Hola ^^
Gomen por haberme perdido mucho tiempo y no haber traído conti antes pero tenia estaba desanimada como para poder escribir algo.
Pero ahora ya no y traigo la conti, el esperado dia llego. Solo quedan pocos capítulos ya que no planeo que esta historia sea muy larga.

Bien, ahora dejo la conti. Espero que les guste, diviértanse sanamente leyendo:


Capitulo 10: Regalos especiales

Todos salieron afuera de la casa para contemplar aquel espectáculo. ¿Qué era lo que pasaba afuera? ¿Syusuke sabia algo? ¿Quién lo planeaba? Sin duda se trataba de una grata sorpresa, pero la pregunta era: ¿de quien?

- ¡Que hermoso! - gritó Sakuno al salir de la casa
- ¡Nya! ¡El pequeño Zaoldyeck trajo juegos artificiales para Sakuno-chan, que romántico! - comentó el joven pelirrojo mirando como las mejillas de la castaña tomaban un color carmín
- Felicidades Sakuno - dijo el creador de todo el espectáculo
- Arigato Killua, Arigato - decía entre llantos por la sorpresa

Simplemente era hermoso, el cielo azul con las estrellas brillantes y los juegos artificiales que iluminaban la noche con sus preciosos colores. Todos los invitados estaban sorprendidos, disfrutar algo asi en un cumpleaños era algo único y mucho mejor tenerlo de obsequio.

- Por hoy tenemos un ganador – susurró Fuji al ver el abrazo de la castaña con el peliplateado
- ¿Ganador? – preguntó Momoshiro que había escuchado aquel bajo susurro-¿te refieres a Ryoma?
- Interesante, has estado atento ¿no? –
- Claro que si Syusuke, desde el primer dia noté el interés de Zaoldyeck por –
- Ya veo, pero si llega Ryoma aun puede estar adelante – comentó provocando una mueca en su acompañante
- No creo que lo haga – dijo agachando la cabeza en son de derrota
-¿Qué le dijiste? – preguntó Fuji

**** Flash Back ****

Caminaba a toda prisa el ojivioleta siguiendo a Ryoma, el cual se dirigía a la azotea por el camino que había tomado.

- ¡Ryoma! – gritó desde lejos Momoshiro
- ¿Hmp? –
- No vayas tan aprisa –

El titular llego cansado donde se encontraba su amigo, paro en seco, respiro lentamente tratando de mostrar el cansancio pero el ambarino se estaba impacientando por aquel acto.

- ¿Qué quieres Momo? No tengo todo el tiempo –
- ¿Qué forma es esa de hablarle a tu superior? –

Sin duda Ryoma se encontraba de mal humor, era normal que el preguntara que querían o para que le hablaban pero decirles que no tenia tiempo o estaba ocupado era raro en su carácter, aunque no tanto.

- No importa, vine para preguntarte algo –
- ¿Qué cosa? –
- ¿Irás al cumpleaños de Sakuno-chan? –
- No – fue lo único que respondió
- ¿No? ¿Por qué? –
- Por que no quiero, odio las fiestas – siguió con su camino tras terminar de decir aquellas palabras dejando a su acompañante

**** Fin del Flash Back ****

- Ya veo – comentó Fuji viendo que todos los demás invitados entraban a la casa – Entonces Sakuno no obtendrá el mejor regalo –
- ¿Mejor regalo? –
- Si, la asistencia de Ryoma seria su mejor regalo ¿no crees? –
- Si, pero me temo que no lo conseguí –
- No estaba en tus manos Momo, él tenia que decidir entre venir y no –
- ¡Hey chicos! ¿Qué tanto hablan? –

Eiji venia caminando hacia ellos, en su mano llevaba una porción de torta. Al parecer ya habían repartido el pastel de la cumpleañera y el joven pelirrojo lo saboreaba con gusto.

- ¿Qué tal esta el pastel Eiji? –
- Delicioso, además de tener dos sabores –
- Yo quiero comer pastel –

Tras haber dicho eso Momoshiro salió del lugar para adentrarse en la casa y pedir su porción de pastel como invitado que era.

