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Muchas gracias por sus reviews y por la paciencia.

Espero que este capitulo les guste ya que va dedicado a ustedes.

16.- De tal palo tal astilla

-…Yo siempre supe quien eras…

'yo siempre supe quien eras… siempre… siempre…siempre…'

Ginny creía no haber escuchado bien- No- mejor dicho, creía no haber entendido bien. Sin embargo, las palabras estaban ahí, golpeándole duramente la mente. Miró a Jeffrey queriendo descubrir en su rostro cansado y enfermo alguna señal que le dijera que era mentira y que se trataba de una broma. Una broma de mal gusto, pero finalmente una broma.

Pero nada.

No podía creer que aquel hombre que tenía en frente, aquel que había cuidado de ella y de Matt cuando mas lo necesitaban, que les había dado un techo donde vivir y un pan que llevarse a la boca y le había ofrecido su amistad y luego su amor…

¿Por qué? Se pregunto.

No había respuesta.

En realidad no había una respuesta si es que la tuviera para justificar un acto tan bajo y ruin como el que había cometido Jeffrey.

Si el odio que sentía por Harry por humillar y despreciar su amor era infinitamente grande, este era infinitamente mil veces mas por haberla alejado de su familia, por haberse aprovechado de ella y por haber traicionado su amistad.

La reacción de Ginny no fue como Jeffrey pensó que sería.

Silencio.

Ella estaba aparentemente tranquila, demasiado tranquila que hasta miedo daba. Pero Jeffrey consideró aquello a su favor sin embargo, cuando Ginny habló, Jeffrey supo que hubiese preferido que ella gritara, lo hechizara y hasta si era posible que lo asesinara.

-Así que…siempre supiste quien era yo…- dijo y su voz aparentemente calmada sonó muy peligrosa.

-Gabrielle, yo…

-Desde cuando lo sabes?- Jeffrey no se esperó esa pregunta- Porque supongo que lo sabes desde antes que yo recuperara la memoria¿verdad?

Jeffrey asintió.

-¿Lo sabias desde antes que me pidieras matrimonio?

Jeffrey asintió bajando la mirada

-¿Lo sabías desde antes que llegáramos a Londres?

Jeffrey volvió a asentir tragando duro.

-Entonces…debo suponer que también lo sabías desde antes que suspendieras la búsqueda de mis familiares y me propusieras adoptar el nombre de Gabrielle Wolfgand¿verdad?

Y tanto Jeffrey como Ginny sabían que eso era mas o menos 2 años completos y un poco más.

-¿sabes? Ni siquiera me voy a tomar la molestia de preguntarte porque lo hiciste.

-Gabrielle..

-…Porque no me interesa saberlo- continuo como si no lo hubiera oído.

-Tienes que escucharme.- Ginny se puso de pié y camino hacia la puerta principal abriéndola- yo..yo todo lo hice por…

-No me interesa escuchar nada de lo que tengas que decirme, ahora si me haces el favor de marcharte.

-No, no me iré. De aquí no salgo hasta que me escuches.- y cerró la puerta de una patada.- oíste.

-¿Quién te crees que eres para venir a mi casa y darme ordenes?

-Soy un hombre que te ama y dispuesto a todo por ti.

-¿Por mi o por ti? porque de algo estoy segura, nada de lo que has hecho lo has hecho por mi, sino, por y para tu beneficio…

-No es como lo planteas, si me dejaras explicarte.

-…me alejaste de las personas que amo. De mi familia, de mis hijos y… y de Harry..!-se llevó las manos a la cabeza tratando de ordenar palabras. Esto último no lo había querido decir, pero le resultaba inevitable no mencionar a Harry.

Jeffrey que había sufrido el impacto de aquellas palabras que por más cruel que le resultara eran ciertas, resueltamente se empeñó en convencerse que no era así, si no, que Gabrielle lo quería castigar por su engaño. Así que…a ella también tenía que convencerla que era a él a quien quería y no a Harry.

-Estas mal…- dijo a Jeffrey- A ti sólo…eras mi amigo!

-Pero te ibas a casar conmigo- insistió

-Porque creí en ese momento que no tenía a nadie sólo a ti y a Nandini…

Y de pronto su voz se apago.

Seguramente Nandini también sabía la verdad y nunca se lo dijo.

Miro a Jeffrey.

-¿Nandini también lo sabía?- Pregunto

Jeffrey parpadeo un poco confundido, pero luego lo entendió todo, así que no encontro mejor manera que vengarse de su hermana por haberle dejado escapar.

Asintió.

-Te aseguro que ella lo descubrió antes que yo.

Ginny no quería creerle, pero se le veía tan convincente, tan seguro de lo que decía. ¡Que idiota que había sido! Los dos hermanos la habían traicionado; sin embargo, había algo mas en este asunto, algo que no encajaba.

Nandini le había ayudado a escapar. Además recordó el miedo y la sorpresa dibujados en su rostro.

Jeffrey mentía.

-Tan idiota y estúpida me crees- dijo mirándolo con un odio que Jeffrey no se esperaba.

Parpadeo desconcertado..

-¿Qué?- logró preguntar.

-No voy a dejar que me vuelvas a mentir por milésima vez…

-Gabrielle, yo no…

-Ginny!- grito la pelirroja- me llamo Ginny y quiero que te vayas de mi casa y desaparezcas de mi vista, de mi vida. No quiero volver a verte nunca más Jeffrey Marshall.

Aquello hizo que el piso que Jeffrey Marshall pisaba temblara.

-No…no lo dices enserio.

Pero Ginny ya había dicho mucho.

Le dio la espalda y se dirigió hacia la puerta la abrió y sin mirarlo dijo.

-Márchate y no vuelvas nunca más.

Desesperado, frustrado porque sus planes no le habían resultado como quisiera, Jeffrey tiró de ella y la aprisionó entre sus brazos.

-Suéltame!- grito.

-Tu vas a ser mía y no pienso perderte por ningún motivo.

Ginny no podía defenderse, ni siquiera podía levantar la rodilla para golpearle en sus partes… él la tenía lo suficientemente inmovilizada.

-No!- grito ella tratando de evitar su boca- Suelta…me- lloriqueó por no tener la forma como defenderse.

-Ya te he dicho que no lo ha…

-Deja a mi mamá!

Ese fue Jarod.

Al escuchar los gritos de su mamá, salió de la cocina disparado para ver que le pasaba. No entendía muy bien lo que pasaba ni porque su mamá le gritaba a ese señor no porque este le decía Gabrielle, pero cuando el señor cogió a la fuerza a su mamá y ella le decía que la suelte y que se vaya, y el otro que ni caso, decidió salir.

Corrió contra Jeffrey y lo empujó con todas las fuerzas que tenía..

-Mocoso estúpido!- dijo Jeffrey golpeando a Jarod y haciéndolo caer al piso.

-No!- gritó Ginny.

Corrió junto a Jarod aprovechando el descuido de Jeffrey para zafarse de él.

-¿Qué le hiciste?!- grito enfurecida Ginny porque el brazo de Jarod estaba en una extraña posición. El pequeño gimoteaba.

Jeffrey quedó medio turbado, ni siquiera él se había dado cuenta de lo que hacía.

-Jarod!- gritaron los gemelos.

-Jalod!- grito Matt.

Y los tres pasaron sus miradas de Jarod a Jeffrey y viseversa.

Los gemelos se miraron y asintieron mientras Jeffrey intentaba pedir disculpas y..

¡OUCH!

