Capitulo 6: Revelaciones

Hola, gracias por sus lindos comentarios, acá se va a responder muchas de sus preguntas. Si gustan me pueden dar tips para incluirlos en los capítulos, en este esta parte de un comentario que me dejo Sweet.Cullen

Recuerdo que solo la historia me pertenece. Los personajes pertenecen a la maravillosa Stephanie Meyer

Nota musical: Ceremony, de New Order

Thurday, de Asobi Seksu

Capitulo 6: Revelaciones.

Bella POV

Durante la semana, la relación que tenia con Edward fue evolucionando. Cada vez compartíamos más. Me sorprendí cuando me hablo sobre su dieta y su familia, al igual que yo, eran vegetarianos. Me hablo de su padre, Carlisle, se desempeñaba como doctor en Roma, el cual en cierto modo había impuesto este estilo de vida. Vivian todos juntos Alice, Jasper, Emmett y Rosalie, quien todavía no llegaba a clases, su madre se llamaba Esme y por lo que me decía Edward era muy dulce. Al igual que yo mudaban de lugar en lugar, ahora vivían en Francia, en una casa de campo cerca de los Pirineos, antes había vivido en Alaska, Canadá y Forks. Esto me sorprendió, ya que yo había vivido en Forks, antes de convertirme en vampiro.

Cada vez sentía más cerca de Edward hacia mí, compartíamos varias clases, incluso con Alice, Emmett y Jasper. También mis clases coincidían con mí querida amiga Tanya, la cual me dedicaba furiosas sonrisas al ver que yo y Edward nos hacíamos más cercanos. No podía negar que disfrutaba sacarle celos a la chica, aunque yo sabía que Edward jamás pensaría de mí como algo más que una amiga, aunque Alice diga lo contrario. Al parecer Edward no había prestado mayor atención en Tanya desde el incidente de la primera noche en que nos conocimos y no quería preguntarle mucho al respecto, aunque me moría de curiosidad saber lo que sentía el por ella. Aun así el parecía interesado en saber cosas de mi y a mi me gustaba saber de el.

Esa tarde salíamos de clases de "Historia del vampirismo", con Alice y Edward, cuando vimos a Emmet abrazando a una chica, radiando de felicidad. La chica era hermosa, su cabello era rubio y caía sobre su espalda ondeándose ala perfección, como si hubiese salido de la peluquería. Era alta y su cuerpo parecía sacado de una revista de deportes, varios vampiros se daban vuelta al mirarla cuando pasaba frente a ellos. Pero ella solo le prestaba atención a Emmet.

-¡Ha llegado Rosalie!- grito Alice abalanzándose a abrasarla. Ella le sonreía y le correspondía su abrazo, riéndose a carcajadas por la efusividad de Alice

- Vamos a saludar- me susurro Edward al oído, tomando de mi brazo.

- Rosalie, que gusto de verte- Edward la saludo, desordenando su cabellera, ella se alejo lanzándole una mirada "no juegues con mi cabello", pero le sonrió amablemente.- Esta es Bella- Edward me presentó y para mi agrado, Rosalie me abrazo y sonrió.

- Que bueno conocerte Bella, Alice me ha hablado tanto de ti. Temía tanto que mi pequeña hermanita se quedara sola en este lugar.- me hablaba mientras sacudía su cabello y unos chicos mas allá suspiraban. Eso causo una risilla mía y de Alice.

- No te preocupes, el gusto es mió- le respondí riendo. La verdad es que ella con Emmett hacían la pareja perfecta, al igual que Alice y Jasper, se notaba demasiado el cariño que tenían.

- Rose, ¿porque te haz demorado tanto en llegar?- pregunto Alice con ojos de tristeza.

- Creo que si te lo digo, terminaras odiándome – le respondió. Alice le mostraba una cara de suplica, que nadie podía negarse a responderle una pregunta.- Veras, hace años que no venia a Italia, y mi ropa, era de la temporada pasada, por lo que me fui de compras- Sonrió Rosalie , poniendo una mirada de inocencia. Alice hizo una mueca de rabia.

- Eres una traidora, yo llevo cinco días sin nada nuevo, desesperada por comprar y tu haces un Shopping de una semana- hablo con indiferencia.

- Alice si quieres, yo te puedo acompañar. Solo que necesito salir de caza, se suponía que ayer tenía que haber ido y no fui, y ahora estoy un poco sedienta. Ella me sonrió, de una forma en que había aceptado mi propuesta- Incluso Rosalie nos puede acompañar ¿cierto rose?- Ella asintió, modulando "gracias".

