Bueno, aquí va el segundo capítulo, como veis este ya es más extenso que el anterior, espero seguir igual con el resto. Espero que lo disfruten y me dejen sus comentarios para poder mejorar y superarme a mi misma!! un saludo a todos los que os pasais por aquí y leeis este fic.

¿Qué hace Akane después de clase?

Había pasado una semana desde que Ranma y Akane habían tenido aquella conversación sobre qué hacer después de que terminaran su período en la escuela Furinkan.

Ranma se encontraba tumbado en el suelo de la casa Tendo mirando hacia el estanque de carpas que la familia tenía en el jardín. Acaba de terminar de comer y se sentía aún muy pesado para ponerse a entrenar y decidió descansar un poco y tal vez intentar echarse una siesta. Sin embargo algo le rondaba en la cabeza, Akane llevaba unos días muy rara.

Flash back

Unos cuantos días atrás, los jóvenes artistas marciales salían de la escuela como de costumbre, dispuestos a dirigirse al Dojo.

-"Vamos Akane apura! que tengo hambre!"-Un joven de trenza negra se mostraba ansioso por salir del recinto del colegio para encaminarse a casa, se había olvidado el almuerzo de media mañana y ahora su estómago gritaba por un poco de la deliciosa comida de Kasumi.

-"Vete tu Ranma, yo tengo cosas que hacer, llegaré más tarde"-La chica se apuró y tomó una calle que la llevaba en dirección contraria a su casa, lanzando una última mirada a su prometido que se quedó sin entender nada.

Fin Flash back

Ranma seguía tirado en el suelo y cambió de posición para intentar dormir un poco.

"Qué diablos estará haciendo Akane después del colegio? Nunca llega para el almuerzo y siempre termina comiendo ella sola una hora después de que todos hayamos terminado. Le he preguntado a Kasumi pero solo me dice que no me preocupe, que ella está bien y que durante una temporada llegará tarde a comer... ay! Pero que estará haciendo esa tonta marimacho!!! Hoy se retrasa más que de costumbre"

Ranma dirigió su vista al interior del salón, allí estaba la comida de su prometida, envuelta en papel de aluminio para que conservara el calor por más tiempo. Kasumi salió a ver al doctor Tompû y no tubo más remedio que dejarle la comida preparada.

A los pocos minutos se oyó la voz de una mujer desde la entrada anunciando su llegada, y Ranma supo al instante de quien se trataba. Se incorporó sentándose en el suelo para ver a su prometida entrando al salón.

-"Hola Ranma,...y tu madre y Kasumi?"-preguntó con una sonrisa la recién llegada

-"Hola Akane, mi madre fue a hacer unos recados con mi padre y Soun, y Kasumi fue a ver al doctor Tompû, te dejó la comida ahí en la mesa"-La joven Tendo sonrió al imaginarse la cara del doctor cuando viera aparecer a su hermana por la consulta, definitivamente hoy todo Nerima estaría sin médico, ya que nadie se atrevería a ser revisado por él.-"Oye Akane, hoy has llegado muy tarde, pasó algo?"-La mirada que el chico le dirigía ahora mismo a su prometida dejaba bien claro que no estaba de acuerdo con que ella se ausentara así de casa sin saber a donde iba "Kuso! Porque no me puede decir a donde va después de clase? Me hizo prometerle que no la seguiría y que no intentaría averiguar nada con respecto a ese tema. Mi palabra es muy importante pero...Kuso! quiero saberlo!"

-"Nada pasó Ranma, no te preocupes...voy a comer y luego a darme un baño... me sentará bien"- Akane comenzó con su comida devorándola, casi del mismo modo que Ranma. Sabiendo que no obtendría ninguna respuesta de ella el joven pelinegro se dirigió al Dojo a entrenar.

En un local del centro de Tokio una joven cocinera de okonomiyakis estaba sentada en su silla detrás del mostrador, su cabeza reposaba en una mano mientras suspiraba en señal de aburrimiento.

