Gracias a todos por sus reviews, son la mayor recompensa de esta aficionada escritora, lamento la tardanza ya saben la inspiración es necia y solo llega cuando kiere.
Lo actualizo siempre ke puedo y el animo me lo brindan ustedes keridos amigos, disculpen la poca imaginación en el titulo del cap.
Cáp. 2 – Frida
Frida se levanto esa mañana temprano como siempre, su disciplina como cadete la había acostumbrado a eso y a ella parecía pasarle desapercibido aquello pues no le molestaba nada.
A pesar de estar ya despierta continuaba acostada en su gran cama había estado hasta tarde pensando en su encuentro con El Tigre, al que ahora suponía, llamaría amistosamente Manny, el era apuesto eso no se lo negaba pero por alguna razón no podía parar de pensar en lo que el, le había propuesto y en como tuvo la necesidad de declinar su idea inmediatamente o al menos parte de ella quiso hacerlo, eso la ponía nerviosa así que lo dejo de lado, mientras se disponía a sentarse.
Ese día no tendría ningún deber como cadete, pues su padre con lo orgulloso que se sentía por sus ultimas hazañas accedió a dejarle libre ese día, "Te haz esforzado mucho mija, por hoy, solo descansa mi Frida". Ella sonrió al recordar las palabras de su padre, el podía mostrarse rudo, autoritario y estricto como el gran jefe de policía que era con todas las personas que lo rodeaban.
Pero, para ella solo era un padre amoroso, protector… celoso y posesivo, no permitía que extraños se acercaran a su "pequeña Frida", Con extraños quería decir cualquier pretendiente, no quería ni imaginarse los gritos que daría si se enterara de que ayer por la tarde había estado hablando con El Tigre, alguien a quien sabia bien, el odiaba.
Sacudió ligeramente la cabeza y se sentó a un costado de su cama y observo a sus dos perros dormidos junto a esta como siempre había sido, se veían tan tranquilos y pacíficos cuando estaban dormidos que si no los conociera no tendría idea de en lo que se convertían cuando estaban en servicio, bueno lo que eran con los criminales y con cualquiera que se acercara de mas a ella, volvió a reír a sus pensamientos, esos perros le recordaban mucho a su padre, y no era extraño, pues aun cuando solo cachorros el los había adiestrado para una sola cosa: ser incondicionales guardianes de Frida.
- Muchachos – Los llamo suavemente – despierten ya – y vio como ambos perros abrían sus ojos y después solo pudo observar como ambos se abalanzaban sobre ella para llenarle la cara de saliva – ya basta – les decía entre risas, realmente eso no le molestaba.
Calmados los ánimos se dirigió hacia su armario para escoger sus ropas civiles de ese día y ambos perros la observaban alegres desde la cama.
- Hoy papá nos dio el día libre – le contaba - ¿Qué podríamos hacer? – escucho los graciosos ladridos de sus perros, obviamente querrían pasar todo el día jugando con ella – saben quizá podría pasar a ver a Manny para… no se, poder hablar con el -
Lo que Frida recibió por respuesta fueron gruñidos de desaprobación total, pero no pudo evitar decirles lo que pensaba, para algunas personas podía ser algo extraño mas para Frida siempre le había parecido de lo mas normal hablar casualmente con sus dos queridos perros de cualquier cosa, además de compañeros y guardianes, ellos eran sus dos mejores amigos.
- Se que el no les agrada – continuo Frida – pero… a mi me pareció bastante…amable. – dijo pues no encontró otro termino que se adecuara a el y se volteo a verlos, ambos la veían molestos por lo que les había dicho, y es que esos perros tenían un súper olfato para los pretendientes de Frida, o en otras palabras, sus enemigos, y eso era el tal Tigre al cual le declararon la guerra, Frida soltó un suspiro, no entendía ese odio de sus perritos a todo chico amable que hablara con ella, si Frida era una despistada por naturaleza, sus perros debían cuidarla mas por eso.
La verdad ella solo pensaba en hacerle un favor a White Pantera, el hombre estaba seguro que su heredero era un héroe en el interior y que con su ayuda podría talvez, demostrarlo, pero ella francamente no estaba interesada en dar clases de justicia a un "niño malo" – Mmmm lo mejor será olvidarlo – sentencio finalmente.
El vestuario elegido por Frida para ese día reflejaba por completo su personalidad, cuando no estaba en servicio le gustaba sentirse totalmente cómoda, así que opto por una blusa blanca de tirantes que se ajustaba perfectamente a su esbelto torso, una falda corta tableada color rosa mexicano que resaltaba sus estilizadas piernas, se puso unas botas militares de color gris, parecidas a las que se ponía con su uniforme pero estas tenían unas hebillas a los costados y para completar su vestuario se coloco una pulseras negras en cada muñeca estilo punk, y adorno su azul cabello con lo que mas adoraba, unos llamativos gogles rojos, heredados de su querida abuelita.