La verdad que no me disgustaba acompañarla, alo mas entraríamos a unos 3 o 4 tiendas, no seria una gran tortura, podía compara algo lindo para mi, me gustaba la idea. Pero Edward se me acerco y susurro al oído "creo que te vas a arrepentir". Yo lo mire desconcertada y el reía con aquélla sonrisa traviesa que tanto me derretía.

- Entonces esta decidido- interrumpió Alice- Las tres en 2 horas mas nos encontraremos en el estacionamiento- ordeno Alice con pose de general.

-Muy bien, yo me dirijo al bosque, nos vemos en dos horas- exclame. Entonces sentí un brazo en mi hombro. Era Edward.

- Bella… si quieres yo te puedo acompañar a cazar- me hablo – Yo también me encuentro algo sediento- sonrió. La verdad es que me asustaba el hecho que Edward viera mi estado mas salvaje, pero sentía un impulso de pasar un rato a solas con el. Nuestras conversaciones eran tan interesantes, quería que el me conociera y yo quería conocerle.. Hasta ahora sabia cual era su animal favorito de caza, el puma, que era aficionado a la música y tocaba el piano, que el tenia 17 años, al igual que yo, pero llevaba casi un siglo siendo vampiro. Me llamo mucho la atención que estuviera en el instituto, ya que llevaba muchos años siendo vampiro. Pero el me contaba que solo hace dos años había decidido ingresar, extrañaba demasiado a sus hermanos. Le pregunte cuanto tiempo uno debía quedarse, cuanto duraba tu periodo de estudios, el me dijo que en realidad no existía un tiempo determinado, que uno lo decidía, me confeso que era una sorpresa para todo el instituto mi llegada, ya que el fue el ultimo vampiro nuevo que ingresaba. Edward llevaba dos años estudiando, alice 3 , rosalie y Emmett 4 y Jasper 5. Comprendí que el tiempo, no importaba en nuestra forma de vida, teníamos una eternidad por delante. Para los vampiros esto formaba parte de un hobbie, algo q hacer con el tiempo.

- Claro Edward, me encantaría que me acompañaras- le respondí sonriendo. El se acerco, deslumbrándome y acaricio mi rostro. Sentí que iba a caer desmayada sobre el, pero me contuve.

-¡Vamos entonces!- tomo de mi mano y no dirigimos al bosque.

Estar tomada de su mano corriendo por el bosque, me tenia en las nubes, sentía que mi corazón estaba vivo, su fragancia me estremecía y causaba en mi miles de deseos que nunca antes había sentido. Edward me miraba y sentía que sus ojos traspasaban mi interior. De repente, salto mi mano, bajándome de la nube en la que me encontraba. Se quedo estático olfateando, me hizo una seña para que me acercara. Cautelosamente lo hice y su mirada se dirigió hacia un par de ciervos que bebían de un arroyo.

. Las damas primero- susurro a mi oído, yo le sonreí y me acerque un poco más a él.

- Edward… no voy a beber de un inocente ciervo- el me miro un poco confuso- Tu no sabes cual es mi animal favorito, pero te puedo decir que en aquellas montañas siento aun delicioso puma.- Sonreí y me dispuse a correr. Edward me alcanzo inmediatamente, me tomo de un brazo y me coloco sobre su espalda, eso no me lo esperaba, pero por el contrario me emociono aun mas, alce mis brazos alrededor de su cuello y cruce mis piernas por su cintura. En pocos segundos nos adentrábamos en las montañas, Edward olfateaba y se dirigía hacia un espacio más rocoso. Allí se encontraba el felino, era inmenso y ágil, saltaba sobre unas piedras como si percibiera el peligro.

Edward me bajo, vi sus ojos que ahora eran oscuros y salvajes, yo sentía una sequedad inmensa en mi garganta y un impulso incontrolable por beber. El se escondió detrás de un árbol esperando por atacar, dio un paso cauteloso y el felino gruño. En un segundo Edward se lanzaba en una revuelta con el animal, duro poco, Edward lo inmovilizo casi de inmediato. Me hizo una seña para que lo acompañara, me acerque y mordí al felino. Su sabor era intenso, casi espeso, pero con la ponzoña creaba un sabor increíble, este se diluía en mi garganta humectándola. Edward me observaba con sus ojos tan oscuros que no parecían tener fin.

El animal se seco en unos segundos. Yo sentí un descontrol apoderándose de mí. Mi cuerpo comenzaba a convulsionarse al igual que en aquel prado. Edward se acerco de inmediato y tomo de mis hombros, tratando de hacerme reaccionar. Nuevamente millones de voces ilegibles venían y se iban de mi mente. Era desesperante, como si todos mis sentidos, desaparecieran por completo. Edward me tomaba y movía mi cuerpo.

- Bella, mírame- hablaba- ¿Que te pasa?- notaba un tono de desesperación.

