CAPÍTULO 8. Nuevo día
El despertador sonó a las 6:00 de la mañana, Tabs estiró su mano para apagarlo mientras Teddy lanzaba una especie de gruñido sordo –lo que significaba que también lo había oído, pero no había abierto los ojos- Tabs se levantó perezosamente del sofá-cama al parecer seguía muy dormida ya que fue a buscar su ropa en el anaquel donde guardaban los discos compactos, al toparse con que no estaba su ropa cayó en la cuenta de que su habitación estaba ocupada por alguien más "Ya me acordé- pensó- anoche me desvelé en el Cocobongo y Lala debió quedarse en mi cama…" aun arrastrando los pies fue a abrir la puerta de su habitación, sin prender la luz se dirigió por rutina al armario donde guardaba la ropa, tomó lo primero que encontró y después fue a su cómoda para buscar lo que faltaba; en ningún momento dedico una sola mirada a su cama.
Después de unos minutos cuando su puerta se cerró se escuchó el caer del agua caliente de la ducha. Al salir la chica ya estaba despierta, ahora había elegido un pantalón de vestir color gris y una blusa de color perla, se dejo el cabello suelto y fue a la cocina a prepararse algo de cereal antes de partir, cuando terminó y todo estuvo en orden fue a despedirse de Teddy.
Lala debe estar muy dormida- se dijo, de pronto recordó que quien dormía en su cama no era su amiga; sino un desconocido que había encontrado- mejor me despido de Lala- se dijo regresando cuando ya estaba a punto de salir.
En la recámara de Lala, su amiga estaba completamente dormida
Lala- le dijo en un susurro
O´Brien, eres un travieso… - contesto la otra en sueño.
Lala, soy yo Tabs; ya me voy, si necesitas algo, me llamas al celular- le dijo moviéndola un poco para que despertara.
¿Tabs?- preguntó la otra abriendo los ojos- ¿Qué hora es?
Las 7:00 de la mañana- contestó la novata- ahora me voy, Ozzy llega a las 8:00 y debo llevarle sus rosquillas.
Aja- dijo la otra tapándose con las cobijas- solo una cosa más- Tabs esperó la pregunta- ¿Por qué me despertaste? ¡Era el sueño, de la playa y el aceite bronceador!
Tabs ni siquiera contesto, ya sabía que sueño era ese, y no estaba dispuesta a que se lo recordaran por quinta ocasión, una vez que revisó que no olvidaba nada tomo unas llaves que estaban en una repisa junto a una foto y salió del departamento.
En el ascensor se encontró con el señor Peter Saint James de las Mitocondrias, un empresario maduro que había hecho fortuna extrayendo compuestos grasos de la parte central de Frank (como los magnates petroleros) característico por vestir siempre estilo country aunque fuera a su oficina.
Buenos días señor- saludo Tabs mientras se escuchaba la típica música de ascensor.
Buenos días señorita- saludo él con un marcado acento de cowboy como los texanos- ¿ya tan pronto, para el rancho?
Pues, sí ya voy al trabajo- dijo ella con una risilla, en ocasiones era difícil entenderle al señor Peter.
Eso es bueno, las señoritas ya no sólo atienden a los chamacos, ahora son policías o bomberas- dijo él acomodándose el sombrero- bien – dijo cuando el ascensor bajo hasta el lobby- que tenga buen día- hizo una inclinación del sombrero- ah, casi lo olvido; tengo cuatro boletos para la ópera, yo no entiendo ni jota de lo que cantan esas señoras gordas; pero, ya que a usted y a su amiga se les da eso de la cultura, ¡se los regalo juerca!
Es usted muy amable, haré un espacio en mi agenda para poder asistir- dijo ella despidiéndose.
Pos nos vemos juerca, ah, que cabeza la mía; de por ahí saludo a su padre, hoy lo veo en una juntilla- dijo él mientras caminaba a su camioneta Lobo.
Sí- dijo Tabs nerviosa- salúdelo de mi parte.
Tabs caminó a un sentra estacionado junto a la camioneta que utilizaran en la noche; hasta ese momento no se le había ocurrido pensar que pasaría cuando su padre se enterara de que tenía a un extraño en su casa, y lo que diría su hermano; pensar, que ella solamente había estado preocupada por lo que le fuera a decir Ozzy.
