Hola…primero que todo les pido unas disculpas por mi ausencia, la verdad es q este fin de semana estuve un tanto ocupada poniéndome al día con mis exámenes y no pude actualizar, pero para saciar su hambre de lectura acá actualizo, , espero que lo disfruten….hasta mi próxima actualización que los mas seguro que será mañana los veo
Gracias por lo comentarios…ustedes hacen cada vez mas interesante esta historia
Esta historia esta inspirada en los personajes de la Saga crepúsculo de Stephanie Meyer, solo la historia me pertenece a mí
Nota musical: Talking bird / Death cab for cutie
Capitulo 10: La barrera es grande
Edward POV
Cuando Bella tomo mi rostro para acercarme al suyo mi corazón prácticamente comenzó a latir. Su boca arrastraba los más increíbles sabores estremeciéndome por completo. Su lengua era un adorable músculo que masajeaba la mía mezclando la intensidad de sus boca y su aliento. Ella recorría mi cabello acariciándolo, posando sus delicados dedos por el. Con cada caricia me sentía más vivo el hombre en mi, ella era suave, delicada y hermosa, quería tanto que permaneciera a mi lado, deseaba apoderarme de cada espacio de su hermosa figura. No pude contenerme y la senté sobre el piano pudiendo tener mayor acceso a su cuerpo. Quería amarla con desenfreno, hacerla mía. Sentí que su cuerpo aceptaba mis caricias, me atreví y pase mi mano por debajo de la vil camiseta que no me permitía tocarla con mayor libertad. Sentí que su cuerpo se estremecía cuando posaba mi mano en su vientre, acariciándolo. Bella gimió de placer. Ella deseaba tanto esto como yo. Vi como sus ojos me miraban, brillando en aquella oscuridad y recordé la pureza de mi ángel, no podía quitarle su inocencia de una forma tan desesperada, tan abrupta y por otra parte yo no quería enfrentar mi primera vez con una mujer de esta forma. Trate de calmarme y me aleje, sintiendo que el dolor me desgarraba por dentro al hacerlo.
Vi su cara de decepción cuando me separe. Ella pareció entenderlo, aunque nuevamente me vi envuelto en sus brazos y besos, gozando de un infinito placer. Acaricie su rostro, tan magnifico y perfecto, toque sus cabellos que parecían seda entre mis dedos. Trataba de no perder el control mientras mi lengua acariciaba la suya. Escuche que me llamaba, abrí mis ojos y le vi avergonzada, temerosa de continuar aquella delicia en la que ambos nos veíamos envueltos. Entonces comprendí que esa mirada ya la había visto, era la misma que tenia cuando salio arrancando hacia su cuarto, cuando había intentado besarla. Ella siempre creía que era mala en todo, lo mas seguro que pensaba que era mala en esto también. No deje que hablara y la convencí besando su belleza, me sorprendí lo bien que se sentía recorrer su delicada existencia. Bese el lóbulo de la oreja y sentí que ella se estremecía. Sonreí por ser yo el que le causaba tal placer. Ella me acariciaba mi espalda, deslumbrándome. Pasó su mano por debajo de mi camisa y no pude contener un gruñido de placer. Tome su rostro notando como el rostro de mi diosa se daba por vencida, pero yo quería que fura perfecto, en especial par ella.
Una vez ya en mi cuarto Bella me sonreía coquetamente. No sabia cuanto me tentaba.
-Edward- me dijo tímidamente mirando con intensidad- Te amo demasiado- susurro con dulzura. Que deliciosas sonaban aquellas palabras. Saber que alguien me amaba era mi razón para vivir.
