Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Trece

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El ruido de una puerta cerrarse me despertó, sintiéndome un poco desorientada mire mi mesita de noche y pude ver que eran las ocho y media de la noche, lo más seguro es que mi madre ya había llegado. ¡Un momento! ¿Mi madre? ¡Oh mierda!

— ¡Darién, Darién!— empecé a moverlo desesperada

— ¡¿Qué pasa?— pregunto abriendo los ojos asustado

— ¡Shh!— lo silencie pues había hablado muy fuerte— ¡Nos quedamos dormidos! Son más de las ocho y mi madre acaba de llegar—

— ¡Mierda!— exclamo bajito

— Tienes que irte— dije mientras me levantaba y empezaba a buscar mi ropa en la oscuridad, él imito mis movimientos

— ¿Y cómo demonios voy a hacerlo sin que me vean?— pregunto preocupado

— Salta por la ventana—

— ¿Qué? ¡Estás loca! ¡Estamos en un segundo piso, me puedo romper el cuello!— comento nervioso mientras se terminaba de vestir

— Si no saltas será mi madre quien te lo rompa, y después seguirá conmigo, además no es tan difícil, yo ya lo he hecho ¿Dónde quedo el Darién rebelde que sabe artes marciales?— comente empezando a frustrarme— además del balcón puedes acceder al techo donde mi padre guarda el auto y de ahí es más fácil saltar hasta abajo—

— ¡Oh mierda!— exclamo de repente

— ¿Qué paso?—

— Mi mochila y mi celular quedaron en la sala— dijo nervioso

— Ahora si estamos completamente jodidos— dije mientras lo empujaba al balcón— ¡Ya se!, le diré que me confundí y traje la mochila de un compañero ¿Al menos tienes contigo las llaves del departamento?— él asintió y luego se fijo en el camino que debería tomar para saltar— Bien, te llevare la mochila mañana— Darién tomo mis mejillas y me dio un beso, yo le pedí que me esperara, entre un segundo y volví a salir— toma mi celular, te mandare un mensaje y te diré como resulto todo al final— él se lo metió en el bolsillo

— Nunca imagine que podría llegar a estar en esta situación— dijo sonriendo ahora en son de broma, yo también sonreí

— Ni yo, pero si todo sale bien, recuérdame tratar de evitar que se repita— él asintió y dándome otro beso se preparo para saltar

— Nos vemos mañana, mándame un mensaje y dime a qué hora podemos vernos— y saltando tal cual le explique pudo llegar sano y salvo al suelo, y despidiéndose con la mano, se fue, solté un suspiro de alivio, aunque el alivio se fue al recordar la mochila y el celular

Entre en mi habitación y encendiendo la luz ordene un poco la cama, aunque diría que me había quedado dormida si preguntaban, igual no quería que se viera tan desordenada la cama, me arregle igualmente el uniforme pues no había tenido tiempo de cambiarme de ropa, y salí de mi habitación con la prioridad de encontrar la mochila de Darién antes que mi madre.

Escuche de nuevo la puerta principal y pensé que tal vez mi padre ya había llegado, en verdad estaba jodida, ahora también debía evitar que mi papá la viera, pero para mí tranquilidad era Sammy quien ya venía subiendo las escaleras, mi madre estaba en la cocina, así que sin perder tiempo y aun en las escaleras recorrí la sala con la mirada pero no veía por ningún lado la mochila de Darién, tendría que darme prisa antes de que mi madre la viera.

— ¿Buscas esto hermanita?— comento Sammy en voz baja mientras sostenía el celular y la mochila de Darién en sus manos, yo inmediatamente me sonroje

— Yo… Sammy, veras…— él rio y tomándome del brazo me jalo hasta mi habitación y me entrego las cosas

— No me des explicaciones hermana, pero para la próxima trata de ser más discreta y menos descuidada, tu novio puede partirse el cuello si sigue saltando desde el balcón— de nuevo me sonroje

— ¿Cómo lo supiste?— pregunte verdaderamente avergonzada

— Estaba llegando cuando lo vi saltar, así que cuando entre imagine que esas cosas eran suyas, por eso las tome antes de que mamá las viera— yo lo abrace súper feliz

