HOLA ACA VUELVO CON UN NUEVO CAPITULO, ESTE MARCA DEFINITIVAMENTE COMO SEGUIRA LA HISTORIA, ASI QUE ESPERO QUE TODOS LOS DISFRUTEN…MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS

NOTA MUSICAL: No One's Gonna Love You /BAND OF HORSES

Capitulo 12: En el despacho

Edward POV

Durante un prolongado tiempo Bella y yo no ignoramos como si nada hubiese sucedido. Ella seguía juntándose con mis hermanos y con su nuevo amigo "Sam", el mal nacido que trataba de brindarle una amistad a cambio de cerrar el trato. Era insoportable leer su mente. Pero no podía hacer nada al respecto. Quería que todo pasara de unas ves y que este amor se desapareciera. Pero no podía. La amaba con todas mis fuerzas. Bella me miraba algunas veces durante clases devolviéndome con esas miradas alguna esperanza, pero tan pronto cuando yo trataba de acercarme, Sam se llamaba su atención impidiéndomelo. No quería formar una pelea, pero sentía que cada vez le odiaba mas y mas. Alice me tranquilizaba, asegurándome que Bella no sentía nada por el, pero aun así me desgarraba que ella le prestara atención.

Los encuentros en nuestra habitación eran más difíciles todavía, aunque ella no lo quisiera, a veces a través de su impenetrable silencio mental, la escuchaba sollozar, solo eran murmullos, pero en mi sonaban como gritos a través de mi alma, la cual se sentía mas maldita que nunca, si es que tenia una. Esas veces los peores pensamientos llegaban a mi, tal vez Sam había cumplido su cometido y había dañado a mi dulce ángel, no podía soportar imaginarme tal escena, pero en mi se fundía un sentimiento abrupto, casi instintivo de querer matar a ese maldito insano. Trataba de calmarme, sabia que Alice vería cualquier intento. Aun así le tenia dicho que no tratara de prestarle atención al futuro de Bella.

Cada ves sentía que los días pasaban sin mayor entusiasmo, mas lentos y con menos entusiasmo. Pero me negaba a olvidarla. Era peor verla en los pasillos, al parecer que todos se enteraran que nuestra relación había terminado con una velocidad vampirica, había despertado un inmenso interés sobre Bella. Muchos chicos le rodeaban, tratando de atraer su atención, cuando veía su reales intensiones, entendía que solo querían llevarla ala cama. Esto me volvía loco, sentía celos y rabia de no poder compartir mi vida con un ser tan divino como mi ángel. Ya se habían cumplido tres semanas desde nuestra discusión y el dolor se forma parte de mi desamparad rutina. Fue entonces un día que le vi sentada sobre una banca, en su soledad, leyendo, escondiéndose del mundo en su imaginación, en sus adorados hábitos. Me acerque a observarla y ella lo noto, subió sus ojos cruzándose con los míos, sentí que nuestras miradas desvelaban toda la angustia acumulada por el tiempo, me acerque un poco temeroso pero ella se levantaba y caminaba hacia mi sin quitarme los ojos de encima, trate de ocultar mi ansiedad por lo que estaba sucediendo, pero todo lo perfecto acaba rápidamente. Escuche la mente de Sam maldecirme y jactarse de ganador. Llamo a Bella y ella pronto quito su atención en mi y se dirigió con Sam, ya cerca de el me dedico una ultima mirada, tan dulce y preciosa, que sentí que me faltaba el aire. Ese día lo dedique a pasar el tiempo en hábitos y necesidades, estuve con mi hermanos y salí de caza, cuando ya no tenia nada mas que hacer me dirigí a mi habitación, ya a los pocos metros reconocí el olor del maldito. Abrí mi puerta y me encontré con una imagen demasiado irritante. Sam se encontraba en nuestro cuarto jugueteando con mi piano, lo peor de todo es que se encontraba sin su camisa, con el pecho completamente desnudo. Pensé lo peor.

-¿Qué haces aquí?- le pregunte demostrando parte suficiente de mi enojo ya que un gruñido salio de mi pecho. El sonrió y camino hacia mi lentamente, con una postura desafiante. Me interne en su mente y solo reconocí el deseo que Sam tenia por Bella.

-Bella se esta duchando, preparándose para entregarse a mi- dijo lanzando una carcajada. La ira me recorrió.

