Capitulo 17: Ponzoña

Hola he vuelto, se que muchos se encuentran decepcionados por mi atraso, pero este capitulo me llego como una fuente inspiradora, en este capitulo la historia se defina y da para su desenlace, gracias por sus comentarios y bueno no los molesto mas para que puedan leer.

SUGERENCIA MUSICAL: POR FAVOR CUANDO LLGUEN ALA PARTE DE LA PEQUEÑA BUSQUE LA NANA DEL LABERINTO DEL FAUNO! DE VERADA VA HACER EL CAPITULO MUCHO MEJOR.

Bella POV

Es impresionante como el destino toma tu mano y te guía a distintas partes de tu vida que nunca pensaste que llegarías. La felicidad se agolpaba en mi pecho sintiendo como la rebosante energía se filtraba por mi cuerpo, por cada vena, plantando una semilla que jamás pensé que sucedería. Mire a mi lado y ahí se encontraba Edward jugando con mi cabello mientras jugaba con un mechón de mi cabello- "Tan perfecto"- pensé- "destinado para mi". Una sonrisa se torno en su rostro como si estuviera leyéndome el pensamiento.

- Bella, si me sigues mirando jamás me concentrare en mi libro- dijo en un murmullo.

-Lo siento- musite sonriendo- Eres una perfecta visión.

Edward dejo el libro a un lado y me atrajo mas hacia el. Beso mi sien mientras yo me apoyaba en su pecho. Era increíble la comodidad de la desnudez junto a él, recorrer con mi dedos la suave y firme piel de su pecho, jugar con el hueso que sobresalía de su cadera, la amplitud de sus hombros, todo su cuerpo en una perfecta armonía. Sin duda Edward era digno de admiración.

-Ya ha pasado un mes desde que volvimos de Roma – dijo en suspiro acariciando mi cuello- Y todavía pienso que tenerte así es una ilusión.

Alce mis ojos para mirarlo. Me percate de su amor y la satisfacción de encontrarme en sus brazos. Afuera el viento revoloteaba, en una danza alegre, pronosticando la belleza de la primavera, apenas unos destellos de sol se adentraban en el verde pasto húmedo de patio principal, acariciándolo, recordándole que en nuestro mundo existía la posibilidad del milagro, que aun no estábamos fuera del mundo.

-¿Como sabes decir justo lo que uno necesita escuchar?- pregunte acariciando su pecho. Edward rió con esa elegancia que hace que tu piel se electrifique y te traiga de vuelta de un coma, me apreté más a su pecho feliz de que la eternidad fuera junto a él.

-¿Sabes? Alice esta un poco celosa de que y no acompañe tanto tiempo, en especial porque lo paso contigo- Tome su mano que jugaba con mi calleo y bese su nudillos- Creo que esta noche me gustaría cazar junta a ella y Rosalie, una noche para chicas- Edward lanzo un largo suspiro y me beso la coronilla.

-Pensar en separarme de ti, aunque sea un solo momento, crea una sensación espantosa en mi interior, pero vale, no te puedo secuestrar aunque quisiera- me volteo y beso mis labios suavemente- solo ten cuidado- continuo el beso- No te pongas muy excesiva en la caza. Tomo mi rostro y comenzar a rozar con sus labios mis pómulos, para de nuevo apoderarse de mis labios.

¿Cómo había podido vivir toda mi vida sin el?

Esa noche Alice estaba en la gloria, saltaba y planificaba cada mapa con tal de que tuviéramos un festín y compartiéramos el tiempo juntas. Rosalie contemplaba un poco conmocionada por la energía de Alice, la verdad es que nunca dejaba de sorprender su alegría.

