Tengo miedo

Hace mucho tiempo

que tenemos de conocidos,

compañero amigo mio,

pero hay una cosa

que siempre he querido contarle.

Tengo miedo de conocerle,

pues te he observado detenidamente

y aunque tengas muy pocas virtudes,

conmigo te has portado facinantemente.

Tengo miedo de hablarle,

puesto que en tu lengua no expresas arte,

pero ha esta dama no ha de importarle,

pues algun día hablaremos frente a frente.

Y ahora que he contado estos dos grandes miedos,

yo le conozco, yo le hablo;

y al pasar el paso de los años,

hay otro miedo

que en mi se ha creado:

Tengo miedo de que cambie,

pues en este mundo irreverente

aquí ya toda la gente

ha cambiado increíblemente.

¡Tal vez no hayas entendido!

Puesto que te veo sorprendido

El mundo todo a juego se toma,

ya dije de mas,

pero realmente es la triste realidad.

Nos hemos conocido ¡por fin, ya!

Mis miedos ahora son realidad,

Lo conozco, le hablo,

Pero he de recalcar que todos son realidad.

Usted, compañero amigo mio, cambio;

la realidad se la toma por juego

y el juego por realidad,

y lamentablemente, esta relación ya no es verdad.

Solo me queda recordar

esos tiempos

donde jugar era jugar

y la realidad era realidad.

Ahora solo hay un sentimiento,

un sentimiento que yo ya no quiero recordar,

pero por el bien de los dos

a usted señor,

yo ya nunca jamas le vuelvo a hablar.