- ¡Voces!- grite-¡No puedo parar las voces!- y la oscuridad apareció.

Lo siguiente que vi, es que despertaba en un despacho, con seis pares de ojos encima de mí. Inmediatamente reconocí a Alice, Jasper, Edward, Emmet y Rosalie, pero a uno de ellos no lo distinguía. Era una mujer de unos veintitantos años, de cabello castaño como el mió y con un rostro bastante dulce y calido. Ella me sonreía amablemente.

-Hola Bella, mi nombre es Esme- me sonrió la mujer con dulzura. Conocía ese nombre pero todavía no lograba ligarlo a nada.

- Hola Esme- le conteste sentándome torpemente en el sillón-¿que hago acá?- le pregunte confusa.

- Te desmayaste Bella- me contesto Edward con mirada preocupada.

- Eso es imposible- conteste secamente.- .los vampiros no se desmayan.. Acate.

- Bella…- Esme me dirigía su palabra- creo que esos ataques que te dan son a causa de tu poder. Hablo con dulzura sentándose junto a mí.

- Yo no tengo ningún poder- dije mientras negaba con mi cabeza. Ella sonrió y miro a Edward.

- Bella… hoy gritabas con descontrol- me dijo Edward acercándose a mi. De pronto recordé lo que dije antes de caer inconciente. – Voces- dije en voz alta. Edward asintió

- Bella, querida, creo que es mejor que te quedes acá conmigo para poder hablar en privado- dijo Esme, mirando al resto, invitándolos a salir de la habitación. Todos salieron menos Edward.

- Tu también hijo- le hablo Esme con delicadeza. Esto me sorprendió, por eso recordaba su nombre, Edward me había hablado de ella, pero era tan fácil olvidar las cosas con su presencia.- Ella estará bien- el dijo acompañándolo a la puerta. El me lanzo una mirada y modulo "Te espero en la habitación". Esme se giro cerrando la puerta y me sonrió.

-Bella. Veras, yo soy la madre de los chicos- hablo caminando por la sala- Yo imparto clases acá, soy una especie de orientadora vocacional. Esto causo una sonrisa en mi rostro. ¿Acaso me iba a ayudar a encontrar mi vocación? – Yo guió a los estudiantes a encontraba su habilidades, su poderes y controlarlos.- Ahora se sentaba en el escritorio. Pude notar que sobre el se encontraba una fotografía de ella junto a todos los Cullens, había un hombre de cabello rubio, que no reconocí, por lo que supuse que el debía ser Carlisle, el padre de Edward. Ella sonrió al ver donde se dirigía mi mirada.

- Esme… tu crees lo que me esta pasando ¿es parte de mi poder?- le pregunte ansiosa de encontrar un respuesta. Ella asintió y separo del escritorio acercándose a mí.

- Vamos a intentar algo- comento- Edward me dijo que el otro día te había encontrado en un prado, como en una especie de trance cuando comenzaron los ataques¿ cierto?.- yo asentí con mi cabeza- y ahora cuando te descontrolaste nuevamente estabas cazando. Por lo que yo creo que sucede cuando no tienes control sobre ti. Ahora caminaba nuevamente por la sala, como si estuviera descifrando un puzzle.- ¿Puedes intentar entrar en trance ahora?- pregunto- solo necesito que te concentres en mi voz.

-Claro…puedo intentarlo- le respondí. Ella sonrió. Apoye mi cabeza en un respaldo del sofá y cerré mis ojos como cada vez hacia, cuando intentaba descansar. Caí en un vació, pero luego millones de voces llegaban hacia mi. Mi cuerpo nuevamente perdía su control. Sentí la mano de esme sobre la mía, y algo en mi comenzó a calmarse.

- Concéntrate en mi voz- susurro Esme a mi oído. Esto hizo que el volumen de las otras voces disminuyera su volumen y que la voz de Esme se intensificara. De pronto me mi en un paisaje que no conocía, era un acantilado, el sol se estaba escondiendo y el viento corría y golpeaba con una fuerza endemoniada. Vi a una mujer en la orilla, podía escuchar sus sollozos. Me dirigí hacia ella, pero antes de que diera un paso, la mujer se lanzo al vació.

- ¡No!- grite y me lance en su búsqueda. La vi entre unas rocas flotando en la marea. Todavía sentía su pulso. Baje corriendo a socorrerla. Pero un hombre la sacaba y la posaba en la arena. Apresure mi paso llegando donde ellos estaban.

