Bueno acá esta el quinto capitulo

Bueno acá esta el quinto capitulo...Muchas gracias por sus comentarios…voy a tratar de actualizar todos los días, lo único que les voy a decir que cada vez esto se pone mejor.

Vuelvo a repetir que esta inspirado en la saga de crepúsculo de Stephanie Meyer.

Nota para leer el Cáp.: Escucha el tema Tokio the Athlete

Capitulo 5 "El trance"

Bella POV.

Me levante de mi cama, lo que había sucedido era una de las más extrañas experiencias vividas. Mi comportamiento fue tan irritante como el de Edward. Yo era una persona amable y paciente. Podía ser lo suficientemente comprensiva para darle una segunda oportunidad. Ni siquiera le conocía. Recordé las palabras de Alice "tengo el presentimiento de que nos vamos a ver mas seguido". A eso se refería, yo soy la compañera de su hermano.

Rodé hacia un lado de la cama y me fije que eran las 5 de la madrugada, las clases comenzaban en una hora. Tiempo suficiente para alistarme. Me levante y camine hacia el baño, Edward todavía salía de su cuarto.

El baño era amplio, tenía una ducha gigante y una bañera en otra esquina. Me desvestí y deje que un chorro de agua cayera. Mi cuerpo comenzaba a relajarse, moje mi cabello y apoye mi cabeza en una de las paredes. Tararee una melodía adentrándome en mis pensamientos. Reaccione cuando sentí unos golpes en la puerta. Abrí mis ojos y vi que la habitación estaba llena de vapor. Cerré la llave y me envolví en la toalla.

-¿Si?- pregunte cercando mi oído ala puerta.

- ¿Bella?, soy Alice- escuche su voz tras la puerta.- Te voy a esperar en el vestíbulo, ¡nos vemos allá!- exclamo sintiendo los paso alejarse tras escuchar la puerta principal cerrarse.

Gire la manilla y me dirigí a mi cuarto. Pero inmediatamente me gire viendo unos ojos recorrerme de pies a cabeza. Era Edward, lanzándome una sonrisa traviesa. Mi interior se estremeció con su presencia.

-¿Que miras baboso?- exclame lanzándole una mirad de furia. El no me respondió bajo su mirada prestándole atención a una hoja que tenia en sus manos.- Idiota- murmure por lo bajo, pero note que el se dio cuenta. Avergonzada me apresure a mi cuarto.

Abrí mi closet y saque unos jeans, una camiseta blanca de algodón, mi chaqueta de cuero negra entallada, las converse y mi ipod. Moví mi pelo un poco y salí del cuarto rápidamente. Sin ni siquiera mirar si Edward todavía se encontraba. Fue en eso cuando sentí una mano en mi hombro, girándome de vuelta. Choque con su pecho y note que su boca modulaba algo, pero no lograba escucharlo, yo todavía tenía los audífonos puestos, ahora me los sacaba.

- ¿Que dijiste?- le pregunte. El me miro desconcertado- Lo siento, tenia los audífonos en mis oídos, no pude escucharte.- le dije mirándole directamente a los ojos.

- Te dije que- trago saliva, al parecer decirlo por segunda vez le costaba mas- Lo siento- hablo modulando cada palabra, aun así sonreía amablemente, incluso su mirada era distinta, de igual intensidad, pero cordial.

- ¿Te…estas…disculpando?- le pregunte tartamudeando, casi no pudiendo modulara las palabras.

El rió y soltó de mi hombro. Bajo la mirada y puso una mano en su cabeza desordenando su cabello, solo ese gesto provoco que su aroma llegara a mi, haciendo que me temblaran las rodillas.

- Será mejor que bajes, Alice te esta esperando- exclamo dirigiéndose a su cuarto. Yo no podía creer lo que estaba sucediendo. Edward Cullen se había disculpado. Era demasiado desconcertante, pero en un sentido completamente positivo. Pensaba que el día de ayer había definido nuestra relación. Se suponía que debíamos odiarnos.

Baje al vestíbulo todavía sorprendida, en el encontré a Alice sonriendo de oreja a oreja.

- ¡Bella!- exclamo haciéndome una seña. Me acerque a ella sonriéndole también. – Creí que nunca bajarías, ya me estaba tentando de subir a buscarte nuevamente- hablo mientras caminábamos- Pero mi hermano a veces no tiene un muy buen sentido de humor. Y no quería molestarle. ¿Recuerdas que te dije que lo vieras por ti misma?- pregunto. Yo le asentí- ¡Bueno no quería arruinarte la sorpresa, dijo lanzado una carcajada.

- Alice, Edward es muy extraño, ayer fue muy irritante, como si me odiara- logre decir. Ella sacudió la cabeza asintiendo.

