Ya la luna estaba en su máximo esplendor, y sabía que el tiempo de decidir se acercaba, entonces volvió a analizar las opciones que tenía.

Cualquiera de las dos opciones llevaba a Seto a cumplir su objetivo así que realmente no tenía mayor elección, sólo que una le daba más tiempo.

Analizando las cosas con mayor detalle sí escogía la primera opción dejaría el camino muy fácil a Seto, pero había la posibilidad que cuando despertara Joey se diera cuenta y trataría de escapar de Kaiba, claro siempre y cuando no quisiera estar con el castaño.

Pero por otro lado tenía la otra opción, la cual era un poco más elaborada, la cual primero consistía en que lo despidieran de su trabajo, aunque realmente no iba a ser tan malo ya que apenas se había recibido de Contador y tenía planeado buscar trabajo aunque había dicho que se iba a esperar unos meses, así no tendría las cosas tan difíciles, pero conociendo a Joey no iba a ser fácil llevarlo a Kaiba Corp. a pedir el dichoso trabajo.

No sabía qué hacer, cualquier decisión que tomará iba a llevar al mismo objetivo, entonces decidió ir por la primera opción esperando que Joey se pudiera alejar del Ceo y que no pasara nada, entonces se levantó de su lugar y fue a la mesa donde estaban las bebidas, preparó tres, para que no se viera tan obvio, una vez que estaban los tres vasos llenos, llevó su mano hasta su bolsillo y de ahí saco el frasco que le había dado el ojiazul, lo destapó con sumo cuidado, pero cuando iba a verter el contenido se detuvo ya que no le había dicho el Ceo que cantidad de líquido tenía que poner.

-"Maldito Kaiba, si me vas a mandar a hacer algo al menos te deberías tomar la molestia de explicarme con más detenimiento"- no sabía ahora cuanto tenía que poner así que decidió ponerle sólo la mitad esperando que fuera eso y si no Kaiba tendría la culpa.

Seto estaba al pendiente de cada uno de los movimientos que hacía Yami para así estar preparado, cuando vio que sacaba la botella que le había dado se dio cuenta cual había sido la decisión de este, así que sin dudarlo un momento llamó al "doctor" para que estuviera en la mansión al momento que sucediera el percance y además para explicarle lo que tenía que hacer.

-Doctor habla Kaiba-

-Hola Señor Kaiba en que puedo ayudarlo- decía el doctor que siempre iba a ver a ambos hermanos Kaiba y que ya era de confianza.

-Necesito que vengas ahora mismo-

-Ocurre algo malo- tenía que saber que pasaba para así llevar el material necesario.

-No ocurre nada malo, solo quiero hablar con usted, pero quiero que traiga todo lo necesario como para una consulta-

-Está bien, en este momento voy para allá-

Muy bien todo está listo ahora solo falta que Yami cumpla su palabra y esperar a que haga efecto la fórmula.

Ya había regresado de donde las bebidas y se había sentado de nuevo, entonces les dio un vaso a cada uno de los integrantes.

-Brindemos por ustedes, por ti Joey y por ti Yugi, por haber concluido con éxito su carrera-

Los tres al instante alzaron su vaso y después del brindis cada quien llevo la bebida hasta sus labios y los tres se acabaron el contenido de esta.

-"Muy bien ahora esperar a que surja efecto"-

-Disculpe Señor Kaiba el doctor ya llegó-

-Muy bien dile que pase- "hora de empezar con la parte dos de mi plan

-Muy buenas noches Señor Kaiba- dijo el doctor entrando al despacho de este

Como siempre no contestó al saludo solo hizo un ademán para que pasara y se sentara, y así lo hizo.

-Te he mandado llamar por algo de suma importancia- dijo recargando sus codos sobre la mesa y entrelazando sus dedos.

-Usted dirá-

-En unos minutos va a llegar alguien al cual quiero que lo revise y por lo que se va a dar cuenta no va a ser nada grave, lo que quiero es que de un informe de que se encuentra grave y que no puede abandonar la mansión-

-Pero Señor Kaiba, no puedo hacer eso, es en contra de mi profesión- dijo el doctor un poco alarmado por la petición del Ceo

-Sí lo puedes hacer y lo harás, queda claro-se había levantado de su lugar en una forma muy amenazante

-Pero...- sabía que no tenía escapatoria y no quería hacer enojar al ojiazul porque sabía que eso sería el fin de su carrera – está bien hare lo que me pida.

