Suicidio, no lo intentes
Helena (P.O.V.)
No sé cómo llegue aquí, como tome con tanta sencillez esta decisión tan importante que cambiaría mi vida... O mi muerte. No es que deseara morir, pero tampoco quería sufrir, puesto a que el dolor es algo que ya había pasado por mi vida, esa espantosa etapa de la soledad y nostalgia, tal vez esa es la razón por la que llegue a mi decisión. Quitarme la vida sería lo mejor para todos, no solo para mi sino para todos los individuos que estaban involucrados en mi vida, mis compañeros de cuarto no se tendrían que preocupar por ocultarme del gobierno, Blaine no tendría que preocuparse de mis problemas invadiendo su vida, todo sería más sencillo si solo desapareciera de la fas de la tierra, nadie lo notaria, a nadie le importaría, después de todo ya no tenía futuro, nunca fui a la escuela, no tengo trabajo alguno, mi casa es horrible, no tengo amigos... Bueno tengo a Blaine y a Kurt pero no, nada va a cambiar mi decisión, esto es definitivo.
Me la pase todo el día pensando cual iba a ser mi método para suicidarme, pensé en lanzarme desde uno de los numerosos edificios de la hermosa ciudad en la que vivo, Nueva York, pero no quería formar escándalo en las noticias, ¡Oh Dios mío! Ya me podía imaginar los titulares: "Menor de edad se escapa de orfanato y se comete suicidio", así que eso estaba descartado de; pensé en contarme las venas pero no quería sangrar por todas partes, así que eso también estaba eliminado de mis posibles formas de suicidio. Pero después de todo llegué a una conclusión, iba a tragar veinticinco pastillas de Valium, lo suficiente como para quedar dormida de por vida.
Me encerré en el baño y tranque la puerta para asegurarme de que nadie entrara y me hiciera cambiar de opinión, agarre el frasco de pastillas y las puse todas en mi mano, no lo pensé dos veces sabía lo que quería, pero en vez de tragármelas todas de una vez, decidí hacer mi muerte lenta, me trague la primera pastilla de Valium y luego la segunda y así sucesivamente iba preparando mi cuerpo para la muerte, pero de pronto algo invadió mi mente, no sabía cómo definirlo, si era un pensamiento o un recuerdo, pero era muy hermoso, era algo llamado amor, y no me refiero a la forma romántica de la famosa palabra amor, me refiero a la forma amistosa de amor, mis ojos podían presenciar una niña y un niño sentados, la niña era definitivamente menor que el niño, podía ver como la pequeña ponía su delicada cabeza en el hombro del niño, el pequeño solo le susurraba las más dulces palabras, palabras me parecían conocidas, eran una promesa, una promesa de protección y amor, nunca había visto algo tan hermoso y sincero como esa imagen que no se salía de mi mente, pero al regresar a la realidad vi como inconscientemente me había tragado toda las pastillas, podía sentir un dolor en mi estómago, ese dolor era lo que marcaba el comienzo lento de mi muerte.
Ya habían pasado diez minutos y nada, decidí entretenerme realizando alguna actividad, me acerque a una mesa donde se encontraba un calendario, no sé porque pero quería saber la fecha de mi muerte, cuando vi el día descubrí algo que cambio todo, hoy le entregarían a Blaine los resultados de las prueba de ADN que hice el mes pasado, ¡qué pensaría Blaine si se da cuenta que no me presenté a la clínica! Ahora las cosas empeoraron porque si por alguna razón de Dios las pruebas salían positivas, Blaine no solo iba a tener una amiga muerta, sino a una hermana muerta.
"¡Qué he hecho!" me grité a mí misma. Supe que era muy tarde para lamentarse cuando mis ojos se empezaron a cerrar involuntariamente.
Blaine (P.O.V.)
Desperté a las siete de la mañana, lo primero que note fue la delicada mano de Kurt agarrando la mía, la sensación que sentía era indescriptible. Kurt abrió sus preciosos ojos y me miró directamente, el movió su mano de la mía y la puso en mi mejilla derecha, su pulgar se movía de arriba hacia abajo, esta sensación solo me provoco una gran sonrisa.
"Hermoso" dijo Kurt cerrando los ojos "eres hermoso"
Quería responderle a Kurt pero tardaría demasiado en contarle lo perfecto que eran sus ojos, su sonrisa, su suave cabello, su tierna piel, todo Kurt Hummel era una exquisita pieza se arte y yo era el suertudo que la podía apreciar todos los días.