Los dos niños igualitos, le dieron una patada a Jeffrey en las canilleras. Y Matt vino corriendo con toda la velocidad que sus piernitas le permitían y…

¡Auuuuuuuu!

Que buen golpe de cabeza le dio a Jeffrey justo en la parte baja del vientre.

Ginny estaba algo conmocionada por lo que acababa de presenciar. Sus niños habían ido a su rescate. Eran sorprendente, eran sus héroes, eran… no había mas calificativos para ellos para describir su valor y fortaleza y sobre todo su unión.

De tal palo tal astilla. Dignos hijos de Harry tenían que ser.

-¿Amita, quiere que ayude en algo?- se ofreció Dobby no queriendo intervenir hasta que Ginny le diera ordenes.

Ella le sonrió.

-Espera- le dijo- miró a Jeffrey que se retorcía por el dolor en sus partes- Quiero que te quede claro Jeffrey Marshall, que ahora no estoy sola, y que si vuelves a intentar hacer algo en contra mía o de mi familia olvidare que un día me ayudaste a salir de la desolación y que fuimos algo mas que amigos…

-Gabrielle…

-Espero no volver a verte nunca más.

-Por favor..

-Adiós Jeffrey…

-Tienes que..

Pero Jeffrey ya no pudo continuar, porque en ese mimo instante Ginny le había dado la orden a Dobby que lo echara de la casa y lo mandara bien… lejos.

Jeffrey se quedó sin poderle decir que alguien quería verla muerta.

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Era una suerte que Eliot Keppler no tuviera guardia en el hospital ese día, así que no fue nada complicado mandar a Dobby en su busca al otro lado del parque (que era donde tenía su casa), para requerir de sus servicios como sanador.

-Se ha hecho daño jugando- le dijo Ginny ante la mirada sorprendida de Jarod.

Ginny ni se atrevió a mirarlo. Luego le explicaría sus motivos, ya que lo último que quería era que Eliot se enterara lo de Jeffrey y se lo fuera a contar a Harry. Como se habían hecho muy buenos amigos… (Hermione se lo había contado).

-Listo!- dijo el sanador amigo de la familia- No tiene nada mas que una torcedura, así que con el tónico que le voy a dar bastara, siempre y cuando vaya acompañado de descanso.

Jarod suspiró con fastidió. Eliot sabía que Jarod era un niño que no le gustaba estarse quieto, igual que su padre.

Sonrió.

-Mañana mandaré a Alec te parece?.

La carita de Jarod se iluminó. Su amigo Alec y él podrían poner en práctica la travesura que estaba planeando en contra de su vecina de a lado.

-No te preocupes, no es nada que tengas que pagar..- le dijo a Ginny cuando la pelirroja saco la bolsita con algunos galeones y sickles

-Gracias.

-Fue una suerte que estuviera en casa. De lo contrario tendrías que haber ido hasta el hospital y meterte en un gran papeleo. En fin…-hizo una pausa- Demelza te manda saludos y espera poder pasar a visitarte en algún momento.

-La estaré esperando. Por cierto, el jueves sería perfecto ya que haré una pequeña reunión y me gustaría que Demelza, tú y los niños pasaran la tarde aquí.

-¿El jueves?- se quedo pensativo.- Cae treinta y uno ¿no?- Ginny asintió- Si mal no recuerdo es el cumpleaños de Harry y…

-Matt!- se apresuró a decir Ginny, lo menos que quería era hablar de Harry- El menor de mis hijos cumple 3 años ese día y voy a celebrarle una pequeña fiesta.

-Ah, bueno, en ese caso cuenta conmigo y mi familia. Aquí estaremos.

Ginny le sonrió agradecida. Se despidieron.

La invitación de Ginny había tenido doble, intención. El primero, obviamente era invitar a la familia Keppler a dicha celebración y la segunda era que sabía que Eliot se lo diría a Harry.

-Así me ahorraré la molestia de estar escribiéndole mensajes- se dijo a sí misma.

-¿Mamá, por que le dijiste al tío Eliot que me caí jugando?

-Porque si le decíamos que fue por culpa de Jeffrey, entonces cuando tu papá se estere se molestaría tanto, tanto que… mejor ni te cuento amor.

-Pero papá va a saber.

-Bueno sí, pero no puede saberlo por otra persona que no sea yo. Yo le voy a decir lo que pasó… nadie mas le debe decir.

Jarod ya no hizo mas preguntas aunque se moría por saber mas cosas, pero se sentía tan cansado. Bostezo. Tío Eliot le había dado un tónico para dormir y aliviar el dolor.

Una vez Jarod se quedo dormido, Ginny se ocupo de los gemelos y luego de Matt. Finalmente bajo a la sala decidida a buscar a Hermione ya que necesitaba conversar con alguien sobre lo que le había pasado.

Metió la cabeza en la chimenea y cogiendo polvo flu dijo la dirección de Hermione.

Ginny abrió los ojos todo lo que pudo ya que la habitación estaba totalmente en penumbras.

"Me habré equivocado de dirección?"- se preguntó.

-Hermione!- llamó, pero nadie le respondió. Volvió a llamar- Hermione!- insistió por tercera vez y cuarta y quinta y… no fue necesaria una sexta vez…

Las luces se encendieron y una desaliñada Hermione apareció en la pequeña sala.

-¿Ginny? Que sorpresa!- Y realmente lo estaba..

-¿Hermione?- dijo Ginny notandola rara.- ¿estas bien?- Tenía los ojos congestionados igual que la nariz y la voz ronca y temblorosa.

Había estado llorando.

-Sí, no te preocupes.

-Pero parece que..

-Estoy resfriada. Ya se me pasará- dijo y se sintió mal por mentirle a su amiga ya que en esos momentos no tenía ganas de contarle lo ocurrido con Ron.

-Hermione, me gustaría hablar contigo¿te parece si voy para allá?

Hermione negó y al minuto tenía a Ginny en su sala.

Té y galletitas eran la especialidad de Hermione, y como Ginny casi ni había probado bocado en toda el día comenzó a devorar cada una de esas deliciosas galletitas caseras.

-Fue una de las pocas cosas que aprendí durante mi época de casada.- dijo Hermione recordando.

-Bien, pero cuando te cases con mi hermano ni le menciones esta anécdota. Ya sabes lo posesivo y celoso que puede ser.

Hermione suspiro con cierta tristeza.

-Lo sé- dijo. Y antes que Ginny le preguntara por tercera vez si estaba bien, Hermione se le adelantó.- ¿Y a que se debe esta visita tan agradable?

Ginny que estaba a punto de engullirse una galletita, se puso seria y rígida al recordar el motivo que la había llevado ahí.

-Hermione, me paso algo muy feo y desagradable esta tarde.

Y enseguida se mando con todo el rollo sin omitir ningún detalle. Hermione escuchaba en silencio y con mucha atención de vez en cuando exclamando un ¡oh¡Dios¡Ah¡hijo de su..! al final, cuando Ginny completo su historia dijo.

-Es un cínico, cara dura… El muy…¡Ahhhggg!- Y dijo una palabrota que por mas enojada que Ginny este nunca lo diría- Como se atreve a ir hasta tu casa y decirte: Yo siempre supe la verdad. Si es para matarlo.

Ginny suspiro.

-Lo sé.

Hermione dejo de hacer mal hígado y se sentó junto a la pelirroja.

-Tienes que hablar con Harry aunque no quieras.

Ginny volvió a suspirar. Hermione tenía razón, sobre todo por la seguridad de sus hijos y suya propia, porque estaba bastante claro que Jeffrey había cambiado lo suficiente como para desconocerlo.