— Gracias Sammy, te debo la vida, si mamá se hubiera dado cuenta que Darién estuvo aquí me mata—

— Ten más cuidado hermana, de verdad que a mí no me importa que tú estés haciendo estas cosas, ya eres una chica grande e imagino que eso hacen los chicos cuando crecen, pero trata que mamá en especial no se entere, no sé que tiene ahora pero me ha estado preguntando mucho sobre ti, quiere saber si estas saliendo con alguien y desde cuando, yo no le he dicho nada, pero imagino que no le agradara mucho si encuentra a tu novio en tu cuarto— dijo serio, mi hermano en serio había madurado mucho para su edad

— Te prometo que no volverá a pasar, no volveré a traer a Darién a casa—

— Yo ya te dije que no quiero meterme, pero ¿No te parece que es mejor que le tu novio a nuestros padres?—

— La verdad es que había pensado en eso, pero me da miedo que mamá no me deje verlo después—

— ¿Y qué importa? Después de todo hace mucho tiempo que nosotros nos hemos tenido que arreglar solos, si tú cumples con hacerlo por las buenas, y ella se niega, entonces que se joda—

— ¡Sammy!—

— Serena, desde hace mucho tiempo que tú has estado dedicándome tu tiempo a mí, siempre has estado pendiente de mi y no has pensado en ti misma, nunca habías tenido novio, y yo creo que ahora que por fin tienes uno y te dedicas más tiempo, debe importarte nada lo que nuestros padres digan, para mí, mi mamá eres tú, tu eres la que ha estado conmigo cuando he estado enfermo, la que asiste a las reuniones de la escuela, quien me lleva a natación, siempre has estado pendiente de que me encuentre bien ante las discusiones de mis padres, por eso yo estudio mucho y me saco las mejores notas, para que te sientas orgullosa de mi— dijo seriamente, y yo que pensaba que era por nuestros padres— porque no quiero que te preocupes más, yo estoy bien hermana, tienes que dejar de pensar que me afecta el problema de nuestros padres, porque en realidad ya no me importa lo que ellos piensen, por eso yo te apoyare en todo, y si tu eres feliz con ese tal Darién y si estar con él de verdad te gusta, entonces nuestros padres no importan, pero al menos es lo correcto que traigas a tu novio a casa y que hagas todo como debe ser, si después mamá se pone irracional, entonces ahí si ignórala completamente—

— ¿Cuándo maduraste tanto hermano?— le pregunte sonriendo, el simplemente se encogió de hombros— Esta bien, lo pensare y hablare con Darién y le propondré lo que me has dicho— Sammy sonrió, después escuchamos que nuestra madre gritaba que la comida estaba lista, bajamos a comer y luego cada uno se fue a su habitación

Después de darme un baño y ponerme el pijama me senté frente al espejo, mientras peinaba mi cabello las palabras de Darién daban vueltas y vueltas en mi cabeza, ¿Qué era lo que podía ver en mis ojos que yo no le decía? Siempre había tratado de ser sincera con él y no le guardaba secretos, así que definitivamente no podía ser algo como eso. Me mire al espejo y vi lo mismo de siempre, no había nada diferente, me seguía viendo igual, aunque él había dicho explícitamente que viera mis ojos, así que tomando un espejo más chico preste total atención únicamente a mi mirada, las escenas de hace un rato mientras hacíamos el amor inundaron mi cabeza de repente, y sintiendo un calor inexplicable en el corazón vi la mirada de Darién reflejarse en el espejo.

¡Mis ojos expresaban lo mismo que él! Mi mirada era igual que la suya, era sumamente brillante y muy cálida, mis ojos tenían una luz inexplicable, se veían realmente vivos y estaba llena de… amor. ¡Era amor lo que había en mis ojos! Yo estaba enamorada de Darién, ¡lo amaba! Eso era lo que él veía que yo no le decía, él claramente veía mi amor por él y yo de estúpida no había podido notarlo. No sé cómo demonios pude haber estado tan ciega, había estado negándomelo todo este tiempo, pero en el fondo se que este sentimiento por él no es tan nuevo como parece, lo amo hace mucho tiempo y he sido una egoísta al no compartir mi amor con Darién.