- ¿Vamos también? – preguntó Fuji viendo que su acompañante saltaba de alegría por cada bocado de torta que comía
- Si, ¿vendrá el pequeñín? –
- Me temo que no Eiji, pero la noche es joven aun y Ryoma puede sorprendernos ¿no crees? –

Diciendo aquellas palabras, que sonaron como metáforas, caminó hacia la entrada de la casa dejando a un desconcertado pelirrojo que no había entendido el sentido de aquel juego de palabras.

Mientras que en la casa de cierto ambarino, Nanako tenía preparado aquel obsequio que había encontrado en el sótano, este contenía una leyenda urbana que le había contado su madre Rinko.

- Listo – dijo terminando de envolverlo en un papel bastante suave y de color turquesa – Ahora solo debo esperar que Ryoma decida ir –
- Eso jamás pasara –

Apoyado en la puerta, con su ropa deportiva puesta y su raqueta en la mano, se encontraba el ambarino que había escuchado las palabras de sus primas.

- Ehh... yo, esto... Ryoma – trataba de articular palabras coherentes pero no sabia como hacerlo o mas bien no había encontrado las adecuadas.
- Ahórrate las explicaciones –
- Pero... –
-Sabes que odio las fiestas, además no me interesa de quien sea el cumpleaños –
- ¿Como puedes decir eso? –
- Es cierto, supe que era de la nieta de la entrenadora, se que la conozco pero no recuerdo como es ella –
- Ella siempre asiste a todas tus practicas en el tenis, fue la primera chica que conociste ¿no es cierto? –
- No lo se. Me voy a practicar –
- ¿Cómo que no lo sabes? ¿A estas horas piensas salir? ¿Tanto te interesa en el tenis? ¡Responde! –
- El hecho que seas mi prima no te permite meterte en mi vida –
- Ryoma, no puedo creer que me digas esas palabras. Tú no eres asi. ¿Qué sucede contigo? –
- Nada –

La joven se sintió mal por haber escuchado tan fuertes palabras por parte de su primo, estaba bien que la ignorara o siempre dijera su "Mada mada dane", pero decirle que no se metiera en su vida nunca pensó escucharlo. El ambarino observo como Nanako se sentó en su cama y agacho su cabeza en señal de tristeza, decepción.

- Lo siento – susurro por lo bajo para luego salir de la habitación

La fiesta ya terminada y algunos invitados ya se marchaban, mañana tendrían clases temprano y si no querían un castigo ejemplar debían acostarse temprano para no llegar tarde. Por otro lado Sakuno disfrutaba de su fiesta a lo máximo, su lado tímido había desaparecido esa noche para convertirse en el ángel de la fiesta junto con su acompañante, con el cual bailaba, Killua.

- ¿Ya te cansaste? –
- Un poco pero estoy bien, Killua-kun –
- Vamos a descansar, ¿si? –

La ojicarmin asintió la cabeza en forma de afirmación, la joven pareja salió del centro de la pista para dirigirse hacia los demás, los cuales charlaban animadamente.

- La fiesta esta increíble – comentó Eiji feliz
- ¡Ni que decir de la comida! – exclamó Momoshiro dando otro bocado a su cuarta porción de torta
- Siempre pensando en comida – dijo Kawamura, quien comía tranquilamente
- Es una lastimada que Ryoma se lo haya perdido, peor aun la comida con lo mucho que le gusta comer –
- Momo – trataba de intervenir Fuji
- No comprendo como Ryoma no pudo venir –
- ¿Momo? –
- Perderse la fiesta y olvidarse de quien era el cumpleaños... –
- ¡Momo! – gritaron todos al unísono interviniendo antes de que dijera mas de la cuenta
- ¿Qué sucede? – preguntó incrédulo

Fue entonces que se escuchó como alguien caía al suelo, Sakuno se sentía devastada al escuchar aquellas palabras, el saber que Ryoma no vino a la fiesta y que ni siquiera se acordaba de ella era realmente devastador, doloroso y cruel.