- Lo sé, Bella, pero dale una segunda oportunidad, estoy segura de que se encuentra muy arrepentido- sugirió con una sonrisa amable.

Le conté lo que había sucedido esta mañana y ella me miraba con la boca abierta.

-¿¡Que Edward se ha disculpado?!- chillo, llamando la atención de unos chicos que jugaban con un balón- No puedo creerlo, ¿Sabes lo que significa?- me pregunto Alice, yo la miraba nerviosa. Sacudí mi cabeza negando al pregunta que me había hecho.- Esto significa…- se acerco mucho mas a mi arqueando una ceja- …significa que tu le gustas. Quede perpleja, contemple su rostro de alegría. Era imposible que el sintiera algo por mi.

- Alice, estoy segura que tu hermano no tiene ninguna intención conmigo- le conteste, sintiendo un nerviosismo por mi cuerpo.

-¿Porqué no debería tenerla?- pregunto abriendo sus ojos- Eres hermosa, inteligente, simpática. Además Edward jamás se ha comportado así con una chica, siempre las había ignorado y si ella se acercaban el actuaba como un caballero- hablaba mientras contorneaba su cuerpo agraciadamente. Todos los chicos le miraban – Tu eres la única que ha causado ese efecto en él y el no puede odiarte porque no te conoce, así que obviamente le gustas.- me dijo sonriendo.

- Alice…- yo nuevamente me había quedado sin palabras. ¡Dios al parecer esta familia tenia ese poder sobre mi!

- ¡Vamos Bella!, llegaremos tarde si no nos apresurábamos- Tomo mi brazo empujándome, indicando que agilizara el paso- ¡Tenemos clase en el bosque!- grito mientras nos lanzábamos a correr.

Mi primera clase se situaba en medio de unos tupidos pinos en el bosque. Eran pocos los alumnos. Pude distinguir a una chica de cabello negro rizado que me miraba, para luego tornarse a hablar con un chico paliducho con el cabello platinado, al parecer estaban juntos por que el chico rozaba su mano, tratando de que nadie lo notara. Cerca de otro árbol un grupo de tres chicas reían, tratando de llamar la atención, note que una de ellas, era la que besaba a Edward en la noche. Por lo que recordaba se llamaba Tanya. Ella se encontró con mi mirada , lanzándome un odio, tal como ayer lo había hecho .Luego se volvió y le susurro algo en el oído a una de las chicas que la acompañaban , estas soltaron una gran carcajada.

Algunos vampiros saltaban y corrían entre los árboles, se reían y gritaban cosas. No me di cuenta cuando Alice corrió hacia un chico saltando y abrazándolo, realizando una especie de coreografía. Ella me sonrió y ambos se dirigieron hacia mi.

- Bella el es Jasper, mi novio- hablo muy orgullosa de si misma. El era guapísimo, tan pálido como nosotros. Con su cabellos rubio ondulado. Sonrió al saludarme.

- Un gusto en conocerte- exclamo. Pasando un brazo sobre el hombro de Alice. Ambos se veían divinos, De repente sentí que alguien se abalanzaba y tomaba a Alice en sus brazos.

- ¡Emmett! Suéltame inmediatamente- chillaba Alice en los aires. El chico la lanzaba por lo aires tal como uno lanza a un bebe jugando.- Emmett!- gritaba aun mas fuerte. Yo no aguantaba las risas ni Jasper tampoco. El chico no se iba a rendir y la lanzaba a los aires con mas fuerza.

- No hermanita, tu sabes que no puedo resistirme al verte tan pequeña y frágil- hablaba el chico que finalmente la bajaba. Ella lo golpeo en el pie, tal como una niña pequeña quejándose porque le habían quitado algo. El era bastante guapo, muy musculoso y alto. Su cabello era corto y rizado. – Hey alice!, no me habías dicho que tenias una amiga nueva- hablo dirigiéndose a mi.

- Hola soy Emmet, el divino y guapo hermano de Alice- sonrió con picardía. ¿ Alice tenia otro hermano?, pensé. Pues esta chica tenia bastantes sorpresas, cada vez me caía mejor.

- Hola yo soy Bella, la torpe y patosa amiga de Alice- exclame riéndome. El rió y llevo un dedo a su frente, como tratando de acordarse de algo.

- Bella, dijiste que te llamabas cierto?- me pregunto curioso

- En realidad me llamo Isabella Swan, pero me gusta que me digan Bella- le explique. El puso cara de asombro y rió a carcajadas.

- Así que tu eres quien tiene tan desconcertado a Edward, claro si eres muy linda cualquiera se pondría así con tu presencia. –Emmett seguía hablando, con solo decir su nombre una imagen de su cuerpo, su olor y la forma en como se disculpo hoy en la mañana me estremecía por completo. No alcance a responderle, ya que una voz llamaba la atención de todos.