-Y sabes? Hay algo que aún no sabes- le dijo Hermione. Ginny la miro.- Jeffrey golpeo a Nandini.

-¿Qué¿Por qué?

-Porque te ayudo a escapar. Ella no sabía la verdad, pero cuando lo supo inmediatamente fua a buscarme al trabajo y me contó lo ocurrido. Decidimos entonces que era necesario que dejaras esa casa inmediatamente mientras Jeffrey dormía por la borrachera.

-Dios mio!- exclamo con pesar porque se sentía culpable- Me gustaría tanto ir a verla, pero…

-Nandini ya no vive con él. Ella y los niños dejaron la casa.

-Pero..¿A dónde han ido si Nandini no cuenta con el suficiente dinero…?

-No te preocupes. Le he conseguido un lugar donde quedarse y créeme que no le faltara nada.

La castaña sonrió complacida consigo misma.

-¿dónde?- insistió la pelirroja en saber.

-En la mansión Malfoy.

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La mansión Malfoy fue construida en piedra blanca a inicios del siglo XVIII, dándole un aspecto imponente y sofisticado…

-Se parece al castillo encantado de la Barbie.- decía Prudence a su madre mientras se dejaba cobijar.

Nandini Sonreía por las ocurrencias de su hija.

-Sólo me falta mi Príncipe.

Nandini suspiro. La verdad deseaba mucho que su hija encontrara el hombre perfecto que ella no pudo tener.

El responsable: Su padre.

Pero ya no había por qué quejarse, sin embargo, cada vez que miraba los ojos de su hija veía los de Paul.

Sonrió.

Si Marcus supiera que su hijo llevaba el nombre de su amor…

-¿Mami, nos quedaremos aquí para siempre?- pregunto la pequeña esperanzadamente.

Nandini la miro con tristeza.

-¿Te gustaría mucho quedarte aquí?

-Sí mami, muchísimo.

Nandini suspiró.

-No creo que eso se pueda.

-¿Por qué mamá?

-Pues porque… porque sólo estaremos una breve temporada aquí-dijo- por lo menos hasta que pueda conseguir un buen trabajo como para alquilar alguna pequeña casa en la ciudad.

Prudence miró a su madre con tristeza. Sabía los problemas que su mamá estaba enfrentando SOLA: No tenían dinero y como si fuera poco estaba acongojada porque se peleo con el tío Jeffrey.

Suspiró.

Tenía seis años y a pesar de ello y de lo soñadora que es, era lo suficiente madura para entender los problemas de la vida.

-Yo también trabajaré- dijo decidida.

Nandini la miro enternecida.

-Estas muy pequeña para esas cosas.

Prudence frunció el ceño e iba a decir "Ya estoy grande", pero Nandini termino por añadir.

-Pero si en algo quieres ayudarme, que mejor manera de vivir tu edad, de estudiar y…a ayudarme a cuidar de tu hermano.

Prudence un poco testaruda se lo pensó, pero luego accedió firmemente.

-Bueno, será mejor que nos dejemos de tanto bla, bla, bla. Mañana será un nuevo día y hay que descansar.

Una vez que Nandini la arropo, le dio un beso en la frente y salió sin cerrar la puerta… (por si algo se ofrecía).

Se asomó a la habitación de Paul y una vez de asegurarse que todo estaba bien se dispuso ir a su dormitorio cuando de pronto escucho ruidos provenir del pasillo que conectaba el lado este y oeste de la segunda planta.

Se pregunto si era Draco. Seguramente que si, ya que recordaba que después de la cena, Draco se despidió de ella diciendo que con gusto se quedaría haciéndole compañía pero debía ponerse a trabajar. Tenía trabajo acumulado debido a su viaje.

Nandini se encontró poco después atravesando el pasillo, bajando las escaleras hasta llegar al despacho de Draco.

Dudo en llamar. No obstante, ya estaba ahí ¿Por qué no?

Llamo.

-Adelante- se escuchó desde el interior.

Nandini ya había dado la vuelta a la cerradura, así que solamente empujo la puerta para ingresar.

Era un lugar bastante amplio y masculino. Las paredes eran de un color azul. Habí una enorme estantería que iba del piso al techo y ocupaba la cuarta parte del estudio, llena de libros. Una pequeña salita de muebles negros y mesa de vidrio estaba instalada ahí. Había un pequeño bar, un aparador con equipo de música y un Home-Teather. El escritorio de Draco estaba justo delante de los ventanales, en el cual estaba adherida una puerta de cristal difícil de distinguir, que llevaba hacia los jardines.

Draco tenía la vista clavada en un largo pergamino mientras hacía unos apuntes en otro. A un lado del escritorio había una pila de libros contables junto a unos pergaminos enrollados, al otro extremo había una balanza con varios galeones dentro.

Nandini se aclaró la garganta para llamar su atención. El rubio levanto la vista hacia ella y la miro. Sus gafas rectangulares graciosamente sin marcos resbalaron hasta llegar a la punta de su nariz..

Estaba realmente hermoso.

Nandini se quedó tonta y él también.

No esperaba verla despierta ya que siendo las hora que era, una dama como ella debería estar descansando para que la piel no se le arrugara (Eso era lo que la mamá de Draco solía decir), y como Nandini era tan fina y delicada como lo era su madre…

-Disculpa que haya venido a molestarte, sé que tienes mucho trabajo por hacer, pero…

Dudaba en acercarse, y notando su indecisión, Draco le hizo una invitación gestual para que se sentara frente a él mientras se quitaba las gafas ya que le resultaba incomodo que alguien lo viera usándolas.

-Pensé que ya estabas en la cama.

-Eso quería hacer después de acostar a los niños, pero como escuche ruidos… Oh, Draco, espero realmente no molestar…

-Para nada, créeme que justo necesitaba una distracción para descansar de estos líos y que mejor que tu bella presencia.

Draco se sintió realmente idiota y estúpido y…

Un chiquillo tonto que quiere flirtear con una muchacha.

Y estaba claro que ninguno de los dos eran unos chiquillos. El era un hombre y ella una mujer.

¡Y que mujer!

Silencio

-Perdona si te he ofendido…

-No pasa nada- dijo ella colorada.

Pero en realidad se sintió como aquellas veces que pasaba en compañía de Paul.

Nandini se vio obligada en no pensar en su amor.

-Y…¿Cómo te sientes hasta ahora… te agrada la casa?

Esa Pregunta ya la había hecho mientras cenaban, y se sintió un poco más tonto de lo tonto que ya antes de eso más tonto y más…

Bien. Mejor dejémoslo ahí.

-Es agradable y muy cómoda. La mansión Marshall no se compara nada a esta.

-¿De verdad?

-Sí- respondió con una sonrisa que a Draco hizo estremecer.

Ensimismado por su belleza, Draco dijo.

-A Hermione no le gustaba estar aquí. Decía que la casa era demasiado grande y fría.

-Oh!- se limito a decir Nandini

Otro silencio.

-¿Realmente te agrada esta casa?- le pregunto el rubio.

-Si fuera por mi me quedaría aquí toda la vida. sencillamente esta casa es maravillosa y mis hijos y yo nos sentimos muy a gusto aquí y...- se detuvo al darse cuenta de lo que estaba diciendo.

Se sonrojo y pidió disculpas ante la mirada curiosa y divertida de Draco.

-¿Por qué?

-Por lo que he dicho sobre quedarme...no quisiera que pensaras una cosa que no es...

-No lo haría.

Nandini se removio en su asiento.

