mary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Quince

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Después de un rato llegamos a su casa, estacione un poco atrás pues no quería que sus padres vieran el auto y le montaran algún escándalo a Serena, Sammy bajo y me dijo que en un momento le avisaría a su hermana que estaba esperándola, pero en cuanto piso la reja de la entrada al jardín volvió corriendo con cara angustiada.

— ¡Darién, pasa algo en casa, puedo escuchar los gritos de mi madre y de Serena desde afuera y por el tono es una discusión muy fuerte!— sin dudarlo ni un segundo baje del auto y lo seguí corriendo adentro, me importaba una mierda si no era bienvenido en esa casa, no permitiría que esa señora volviera a insultar a Serena como la vez pasada

Sammy saco las llaves del bolsillo con nerviosismo, desde afuera se escuchaban gritos, no se entendía bien que decían, pero se notaba que era una discusión muy acalorada, intento un par de veces abrir la puerta hasta que logro hacerlo con dificultad, en cuanto entramos se entendió mejor lo que discutían.

¡Tú no tienes idea de las cosas por las que he tenido que pasar!—

Gritaba la que tenía que ser la voz de su madre, Sammy empezó a llamar a su hermana pues no sabía bien donde se encontraban, estábamos subiendo ya las escaleras cuando se escucho la voz de Serena llana de furia.

Nada justifica tu abandono ¡Nada! Los hijos deben ser lo más importante para una madre, pero tú le diste tu primordial importancia a las discusiones y los problemas, te encerraste en un vaso de agua en vez de buscar ayuda, pudiste ir a terapia familiar, pudimos haberte ayudado sabes, Sammy y yo hubiéramos estado encantados de ayudarlos a ustedes a recuperar el matrimonio que eran antes, la familia que éramos antes, pero demostraron el amor que nos tuvieron al dejarnos de lado y darnos la espalda… ¡Me das lástima! Una pobre persona como tú que ni a sus propios hijos puede mantener a su lado, te vas a quedar sola y cuando eso pase te arrepentirás de todo, de verdad, que lastima que me das—

— ¡En su cuarto!— exclamo Sammy de nuevo

Corrimos el pasillo hasta dar con la habitación de Serena, la puerta estaba abierta así que pudimos entrar con facilidad, todo empezó a correr en cámara lenta por unos minutos, pude ver a la madre de Serena con su rostro enfurecido y lleno de lagrimas, tenía una mano levanta dispuesta a golpear a Serena mientras que en la otra tenía un blíster con pastillas, me costó dos segundos más reconocer el blíster y entender en parte el motivo de la discusión, pero no tenía tiempo de analizar mas nada. Vi a Sammy lanzarse contra su hermana y empujarla para que no la golpeara siendo él quien recibiera la cachetada de su madre, rápidamente corrí con Serena que había sido empujada a un lado y perdiendo el equilibrio estaba por caer al suelo, la tome de los hombres y la atraje con fuerza hacia mí para que no callera, todo quedo en silencio un segundo hasta que se escucho la voz de la madre de Serena.

— ¡¿Sammy? ¿Pero qué…?— pregunto confundida viendo que había golpeado a su hijo, este por su lado se toco la mejilla con la mano y la miro lleno de furia

— ¡¿Por qué golpeas de nuevo a mi hermana?— grito, la mujer abrió los ojos sorprendida

— ¡¿Sammy?— pregunto Serena también desconcertada, luego se giro y me miro— ¡¿Darién?— yo la ayude a ponerse un poco mejor en pie— ¿Por qué esas aquí?— volvió a preguntar

— Eso lo aclaramos después— comente en tono serio mientras le acariciaba la mejilla a Serena, claramente se notaba que ya la había golpeado una vez, pues tenía rojo el pómulo, aguantando mis ganas de estrangular a la madre de Serena por haberle puesto una mano encima la vi girarse ahora a su hermano y jalarlo de un brazo para acercarlo a ella de manera protectora