- ¡Sakuno! – gritó Tomoka al verla como cayó lentamente
- ¿Estás bien Sakuno? – preguntó Killua agachándose para ayudarla a levantarse
- Si, solo que me caí. Estoy bien – mentía al decir que lo estaba

Ambos jóvenes se la llevaron a dar un paseo por el jardín a que respira aire puro, tal vez eso la animaría. Los titulares miraban a Momo de una manera acusadora.

- ¿Qué sucede? – preguntó sabiendo que el era el culpable de aquella decepción – ¿Tengo algo en mi cara? –
- Realmente metiste la pata Momo – comentó Eiji
- Si, Sakuno estaba tan feliz en la fiesta hasta que le hiciste acuerdo de Ryoma – explicó Oishi
- Ya entendí – agachó la cabeza en gesto de culpabilidad – Pero se que hacer o eso creo –
- ¿Piensas lo mismo que yo? – preguntó Syusuke con una mirada un tanto extraña
- Creo que pensamos lo mismo Fuji, se que hacer –

Diciendo aquellas palabras salió corriendo de la casa a toda prisa. Tenía un plan que tal vez funcionaria. Sus jóvenes amigos no habían entendido nada de lo que Momoshiro dijo, pero Syusuke si.

- No entendí nada. ¡Nya! –
- Ni yo tampoco Eiji – comento Oishi
- Si ustedes no entendieron yo menos –
- Tranquilo Kawamura, chicos. Si me disculpan tengo algo que hacer –

Fuji se paro para salir de aquel círculo de amigos y dirigirse a los jardines donde cierta castaña se encontraba sola, ya que había pedido a Killua y Tomoka que le dieran un respiro.

- Sakuno –
- ¿Fuji-sempai? – preguntó de espaldas, al parecer reconocía aquella voz
- ¿Estás bien? –
- Si, estoy bien. Estaba cansada, era solo eso –
- ¿Segura? –al parecer el castaño había descubierto su tristeza que escondía, o era que se lo notaba demasiado.
- Yo... esto... – no sabía que decir, o que responder
- Los invitados ya se están de ida. Es tarde – intervino tratando que no se sintiera nerviosa
- Mañana tenemos clases, entiendo. ¿Ya te ibas Fuji-san? –
- Si, pero antes... –

Ryoma descansaba un minuto. Habían pasado ya media hora y se encontraba exhausto, algo extraño en él. Dio el último sorbo a su Ponta para volver a su rutina diaria: entrenar, pero se escuchaba pasos rápidos provenientes de adentro.

- ¡Ryoma! – gritó el ocasionante de aquellos fuertes pasos
- Momo –

El ojivioleta camino hacia el, dirigiéndose a las canchas. Detrás de Takeshi se encontraba Nanako, la joven que dejo entrar al visitante.

- ¿Prefieres entrenar en vez de estar en una fiesta? –
- Nanako, ¿Por qué lo dejaste entrar? –

Realmente estaba ignorando a su amigo. Su prima no articulo palabra alguna, y Momoshiro estaba bastante molesto.

- ¿Qué sucede contigo? –
- Tengo que entrenar. ¿Puedes retirarte? – preguntó Ryoma, seguía sin mirarlo como si estuviese hablando solo.
- No. No me iré – decidido respondió – Ambos iremos ahora a la fiesta –
- ¿Ahora? Realmente estas mal –

Nanako observaba aquella plática, temiendo que terminara en pelea. Sabia que la nieta de la entrenadora tenia sentimientos verdaderos por su primo y que este, aunque no lo aceptara, también. En lo mas profundo de su ser existía ese cariño y ella estaba segura de eso.

- ¿No piensas en Sakuno? ¿En el daño que le haces? –
- ¿Qué le hago? ¡Dime! Ni siquiera recuerdo quien es ella –
- Sabes quien es, solo que te engañas a ti mismo. Ella te apoya, aunque tú ni cuenta te das de su presencia ella siempre esta a tu lado, apoyándote –
- No necesito que nadie me apoye –
- ¡No mientas! ¿Quién fue la primera en felicitarte? ¿Quién se acordó de tu cumpleaños? ¿Quién mas que ella te apoya? ¡Dime! –
- Yo no le pedí hacerlo –
- Ella lo hace por que quiere, no por que se lo pediste. Sakuno te quiere Ryoma, realmente te quiere –
- No me interesa. El amor solo es una distracción para el tenis y no existe para mí –
- Increíble. No conocía esta parte arrogante y egoísta de ti –
- No tenías que hacerlo. Nadie.. –
- ¡Cállate! –

Después de aquel grito se escucho un fuerte golpe. Silencio. Nanako había intervino y de la manera mas rápida, se acerco a su primo y le dio una cachetada.