-"Hace días que no veo a Ranma... por lo menos fuera de las clases, últimamente está muy distante...no sé...lo cierto es que ya no me importa como antes, algo ha cambiado en mi forma de verlo...creo que me he dado cuenta de que...él es y siempre será mi amigo, nada más que eso" - lentamente sacó la masa para hacerse un okonomiyaki para ella misma ya que el local estaba sin clientes y ella todavía no había almorzado. Se sentó en una de sus propias mesas luego de terminar con la preparación de esa pizza japonesa y comenzó a comerla, siguiendo inmersa en sus pensamientos sobre Ranma- i"Por otro lado Nerima está terriblemente pacífica desde que Shampoo se fue de visita a china con su bisabuela, echo en falta...de cierto modo los embrollos..." -Se levantó y se dirigió a la cocina para fregar el plato y cubierto que había utilizado cuando el teléfono sonó de repente haciéndola dar un respingo.

-"Diga? Aquí el Uchans, que desea?"

-"H-hola Ukio"

Ranma salía del Dojo después de una hora de entrenamiento, el sudor causado por el ejercicio hacía que la camiseta blanca sin mangas se pegara a su torso. A pesar de que no había estado demasiado tiempo haciendo katas ese día no se encontraba inspirado, más bien estaba frustrado porque notaba como su prometida le ocultaba algo. Es cierto que desde la boda fallida se llevaban mucho mejor...bueno más bien no discutían tanto pero últimamente eso implicaba llevarse menos con Akane. Solo la veía en clase y allí se llevaban bien, pero la ultima semana todo era extrañamente raro y desilusionador para el joven artista marcial-
"Últimamente sólo la veo en clases, después de eso ella se va a "no-sé-dónde" a hacer "no-sé-qué", y cuando llega apenas la veo... todo esto se debe a mis "otras" prometidas. Parece que ya no le intereso a Ukio, tal vez se ha dado por vencido, Rioga le contó lo que pasó en China, y creo que eso ha hecho que se rinda respecto a mi, y desde que Shampoo se volvió a su aldea (al menos por unos días) ya no hay los clásicos malentendidos... esos que me daban una excusa para meterme en la habitación de Akane y pedirle mil disculpas" -El joven se quedó pensativo y de repente un color rosado apareció a sus mejillas que nada tenía que ver con el ejercicio realizado hace unos minutos- "Cuando nos enfadamos...y llevamos días sin hablarnos ni mirarnos siento un infierno en mi cuerpo, nunca puedo resistirlo y termino entrando en su habitación por la ventana, esperando verla y cuando...nuestras miradas se encuentran por primera vez después de tantos días sin dirigirnos la palabra siento que mi corazón explota, y noto como mi alma me pide que sea sincero con ella, que le diga que lo siento, que la eché de menos, que todo fue por mis idioteces...ella siempre me responde con su sonrisa...Dios! esa sonrisa debe de ser pecado! Me vuelve loco...hace que por unos instantes crea que soy capaz de sincerarme con ella, y el corazón me lo pide, me pide que le grite que la quiero, que la amo, que me muero y moriría por ella sin dudarlo...mi boca siempre se abre como queriendo dejar salir esas palabras pero mi orgullo la hace callar." -Instintivamente se dirigió a la cocina y cogió una manzana para llevársela directamente a la boca mientras su cabeza seguía ocupada pensando en su prometida- "Echo de menos nuestras peleas...aunque solo por la reconciliación...ay! quien lo iba a decir! Echo de menos el mazo de esa marimacho"

Un ruido se oyó en el recibidor, señal inequívoca de que alguien había entrado en la casa, Ranma notó que se trataba de una mujer por el sonido que hacía al andar. Se asomó por la puerta de la cocina para ver como Nabiki se descalzaba y entraba con unas bolsas a la casa. La mediana Tendo se fijó en su "cuñadito", notando su cara de desconcierto, aunque también se le veía un poco frustrado, y claro está, cuando él se mostraba así siempre era por la misma mujer.