-¡Muy bien chicos!, atención por acá.- Muchos rostros se giraron hacia una joven- Mi nombre es Heidi, soy su maestra de esta clase, por favor llámenme por mi nombre, si alguien me dice profesora o algo parecido, juro que le matare- hablo sonriendo. Era una chica con una apariencia muy joven, tenia el cabello hasta los hombros con mechas de colores rosadas, era como si la hubiesen sacado de un concierto punk. Usaba unos jeans grises gastados con una remera del mismo color con un estampado de "The ramones". – Esta clase es donde desarrollaremos nuestra agilidad y destreza. Así podremos rastrear mejor. –Hablaba con pausa y no quitándonos la vista a ninguno.- Para ello necesito que se dispersen algunos en el bosque. Mientras que a uno se le vendaran los ojos y tratara de evitar nuestros ataques ¿entendido?.- Todos asintieron. Solo esperaba no ser yo la atacada. Para ser un vampiro era muy patosa, si existiera alguna premiación " a lo peor de ", yo seria la ganadora al "peor vampiro del año".- Muy bien –dijo buscando entre nosotros- ¡tu! acércate- exclamo dirigiéndose a Tanya.Ella se acerco contorneándose como un felino. Un chico que se encontraba cerca mió suspiro.

- ¿Cuál es tu nombre?- le pregunto.

-Tanya- le contesto moviendo su cabello.

- Bien, véndate lo ojos- le ordeno entregándole una pañoleta negra.- El resto dispérsense, cuando sientan mi mano en su espalda, atacaran ¿ entendieron?. Todos asentimos. Yo corrí trepando a un árbol que estaba no muy lejos de Tanya, ella se encontraba moviendo los brazos hacia todos lados, como si estuviera buscando en la oscuridad. Heidi corrió y toco la espalda de Jasper. El se encontraba frente a ella, en la sombra de un árbol. Como un ave rapaz el se lanzo contra ella, pero solo alcanzo a tocar unos cabellos porque inmediatamente la chica corrió hacia un lado esquivándolo.

- Muy bien Tanya- exclamo Heidi. Quien toco el hombro de la chica de cabello oscuro. Esta se escondió como si fuera una sombra, salto sobre tanya pero no pudo tocarla. Había que reconocerlo: Tanya era muy buena.

La mayoría de la clase había tratado de atacarla, pero ella los esquivaba riendo. Solo quedábamos Emmett, Alice y yo. Cuando sentí una mano en mi hombro. Era mi turno. Baje silenciosamente del árbol y me acerque entre las sobras a un árbol que estaba mas cercano a ella. Tanya estaba atenta y reaccionaba a cada movimiento y sonido. Mire al suelo y vi una roca pequeña, la tome y busque en los árboles, alguna ave, para mi suerte tres árboles mas allá, habían unas aves contemplando el espectáculo. Les lance la roca y salieron volando llamando la atención de Tanya hacia ellos. Salte ágilmente y la tumbe en el suelo. Lo siguiente escuche risas y aplausos alrededor mió felicitándome. Escuche a Tanya murmurar "Maldita zorra", cuando se acercaba a darme la mano. Pero no le prestaba atención. Bella 1 – Tanya 0

- Muy bien, los felicito, hemos terminado la clase, pueden retirarse- exclamo Heidi. Vi a algunos salir corriendo ente los árboles en dirección al instituto, desapareciendo lo más rápido posible. Me fije en la hora , eran las 12 del día, habían pasado 6 horas practicando, ni siquiera lo note. Lo único que sentía era demasiada adrenalina en mi cuerpo. Alice me dejo contándome que ella y Jasper iban a expulsar toda la adrenalina en privado. Me reí bastante con su comentario, mientras Emmett había desaparecido apenas Heidi había dicho que la clase había terminado.

Muy pronto me vi sola en aquel bosque. Decidí explorarlo y m puse en marcha corriendo entre los árboles y arbustos. El viento golpeaba en mi cara, formando una sensación de inmensa libertad en mí. Estaba feliz, me sorprendí tanto cuando pude atacar a la chica. Yo la torpe Bella había tumbado a alguien. Estaba segura si Jane escuchaba lo que había sucedido, me comparaba otro auto.. Corrí hasta llegar a un prado. Era de una belleza intoxicante. Apenas unos rayos de luz tocaban el suelo, algunas flores lindaban con el, el pasto era de un verde lleno de vida y unos árboles con hojas de variados colores cobres ardonaban a un mas aquél paisaje. Me acurruque bajo la sobre y decidí descansar. Cerré mis ojos y entre en un trance, como siempre sucedía. Sentí mi mente ampliarse y comencé a escuchar muchas voces llegar a mi. No las podía reconocer ni entender. Era como si yo estuviera en un salón lleno de gente que no paraba de hablar. Sentí que mi cuerpo comenzaba a convulsionarse, yo respiraba más agitadamente. Quería abrir los ojos, pero no podía, trataba de abrir mi boca para gritar, pero estaba sellada, mi cuerpo comenzó a desesperarse. Fue entonces cuando una voz aterciopelada comenzó a llamarme.