- Y yo te amo a ti amor- le dije. Ella me sonrió y se acerco mas a mi rostro. Yo le acaricie las mejillas que irradiaban una calida sensación. La tome en mis brazos y la coloque en mi sillón. Me acomode a su lado y ella se acomodo sobre mi pecho jugando con sus dedos sobre los botones de mi camisa. Se sentía demasiado bien todo lo que ella entregaba, su existencia invadía mi cuerpo llenándolo con felicidad. Note que sus ojos se cerraban, tratando de descansar. Una angustia recorrió mi corazón, recordé la conversación que había tenido con Esme y lo mucho que influía con Bella. Su rostro se calmo, sereno y pasivo. No quería seguir pensando en aquello y decidí concentrarme nuevamente en la belleza de mi ángel. Aquella imagen era encantadora, si yo no supiera que era vampiro, estaría seguro que en realidad ella dormía, pero sabia que Bella, le gustaba entrara en trances, simulando de que dormía en realidad, algunas veces yo también lo hacia, era difícil pasar todas las noches de tu eterna vida sin un descanso, añorando ciertos hábitos humanos, pero ahora mi vida tenia un sentido distinto y admirar la belleza de mi amada era lo mas importante. L e acariciaba su hermosos rostro, apreciaba la suavidad de sus mejillas, era tan linda.
-Te amo Bella- susurre a sus oídos. Ella no me respondió. Supuse que sus pensamientos se encontraban bloqueados. Recordé que Esme me había hablado sobre su evolución en cuanto a su poder, ahora Bella podía controlarlo mejor, sin poder perder el control de su cuerpo, sin escuchar el subconsciente de otros. Eso me tranquilizaba, no podía soportar viéndole sufrir, cuando su cuerpo perdía el control de si.
La noche avanzo silenciosa y en tranquilidad. Bella descansaba en la privacidad de su mente, mientras yo me regocijaba de sentirme nuevamente vivo, dispuesto a gozar de esta oportunidad que me brindaba el destino.
"Estoy feliz que te sientas así"- escuche en la mente de Jasper. El sabía lo que ocurría dentro de mi. Sonreí, me sentía mas completo que nunca.
Ya sentía algunos destellos del día aparecer cuando escuche la mente de Alice
"Edward tenemos que hablar". Sabía a lo que se refería, no quería hablar del tema, sabia que no podía seguir evitándolo. Con dolor me separe de su cuerpo, depositándola cuidadosamente sobre un cojín, era terriblemente doloroso no poder sentir de su compañía. Pero tenia que encontrar una solución, la necesita pronto. Me encamine al cuarto de Alice y no me sorprendí cuando vi a todos mis hermanos esperándome.
Bella POV
En mi mente lo único que repasaba una y otra vez era l a sensación de felicidad que viví en aquel piano junto a Edward, recordaba sus palabras " Te amo", sin todavía creer que el podía ser tan perfecto. Recordé mi pasado y la vida sin sentido que llevaba, agradecí al vampiro que me había convertido, ya que sin el, jamás hubiese conocido a mi príncipe. De pronto una curiosidad entro en mí, al igual que aquella vez en el bosque, desee practicar mi habilidad y leer el subconsciente de Edward. Trate de concentrarme en su voz, cuando millones llegaban a mi, pero para mi desagrado me resultaba imposible, era como si solo un susurro apenas modulado, un disco saltado, como si su voz se distorsionara. Me rendí después de un rato, frustrado por no poder encontrar nada en su mente, a lo mejor yo tenía una limitación, como el tenia una limitación con la mía. Abrí mis ojos y me sorprendió ver que Edward no se encontraba a mi lado. Sentí como una ola de tristeza inundaba mi corazón. Me levante enseguida y Salí de su cuarto en su búsqueda. Había amanecido y tal como Alice lo había pronosticado, afuera se encontraba completamente nevado, deslumbrándome el maravilloso panorama. Baje las escaleras y escuche ruidos desde la habitación de Alice, percibí sus aromas y supe que todos se encontraban allí. No me atreví a golpear y note que sus murmullos eran muy bajos por lo que tuve que apoyar mí oído a la puerta, tratando de concentrarme todo lo posible en lo que conversaban y que mi aroma no llamara tanto la atención, solté mi cabellos tratando de ocultar mi rostro.