- Tú no eres asi. Mi primo es frío, arrogante y orgulloso; pero no un insensible sin sentimientos. Quiere a los demás, aunque no lo demuestre, a su manera – decía Nanako tocando su mano

Momoshiro solo observaba lo que sucedía y aquel acto de valor por parte de la chica. Digna de admirar, con ese gesto duro podría hacer reaccionar a Ryoma y que el pequeñín arrogante, orgulloso pero con sentimientos regresase.
El ambarino solo agachaba su cabeza y se tocaba con su mano su rostro, sin duda fue una cachetada muy fuerte, digna de una Echizen.

- Lo siento –

Finalmente la fiesta había llegado a su fin. Sakuno se había despedido de todos sus invitados y ahora se encontraba ayudando a su abuela y Killua. Debían ordenar todo antes que se hiciera mas tarde. Al parecer no lo lograrían esa misma noche, tanto era el desorden que no podrían acabar en ese momento.

- Sakuno, Killua dejémoslo para mañana ¿si? – propuso Sumire
- Por mi esta bien Sumire-sensei. Mañana tenemos clases y no podremos terminar esto hoy, ¿qué dices Sakuno? –
- Claro, concuerdo con ambos –
- Bien, quedamos asi. Ahora vámonos a descansar –
- Abuela yo me quedara un rato más. Quiero respirar aire puro –
- Esta bien, solo no subas a tu habitación muy tarde. ¿Vamos Killua? –
- Después de usted Sumire-sensei –
- Hasta mañana Sakuno –
- Buenas noches abuela, Killua –

La ojicarmin se quedo sola en la planta baja. Camino hacia el jardín, que se encontraba cerca de la puerta principal que daba con la calle, siguiendo las señales de Syusuke.
Se paro frente a la puerta, pasaron minutos y nada ocurría. Tal vez Fuji se equivoco, al igual que Momoshiro, pensó. Pero no perdería la esperanza, esperaría unos minutos más.

Corría a toda velocidad. No podía creer que su prima, aquella joven dulce que parecía que no lastimaría a nadie, fuera tan agresiva a tal punto de darle su merecido, una cachetada, para que reaccionase. No había marcha atrás, por una ves en su vida debía ser amable y agradecido por ser tan querido aun teniendo un carácter bastante difícil, ella podría ser la única que lo quisiese solo por ser el y no por ser un famoso del tenis.

- No puedo creer que haga esto –

Diciendo eso, observo aquella caja que llevaba con el. Nanako se la había entregado diciendo que era el regalo perfecto, había facilitado su búsqueda en aquella noche, a esas horas no podría encontrar ni una tienda abierta.
Había llegado, no lo había notado pero el camino había sido demasiado corto o era demasiado veloz para correr, cualquier cosa que fuese no importaba. Se acerco a la casa y observo el lugar, bien hermosa la casa y decorada. Miro hacia la planta alta, todas las luces se encontraba apagadas y las ventanas cerradas, deben estar durmiendo pensó.

- Tanto trabajo para nada –

Molesto dio un pequeño golpe a la puerta y agacho su cabeza. Segundos después sintió como sus manos se movían, levantó su rostro y vio que la puerta se estaba abriendo lentamente.

- ¿Ryoma-kun? –

La ojicarmin estaba sorprendida, pero alegre a la vez. No podía creer que Syusuke y Momoshiro hayan tenido razón, aunque ella también tenía las ilusiones y esperanzas de él viniese.

- ¿Qué haces aquí Ryoma-kun? –
- ¿No querías que viniera? –
- No es eso, es solo que... –
- Toma, es tuyo –

El ambarino levantó la mano en señal de que traía algo para ella. Sakuno observó y contempló que era una cajita pequeña envuelta de papel de regalo color turquesa.