Se abrochó el cinturón de seguridad y hundida en esos pensamientos se dirigió a la comisaría de Frank. Pero, antes de llegar hizo una parada necesaria en la tienda de rosquillas donde había evitado un asalto, al entrar la campanilla de la puerta sonó.
Buenos días- saludó ella al llegar al aparador.
Muy buenos días- saludó el mismo encargado del día anterior, se veía muy contento de verla.
Eh, usted me atendió ayer, y verá, recuerdo que dijo que sabía que era lo que pedía el agente Jones siempre y pues como usted puede ver, yo no lo recuerdo pero necesito llevar su orden; porque sino de lo contrario el agente se molestara mucho conmigo, y ya que es mi segundo día- la chica se sentía muy tonta al no poder recordar una simple orden de rosquillas ¡valiente policía!
Aquí tiene señorita, la orden que pide el agente Jones los martes- dijo el encargado con su gran sonrisa, y su delantal manchado de grasa- también puse lo que le gusta al agente Drix, y un pequeño regalo para usted.
Es usted muy eficiente- dijo la chica al pagarle- ¿cómo puedo agradecérselo?
¿Agradecérmelo?, por favor señorita- dijo él entregando el cambio- ayer usted detuvo a ese mal viviente, perdone la palabra señorita, que tenía días molestando; eso, y que paga por los daños- obviamente no le dijo la diferencia que había entre lo que la chica le dio y lo que pago- es un placer señorita, y me sentiré halagado si vuelve por las rosquillas de los agentes diarios- claro, no fuera a ser que un día en el que ella no iba se apareciera un delincuente y que hacía él.
Ya que recuerda las ordenes, será un placer seguir viniendo- dijo Tabs al salir.
Unos minutos más y llegó al departamento de policía, la chica de la recepción ya no se vio tan impresionada como el día anterior cuando pensó que era un motociclista varón.
El agente aun no llega- le dijo un poco seria- pero ya que eres su compañera aquí esta tu llave de su oficina- le dijo extendiéndole una llave.
Es un honor- dijo ella emocionada- ¿no te emociona saber que trabajas en el mismo departamento de policía que el héroe de ciudad Frank?
No, porque el dichoso héroe salió conmigo una vez, me llevó al box y después por unas cervezas, cuando yo quería una cena romántica, velas y vinos- dijo ella acomodando unos papeles.
Tabs prefirió no decir nada después de ver la cara de fastidio de la chica al recordar esa funesta noche de su vida. Subió unos pisos y llegó al piso donde se encontraba la dichosa foto comprometedora de Ozzy, "Debe ser un agente muy preparado- se dijo Tabs al momento de abrir y ver la foto antes de entrar- para actuar de esa forma como agente encubierto cuando todos estaban celebrando, guau, cuando todos tienen la guardia baja él esta listo"
Puso la orden en el escritorio de Ozzy y ya que eran las 7:50 y faltaban unos minutos para que Ozzy llegara comenzó a recorrer con la vista la oficina, había muchas fotos, obvio decir que todas de Ozzy, unas cuantas de Drix tapado por Ozzy; una de la señorita Leah con dedicatoria, una de ¿era Ozzy vestido de mujer? ¿o era su madre? Tabs se quedó pensando en eso por un largo rato. Y por último una serie de recortes de periódico que llamaron su atención "El héroe de la ciudad" "Agente Osmosis Jones detiene la amenaza letal de La Muerte Roja" Por lo visto esa etapa en la vida de Ozzy era la más importante, Tabs no la conocía, cuando la misteriosa Muerte Roja había atacado sanguinariamente a Ciudad Frank, ella y Lala estaban en la selva tupida de las piernas de Frank, porque Lala necesitaba cierto compuesto indispensable para un nuevo descubrimiento químico, lamentablemente dicho compuesto solamente dio como resultado una terrible explosión en el laboratorio de la Universidad y que Lala perdiera las cejas, y hasta este momento parecía que tenía un delineado muy fino y que su cabello no había vuelto a crecer tan largo como antes.
En todos los recortes aparecía Ozzy saludando a las cámaras, sonriendo a las admiradoras, en ninguna se veía algo más; era como si todas las hubiera recortado y con los dientes por lo irregular del corte.
Hola novata- dijo Ozzy de pronto sacándola de sus pensamientos, y de ver las fotos embobada- Ves el muro de la fama ¿cierto? Bueno si un día trabajas duro como Drix o yo ya tendrás tu propio recorte.
