Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Nueve

-.-

Llegamos realmente rápido con la moto de Darién, en menos de diez minutos ya estaba entregándole el casco y despidiéndome de él.

— Gracias por todo Darién, la pase muy bien— dije abrazándolo como despedida

— Yo igual, gracias a ti por aceptar salir conmigo—

— Si quieres otro día lo repetimos, pero por ahora será mejor que entre de una vez— él asintió

— Si necesitas cualquier cosa, solo llámame ¿Si?— dijo preocupado

— Claro… ve con cuidado— él se acerco y me dio un beso en la mejilla como ahora era su costumbre, luego se puso el casco y arrancando la moto a toda velocidad se perdió de mi vista, dando un fuerte suspiro entre en la casa

— ¡¿Con quién demonios estabas Serena?— grito mi madre en cuanto cerré la puerta de la casa, yo la mire extrañada

— ¿Perdón?— pregunte sin entender nada

— Llevas todo el día fuera y encima te trae un chico en moto, ¿Qué estaban haciendo?— continuo reclamando, pude ver que mi padre estaba sentado en el sofá ignorando la escena olímpicamente, Sammy estaba sentado a su lado y miraba a mi madre con sorpresa

— ¡Nada!— exclame

— No digas mentiras, ¿No será que te andas acostando con él? ¿Por eso pasas todo el día afuera, por qué te acuestas con los chicos?— Yo me puse furiosa

— ¡¿Con que derecho te atreves a juzgarme? ¡Tú ni siquiera me conoces para decir esas cosas! ¡No sabes nada de mí!— Grite encolerizada— ¡Hasta hace solo unas horas yo no existía para ti! ¿Y ahora vienes haciéndome reclamos absurdos cuando nunca has estado pendiente de mi vida? ¿Qué te pasa?—

— ¡Tengo todo el derecho del mundo, soy tu madre!— yo estaba totalmente sorprendida, no sé qué demonios le pasaba

— ¿Y recién ahora lo recuerdas? ¡No seas hipócrita!— mi madre me dio una cachetada

— ¡Respétame Serena!— exclamo cada vez mas enojada

— El respeto se gana, no se exige— le dije seria, ella me miro furiosa mientras levantaba de nuevo su mano para golpearme

— ¡Déjala!— grito Sammy mientras se interponía entre mi madre y yo— ¡Ella tiene razón! No tienes derecho a pegarle, no sabes nada de ella— me defendió

— ¡¿Qué? ¿Tú también?— exclamo ella con el ceño fruncido

— Sammy, no te metas por favor— le pedí a mi hermano mientras lo tomaba de los hombros, lo que menos quería es que él terminara metido en todo esto y mi madre también lo golpeara

— ¡Pero hermana!— se quejo, yo lo mire para que se callara, él me hizo caso y guardo silencio, pero no se aparto de mi lado

— ¡No te metas Sammy!— exclamo ella de nuevo— estoy hablando con tu hermana, así que explícame ahora mismo Serena con quien estabas y que estaban haciendo, vine buscándote para algo y no estabas, no tenía la menor idea de a donde fuiste— eso era porque nunca estaba pendiente de nosotros

— Mira mamá, no sé qué demonios está pasando, pero hace años que a ustedes lo último que les interesa es nuestra vida, nunca les importó nada, nunca me preguntaron porque llegaba tarde, ni porque estaba cada vez menos en casa, ni mucho menos con quien salía y a donde iba, así que no entiendo porque este cambio repentino, yo tengo derecho a salir con quien quiera y si me estoy acostando o no con alguien, ¿No te parece que es demasiado tarde para preguntar? Puedo estarlo haciendo desde hace años y ustedes ni enterados— mi madre de nuevo se acerco a mí con intenciones de golpearme, pero Sammy se paro de manera protectora frente a mí, así que ella desistió

— Mas te vale que no lo estés haciendo, si llegas a embarazarte te largas de esta casa, no tengo porque hacerme cargo de tus irresponsabilidades—