Se miro en el espejo de cuerpo completo que había junto a su tocador, la imagen que le era devuelta era de una joven realmente bella, con un estilo sumamente único y original, por supuesto Frida era tan despistada que jamás se había puesto a pensar en lo hermosa que es, solamente se vestía según su gusto y ya, en ese aspecto era sumamente inocente.
Sus perros saltaban de gusto alrededor de ella mientras caminaban hacia la puerta de la habitación para dirigirse a desayunar y después iniciar su día libre de diversión, mientras caminaban hacia algún lugar donde pudieran jugar y solo jugar, como el parque, Frida no podía dejar de pensar en lo que se cuestionaba anteriormente, si, ella creía que todo lo que había escuchado de Manny Rivera era verdad, que era despreocupado, pensaba solo en divertirse y un "causa problemas" según las propias palabras de su padre, mas sin embargo el parece feliz con lo que es, bien podrían decir algunos que solo era un cínico, pero tenia algo.
Frida siempre estuvo feliz haciendo lo que hacia, combatir el crimen era algo que encontraba extrañamente… divertido, ella como la hija del Jefe de policía seguramente seria su sucesora y desde muy pequeña se le fueron inculcadas sus futuras responsabilidades, así que su vida siempre se vio limitada a las mismas cosas.
Aun así ella era notablemente diferente de los demás cadetes, lo sabia y no le importaba era la mejor en lo que hacia, haciéndolo a su modo, así que, que mas daba el resto.
Le gustaban mucho los ataques sorpresa, caer en sima de un criminal cuando no lo esperaba le brindaba tanta diversión que nunca podía contener su risa al hacerlo, también burlarse de sus oponentes le brindaba tal satisfacción, no podía negárselo, era algo confiada a la hora de combatir villanos pero su confianza estaba bien respaldada, si, eso era lo que mas disfrutaba, y justamente por eso era especial, una chica sumamente única.
Se quedo tanto tiempo metida en sus pensamientos que solo despertó cuando sintió que uno de sus perros la jalaba de su falda gruñendo por un poco de atención, ¿que le pasaba? Tenia su día libre y solo pensaba en su trabajo, sus métodos para atrapar criminales, El tigre, lo divertido que era, El Tigre, que ella es la mejor y… un momento! Dijo acaso ¿El Tigre? ¿Dos veces?, ¿Qué hacia pensando en ese tipo tan raro? No definitivamente ese día libre era lo que necesitaba más.
- Lo siento – les dijo a sus amiguitos, cuando estaban en el medio del parque – ¡vamos a jugar! – los animo y empezó a correr para que ellos la persiguieran.
Mientras en otro lado de la ciudad, mas específicamente en La Casa del Macho un joven moreno se paseaba ansioso en su habitación pensando en su próximo movimiento para acercarse a Frida, no salio del todo mal el primer encuentro con ella, y ahora que dio el primera paso que por supuesto era: darse a conocer. Ahora solo tenia que planear la forma de que ella aceptara salir con el, en una Cita oficial.
Por supuesto no la tenia fácil, además de esos "perritos" que al parecer la seguían a todas partes estaba lo que podría bien considerar el factor mas importante y difícil a superar: ella es la hija del temido Jefe Suárez, bueno nunca le importo lo que ese hombre pensara de el pero se podría interponer en sus intenciones con Frida igual había algo mas que lo estaba preocupando.
Obviamente Frida Suárez es la chica mas linda que el haya visto y muy probablemente (según su parecer) podría ser la chica mas bella en toda Ciudad Milagro, así que alguien como ella debía tener "pretendientes" de sobra, eso le parecía lo mas lógico y obviamente lo mas molesto, pretendientes o en otras palabras, sus enemigos, vaya quien pensara que encontraría algo en común con aquellos detestables perrotes, pero bueno ahora no importaba ya tenia fijo lo que tenia que hacer ahora.
Limpiar el camino de los buitres que muy seguramente acosan a Frida, así asegurarse que ella estuviera totalmente libre y el poder actuar libremente, y si quería que eso fuera pronto debía empezar justo… ahora!
- Operación "Limpieza" entra en acción – así haciendo giras la hebilla de su pantalón El Tigre hizo acto de presencia y salto por la ventana rumbo a su nueva meta, asegurarse que no hubiera pájaros en el alambre, seguiría a Frida todo el día de ser necesario con tal de esfumar hasta al ultimo acosador, por que por supuesto, ella va a ser de el.
Continuara…
Segundo capi listo.
De lo de "limpieza" no se me ocurrió nada mejor, pero tengo muxas ganas de poner a Manny celoso, asi ke esperen eso.
Siendo sincera me fue un total reto, constantemente tuve serios blokeos.
Espero ke de verdad la haya valido, la idea de dedicarle este cap principalmente a Frida me vino de rayo, me dije ke no era mala y aki esta.
Para aclarar, no conozco muy bien a las hermanas gemelas de Frida, y tienen un papel tan pekeño en la serie ke decidí no incluirlas en este fic, no porke tenga algo contra ellas (aunke si me cayeron algo mal en su única aparición medio importante)
