Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Dos

-.-

— Muy bien idiota— dije acercándome a él después de que el profesor nos había dejado solos para que empezáramos a prepararnos, había repartido los guiones y la mayoría ya estaban empezando a practicar su papel— tenemos que ir a la bodega y traer los materiales que podamos usar para el escenario— Andrew su mejor amigo, me miro y sonrió, pero yo no le regrese la sonrisa, no tenía nada contra él, por el contrario, nos llevábamos muy bien, además era el novio de Lita, pero en este momento no estaba de humor para nadie

— Bien, los dejo solos entonces, suerte con tu trabajo Darién— y sonriendo nerviosamente lo vi acercarse a mi amiga

— ¡Vaya Serena! Hoy viniste especialmente alegre— comento Darién con sarcasmo cuando estábamos en el pasillo cerca de la bodega, yo iba delante de él y con cara de querer matar a quien primero se me cruzara

— ¡Cállate! ¿Te parece poco? Con la mierda que tengo que aguantar todos los días, para encima agregarle tener que soportarte a ti también— él arqueo una ceja

— ¿De nuevo hay problemas en tu casa?— si, él muy maldito de alguna forma se había enterado de mis problemas personales y creo saber como lo hizo, a veces Lita y Mina eran muy fáciles de hacer hablar y si le agregamos el que Lita fuera novia de Andrew su mejor amigo, entonces Bingo, el caso estaba cerrado

— Eso no te importa, simplemente hagamos lo que tengamos que hacer y punto, mientras menos tenga que estar cerca de ti, mucho mejor para mi— sentí sus manos en mi cintura y como me acorralaba contra una pared, su rostro estaba tan cerca que me sonroje fuertemente, siempre lo hacía y no lo podía evitar, él por su parte parecía disfrutar siempre con esta situación

— Lastima, porque para mí mientras más cerca estoy de ti es mucho mejor— y justo cuando pensé que me iba a besar, me guiño un ojo para luego soltarme y seguir avanzando

— ¡Eres un maldito imbécil! ¿Te lo dije alguna vez?— comente disgustada

— Todos los días— dijo sonriendo— y me encanta verte enojada— yo lo fulmine con la mirada, el volvió a reír

Cuando llegamos a la bodega la puerta estaba entre abierta y se escuchaban ruidos dentro, ambos fruncimos el ceño, Darién miro por la puerta en silencio y luego se giro sonriendo.

— Vaya, parece que llegamos en un mal momento o al menos para ellos es un buen momento—

Yo abrí los ojos sorprendida y llevada de la curiosidad mire también por la puerta entre abierta, fue aun mas grande mi sorpresa al ver que eran nada más y nada menos que Esmeralda y Diamante, Esmeralda era la chica más popular del instituto y por ende la que lideraba el grupo "Anti-Tsukino" además de ser quien más acosaba a Darién y la mujer más insoportable que pudiera existir, aunque todo el mundo sabía lo perra que era, comprobarlo con mis ojos era realmente sorprendente. Por otro lado Diamante era quien más odiaba a Darién, pues antes de que él ingresara en el instituto Diamante era el más popular de todos, al parecer su orgullo se vio herido cuando todos dejaron de prestarle tanta atención a él para dársela a Darién. Incluso en una ocasión se llegaron a pelear, pues Diamante le exigía que abandonara la escuela y no sé cuantas barbaridades más, pero como siempre Darién había terminado siendo el ganador y le había dado una gran paliza a Diamante, desde entonces Diamante nunca más le dijo nada, pero era más que obvio su odio y rencor. Analizando bien las cosas Diamante y Esmeralda eran la pareja perfecta, ambos eran un par de egocéntricos presumidos.

Esmeralda estaba apoyada en la pared con la falda del uniforme levantada hasta la cintura, sus bragas en los tobillos y la blusa levantada, Diamante estaba tras ella con los pantalones igualmente en los tobillos, le agarraba los pechos y se los oprimía con fuerza mientras la penetraba también con demasiada fuerza, tanto así que Esmeralda se sacudía y gemía ante cada embestida, aunque parecía más que estuviera sufriendo que disfrutando. Los gemidos de Esmeralda eran peores que su risa, realmente ensordecedores e insoportables.