— ¿Quién demonios es usted?— exclamo la madre de Serena cuando noto mi presencia

— Su novio— dije simplemente frunciéndole el ceño

— ¿Y qué hace en mi casa?— volvió a hablar disgustada pero no me dio tiempo a responder— ¿Así que es usted el que se acuesta con mi hija? ¿No le da vergüenza presentarse en mi casa cuando es usted quien se revuelca con ella a escondidas como ratas y la usa cuando quiere?— comento mientras empuñaba mas fuerte el blíster, luego lo tiro lejos con rabia

— ¡Eso no es verdad!— exclamo Serena, yo la tome de la muñeca para que me mirara

— Deja que sea yo quien responda Serena, es a mí a quien me está preguntando—

— ¡Pero está diciendo puras estupideces! Lo único que ha hecho hoy ha sido acusarme de puras tonterías— su madre de nuevo se acerco a ella, pero yo jale a Serena y la puse atrás mío

— Ni crea que estando yo presente voy a permitir que la golpee de nuevo—

— Usted no es nadie para impedir que yo haga lo que quiera en mi propia casa—

— Con todo respeto señora, me importa una mierda que sea su casa, pero usted no la va a tocar de nuevo— ella me frunció el ceño cada vez mas disgustada

— ¡Lárguese de aquí o llamare a la policía!—

— Hágalo, no me importa— ella volvió a fruncir el ceño pero esta vez miro a Serena

— ¿Y con este insolente es con quien te estás revolcando? Eres una desvergonzada—

— Para tu desagrado y mi agrado total, si— exclamo Serena

— ¡Te has convertido en una ramera! Es obvio que solo te usa para sus necesidades, te ha hecho su amante— articuló cada vez más enojada

— Mire señora Tsukino— intervine remarcando con desagrado el señora— lo que usted piense de mi me tiene sin cuidado, pero ya se lo dije, no voy a permitir que trate así a Serena, y respondiendo a sus preguntas anteriores, quiero dejarle bien claro que en ningún momento estoy usando a su hija, y mucho menos la considero mi amante, ¿No le parecen bastante ridículas sus acusaciones? Además no me da vergüenza presentarme en su casa porque yo tengo las mejores intenciones con ella, a diferencia de lo que usted creer no nos revolcamos como ratas, yo la amo y estoy con ella porque la quiero, no para saciar mi necesidad como usted está acusando sin saber, antes de hablar así de su propia hija ¿No cree que es mejor primero conocerla? Pero dudo que usted sepa algo tan importante de ella, usted no la conoce en absoluto—

— ¿Qué me está queriendo decir?—

— Que usted lo único que ha hecho ha sido acusar a Serena por cosas que se imagina, si en el pasado se hubiera tomado un poquito más de tiempo para conocer a sus hijos y se hubiera dedicado un poco más a ellos, entonces no estaría acusando a su propia hija de ser una ramera y hubiera entendido que Serena jamás podría ser esas cosas horribles que usted cree— ella frunció el ceño— si usted supiera un poco mas de ella, estoy seguro que no la trataría así porque sabría de sobra que su hija es la mujer más maravillosa del mundo y estaría orgullosa de tener una hija como ella, que por la falta de atención por parte de sus padres ella se dedico a atender a su hermano y a darle toda su dedicación, cosa que usted no hizo con ninguno, así que en vez de juzgar a los demás y apuntarlos con el dedo ¿Por qué no se fija en usted misma y se da cuenta en que falla usted? Porque sinceramente está fallando en todo—

— Yo no voy a permitir que un insolente mal educado como usted venga a darme órdenes en mi propia casa—

— ¡Pero si tiene toda la razón!— exclamo Sammy exasperado— ¡¿Por qué es que no quieres admitir que estas equivocada? ¡No tienes la razón! No tienes derecho a juzgar a mi hermana porque nunca estuviste pendiente de ella cuando fue necesario, además Serena es una chica estupenda, nunca ni en sueños podría ser esas cosas horribles que le dijiste, ¡es tu propia hija! ¿Cómo puedes decirle esas cosas sin sentirte mal?—

