Al cerrar la puerta, cerré mis ojos y comencé a recordar todo lo que paso hasta llegar aquí

Al cerrar la puerta, cerré mis ojos y comencé a recordar todo lo que paso hasta llegar aquí. Recuerdo muy bien que estaba en aquella orilla caminando sobre la arena, la espuma de las olas se dejaban sentir en mis pies como dulce caricias, contaba ansiosa los pasos para llegar a desenterrar aquel corazón que me pertenecía; cuando de pronto siento algo punzante detrás de mi espalda

- Srta Swann… que placer encontrarla

Me gire lentamente para ver de quien se trataba, al verlo no supe de quien se trataba, luego de analizar su vestimenta estaba mas que segura que era un Lord de Inglaterra

- Oh! Que modales los míos, me presento, Lord Spencer- dijo con una sonrisa falsa, y sin bajar la pistola que apuntaba hacia Lizzie- debe venir con nosotros – dijo ordenándola

Lizzie: nosotros?- pregunto al parecerle que el lo dijo en un tono de grandeza cuando eran solo 5 personas que estaban allí

El movió su cabeza hacia el mar, al mirar, había una flota completa en mi búsqueda

Lizzie: ya veo- dijo con un sentimiento de derrota

Hubiese dado mi vida porque esos barcos no fueran ingleses y fuesen piratas, que paradójica es la vida, si fuese como antes me sentiría segura viendo la bandera inglesa pero ahora son ellos mis captores.

Lizzie: y que quieren de mi?- dijo desafiante

Lord: me extraña que una lista pirata como usted no sepa cual es mi cometido?

Lizzie sonrió falsamente

Lord al ver que ella no contesto nada pregunto: es simple, donde esta William Turner?

Lizzie: que desea de él?- haciéndose la desentendida

Lord: lo que siempre debió mantenerse con la EITC, su Corazón

Lizzie: y me cree tan ingenua como para delatarlo?

Lord: ya me guió a su escondite…- bajo su arma y les hizo una seña a los guardias que los acompañaba. Ellos sostenían a Lizzie con fuerza mientras ella se resistía, finalmente le colocaron las esposas, sin dejarla de sostener

Lizzie gritando- Suéltenme!!

Lord: sino confiesa por las buenas será por las malas- dijo con una gran sonrisa de satisfacción en su rostro

Lizzie: no conseguirá palabra mía- dijo desafiante

Lord: llévensela- grito a los guardias, ellos obedecieron su orden pero Lizzie no se dejaba

Lizzie: noooo, nooo!- gritaba mientras la jalaban para que avanzara, cuando uno de los guardias ya sin paciencia saco su arma, lizzie se alarmó, y le pego en la cabeza con el revés de ella

Como fui tan tonta- se cuestionaba Lizzie- guiar al enemigo hasta el escondite, malditos – dijo con ira- esperar justo aquel día tan anhelado para capturarme…- se quedó en silencio con sus pensamientos- tengo que salir de aquí, no puedo faltar!, Will corre peligro!- decía mientras se caminaba de un lado a otro, en esa pequeña celda.

Se sentó rápidamente al escuchar que una llave entraba en la cerradura de su celda, era un guardia quien venia a escoltarme porque me designaron una habitación.

Camine varios laberintos oscuros y larguísimos, hasta que por fin vi la luz del sol, baje unas escaleras y me hicieron entrar a un carruaje; por un momento pude recordar mi antigua vida, ver que luego de que pasaran tantas cosas Port Royal siguiera igual, con algunos cambios pero tal cual como estaba en mis recuerdos, la herrería donde trabajaba Will, el muelle, el fuerte, todo igual excepto… mi casa, cuando el carruaje se detuvo, al poner los pies sobre el piso del cual alguna vez fue mi hogar y ahora seria mi cárcel, pero no era tanta, aquella impresión, sino la transformación de ella, era un lugar totalmente hostil, entre y me llevaron a mi habitación, era muy linda incluso acogedora, pero prisión de todos modos.

Uno de los guardias se me acerco a desposarme

Guardia: tendrá vigilancia todo el día la comida se la traerá una mucama, ella será su único contacto, luego de sus respetables visitas- haciendo referencia a Lord Spencer- ah! Por ultimo no trate de escapar, es Imposible!-dijo con una sonrisa sarcástica y cerró la puerta