-Veras, a penas y nos estamos conociendo y... no me gustaria causarte una mala impresión con mis comentarios fuera de lugar.

-Pero a mi no me a parecido que hayas dicho algo fuera de lugar, todo lo contrario si te gusta la casa pues puedes disponer de ella como si fueras la dueña.

Esto hizo sonrojar a Nandini.

-Pero no lo soy y... tal vez a la futura señora de la casa no le guste que me tome tantas libertades.

Draco no pudo evitar reir por ese ocurrente comentario.

-Creeme, pasará muchos tiempo antes que haya una nueva señora Malfoy.

Nandini sintió que se estaba pasando de impertinente. Se volvio a disculpar.

Y Draco se volvió a reír.

-El asunto es...-continuo Nandini queriendo olvidarse del bochorno- que buscaré un trabajo y apenas y consiga el dinero suficiente alquilaré alguna propiedad, ya que no quisiera aprovecharme de tu hospitalidad.

-Y yo ya te he dicho que en absoluto me molesta tu presencia- y era verdad- En cuanto a eso de ponerte a trabajar...-hizo una pausa queriendo encontrar las palabras exactas para no lastimar el orgullo de la hermosa morena de rizos negros y preciosos ojos celestes- Perdona que te lo diga, pero no te veo haciendo tal cosa, quiero decir..., tu... tu eres tan fina y muy...muy...

Nandini sonrió con tristeza y desilución.

-No soy ninguna inutil ¿sabes?

-No! Yo no he querido decir eso...

-Ya he trabajado antes. He tenido a mi cargo la adminitración de un Refugio para los personas afectadas por la guerra ( por si no lo recuerdas se extendio por casi todo el mundo) Por otra parte, mi padre hizo de mi una mujer de negocios. Claro que no me mando a estudiar como lo hizo con mi hermano, pero me mantuvo a su lado haciendo cuentas, ayudandolo a redactar cartas, memorandus...-¨y también le servi como banquito para los pies y eso sin mencionar el que una vez apago un puro en la espalda¨ quiso decirle, pero se mordio la lengua.

Respiró hondo y conto hasta tres. Le dolía recordar esa parte de su vida tan fea y dolorosa hasta que conoció a Paul...

-Se hablar tres idiomas a la perfección (español, aleman e italiano), El Frances no se me da muy bien, pero puedo defenderme...

Draco se quedó con la boca abierta, bien abierta sin saber que decir.

-Bien señor Malfoy, será mejor que me vaya a descasar, no le voy a quitar mas su preciado tiempo. Buenas noches...

Draco soltó una sarta de juramentos (que esta autora no piensa repetir), cuando Nandini abandono el estudio.

En ningun momento fue su intención ofenderla ya que cuando la conoció le pareció que era una dama sumamente inteligente, y no se equivoco, aún así, no se espero que sobrepasara sus espectativas.

-Nandini Marshall, me has resultado toda una caja de pandora, una deliciosa caja de pandora..

0o0o0o0o0

Demelza Keppler, esposa de Eliot Keppler y madre de Alec y Hamy, estaba de visita en casa de Ginny con sus dos hijos.

Y mientras las dos madres y el elfo preparaban refrescos y horneaban unas deliciosas galletas y pesteles, afuera, los pequeños niños la pasaban de maravilla dentro y fuera de la piscina (en la parte que no era honda)

Matt no sabía nadar por lo que fue excluido del pequeño grupo, por lo que unicamente le quedo observar desde el borde como los otros se divertían. ¡Que aburrido¿Pero que otra cosa podía hacer nada mas que mirar?

-Yo tampoco se nadar, pero no me meto hasta al fondo si no me hogo- dijo Hamy hermana del mejor amigo de Jarod- Ven Matt, vamos a meternos al agua, pero cerquita no mas ¿ya?

Matt asintió y la siguió.

Matt y Hamy se metieron a la piscina donde el agua les cubría un poco mas arriba de la cintura.

-¿Qué hace él aquí si no sabe nadar?- le pregunto Jarod a Hamy.

-Yo lo traje- dijo con ojitos…

-Hamy, tu tampoco sabes nadar- le dijo su hermano- te puedes caer y ahogarte…

-No me hogo- dijo la pequeña sacudiendo la cabeza y le hizo una seña para que viera donde le llegaba el agua.

-Bueno… pero no te metas muy al fondo¿va?

La niña asintió.

-¿Qué van a hacer?- pregunto la pequeña viendo como su hermano, Jarod y los gemelos se salían del agua y cogían una caja medio pegajosa.

-Cosas de hombres- dijo James con resolución y Hamy lo miro feo.

-Puedo ir?- le pregunto a su hermano ignorando a James y a Sirius que se burlaba de él.

-No!- dijeron Alec, Jarod y los gemelos al mismo tiempo que la hicieron saltar.

-Y yo?- quiso saber Matt.

-Tampoco- le dijo Jarod mirándole feo- Haremos cosas de grandes y tu no lo eres.

Matt frunció el ceño.

-Tu tampoco eles glande- dijo

-Yo soy grande, mas grande que tu- caminaban hacia el otro lado de la piscina donde el fondo era casi de dos metros.

-Quielo il Jalod- dijo Matt terco.

-Matt- mejor no- le dijo James sabiendo lo mal que se la podía pasar con su hermano mayor si le hacía enojar.

-Sí, mejor no Matt- dijo Sirius- mejor quédate con la novia de James.

James quiso ahorcar a su gemelo.

-Pelo quielo il- dijo Matt.

Jarod que ya se estaba hartando de él, se le acercó y le dijo claramente:

-Quiero que te vayas y no nos sigas.

-Pelo yo quielo…

-No entiendes que no te soporto, no me gustas, no quiero tenerte cerca y mucho menos te quiero como hermano..

Los gemelos, Alec y Hamy y hasta incluso el mismo Matt lo miraron boquiabiertos por tal afirmación, ya que creían que la razón por la que Jarod no quería a Matt cerca era porque sólo tenía 2 años (casi 3), y que las cosas que ellos hacían podrían ser demasiados peligrosas para él. En conclusión, pensaban que Jarod lo quería proteger y no que lo odiara.

Los ojitos verdes de Matt brillaron con lagrimas, pero en ningún momento se atrevió a permitir la salida de estas. Miró al niño que su mamá le había dicho que era su hermano mayor con decepción (porque él siempre quiso tener un hermano), y luego, enojado, pero muy enojado dijo:

-Tu talpoco me gustas…

Jarod se encogió de hombros.

-Me da igual.

Y luego, sin decir mas le dio la espalda y continuo con su camino hacia la cerca que dividía su jardín con el de la vecina.

Alec y los gemelos lo siguieron.

-No te pongas triste Matt- le dijo Hamy.

Pero Matt no estaba triste, sino, enojado; y no le importo que Jarod le hubiese dicho que no se le acercara y que no le gustaba como hermano. Matt igualito se acercó con la intención de fastidiar a Jarod.

-Yo entro primero y luego me sigues tu- le dijo a su amigo Alec- Ustedes- se refirió a los gemelos- cuidaran nuestras espaldas por si el perro de la vecina se acerca.- los gemelos asintieron- Cuando ponga la caja de huevos podridos en el huer…como se llame saldremos corriendo y ustedes se apartan de…- dejo de hablar cuando noto que Matt se acercaba- Te dije que no vinieras. ¡vete!- ladró.

-No.

-Que te vayas- se acercó dejando la caja en manos de su amigo.

Matt sacudió la cabeza con terquedad.

Hamy a esas alturas corrió hacia la casa sabiendo que algo malo iba a pasar. Tenía que avisarle a la tía Ginny que Jarod y Matt estaban peleando.

