Aviso importante de la autora

Seguramente querrán matarme por haber tardado tanto en actualizar y créanme que los entiendo. No ha sido mi intención haberlos hecho esperar tanto tiempo pero debido al mal momento que estoy atravesando, todo en mi vida se a complicado.

No quiero hacer largo esto así que sólo les diré que aprovechen y disfruten lo que tienen, ya que cuando menos lo esperan, pueden perderlo todo, absolutamente todo, hasta las ganas de vivir, pero bueno, no quiero abrumarlos con mis cosas así que pasó a otro punto.

Quiero agradecer a mis lectores por sus reviews: Quid Morgan, Sami, carolgd, CrazySiriemBlack, jamesandmolly, anattripotter, wendelin, Lady Black, Mela, SNAPEFORVER, Ley Ara, BiAnK rAdClIfFe,créanme que me están haciendo un bien tremendo al leer lo que me escriben, así pues les pido que me sigan apoyando. Por otro lado, a los que no me dejan review, les suplico que lo hagan, ya que no solamente me alegrarían la vida, sino que también me ayudarían a llegar a los 100 reviews antes de publicar el capitulo 10. bueno, no quiero molestarlos más así que lean y disfruten de este capitulo y déjenme muchos reviews.


6.-Conversaciones

Harry llegaba a casa. Esa noche había decidido pasarla con sus hijos. Era extraño, pero desde la mañana que salió de su casa, no dejo de pensar ni un solo instante en sus pequeños, sobre todo en Jarod. Por eso le pidió a su secretaria suspender todos sus reuniones de ese día, cosa que no le resultaría difícil organizar pero, el tener que vérselas con la novia era otra cosa.

Aránzuza se enojo, pero Harry le explico que no podía tener tanto tiempo abandonados a sus hijos. Aún así, la rubia despampanante no se conformaba con tener a Harry una que otra noche en casa. Ella lo quería para sí, solamente, sin deseos de compartirlo con nadie...

Cuando Harry llegó, encontró su casa rodeada por agentes del ministerio. Su corazón se aceleró y su primer y único pensamiento fue para sus hijos.

-Jarod, James, Sirius!- llamó con el corazón en la boca. Buscándolos desesperado.

-Papá!- gritaron los pequeños al ver a su papi. Jarod fue el primero en llegar y en colgarse del cuello de su padre.

-¿Qué ha pasado?- pregunto a sus hijos mientras los examinaba uno a uno. Se dio cuenta que Jarod tenía una bandita en su frente. Temió lo peor..

Por un momento su cerebro comenzó a trabajar a mil por hora. Se imagino mortifagos entrando a su casa queriendo llevarse a sus hijos. Bueno, en realidad no estaba tan lejos de la realidad.

-Que bueno que ya estas aquí!- Le dijo Hermione. Ron le había avisado de lo ocurrido y ella de acudió inmediato. Amaba a esos niños como si fueran suyos.

-Hermione...¿Qué paso?

-Ahora te digo. Niños... Vayan por favor con su tío Ron...sin protestar.- dijo ante la inminente mirada de protesta de los gemelos.

-Ron..Dijiste que Ron esta aquí!- dijo no creyendo lo que había oído. Hermione lo miraba con severidad y enojada le dijo:

-Sí.

-Pero...- estaba impresionado. Quiso hablar, pero Hermione le interrumpió con brusquedad.

-Harry! Esa mujer que contrataste es un monstruo.

-¿Qué?- No entendía el morenito-¿Cómo que un monstruo?

-Esa mujer es traficante de niños..

-¿Cómo?

-Y no sólo eso... Ha estado maltratando a tus hijos... Sobre todo a Jarod.

