Tercer shortfic. Si hago más, los subiré, mientras... Así se queda.

Título: Echándote de más.

Fandom: House M.D.

Pairing: Huddy

Spoilers: 5x10

Dedicatorias: acabo de decidir que me lo dedico a mí, porque con este capítulo he descubierto lo que realmente admiro y adoro a Cuddy, y también se lo dedico a H, porque es la mayor Cuddista que conozco, y aún así sigue queriendo a House para Cuddy (no sé como lo haces... yo con un capítulo ya me he cabreao xDDD)

Comentarios: después de ese final de capítulo me apetecía meterme un poco en la cabeza de Cuddy... Cortito, como todo lo mío xDD

Espero que os guste.

NatY


o0o0o0o0o0o0o0o


ECHÁNDOTE DE MÁS

Recién sentada en el renovado despacho, lo primero que me viene a la mente eres tú. Será el escritorio que trae tu recuerdo con él… O puede, simplemente, que esté echándote de más.

Intentando evadirme en un mundo en el que todo me recuerda a ti, lo único que consigo es recaer una y otra vez en la nostalgia de un algo que parece que sólo sucedió en mi cabeza. ¿Cómo echar de menos lo que ni siquiera ocurrió? ¿Cómo olvidar esa cosa de la que no existen recuerdos?

¿Cómo?

Entras en mi despacho sin ni siquiera tocar a la puerta y notas mi lucha por hacerme la indiferente. Preguntas, pero te evado directamente y eso te sorprende tanto que decides acabar con las cuestiones que rondan tu mente. Sé que te estás muriendo por saber qué me pasa, pero el hecho de que me encuentre así por tu culpa me da la energía suficiente para mandarte a freír espárragos a tu primera salida de tono. Serio y confundido, te vas sin la firma que viniste a buscar y yo veo como te alejas de mí y sales por la puerta. Una vez más. Otra para la colección. Otra para el recuerdo.

Y es entonces cuando… ¿será que aquel beso lo soñé? ¿Será que tus ojos me engañaron?

Cuanto más me propongo no concentrarme en ti, más lo hago. Pienso en ti a todas horas. Estás en mis dos hemisferios, en cada lóbulo, en cada nervio y en cada neurona. ¿No te ves? ¿No te oyes? ¿No te piensas? Porque yo no hago otra cosa.

Demasiado importante para no formar parte de mí, demasiado insignificante para formar parte de un nosotros. Demasiados momentos para olvidarte, demasiados instantes para no quererte. Demasiado tienes de mí, demasiado añoro de ti. Todo contigo es demasiado, menos lo que tiene que ser. Idiota… Hasta eso es demasiado.

Intento escribir, pero tu aroma –aquél que parece que sólo siento yo- sigue rondando por mi despacho debido a tu reciente visita. Levanto la vista con la sensación de que estarás justo en el lugar donde te encontrabas minutos antes, pero resulta ser sólo eso: una sensación. Cierro los ojos para verte, pero únicamente consigo recordar la escena que presencié dos días antes y el bolígrafo se rompe en mis manos sin que pueda hacer nada por evitarlo. En realidad, sé que bastaba con parar de apretar, pero entonces no habría otro desahogo que el de llorar, y ya había tenido suficiente.

Me pregunto cómo he llegado a este punto. Como mi cabeza vio lo que quiso ver de ti y lo llevó todo a límites insospechados. Yo sé lo que vi, pero… ¿Qué querías mostrar tú? ¿Qué buscabas conseguir, además de lo que ya tienes? ¿Por qué negro-blanco-negro, y nunca gris? ¿Se te han olvidado los términos medios? O quizás no quieres recordarlos… Quizás no quieres recordarlo. Una pena que te des cuenta ahora, porque ya es demasiado tarde para mí. De nuevo.

Tú, el príncipe desteñido que lleva todo el día paseando tranquilo por ese país encantado suyo, mientras yo, la princesa encarcelada, no hace más que luchar con los dragones de su cabeza para sacarte de allí, ya cansada de esperarte. Pelea y pelea hasta que, recuerda con amargura que todos aquellos dragones que quiere destruir, son invencibles, porque ella los ha hecho así con el paso de los años.

Y cansada de luchar, me resigno a que así están las cosas: entre tu país y el mío, entre ficción y realidad, entre mentira y verdad. Entre lo que es, y lo que podría ser. Con el "no somos" como base, con un "tú y yo" como cima.

Un pasito arriba, dos abajo, y sin pasar del tercer escalón.

Y mientras te decides, yo estaré aquí, como siempre… Echándote de más.


Revieeeeeeeeeeew!?