-Muy bien, ahora quiero que espere a que el "paciente" llegue-

El doctor se marchó acompañado de Roland a una habitación de invitados en lo que esperaba que Joey llegara, ya que se vería muy obvio que el doctor ya estuviera ahí para el suceso.

-Hermano- había entrado Mokuba a su estudio un tanto preocupado porque había oído la plática del ojiazul y no le parecía nada bueno.

-Ahora que quieres Mokuba- tenía que aparentar que no pasaba nada.

-Quiero pedirte permiso para que me dejes ir con un "amigo" a su casa-

-Está bien, haz lo que quieras- así estaría mejor, no habría nadie que interrumpiera lo que tenía planeado.

El pelinegro se sorprendió por la respuesta de su hermano ya que nunca antes lo había dejado irse a quedar con alguien, bueno no tan fácilmente, sabía que eso tenía que ver con lo que había platicado con el doctor y eso le preocupo aun más.

-Seto, que es lo que planeas- no se iba a quedar con la duda, sabía que eso le iba a costar su salida, pero no quería que su hermano cometiera una locura, porque sabía que eso era.

-Porque la pregunta- se había puesto un poco nervioso pero no lo aparentaba, acaso su hermano los había oído, simplemente eso ponía en peligro su plan.

-Te escuche a ti y al doctor platicar hace unos momentos-

-No es nada-

-Como que no es nada, por dios Seto que estas planeando- dijo ya preocupado el pelinegro ya que sabía de que era capaz su hermano.

-No planeo nada, Mokuba- dijo ya exasperado el castaño

-Como que no planeas nada, perdóname Seto pero no te puedo creer-

Seguían platicando cuando de repente Joey se empezó a sentir mal, este se levanto de su lugar con una mano en el estomago y con la otra estaba apoyándose de la mesa para no caer.

-Joey que te pasa- dijo Yugi muy alarmado

-No se Yug, de repente me empecé a sentir mal y no sé porque-

-Quieres que llamemos al doctor- dijo sacando su celular.

-No estoy bien, pronto pasara-

Trató de dar unos cuantos pasos, pero en eso se desvaneció pero lo logró alcanzar Yami antes de que llegara al piso.

-Joey que te pasa- dijo ya más alarmado ya que su amigo se había desmayado y no sabía porque.

-Cálmate Yugi, lo voy a llevar adentro y ahí llamamos a un doctor- en eso se volteó con Joey en brazos y en su rostro se formó una sonrisa, sinceramente no sabía porque lo único bueno es que Yugi no se dio cuenta de eso.

-Yami, como quieres que me calme si no se que le está pasando a Joey- estaba al borde de la desesperación y la actitud del mayor no le ayudaba en nada.

-Y si sigues gritando no se va a poner mejor, así que cálmate-

Ya no quedándole de otra tuvo que obedecer al ojicarmesí.

Cuando llegaron a la entrada de la mansión se encontró con Roland

-Roland, por favor ve con Seto y le dices que mi amigo se desmayo, que necesito su ayuda- trató de poner el tono más preocupado que tenía porque realmente no estaba preocupado, bueno al menos no por su salud ya que sabía que no le había pasado nada.

Roland en el acto fue a donde se encontraba el castaño.

Seto seguía discutiendo con Mokuba cuando alguien entró a su despacho.

-Señor Kaiba el amigo del joven Yami se desmayó y necesitamos su ayuda-

-Ahorita voy- de inmediato se formo una leve sonrisa en el ojiazul lo cual lo notó perfectamente el pelinegro.

-Seto, que has hecho- ahora sabía perfectamente a que se refería su hermano cuando habló con el doctor

-No he hecho nada, además no que ya te ibas-

-No me voy a ir de aquí hasta que sepa que es lo que estas tramando- había corrido hacía la puerta para no dejar que su hermano saliera.

-Hazte a un lado Mokuba- decía ya desesperado el Ceo por la actitud de su hermano.

-No voy a permitir que le hagas daño- no sabía de quien se trataba pero no dejaría que su hermano le hiciera daño, ya que todavía no sabía cuál era su plan.

-Mira Mokuba, no le voy a hacer nada "malo" ahora déjame pasar-

Después de vacilar un momento decidió dejar pasar al castaño, pero lo estaría vigilando de cerca y cuando viera realmente que no había peligro se iría con su "amigo".

Yugi al ver que llegaba Kaiba se apresuró a ir con él.

-Kaiba, por favor ayúdanos, Joey se desmayó y no sé porque- decía un Yugi muy desesperado ya que habían pasados varios minutos y su amigo no despertaba.

Con que ese era el famoso Yugi, al menos ya tenía el gusto de conocerlo.