-Arigato, no tenías que molestarte –
El silencio los invadió, pero la ojicarmin estaba bastante ocupada con el dichoso regalo. Lo miraba y contemplaba pensando en su príncipe Ryoma, no quería tener que arruinar tremenda envoltura exquisita.

- ¿No piensas abrirlo? –

Tenía curiosidad, debía saber que había puesto en esa caja su prima. No podía negarlo, tenia que ver que obtenía esa caja, aunque también sentía una extraña curiosidad por saber como reaccionario la ojicarmin, pero en su interior el se negaba aquel deseo.

- Ehh... claro –

Comenzó a desgarrarlo de una manera suave, no quería arruinar el presente ni el papel hermoso. Una vez termino, ambos observaron que era una bella caja con un candado, le dio la vuelta y vieron que se trataba de un hermoso diario, rasgos antiguos y color dorado.

- Esta precioso. Arigato –

No podía creerlo. ¿Un diario? Era solo eso. Esperaba que fuese algo que lo avergonzaría o algo más detallado, pero ¿un diario?. Segundo después recordó que su prima también tenia una y lo ocultaba perfectamente.

- De nada. Me voy se me hace tarde –
- Hai, mañana tenemos clases. Adiós Ryoma-kun y arigato –

La ojicarmin tomó aquella caja que contenía el diario, comenzó a abrirla. Una ves fuera el diario, intento abrirlo pero este no lo hacía. Algo bastante extraño si ni siquiera tenia seguro.

- ¿Ah no Ryoma-kun? –
- ¿Hmp? – dio media vuelta, encontrándose a unos cuantos pasos de ella.
- No se abre –
- ¿No se abre? –
- Hai, mira – el ambarino observaba como Sakuno forcejeaba el diario tratando de abrirlo y no lo conseguía.
- ¿Tiene seguro? –
- No. No lo tiene y aun asi no abre –

Ryoma ofreció su mano para que le entregase el diario, el lo intentaría. Tal vez Sakuno era demasiado débil que no podía abrirlo.

- Aquí tienes –

Se lo estaba entregando, al momento que Ryoma toco el diario y Sakuno aun no lo tenia, este brillo dejando ciegos a ambos, segundos después aquel resplandor desapareció.

- ¿Qué fue eso? – preguntó la ojicarmin
- No lo se – respondió Ryoma, era extraño lo que hace unos segundos presenciaron – Debo irme –

Diciendo eso dio media vuelta para seguir con su camino. Sakuno observo su obsequio tratando de ver de donde pudo provenir aquel extraño resplandor de luz, pero se encontró con otra sorpresa.

- ¡Ryoma! – gritó, pero el joven llamado se encontraba ya lejos – Se fue. Este diario tiene algo extraño, veré que tal son sus páginas –

Lo abrió y se trataban de hojas coloridas, dividas en tres partes. Los colores eran diferentes, el primero era verde, el segundo amarillo y el último rojo, colores cálidos y bien hermosos con detalles florales, mariposas, etc.

- Esta hermoso. Es el mejor regalo que he recibido –

Lo aferro a su pecho para abrazarlo, viniendo de las manos de su príncipe Ryoma era algo que guardaría por siempre. Pasaron segundos y la joven se dio cuenta que debía bajar de las nubes.

- Mejor me voy a dormir. Es tarde y no quiero llegar atrasada mañana –

Subió a la planta alta, una vez arriba debía caminar lentamente para no despertar a su abuela y su huésped. Caminaba lentamente, en puntillas y se había quitado los zapatos con tal de no ocasionar ningún ruido. Llego a su habitación y se adentro en el.
Camino hacia su armario buscando su ropa de dormir, saco su blusita de algodón rosa y su short de tela suave blanca. Una vez lista con su pijama, se dirigió hacia su mesita.

- Es hora de estrenarte –

Abrió el diario, busco un lapicero. Al tratar de obtenerlo tumbo su diario y este cayo abierto en la última pagina.

- Torpe, eres una torpe Sakuno – se decía a si misma mientras lo alzaba – Un momento, hay algo escrito –
Miro atentamente, se trataba de un poema o una moraleja. Comenzó a leerla:

"Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el AMOR.

Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.
Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.
Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda.
La riqueza pasó cerca del AMOR en una barca lujosísima y el AMOR le dijo: "Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?" A lo que el respondió: "No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, AMOR…"
Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca: "Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo?
"No puedo llevarte AMOR… respondió el Orgullo: - Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?"
Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: "Tristeza te lo pido, déjame ir contigo". –"No AMOR… respondió la Tristeza. - Estoy tan triste que necesito estar sola".
Luego el Buen Humor pasó frente al AMOR, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.
De repente una voz dijo: "Ven AMOR te llevo conmigo". El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo.
El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.
Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: "Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?".
-"Ha sido el Tiempo", respondió el Saber, con voz serena.
-¿El Tiempo?… se preguntó el AMOR, ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?
Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida".

Comenzó a leerla Aquellas palabras eran sabias y decían mucho del Amor. Sakuno miró hasta el final y pudo ver que tenia firma de autor, pero esta no se podía leer solo la última vocal que se trataba de la "o".

- Este diario le perteneció a alguien. Tal vez la dueña era una persona muy especial para Ryoma –

Pensaba la joven tratando de pensar de quien podría tratarse. Pero lo que mas le intrigaba era saber ¿Por qué se lo dio a ella?

- Eso no importa ahora. Quiero estrenarlo escribiendo quien me lo obsequió –
Asi la castaña comenzó a escribir un poco de su hermoso día, como era ella, sus sentimientos, como se sentía y quien era especial para ella.

Mientras que una habitación que se encontraba en plena oscuridad una joven descansaba plácidamente junto a su gato Himalaya, Karupin. Aquel joven giro su cuerpo en señal de la ventana y de repente comenzó a soñar, un sueño bastante extraño. Se encontraba él en su aula de Seigaku, no había nadie, era el único chico que se encontraba en su asiento y fue cuando comenzó a escuchar palabras:

"....Acabo de cumplir años, fue la mejor fiesta que he tenido. Tengo muy buenos amigos y debo valorarlos mucho. Raramente hoy note un cambio en mi, en la fiesta me quite la timidez y me divertí como nunca antes lo había hecho. Recibí obsequios especiales, muchos de ellos me gustaron mucho, como el de Killua Zaoldyeck, un compañero nuevo que entro este mes, sus sorprendes fuegos artificiales iluminaron mi noche de cumpleaños. El de Momoshiro, aunque le gusta que le diga Momo, me obsequio un hermoso collar contenido por un dije de dos piezas: un sol y una luna, ambos forman un eclipse. Pero el que mas me gusto fue de quien menos me lo esperaba, Ryoma, me obsequio a ti. Ahora eres especial y jamás dejare de escribir mis pensamientos, sentimientos e historias en ti, contigo me desahogare, aquí será mi refugio. Bueno eso pasó hoy, una noche estupenda, ahora debo descansar pero antes quiero informarte que tu nombre será: Taiyou, te preguntaras por que y la respuesta es simple, desde niña me he identificado con el sol. Buenas noches Taiyou. "

La ojicarmin termino de escribir aquella parte de su vida, tomo el diario y lo coloco debajo de su almohada. Mañana buscaría un mejor lugar para esconderlo, pero mientras tanto lo tendría ahí solo esta noche.
Y asi ambos jóvenes descansaban felices, Ryoma dejo de escuchar aquella voces, solo era un mini-sueño y Sakuno dormía feliz de haber tenido un dia especial. Sin embargo ninguno de los sabia que desde ese dia, estarían unidos y se comprenderían mutuamente.


Espero que les haya gustado ^^
Como ya dije no planeo que el fic tenga muchos capítulos asi que estén preparados para el final, puede ser pronto o tal ves mas tarde de lo que yo pienso
Gracias por sus comentarios, se los aprecia mucho. Dejo mi correo por si quieren tener contacto conmigo jeje

vane_18_

Y antes de irme les recomiendo la pagina Oujisama no Yume: . dedicado al anime Prince of tennis, un juego rol. Espero se unan a la aventura.

Bye, bye.