— Gracias mamá, me encanta saber lo mucho que me apoyas, pero no te preocupes, yo nunca pensé contar con tu ayuda para nada, desde hace tiempo que sé que estoy sola en todo— dije sintiéndome verdaderamente mal por sus palabras, ella estaba a punto de hablar pero mi padre la interrumpió

— ¿Puedes dejar de hacer esta escena de la madre preocupada Ikuko? Sabes perfectamente bien que no lo eres, nunca le hemos preguntado a Serena a donde va ni con quien, así que deja ya el teatro— comento mi padre con semblante fastidiado, por lo menos alguien reconoció la falta de intereses sobre nosotros, aunque por lo visto igual no le importaba nada

— Entonces vas a ser tú el que se haga cargo de ella si se embaraza, aunque dudo que lo hagas, no sirves para nada, eres un inútil— comento mirándolo disgustada

— No te hagas la madre preocupada ahora por Dios, te ves tan hipócrita, deja que haga lo que se le dé la gana, ya está bastante grande para saber las consecuencias de sus actos, además la única inútil aquí eres tú—

— Sigues siendo un irresponsable— exclame colérica

— ¡¿Podrían parar?— grite empezando a irritarme, ahora yo sería la nueva escusa para discutir— ¿Para esto nos llamaron? ¿Para verlos discutir?— mi padre le dio la espalda a mi madre ignorándola

— En realidad queríamos hablarles de algo importante— empezó Kenji— después de mucho tiempo de hablarlo, su madre y yo hemos decidido divorciarnos— yo realmente no me sorprendí con la noticia, casi salto de la alegría por ello, era lo mejor, tanto para ellos como para nosotros, por fin habría paz— hoy mismo hemos tramitado la petición de divorcio, y al ambos estar de acuerdo no tardara mucho en aprobarse, en dos semanas me mudare a casa de mis padres momentáneamente— informo

— Serena, tú te quedaras conmigo y Sammy se mudara con su padre— informo como si nada

— ¡¿Qué?— exclamamos mi hermano y yo, yo la mire por un par de segundos

— ¿Por qué?— pregunte angustiada

— Porque así lo decidimos— explico ella

— ¿Y es que nuestra opinión no cuenta?— chillo mi hermano— yo no me quiero separar de mi hermana— él corazón se me partió al verlo llorar

— ¿Por qué no nos podemos quedar juntos?— pregunte tragando el nudo en mi garganta— ¿Por qué tienen que separarnos?—

— Porque tu padre también debe hacerse cargo de uno de ustedes, yo no tengo porque hacerme cargo sola de los dos—

— ¿Eso somos para ti? ¿Una carga? ¿Dejas que tu hijo se vaya de tu lado solo porque consideras que tu esposo también debe llevar una carga igual que tú? ¿Para qué demonios tuvieron hijos si no se iban a hacer cargo de ellos y se los iban a pasar el uno al otro como si estorbaran?— mi madre esquivo mi mirada

— En realidad yo había pensado hablar con el juez a cargo del divorcio para que nos diga lo mejor que hacer— hablo mi padre tratando de arreglarlo

— Un extraño no puede saber lo que es mejor para sus hijos, si ustedes mismos no tienen ni idea, entonces alguien que no nos conoce tampoco puede tenerla, es a Sammy y a mí a quienes deben preguntarnos, solo nosotros les diremos lo que es mejor—

— Tú nunca podrías entender la situación en la que estamos— dijo haciéndose la herida