— ¡Cállense! ¡Ustedes no tienen idea de lo difícil que es ser madre! Cuidar de ustedes cuando he estado sola, su padre siempre estuvo trabajando y he sido yo quien ha tenido que cargar con todo sola, ¡No tienen derecho a juzgarme!— exclamo— ¡Largo! ¡Váyanse todos! ¡Váyanse de mi casa!— empezó a gritar mientras caminaba hacia la puerta— ¡Y tu Serena vete de aquí! Cuando vuelva no quiero verte, llévate tus cosas y lárgate de aquí, yo no quiero una hija que me este reclamando todo lo que no he podido ser, así que cuando vuelva espero que te hayas ido— y sin dar más explicaciones se marcho, segundos después escuchamos la puerta principal cerrarse

Me gire a ver a Serena y la vi caer de rodillas al suelo mientras lloraba silenciosamente, Sammy se acerco a abrazarla y a consolarla, me partió el alma verla así, su madre había sido muy injusta, así que agachándome también intente consolarla.

— No te pongas así por favor— le pedí mientras acariciaba su cabello— no vale la pena—

— Darién tiene razón hermana, si nuestra madre no reconoce que se equivoco con nosotros, entonces no merece que llores por ella, aquí nos tienes a nosotros— ella levanto su rostro bañado en lagrimas y nos abrazo

— No sé qué haría sin ustedes, muchas gracias por estar conmigo— dijo con la voz quebrada

— No tienes porque agradecer nada, tú sabes de sobra que lo hacemos porque te queremos, así que anda, levántate— dije tomando su mano y ayudándola a levantarse, saque mi pañuelo y yo mismo seque sus lágrimas— cambia esa cara y sonríe— dije dándole un beso en la frente, ella sonrió aunque no demasiado, pero al menos lo había intentado

— Por cierto ¿Cómo es que estas aquí?— yo sonreí y le pase mi brazo a Sammy por el hombro, ella frunció el ceño al no comprender

— Al parecer yo tuve algo que ver en todo esto— comento Sammy sonriendo

— ¿Tu?— pregunto ella aun sin comprender

— Bueno veras, el motivo por el que no quise ir a natación hoy, es porque llame a Darién y lo cite para amenazarlo—

— ¿Lo amenazaste?— pregunto sorprendida, él rio

— En realidad no, pero quería hablar con él porque quería saber sus intenciones contigo, ya sabes, hablar de hombre a hombre, al final el se ofreció a traerme y bueno, lo demás es historia— ella lo abrazo

— Gracias por preocuparte tanto, no es necesario, hasta recibiste una cachetada por mi culpa— dijo acariciándole el pómulo—

— Me dio muchísima rabia cuando la vi intentado de nuevo pegarte, así que no lo pude evitar— dijo frunciendo el ceño

— No hablemos mas de eso por favor— comente para cambiar el tema, era mejor no seguir hablando de cosas que les hacían mal— no vale la pena, ahora lo importante es que empieces a empacar Serena— ella levanto las cejas sorprendidas— ¿No creerás que te voy a dejar aquí después de lo que vi? Ni loco permito que te ponga una mano encima de nuevo, además ya escuchaste lo que dijo—

— ¿Pero a donde voy a ir?— pregunto de nuevo con semblante triste, no había sido mi intención recordarle lo que su madre le había dicho, pero en verdad no la iba a dejar en esa casa

— A mi departamento, es obvio que vienes conmigo— ella me miro sorprendida

— Darién, yo no te quiero molestar, tu siempre has sido muy independiente, no quiero ser una carga, de verdad que…—

— Nada, es increíble que a estas alturas pienses que puedes molestarme, si tengo que llevarte a rastras entonces lo hare, pero no te voy a dejar aquí, te vienes conmigo— ella sonrió y por primera vez en mucho rato sonrió de verdad, después se lanzo a abrazarme

— ¡Gracias Darién! Eres el mejor—

— Yo les ayudare a empacar— comento Sammy

— Por ahora llevaremos lo más importante, después podremos venir por lo demás— ella asintió y dirigiéndose al armario saco un par de maletas, en el camino se tropezó con el blíster y se agacho a recogerlo

— Y pensar que todo comenzó por esto— yo me sentí culpable, en cierto modo yo también había influido en la pelea, pero ya hablaría con ella cuando estuviéramos a solas