CAPÌTULO 6. El civil
El mirador del ojo, era un sitio muy popular para todos los jóvenes de ciudad Frank ahí podían pasar un rato muy agradable y acaramelado con sus respectivas novias y novios, era un lugar en sí para colegiales. Tabs nunca lo había visitado para esos fines, pero conocía las historias al respecto de ese lugar, porque todos sus amigos de la academia habían ido por lo menos una vez con mínimo tres parejas diferentes mientras ella tenía que entregar algún trabajo o estudiar para algún examen.
Padre no estaba de acuerdo con que se distrajera con algún novio, no al menos hasta que le entregara un título o algo que demostrara que era útil para la ciudad. Tabs le entrego buenas calificaciones y reconocimientos de la academia; pero, aun así seguía sintiendo que algo le faltaba.
No por eso significa que la chica fuera triste o aburrida ya que no había noche de viernes que no se la viera en algún antro de la ciudad, sus favoritos eran el Cocobongo si quería ritmos latinos o el oráculo si la música electrónica le llamaba; esos eran buenos lugares.
La motocicleta se detuvo, como lo esperaba los jóvenes estaban estudiando o haciendo tareas escolares; además Ozzy no se había percatado de que era la época en que están a punto de salir de vacaciones y tienen más carga de trabajo.
Tabs se recargo en el barandal del ojo, era un lugar agradable y la noche comenzaría a caer, lo mejor era estar ahí y contemplar las estrellas (mínimas filtraciones de luz, que les llegaban del exterior) estaba pensando en la nada cuando sonó su celular.
¿Hola?- dijo al contestar- ¡Hola! Pensé que te quedarías más tiempo en el laboratorio; ¿ya vas a casa? No, yo todavía no; mi primera misión, fue cuidar el mirador esta noche; ¿Qué? ¡claro que fue un castigo! ¡no te burles! Porque te sigues riendo, te acusare con mi hermano. Ah, ahora ya no te ríes, verdad; no estoy bromeando, por supuesto, si, claro… Esta bien, pero no quiero comida china, no me gusta. ¡que lata, que no! Bueno, pero no comida china. Si, si necesito algo te marco. No me tardo, si, me voy con cuidado. Por el amor de Frank, ya no soy una niña de seis años ¿a que te refieres con que sigo actuando como una? ¡Malvada, ya veras!
Colgó el celular y se alejó un poco del barandal. Era extraño, todos los que conocía la seguían tratando como una niña ¿es que acaso no había madurado? Pensó en su hermano, siempre la trataba como a su princesita, pero, cuando se trataba de entrenarla era muy estricto y en ocasiones olvidaba que era menor que él, como si estuviera tratando con un igual. Le gustaba que la trataran como un igual y no como una niña que no puede hacer nada o se romperá una uña.
Una vez más el celular sonó, lo dejo unos minutos, si era la misma persona que le había hablado hacía unos minutos, no quería escucharla hablar de comida china una vez más, después de ver que era un número desconocido contesto.
Bueno- dijo un poco desanimada- Perdona Ozzy, no pensé que fueras tú ¿cómo conseguiste mi número? Sí ya sé, no, no esta lleno de gente. Gracias, dos horas más y me voy, si es usted; perdón eres muy benevolente. ¡Qué! ¿con quien dices que hablaste? ¿con la señorita Leah? ¿Qué esta en tu casa, y están hablando de mi?- "por favor Frank-pensaba- que no le diga, que no le diga, que no le diga, que no le diga.."- Ah- suspiro aliviada- así que solamente hablaban de mi sobre lo del callejón, muy amable pero no era necesario- se desconcertó un poco- ¿así que le dijiste que fui un estorbo? ¡no, no me molesta, para nada, es la verdad, fui un estorbo!- rió con una risilla nerviosa- si Ozzy, esta bien, no voy a hacer nada malo y después me voy a mi casa, si adiós, si nos vemos mañana, bye.