"Si no lo haces tu, lo haré yo". Reconocí la voz de Alice. No pude evitar que algo muy preocupante estaba sucediendo.
"No te atrevas"- hablaba Edward –"Ella no tiene que saberlo". ¿Acaso estaba hablando de mi?. Trague un poco de saliva.
"Esto no solo te incumbe a ti, Edward, a pesar de todo somos una familia"
-Emmet exclamaba, pude notar un tono de rudeza en su voz.
"Calma, Bella lo sabrá, con o sin tu ayuda Edward, no puedes escondérselo por siempre, ella se merece la verdad" Jasper hablaba. Yo sentí que mi cuerpo perdió su control por un segundo, no quise seguir escuchando. Yo ya lo sabía, Edward me escondía algo y solo me lo escondía a mi. Todos ya lo sabían y yo era la única ignorante del tema, como si yo no pudiera controlar la verdad. Subí al cuarto ágilmente y cambie mis ropas, una vez lista decidí marcharme de caza, o hacer cualquier cosa con tal de pensar un poco y tratar de calmarme. Baje las escaleras sin darme cuanta que chocaba contra un pecho duro, no tuve que ni siquiera mirarle, sabia que era el. Su rostro me miraba sorprendido.
-¿A donde vas?- pregunto con una leve confusión en su rostro.
-De caza- conteste secamente. El percibió la molestia en mi tono de voz.
- Siento haberte dejado sola en la habitación, Alice quería hablar una cosa conmigo- Dijo con tono angustiante. Por lo menos había dicho parte de una verdad.
-Si, lo se- dije. El abrió los ojos sorprendido- Escuche la conversación que tenias con tus hermanos- hable tratando de que el por fin se abriera un poco mas conmigo.
-¿Qué escuchaste?- pregunto con dureza y frialdad. Vi que sus ojos levemente cambiaban de color.
- No mucho, solo que tú me escondes algo y no quieres decírmelo y ese algo tiene que ver conmigo- le dije con dolor en mi voz, ya no podía ocultarlo, si secreto me apretaba mi alma. Su rostro no cambio la frialdad, como si le ofendiera que yo hubiese escuchado aquello.
-Bella, dijiste que me entenderías- hablo denotando su molestia, cada vez sus ojos eran mas oscuros.
-Te dije que te entendería Edward, pero no sabes lo que duele saber que todo el mundo sepa algo tuyo y hable de ello, decidiendo por ti y que la persona que mas amas en el mundo, es la principal que se opone a que tu sepas aquella verdad- lance sorprendida de mi respuesta, sin rimas ni pausas. Edward me miraba con recelo, parecía que mis palabras llegaran a el de una manera insana, note que la maldita barrera se formaba entre nosotros, separándonos.
-Quisiera contártelo, pero no debo- dijo apartando sus ojos a un punto que no eran mis ojos.
-Por favor Edward, tu puedes confiar en mi, yo voy a poder con la verdad, te lo aseguro- le hable suplicante, tratando de que compadeciera de mi.
-Entonces lamento decepcionarte- soltó con frialdad y contrariedad. Ya sus ojos eran de una negro intenso. En un segundo mi príncipe era alguien perfecto y al otro alguien oscuro e insensible.
-Me hieres Edward- lance en un suspiro angustiado. Pude notar que su postura rígida se alivianaba, tomo mi rostro con sus manos, debilitándome y estremeciéndome con su encantadora mirada.
-No puedo Bella, lo siento- musito con tristeza, aun así pude notar que en sus palabras no había ningún rasgo de inseguridad. El no iba a ceder. De pronto sentí rabia, contra el, no le entendía y me dolía sus desconfianza.
