Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa
Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi
DIFÍCIL DE AMAR
By Yurika Cullen
Capitulo Dieciséis
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Media hora después estábamos los tres en mi departamento acomodando las cosas de Serena, luego estuvimos hablando un rato y cuando Sammy comprobó que Serena estaba mejor se marcho, no sin antes recordarle que lo llamara si necesitaba algo.
— ¿Quieres descansar?— le pregunte mientras la abrazaba por la espalda, ella estaba en el balcón viendo el atardecer, pero aun seguía muy seria
— No me siento cansada físicamente— yo entendí a que se refería
— Tal vez si duermes un poco te sentirás mejor— ella negó suavemente
— No es dormir lo que quiero—
— ¿Entonces qué es?— ella se giro y me beso, en cuanto sus labios tocaron los míos sentí un escalofrió recorrer todo mi cuerpo
— Te quiero a ti— dijo simplemente, y de nuevo sentí el escalofrió recorrerme, solo pensar en hacer el amor con ella me emocionaba, una vez le había dicho que mis pensamientos no siempre eran puros hacia ella, y era verdad, solo pensar en tenerla bajo mío me excitaba, siempre que la tenía cerca me moría por desnudarle y tocar su piel, por besarla entera
— Ya me tienes desde hace mucho Serena, solo tienes que tomarme cuando quieras— dije y la tome de su trasero para cargarla y pegarla a mí mientras empezaba a caminar hacia mi habitación, ahora nuestra habitación, ella soltó un suspiro cuando sintió mi erección contra su vientre
— Entonces hagamos el amor Darién, quiero sentirte ahora mismo—
Cuando entramos en el cuarto la deposite de pie en el suelo y sin dudarlo dos segundos la empecé a desnudar, ella imito mis movimientos y con dedos temblorosos desabotono mi camisa mientras rosaba mi pecho con sus manos, su toque era tan suave y tan delicado, ella era toda tan suave que me ponía loco solo tocar su piel. Cuando ambos estuvimos desnudos la lleve hasta la cama y la deje con cuidado en ella, antes de que yo mismo me uniera a su lado Serena me detuvo y pido que me quedara de pie, se quedo de rodillas en la cama y empezó a acariciarme y besarme desde el cuello hasta el vientre, solté un fuerte gemido cuando la sentí tomar mi erección en sus manos y masajearla suavemente, pero tuve que contener el aliento cuando sentí su boca remplazando sus manos, le acaricie los hombros y el cuello mientras que me contenía fuertemente para no ser yo quien aumentara y llevara el ritmo.
Así que preferí separarla y acostarla en la cama mientras la besaba con desespero y la acariciaba con pasión, segundos después ella gemía audiblemente mientras yo le regresaba el favor y le acariciaba con mis labios y mi lengua su entrepierna.
— Darién— dijo con dificultad y yo amaba cuando pronunciaba mi nombre de esa forma tan desesperada— Darién— volvió a pedir y no quise hacerla esperar más, me incorpore y estaba a punto de levantarme para buscar un preservativo cuando me detuvo— ¡espera! Quiero sentirte así, quiero hacer el amor sin preservativo—
— Pero Serena…— intente advertirle
— Llevo días cuidándome, las pastillas ya deben de hacer efecto, ¡por favor! Quiero sentirte así, quiero arriesgarme— me rogo y no era necesario que lo hiciera, la verdad es que me importaba una mierda si se quedaba embarazada, igual yo no pensaba dejarla ir nunca de mi lado, si llegaba a suceder, me haría cargo y estaría más que dichoso de tener un hijo con ella, así que no lo dude más y sin hacerla esperar y complaciéndola entre de un solo golpe en ella, estaba tan húmeda que entre sin dificultad
Ambos gemimos fuertemente al sentir el contacto de nuestra piel sin barreras, ella me cruzo las manos al cuello y yo la tome de las caderas para pegarla más a mí mientras empezaba a moverme, después de un rato de besos y caricias desenfrenadas ambos llegamos al clímax mientras sentía sus uñas clavándose en mi espalda. Aun agitados la bese con todo el amor que sentía para después acomodarnos un poco mejor en la cama, la sentí abrazarme por la cintura y apoyar su cabeza en mi pecho, sin dudarlo la rodee con mis brazos para acercarla más a mí, luego la mire para decirle que la amaba pero se había quedado dormida, sonreí, era lo más lógico, con todo lo que había tenido que pasar hoy debía estar agotada, así que acomodándonos un poco mejor me dormí yo también abrazándola.
Un par de sacudidas suaves me despertaron, masajee un poco mis ojos antes de intentar abrirlos, había dormido como nunca y me sentía realmente descansado, parpadee un par de veces antes de poder ver algo con claridad, y cuando lo logre vi a Serena recostada sobre mi pecho y sonriendo.