-"Vaya Ranma-kun, a que viene esa cara?"-preguntó con su habitual intención de incomodar.

-"A qué cara te refieres? Como vuelves tan tarde? Siempre regresas con Akane"-Ranma sabía que fuera a donde fuera Akane después de clases su hermana la acompañaba y solían regresar juntas a casa.

-"Vaya cuñadito, tanto te interesa saber en qué gasto mi tiempo? O lo que quieres saber es qué hace tu amada Akane cuando está conmigo?"

- "Rayos!" -pensó Ranma- "A esta mujer no se le escapa nada" –"Je! No me interesa lo que haga esa tonta, no es mi asunto"-respondió girándose para dirigirse a su cuarto

-"Ah no? Pues debería, que pasaría si en realidad ella estuviera con un...hombre (vamos a ver si soy capaz de abrirte los ojos cuñadito) "-Nabiki notó como Ranma se tensaba y en su cara apareció una expresión de fastidio y...celos.

-"Je! Akane y yo no tenemos ninguna relación"-se defendió el pelinegro intentando alejar los celos que lo carcomían por dentro,- "Ella puede hacer lo que quiera, no hay nada que la ate a mi"

-"Sí, tienes toda la razón, no hay ninguna relación entre vosotros, simplemente tu la quieres con locura, y yo sé que ella a ti también, estáis prometidos y algún día os casaréis. Pero es cierto, no existe relación alguna entre ustedes".-la joven calculadora observó con orgullo la reacción que había provocado en Ranma su pequeño discurso. Rojo hasta más no poder el joven especialista marcial subió las escaleras lo más rápido posible alejándose de la reina de hielo, pero no lo suficiente como para dejar de oír las últimas palabras de esta-"Cuando quieras saber en qué gasta el tiempo tu querida prometida ven a verme, haremos negocios!"

Después de ducharse y leer un comic en su habitación, Ranma bajó al comedor al oír la llamada de Kasumi para cenar. Cuando llegó a la entrada vio que Akane hablaba de forma confidencial con su padre convertido en panda ante la atenta mirada de Soun. La joven le decía algo por lo bajo que al parecer el panda no comprendía del todo pues una enorme señal de interrogación apareció sobre su cabeza. La chica dejó escapar un bufido de frustración y volvió a comenzar con su explicación, pero "explicación de qué?" -pensó el pelinegro. Finalmente el panda pareció comprender y mostró un cartel que rezaba "Ok, yo me encargo"

El chico se acercó y se fijó como su prometida se alejaba del panda un poco nerviosa, cediéndole a él el sitio en el que antes se encontraba ella al lado de su padre.

-"De que hablabas con oyaji?"-preguntó sin poder contenerse.

-"De qué como es capaz de aguantarte todo el tiempo cuando vais de entrenamiento"-respondió sin mirarlo pero notándose bastante nerviosa.

-"Oye pero qué dices?!"-Ranma empezaba a frustrase

-"Na-nada, lo que oyes, por cierto deberías de ir a hacer uno de esos viajes, estás perdiendo facultades"

-"¿QUÉ?!!"-El chico ya se había enfadado considerablemente-"PERO TU QUE SABES SI YA NUNCA ME VIENES A VER ENTRENAR! ME ANDAS ESQUIVANDO TODO EL TIEMPO!"-Ranma ya no podía más. Toda la familia se le quedó mirando en silencio, y Nodoka especialmente con los palillos a mitad de camino entre su plato y su boca. Por suerte el teléfono sonó en el recibidor y fue el propio Ranma el que se levantó furioso para cogerlo. Se le oyó conversar animadamente con el interlocutor y Akane sintió una pizca de celos y remordimientos. Al volver el chico anunció que mañana no lo esperaran a comer que se iría al restaurante de Ukio, que lo había invitado a almorzar. Esto ultimo lo dijo clavando una resentida mirada a su prometida que seguía encogida sin atreverse a levantar el rostro. Tras esto subió a costarse.