Una vez internadas en la montaña era muy fácil percibir los olores de los animales, la brisa que se mezclaba con las fragantes flores nocturnas, el terreno se torno un poco rocoso y desde donde estaba situada podía escuchar los gritos de triunfo de Alice sobre un venado, mientras percibía como Rosalie corría tras una pareja de gatos salvajes. Sentí que mi cuerpo se tensaba y se preparaba a una presa, era un aroma delicioso, dulce que aromatizaba increíblemente el ambiente. "Sangre fresca"- pensé. Corrí apresurando mi paso en dirección de aquél irresistible olor, podría ser un puma o un felino especial, a lo mejor una familia de conejos angora, pero mi respuesta se definió tan rápidamente como mis pies se posaban en la tierra húmeda. Era sangre humana, los latidos eran débiles, casi un como una canción susurrando su fin. Me pare en seco frente a la imagen, ¡Dios santo!, era una niña pequeña, no debía tener mas de 8 años, en su cuello oscilaba la herida asesina, su pulso cada vez era mas lento, me acerque pero la pequeña contenía con el ceño fruncido el dolor, era una mordida de vampiro . Cautelosa busque a su asesino, solo veía oscuridad y el murmullo de los árboles, en donde estaba no se veía el cielo, estaba uy oscuro, como si la noche y la luna no quisiera ver tal espectáculo.

-Hola pequeña- dije en un murmullo acercándola a mi regazo. La niña lanzo un grito sollozante.

-¡Quema!- dijo en un grito ahogado. La ponzoña se estaba extendiendo en su cuerpo, era claro, veía su sufrimiento.- Mamita…mamita- decía entre sus lágrimas, su cuerpo estaba completamente moreteado, una rodilla de encontraba raspada y su pelo estaba revuelto entre barro y ramas, era como si la hubiesen arrastrado violentamente a este lugar.

-Shhh…tranquila bebe- le acaricie su rostro tratando de que el dolor pasara. ¿Quién podría irrumpir tal inocencia como esta? La niña hacia pucheros y gritaba levemente. ¡Dios! ¿Podría dejar que se convirtiera?, si algo sabia que era algo prohibido tener niños pequeños vampiros. Me tense cuando sentí unos pasos, busque con desesperación entre las sombras y el pánico se formo en mi cuerpo cuando una figura que ya había visto se asomo en la penumbra.

James me miraba satisfecho frente a la escena que se desarrollaba a su vista.

-Veo que encontraste a mi chica- dijo recorriendo a pocos pasos mi cuerpo.

-¿Cómo pudiste?... es una niña…James…Oh Dios!- La rabia se extendía en mi corazón como una tormenta lluviosa. Tenia ganas de destrozarlo, de luchar con tal de vengar la vida de l pequeña.

- Muy fácil, veo que haz olvidado como se mata a los humanos- Soltó en una carcajada cruel que hizo q mi cuerpo se tensara aun mas. Se veía salvaje y un hilo de sangre seca colgaba de sus labios. Se acerco más a mi, yo teniendo a la niña aun en mis brazos la pose en pasto, luego que lanzara un quejido fuerte.

- No puedes conservarla- dije tratando de controlar mi respiración – Esta prohibido…los Vulturis si se enteran- pero James me cayo saltando frente a mi y haciéndome rodar en el suelo, me agite y le empuje lejos para que chocara frente a un árbol. El golpe fue tan fuerte que un montón de pájaros salieron volando entre los árboles chillando.

-Ya no eres tan débil, pero eres igual de deliciosa, veo que esta ves no hay nadie que te salve- dijo mirando hacia los alrededores- tus amigas están muy lejos jugando con unos gatos salvajes, estaba pensando que patéticas se veían, alimentándose de animales, denegando su naturaleza, son una vergüenza para la raza- camino lentamente hacia mi sin quitarme los ojos de encima- En cambio tu, mírate, tan perfecta, aun te recuerdo de humana, tus mejillas sonrojarse mientras te miraba desde la penumbra, tan fuera de este mundo, te busque tanto Isabella.

El pecho se agitaba fuertemente, ¿Qué estaba sucediendo?, James estaba seguramente jugando con mi mente, yo nunca lo había visto antes. Dios mi mente estaba confusa, sentí que mis piernas se aflojaban y que mi cuerpo perdía la posición de alerta. James se acerco mas a mi y tomo mi rostro entre su manos.

-¿De que estas hablando?... yo a ti no te conozco, solo te he visto unas pocas veces – dije susurrando asustada por su respuesta. El me miro y lanzo una sonrisa, que me estremeció.