Tabs se sonrió nerviosamente, que bueno que Ozzy nunca había leído la parte del periódico que decía SOCIALES.
¡Novata, pero que es esto!- dijo Ozzy abalanzándose a la bolsa de papel donde estaban las rosquillas- ¿es para mi? –pregunto con cara de niño bueno, Tabs afirmó con la cabeza- ¡Oh, novata; mis favoritas para los martes, sin caer en la repetición de los lunes, o el tedio de los jueves!
Tabs ya no comprendió lo demás, ya que Ozzy había vuelto a meter la cabeza en la bolsa; pero como en esta ocasión ya no quería ir a vigilar nada y encontrar nada, mejor decidió guardar silencio. Drix llegó un poco después estaba firmando la entrada de Ozzy y la suya; porque el azul no se llevaba muy bien con la recepcionista. Fue una suerte para Drix que Tabs hubiera separado su café y sus rosquillas u Ozzy no le hubiera dejado nada.
Bien- dijo Ozzy después de terminar sus rosquillas y comerse la borona- estamos listos, hoy, novata; no abra demostraciones infantiles de tu curso de niñas exploradoras como ayer, hoy solamente te vas a quedar archivando todo este desorden- dijo señalando una serie de papeles amarillentos y polvosos- porque Drix y yo hoy tenemos que hacer una actividad de hombre.
¿actividad de hombres? ¿Qué podía ser? ¿acaso una prueba de destreza, valor y uhm, hombría? Tabs no podía creer lo que sus ojos veían, la dichosa actividad de hombres no había sido otra cosa que sacar el televisor más grande que había en ese piso, sacar la XBOX 360 y Drix y Ozzy tirados en la alfombra de su oficina ponerse a jugar.
Novata, no vayas a hacer ruido; si vas a utilizar la compu, teclea en silencio por fa- dijo mientras no escuchaba ni veía nada más allá de Halo 3. Ozzy y Drix parecían niños jugando y peleándose por el quien iba ganando.
Tabs comenzó a ordenar todo el desorden como le había dicho Ozzy.
El despertador volvió a sonar a las 10:00 de la mañana, pero a diferencia de la primera vez, ahora no lo apagaron con la mano, sino que le aventaron un zapato para que se callara.
Lala se levanto bostezando abiertamente, sin el cuidado de una dama; realmente ella siempre se levantaba o bostezando, o gruñendo al primero que se le pusiera en frente. El agua de la ducha volvió a correr seguido de una ligera palabra altisonante al darse cuenta la joven de que había olvidado el jabón, después de este momentáneo lapsus de enojo, todo volvió a la normalidad; salió vestida del baño con una pequeña falda tableada de color rojo como la de las colegialas, blusa con cuello en v blanca y medias; el perfume se dejo oler por toda la casa, después de tomar un desayuno como su amiga estaba a punto de irse cuando Teddy la jaló de la falda después de saltar para alcanzarla.
¿Qué quieres? Ya cenaste- dijo ella quitándose al osito de agua del camino, Teddy señalaba a la habitación de Tabs- ¿Qué? Oh, que tonta- se dijo con una risilla nerviosa- me había olvidado de nuestro europeo.
Dejo el bolso y fue a la habitación de Tabs, seguía con las cortinas cerradas, las abrió un poco para que entrara la luz, y abrió el ventanal que daba al pequeño balcón de su amiga para que se refrescara la habitación; después de revisar al civil y darse cuenta de que ya casi estaban cicatrizadas todas las quemaduras, lo que la sorprendió ya que mínimo ella o su amiga hubieran necesitado unas semanas. Volvió a vendar al civil, ahora a la luz del día Lala lo veía mucho mejor que la noche anterior, para su buena suerte (y el deleite de Lala) no se había marcado la cara, dejaba ver unos rasgos marcados "Me gustan los rasgos fuertes en un hombre- se dijo- aunque el hermanito de Tabs, no este tan marcado como éste…" al parecer Tabs no era la única que pensaba mucho en su hermano.
Ya no era necesario más medicamento para bajar la temperatura, el civil ya se había encargado de eso solo, unos días más de descanso y estaría listo, listo para ir a bailar, para ir de fiesta, para ir al antro, para ir a un bar, para… o también para definir su situación ante la policía, esta última perspectiva no le agrado mucho a Lala. Una vez más cerró la puerta de la habitación para dejar descansar al "enfermito" como le había dicho a Teddy antes de partir.