Listo, la oscuridad había llegado y todo era silencio, las luces del mirador se iluminaron aunque era un débil resplandor; si fuera un sitio muy iluminado a esas horas, ningún joven iría ahí ¿no creen? Estaba pensando en irse, le había dicho Ozzy que solo vigilara dos horas, seguramente cambio de parecer porque la señorita Leah se encontraba con él, en la primera oportunidad se lo agradecería, también a ella le debía haber entrado al equipo de Ozzy, porque su padre quería mandarla a labores de oficina, aunque su hermano había dicho que ella era muy capaz. Una vez más se sonrió pensando en su hermano, todas las chicas que lo conocían le decían que él era un bonbon, tal vez, aunque al ser ella su hermana menor, no lo notaba pero cierto, él era muy aclamado por las chicas. Ser aclamado por las chicas ¿Qué se sentirá que seas aclamado por alguien? Se preguntaba, Ozzy era aclamado por ser el héroe de la ciudad y por su carácter libre y relajado a pesar de las circunstancias, su hermano tenía un carácter muy relax, aunque tenía importantes responsabilidades y su mejor amiga también era un caso muy especial de carácter; todos ellos eran aclamados ¿y ella? ¿existiría alguien que la aclamara? No como la aclamaba su padre, su hermano o sus amigos, ¿Qué era aquello tan diferente que buscaba?
Se olvido de lo que estaba pensando, eran tonterías; su vida era una buena vida tenía lo que necesitaba y en ocasiones más, tenía seres queridos ¿Qué más necesitaba? ¿emociones? Que más emociones necesitaba estando en el equipo de Ozzy, su estómago rugió haciendo que se sonrojara ella misma, nadie la había escuchado pero era un sonido que hubiera despertado a cualquiera. Alzó la vista a la negrura sobre ella, que lástima las estrellas no aparecerían esa noche, seguramente Frank ya se había dormido, que pena; muy pocas veces podía darse el tiempo de ver las estrellas. Listo, había hecho una hora y algo en lo que no hacía nada y Ozzy había dicho que se podía ir a su casa. Le tomaría la palabra, se sonrió una vez más, ya vería al día siguiente la cara de decepción de Ozzy cuando viera que no había encontrado nada que hacer.
Estaba a punto de irse, cuando al bajar del barandal donde había estado sentada, sintió que algo muy pesado le caía en cima, el golpe fue de lleno en su espalda y la lanzó a cierta distancia dando con todo su peso al suelo, estaba un poco aturdida, la verdad si le había dolido, como cierta vez, que un saco de box le dio en el estomago sacándole todo el aire. Se levanto frotándose un poco la espalda ¿Por qué la gente tira basura? Se pregunto a si misma un tanto molesta, no soportaba que le pegaran.
Se giro esperando ver a algún gracioso destornillándose de la risa por haberla golpeado pero en lugar de eso no pudo evitar abrir los ojos al máximo por la sorpresa, en el mirador no había nadie, solo ella y ¿un bulto? Ok, esto ya estaba raro, se acercó un poco para ver, esperaba ver una enorme bolsa de basura y en su lugar había ¿Qué era eso? Para empeorar su situación la lámpara más cercana de pronto se apago, "y eso que el alcalde dijo que mejoraría el servicio" pensó mientras se acercaba a la cosa un tanto dudosa.
Era muy grande, bueno, ella no era muy alta, pero en comparación se sentía pequeña; era como estar frente a su hermano que le sacaba mucho tramo. Dejo de pensar en su hermano y se acerco más, era de color negro completamente negro. "Bolsa de basura" pensó, pero para su horror, la bolsa se movió un poco; en las películas de terror que veía, es en esta parte donde de la nada, sale una horrible criatura con deseos de matar, se lanza sobre la pobre víctima y la asesina sin piedad ante los ojos del espectador, "esto no es una película" se reprendió mentalmente por haber pensado en semejante tontería.
Bien, la distancia que la separaba de lo que sea que fuera eso era mínima, se agacho para ver mejor no sin apretar un poco la culata de la pistola por si acaso. Toco la cosa, era un tanto suave, como si fuera ¿uhm? Eso ya lo había sentido antes, esa textura ¡Por todos los antepasados de Frank! ¡eso era ropa! Tal vez no de la calidad que ella o su hermano usaban, pero por Frank era ropa ¿Qué usa ropa? ¿la basura? No, ¿los monstruos? No, doble no ¿las personas? Ja, que tontería quien podía ser tan grande. Una patada mental y una voz que le dijo ¿y tu hermano, tonta? Cierto su hermano era muy alto. Dale, otra vez pensando en el hermano.
