No podía creerlo, había escuchado bien, Yami le había dicho que lo amaba, se había quedado como en shock, pero al ver la mirada del mayor se dio cuenta de que había oído bien, sentía que su corazón se le iba a salir del pecho, estaba tan feliz, nada en el mundo podría describir la inmensa felicidad que sentía en ese momento, cuando pudo recobrar la razón lo único que pudo hacer fue abalanzarse sobre su Yami y abrazarlo, el ojicarmesí se sorprendió por la reacción de su pequeño, simplemente no pensó que fuera ser correspondido, una gran alegría inundo todo su ser y sin dudarlo ni un solo segundo correspondió aquel cálido abrazo.

-Ya… Yami- se alejo un poco del mayor para verlo directo a los ojos – es ve….verdad lo que… acabas de decir- quería estar completamente seguro.

-Claro mi Yugi, te amo con todo mi corazón- y poco a poco se acercó a los labios de menor, vio como un fuerte sonrojo aparecía en este y como cerraba sus ojos en espera de aquel beso.

Poco a poco fueron juntándose sus labios en un ligero rose, una pequeña caricia, esa que desde hacía tiempo anhelaba, y ahora lo tenía, después empezó a jugar con los labios de su Yugi a lo cual este dio un ligero gemido y esto fue aprovechado por Yami para introducir su lengua en la cavidad del menor, empezó a buscar la lengua de Yugi, una vez que la encontró ambas empezaron a fundirse en un beso muy apasionado, pero la falta de aire hizo que se separaran dejando un hilillo de saliva entre los dos.

Yugi estaba más rojo que nada, se había sentido eso tan bien, por otro lado Yami tenía una enorme sonrisa.

-Este…….Yami…..- seguía con ese rojo en sus mejillas y para que esto no fuera percibido por el mayor solo bajo un poco la mirada

-Sí- dejo en un tono divertido al ver como se había puesto Yugi

-Que… te parece…. si regresamos con los demás- no es que no quisiera estar con su gran amor a solas, pero se sentía un poco raro, ya que nunca pensó que sus sentimientos iban a ser correspondidos y ahora que lo tenía no sabía cómo actuar, simplemente su mente había quedado en blanco, lo único que quería era divertirse en la fiesta con Yami.

-Está bien- conocía a Yugi desde hace mucho tiempo y sabía de antemano de que el menor al principio se iba a sentir un poco incomodo por la nueva situación, pero sabía que luego iba a ser muy diferente, así que accediendo a la petición de su pequeño, lo tomó de la mano y se dirigieron de nuevo a la fiesta.

Seto se encontraba dentro de su mansión, sabía que Joey no lo iba a buscar ahí, o sí, no lo sabía pero al menos por el momento lo iba a estar buscando afuera y cuando se diera cuenta de que no estaba en la dichosa fiesta lo iba a entrar a buscar, no lo conocía bien pero sabía que iba a hacer eso, pero en lo que esperaba eso tenía que idear el plan especial para estar esa noche con el rubio.

Por otro lado Joey estaba buscando a cierto ojiazul que le debía algo, cuando entró de nuevo a donde estaba la fiesta encontró de Yami y Yugi los cuales estaban sentados en una de las mesas, se les iba a acercar pero al ver que estaban platicando tan amenamente prefirió dejarlos, sabía que si se acercaba Yami lo iba a mandar directo a la tumba, ya que presentía que el chico sentía cierta atracción hacia Yugi pero sabía del gran orgullo de este y todo era por culpa de cierto ojiazul que conocía, (ya que sabía que esos dos eran amigos y pues algo se contagia) y por eso no se atrevía a decirle de esos sentimientos a Yugi.

Desde que sospechaba que Yami sentía algo por Yugi y que este pues no le iba a decir así que empezó a darle celos, bueno empezó a salir más seguido con el tricolor menor y sí, sus sospechas fueron acertadas, ya que después de un tiempo veía a Yami y este le mandaba miradas de "aléjate de Yugi o si no te mato", bueno tal vez eso era una exageración pero más o menos era eso.

Así que decidió dejar a la "parejita" y seguir él buscando a ese ricachón, ya el sol se había ocultado, ya pasaban de las ocho de la noche pero ya se había cansado de buscar al ojiazul y decidió ir con Yugi arriesgándose ir al cementerio, pero para su suerte Yami ya no lo veía con esa mirada de "te voy a matar" ya era la misma de antes, cuando lo había conocido así que presintió que ambos habían dejado en claro sus sentimientos y eso le daba mucho gusto.

Seto estaba en su despacho viendo a cierto rubio, pero luego se dio cuenta de que estaba con Yami y con otra persona a la cual no conocía pero apostaría de qué se trataba del tal Yugi del que tanto hablaba, entonces pensó que el ojicarmesí conocía a Joey y eso le dio una gran idea.

-Roland- el castaño le había hablado por teléfono.