-Si no te vas te tiro a la piscina.

Sólo quería asustarlo sin embargo la terquedad y necedad (heredada de su padre), de Matt lo exasperó, lo molestó. Y sin medir fuerza y olvidándose de que Matt no sabía nadar y que además estaban del lado de la parte profunda de la piscina lo empujo.

Matt cayó con un golpe hueco.

1, 2, 3, 4, 5 segundos pasaron para que Jarod se diera cuenta del error que acababa de cometer.

A esas alturas, Ginny ya estaba en el jardín apunto de lanzarse a la piscina, pero Ron (que acababa de llegar), lo hizo antes.

Matt había tragado litros de agua, pero estaba bien.

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Después del susto, Matt dormía en la cama de Ginny, y abajo, en la sala Jarod se enteraría por primera vez como se sentía ser regañado por una mamá.

-¿Por qué Jarod¿Por qué?-le preguntaba Ginny- Pudiste haberlo matado

-No quería hacerle daño- dijo Jarod sinceramente- Le dije que se fuera pero no me hizo caso y eso me hizo enojar.

-¿Y por eso lo arrojaste a la piscina?- Jarod no respondió- Por Dios santo, hijo! Es tu hermano.

-No lo es- soltó y Ginny lo miró incrédula por lo que había dicho.

Se quedo sin palabras

-¿por qué dices eso?-logró preguntar al cabo de unos segundos.

-Porque no lo quiero- y los ojitos azul verdosos de Jarod soltaron las lagrimas que hasta entonces había estado reteniendo.

Por otro lado, Ginny estaba inmovilizada por lo que su hijo acababa de revelarle..

-Por su culpa tu te olvidaste de nosotros y por eso no regresaste- dijo Jarod recordando una conversación en la madriguera entre tía Hermione y su mamá, en el que la pelirroja le decía a la castaña que al usar su magia para salvar la vida de Matt, además de perderla se quedo sin memoria.

-Jarod, no es así como ocurrieron las cosas.

-No regresaste mamá.

-Jarod…

-Y…y yo te extrañaba.

Madre e hijo se miraron

Ginny no sabía que decirle ya que el niño estaba en lo correcto muy a su pesar.

-Es tu hermano, mi hijo igual que tu y los gemelos. Yo…- dijo finalmente Ginny.

-Yo no lo quiero. No quiero que sea mi hermano. Nunca, nunca…- grito y comenzó a correr hacia la escalera.

-Jarod!-llamóGinny- Jarod ven aquí-pero el niño ya se estaba metiendo a su cuarto.- Jarod!

PLOP!

La puerta se cerraba.

-Jarod!-gimió Ginny de impotencia..

-Tranquila Ginny. Tranquila- le dijo Ron que había estado presente en la "conversación"

No había intervenido simplemente porque habría sido igual de inútil hacerlo. Sobre todo conociendo el genio de Jarod.

-¿Por qué Ron, Por qué Jarod hace esto?.

Ron se encogió de hombros.

-Celos tal vez…

-No tiene motivo. Quiero a Matt tanto como a él y a los gemelos. Mi vida entera les pertenece por completo.

-Jarod es sólo un niño. Se le pasara.

Ginny negaba con la cabeza.

-En este poco tiempo que llevo viviendo con él, ha sido suficiente para darme cuenta de lo obstinado, orgulloso y testarudo que puede llegar a ser.

-Bueno Ginny, tiene a quien salir ¿no?

-Bueno, sí, Harry es un poco…

-No lo digo por Harry, bueno, no del todo; lo digo por ti.

-Pero yo no soy…

-Sí lo eres. Eres orgullosa, caprichosa, altanera, terca..-Ron habría continuado con su lista de calificativos si Ginny no le hubiese mirado mal- Bien, creo que mejor me callo.

-Sí, mejor.

Ron sonrió.

-En fin, como dice el dicho: De tal palo, tal astilla…

Ginny suspiró y se quedó callada observando con pesadumbre las escaleras por donde Jarod había desaparecido.

-En que piensas?- le pregunto súbitamente su hermano.

Ginny lo miró

-Pienso, y me duele admitirlo, que en una situación como esta me gustaría que Harry estuviera aquí.

-Ey!¿Y yo que?- dijo el pelirrojo indignado- Acaso no cuenta mi presencia.

-Sí, por supuesto que sí, pero es que…

-Si, si, Harry es el padre y yo sólo el tío.

-Ron..

-Yo entiendo Ginny que conmigo no es suficiente para ayudarte con los niños, pero Harry tampoco es indispensable.

-Tienes razón, pero..

-Pero nada- dijo resueltamente Ron – yo te voy a ayudar y ya verás como los sacamos adelante

-Si tu lo dices- dijo la pelirroja con resignación-, sin embargo, no pienso relevar a Harry de sus obligaciones como padre.

-Me parece bien.

-Por lo que creo que debe estar al tanto de este incidente.

-Es lo normal.

-Y alguien debe ir a decírselo.

Silencio.

Y a Ginny se le ocurrió una idea.

-Ah no, Ginny. Ni lo pienses, no voy y punto- dijo al darse cuenta de la miradita de su hermana.

-¿Por qué?

-Porque no y punto.

-Andale, ron! Se bueno conmigo,¿o que? Acaso quieres que vaya yo a buscarlo.

-Obvio no.

-¿entonces?

Ron la miro.

-En ese caso que vaya Hermione.

-No- negó Ginny- Harry y Hermione están sin hablarse.

-¿Qué?

-Harry está enojado con ella por no haberle dicho sobre mi cuando me vio en casa de Nandini.

-Porque no le convenía, claro.

Ginny frunció el ceño.

-¿Por qué dices eso?

Ron suspiró cansinamente.

-No me hagas caso. Son cosas mías.

-¿Ron, acaso Hermione y tú están peleados?

-Iré a buscar al cabezota de Potter y hablaré de este incidente con él.- le dijo antes que comenzara con el interrogatorio.- Nos vemos luego.

Se despidió y se marchó.

-Ron…-musito la pelirroja, ya que en sus ojos pudo ver la misma tristeza que embargaba a Hermione.

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Harry regresaba del trabajo con una pizza bajo el brazo cuando encontró nada mas y nada menos en la entrada de su departamento a Ronald Weasley.

Se sorprendió y no era para menos.

-¿Qué haces aquí?-pregunto el pelinegro.

-Pues verás…, resulta que pasaba por aquí y me dije "Bueno, ya que estoy cerca sería muy desconsiderado de mi parte no pasar a visitar a un viejo amigo" y vine a saludarte.

Harry frunció el ceño y Ron tuvo que apoyarse en la pared para no caer de culo ya que ese mismo gesto lo habían heredado los niños.

-Podrías dejar las ironías de lado y decirme la verdadera razón por la que estas aquí- decía mientras abría la puerta.

Ron lo siguió todo conchudo y divertido al interior del departamento.

Dejó la caja de pizza sobre la mesa junto a las llaves que muy pocas veces usaba.

-¿Es de Peperoni?- pregunto el pelirrojo mientras examinaba la pizza.

-De queso- respondió Harry haciendo aparecer dos cervezas.

Ron tomo la lata y le dio un sorbo a la vez que con la varita hacia un corte a la pizza.

-¿Me vas a decir a que has venido?- insistió el pelinegro viendo como Ron amenazaba con devorarse su pizza.

-No estoy aquí por gusto propio ¿sabes?- dijo haciendo una pausa y engulléndose otro pedazo de pizza- Ginny me ha mandado a buscarte.