Hermione enseguida lo puso al tanto de lo ocurrido entre Flora y sus hijos. Los niños le habían contado todo a su tío Ron y este muy enfadado y con ganas de matar a Harry se lo dijo a Hermione. Por su puesto la castaña no le creyó, pero cuando llegaron unos agentes del ministerio al detectar magia en menores, se llevaron una sorpresa en encontrar a Flora Marticonera trabajando en aquella casa. ¿Qué hay con eso? Pues que era una bruja muy buscada por dedicarse al trafico de niños. Siempre se salía de las casas donde trabajaba, renunciaba antes para después cometer su delito junto a sus cómplices. En esta ocasión, Flora tenía pensado vendérselos a un antiguo seguidor de Voldemort que quería cobrar venganza

-¿Y donde esta esa..arpía?- Estaba enojado. Meterse con sus hijos era como meterse con él mismo. Hermione se asusto. Muy pocas veces lo veía así de enojado..

-Ya se la van a llevar para Azkaban, pero..

-Quiero que me diga donde se encuentra ese cretino que le pago. Quiero acabarlo con mis propias manos, antes si quiera que se atreva en volver a pensar en tocarle un solo pelo a mis hijos!

-No vas a conseguir nada con la violencia. Deja que los aurores se encarguen de eso.- hizo una pausa y viendo que no conseguiría mucho agregó- Mejor ve con tus hijos. Ellos te necesitan mas que a nada.

-Soy una mal padre..¿verdad?

Hermione se acercó a él y le puso una mano sobre su hombro-Nada de eso. Tu eres un excelente padre, sólo que a veces no sabes lo que haces y..jajaja.. yo creo que necesitas a alguien que cuide de ti y de tus hijos.

Harry asintió.. En eso un agente del ministerio se acercó para hacerle firmar unos documentos para trasladar a Flora a Azkaban sin derecho a juicio- Prefiero que se le haga un juicio.- dijo recordando a su padrino- Y que se demuestre ahí con pruebas lo que realmente es...

-Bueno señor, pero..

-Creo que es mucho mas justo.

-Mucho mas justo es que no te largues donde sea y dejes a tus hijos con cualquier persona!

Plaf!

Ese había sido Ron llegando con un súper puño directo al pómulo derecho de Harry...


Era una noche oscura. Bastante tétrica. Estaba sola, en una habitación que no conocía pero que le daba mucha tranquilidad. Caminaba descalza sobre el frío suelo mientras cantaba una canción de cuna y se acariciaba su abultado vientre encima la bata blanca que llevaba puesta. Seguía cantando y su voz fue cortada por el estrepitoso sonido de un trueno.

Su canto cesó, había ruidos en la primera planta de su casa. Decidió bajar y entonces había alguien parado en el recibidor que le daba la espalda mientras se quitaba la capa.

-¿Donde estabas?- fue la pregunta que ella hizo. Su voz era fuerte. Estaba enojada..

-Estuve trabajando hasta tarde.

El se había girado hacia ella, pero aún así no podía ver su rostro, solo... sus ojos en un verde intenso.

-Estuve trabajando hasta tarde...

-Por qué será que no te creo.

-¿Por qué habría de mentirte?

-Te conozco. Eres mi esposo y se cuando mientes!

-Por favor. No quieras empezar con tus celos!

-No son celos!- protestó la chica- ¿Dónde has estado?- el no le respondió y camino directo a la cocina. Ella lo seguía a penas. Su abultado abdomen no le permití caminar con normalidad- Estuviste con una mujer ¿verdad?..

-No digas estupideces!- protestó el chico de 19 años sirviéndose un poco de leche

-No son estupideces!... Dime la verdad

-No quiero discutir. Estoy muy cansado y...

-No evadas mi pregunta!- de un manazo botaba el vaso que el joven traía en la mano. Este no dijo nada. La pasó como si no estuviera ahí y tenía toda la intención de irse a su habitación. Si su mujer no le creía, tampoco se iba a quedar ahí para decirle cosas que no quería decir.

-Estuviste con otra. – le decía ella al borde de las lagrimas. Tenía tanta rabia. Si sus sospechas eran ciertas... entonces de nada servía todo lo que pasaron para poder estar juntos , para sobrevivir a una guerra que casi los mata a los dos. Ya nada tenía importancia.