-Señor Kaiba que se le ofrece-

-Te acuerdas del Yami-

-Sí Señor, es el maestro de Moki- recordaba que algunas veces había ido a la mansión a ayudar a Mokuba.

-Sí, como te debiste de haber dado cuenta está en la fiesta, quiero que le hables y que venga a verme, pero no quiero que se enteren los otros dos que lo acompañan-

-Sí Señor- dicho esto escucho colgó y se dispuso a cumplir con su tarea.

Estaban platicando los tres muy amenamente sobre diversas cosas, cuando vieron que alguien se acercaba, Yami ya lo conocía así que no le dio mucha importancia.

Roland ya sabía en donde estaba así que no le costó trabajo encontrarlos, se acercó a Yami.

-Lo quiere ver el Señor Kaiba- le dijo al oído para que ninguno de los dos se enterara.

-Es preciso que vaya en este momento- le dijo igualmente al oído porque sabía que el Señor Todo Poderoso no quería que Yugi ni Joey se enteraran

-Sí- entonces se alejo de él en espera de la respuesta

-Mmmm- dio un ligero suspiro para levantarse de donde estaba y seguir a Roland

-Ahorita vengo- les dijo a los que dejaba en la mesa

-Yugi, me podrías decir que fue eso- pregunto un rubio un tanto confundido

-No lo sé, a lo mejor Mokuba le mandó hablar- ya que nunca pensó que su hermano fuera el que le hablara.

-A bueno- entonces siguieron con su plática, pero el ojimiel recordó un pequeño detalle el cual había pasado por alto.

-Oye Yug, desde hace rato te noto más feliz de lo normal- sabía lo que había pasado pero quería que se lo dijera para estar seguro

-De que hablas Joey, siempre estoy feliz- ya se había puesto un poco nervioso

-Que se me hace que paso algo entre tú y Yami- le daba risa el ver como a Yugi le salía un pequeño sonrojo a las mejillas de su amigo

-Como crees Joey- ya no sabía en donde meterse

-Ya dilo-

-Joey, por favor no digas tonterías-

-Yugi, te conozco más que nadie, bueno a lo mejor menos que Yami, pero sé que pasó algo-

-Es…. Que…me… dijo- a cada palabra que iba diciendo el rojo de sus mejillas aumentaba considerablemente

-Que te dijo- había llevado sus manos hacia su cabello y lo empezó a alborotar ya que no aguantaba la intriga.

-Me dijo que…. Me amaba- dicho esto agacho su cabeza y eso provoco que su rostro quedara cubierto por unos cuantos mechones de su pelo

-Ya vez, ya sabía que había pasado algo-

-Ya Joey- ya no quería que siguiera con el tema

-Bien, te dejo en paz pero solo por ahora- entonces volvieron a platicar de diferentes temas y ya nada relacionado con Yami.

Por otra parte de la mansión Yami iba siguiendo a Roland y este se detuvo en la entrada del despacho del castaño, dio un ligero suspiro y toco la puerta en espera de contestación.

-Adelante-

Empezó a girar despacio la perilla de la puerta y poco a poco la fue abriendo, no es que se sintiera nervioso ni nada por el estilo, pero ya sabía que cuando Seto lo mandaba llamar y luego con tanto misterio sabía que no era nada bueno.

-Querías verme Seto- dijo una vez que cerró la puerta

-Sí Yami- le dijo volteándose a verlo y haciendo una seña indicándole que se sentara

Así lo hizo, tomo lugar en uno de los asiento que estaban enfrente de su elegante escritorio.

Paso un tiempo en el que solo había silencio, ya cuando el Ceo estaba seguro de lo que le iba a pedir a Yami decidió hablar.

-Por lo que me di cuenta hace rato, creo que conoces a ese tal Joey- como siempre directo al punto.

-Sí, lo conozco, por qué-

Volteo y se dirigió a la ventana para seguir viendo al rubio y vio que estaba platicando amenamente con el otro joven.

-El que está con el Joey es el tal Yugi- ya que siempre que se encontraba con Yami le platicaba sobre él.

-Sí, el es Yugi- se había levantado de su lugar y se dirigió al lado de la ventana para ver que observaba el Ceo.

-Sobre ese chico rubio, quien es él exactamente- tenía que saber todo de él, pero esta vez no iba a investigar ni nada por el estilo, quería saber cómo se comportaba con sus amigos, como era realmente.

-Porque te interesa tanto- le lanzó una mirada un poco pícara, sabía que el plan de Mokuba había salido a la perfección y a lo mejor hasta resultaba algo más.

Como siempre no le contestó pero le mandó una mirada que congelaría hasta el infierno, pero él ya estaba acostumbrado a ese tipo de miradas así que ni se inmuto.

-Solo quiero saber cómo es- sabía que si no le decía algo no le iba a decir nada de información.

