Apretó los ojos en mueca, dolorido, mientras dejaba caer alcohol sobre sus rodillas peladas por la nueva caída de la que acababa de ser el protagonista en clase de gimnasia.
Era torpe. La persona mas torpe del mundo entero. Y se sintió mal.
Por no ser rápido.
Por no tener fuerza.
Por sentir que tenían que repetirle las cosas el doble de tiempo que a los demás para que su flojo cuerpo lograra hacerlas igual.
Y para colmo su hermano no estaba. Había tenido que volver solo a casa porque el idiota de Tom ni siquiera se había presentado a la clase.
Murmuró algún insulto a su hermano para el que no esperaba respuesta y se sobresaltó al encontrarla.
-Me dijeron que te caíste- el de rastas en la puerta, mirándole con ese gesto que rondaba la prepotencia el desdén y la preocupación.
-¿Quién?- nueva mueca. El alcohol picaba.
-El profesor de Gimnasia…nos pilló a Anne y a mi saltándonos la clase- suspiró- ese tipo tendría que aprender a meterse mas en sus asuntos.
-Estabas con Anne? ¿por eso no fuiste a clase?- y el mayor sonrió de oreja a oreja con un asentimiento.
-La besé- y había un tono de orgullo que le dolió al menor, aunque no supo porqué.
-Vaya…pues muy bien- fingió una indiferencia que no sentía y agradeció el alcohol porque disimuló aquellas lagrimas que habían vidriado sus ojos un segundo sin que él supiera exactamente que era lo que estaba sintiendo.
-No dirías eso si la hubieras besado…besa tan bien. Se nota que es mayor- Bill suspiró. Sí. Aquella mocosa pelirroja dos cursos mayor había sido el blanco de su hermano desde hacía casi un mes.
-Besar será un rollo. No sé porque te gusta tanto- y le vino un sobresalto porque su hermano prácticamente apareció de la nada en cuclillas a su lado mirándole con los ojos como platos.
-Nunca has besado a ninguna?
-No claro que no…que tonterías estás diciendo?- lo dijo de mala gana, con el corazón aún latiéndole a mil por el sobresalto.
-Pero si Dorys te persiguió durante casi 6 meses! ¿no hicisteis nada?
-No soy como tú- le sacó la lengua- además…me da vergüenza- y Tom comenzó a reír como loco ante la perplejidad del menor que no creía haber dicho nada gracioso.
-¿Tu? ¿Qué a TI te da vergüenza? ¿a ti ti da vergüenza algo, Bill? Solo es una chica, por dios.
-Pero no es lo mismo, no es por el beso- y Tom le miró con su carita de "y entonces?"- joder, ya me conoces…soy lo peor cuando…no sé. Quiero decir que ¿Y si no le gusta? ¿Y si no sé hacerlo?
-Por Dios Bill, no se puede ser tan perfeccionista!- y el menor le dedicó su estudiadísima expresión facial con ligero levantamiento de ceja y mandíbula incluidos para dejar claro que ¿y por que no? Él era así de guay, antes de que, con un suspiro el mayor se le acercara aun de rodillas y le susurrara muy de cerca.
-Esta bien, no hagas nada. Solo sígueme a mi- y sus labios se unieron, primero quietos y después, muy lentamente comenzaron a moverse, forzándole a abrir la boca.
Y sintió su lengua contra la de él. Y esa increíblemente suave, y caliente, y latía aún con el sabor de las galletas de la merienda.
Lo apartó de un empujón y Tom cayó de culo.
-Mierda, me estaba ahogando, joder!
-Pero tienes que respirar, no seas burro- le chilló el otro dolorido desde el suelo.
-Pero me tapabas la nariz y…y la boca- sus labios estaban ahora empapados de saliva y comenzaban a quedarse fríos.
- Vale, ven aquí- puso los ojos en blanco el rubio haciéndole una señal para que bajase al suelo con él. Y el menor se acercó como hipnotizado. Comenzaba a sentirse nervioso. Era como un cosquilleo en su estomago, un calor en su vientre, como pequeños pinchazos para los que no existía el tiempo. Y Tom le rodeó con los brazos antes de susurrarle- respira cuando yo te diga- y de nuevo puso los labios contra los de su hermano menor, apretando, mordiendo, y se separó lentamente unos pocos milímetros, un instante, para susurrarle "respira" y volver a fundir sus labios, a acariciar su lengua lentamente y subir al paladar y retirarla para susurrarle de nuevo "respira" como un hechizo. Y Bill respiraba el aire de Tom y Tom el de Bill. Y ladeo la cabeza para llegar más profundamente, sintiéndose temblar el uno contra el otro mientras las manos del pelinegro se enredaban en su nuca.
"respira"
Y la habitación se había hecho caliente y fría al mismo tiempo, silenciosa, pequeña y demasiado inmensa para siquiera soñar con un final conocido.
"respira"
Y ya no hacía falta que se lo dijeran pero Tom seguía haciéndolo, negándose a aceptar que su hermano besaba mejor que él. Negándose a dar aquella lección por terminada.
Un portazo les sacó de su ensoñación y se separaron como si el otro quemara. Había alguien en casa y el mayor fue a ver sin poder mirar a los ojos a su gemelo.
El beso con Anne no podía ni soñar con parecerse a aquel. No sabía lo que había dentro de su pecho pero se parecía a los nervios. Una tristeza que te quiere hacer chillar de felicidad. Un frío que nace del estomago y se extiende por la espalda. Se miró en el espejo del pasillo. Estaba rojo e hirviendo. Se sonrió. Esperaría un poco para que su corazón se calmase.
En el baño Bill seguí sentado en el suelo. Las piernas no le respondían y no era por el dolor de la caída. Eso ya estaba olvidado.
O tal vez no…
Por primera vez agradeció ser el chico mas torpe de la escuela.
Así podría pedirle a Tom que le volviese a explicar.
Rvw plis? xD