Necesitaba hablar con él cuanto antes, decirle que por fin había abierto los ojos y me había dado cuenta de que estaba enamorada de él, que me moría de amor por él, que me dejara estar a su lado siempre porque solo con él me sentía feliz. Pero era muy tarde y no podría arriesgarme por segunda vez en el día, le había prometido a Sammy que tendría cuidado, así que esperaría hasta mañana, mañana sin falta se lo diría.

Ahora que lo pensaba, no le había mandado el mensaje a Darién, tome su celular y la curiosidad me gano al querer ver como había guardado mi número en su agenda, sonreí como una estúpida al ver que mi número estaba guardado bajo el nombre "La mujer que amo" muchos se sorprenderían al ver que una persona como Darién, que tiene un perfil de chico malo en el instituto pueda hacer este tipo de cosas tan románticas y sentimentales, otros incluso lo llamarían ridículo sensiblero, pero para mí, él era perfecto, eso me demostraba la verdadera persona que era Darién, yo podía ver a esa persona, los demás, solo se hacían una idea equivocada de él. De nuevo sonreí al pensar en lo que diría Darién cuando viera la forma en que yo lo tenía guardado a él, irónicamente su nombre aparecería en la pantalla como "El hombre que me ama", y aunque muchos siguieran pensando que era ridículamente exagerado, era verdad.

"Linda forma de guardar mi numero" no pude evitar decirlo en el primer mensaje, antes de cinco minutos ya tenía su respuesta

"Digo lo mismo, es bueno que no tengas dudas sobre eso, y por lo que veo no hubo derramamiento de sangre"

"No, gracias a Dios Sammy tomo tus cosas, mis padres no se enteraron de nada"

"¿Tu hermano? ¿Se dio cuenta?"

"Si, te vio saltando, pero no te preocupes no dirá nada"

"Es bueno saberlo, por cierto, nunca más vuelvo a saltar casas, no es un deporte muy sano" inevitablemente reí ante el comentario

"Yo tampoco quiero repetir nunca más este episodio, recuérdamelo para la próxima. Por cierto hay algo que quiero decirte, pero tendrá que ser mañana" teclee sintiéndome nerviosa

"¿Es importante?"

"Si, es la respuesta que encontré mirando el espejo" insinué, él ya debía imagina de que se trataba

"Entonces estaré esperando con ansias que llegue mañana"

"Entonces hasta mañana, yo iré a tu departamento y hablaremos"

"Estaré esperándote todo el día, que duermas bien y piensa mucho en mi" y después de leer su último mensaje y con la emoción de lo que pasara mañana me dormí.

A la mañana siguiente me desperté cuando eran más de las diez de la mañana, Sammy antes de irse a dormir ayer me había dicho que hoy no iría a natación, así que no había programado el despertador y había dormido mucho, también era gracias a que no habían habido gritos ni discusiones que había podido descansar como hace mucho no podía. Me levante con bastante ánimo, pues hoy por fin pondría las cosas claras con Darién, fui al baño y me lave la cara y cepille los dientes, después volví a mi habitación y busque en mi armario algo lindo para ponerme y que pudiera ser del agrado de Darién, ya siendo medio día escuche a mi madre avisar que estaba el almuerzo, y arreglándome un poco el pelo bajo a comer.

— ¿Y Sammy y papá?— pregunte al no verlos, con razón no hubieron gritos en la mañana, mi padre no estaba

— Kenji tiene una reunión en el trabajo y Sammy salió temprano pero no dijo dónde— y obviamente ella no pregunto, no le importaba que su hijo pequeño saliera sin avisar— siéntate y come, yo voy arriba a limpiar los cuartos— y sin decir nada más se fue y me dejo almorzando sola

No quise prestarle mucha atención al hecho de que comió primero y luego me llamo a mí a almorzar, si a ella no le importaba sentarse sola en la mesa y prefería hacerlo así, entonces yo no me preocuparía, pero cuando tuviera mis propios hijos definitivamente estas cosas nunca pasarían.