— Buenas noches bello durmiente— utilizo mi misma frase, yo sonreí… un segundo ¿Noches? ¿Habíamos dormido tanto? Al parecer, si, pues por la ventana entraba un leve rayo de luz, pero era por la luna, no por el sol
— Buenas noches, pero creo que al bello durmiente lo despertaron con un beso— utilice ahora yo sus palabras, ella rió
— En realidad nunca ha habido un bello durmiente, pero podemos inventarlo nosotros, ¿Qué te parece si incluso cambiamos un poquito la historia? En especial la forma de despertarlo— yo levante una ceja
— Bien, me parece que acepto, y dime ¿Cómo vas a despertarlo en esta historia?— ella se puso seria de repente
— Cierra los ojos primero y lo veras— yo fruncí el ceño dudoso— ¡vamos Darién! Si no cierras los ojos entonces no podre "despertarte"— dijo haciendo comillas con sus dedos
— Está bien— acepte simplemente y los cerré, ella se acerco hasta mi oído y suspiro
— Te amo— dijo segundos despuésy en su voz no había ningún signo de duda, el corazón se me acelero como loco y de inmediato abrí los ojos para verla sonriéndome— Te amo— repitió ahora que podía verla y en sus ojos se notaba la total claridad que sentía ante sus sentimientos, sin pensarlo más me senté y la bese
— No sabes todo lo que he estado esperando para escucharte decir eso— le dije sobre sus labios, ella tomo mi rostro entre sus manos
— He sido una estúpida todo este tiempo por no haberme dado cuenta antes de lo que sentía, pero tú lo sabías ¿No?— yo asentí— por eso después de tus palabras, cuando me mire al espejo me di cuenta de la verdad, pensaba decírtelo hace un rato cuando estábamos haciendo el amor, pero la verdad es que cuando quise hacerlo no podía ni hablar de lo bien que me sentía, cuando intentaba hacerlo solo salían jadeos, así que desistí completamente— se sonrojo fuertemente, yo sonreí y la abrace
— Creo que entiendo cómo te sientes y no importa, lo importante es que ahora sabes lo que sientes, me has hecho realmente feliz, te amo demasiado Serena— y le acaricie la mejilla aun sonrojada
— Y yo ahora también se que te amo Darién— algo llego a mi cabeza de repente
— Serena— ella me miro seria ante mi repentino semblante serio— ¡Cásate conmigo!— sus ojos se abrieron sorprendidos
— ¿Qu… Qué?—
— Que te cases conmigo—
— Pero Darién, ¡Tenemos dieciséis años no podemos hacerlo!—
— No tiene que ser hoy Serena, solo dime si quieres hacerlo— ella sonrió y me abrazo
— ¡Claro que quiero! ¡Claro que quiero casarme contigo!— yo sonreí— Pero, no entiendo porque tan repentinamente dices eso—
— Tú me dijiste que querías que te dijera todo lo que pasaba por mi cabeza y sinceramente ahora lo único que pasa por mi cabeza es que eres la mujer de mi vida y que es contigo con quien quiero pasar el resto de mi vida, con quien quiero tener hijos, por eso quiero casarme contigo Serena, tal vez no ahora, pero en cuanto podamos lo haremos— ella volvió a sonreír
— Yo también quiero pasar el resto de mi vida contigo Darién—
— Entonces ahora si puedo darte esto— me levante y camine hasta el armario, tome lo que buscaba y regrese a su lado— hace un año— empecé a contarle mientras tenía mis manos en la espalda— iba con Andrew por un centro comercial y me llamo mucho la atención algo, al día siguiente sin saber porque fui al mismo local y volví a verlo atentamente, no sé porque pero me hacía pensar en ti, entonces decidí que tendría que ser tuyo, tal vez no en ese momento pero algún día me animaría y te lo daría y sinceramente este es el momento perfecto para hacerlo— me arrodille frente a ella y sin importarme que estuviera desnudo abrí la cajita de terciopelo frente a ella— haciéndolo de la manera correcta… Serena ¿Quieres casarte conmigo?— ella miro asombrada el anillo de diamantes en forma de corazón que estaba en la cajita brillando únicamente para ella, sus ojos se llenaron de lagrimas soltando un suspiro respondió
— Si Darién, si quiero casarme contigo— sonreí, tome el anillo y lo coloque en su dedo anular izquierdo, encajaba perfectamente, definitivamente ese anillo había sido hecho para ella, le limpie las lagrimas y le di un beso fugaz en los labios— gracias, gracias por ser así conmigo Darién, soy muy afortunada por ser la mujer a la que ames— yo sonreí
— No, soy yo el afortunado por ser el hombre al que amas— ella me abrazo y me jalo hasta hacerme caer en la cama
— Quiero que otra vez hagamos el amor, ahora que sabes que te amo o mejor dicho que por fin yo te dije que te amo, quiero que hagamos el amor para repetirte lo mucho que te amo mientras me haces tuya— un escalofrió me recorrió el cuerpo y como ya era costumbre, solo escucharla decir que quería que la hiciera mía me excito casi al instante, así que sin necesidad de responderle con palabras la bese para que supiera que aceptaba