Harry se tensó ligeramente ya que si Ginny se había tomado la molestia de mandarlo a buscar es porque algo había ocurrido.

-¿Y para que te ha mandado a buscarme?

Ron se tragaba la ultima rebanada de su pizza.

-Hmmm! Esta muy buena- dijo- El queso no siempre me ha gustado, pero bueno, tengo hambre y…

-Habla de una maldita vez!-exclamo Harry cerrando la caja.

-No deberías ser tan grosero con tus invitados.- Harry rodó los ojos exasperado.

-Que yo recuerde no te he invitado. Tu has venido por tu cuenta a decirme algo sobre Ginny y hasta el momento no has hablado..

-Porque no me has dejado.

Harry ya quería estrangularlo.

-Muy bien, no diré una sola palabra, pero habla de una vez!

-Perfecto, pero primero que te quede claro que Ginny no quiere nada contigo, así que no te hagas ilusiones.

-Con un demonio, eso ya lo sé!

-Lo digo por si acaso

-suelta lo que tengas que decir y..- cerró por segunda ve la caja de pizza- Te agradeceré que no te termines mi cena.

Ron parpadeo sorprendido, y no pudo evitar sentir un poco de lastima por su mejor amigo "¡NO! Antiguo mejor amigo" – se obligó a recordarse.

-No te la estas pasando bien ¿verdad?- No pudo evitar preguntarle.

-Se hace lo que se puede- dijo Harry no dándose cuenta de repentino cambio de tema.

-Pero…, y porque no te has ido a vivir con la modelo esa? No estarías mas a gusto.

-Lo he pensado, pero la verdad es que mientras siga casado con Ginny no pienso irme a vivir con otra mujer.

-Entonces... de todas maneras le daras el divorcio.

-Ella asi lo quiere.

-¿Y tu lo quieres?

-¿Qué pretendes?- le dijo Harry me quieres emparejar otra vez con tu hermana.

-Obvio que no. Ya suficiente ella a sufrido como para dejar que vuelvas a entrar otra vez en su vida.

Silencio.

-Sin embargo ,vienes y me haces preguntas que no vienen al caso- dijo Harry enfurruñado- Me dirás finalmente para que has venido.

Con eso Ron tenía bien en claro que Harry daba por finalizada esa parte de la conversació.

Ron se tomo su tiempo antes de responder.

-Se trata de Jarod y un jaleo que armo esta mañana…- Y enseguida se disparó con toda la historia.

-¡Mierda!- exclamó molesto- ¿cómo Jarod se atreve a hacer una cosa como esa?- le pregunto al pelirrojo que se encogió de hombros- Ah, pero eso no hubiera pasado si yo hubiese estado ahí- iba de un lado a otro. Cogió sus llaves- Tengo que hablar con él y hacerle entrar en razón.

-Si tu lo dices- dijo Ron encogiéndose de hombros desinteresadamente, aunque en realidad aquel gesto era para ocultar su admiración hacía Harry por preocuparse tanto por sus hijos.

¡Demonios! Ya le estaba entrando el bichito de querer procrear.

-Vienes o prefieres quedarte ahí mirándome con deseo?- le pregunto Harry abriendo la puerta de su casa.

Muy a su pesar, Ron sonrió.

-Ni en mi día mas desesperado te metería en mi cama.

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Diez minutos después que Ron desapareciera, llegó Hermione a través de la red flu. Ginny que miraba por la ventana hacia el exterior se acercó con una cansina sonrisa y la saludo luego que terminara de sacudirse el hollín de la ropa.

-Te he traído unas revistas de decoración que tiene unas cosas muy buenas e interesantes, además de unos consejos muy útiles y…- se detuvo al ver el rostro triste de su amiga.-¿Por qué tienes esa carita?- le pregunto preocupada.

-Ha pasado de todo- le dijo abatida.

-Oh, no me digas que ha venido otra vez Jeffrey a molestarte- pregunto la castaña alarmada.

-No- negó- Es otro el motivo de mi mortificada vida- dijo con dramatismo fingido.- Ven vamos a la cocina y te cuento.

Una vez Dobby les proporcionara un delicioso té helado y galletitas horneadas, y que Hermione se engullera como unas cinco de un bocado, Ginny comenzó con el relato de esa mañana: Desde la llegada de Demelza con sus hijos, de la discusión de los niños, de la oportuna llegada de Ron, del sermón que intentó darle a Jarod y de la respuesta de éste.

-..y en estos momentos debe estar conversando con Harry de este mismo tema.- dijo con pesar.

-Ya veo- dijo Hermione analizando los hechos.- No me había imaginado que Jarod reaccionara así.

-Ron me ha dicho que son celos, pero la verdad yo creo que esto va mas allá de eso.

-Jarod sufrió mucho cuando desapareciste. No había ni un sólo día que no dejara de preguntar por ti. Lloraba llamándote. Tenía constantes pesadillas y a veces era difícil calmarlo por lo que se tenía que recurrir a la poción sin sueño.

-Pobre de mi niño- dijo Ginny sintiéndose fatal.

Silencio.

-¿Quieres que hable con él?- le preguntó Hermione- Como su madrina tal vez pueda tratar de hacerle entender…

Ginny negaba con la cabeza.

-No lo creo, si yo siendo su madre lo he intentado…-dijo enterrando su rostro entre sus manos- si he aprendido algo durante este poco tiempo que llevo viviendo con él es que hay que dejarlo sólo en situaciones como esta hasta que se le pase la rabieta.

-Je je je.. en eso tienes mucha razón. Si yo te contara las cosas que ha hecho, te caerías de espalda- dijo recordando el desagradable episodio con Flora Marticonera.

La mujer esa estaba pagando en prisión junto a sus compinches una condena de veinte años por trafico ilegal de niños magos.

-Cielos! Me he perdido muchas cosas del crecimiento de mis hijos- dijo la pelirroja- sólo espero que una tarde nos podamos sentar y hablar de estas cosas con mas calma- dijo la pelirroja sonriendo débilmente.

Hermione le devolvió la sonrisa, sin embargo, aquella sonrisa desapareció cuando Harry y Ron hicieron su ingreso.

El mundo pareció detenerse dolorosamente para Ron y Hermione. Sobre todo para Hermione que había sido la mas afectada en el último encuentro.

Hermione retiró los ojos de los de Ron y se fijo en Harry y Ginny que "conversaban".

Ni bien entró, Harry fue directamente hacia Ginny queriendo saber directamente de ella lo que había ocurrido.

-Si Ron ya te lo dijo, no veo la necesidad de repetírtelo.

-Sí, pero…

-Mira, no tengo ganas de hablar contigo y si estás aquí es para que me ayudes con Jarod, nada más.

Harry tuvo que hacer un gran esfuerzo por no estrangularla ahí mismo.

-Esta bien, iré a buscarlo y hablar con él.

-De acuerdo, pero una cosa antes..- dijo deteniéndolo a medio camino.- No seas muy severo con él¿si?

Harry resopló un poco molesto, porque lo menos que le gustaba era que le dijeran como tratar a sus hijos en situaciones como esa, sin embargo, ella era la madre y estaba en todo su derecho.

-No seré blandito con él, puedes estar segura de eso.

Ginny abrió la boca para decir algo, pero Harry añadió.

-Se merece que le de unas buenas surras, pero nunca lo he hecho y no pienso empezar a hacerlo ahora.