— ¡Serena!— escuche que grito cuando había terminado de comer— ¡¿Quieres explicarme qué demonios es esto?— se escuchaba realmente enojada

¡Mierda! Ahora que lo pensaba bien, había dejado las pastillas anticonceptivas sobre mi mesita de noche esta mañana, luego de tomarme la pastilla del día había olvidado guardarlas, era obvio que solo eso podía ser la explicación a sus gritos. Subí corriendo las escaleras y comprobé que estaba literalmente jodida cuando en efecto mi madre tenía el blíster con las pastillas en su mano.

— ¡¿Explícame ahora mismo que es esto?— comento furibunda, yo tome un par de respiraciones, no iba a permitir que después de años de descuido viniera a hacerme reclamos de la noche a la mañana

— ¿Qué puede ser mamá? Pastillas anticonceptivas—

— ¡¿Y lo dices tan tranquila?—

— Tú me estas preguntando y yo te estoy respondiendo—

— ¡No uses ese tono conmigo Serena, soy tu madre!— sentencio

— Te repetiré lo mismo de la ultima vez ¿Es ahora cuando te acuerdas de serlo?— comente molesta por su repentino surgimiento de la maternidad

— Te has convertido en una irresponsable e insolente—

— Primero que todo, ¿Por qué irresponsable? ¿Por qué me cuido? ¿Por qué antes de estar teniendo relaciones sin ninguna protección, voy al médico, me informo y hago las cosas como deben ser? Fuiste tú la que me advirtió que si me embarazaba me quedaría sola, ¿pero sabes qué? Ya estoy sola, porque no fue con mi madre con quien pensé en contar para esto, porque no te tengo confianza para hablar sobre estos temas, porque hace mucho que tú perdiste el titulo de madre para mí. Y segundo, no soy insolente, simplemente no permito y no tolero que una persona que dice ser mi madre, venga exigiéndome cosas justo ahora, cuando antes olvido por completo actuar como una verdadera madre y nunca estuvo cuando la necesite, nunca estuviste pendiente de mí, no puedes a última hora reclamar cosas que no te has ganado, yo no he cometido ningún delito—

— ¡Tienes dieciséis años y ya te estás acostando con los hombres! ¿Te parece poco? ¡Te has convertido en una cualquiera!— dijo ignorando lo anterior que había dicho, me llene de rabia por eso

— ¡Error! Con los hombres no, con uno solo, y no me acuesto con él, hago el amor con él, no soy ninguna cualquiera porque estoy con él porque lo amo, esa palabra que tú no conoces mamá, ¡amor!, además, si me cuido es porque no quiero traer niños al mundo cuando no es el momento, pero a diferencia tuya, aunque ahora estuviera embarazada, amaría a mis hijos siempre, nunca los descuidaría, no como tú, que has sido una madre inservible— sentí su mano en mi mejilla, me había dado una cachetada

— ¡Tú no tienes idea de las cosas por las que he tenido que pasar!—

— Nada justifica tu abandono— comente llena de furia— ¡Nada! Los hijos deben ser lo más importante para una madre, pero tú le diste tu primordial importancia a las discusiones y los problemas, te encerraste en un vaso de agua en vez de buscar ayuda, pudiste ir a terapia familiar, pudimos haberte ayudado sabes, Sammy y yo hubiéramos estado encantados de ayudarlos a ustedes a recuperar el matrimonio que eran antes, la familia que éramos antes, pero demostraron el amor que nos tuvieron al dejarnos de lado y darnos la espalda… ¡Me das lástima! Una pobre persona como tú que ni a sus propios hijos puede mantener a su lado, te vas a quedar sola y cuando eso pase te arrepentirás de todo, de verdad, que lastima que me das—

Mi madre levanto su mano para golpearme de nuevo, su rostro estaba lleno de lagrimas y la otra mano que aun sostenía el blíster con las pastillas la tenia empuñada con fuerza, y de verdad que verla de esa forma me daba lástima, escuche ruido y gritos, y antes de que su mano llegara hasta mi sentí que era empujada hacia un costado mientras mi cuerpo perdía el equilibrio y caía al suelo…