-Ahorita llamaré a un doctor para que nos diga que tiene, pero sería mejor que lo recostáramos- entonces le hizo señas a Yami para que lo siguiera, todos los presentes subieron por unas elegantes escaleras y después pasaron por un pasillo y se detuvieron en una gran puerta, después de que el ojiazul la abriera dejó pasar a Yami para que acostara a Joey, así lo hizo y después esperaron a que llegara el doctor.

Seto había salido para "llamar" al doctor, una vez que hizo tiempo decidió volver a subir, pero en el camino se volvió a encontrar con su hermano.

-Seto que le planeas hacer a Joey- ya sabía que era lo que quería el castaño con Joey, pero simplemente se le hacía raro ya que nunca antes su hermano había hecho eso para llevar a alguien a su cama y eso lo desconcertaba totalmente.

-No se para que preguntas sí creo que ya saber por qué estoy haciendo esto- sabía que su hermano no era tan santo como él pensaba.

-Pero es la primera vez que haces tanto circo para eso- entonces se le pasó una idea por la mente.

-Acaso te rechazó y por eso estás haciendo todo esto- lo dijo en tono de burla

-No es algo que te importe- ciertamente no lo había rechazado ya que nunca le había preguntado "eso" exactamente pero sabía de antemano que le iba a decir que no.

-Pero no le vallas a hacer nada malo está bien Seto- dijo un preocupado Mokuba

-No te preocupes Moki, no le haré daño-

-Prométemelo- tenía que estar completamente seguro.

-Te lo prometo- después de eso vio como Mokuba salía corriendo en dirección a su habitación seguramente para arreglar sus cosas para irse.

Una vez que regresó a la habitación donde estaba Joey entró y se quedó recargado en la pared ya que al lado del rubio estaba Yugi, tratando de despertarlo, a los pocos minutos llegó el doctor.

-Qué bueno que ya llegó doctor, no sé qué le pasó a mi amigo- volvió a hablar Yugi acercándose al doctor.

Este solo volteó a ver al Ceo y este le hizo un ademán de afirmación para que continuara y revisara a Joey, así lo hizo.

Se acercó al rubio y en la mesita de noche deposito su maletín y empezó a sacar su estetoscopio y lo empezó a revisar, después de unos minutos se levanto el doctor con cara de "preocupación".

-Doctor que le pasa- Yugi se había asustado por la cara que tenía el doctor y sabía que eso no era bueno.

-No es nada grave- al decir esto vio como Kaiba le lanzaba una de esas miradas que congela hasta el infierno.

-Solamente sufrió un desmayo por una…- tenía que pensar algo lógico si no lo mataban- anemia que presenta, pero por el momento no va a poder irse ya que le administré un medicamento y es necesario que no se mueva de donde esta, solo es por esta noche, mañana ya se podrá ir-

Yugi por unos momentos se quedó pensativo ante lo revelado por el doctor, pero no le quedaba de otra más que dejar que su amigo se quedara esa noche en la mansión.

-Bueno si eso es todo me retiro- el doctor salió casi corriendo para no ver a Kaiba

-Yugi, creo que ya es hora de irnos- decía Yami, porque sabía que en poco tiempo iba a despertar y no quería arruinarlo.

-Kaiba sería posible que me quedara con Joey- ya que no estaba muy tranquilo con la idea de dejarlo solo.

-Yugi, Joey estará bien- sabía que si no decía algo sería hombre muerto ya que sabía que Kaiba lo mataría.

-Está bien- sabía que por más que insistiera Yami no lo iba a dejar quedarse- mañana hablo para ver como se encuentra-

-Bueno Kaiba nos vamos- se despedía Yami acompañado de Yugi.

Este sólo asintió y vio como ambos abandonaban la recamara, una vez que se cercioro que ya se habían ido fue a buscar a Mokuba el cual ya se iba.

-Adiós Seto y pórtate bien-

-Adiós Moki-

Una vez que se despidió se dio cuenta de que todos los invitados también se habían ido, así que sin desperdiciar un momento se dirigió con uno de sus empleados y les dijo que ya se podían ir, así lo hicieron, la mansión se encontraba ya sola, sin nadie que pudiera interrumpir, así que subió por las escaleras y llegó hasta su cuarto, una vez dentro cerró la puerta con seguro, después volteo a ver el bello tesoro que se encontraba en su cama, empezó a acercarse como un gato a su presa, cuando ya estaba a unos cuantos centímetros de Joey, este empieza a abrir los ojos y lo primero que vio fue unos hermosos zafiros azules.

Continuara…