Me acerque y plante un dulce y tierno beso en los labios de mi amante, Kurt respondió inmediatamente partiendo sus labios, de repente el beso se convirtió en un beso ardiente y apasionante, eventualmente rompimos el beso para respirar.
"Te amo" le dije con mis más sinceras palabras.
"Yo también te amo" dijo mi hermoso novio casi si aire.
Volví a acercarme a Kurt, pero en vez de besar sus labios empecé a atacar su cuello con dulces besos, Kurt rio por la sensación que mis labios provocaban, no hay nada más tierno que la risa de Kurt.
"Estoy feliz" le dije con una sincera sonrisa.
"¿Por qué tan feliz Blaine?"
"Hoy salen las pruebas y tengo un buen presentimiento" le di un beso el su mejilla izquierda "solo hay algo que me preocupa"
"¿Qué cosa?" dijo Kurt preocupadamente.
"Tengo miedo de que no se presente a la clínica"
"Estoy seguro de que Helena ira" Kurt sonrió nuevamente "yo sé que ella está tan emocionada y asustada como tú lo estás"
"Debería empezar a vestirme" le dije al hermoso chico de piel de porcelana "no quiero llegar tarde".
El solo asintió en respuesta y cerró sus preciosos ojos. Cuando se durmió otra vez, fue cuando decidí marcharme.
Shawn (P.O.V)
Estaba entrando a mi habitación, el cual comparto con Helena, una dulce chica que tuvo la mala suerte de escaparse del orfanato, caminé hasta la puerta y la abrí lentamente, me sorprendí al ver a Helena tirada en el suelo con dificultades para respirar. En el momento en que la vi no sabía qué hacer, simplemente corrí a donde ella y la agarré la mano, Helena me miró con una cara que suplicaba ayuda, así que hice lo que me parecía lógico, llame al 911. Las ambulancias llegaron más tarde, se llevaron a Helena y a mí, claro después de que dije que era su primo, una completa mentira, pero no iba a dejarla sola en un momento tan difícil, después de todo no tiene familia, o eso pensé.
"¿Ella va estar bien?" le pregunte a el doctor o paramédico o lo que fuera.
"Tú nos llamaste en el momento correcto" dijo el señor que estaba atendiendo a Helena "si no fuera por ti ya esta niña sería historia pasada"
No me gustan lo cumplidos, no me gusta tener una sensación de satisfacción, así que solo sonreí, era la sonrisa más triste de todas, porque mi amiga estaba al borde de la muerta, no podía estar feliz.
Al llegar al hospital pusieron a Helena en la sala de emergencia y me ordenaron que esperara en la sala de espera, pero los nervios me estaban matando, no podía ni pensar correctamente, ¿Qué se supone que debería hacer?, esperar o irme o llamar a alguien, simplemente no lo sabía. No sabía cómo podía ayudar.
Blaine (P.O.V)
La clínica estaba vacía, no había rastro de Helena, pero mi turno ya había llegado así que era ahora o nunca, iba a leer esos resultados con o sin ella.
La secretaria me entregó los papeles en una carpeta, no sabía cuándo iba a ser el momento indicado para abrirlos, decidí esperar, esto era demasiado importante. Tengo que admitir que estaba realmente nervioso, todo tenía su lado positivo y negativo, tenía miedo, pero también sentía emoción, para ser honesto no puedo describir como me sentía, solo sabía que era ahora o nunca, era tiempo de enfrentar la realidad. Abrí lentamente el folder y saque las hojas de ahí, mis manos sudaban como una tormenta de lluvia, leí el primer párrafo el cual no me intereso y luego vi los resultados, trague mi propia saliva antes de leerlo, una sola lágrima cayó por mi mejilla, ya veía las cosas más claras, ya veía la mentira en la que había estado atrapado, todo era diferente, todo iba a ser incómodo, pero puede que las cosa resultaran bien, después de todo estoy bastante positivo.
*RING*
Mi celular empezó a sonar, lo contesté, tengo que decir que estuve muy sorprendido con la voz femenina que me hablaba, no la podía reconocer bien.
"¿Blaine Anderson?, Le hablamos del hospital" dijo suavemente la mujer.
"Si, ese soy yo" le afirmé a la mujer "¿le puedo ayudar en algo?"