-Ella jamás aceptaría a alguien tan mediocre como tu- hable tratando de contener las ganas de matarlo.

-Creo que ella ya lo decidió, acéptalo Edward, ¡tu perdiste!- dijo mostrando una sonrisa de victoria en su patético rostro.- Pensaba hacérselo en el piano- dijo mirándome desafiante. Tentándome a iniciar una lucha. Sabia que no podía, pondría a mi familia en riesgo, trate de controlarme, pero no podía mas.

Entonces Bella salio del cuarto de baño, arropada con tan solo una bata que cubría su delicado cuerpo.

-¿Sam porque andas así? … es que…- note su rostro sorprendido- ¡¿Acaso pensaste que tu me podías gustar?!- hablo Bella. Un gran alivio recorrió mi cuerpo, ella no tenia idea lo que Sam intentaba, agradecí llegar a tiempo a la habitación y me maldecía por pedirle a Alice que no viera su futuro.

-Lárgate- le dije con un tono autoritario y amenazador. Pero este no dio un pie atrás. Entonces mi ángel reacciono de una forma , en que nunca la había visto sus ojos se llenaron de contrariedad y enojo. El la había ofendido.

-¡Sam lárgate! ¡No puedo creerlo! ¡Como pensaste que me podría fijar en alguien como tu! ¡Menos atraerme en este sentido, eres asqueroso!- Bella hablaba muy fuerte y se dirigía su habitación con un rostro indignado. Sam la miro enceguecido de rabia y frustración y sin pensarlo mucho se lanzo contra Bella si que yo pudiera protegerla antes. Tomo de su espalda y la lanzo contra una pared. La ira me domino por completo, mire a Bella y agradecí que se encontraba bien , se limpiaba los escombros que habían caído sobre su cuerpo. Tire a Sam sobre una mesa quebrándola al instante, este se ponía de pie rápidamente, se lanzo sobre mi pero yo le alcance a esquivar y le golpee duro en el estomago, sentí que su cuerpo era resistente y que la lucha iba a durar bastante, los dos no encontrábamos tomándonos de los hombros tratando de controlar los movimientos del otro. Sentí un grito y vi a Bella sobre la espalda de Sam, golpeándole y arañándole con sus uñas, esto me sorprendió, pero note la furia con que le golpeaba y que realmente causaba un daño terrible en Sam.

-¡Déjalo!- chillo tomando de su cuello, como si quisiera arrancárselo.

Este tratando de liberarse se alejo y cogio a Bella de la cabeza, dándola vueltas y lanzándola contra la chimenea, sentí el mármol quebrajándose y noqueándola. Me lance con una fuerza asesina a golpearle y este impacto cerca de Bella, este tratando de amenazarme tomo de su cabello, Bella aun no lograba establecerse, miraba confundida, con sus ojos un poco desorbitados.

-Suéltala Sam, tu no quieres morir, no me hagas hacerlo- le amenace, pero note su frustración y las ganas de hacerle daño. Si el no la había conseguido nadie lo haría, me recordó a las palabras de Tanya. Este la tomo con mas fuerza. Sin pensarlo mucho me lance contra el, le golpee con fuerza y rabia, liberando todo el odio acumulado en las ultimas semanas. Sam soltó a Bella casi de inmediato y ahora solo se enfocaba en protegerse o lanzarme puñetazos sin sentido. Pero yo ya me encontraba fuera de mi. Todo por ella pensé y sentí como el instinto asesino recorría mi cuerpo. Sam se arrincono en una esquina, sin soltar su mirada desafiante. Estaba a punto de despedazarlo cuando note que nuestra habitación se llenaba de espectadores. Note que Emmett me tomaba con fuerza por lo hombros, tratando de controlarme y vi a Alice junto a Rosalie correr junto a Bella.