La mañana del sábado se notaba alegre y feliz, los rayos del sol proporcionaban esa sensación de bienestar a todos los transeúntes que circulaban por las calles. Sin embargo, a una joven de cortos cabellos azulados esos rayos no le proporcionaban la menor alegría. Estaba triste por la discusión que había tenido con su prometido, y el echo de que ese día fuera a comer con Ukio la volvía loca.

-"Todo esto es por mi culpa... "-la joven dejó escapar un suspiro de resignación mientras examinaba una bolsa que su hermana Nabiki le había dado el día anterior. Dentro había unas prendas de vestir bastante curiosas y coloridas que habrían echo florecer una sonrisa en la pequeña artista marcial sino fuera porque su cabeza seguía pensando en Ranma-"Eres un idota Ranma! No tendría que haber hecho esto si tu no fueras tan...infantil"-Agitando su cabeza intentó alejar a su prometido de sus pensamientos, con un poco más de energías se levantó y empezó a vestirse, hoy sería un día muy excitante para ella...

Ranma se había levantado temprano y para variar decidió salir a correr un rato para no tener que ver a Akane en el desayuno. "Esta niña es una idiota! Parece que no quiere pasar tiempo conmigo... pensé...que me quería, aunque sólo fuera como amigo, pero ayer me demostró lo contrario, no solo no le basta con no decirme que hace después de clase y apenas verme durante el resto del día sino que también quiere que me vaya de viaje de entrenamiento" -Ranma aceleró el ritmo, necesitaba desahogarse y correr con todas sus fuerzas lo ayudaba a ello- "hoy por la mañana oyaji me dijo que mi prometida tenía razón y que deberíamos de hacer un viaje de entrenamiento por unos días. Creo que eso fue lo que hablaron el y Akane... ella le pidió a mi padre que me llevara de viaje y... me alejara del Dojo...que me alejara de ella" -"Ahhhhhhhhh!"- Ranma gritó con todas sus fuerzas y notaba como sus propias piernas tiraban de el como locas llevándolo por las calles de Nerima furiosas. En el trayecto de su "energética" carrera pasó por la escuela Furinkan y observó que a pesar de ser Sábado había movimiento en ella. Seguramente estarían acondicionando el salón de actos para la fiesta de fin de curso que habría en ya menos de dos semanas. Numerosos carteles colgaban en la fachada y en los muros del recinto enumerando los distintos espectáculos que tendrían lugar ese día. Concurso de canto, concurso de voley ball, campeonato de Kendo, una representación teatral de Romeo y Julieta...-"Que recuerdos..."-Ranma se relajó al recordar el primer año que conoció a Akane, y como ella y él tuvieron que representar esa misma obra de Shakespeare . Ese día él realmente quiso besarla, aunque le costó mucho decidirse al final lo hizo, después de todo ella le estaba dando permiso "solo es una obra, no puedes simplemente fingir?","fingir?", él no fingía, quería besarla pero...no fue más que un truco por parte de Akane, en el último momento interpuso de por medio una cinta adhesiva, impidiendo que sus labios pudieran hacer contacto con los suyos...como tanto anhelaba. Entre cavilaciones el joven de la trenza llegó de vuelta al Dojo. Primero se daría un baño y luego iría directo al Uchans.. a comer y pasar un rato con su amiga Ukio. Antes de entrar en la casa vio como Akane entraba al gimnasio con unas cajas, las dejaba y volvía a salir. No le dio importancia y siguió con su plan: Ducharse, ver a Ukio, y llenar su estómago con sus deliciosos okonomiyakis.