"Pero las palabras duelen más que cualquier surra"- Harry pareció adivinar lo que pensaba porque finalmente dijo, mientras se acercaba a ella y la sorprendía colocando suavemente sus manos sobre sus femeninos hombros, sintiendo con placer el estremecimiento de la pelirroja..

-Todo saldrá bien. Te lo prometo.

Y Ginny sintió que se desvanecía por dentro: hizo un gran esfuerzo para que no se le notara aunque estaba segura que no le serviría de mucho porque al principio del contacto su cuerpo la traicionó. Le odiaba por hacerle todavía sentir esas cosas por él.

-Bueno, sé que podrás. Es tu hijo y lo conoces mas que yo.

Lo dijo a la vez que se deshacía del perturbador contacto.

Harry pareció querer decir algo, pero finalmente optó por salir de ahí antes perder la cabeza y hacer una locura.

¡Merlín! La quería besar. La deseaba.

Había bastado aquel pequeño contacto y la forma en como ella se estremeció para despertar en él ese volcán que había estado dormido dentro de su cuerpo. El beso que se dieron cuando se reencontraron sin embargo, fue algo tan soirpresivo que por la confusión, Harry actuó por automata que por otra razon.

Harry salió de la cocina.

Y una vez fuera, Ginny sintió que su coraza Anti-Harry se desvanecía.

-Todavía lo amas?- le preguntó Ron colocándose a su lado.

-Más que a mi vida.

-Ginny…

-Tranquilo hermano, no pienso volver con él. No después de todas las perradas que me hizo.

-Sin embargo, el amor todo lo perdona, y amándolo como lo amas estoy segura que tarde o temprano volverán a estar juntos- le dijo Hermione.

Silencio.

Y antes que Ginny pudiera decir mas que un simple "Yo", Ron se le adelantó diciendo:

-Ya, acaso ahora te has vuelto consejera sentimental. ¡Por favor!- exclamó- Si a penas y puedes manejar tu vida con todos tus líos amorosos sin resol…

Esta vez, Ron fue mucho mas rápido que Hermione y la detuvo a tiempo antes que le volteara la cara de una cachetada.

Ginny miraba toda la escena con horror y desconcierto.

-No conseguirás nada golpeándome, lo sabes.

Hermione forcejeó hasta deshacerse de su mano. Sus ojos brillaban a causa de las lagrimas que se asomaban por sus ojos.

-Sé que no te causo el mismo dolor que tu a mi, pero al menos puedo desquitar mi coraje golpeandote.

-No volveré a dejar que lo hagas- dijo Ron negando con la cabeza.

-No importa- dijo encogiéndose de hombros miserablemente- Porque no creo que haya oportunidad. Finalmente tu y yo no nos volveremos a ver.

¿Acaso pensaba irse de viaje?

-¿Piensas huir?- le preguntó con mofa.-Te creí más valiente.

-Soy valiente- dijo Hermione- Y no, no pienso huir y mucho menos de ti- lo miró de arriba a abajo.

Lo estaba menospreciando. Eso enrabio más a Ron, pero antes que dijera o hiciera algo, Hermione añadió:

-Te vas a enterar de un par de cosas que te haran sentir que eres la persona mas miserable y sin sentimientos en el mundo.

La sonrisa burlona de Ron desapareció.

-Pues ahórrate lo que me tengas que decir, porque no me interesa saber nada que venga de ti.

Hizo un amago de irse, pero Hermione entonces soltó algo que Ron jamás creyó escuchar de sus labios.

-Hay algo de verdad en los cotilleos que se dice de mí respecto a mi relación con Harry.- dijo. Ron se dio vuelta y la miro.

Ginny estaba presente y los miraba sin entender nada.

-No te atrevas a decir nada delante de mi hermana- se había acercado a Hermione y la cogió por los hombros sacudiéndola violentamente- Calla o te las verás conmigo.

Hermione sonreía complacida. Finalmente ella lo latimaría mas de lo que él a ella. Si era cierto eso de que la amaba pero que no confiaba en ella..

-Ron déjala- le dijo Ginny interponiéndose entre ellos- La estas lastimando.

-No importa Ginny- dijo Hermione- El ya no me puede lastimar mas de lo que ya lo ha hecho.

Ginny la miró boquiabierta, luego a su hermano.

-¿Qué es lo que pasa entre ustedes?- exigió saber.

-Pasa..-empezó Hermione- Que al igual que muchos otros idiotas, tu lindo hermano, el que decía amarme, piensa que sostuve una relación amorosa con Harry, es decir, que fui su amante.

Ginny ahogo un grito de sorpresa.

-No, no puede ser-dijo la pelirroja.- Tu no…

-Entre Harry y yo solo existe la mas grande y pura amistad- le aseguró con sinceridad.

Los ojos son el espejo del alma, y Ginny sabía ver a través de ellos. Entonces supo que ella le decía la verdad.

-Te creo- dijo.

Ron resopló. Ginny no le hizo caso y miró a su amiga. Hermione derramó unas lagrimas por la actitud de Ron.

-Pero dime¿Por qué la gente piensa que entre Harry y tu…?- no sabía como terminar la pregunta.

Hermione sonrió con tristeza.

-Porque todo el tiempo me la pasaba metida aquí, después que desapareciste- confesó- Me quedaba hasta altas horas de la noche o a veces pasaba la noche, pero no en el cuarto de Harry como seguramente pensaras- le dijo a Ron.

Y vaya que lo pensaba.

-Ginny, te juro que nunca hubo, hay ni habrá nada entre Harry y yo- Y Ginny le creía.

-No te preocupes, lo sé, pero por favor, continua…-necesitaba saber las razones, entonces Hermione respiró profundamente para luego mirar a Ginny y luego a Ron aunque este último no la miraba.

-Me pasaba metida aquí por los niños, porque necesitaba sentirlos cerca. Me sentía tan unidos a ellos que en ocasiones creía que eran mis propios hijos…-sus labios empezaron a temblar y su rostro a palidecer con mayor fuerza.- Draco y yo queríamos tener hijos, pero…

No sabía como explicar que su vientre era demasiado débil como para sostener a su hijo en él. No sabía como decir que después de dos intentos fracasados que la llevaron al aborto no podría tener hijos ya que si lo intentaba una tercera vez y no daba resultado lo probable era que ella y el fruto murieran, y que Harry lo sabía por eso la dejaba estar en su casa todas las veces que ella lo deseaba.

-Ese y el hecho de que Draco y yo nos dimos cuenta que no nos amábamos fueron las razones para divorciarnos.

Ginny estaba más blanca de lo normal, producto de la impresión al saber esa verdad. Por otro lado Ron…

Estaba lívido, paralizado…¡Hecho mierda!

Ahora lo entendía. Tarde, pero finalmente comprendió que Hermione siempre le dijo la verdad. ¡Estupido! Hermione permanecía mas tiempo de lo normal en la casa Potter no por Harry sino por los niños, porque…porque ella no podía tener hijos y se aferró a ellos… no en Harry como se chismorreaba.

Quiso decir algo, pero las palabras no le salían.

Levantó la vista hacia ella. Lloraba desconsoladamente apoyada en el hombro de Ginny quien en vano trataba de consolarla, mientras Dobby, el elfo, aparecía de la nada ofreciéndole a Hermione un vaso con agua.

-Hermione yo…

Pero el sólo escuchar su voz se puso peor.

Ron no fue capaz de seguir viéndola en ese estado. Se sentía, como Hermione había dicho, un miserable y…sin sentimientos.

Se fue sin mirar atrás.

Había perdido a la mujer que amaba a causa de los chismes que le hicieron ver cosas donde no las había.