-Maten al imbecil- dijo Bella con una voz llena de dolor y odio. Sam la miro con resentimiento. Fue entonces que no me percate que dos figuras con túnicas entraban a la habitación y se posaban cerca de Sam, este les lanzo una mirada desafiante como si quisiera combatir con ellos también. El ambiente se torno bastante espantoso, como si esas dos figuras atrajeran al terror. Entendí quienes eran, pertenecían ala familia de los Vulturis. Sam puso resistencia y se lanzo en contra de uno golpeándole sin mayor resultado, este con rapidez jalo de su brazo doblándolo y poniéndolo de rodillas, mientras que el otro acercaba sus brazos hacia el cuello, en pocos segundos despedazaron a Sam con violencia. Mire a Bella quien abría los ojos horrorizada. Vi que los Vulturis acababan con Sam de forma despiadada, haciéndole sufrir de una manera desapiadad, sentí lastima por el y una culpa tremenda. Los Vulturis recorrieron la habitación. Uno se acerco hacia mi.

-El comenzó la pelea, que no se forme una próxima, si se quieren matar no lo hagan en Volterra. Asentí. Uno de ellos tomo la cabeza de Sam alzándola y se coloco en el medio de la habitación.

-¡Quien no acate las reglas de este lugar, va a sufrir estas consecuencias!.-Hablaba mientras agitaba más alto su cabeza. Note que el público se marchaba, no querían presenciar más. Vi que colocaban los trozos del cuerpo de Sam en una Bolsa y tomaban camino para marcharse, entonces vi que uno se acercaba a Bella y le susurraba algo incomprensible al oído, esta para mi sorpresa varias expresiones en su rostro, la primera de extrañeza y la segunda de sorpresa y por ultimo note que su rostro se tensaba caso tratando de evitar una sonrisa.

Ya todo había terminado, recorrí nuestro cuarto y note que todo se encontraba destrozado, para mi suerte el piano había quedado intacto.

Alice se ofreció para que Bella se quedara en su cuarto y yo me quedaría ene. Despacho de Esme. Mire a Bella antes de marcharse y ella me sonrió , muy temerosa, pero note que su mirada era aliviada , como si tuviéramos una nueva oportunidad por delante.

Bella POV

Todo había sucedido demasiado rápido, Sam se encontraba sin camisa enfrentando a Edward. Este le miraba con rabia, con un aire asesino.

Entendí toda la situación. Sam lo había dispuesto todo, el quería que Edward pensara que yo estaba con el, Tenia que evitar una pelea. Jane ya me había advertido sobre las reglas de este lugar y las consecuencias por no cumplirlas. Temí por Edward. Eche a Sam , gritándole y desahogando toda la rabia ,asco y decepción que el me causaba. Quería que se fuera lejos de mi y que no se acercara nunca mas. Camine a mi cuarto, pero Sam me cogio y me lanzo con fuerza contra una pared. El golpe fue bastante duro y sentí que muchas cosas caían sobre mi, aun así el golpe no me hizo ningún daño. Vi que Edward se abalanzaba contra Sam golpeándolo y lanzándolo contra una mesa, el cristal se rompió estallando en muchas partes de la habitación, pero Sam con agilidad se paraba y trataba de golpear a Edward. No podía soportarlo, nadie jamás le haría daño, menos frente de mi, Edward seguía siendo mi Dios y haría lo que fuera para protegerle.

-¡Déjalo!- grite lanzándome contra el. Me sorprendí como la rabia me controlaba y me arrastraba a dañarle con todas mis fuerzas, Sam gruño demostrándome que mis golpes no eran tan inofensivos. Quise arrancarle el cuello, pero el fue mas rápido, se irguió de una forma monstruosa y tomo de mi lanzándome con tanta fuerza y violencia que un pánico corrió por mi cuerpo, choque contra la chimenea. Sentí el mármol quebrarse y cayendo sobre mi. El golpe fue duro y note que me costaba recuperarme, como si el golpe me hubiese noqueado. Mi vista se nublo desorientándome. Vi a Edward, el golpeaba a Sam y este caía muy cerca mió, sentí las manos de Sam jalándome el cabello, casi arrancándome el cuero cabelludo, me atrajo hacia el y pero vista no lograba focalizarse por completo, entonces vi la mirada de Edward, sus ojos era temerarios, irradiaban algo endemoniado, como si se estuviera guiando netamente por los instintos. Salto sobre Sam y este por defenderse, me soltó de inmediato. De pronto escuche a gente entrar en nuestra habitación, ahora me sentía un poco mejor, pude notar como Edward tenia arrinconado a Sam, pero este no aflojaba su postura, seguía desafiante. De pronto Emmett con agilidad afirmaba a Edward por los hombros, evitando que el le golpeara, vi que Alice y Rose se reunían junto a mi poniéndome de pie. Todo el mundo se encontraba pendiente de lo que iba a suceder, Edward a pesar de estar tomado por los hombros gruñía y Sam no quería darse por vencido. Quería que terminara pronto, sentí que una cólera en mi corazón, casi envolviéndome para atacar, pero solo pude modular dos palabras llenas de odio.

