Tiene que ser mía – Cap. 7
La verdadera Frida y yo.
Después del susto que se llevo ella y sus perritos, Frida se relajaba bañando a los dos diablos que tenia por mascotas.
- ¡Ya! Estense quietos – decía Frida entre risas, por a los dos diablillos les encantaba hacerse los difíciles.
- Ja, ja – seguía riendo, mientras les daba la última enjuagada. – Muy bien, salgan es hora de secarse.-
Con unos ladridos potentes ambos obedecieron y fueron donde su ama Y amiga para ser secados con la enorme toalla que traía en sus manos.
- Muy bien, un poco mas, ¡y listo! – dijo cuando dio por terminada su labor y procedió a llenarlos de caricias. – buenos chicos, buenos chicos. –
Después de darles unas carisias más, se dirigieron a la habitación de Frida, una vez ahí Frida procedió a ponerse su pijama.
Una vez en ella, contemplo meditabunda el cielo nocturno y pensó en todo lo que había pasado ese día.
Como El Tigre había aparecido de la nada para salvarla y todo el empeño que puso en ello, nunca, en realidad nunca había visto semejante cosa.
Se sentó en el pequeño sillón que tenia frente a su ventana y continuo observando el cielo estrellado, ese que a pesar de la inmunda ciudad sobre la que se alzaba continuaba siendo hermoso.
Toc, toc
Se escucho que tocaron a su puerta, sacando de golpe a Frida de sus pensamientos.
- adelante – respondió suavemente Frida.
Al voltear a ver quien había tocado se encontró con su madre quien en sus manos sostenía un vestido rojo pasión, no podía detallarlo bien por la forma en que su madre lo sostenía, pero se veía a leguas que era bellísimo.
- ¿Que traes ahí má? – pregunto curiosa Frida.
- Es el vestido que compre para ti – Le dijo a la vez que lo sostenía en alto.
Entonces Frida pudo contemplarlo en su totalidad, era en verdad hermoso.
Era corto, de tipo strapless, calculaba que le llegaría exactamente arriba de la rodilla y con una cinta color negro justo bajo lo que serian sus pechos, o eso imaginaba.
Brillaba ante la luz, Frida se quedo alucinada al ver ese vestido pero entonces la duda apareció en su rostro.
- ¿Por qué necesito un vestido mamá? – pregunto mirándola directamente.
- Pues, pronto será el baile de la policía, ¿recuerdas? – Respondió su madre con una gentil sonrisa en su rostro.
Frida se quedo pasmada al escuchar eso, en verdad si lo había olvidado.
Era el baile que organizaban anualmente en honor a la policía, y ella no encontraba razón para ese baile tonto.
Los policías de su ciudad, con excepción de su padre, eran una bola de inútiles, ahora ella tendría que ir a ese aburridísimo baile a ver a un montón de gordos policías hacer los útiles.
Por otro lado, a esos bailes también solían asistir los héroes de la ciudad, aunque ella nunca les había puesto atención, quizá está vez…
- ¿Crees que Manny Rivera ira? – Pregunto de improviso a su madre, y hasta ella misma se sorprendió de la emoción en su voz e intento corregirlo rápidamente – digo, como es un baile de la policía, tal vez su familia estaría interesada en ir, am ¿no crees? Je, je – término precipitadamente con una sonrisa nerviosa.
Su madre la observo atentamente un momento y luego solo sonrió cómplice.
- Es muy probable – digo para luego dejar el vestido sobre su cama y salir lentamente de su habitación, pero antes – podrías invitarlo si no estás segura, ¿no crees? –
Frida se quedo anonadada ante las palabras de su madre.
- ¿Invitar a El tigre? ¿Yo? –
Mientras en otra parte de la inmunda ciudad Milagro, mas específicamente en la Casa del Macho, Manny daba vueltas sin parar por su habitación como un tigre enjaulado, partiéndose la cabeza en como podría abordar a Frida de forma "sutil".
En ese momento su padre irrumpió en su habitación de forma tan brusca que literalmente salto como gato espantado.
- ¡Papá! ¿¡Que es lo que te pasa! – le reprocho Manny sumamente molesto.
- Lo siento mijo, ¡pero ya descubrí la forma perfecta en que podrás conquistar a Frida! – Le dijo el sumamente emocionado.