-Muy bien entonces- exclame con claridad. El me miro con sorpresa a mi respuesta. Pero al pronunciarlo trate de ser lo mas fuerte posible. Saque su mano de mi rostro y me encamine ala puerta. Voltee y el todavía se encontraba observándome, su mirada era oscura, pero era aun mas compleja, casi inexpresiva. Mi cuerpo se descompuso por completo, viendo que esa barrera se hacia cada vez mas grande, entonces comprendí que la poca honestidad de Edward era demasiado dolorosa para contemplar. Cada beso, cada caricia, era ligada a un secreto, un secreto que pertenecía a el y a mi y que nos separaba cada segundo. Recorrí la habitación con mi vista y sentí ganas de llorar cuando mis ojos se depositaron en el piano, ese había sido el lugar donde Edward y yo nos habíamos unido, nuestros primeros besos, las primeras caricias. Eran demasiadas cosas en muy poco tiempo. Pero era intensamente triste y frustrante. Volví mi mirada a sus ojos, note que a pesar de su molestia y su dolor, era increíblemente bello. Mi cuerpo tembló y quise correr a besarlo, pero mientras el tuviera miedo de confiar en mi, yo no podía estar con el.
-Adiós Edward- musite apenas pudiendo modular. Si pudiera reventar en llantos, lo hubiese hecho. Note una mueca de dolor en su rostro. Respire profundamente y abrí la puerta, dejando que mis antiguas pretensiones se hicieran nublosas. Se suponía que debía ser perfecto, pero ya estaba acostumbrada a que todo lo bello en mi vida acabara pronto.
Me vi en el umbral de la casa de los Cullens, sola y sin nada. No me importaba, ya era hora que pudiera valerme por mi sola. Escuche un estruendo gigante, como si millones de melodías incongruentes sonaran de una vez, detecte a la victima enseguida, nuestro piano .Respire nuevamente y corrí, sin mirar atrás, a lo mejor pudo haber sido la desesperación que sentía en mi corazón, pero no tropecé, avance como un animal desesperado, en busca de algo. Mientras mis pies se deslizaban, sentía que su aroma se alejaba de mi, convirtiéndose en algo casi invisible. Quería llegar a algún lado pero no sabia donde, solo que debía permanecer lejos de el, aunque me doliera de una manera inhumana, mi lejanía era lo mejor. El, por mas que yo le rogara, no iba a decírmelo. Prefirió alejarse de mi, dejarme salir de su casa, de su lado, que decirme la verdad. Tuve que repetírmelo. Edward prefirió su secreto, en vez que a mí. Con toda la furia me lance sobre un árbol, lo golpeaba con impotencia, con dolor, sentí que crujía, pero no me importo, revele mi ira contra el, como Edward lo había hecho con el piano, no me di cuenta cuando en poco tiempo lo había reducido a escombros. Frustrada me tire al suelo, sollozando, sin ningún destino, deseo o alguna preocupación por algo mas. Sabía que tenia que volver al instituto y a nuestro cuarto, pero temía verle. Era algo demasiado extenuante. No me di cuenta cuando el crepúsculo se asomaba dejando entrara al anochecer, pero yo seguía allí sin hacer nada, pudieron haber pasado días, porque veía que el sol y la noche aparecían recordándomelo. Yo solo sabia que algún día debía volver, pero no me sentía preparada.
Edward POV
Adiós Edward- dijo con sus hermosos ojos llenos de angustia.
No quería hacerla sufrir, me partía el alma. Pero no podía decirle la verdad, no todavía. Yo no tenía que decírselo. Me dolía demasiado escondérselo y note que esta situación se había escapado de mis manos. Sabía que ella lo notaba y que no podría soportar mi negativa a sus preguntas. Cerro la puerta e inmediatamente me dirigí al umbral, reconociendo que ella todavía se encontraba al otro lado, me tente a pedirle disculpas y confesarle todo. Pero esto no me permitía avanzar, este secreto me tenía condenado al dolor, a estar lejos de ella, de su hermosura, de su perfecta a existencia. No podía contenerlo, la rabia, la culpa, el dolor, millones de emociones me invadieron, quise destruirme. Impotente me lance contra el único objeto que había sido importante para mi, aquel instrumento que había guiado a Bella a besarme, a sentir aquellos labios perfectos y delicados. Mi piano, Lo destruí en pocos segundos, casi sin ningún esfuerzo. Percibí que su fragancia ahora se alejaba, tanto de mi casa como de mi vida. La ira nuevamente me contamino, quería destruir todo a mi paso, me lance contra una mesa, pero dos brazo fuertes me lo impidieron.