-Maten al imbecil- pronuncie, irreconociendo mi propia voz, pero sentía tanto odio, el que quisiera dañar a Edward trastornaba mi mundo.

No me percate que dos figuras entraban a la habitación, las reconocí al instante, vestían túnicas, eran el vivo modelo de los guardaespaldas de Aro, Cayo y Marco. Entonces cada momento paso a una rapidez increíble pero de una forma tan clara que pude percibir cada segundo de la espantosa escena. Sam no controlo su furia y se arrebato contra uno de los Vulturis, este lo esquivo y jalo de el, haciéndolo arrodillarse, vi como el otro se acercaba y arrancaba su cabeza, luego fue su brazo, de una forma torturadora, pronto todo su torso se encontraba despedazado y luego el resto de su cuerpo. Estaba espantada, recordé como su estupidez le había traído este fulminable destino, Sam se dejo llevar, supongo que se había aburrido y quería hacer algo más interesante, pero la forma de acabar con su vida fue demasiado brutal y violenta. Vi que uno de ellos se acerco a Edward, escuche prácticamente lo que le decía y agradecí la compasión que tuvieron con nosotros. Entonces uno cogio de la cabeza de Sam, esta tenia una mueca de dolor y su rostro estaba bañado en una especie de tinta negra, reconocí la ponzoña, mi estomago se revolvió. Amenazo a todos los presentes sobre una futura conducta de este modo, era claro que si alguien volvía a comportarse así, cual seria el castigo. Todos se retiraron, la escena había sido demasiado para todos. Los Vulturis se marchaban también, entonces note que uno se acercaba a mi, cada parte de mi cuerpo se encrespaba del terror, el se acerco a mi oído y me susurro algo demasiado sorpresivo.

"Lo siento Bella, se que Jane no quería que esto acabara así, pero el chico se lo merecía, no era la primera vez que lo hacia. Controla al muchacho y quédate tranquila con Jane, yo la cuidare y a ti también"

Reconocí la voz de inmediato, era Félix, me tomo por sorpresa, jamás había conocido esta faceta de el, pero no pude contener una especie de felicidad, trate de simularlo, pero estuve casi segura de que Edward noto como mi rostro lograba pobremente ocultar una sonrisa. Félix se alejo, sin poder ver su rostro y casi al segundo se habían marchado. Nuestro cuarto era algo indescriptible, casi todo estaba roro o quebrado. Alice decidió que era mejor que me quedara en su cuarto, yo asentí, no quería tomar ninguna decisión, todavía me encontraba un poco pasmada y asombrada por todo lo que había sucedido hace un momento. Cuando llegamos al cuarto de Alice, casi se me escapo una risita. Era bastante parecido al cuarto de una adolescente, las paredes estaban forradas de fotografías de Alice con Jasper, con su familia y modelando millones de atuendos distintos. Un gran closet casi cubría gran parte de su habitación y un set de sofás tapizados con flores adornaba el resto.

La habitación era toda la personalidad de Alice concentrada en un espacio.

Entonces ella se acerco a mí.

-Bella, quédate tranquila, nunca me gusto Sam- dijo dirigiéndome al sofá para poder sentarme. Recordé nuevamente la escena y como todo haba sucedido tan rápido y con un final tan fuerte.

-Alice, cuando estaba allá, lo único que pensaba era en como evitar que Edward saliera lastimado, cuando le vi atacarlo, sentí algo incontrolable dentro de mi, Quería matarle – le dije , reviviendo cada imagen.

-Supongo que yo actuaría de la misma forma si alguien tratara de lastimar a Jasper, no creo que soportaría la idea de que alguien le dañara- dijo y note que sus ojos se llenaron de oscuridad. Como si estuviera recreando la escena en su mente.

-Creo que tengo que hablar con Edward, el me ha salvado, de nuevo- dije parándome y dirigiéndome ala puerta- Yo necesito agradecérselo- exclame desde la puerta de su cuarto volteándome para hablarle.