- Gracias pá, pero creo que mejor, - Manny ni pudo terminar la oración pues su padre lo interrumpió abruptamente.
- ¡Mijo! ¡Está es una gran idea! – le dijo a la vez que se acercaba demasiado a él, al punto de que estaban cara a cara. – ¡Invítala al baile de la policía! –
- ¿Qué? ¿Invitar a Frida? ¿Yo? – dijo Manny, en realidad no era tan mala idea, de hecho, ¡era perfecto! – muy bien la invitare, ¡Juro que lo hare! –
Grito a la vista de un orgulloso y satisfecho padre.
Frida había decidió quitarse lo cobarde de encima y salir a buscar a El Tigre para intentar invitarlo, aunque estuviera en servicio de cadete.
Manny también había salido de su casa decidido a invitar a Frida a ese baile, lo haría, o si.
Ambos estaban en sus pensamientos cuando escucharon a los lejos un estruendo, y ambos inevitablemente sabían que se trataba de algún villano.
Sin más, suspiraron pesadamente y se dirigieron al lugar de donde provino ese ruido.
Al llegar ahí, cada uno por su lado, se encontraron con el Doctor Chipotle. Atacando en su conocido monstruo de guacamole.
- ¡Hay, otra vez este! – quejo Manny a la vez que hacia girar la mística hebilla de su cinturón para dar paso a, - ¡El Tigre! – grito después de soltar su característico rugido.
- ¡Muy bien Chipotle! – grito El Tigre dirigiéndose al villano.
- ¡Muy bien Chipotle! – escucho Manny que gritaban justo al mismo tiempo que el.
Sorprendido giro su cabeza hacia el lugar de donde vino un grito idéntico al suyo.
Justo a su lado izquierdo pudo apreciar a Frida, en su uniforme de cadete y tan bella como siempre, que lo observaba con la misma sorpresa que el a ella.
Fue inevitable para Manny, que a pesar de la situación en la que se encontraban, se perdiera en los hermosos ojos zafiros de Frida.
Frida, extrañamente para ella misma, no estaba en un estado diferente al de Manny; ahora bajo su nueva luz, que había descubierto la forma en que Manny la hacía sentir, no pudo evitar contemplarlo y descubrir, que era muy guapo.
Tan absorta estuvo en ese pensamiento que no noto la enorme mano de guacamole que se adueño de su torso.
- ¿¡otra vez! – Grito en pregunta cuando se vio prisionera de otro villano.
Manny observo atónito como "su" chica era capturada por el Dr. Chipopotle (xD) sin mas se dirigió a él con toda la intención de rescatarla, otra vez.
Justo cuando El Tigre iba a hacer su primera amenaza al villano ese, escucho un par de ladridos a sus espaldas. Giro la cabeza y ahí se encontró a los dos perros de Frida como si hubieran sido invocados.
Manny pensó que ambos lo atacarían a pesar de lo pasado, pero cuando ambos se posaron a cada lado suyo, lo entendió todo.
- ¿Por Frida? – pregunto a los dos perros que veían con ira al captor de su ama, estos dos curiosamente asintieron sin dejar de ver al Dr. Chipotle.
Manny sonrió ante ese gesto y con la misma mirada se decisión se dirigió hacia ese guacamole gigante para rescatar a Frida.
Solo que…
- ¿Y como le hacemos? – pregunto Manny rompiendo totalmente el efecto dramático que se había creado.
Ambos perros pusieron los ojos ante eso, y sin más se dirigieron hacia el monstruo; ante la mirada atónita de Manny esos perros empezaron a… ¡comerse al monstruo!
Manny no sabía ni que decir o hacer, sin salir de su estado de sorpresa le lanzo una mirada confundida a Frida.
Ella que ya había notado lo que hacían sus perritos, los miraba con gracia y orgullo, cuando se percato de la mirada de Manny, se limito a levantar ligeramente sus hombros y decir con gracia.
- Nos gusta mucho el guacamole – dijo como si fuera la cosa mas común del mundo.
Manny la miro con sorpresa unos segundos mas, para después asumir de nuevo su rol de héroe, el no comería guacamole, pero la idea de esos perros era buena, destruir al monstruo desde abajo, así que mientras los perros se ocupaban de una pierna, el destruiría la otra.