- Bella…¿estas bien?—la dulce voz me hablaba, pero yo todavía no reaccionaba- ¡Bella!- la voz se hacia mas desesperada. Pero esta vez pude abrir los ojos. Dándome cuenta del propietario de aquella acaramelado voz.

No podía creerlo, Edward estaba allí. . Me tenía poyada en sus piernas acariciando mi rostro. Cuando el noto que abría mis ojos, se alejo inmediatamente.

- Perdón – dijo- te vi tirada en el pasto y pensé que algo te había sucedido- explico el príncipe de cuentos de hadas. Yo lo miraba aturdida. Nuevamente sin palabras, apenas pudiendo modular.

- ¿Que…haces aquí?- pregunte sorprendida. Edward me sonrió y se puso de pie. Me tendió su mano para que yo me levantara.

-¡Hoy si que estas extraño!- exclame aceptando la mano para levantarme, pero no dijo nada. Pude sentir su piel, dura pero de una suavidad enorme, No era helada para mi, como nuestra piel era para los humanos. Su calor se asemejaba a los primeros rayos del sol.

- Edward, no me vas hablar- le pregunte curiosa mientras caminábamos por el bosque regreso a casa. El sonrió pero esta vez se detuvo.

- ¿De que quieres hablar?- pregunto con una sonrisa en su boca. Yo sentí que mis rodillas nuevamente se tambaleaban.

.- No se, responde a mis preguntas, ¿ que hacias en aquél prado? O ¿Porque el cambio de actitud conmigo?- le hable acercándome y mirándole directamente a sus intensos ojos.

Bella- el se acerco mas a mi rostro. Puede sentir el aroma de su aliento. Mi cuerpo ya tiritaba con descontrol, incluso mi respiración se detuvo.- Si te digo lo que estaba haciendo, tendría que matarte.- soltó una carcajada y salio corriendo por el bosque.

Lo único que yo pude gritar fue:

¡Maldito vampiro sabelotodo!

Y me lance a correr por el bosque.

Edward POV.

¡Maldito vampiro sabelotodo!

Escuche gritar a Bella, mientras yo corría entre los árboles, Una sonrisa se formaba en mi rostro y sentí que nada podía quitarla. No me di cuando ya llegaba a mi habitación tumbándome en el sofá de mi cuarto. Sentía que podía gritar de la felicidad. La había visto tan débil en aquél prado que no pude contener acercarme. Era mi día de caza, me encontraba rastreando una presa, cuando su embriagante olor llegaba a mí. La vi tendida bajo la sombra de un árbol, quejándose y convulsionándose. No se porque pero sentí un pánico al darme cuenta que no se despertaba. Acaricie su rostro tratando de que lograra despertar. Cuando vi el brillo de sus ojos al abrirlos, me deslumbro de una manera increíble. Tanto así como, cuando hoy en la mañana la vi con apenas una toalla cubriendo su delicado cuerpo. Me aleje de ella. Sentía que me miraba desconcertada, lanzándome preguntas que no quería responderle. Solo quería admirar su belleza. Me levante y le tendí la mano. Ella la acepto, al sentir su mano tocar la mía, estremecí, era tan suave, tan increíble, era un ángel, me gustaría sentir esta piel todos los días.

Me seguía preguntando cosas mientras caminábamos por el bosque y supe que no podía ignorarla mas, Ella iba a terminar molestándose conmigo y no podía permitirlo.

- ¿De que quieres hablar?- le pregunte sonriendo y ella me preguntaba cosas sobre mi cambio de actitud y porque me encontraba en el prado. Bella se cerco quedando a pocos centímetros de mi, dejando que su intoxicante aroma llegara a mi sistema. No podía decirle que me tenía la borde de la locura pasional ni tampoco demostrarle cuanto me atraía ni cuanto la deseaba.

-Bella- me acerque, estando más cerca de su inmaculado rostro. Ella se tenso, note que sus rodillas tiritaban. ¿Esto lo estaba provocando yo?, no podía ser, era yo quien estaba loco por ella.- Si te lo digo tenería que matarte- le dije sonriendo, recordando una frase de película.

Ahora en mi cuarto, estoy asustado y vulnerable. Bella me asusta, me inmoviliza. Pero necesitaba de ella. La quería para mí. Entonces me di cuenta que en un solo día me había enamorado de Isabella Swan.

Que les pareció… les gusto?..espero que si….esta es una pista del poder de Bella….nos vemos.