-Se gentil Bella, el ha sufrido demasiado durante este tiempo- hablo con amabilidad, pero demostrando que este era un tema bastante serio para ella.

Un revoltijo de emociones se formo en mi interior, pero no podía tratar de quitar este pensamiento de mi , tal vez esta era una segunda oportunidad. Le sonreí y me dirigí al despacho de Esme para encontrarme con Edward. Percibí un olor dulzor mezclado con cenizas a lo lejos. Busque de donde provenía y note el humo desde las cercanías del bosque. Me acerque y una vez allá comprendí lo que sucedía, ese fuego marcaba el fin de Sam para siempre. Le dedique un adiós y volví a mi camino tratando de olvidar la sensación de culpabilidad que me apretaba el pecho. Al fin al cabo yo había pedido que le matasen.

Camine tratando de olvidar aquellos pensamientos y llegue muy pronto al despacho de Esme, reconocí de inmediato el aroma de Edward, llenado mis pulmones. No me atreva a golpear y me debatí entre entrara o marcharme sin hacer nada, pero antes de tomar alguna decisión Edward abría la puerta, el también me había notado.

-Pasa- me dijo mi príncipe. Hace mucho no le escuchaba su vos, en especial dirigiéndose hacia mi. Trate de calmarme y mostrarme mas relajada frente a el. Edward caminaba por la habitación parando en el escritorio, volteándose y mirándome directamente a los ojos

-Gracias Edward- musite tímidamente. Rogando por que el me aceptara nuevamente. El cambio su postura a una un poco mas rígida. Recorrí su rostro y note que cambiaban a una penumbra.

-Yo no podía permitir que algo te pasara, te amo demasiado Bella- exclamo. Yo trataba de que sus palabras duraran mas en mi mente a través del sonido. Trataba de modulara alguna palabra pero sentía que mi cuerpo se desvanecía, caí de rodillas tapándome el rostro, comencé a sollozar y a temblar por completo. Edward se acerco y se coloco de rodillas frente a mi. Hace tanto tiempo que no le sentía tan cerca, pero volví a taparme el rostro con las manos, me sentía tan avergonzada por mentirle.

Edward me tomo las manos y las quito con suavidad de mi rostro. Sus dedos recorrieron mi cabello, colocándolo detrás de mi oreja. Su perfecto rostro se mostraba pasivo, me miraba con una sonrisa, suave y comprensiva.

-Te he mentido Edward- susurre suavemente, el me miro atento y tomo mis manos acariciándolas, tratando de calmarme.- el día que discutimos, yo te mentí- repetí nerviosa.

-¿Cuál de todas las cosas que me dijiste era mentira?- pregunto con la suavidad de sus aterciopelada voz.

-Todas- respondí al instante- Yo te amo Edward, te amo, mil veces te amo- hable casi escupiendo las palabras, sin pausas. Solo quería que el lo supiera. Sentí que Edward se ponía de pie y me paraba junto a el. Tomo de mi rostro con un poco mas fuerza, a los pocos segundos me vi perdida en sus labios, en su intenso amor. El cosquilleo en mi estomago cada ves se descontrolaba mas, en especial cuando su lengua se adentraba buscando la mía, una ves que la encontró la masajeo con una delicia insoportable, un infinito placer. Yo buscaba su cabello y lo recorría a través de mis manos, mientras que el me acariciaba la espalda besándome con papión, incluso un poco de desesperación. Había pasado tanto tiempo sin este placer, el era mi razón de vivir, y ya no me importaba el motivo de nuestra ruptura, solo quería que el estuviera de vuelta en mi vida. De pronto la boca de mi ángel se separo de mis labios, casi quise llorar por aquella separación.

-Bella quiero decirte la verdad, mereces saberlo- dijo Edward sentándome en sus brazos, note un cierto miedo en su mirada, no quería que el lo sintiera, ni que nada rompiera la burbuja en la que nos encontrábamos. Edward me sonrió y musito solo dos palabras

"Estoy listo"

BUENO ACA TERMINA ESTE CAPITULO QUE LES PARECIO, EPERO IMPACIENTE SUS COMENTARIOS. QUE LE DIRA EDWARD?….¿PASARA ALGO MAS ENTRE B&E?...LO VEREMOS EN PROXIMO

BESOS PASCU