-¡Edward cálmate!- grito Emmett, tratando de controlarme, con fuerza y agilidad, yo estaba descontrolado, le golpee y empuje con brusquedad, pero este se ponía nuevamente de pie y me sostenía con mayor fuerza, como uno oso atrapa a su presa. Vi que Alice me miraba horrorizada y que empujaba a Jasper sobre mi, este solo toco mi hombro y sentí inmediatamente una calma invadiéndome.
-Bella…se ha ido- exclame con impotencia, pero aun mas con dolor, partiéndome el alma.
-Lo se- Lo acabo de ver hace poco, lo siento.- dijo Alice, ocultando sentimientos de culpa.
- Tengo que ir a buscarla- dije tratando de percibir su aroma, sin mayor resultado.
-No, déjala, ella esta muy confundida- dijo Jasper tratando de tranquilizarme.
-Esto no puede seguir- dijo Rosalie, lanzándome una mirada de furia. Cogio su celular y lo llevo a su oído. Supe a quien había llamado, a Carlisle.
No quería verlo.
- Suéltame- le exigí a Emmet- Ya estoy mas calmado- hable explicándole. Este accedió lanzándome una mirada de prevención, pero ala vez su rostro se mostraba más relajado y comprensivo.
- Edward, Carlisle viene en camino.- dijo Rose mostrándose mas calmada. Alice se acerco a mi y me abrazo, yo se lo permití. Alice era mi hermana más comprensiva y siempre se mostraba dispuesta atenderme una mano, sentí un alivio en sus brazos, pero nada comparado al cariño de Bella.
Nos quedamos en la sala sin hablar, trate de no leer sus mentes, ya que sabia que iban a ser de reproche, pero aun así no lograba concentrarme. Bella me había dejado, se encontraba sola, sin nada. Su bolso estaba en mi cuarto. Necesitaba de mi soledad en aquel momento, subí a mi cuarto y Alice me pidió que no tardara, que Esme y Carlisle llegarían pronto. Abrí mi cuarto y la poca luz que provenía del ventanal me indico que estaba anocheciendo, la recorrí con mi vista y vi su bolso tendido sobre una silla, recordé cuando le comente sobre este fin de semana y lo feliz que ella se sentía. Lleve mis manos a mi cabeza tratando de controlarme. Vi mi sofá y mi mente se lleno de recuerdos junto a ella: Bella descansando, yo observándola, amándola y admirándola, la discusión, todo, como si una película pasara frente a mis ojos con velocidad. Me acerque a su bolso y lo abrí, lo primero que encontré fue una camisa blanca, la lleve a mi rostro, dejando que su fragancia me embriagara. Busque mas en su bolso y encontré un porta documentos, me sorprendí al ver la fotografía. Era Bella, mas hermosa que nunca, su pelo revoloteaba en el viento, su piel era muy pálida, no tanto como ahora, tenia un leve color rosa en sus mejillas , sonreía y abrasaba a una mujer de aspecto mas adulto que ella, pero con facciones muy parecidas, di vuelta la foto y decía:
Renee y yo. Phoenix.
Entendí que esa era la Bella humana, llena de vida y sueños por delante. Guarde sus cosas en su bolso sintiéndome mas maldito que nunca, me odiaba por hacerle daño y por esconderle el mayor secreto que había cambiado su vida.
"Edward tenemos que hablar"- escuche la mente de Carlisle. El momento había llegado.
Bueno acá va este capitulo, prometo que mañana tratare de subir mas con tal de ponerme al día.
Respondiendo a los comentarios quisiera decir que la debilidad de Bella como vampiro se vera en los próximos capítulos , a la vez quien la había convertido y muchas cosas mas..Espero que les haya gustado
Besos Pascu