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Harry avanzó con paso decidido hacia el dormitorio de Jarod, pero en el camino se encontró con los gemelos que saltaron hacia él haciéndole perder el equilibrio.

Cayeron.

Risas de los tres.

Y al otro lado de la puerta, Jarod salió como una flecha al escuchar a su papá.

Harry parecía haberse olvidado del motivo por el que estaba ahí. Es que cuando se trataba de sus hijos, cualquier cosa pasaba a tercer plano.

-¿Has venido a quedarte?- le preguntó James.

Ahí Harry se acordó del porque estaba en su casa.

-Nada mas que eso me encantaría, pero sigo de viaje.

-¿Y por qué te veo?- preguntó Sirius.

-Sí¿y por qué no estas lejos?- secundó James.

-Er…ah, bien, creo que han olvidado un pequeño detalle- dijo al instante ante la audacia de sus pequeños. Los tres Potter fruncieron el ceño- Usamos magia¿lo recuerdan?

-Ah!- exclamaron los gemelos.

Pero Jarod no se tragó esa cuento.

-Entonces te vas a ir otra vez?- le pregunto el mayor de sus hijos.

-Así es.

Silencio.

-Oh, vamos! No pongan esas caras que se ven horribles.- les dijo a los niños.

-Papá, es que te extrañamos un montón- dijo James.

-Ya no queremos que te vayas. Quédate!- le insistió Sirius.

-No puedo…- dijo sin mirarles directamente. Le dolía no poder estar con ellos como antes. Bueno, antes tampoco era que paraban juntos a todos lados, pero se tenían los unos a los otros…

-¿Papá, entonces viniste de visita?- le preguntó Jarod.

Harry sacudió la cabeza.

-Vendré de nuevo el fin de semana para pasarla con ustedes, y si estoy aquí ahorita es porque me enteré que paso algo muy desagradable esta mañana con dos de mis hijos.

Los gemelos abrieron grandes los ojos.

-No papá, no es verdad.- dijo James mirando a Sirius- Somos inocentes…

-Sí, no hicimos nada ¿verdad?-añadió devolviéndole la mirada a su gemelo.

Harry frunció el ceño. Si no los conociera bien..

-Luego hablaremos de la travesura que hayan hecho…

Los niños lo miraron con una carita de yo no fui.

-No se asusten, es a mi a quien papá ha venido a castigar- dijo Jarod.

Los gemelos lo miraron alarmados y con pena.

Harry los mando a ver la televisión, mientras Jarod y él ingresaban a la habitación.

-Bien Jarod, creo que ya te habrás dado cuenta del porque estoy aquí.

Suspirando, Jarod asintió dejándose caer sobre la cama.

-No quería hacerle daño. Lo siento- se disculpó con su padre.

Harry negó con la cabeza.

-No es conmigo con quien tienes que disculparte- le dijo- Es con tu madre con quien te tienes que disculpar por decirle que no quieres a tu hermano.

-Pero es la verdad, no lo quiero.

-Jarod, es tu hermano- le dijo.

-Pero por su culpa mi mamá se olvidó de nosotros y tu por poquito y te casas con la tarántula.

-Pensé que era la araña- Jarod no pudo reprimir una sonrisita.- El caso es que actuaste mal. Heriste a tu madre y…¿sabías que hasta ha llorado?

Jarod se sobresaltó. No había sido su intención hacer llorar a su madre.

Harry se sintió un poco mal por haberle dicho una mentirita piadosa a su hijo.

-Jarod, entiendes la gravedad del asunto ¿verdad?

Muy a su pesar, Jarod asintió.

Harry suspiró aliviado porque al parecer las cosas iban por un buen rumbo, sin embargo, lo cierto es que Harry no sabía que decir ni que hacer.

-Debería castigarte, pero no lo voy a hacer.

Jarod abrió grande, grande los ojos alucinado por lo que acababa de escuchar, pues pensaba que a lo mucho su papá lo dejara sin postre durante una semana o que le prohibiera ver la tele o…, o…

Lo miró con el ceño fruncido¿Por qué su papá estaba sonriendo?

-Se me acaba de ocurrir una gran idea.

Jarod lo miró con curiosidad y desconfianza.

-No te puedo obligar que quieras a tu hermano de la noche a la mañana mucho menos que lo aceptes, sin embargo, tendrás que convivir mas con él, es decir, pasar mucho mas tiempo a su lado..

-Pero no lo quiero cerca.

-…Y para comenzar.- decía Harry como si no hubiese existido tal interrupción- estaría muy bien que Matt se instalara aquí.

-¡No!- logró gritar Jarod después de un par de segundos.

-¿Por qué no? Hay suficiente espacio aquí.

-Porque este es mi cuarto, y porque no lo quiero…

-Oh Jarod¡Ya deja eso por el amor de Dios!Se trata de tu hermano.- Jarod lo miro enfurruñado sin pronunciar palabra, entonces Harry continuó- Dime algo, entonces- dijo- habrías preferido que tu hermano muriera. Habrías preferido eso?

Y muy a su pesar, Jarod se echó a llorar. Harry no lo soportó, ver a su hijo como si estuviera desamparado le rompía el alma. Se acercó y lo abrazó.

-Ay, Jarod, Jarod, Jarod¿Qué voy a hacer contigo, eh?

Jarod solo sollozaba abrazando a su padre.

-Tu madre habría dado la vida por cualquiera de ustedes. No te das cuenta lo mucho que ella los ama con toda su alma. Si algo les pasara a ustedes, créeme que se moriría.-Jarod se estremeció con la sola idea.- Te digo algo, cuando tu madre estaba embarazada de ti de ocho meses, se cayó por la escalera y al igual como lo hizo con Matt, uso su magia para protegerte, afortunadamente no hubo nada que lamentar, porque yo estaba a su lado para ayudarla, en cambio, respecto a lo de España…Bien, creo que ya te sabes la historia ¿verdad?

Jarod logró asentir.

-Okay- suspiró aliviado- Entonces creo que ya has comprendido la situación- hizo una pausa- Tu ya eres un niño grande. Mi hijo mayor- esto último lo dijo con orgullo- Y Matt es el pequeño, el menor…

-Papá.

-Debes cuidar de él como lo has hecho con los gemelos.

-Pero ellos no me quietaron a mi mamá.

-Matt tampoco lo hizo- le obligó a mirarle- Entiende que tu madre hizo lo que creyó conveniente.

Harry no le gustaba repetir las cosas, pero si era necesario para hacer entender al cabezotas de su hijo…

Felizmente no fue necesario.

Jarod prometió que trataría de tolerar y convivir mas con su hermano pequeño.

-Perfecto! En ese caso hablaré inmediatamente con tu madre para que instale aquí a tu hermano.

-Pero papá…

-Recuerda tu promesa.

Pero Jarod no contaba con ello ¿Qué iba a hacer? Nada, no tenía opción.

-Sí papá.

Sólo le quedaba la resignación.

Bien, eso llevaba solo a una cosa: El plan de Harry funcionaría y los resultados serían mucho mejor de lo que cualquiera se imaginaba.

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NA: Siento mucho la tardanza, pero no puedo trabajar y escribir a la vez. Por otro lado quería publicar junto a este capi el nuevo capi de La Rebelion del Elegido, pero esgraciadamanete se me borro.

En fin tratare este fin de semana poder subirlo si lo termino a tiempo.

No se olviden de dejar reviews.

Bss

Pdta: Lean ¨Los huerfanos de la segunda guerra: Un futuro diferente¨ de Amy-Black-Tepes. Salu2 Comadre.