-Tu ya no me quieres ¿verdad?. – eso lo detuvo y volteó a verla. Se acerco a ella...

-Te quiero con toda el alma. Como puedes dudar de eso!- se sentía ofendido.

-No te creo. Tu ya no me quieres. No te importo. Ni tu hijo ni yo te importamos- El joven sacudió la cabeza.- Somos un estorbo para ti.

-No..

-Nunca debimos casarnos. Nunca debí hacerte caso!- Esas palabras a ambos le dolía. Era como si le clavaran una daga en el corazón..

-No digas eso. No es verdad!- movía su cabeza de un lado a otro y aún así la luz no le daba en la cara, ella no podía verlo o tal vez..no quería verlo.

El joven trató de acercarse a la joven y abrazarla pero, ella lo rechazaba y le gritaba que la soltara.

-Me hace mucho daño- decía ella, pero no era en lo físico sino en lo emocional.

-Escúchame, por favor... Yo te quiero..

-Cállate! No digas cosas que no sientes..

-No seas terca.

-No quiero oírte!

La joven subió las escaleras apresuradamente, el la seguía tratando de calmarla pero, era como si no lo escuchara..

Un rayo explotó muy cerca de la casa y la luz se filtró por las ventanas. Iluminó la habitación lo suficiente como para que ella le viera el rostro; sin embargo no pudo. Tropezó con uno de los peldaños de la escalera y cayó...

-No!

Se despertó sobresaltada y nerviosa. Su cabeza le dolía mucho, todo le daba vueltas y temblaba. Trató de calmarse. Salió de la habitación de los niños y fue directo a la terracita que había en la segunda planta.

Una vez que el viento le daba en la cara se sintió mas tranquila y se dio cuenta que todo lo que había visto sólo era un ¿sueño? Parecía muy real. Se había quedado dormida mientras le contaba una historia a los niños.

-¿Te encuentras bien?- dijo alguien a su espalda. Gabrielle, se giró y se sintió mas tranquila al encontrase con Nandini.

-Sí..- contestó con la voz temblorosa.

-Pues no parece.- Se acercó a ella y la miró los ojos- ¿Qué pasa Gabrielle¿Qué me ocultas?

-Nada..

-Gabrielle...te conozco. No por algo somos amigas desde hace tanto tiempo. Dime.. ¿qué te aflige?

Gabrielle cayó por unos momentos. Quería contarle a alguien lo que le pasaba pero, no estaba segura si era buena idea contarle a Nandini sobre todos aquellos sueños, dudas y miedos que tenía. Sin embargo, sentía que si no se lo decía alguien iba a morir.

-Estoy algo confundida. No sé lo que realmente me pasa pero me siento extraña desde que llegué a Londres. Es como si de repente tuviera un mal presentimiento. Un miedo hacia algo o alguien. No sabría como explicarlo...

-Es algo relacionado a...

-No lo sé. Te juro que no lo sé. Por eso necesito que me ayudes..

-¿En que?

-Necesito saber más de mi..

-Gabrielle... pero pensé que tu no..

-Eso era antes. Ahora..., ahora quiero saber quien soy verdaderamente. Quiero saber quién es realmente Gabrielle Golfgand

-No te conformas con lo que Jefrey te dijo.

-Te repito. Eso era antes.- suspiró- Sé que Jefrey hizo todo lo posible por ayudarme, pero..., necesito saber más.

Se quedaron en silencio por algunos momentos. Nandini sabía que consecuencias traería aquella petición si la ayudaba. Su hermano sufriría mucho si resulta que al final Gabrielle tiene que irse de su lado. Aún así. No estaba dispuesta a abandonarla.

-Esta bien, cuenta conmigo..

-Gracias..


Gracias a los agentes, Hermione pudo evitar montar un espectáculo de box delante de sus sobrinos, cuando Harry y Ron se garraron al mas puro estilo muggle a puño limpio en la sala.