-Pues…..es un chico muy alegre, un poco rebelde ya que no se queda callado ante nada, dice lo que piensa, aunque luego se mete en problemas por eso- dijo recordando las múltiples peleas que se había ganado por ese detalle.

-Ya veo- ya comprendía que él le hubiera dicho unas cuantas verdades y que nadie más se había atrevido a decírselas, solo él.

-Por lo que me doy cuenta te intereso mucho y solo que hablaste con él unos cuantos minutos- se calló de inmediato, se dio cuenta del gran error que había cometido, se suponía que él no sabía nada del "plan" y ahora lo había dicho y sabiendo sobre la mente prodigiosa de este que obviamente se iba a dar cuenta.

-A ver Yami, como sabes que estuve platicando con él y no me digas que nos viste porque eso ni tú te la vas a creer-

-Este….yo- no sabía que decir y además como mentirle a alguien tan inteligente como Kaiba, sí que se había metido en un gran problema

-Tú que- ya presentía algo pero no estaba seguro de que era

-Es que Joey nos dijo que había estado contigo, fue lo único que se le ocurrió decir.

-No te creo- eso sí le había creído, pero porque se había puesto nervioso supo que no era eso, sino que se había enterado de otra forma

-Y por qué no me crees-

-Simplemente porque te pusiste nervioso y pues conociéndote sé que no fue eso – fue cuando empezó a recordar que su hermano le había insistido hasta el cansancio de que pasara un rato con Joey.

FLASH BACK

-Seto sí- hablaba un Mokuba suplicante

-Cuantas veces te tengo que decir que no- ese era el ojiazul el cual ya se había hartado, solo faltaba un día para la fiesta y su hermano no se alejaba de él y siempre le preguntaba lo mismo.

-Por favor Seto, te va a caer muy bien- suplicaba Mokuba ya que quería ayudar a su amigo.

-Y por qué dices que me va a caer bien-

-Porque sí, es muy bueno-no sabía que decir puesto que él no lo conocía.

Después de muchos intentos más y la paciencia del Ceo agotada termino por aceptar, al fin solo lo iba a saludar y a irse y dejarlo, que problema iba a ser eso, pues realmente ninguno.

Mokuba salió feliz de su despacho, ya había llegado la noche y ya se iba a ir a su cuarto, pero cuando pasó por el cuarto del pelinegro escucho que estaba hablando con alguien por el teléfono.

-Sí, ya lo convencí- hablaba Mokuba muy animado

/Que buena noticia Mokuba/ decía Yami feliz ya que por fin se desharía de un rato de Joey

-Sí me costó mucho trabajo convencerlo ya que no quería, pero como siempre me salgo con la mía-

/Ya me imagino a tu hermano, bueno muchas gracias Mokuba, te debo una y nos vemos mañana-

-Hasta mañana y espero que funcione nuestro plan- dicho esto colgó.

Seto había escuchado con detenimiento la plática, y sabía de qué hablaban de él y que trataba sobre lo que le había dicho Mokuba, de que estuviera un rato con aquel chico, entonces que era lo que planeaba, no le prestó mucha atención y siguió con su camino.

FIN DEL FLASH BACK

Ahora se acordaba de eso, a lo mejor Mokuba estaba hablando con Yami y que ellos dos habían planeado sobre presentarle a Joey.

-A ver Yami, que planeaste con mi hermano-

-Planear algo, como crees- lo dijo en forma sarcástica, ya sabía que el Ceo ya sabía de su plan, para que seguir mintiendo.

-No te hagas el inocente y di por que planeaste todo eso y por qué involucraste a mí hermano en todo esto-

-Seto en primera tú hermano me quiso ayudar con esto y en segunda por que lo planee no es de tu incumbencia-

-Sí apuesto que querías estar a solas con Yugi- dijo en un tono pícaro

-Cállate Kaiba- y dicho esto se le tiñeron sus mejillas de un toco carmesí a lo cual se dio cuenta el ojiazul, pero por el momento eso no le interesaba, ya después averiguaría sobre eso.

-Bueno, como eso a mí no me interesa y además de que ya me imagino que fue lo que paso- seguía lanzándole la misma mirada pícara al pensar en lo que habían hecho- continuemos con lo que estábamos-

Yami recordó el por qué estaba ahí, el Ceo quería algo y era sobre Joey.

-Para empezar quiero aclararte que no me intereso para nada ese rubio- ya sabía que si decía lo que tenía planeado Yami no lo iba a dejar de molestar con que le gustaba, aunque era verdad pero no lo iba a aceptar.

-Como tu digas- sabía que algo se traía entre manos y cualquier cosa que le pidiera se lo iba a tener que cumplir por qué conociéndolo se iba a cobrar por "distraer" a Joey.

Dio un suspiro para empezar a contarle su plan y sabía que Yami no se iba a negar ya que le había ayudado a quitarse al ojimiel de encima por un momento.

-Lo que tengo planeado es……

Continuara….