Quito la mano de esa capa negra, y lo primero que pensó fue en llamar inmediatamente a Ozzy, pero algo muy dentro de ella, le dijo que no era conveniente molestarlo. Tal vez había encontrado un cuerpo, si un cuerpo dejado por algún ajuste de cuentas entre mafiosos, a la mañana siguiente comenzarían una exhaustiva investigación y ella sería felicitada por Ozzy, si seguramente era eso.
Un ligero movimiento más de la bolsa la hizo despertar de tanta tontería, seguido por un ligero gemido de dolor. Sintió que el cabello se le erizaba de miedo, no, no era un muerto, había un algo, un alguien, o un que que estaba adentro de la bolsa, ropa, lo que fuera; que necesitaba ayuda. Olvido su miedo (bueno, no pudo olvidarlo; pero la obligación de un policía es proteger y servir a los civiles y eso tenía que hacer)
Soy el agente H- dijo intentando parecer calmada- ¿se encuentra bien? ¿necesita ayuda? –"obviamente si" contesto la misma voz de su cabeza, que estaba haciendo estaba actuando como la rutina del manual.
No espero contestación y jaló la cubierta negra. La verdad no hubiera querido hacerlo, porque no pudo evitar lanzar un grito ¡¡Había un cuerpo!! Bueno, aun no estaba muerto, pero por amor de Frank ¡¡había un algo muy mal herido frente a ella!! Lo que más le sorprendió y a la vez le dio pena y lástima fue el estado en el que se encontraba, parecía que se había quemado, tenía la piel –donde ya se había regenerado- muy quemada; no como cuando te asoleas en la playa, sino quemada en serio; al parecer en el momento de lo que fuera que le pasara había vestido de color oscuro." A los hombres les gusta el color oscuro- no pudo evitar pensar- también mi hermano, no usa otro color que el negro, el gris, y los azules y cafés y entre más oscuros mejor" Una vez más la voz en su cabeza "hola, podemos dejar de pensar en el héroe de tu hermano, y dedicarnos a esto, ¿si? Gracias, eres muy amable" Se sacudió la cabeza, para callarse a si misma.
Listo frente a ella, tenía una verdadera emergencia, una calamidad. Un civil estaba en condición crítica y ella perdiendo el tiempo, lo primero que hizo fue tomar sus signos vitales, muy débiles, peligrosamente débiles, después del gemido de dolor que escuchara, el civil no había emitido nada más, se fijo en su mano, al parecer tenía roto uno de sus dedos "pobrecito" pensó "piensa, piensa debo hacer algo. No quiero que se muera, o al menos que no se muera frente a mi"
¿Llevarlo a un hospital? ¿Cómo? Ni siquiera podría subirlo a su motocicleta, si al menos hubiera sido más grande y fuerte, si hubiera sido… bueno ser hombre en esos momentos no parecía ser tan malo. De pronto como si la hubieran golpeado una idea vino a ella; tomo el celular y remarco un número de la memoria.
Vamos, contesta- se decía mientras con una mano tenía el celular y en otra tomaba una vez más los signos del civil- vamos…¿Bueno? ¡Gracias a Frank! No, espera, ¡silencio! Necesito ayuda, no, no es por la tontería de la comida! Tengo una verdadera emergencia- no podía evitar sonar alterada- ven a buscarme inmediatamente al mirador del ojo ¿Qué auto traes? ¿¡Tomaste la camioneta de mi hermano!? No, no, en este momento no vamos a pelear, solamente ven aquí, si, no me importa si te pasas todos los semáforos ¡Por Frank, apurate, se muere!