— Que puta eres Esmeralda— le decía Diamante mientras la penetraba cada vez más duro— ¿No te pudiste aguantar hasta que terminara mi práctica de esgrima? …Por tu culpa voy a llegar tarde— decía con dificultad

— No escuche ninguna queja… cuando te lo propuse— dijo ella también con dificultad— te pusiste duro inmediatamente— ya era suficiente para mí, no quería presenciar mas la desagradable escena, la verdad que viéndolos tener sexo me daba mucho asco

— ¿A dónde vas?— me pregunto Darién cuando empecé a caminar

— Al salón, ya vi y escuche suficiente, si me quedo aquí vomitare del asco, hablare con el profesor y le diré cualquier cosa, luego venimos por los materiales—

— ¿Te da asco el sexo?— me pregunto levantando una ceja

— Esas dos personas por separado ya me daban asco, viéndolas tener relaciones de esa forma tan obscena me da más asco aun, así que ni loca pienso quedarme a ver esa porquería— él sonrió

— Estoy de acuerdo contigo, pero no tenemos porque irnos, son ellos los que están rompiendo las reglas y quienes no deben estar ahí dentro revolcándose, y si nosotros necesitamos entrar lo haremos, que se jodan ellos, no nosotros— dijo tomando mi mano y entrando precipitadamente al lugar

El ruido de la puerta al abrirse completamente y golpear contra la pared hizo que ambos amantes se sorprendiera y se empezaran a vestir, Esmeralda con rapidez y Diamante con total tranquilidad.

— Siento dañarles el agradable momento, pero necesitamos un par de cosas que hay guardadas aquí, si lo desean pueden continuar cuando nos hayamos ido, por ahora van a tener que esperar— Darién sonreía con gracia, era obvio que estaba disfrutando mucho la escena

— ¡Darién!— exclamo Esmeralda— Esto no es lo que te imaginas… yo te puedo explicar… nosotros… nosotros…— dijo desesperada mientras se arreglaba la ropa como podía, Diamante por su parte frunció el ceño hacia él, tiro al suelo lo que parecía ser un preservativo y se subió los pantalones con mucha lentitud, Darién levanto una ceja

— Primero que todo Esmeralda, no tienes porque darme ninguna explicación, tú no eres nada mío, así que eres libres de hacer lo que quieras con quien quieras y segundo, disculpa mi ignorancia y que te pregunte, pero si no es lo que yo imagino ¿Entonces qué es? Porque hasta lo que yo sé y lo que vi, estabas teniendo sexo como una zorra hace un momento, pero perdona si tengo un mal concepto de lo que son las relaciones sexuales— ella se sonrojo

— Acéptalo Esmeralda, no hay forma de negar que te estaba penetrando como la puta que eres— comento Diamante de manera bastante fina— si después quieres terminar lo que empezamos, búscame, siempre has sido un buen polvo y follar contigo es placentero— y pasando como si nada frente a nosotros se marcho

— Maldito bastardo— se quejo Esmeralda

— Perdona que te hayamos espantado a tu hombre de turno Esmeralda, cuando termínenos aquí puedes ocupar el lugar con otro si quieres, solo asegúrate de que nadie más los vea— volvió a hablar Darién de manera mordaz y esta vez me jalo más adentro del lugar donde estaba guardado lo que necesitábamos, Esmeralda sintiéndose derrotada por el momento soltó una maldición y luego guardo silencio y se fue, Darién soltó una risita cuando la vio marcharse

— Que malo eres— dije hipócritamente, pues estaba sintiendo satisfacción yo también por la anterior escena, Esmeralda me había hecho pasar momentos desagradables en el pasado, así que se merecía cada palabra y momento vergonzoso

— También lo estas disfrutando, así que no puedes quejarte—

— No me estoy quejando, por el contrario me encanto ver su rostro de sorpresa cuando te vio, justo el hombre al que ella mas acosa y del que esta tan supuestamente enamorada la ve teniendo sexo con otro, menos mal que no me fui o me hubiera perdido su cara, pero ahora veo porque no has aceptado su tan sincero y puro amor, realmente es una perra— él frunció el ceño

— ¿Y qué esperabas? Ni loco toco a una mujer que se ha acostado casi con el instituto completo—

— ¿De verdad?— pregunte intencionalmente dudosa, siempre había querido saber si era cierto

— ¿Por qué lo dudas?— su ceño de nuevo se frunció

— Veras Chiba, aunque a Esmeralda no le creo nada de lo que me diga ni aunque tuviera un Cristo sagrado en su mano, tiene encantos suficientes para seducir a un hombre y tu eres uno— explique yo simplemente

