comprender.

- Duo!... – grito su tío abriendo violentamente la puerta, al ver al trenzado aturdido y llorando sin control corrió hacia el atemorizado y lo abrazo – olvídalo Duo!... olvídalo!... OLVIDALO!... – gritaba una y otra vez.

El trenzado al sentir que alguien lo abrazaba, con un gran llanto correspondió al abrazo aun sin comprender las palabras que le decían.

- ya, ya, ya, tranquilo... yo estoy aquí... te prometo que no dejare que nada te pase... Duo... lo prometo... – dijo el hombre levantando la caja de música que se había caído, la abrió y dejo escuchar la hermosa canción otra vez.

- lalalalaaaaalala, lalalaaaaaalalalalaaa, lalalalaaaa, lalalalalalalalaaaala... – susurraba el hombre delicadamente la canción para tranquilizarlo.

Continuara...

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Notas de la autora:

Konichiwa!

Ivanov esta con las manos entrelazada y de rodillas.

Gomen nasai, gomen nasai, gomen nasai, de verdad, lamento la tardanza, pero... pero las cosas aquí no andan muy bien, jejeje... T.T. Últimamente he tenido unos problemitas de salud y de tarea, y por ello no he podido actualizar esto rápido, de verdad, discúlpenme.

Mas aparte, mi queridísima hermana formateo la computadora y borro todo, y cuando digo TODO ES TODO, lo hizo sin mi autorización, eso provoco un pleito grande, pero para su suerte yo tenia un respaldo, el problema era que este estaba en mi cuaderno, es frustrante pasar nuevamente todo a la computadora T.T... pero bueno, ya esta! -.

Pasando a otro punto, espero que este fic sea de su agrado, me esforzare por hacerlo uno de los mejores, jajaja, siempre soy optimista.

Esto de la navidad esta de lujo, ...

Cambiando de tema, con respecto a la melodía de la caja de música de Duo, esta tonada bellísima sale en una serie llamada Elfen Lied, es muy corta, tiene doce capítulos, es un poco sangrienta pero vale muchisisisimo la pena verla, de igual forma sale esta tonada en una caja de música, pero de verdad es bellísima, a mí me encanto, además de que adoro esas cajas, de echo yo tengo un alhájelo musical, pero no es lo mismo, por eso quiero comprarme una jejeje; sin embargo, esta serie me hizo llorar a mares...

Wufei: TU SIEMPRE LLORAS DE TODO! ¬¬#

Ivanov: es que soy muy sensible, yo no tengo la culpa de eso! ¬¬#, además eso me hace ser más humana, si lloro de todo eso significa que soy una persona que entiende y siente las cosas profundamente...

Wufei: aja, como sea... ¬/¬

Ivanov: inhumano...

Quatre: ya no pelen...

Ivanov: tienes razón Quatresito, no hay que hacerle caso.

Wufei: ¬¬#

Continuo, me disculpo de antemano porque tal vez el próximo capitulo lo saque a mediados de enero o a finales, si puedo será mucho antes, es que tengo que arreglar unos asuntos de la escuela y mas aparte me voy de campamento con unas amigas por esa fecha, si no se hace lo del campamento lo subiré muchísimo antes, lo prometo.

Pasando a lo más importante...

A CONTESTAR REVIEWS...

Salmaiola: Konichiwa, me alegra mucho que te haya gustado el primer capitulo, lo hice largo porque así seria más interesante, y la verdad a mí también me gustan los capítulos largos, por lo de Maryluz, siiii es una de mis autoras favoritas (ya lo mencione), ya leí tortura y estoy igual que tu, ansiosa por otro cap, bueno, espero que te siga gustando esta historia, gracias por leer y escribir.

Keysie Maxwell: Arigato, arigato, arigato -- (haces que me sonroje), agradezco mucho que te haya gustado el primer capitulo, de verdad, y aquí tienes el otro capitulo, espero que este también sea de tu agrado, y por lo de la natación, si me fascina y por eso comencé este fic, espero que te siga gustando, gracias por leer y escribir.

Yaeko: Konichiwa, aquí tienes el segundo capitulo de Water Kiss, espero que te haya gustado, lamento el retrazo, pero últimamente he tenido muchísimas cosas que hacer y la ya mencionado, pero prometo no tardarme tanto en el siguiente, también en la Atlántida muy pronto subiere el otro cap, cuando termine de pasarlo, ya que también se borro T.T y por el de los templarios aun lo dudo, cuídate y gracias por leer y escribir.

Jotaru Ryoko Yui: Hola! - espero que estés bien, me alegra mucho que te haya gustado el primer capitulo, arigato, arigato, arigato, yo también adoro el agua, jejeje. Lamento no haber puesto por que no habla Kisa, de verdad lo siento, se me fue, ella no puede hablar por un trauma, y si te diste cuenta Duo también tiene uno, espero que te siga gustando el fic. Por otro lado, GOMEN, GOMEN, GOMEN T.T, si soy horrible, se que tengo que tener mas cuidado, pero a veces son mas rápidos los dedos que la mente, de verdad lo siento mucho, -.-, sabes que no me molesto por eso, si lo dices es para mejorar, gracias por la observación y también por leer y escribir.

Lune de Barlon: Arigato, arigato, arigato, espero que te siga gustando como se va desenvolviendo esta historia, y también espero que este capitulo te haya gustado, lo continuare hasta el final, nunca me a gustado dejarlos tirados, lo prometo, gracias por leer y escribir.

Alhena-star: Arigato, me alegra mucho que te haya gustado este primer capitulo,y si, como ya lo mencione, los fic de Maryluz me fascinan. Y aquí tienes otro cap, espero que sea de tu agrado. En cuanto a lo de los reviews anónimos, gomen, pero no se mucho como funciona esto, apenas se como subir los fics, pero investigare, gracias por la observación. Gracias por leer y escribir.

También quiero agradecer a mí otro yo (Youko) por volverme ah ayudar con algunas ideas de esta historia, ARIGATO, también que próximamente será su cumpleaños.

Wuaw! Que sorpresas nos da la vida, verdad, quien iba a imaginarse que Heero se había enamorado de un hombre? Jejeje, no cabe duda que la vida esta llena de sorpresas, pero... que dirán Trowa y Hilde al enterarse de que Heero estuvo en su casa, cual será la venganza de Relena, que pasara con la fiesta después de la competencia, lo sabrán en el próximo capitulo de Water Kiss. Jajaja (chiste malo) ¬¬

Bueno, solo les digo lo mismo de siempre dudas, comentarios, criticas, jito matazos, ladrillazos, petardos y todo lo que termine en os es bien recibido, ya saben, no me enojo. Aviso: todo excepto los virus ¬¬# (otro chiste malo)... va en serio...

Cuídense y gracias por leer.

Además... ¡¡¡¡QUE TENGAN UNA FELIZ NAVIDAD, UN PROSPERO AÑO NUEVO Y QUE TODOS SUS DESEOS SE HAGAN REALIDAD! O se los desea una escritora muy alegre, paséensela bonito.

Matta ne!

PROPAGANDA: sigan leyendo la Atlántida... y los templarios... O jejeje