- Te conozco, más de lo que te conocen los otros, conozco como querías a tu padre y como te sentías fuera de tu mundo con tus compañeros de clases, conocía el destartalado auto que tenías, como soñabas con el sol tan lejos de Phoenix, y como reías con tu amigo Jacob, tus ojos brillaban de una forma hermosa, desde el primer momento me deslumbraste, quise tener tanto de ti, estuve a punto de hacerte mía el primer momento, pensaba que tu olor era magnifico, que tu pelo se mecía igual que la brisa marina y que tu sonrisa era como mirar un ángel, estuve a punto de tenerte, cada día me decía que te iba a tener, pero era increíble como quería saber cada vez mas de ti, jamás me había resistido tanto.- James me miraba intensamente, yo sentía que cada vez me sorprendía con su palabras, no podía ser cierto. Se lamió los labios y con rapidez tomo mi boca. No supe que paso en ese momento, solo que el se apoderó de mi control propio y yo me deje llevar por sus palabras. De pronto recordé el rostro de él, su voz y el amor que me profesaba Edward, no podía hacerle esto. Le empuje con todas mis fuerzas y lo aleja de mi cuerpo.

- ¡Maldito!- exclame tratando de ponerme en defensa. James se toco los labios y me sonrío nuevamente.

-Te amo Isabella, y vas a ser mía para siempre, se que te produje cosas, tu lo sabes en tu corazón, te conozco, se que jamás traicionarías a tu vampiro, pero lo dejaras y te quedaras junto a mi- me miro directamente a mis ojos mientras pronunciaba las palabras.

- Jamás lo haría, para mi solamente eres un mounstro, jamás me conociste, yo nunca te hubiese querido.

- ¿Eso crees que soy?- pregunto lanzándome una chispa de rabia en sus ojos. Asentí y el volvió a mirar a la pequeña que contenía el llanto en un rincón.- Entonces ve como un mounstro actúa - Se acerco tan rápido a la niña que no lo pude detener. La lanzo contra un tronco y la niña comenzó a convulsionar locamente. – Es toda tuya, apuesto que no tienes el valor de acabar con su vida- Entonces desapareció en la penumbra.

La niña se contorsionaba agitadamente, corrí a su lado y la tome en mis brazos. ¿Donde estaba Alice y Rosalie?, todo había pasado tan rápido que era difícil que mi lejanía las hubiese preocupado. La pequeña aun vivía, luchaba contra el dolor y trataba de ser fuerte, sabia que había dos formas o destruirla poco a poco y tomar el resto de sangre que quedaba en su sistema y así no verla convertirse, matarla yo. Lo otro era sacarle la ponzoña como el veneno de de una serpiente, pero note que su cuerpo ya estaba calmando poco a pocos los dolores, la chica de había haber estado así ya varios días. El veneno ya era muy fuerte

Nunca había bebido sangre humana y menos pensé que mi primera vez iba a ser de una inocencia tan pura.

-¿Cómo te llamas pequeña?- dije acariciándola, sacándole sus cabellos sudados del rostro. La pequeña lloro y descanso u rostro en mi pecho.

- Marie- dijo en murmullos sollozante. Rogué a Dios por su perdón y trate de que mi alma se preparara para lo que iba hacer.

-Marie, tranquila- le acaricie el rostro- ¿Te gustan las canciones Marie?- pregunte acunándola aun mas en mis brazos. La pequeña asintió levemente. Comencé a tatarearle una canción de cuna que mi madre me cantaba cuando era pequeña, hablaba sobre la inocencia y los sueños y como la brisa de verano traía buenas noticias al más desamparado. Entonces apoye su cabeza en mi hombro y seguí acariciando su cabello.

-Eres… un ángel- murmuro suspirando. Mi mundo dio vueltas, me sentía mal quería a alguien a mi lado, quería que la pequeña viviera, que riera con sus padres, que fuera a la escuela, conociera el amor, se casara, que tuviera bebes y nietos y que su vida fuera larga y plena y que no tuviera este final.