- ¿Esta viva?- Le pregunte al hombre. Pero el me ignoro. ¿Que haces?- le dije cuando el se acercaba a oler su cuello. El giro el rostro de mujer y pude distinguir a Esme. De pronto reconocí el rostro del hombre, era Carlisle, el padre de Edward. El acaricio el rostro de la mujer. Sentí que el sufría y murmuraba…"lo siento". Sin darme cuenta el se lanzaba a morderla. Mi cuerpo se convulsiono de repente y desperté viendo los dulces ojos de Esme sobre mi. Sin pensarlo me abalance sobre ella y la abrace sollozando en su hombro.

-Esme, lo sentí, sentí tu dolor, el de Carlisle, ¿Por qué lo hiciste?- pregunte hipando.

- Había perdido a mi hijo, Carlisle me salvo- hablo con penumbra en su mirada- En ese momento quería acabar con mi vida y me lance sin pensarlo- ahora se alejaba de mi lado.

- Bella pensé que podías leer las mentes, al igual que Edward- Trague saliva y sentí que mi cuerpo se estremeció.¿ Edward leía las mentes?¿ Porque no había dicho nada?, un dolor recorrió mi corazón, era claro, el no confiaba en mi.- Pero al parecer no es ese tu poder- siguió hablando-Veras querida, trate de bloquear mi mente contigo y tu igual viste lo que sucedía en mi interior, pero viste algo escondido, algo de mi vida pasada, algo enterrado, Bella. Tú no lees las mentes, lees lo escondido, el subconsciente. Termino respirando mas agitada.

- Que…yo ¡que!...-exclame sorprendida- Esme… tu me estas diciendo ¿ que yo leo el subconsciente de las personas?- pregunte demasiado confundida. Esme sonrío y se sentó nuevamente en su escritorio. - ¿ Pero como no había sucedido antes?, ¿ Porque apareció ahora Esme?. Ella fijaba su vista en la fotografía de su familia. Recordé lo que había visto, fue como revivir su pasado, debía dolerle. Pero ella ahora me miraba.

- Tengo una teoría al respecto- hablo- Tu hermana es Jane ¿cierto?- yo asentí- Bueno yo conozco a Jane, es una buena chica, pero un tanto ermitaña. Por lo tanto no creo que hayas estado en un ambiente con demasiados vampiros, y tu poder reacciona con las voces y conocerlas, por lo que creo que ahora, que estas rodeada de mas gente, tu poder se activo. Yo la miraba atenta, tenían lógica sus palabras, yo me había acostumbrado ala voz de Jane, no busque, porque siempre creí que ella me lo decía todo.

- Esme… ¿Qué otros poderes tiene tu familia?- le pregunte tratando de ocultar mi ansiedad. Ella me miro sorprendida, creo que no esperaba que yo le preguntara sobre los poderes de otros.

- Bueno, veo que te han escondido sus habilidades, pero no te ofendas- respondió amablemente.- El hecho de que un vampiro tenga habilidades, poderes, no es muy común, tu sabes que también los vampiros civilizados, como nosotros, no somos una multitud. Por lo mismo existen vampiros que desean manipular los poderes de otros. Por lo tanto nosotros decidimos que nadie supiera de las habilidades especiales que poseen nuestros hijos. Sentí un cierto alivio, no desconfiaban de mí, tenían cautela, eso era todo.

- Tu crees que si les pregunto ¿ellos confiaran en mi?- apenas musite. Esme sonrió.

- Claro que si, Alice se ha estado aguantando toda la semana- contesto sonriendo- Ahora si me disculpas, necesito trabajar en unos papeles, pero ven dentro de la semana y practicaremos mas sobre el control de tu poder. Esme se paraba ágilmente y me acompañaba ala puerta.

- Gracias Esme- Le sonreí- no le diré a nadie sobre lo que vi. Ella me sonrió dulcemente y acaricio mi cabello.

- Ahora entiendo a Edward- murmuro mientras cerraba la puerta.

Corrí a mi habitación, allí se encontraba Edward. Sentí mi cuerpo entumecerse. El sabia lo que sucedía en mi mente, sabia lo que pensaba, ¡Dios sabia lo que sentía!. Tenia que enfrentarlo, saber si sentía lo mismo que yo, ya no me importaba su amistad, lo quería. En mi mente yo lo idolatraba, lo necesitaba. Pare de correr y me vi en el pasillo que dirigía a mi habitación. ¿Podía estar yo enamorada de Edward?, apenas le conocía, pero estaba segura que el sabia mis sentimientos. Me acerque a mi puerta y gire de la manilla. Mi cuerpo tiritaba, pero iba a saberlo, lo sentía mió, yo le amaba.

Que les pareció el Cáp? Espero que les haya gustado…muchas gracias por los comentarios, ¿que pasara con bella y edward?...mañana subiré un nuevo Cáp. Poco a poco los personajes irán apareciendo. Si sugieren algo envíenme un mensaje, no tengo ningún problema en incluirlos en la historia.

Adiós Pascu