Cuando los agentes se fueron llevándose a Flora, a la que por cierto casi Harry mata, porque hizo una de sus habilidades y en el aire la cogió del cuello casi ahogándola. Pero, Hermione le recordó que sus hijos estaban ahí y mirándolo asustados...

-Ya nos veremos las caras- le dijo a Flora que rogaba a los gentes para que la saquen de esa casa.

-Uau!. Yo quiero aprender a hacer eso!- decía James fascinado

-Pero, yo quiero aprender lo de Jarod!- dijo Sirius..

-Nada de eso!. Vayan con Dobby a que les prepare chocolate.

-Pero tía!

-Nada! Vayan!

-Ta'bueno!- dijeron al unísono los gemelos. Jarod los siguió sin pronunciar palabra.

La sala se quedo en silencio. Harry, Ron y Hermione estaban ahí sin pronunciar palabra.

Harry miraba por la ventana. Ron estaba sentado en uno de los sofás mas cercanos l retrato de Ginny y Hermione, pues ella se sentía como un arbitro e tenis mirando de Harry a Ron y de Ron a Harry.

-Esto no puede continuar así- dijo de súbito llamando la atención de los chicos; sin embargo, ninguno se inmuto,- Ya no son unos niños ¡Por favor compórtense como adultos!- exclamó indignada por la indiferencia que se mostraban. Aún así ninguno se atrevió a hablar- ¿Qué tengo que hacer para que vuelvan a hacer los de antes?

-¿A que te refieres con ser "los de antes"?- Ron salía de su mutismo con cinismo- Yo soy el mismo de siempre Hermy, sólo que con algunas que otras amistades menos.

-Oh, Ron! No empieces..

-Lo mimo digo- Harry se alejaba de la ventana. Le dolía lo que su ex mejor amigo decía- Soy el mismo de siempre pero, con menos amistades.. que creo que hicieron bien en alejarse – Ron se levantó del sofá y decidió a encarar al que desde hace tres años dejo de se su mejor amigo...

-No fue por gusto propio. Pero al menos en Perú conocí gente muy valiosa los cuales me enseñaron el verdadero sentido de la amistad. Allá no te traicionan, no te hieren... No te defraudan como otros... como tú.

La sala se quedó se quedó en más completo silencio. Hermione asustada por lo que pudiese ocurrir se preparaba para intervenir si era necesario.

-Chicos por favor!... No hagan esto mas difícil de lo que ya es- dijo tratando de alejar a Ron de Harry que ya se encontraban a casi menos de un metro a punto de empezar otra riña al mas puro estilo muggle. El rostro de ambos chicos, para nada reflejaba algún signo de amabilidad.

Otro silencio que sólo fue roto por las palabras de Harry- Yo la amaba..

-Pero la mataste..

-Jamás quise hacerle daño..

-Por favor! No me vengas con esas cosas. Si por ti ella se subió a ese amión. TU provocaste su muerte al abandonarla!

-Ron...- decía Hermione entre sollozos. Harry estaba paralizado ante las acusaciones que su ex mejor amigo y al que aún consideraba su hermano. Le dolía tanto tener que escuchar esas acusaciones tan hirientes.

-Mamá también esta muerta... mamá y.. mamá, Ginny y el... el pequeño que nunca llegamos a conocer..

Un nuevo silencio que fue interrumpido con el sollozo de un niño. Era Jarod. Había escuchado todo. -Jarod!..- llegó a pronunciar Hermione con voz entrecortada. Ron sintió horrible al ver que su sobrino se enteraba de aquella verdad de esa forma tan cruel.. tan, tan funesta. Miró a Harry, este tenía un expresión desencajada en el rostro. Era como si al verlo hubiese envejecido mil años...

-Yo..- titubeo el pelirrojo. Volvió a mirar a Jarod y este miraba a su padre como si no lo conociera. Seguro y estaría convencido de que su papá tuvo la culpa de que su mamá estaba muerta.