En el Uchans la joven cocinera servía un par de sus pizzas japonesas a sus clientes, ese día había bastante clientela. Sin embargo esto no alegraba Ukio, que seguía extraña y preguntándose porqué había aceptado invitar a Ranma a comer."Desde luego no me molesta que venga a comer, ni mucho menos, adoro su compañía aunque ya no intente conquistarlo... pero lo que no entiendo es por que Akane me pidió que lo hiciera, y porqué demonios me dijo que no dejara salir a Ranma hasta las cuatro como mínimo. Yo sé que ella está interesada en Ranma...bueno la palabra interesada no hace justicia a lo que ella siente por él, ella lo ama, más de lo que yo nunca lo amé, y desde luego él la corresponde. Por eso no entiendo porque me pidió que llamara a Ranma"- Un cliente de la mesa más cercana a la puerta pidió otro okonomiyaki de gambas y la cocinera se dispuso a prepararlo-"bueno, no pasa nada... le intentaré sacar algo a Ranma"

Justo en ese momento el joven entró por la puerta, arrebatador como siempre. A pesar de todo Ukio no podía evitar sonrojarse, Ranma se veía realmente apuesto con sus pantalones de siempre y con su camisa azul de mangas largas. Sonrió a su amiga y se sentó en la barra. Tras media hora quedaron solos en el local al marcharse los clientes poco a poco según iban terminando con sus pedidos y abonando el importe de la cuenta.

Hablaron durante bastante tiempo de asuntos banales y sin importancia, como la fiesta del Furinkan. Ranma le comentó todos los carteles que había visto anunciando las diferentes actividades. Ukio le preguntó si pensaba participar en alguna y que iba a hacer después cuando llegara la noche. El joven se encogió de hombros y metió otro bocado de su pizza a la boca. La cocinera comprobó que su amigo no tenía gran idea de en qué consistía la fiesta de fin de curso. "seguro que ni tiene pareja para el baile de la noche.."-una disimulada risa escapó de los labios de la chica"seguro que ni sabe que hay un baile después de todas las actuaciones"

-"¿De qué te ríes?"- preguntó el artista marcial

-"oh! De nada, de nada"-pensando que era mejor empezar a atacar a Ranma con preguntas acerca de su prometida la cocinera fue al grano.

-"Oye Ranma que tal todo con Akane?-preguntó fingiendo inocencia.

-"Como siempre"-intentó hacer creer a su amiga que nada pasaba, pero su expresión le delataba.

-"Así que todo bien eh? No os habéis enfadado ni nada?"-insistió tercamente

-"Pues si... pero bueno... eso es normal no? Que estemos enfadados"-Ukio no sabía que responder ante eso.

-"Bueno pero últimamente ya no peleabais, se os veía bien"

-"Si pero..."-el rostro del joven se entristeció-"solo en clase, luego apenas nos vemos, creo que me evita"- De verdad lo evitaba? Pensó Ukio.

-"Bueno, ya sabes, tendrá sus razones para que no quiera que estés en el Dojo"

-"Eh? A que te refieres?"-preguntó el joven con clara expresión de sorpresa en el rostro.

- "¿Cómo? Ranma no sabe que Akane me llamó para que lo sacara del Dojo? "-sus ojos también denotaban sorpresa-"pues... ya sabes...Akane me llamó ayer para que te invitara a comer y así no estuvieras en el Dojo hoy a la tarde"-tras un leve silencio...

-"¡¡¡¿QUEEEEEE?!!!"- Ranma salió como poseído del local, dirigiéndose a toda prisa a la casa de los Tendo apenas pudiéndose despedir de su amiga con un ligero "gracias por todo, nos vemos!"

Llegó en apenas unos minutos a la casa y la primera persona con la que se encontró fue su madre, a quién le preguntó sin preámbulos en dónde se encontraba Akane. Nodoka titubeó un poco, como queriendo encontrar una respuesta acertada. Tras unos segundos de silencio señaló con la vista al gimnasio dando a entender que su prometida se encontraba allí. Ranma corrió a toda prisa a la entrada del mismo, corrió la puerta de golpe, entró con aire autoritario a la estancia y gritó con todas sus fuerzas

-"AKANE!!! PORQUE DEMONIOS HAS INTENTADO ALEJARME DEL DOJ..."-no pudo terminar porque lo que vio lo dejó sin habla.

Continuará