— No mamá, la verdad es que nunca podría, yo nunca descuidaría a mis propios hijos por estúpidas discusiones, y nunca los consideraría una carga, jamás permitiría que se separen solo por mi propio egoísmo— ella no me miraba— ni siquiera entiendo porque nos consideras una carga cuando hace años que no te preocupas por nosotros, nunca nos prestas atención, ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a una reunión familiar en la escuela de Sammy? ¿Cuándo fue la última vez que miraste sus notas? ¿Qué cuidaste de él cuando estaba enfermo? ¿O que mínimo le preguntaste como estaba?— de nuevo ni me miro ni respondió— ¿Vez? para que nos piensan separar si igual nosotros nos la arreglamos por nuestra cuenta, déjenlo que se quede, yo puedo hacerme cargo de él, vengo haciéndolo todos estos años ¿Y saben qué? Nunca podría arrepentirme, porque amo a mi hermano y daría mi vida por él, es más, ni siquiera necesitamos de su presencia, si quieren dejarnos solos, háganlo, estamos solos desde hace mucho tiempo ya, no notaríamos la diferencia, pero por lo menos permítannos seguir juntos—

Ellos guardaron silencio y miraron en cualquier dirección menos en la nuestra, mi hermano los miro por un segundo y luego salió corriendo hacia su habitación para cerrarla de un portazo. Ellos ni siquiera trataron de detenerlo y hablar con él, simplemente dejaron que se fuera.

— Esta bien Serena, pueden quedarse aquí los dos— dijo mi madre simplemente, yo los mire con resentimiento

— Gracias por su grandiosa generosidad— dije con sarcasmo— si a Sammy se le llega a crear algún trauma por esto, solo ustedes serán los culpables— y sin decir ni una sola palabra más subí las escalaras y toque la puerta del cuarto de mi hermano— Sammy soy yo, ábreme por favor— inmediatamente la puerta se abrió, cuando di un paso dentro mi hermano se lanzo llorando a mis brazos, yo cerré la puerta como pude y lo abrace

— No me quiero ir Serena, no quiero que nos separen— decía como podía, pues se estaba ahogando en llanto

— No lo harán Sammy, acaban de decirme que podemos quedarnos juntos— dije tratando de animar un poco mi voz para que se calmara y separándolo de mi lado para mirarlo a los ojos

— ¿De verdad?— me pregunto limpiándose las lágrimas, yo asentí, él de nuevo me abrazo ahora aliviado

— Gracias por defenderme hace un rato— le agradecí, él sonrío

— Eres mi hermana Serena, es mi deber hacerlo, además estaba siendo demasiado injusta contigo— yo de nuevo lo abrase y le bese la mejilla

— La verdad es que ya no me importa lo que ellos piensen de mí, solo me importa lo que tú puedas creer—

— Yo creo que eres la mejor hermana del mundo y si eres novia de ese chico, entonces yo te apoyo— yo sonreí— no importa lo que pase, yo siempre te voy a apoyar en todo— yo lo abrace fuertemente

— Y sabes que lo mismo pasa conmigo, sabes que puedes contar siempre conmigo hermano— él sonrío, en ese momento de nuevo se escucho la discusión de mis padres, de nuevo estaban peleando

— Serena ¿Puedo ir a dormir a casa de mi amiga? No me quiero quedar a escucharlos— pregunto dudoso

— Claro que puedes Sammy, siempre y cuando a tu amiga y a su familia no les moleste entonces puedes hacerlo—

— Su madre me ha dicho que soy bienvenido cuando quiera, incluso me dijo que si algún día querías quedarte con nosotros podrías hacerlo— yo sonreí— ¿Quieres venir? Así no te quedas a escucharlos tú también—

— No te preocupes Sammy iré a casa de alguna de las chicas, yo tampoco pienso quedarme aquí—

— Entonces armare un pequeño equipaje—

— Al menos dame el número de la madre de tu amiga, me gustaría hablar con ella— mi hermano asintió y buscando su celular marco el numero

Yo hable con ella y le explique un poco la situación, ella acepto gustosa que Sammy se quedara con ellas lo que quedaba del fin de semana, e incluso me invito a su casa pero negué la oferta, después de hablar con ella le ayude a mi hermano a hacer una pequeña maleta con sus cosas personales y lo acompañe hasta la casa de su amiga, cuando bajamos a la sala nuestros padres ni nos notaron, estaban tan concentrados discutiendo que no nos vieron, y era mejor así.