Harry intentó decir algo pero, si hubiese podido hablar de todos modos, Jarod no le habría querido oír, se habría ido corriendo a su cuarto a encerrarse y no querer verlo nunca, nunca. Como en ese momento.

Hermione fue tras él, no sin antes regalarle a Ron una mirada dura y severa que le perforo el alma al pelirrojo y que le obligó a querer abandonar esa casa.

-Lo siento- le había dicho a Harry al pasar por su lado pero, Harry no le oyó. Su alma. Su mente, viajaba a través del tiempo remontándose en aquel fatídico día.

Flash Back

-Harry,Harry! Detente!... No puedes hacerme esto- entre lagrimas y desesperación.

-Claro que puedo!... Ya estoy harto... harto de ti.-Hizo una pausa mientras buscaba en el armario una maleta-Nunca debí casarme contigo- Con un simple chasquido de sus dedos hizo que todas sus pertenencias se empacaran solas.

-Haryy! Por favor!..No me dejes!.

-¿Qué parte no entiendes?... Esto se acabo! No te aguanto más. Me tienes enfermo con tus escenas de celos injustificados, me pudre tu manera de ser, por último no te sabes ni comportar... Yo ya no estoy dispuesto a aguantarte mas- hizo una pausa. Todo lo que decía le dolía mucho, tal vez hasta mas que ella.

Ginny cayó al piso dolida por todo lo que escuchaba de su marido. Harry tuvo el enorme deseo de arrodillarse frente a ella y consolarla. Simplemente no le gustaba verla llorar. La amaba demasiado y sin embargo, la iba a dejar.

-Nos separaremos- vio como ella temblaba y se tocaba el vientre, a la vez balbuceaba algo, quería decirle algo, pero el no la dejo y continuo- La luna de miel numero... quien sabe cuanto termina aquí. Como nuestra historia.

-No..

-Cada quien por su lado. Trataremos de hacer nuestras vidas mas tranquilas- Ginny negaba con la cabeza se ponía de pie y quería acercarse a él, pero Harry no la dejaba- Me regreso a Londres. Espero verte allá para arreglar nuestra situación.

Ginny dándose por vencida, sintiéndose humillada y cansada de todo dijo- Si eso es lo que quieres. Eso se hará pero, si cruzas esa puerta créeme que jamás en tu vida me volverás a ver... ni siquiera para darme el saludo.- Hizo una pausa y mirándolo desafiante dijo- Ahora vete. Vete y desaparece para siempre de mi vida.

Harry salió de la habitación, No es que no quisiera ver a Ginny nunca mas, pero era mejor alejarse. Necesitaban espacio un free time para pensar mejor las cosas.

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-Harry!- dijo Hermione con sorpresa- ¿Dónde esta Ginny?- preguntó al verlo en la entrada de su casa... solo.

Ella cuidaba del pequeño Jarod y de los gemelos, ya que Molly Weasley estaba en el hospital recuperándose de un ataque al corazón...

-Se acabó Hermione. Nos vamos a separar.

-¿Qué?. No puedes estar hablando enserio!

-Créeme que sí. Y esta vez es definitivo- Se acercó a mirar por la ventana..

-Pero, Harry! No pueden! Tienen tres hijos chiquitos que aún deben cuidar. Además esta lo del nuevo bebé y...

-¿De que bebé estas hablando?- preguntó un estupefacto Harry.

-¿Qué..¿Acaso Ginny no te dijo?

-No! Y lo que sea que tenía que decirme no me dijo pero, tu me lo vas a decir y ahora mismo!

-Eh.. bueno, ya que..

-Dilo todo Hermione!

-Ginny esta embrazada.

-¿Qué?

-Se supone que te lo diría en este viaje, pero veo que no..