El Dr. Chipotle no sabía ni que hacer, todo lo que quería era secuestrar a Frida, ocultarla en el lugar más recóndito de ciudad Milagro para después casarse con ella.
¿Era mucho pedir?
- ¡Estas arruinando mi plan Rivera! – Grito él con extremo rencor – querida Frida no te preocupes, saldremos de aquí los dos – le dijo a Frida quien le dirigió una mirada asqueada.
- Sssiii, ¡yo creo que no! – se burlo Frida al momento en que sentía como el monstruo guacamole empezaba a caer. – yo ya me voy. – dijo una vez mas Frida con burla en el momento en que la mano que la mantuvo cautiva la soltaba y ella empezaba a caer.
Manny que se percato de inmediato de eso no lo dudo más y salto para atrapar a Frida en el aire, y caer juntos con el monstruo terminado de ser devorado a sus espaldas.
- Gracias Manny – le dijo Frida quien estaba un poco sonrojada ya que Manny aun no la bajaba.
- Oye – comenzó el – si los finales van a ser siempre así, no me importara rescatarte todos los días – le confesó el con un toque de coquetería.
Frida se sorprendió ante ese gesto, pero no retrocedió y con una sonrisa tan coqueta como su tono le respondió.
- Opino exactamente igual El Tigre –
Manny supo que ese SI era el momento así que sin bajarla aun le propuso lo que tenía pensado.
- Frida… - comenzó muy rojito – se viene el baile de la policía, y yo estaba pensando, si tal vez, no sé, ¿te gus- te gustaría ir, con-mi-go? – Frida no lo podía creer, era como si le hubiera leído la mente.
A lo que sonrió con un poquito de malicia, no estaría mal hacerlo sufrir, solo poquito.
- Pues no sé, - comenzó ella a fingir duda – tal vez, quizá si tu, - lo señalo.
- ¿¡Si yo que! – Manny estaba al borde del colapso nervioso.
- Si tu, me, - es todo Manny iba a morir de nervios – ¡Me bajas ahora! – grito Frida pretendiendo estar enojada.
- ¡Oh! ¡Sí! Claro, jeje – Manny se rasco la parte de atrás de la cabeza mientras reía nervioso – entonces eso es un sí? – ahora estaba ansioso.
- No es un sí – dijo Frida – es un ¡absolutamente claro que sí! – le grito ahora muy emocionada.
El estado de Manny fue igual, tanto que levanto un puño en alto en señal de victoria, pero luego miro a Frida con un poco de resentimiento.
- Pues ser muy mala Frida Suarez – le dijo él con un ligero tono de admiración.
Frida se encogió de hombros despreocupada. – Es solo practica Manny Rivera – le dijo ella con un tono dulce pero malicioso.
Manny abrió sus ojos ante la realización de quien era Frida en verdad, y sonrió, sip está era la chica para él.
En ese momento ambos perros, que estaban un poquito gorditos por tanto guacamole, se acercaron a Frida para ser felicitados por su trabajo.
Ella puso una mano sobre sus cabezas respectivamente y empezó a rascarlas con fuerza, ellos encantados movieron su patita trasera con alegría.
Manny sonrió ante eso, dulce pero ruda y ¿traviesa? Frida era mas para el de que pudiera imaginar.
Se acerco a ella y sus perros pasando una mano sobre sus hombros para comenzar el trayecto a casa.
- ¿sabes Frida? Creo que este es el inicio de algo muy bueno. – Frida se sorprendió un poco ante eso, pero al instante sonrió y paso su brazo por la cintura de Manny.
- Yo creo que tienes razón Manny. –
Y ambos, juntos con los perros jugueteando alrededor, se dirigieron hacia casa con la puesta de sol en vista.
FIN
Ok, ya está, años, siglos después ¡ya está!
No sé como salió, ustedes lectores súper extra pacientes lo dirán.
Yo por mi parte me hiper disculpo, y acepto de buena gana cualquier jalón de orejas, regaño, insulto que pueda venir.
Y lo dedico a:
XxpekeraritabonitaxX
Ghost Steve
Fridanikte
Misa Hatake
The Dreamer knight
Y a todos aquellos que me hayan tenido tanta paciencia como para leer esto ahora.
¿Tons que, me arriesgo a hacer un epilogo o lo dejo así?