"Hay una chica que se llama Helena y dice que usted la conoce"
"Si, se quién es" esto no podía ser bueno.
"Temo comunicarle que ella está en la sala de urgencias" mi corazón por un momento paro de latir "Por favor venga lo más pronto posible" la línea se cortó.
"Helena"
Helena (P.O.V)
Mis ojos se abrieron lentamente, apenas pude reconocer algunos elementos de la habitación, había una cosa que estaba pegada a mi boca, algunos utensilios de hospital y una cara conocida que me miraba con compasión y ternura, era Shawn, veintidós años, hermosos ojos de color azul marino, cabello castaño, una sonrisa que podría curar cáncer, era el sueño de toda chica, ¿pero qué hacía el aquí?, no recuerdo que alguna vez hubiéramos hecho contacto, era algo raro porque vivíamos juntos pero la verdad es que yo no me hablo mucho con mis compañeros de cuarto.
"¡Despertaste!" dijo emocionadamente "¿Cómo te sientes?"
"Me sentiría mejor si me quitaran esta cosa de la cara"
"Déjame llamar a una enfermera"
La enfermera vino y removió el aparato de mi boca, ya podía respirar bien, lo que me hacía sentir mejor.
"Tienes una visita" dijo la señora vestida de blanco.
Por la puerta vi a Blaine, no es que no me emocionara que él me viniera a visitar, pero no quería enfrentar a Blaine en este momento, no en un hospital. Lo peor era que Shawn salió de la sala para darnos un poco de privacidad.
"Bwaine" dije sin saber que decir, Blaine solo me dio una pequeña sonrisa al notar mi error en la pronunciación de su nombre.
"¿Cómo te sientes?" el dulce chico me pregunto.
"Podría estar mejor" dije tristemente, había cometido un grave error que casi me lleva a la muerte, como no estar triste. Pero Blaine estaba siendo fuerte, él estaba tratando de hacerme sonreír, me di cuenta de esto cuando me miró con una sonrisa hermosa y pura, y no me pude resistir así que le respondí con una sonrisa "¿Por qué no estas molesto conmigo?"
"No puedo estar molesto contigo"
"¿Por qué es eso?"
"Porque ya tengo los resultados de las pruebas y creo que mereces saberlos" "¿Quieres saberlos?" yo solo asentí.
Blaine me dio los papeles y empecé a leer pero no entendía nada, lo mire con una cara que pedía ayuda, de laguna manera Blaine entendió y se sentó en el borde de mi cama. Señalo la primera línea y lo que me dijo causo un gran impacto en mí.
"Esto dice que las pruebas salieron positivas" Blaine y yo teníamos los ojos llenos de lágrimas "Tu eres mi hermana"
Lleve mi cabeza a mis manos y empecé a llorar, no me importaba saber que las enfermeras estaban en la habitación, lo único que importaba era que Blaine Anderson era mi hermano y que yo estaba orgullosa de llamarme Helena… Helena Anderson.
"¡Oh Blaine!" dije entre mi llanto "No sé por qué lo hice, tal vez era porque no quería lidiar con las consecuencias de las cosas pero ahora solo tengo más problemas en mi vida y no sé qué hacer, lo siento mucho, lo siento"
Blaine me miraba con compasión y amor, él sabía lo que estaba sintiendo, era como si tuviéramos una conexión especial y única.
"Te amo" dijo Blaine "con todos tus defectos y errores, te amo" me besó dulcemente la frente, era como si él supiera que eso me haría sentir mejor "no vas a resolver esto sola, yo te ayudare en cada paso hasta que te sientas mejor, cuando salgas de aquí iras a vivir con Kurt y conmigo" trate de abrir mi boca para quejarme pero Blaine me calló "no te voy a abandonar otra vez, te lo prometo"
De repente alguien abrió la puerta, era Kurt, su cara se veía preocupada pero tranquila, él se acercó a mí y me dio un abrazo fuerte, esto me hizo sentir protegida, pude sentir como una lágrima corría por su suave piel de porcelana, este era el hombre que mi hermano amaba, y esto me hacía feliz, Blaine había encontrado a una persona que no solo lo ama incondicionalmente sino que realmente le importa sus sentimientos, así que si Blaine es feliz, porque yo no.
Por primera vez sentí felicidad, tenía dos personas que me amaban y todo estaba bien, pero como todas las cosas, esto no podía durar mucho