La comunicación se cortó, seguramente con quien hablaba al escuchar sus últimas palabras había soltado el celular y conducido más aprisa. Ella no podía hacer otra cosa que esperar; si al menos trajera un botiquín de primeros auxilios, o hubiera estudiado medicina, los minutos de espera no le hubieran parecido una verdadera eternidad y un suplicio. Tenía miedo de que el civil muriera, no entendía como había llegado, pero ahora era su responsabilidad como el bienestar de todos los civiles de la ciudad, no había dejado de soltar la mano del civil; había escuchado que cuando la situación es crítica un herido, pierde temperatura. Este al contrario estaba muy caliente, como si ardiera en fiebre, tanto que ella al estar tan cerca de él se había quitado su chamarra de mezclilla y se la había puesto de almohadilla para que descansara su cabeza. El civil estaba comenzando a sudar, de pronto le llamó la atención una herida muy profunda en el hombro, ella conoce esas heridas, son las producidas por el arma reglamentaria de todo agente del departamento de policía. No tuvo tiempo de sacar conclusiones en ese momento, ya que el claxon de un auto, la hizo levantar la mirada, los faros de una camioneta color dorado la hicieron cubrirse un poco al quedar lampareada.
La puerta de la camioneta se abrió.
¿Tabs? ¿Qué te paso?- una chica un poco mayor que ella salió de la camioneta sin preocuparse por cerrar la puerta- me asustaste ¿Por qué la prisa?
Quería contestar algo más, pero no pudo, al ver que sujetaba ella con su otra mano no pudo evitar soltar un grito
¡que es eso!- dijo señalando al civil- ¡lo mataste, tu primer día y ya mataste a alguien!-gritaba histérica- odio los muertos, me dan miedo…
¡Silencio Lala!- gritó Tabs- ¡ayúdame a subirlo a la camioneta, hay que llevarlo a un hospital rápido!
La chica quería decir algo, Tabs quería que se apurara, y de pronto…
-N…no
Eso más parecía un gemido que una palabra, las chicas bajaron la vista, el civil lo había musitado para volver a quedar inconciente.
Creo que no quiere ir a un hospital- dijo la chica aun con miedo-¿Qué hacemos?
¿Qué hacemos?- pregunto a su vez Tabs- no sé tu eres la científica, yo solo la policía.
No quiere que lo llevemos al hospital, tal vez es un maleante, y sus amigos andan cerca- dijo la chica mirando con miedo alrededor.
No seas tonta, no había nadie, yo revise- Tabs se estaba molestando por no saber como actuar- Bien- dijo de pronto- sino quiere ir al hospital, lo llevaremos a casa- la chica ahogo un grito- No Lala, es lo único que se me ocurre, Ozzy esta ocupado en estos momentos, y yo sola no puedo llevarlo a ninguna parte. Es mejor ir a casa, Colinas del hombro derecho no esta lejos, en cambio la zona de hospitales esta más retirado, no soportaría un viaje hasta allá. Tu eres casi como una médico ¿no?
Soy química- dijo la otra herida en el orgullo.
Como sea, tu tienes botiquín de primeros auxilios por si te pasa algo en el laboratorio, tal vez algo de lo que tienes puede servirnos- dijo Tabs- ahora por Frank, por mi hermano… ayúdame a llevarlo.
Odio cuando suplicas en nombre de tu hermano- dijo su amiga más calmada- bien, tu tómalo por los hombros y yo por las piernas.
Las dos chicas se pusieron en posición para levantar al civil.
A la cuenta de tres, una, dos, tres- contó Tabs.
Por Frank, como pesa- dijo su amiga al levantarlo.
Solamente guarda silencio- dijo Tabs quien también sentía todo el peso del civil
Con ayuda de su amiga lo introdujeron en el asiento trasero, recostándolo, la chica se quejó del calor que despedía, Tabs regreso por su chamarra, la cubierta negra y sujetó su motocicleta a una agarradera de la parte posterior, una vez hecho todo esto y ver que no olvidaran nada, se sentó en la parte del copiloto.
Listo, vamos y no te preocupes por las infracciones- dijo Tabs sujetando su cinturón de seguridad- ¿Qué es esto?- preguntó al ver una bolsa blanca junto a ella ¡comida china!
Este, era para mi- dijo su amiga nerviosamente, mientras arrancaba a todo lo que daba la camioneta.
Continuara…