De la misma forma en que Tabs tomo unas llaves, lo hizo Lala; pero ella prefirió tomar las llaves de un peugeot que estaba un poco más retirado que la camioneta para poder irse a la Universidad.
La Universidad Benemérita de Frank tenía renombre y era de los pocos centros de educación superior que había en todo ciudad Frank, ya que sea dicho de paso, el hombre no tenía mucha educación que transmitir.
Lala llegó un poco tarde como de costumbre, más a esa hora la circulación era a vuelta de rueda.
Buenos días profesora- le saludo un joven de piel verde cuando ella paso por el área de casilleros.
Buenos días Terrier ¿Qué esconde?- dijo ella mirándolo fijamente con un brillo perspicaz en los ojos- ¿acaso un dulce?
El chico no sabía que contestar había sido sorprendido en in fraganti, por su profesora; Lala además de ser la directora e investigadora, en ocasiones le gustaba dar clases a los alumnos de nivel intermedio para ponerlos a prueba.
Eso pensé- dijo ella tomando del armario lo que el chico había escondido- venga conmigo señor Terrier, vamos a presentarle a la clase lo que ha sido tan amable de traer.
El chico trago saliva cuando ella abrió la puerta del laboratorio y toda su clase estaba dentro.
Buenos días todos- saludo ella, los alumnos saludaron cordialmente- esta mañana el señor Terrier ha sido muy amable de traernos cierto compuesto que será de sumo interés para todos ustedes- la clase miro admirada a su compañero, un chico no muy listo y que al parecer hoy iba a ser algo grande- una molécula de adrenalina y una de testosterona- los chicos se miraron confundidos ¿esos no eran fármacos?- si señores tienen razón, estos son productos ilegales pero de muy buena calidad. Ahora si me hacen el favor de acercarse a esta mesa- Lala se había puesto unos lentes de protección y su bata, y como toda una experta había comenzado a mezclar una cantidad extraordinaria de reactivos hasta que consiguió una reacción efervescente- ahora señor Terrier ¿gusta hacernos el honor?- el chico tomo las sustancias prohibidas y tragando una vez más saliva las echo.
Todo paso muy rápido, Lala solamente se dio media vuelta y se cubrió la cabeza, los chicos se acercaron más para mirar que iba a pasar y de pronto ¡PUM! Una explosión con un asqueroso olor a huevo, todos estaban embarrados de una sustancia desagradable de olor crema muy parecida a la pus.
Bien señores- dijo sin tanto daño debido a la bata, a que cubrió el cabello y a que tenía los lentes puestos; toda la clase al contrario estaba bañada en la desagradable cosa-como han podido observar esas porquerías que les venden no son puras, son tan corrientes como una chica mala en sociedad; ahora señor Terrier, si vuelve a traer algo así a la Universidad yo personalmente lo llevaré con el vicerrector O´Brien, ahora usted y toda la clase limpiaran todo este desastre; pueden disponer de la clase de hoy, buen día a todos- y al momento dejo a los chicos limpiando, tomarse el día había sido una burla, ya que con ese desastre tardarían mínimo hasta la tarde para lograr quitar al menos una mancha.
Lala se fue riendo de lo lindo a su oficina, que bueno que tenía una solución para limpiarse en menos de 10 minutos.
Teddy había recogido lo poco que estaba fuera de lugar en casa, las chicas habían limpiado todo y ya eran las 12:00 del día y no tendría hambre hasta las 2:00 de la tarde decidió que iba a ver la tele, tomó con sus patitas el control remoto y lo encendió el problema fue que no había nada digno de verse y terminó apagándole porque no sabía utilizar el cable.
De pronto un ruido llamó su atención ¿era el gruñido de su pancita? ¿o era un ruido de los vecinos? Teddy sabía que todo el día la mayoría de los departamentos estaban vacíos porque todos sus dueños trabajaban, bajo del sillón y fue a ver a cada una de las habitaciones, cuando fue a la de Lala lentamente abrió la puerta en el interior no parecía que hubiera nada malo, estaba a punto de cerrarla cuando Teddy comenzó a temblar como todo un cachorrito, buscando a alguien que pudiera ayudarle. El desconocido que Lala y Tabs habían traído la noche anterior se estaba moviendo en la cama, Teddy no tenía ninguna duda, estaba despertando…
Continuara…