La aparte más a mi lado. Tomo su cabello y lo aparte de su cuello exponiendo la herida que le había provocado James. Lance mi última plegaria y pose mis labios en la herida. El contacto fue potente, la pequeña lanzo un quejido, pero se entrego a mi, como entendiendo que su fin se acercaba y que yo en realidad no quería dañarla. El sabor fue extraño, pero era la amargura de la muerte con la dulzura de la inocencia. No trague, si no que escupí cada gota que succionaba al piso, yo no era digna de algo tan puro. Mi mano acaricio su cabello mientras la vida se le iba poco a poco de su cuerpo, quedaba muy poco y abrí mi mente para capturar el ultimo aliento, el ultimo recuerdo de su inconciencia, de su subconsciente

La pequeña saltaba junto a su perro, reía al abrir sus regalos de navidad, admiraba como su padre la tomaba en brazos y la hacia saltar en el aire, percibía el amor que sentía al esperar que su madre le contara su cuento cada noche, tenia un hermano pequeño, apenas un bebe y ella cada vez que podía subía a verlo y mirarlo, los cantos de sus amigos en la escuela y la risa de ella revoloteaba cada vez que se subía en un columpio.

-¡Mas alto papa!... ¡mas alto!- gritaba cuando se balanceaba en el columpio.

Miles de recuerdo pasaban por mi mente descifrando que su vida pasaba por delante de mis ojos. Un segundo más tarde la pequeña estaba muerta en mis brazos, su cuerpo estaba helado y flojo. Un cuerpo sin vida, el primer cuerpo sin vida en mis brazos.

La tome en mis brazos y corrí, sentí que Alice y Rosalie me habían percibido y se acercaban rápidamente, me apresure mas, con la pequeña aun en mis brazos tambaleándose bajo la oscuridad de la noche. Llegue ala ciudad en poco tiempo y supe que habían perdido mi rastro. Mi celular vibraba como loco, pero lo ignore quería llevar a la pequeña a su hogar, lo había visto en sus recuerdos, sabia donde quedaba. Su casa estaba oscura y recordé como era la habitación de la pequeña y donde quedaba, Su ventana estaba abierta y su madre se encontraba en una mecedora durmiendo, esperando a que volviera. Pise sigilosamente y abrí su cama y la abrigue, limpie sus heridas con un trozo de camisa, saque las ramas de su cabello y se lo ordene. Le acaricie la mejilla y tome un trozo de papel que se encontraba cerca con un crayón de color. Escribí tratando de ordenar mis pensamientos.

Hola, encontré a la pequeña Marie en el bosque, estaba muy herida, me contó donde vivía y su nombre y como deseaba volver a estar en su casa, durante el camino murió en mis brazos, no he querido despertarla, porque no sabia como explicarle…pero quiero que sepa que jamás en mi vida había sufrido tanto, ella es un pequeño ángel y esta descansando. Es por eso que ahora esta descansando en su cama y en su hogar. La crueldad del mundo es muy grande y la vida es muy corta para soportar tanto dolores, pero quiero que sepa que la pequeña Marie los amaba y amaba a su hermano pequeño, mientras su vida se alejaba cada vez mas de este mundo me lo comunico y estoy segura que ella desea que ustedes sigan adelante y ellas los acompañarla en las alturas. Pero le prometo que su muerte no será en vano y me vengare, vengare a la pequeña Marie y destruiré al infeliz que cargo con la pura inocencia de su vida. No me he atrevido a mirarla a la cara, porque no pude salvarla, pero el maldito vera sus ojos, mis ojos y los ojos de Marie al dar su último aliento.

Bella

Mire a mi alrededor y bese en la frente a la pequeña, rogué a Dios que le diera calma y paz a su madre que aferraba un cuento. Al lado de la cama había una foto de la pequeña sonriendo mientras se balanceaba en el columpio, la tome y salte de la ventana. Esta noche mí vida había cambiado, ahora tenia un propósito y James sufriría, tanto como lo hizo Marie y todas sus victimas.

BUUENO QUE LES PARECIO?...DE VERDAD ESPERO QUE LES GUSTE, HE REVELADO MUCHAS COSAS Y TODAVIA QUEDAN DEMASIADAS, AHORA ANO CON TODA LA PILA PARA ESCRIBIR HACI QUE YA NO ME DEMORARE MAS, LO PROETO , SI INCLUSO YA TENGO PENSADO EL FINAL, BUENO MUCHOS BESITOS Y RECUERDEN DEJAR REVIEWS, NO CUESTA NADA.

LOS QUIERO!

PASCU