— ¿Eso que tiene que ver?— volvió a comentar molesto

— Bueno, hace tiempo que me dijo que habían estado juntos, ella y tu— aclare— creo que tuve que escucharla como media hora describiéndome como había sido su maravilloso encuentro y las muchas cosas que ella te había hecho, y como te dije, ella tiene su fama gracias a sus encantos— dije molesta al recordar como Esmeralda me había seguido casi hasta mi casa solo para contármelo, Darién me tomo de la cintura, me acorralo entre sus brazos y me miro a los ojos muy serio

— Escúchame bien Serena, nunca, pero nunca he tocado a Esmeralda, ni siquiera un beso, y planeo no hacerlo jamás, así que no le creas ni la mínima palabra que te diga sobre mí, todo es mentira— seguía muy serio y estaba empezando a ponerme nerviosa la posición en la que estábamos

— Calma Chiba, en realidad yo no le creo, pero de todos modos no tienes porque darme explicaciones, si te acuestas o no con ella no es mi problema— dije molesta

— ¿De verdad? ¿No te importa ni un poco?— me dijo con expresión fingidamente ofendida

— ¿Por qué debería importarme lo que un arrogante como tu pudiera hacer?—

— Porque te gusto— dijo demasiado cerca de mi rostro mientras reía jocoso, mi corazón se acelero

— No seas iluso, no eres el ombligo del mundo, no todo gira en torno a ti ¿Sabes?— dije algo nerviosa

— Aunque te lo niegues a ti misma yo se que sientes algo por mi— dijo sonriendo de nuevo— y me gusta eso, me gusta que no me lo pongas fácil, que me lo hagas difícil, es mayor la recompensa cuando algo te cuesta conseguirlo—

— No hables de mí como si fuera un objeto— comente disgustada

— Ni en sueños podrías ser un objeto Serena, me gustas demasiado, eso ya lo sabes, es solo que eres difícil de amar— yo me sonroje un poco, siempre lo hacía cuando él llegaba a ese tema

— Solamente estas obsesionado porque he sido la única que te ha rechazado, en realidad no sientes nada por mi— le acuse

— No sabes lo muy equivocada que estas, no te imaginas lo mucho que me gustas Serena, cada vez que te veo me muero por acercarme y estrecharte entre mis brazos para besarte como realmente quiero— dijo mientras apretaba su agarre, mi corazón latía como loco

— No digas tonterías, además haces eso todos los malditos días, todos los días me besas— le acuse de nuevo

— No como en verdad quiero, y he sido paciente, pero sé que cuando lo haga te va a gustar, te gustara demasiado, ya una vez me correspondiste, se que lo harás otra vez—

— ¡Solo estaba sorprendida!— dije realmente roja ante el recuerdo— Me tomaste por sorpresa y no pude reaccionar a tiempo, ¡eso es todo!— él sonto una pequeña carcajada

— Por eso respondiste como lo hiciste, porque no pensaste, simplemente te dejaste llevar, y deberías hacer eso siempre— dijo inclinándose un poco hacia mi

— ¡Suéltame!— dije empezando a entrar en pánico, no quería que me besara en este momento, no sé si podría rechazarlo

— ¿Por qué simplemente no aceptas estar conmigo aunque sea una vez? Dame al menos un día y te juro que no te vas a arrepentir que estemos juntos—

— ¿Para ti todo es sexo? Ni loca me acuesto contigo— él sonrió con gracia

— No estoy hablando de sexo Serena— yo me sonroje— solo quiero que me des un día para salir juntos, no me quiero acostar contigo, o mejor dicho si quiero ¿Cómo no podría querer? Pero quiero decir que no es solo eso lo que busco— yo lo empuje y él me soltó mientras reía

— ¡Basta de esta conversación absurda! Vinimos por algo en especial, así que busca las cosas y nos vamos— trate de componer un poco mi semblante

— Como quieras— dijo levantando sus manos al aire— pero quiero que te quede algo bien claro— yo lo mire a los ojos— nunca me he acostado con Esmeralda ni con nadie del instituto, ya te dije que la única que me interesa eres tú, quiero que eso lo entiendas bien— decía la verdad, su mirada me decía la verdad

— Y ya te dije que no me importa— sentencie y esquivando su mirada empecé a buscar lo que necesitábamos, él no dijo nada mas mientras estuvimos en la bodega, cuando encontramos lo que necesitábamos nos fuimos al salón y cada uno se fue a un punto alejado del otro, hice todo lo posible por no mirarlo durante el resto del día