El corazón de Harry comenzó a latir a mil por hora. ¿Por qué Ginny no le dijo nada acerca del nuevo integrante de su familia, pero¿Habría cambiado en algo la decisión de Harry en dejarla. No estaba seguro... Pero era la excusa perfecta para ir a buscarla...

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-¿Qué esta pasando¿Por qué tanto alboroto?- le preguntó Harry a un vigilante del aeropuerto.

La gente caminaba de un lado a otro con desesperación. Algunos lloraban incontrolables y otros.. se mantenían firmes y serios pero, el dolor se veía reflejado en sus rostros.

-Lo que sucede señor es que ha ocurrido un accidente. Uno de los vuelos que venía desde España desapareció y... bueno no se sabe nada de nada..

-¿Desde España dijo?- preguntó sintiendo un vuelco en el estomago. De súbito las manos comenzaron a sudar y luego ese peso que sentía sobre sí. Tuvo un mal presentimiento.

Al minuto se encontraba marcando a la habitación de hotel donde estuvo hospedado. Una y otra vez timbraba el aparato pero, nadie respondía y Harry no persistía. Necesitaba saber de ella. Que se encontraba bien... no desistió y su última alternativa fue hablar a recepción, pero allí le dijeron.

-Su esposa abandono el hotel a las dos horas que usted lo dejo... Según el botones, la señora le pidió al taxista que la llevara al aeropuerto, que regresaría a Londres. ¿Señor¿Señor¿Bueno¿Señor esta ahí¿Bueno?

El teléfono colgaba en el aire. Harry apoyado en la pared rogaba a Merlín para que Ginny no haya tomado aquel vuelo.

Al ver a mucha gente aglomerarse en el hall, el también se acercó. Parecía zombi.

-Señores!... No son buenas las noticias que les tengo- hizo una pausa. Y con un amargo sabor en los labios aquel empleado añadió- Por causas que desconocemos... el vuelo que venía desde España cayó al mar y... me a pena decirles, pero no hay... sobrevivientes.

Se quedó inmóvil con una última esperanza de no ver en la lista de desaparecidos el nombre de Ginny Potter; Sin embargo, fue todo lo contrario..Ginny había muerto y con ella se iba un pedazo de su vida

Flash back end

NO! NO! NO¿Por qué todo le salía mal¿Por qué tenía que vivir así¿En que se equivoco?

Estaba solo encerrado en su estudio bebiendo licor y observando el retrato de Ginny, el mismo que había en la sala...

-Todos me acusan tan siquiera saber que fuiste tu quien realmente me abandonó. Yo habría vuelto contigo. Yo deseaba estar contigo, pero me dejaste... me dejaste solo- bebió un poco de licor- Finalmente cumpliste tu promesa..." si cruzas esa puerta créeme que jamás en tu vida me volverás a ver... ni siquiera para darme el saludo" No te he vuelto a ver..- varias lagrimas recorrieron su rostro- Dime¿Acaso existe algo peor que eso?.. Contesta¿Lo hay?. No ha sido suficiente castigo todos estos años de sufrimiento. De culpas ¿Qué mas debo pagar¿La indiferencia de Jarod¿Debo pagar con eso ahora?- hizo otra pausa. Aunque Hermione ya le había dicho "Jarod es un niño muy inteligente, verás como entiende... sólo explícale como fueron realmente las cosas.."

Como si fuera fácil! Jarod tenía el mismo temperamento que Ginny o mejor dicho de ambos y cabe decir que ni Harry ni Ginny fueron unos angelitos. Furioso arrojó la botella de whisky contra la pared, muy cerca donde aquel hermoso cuadro descansaba. Un pedazo de vidrio rasgo el lienzo y Harry totalmente abatido se acercó.

-Perdóname- pasaba con sutileza sus dedos sobre el daño- Perdóname- decía mirando a los ojos de la imagen. Comenzando a desear a Ginny, deseándola tener cerca mientras acariciaba el escote pintado- Trataré de reparar el daño, pero por favor... perdóname y... y ya no me castigues más...