Capítulo II: Interacción.
Una tranquila brisa meció su corto cabello rosa, y sonrió. Cerró sus ojos aspirando el aroma del campo y luego abrió sus ojos encontrándose con otro par negro, ambos pequeños estaban tumbados en el pasto viendo el cielo despejado y maravillosamente azul.
—me gusta, Sasuke-kun— anunció la pequeña pelirosa. —El cielo azul siempre ha sido encantador ¿no te parece?
—hn,.. —musitó despacio, aun viéndola, provocando que sus mejillas se tornarán un poco rojizas donde el pelinegro sonrió.
—tonto. —
Joder, una sola palabra para eso….
¿Era posible? Pues, realmente sí. Acaba de soñar, bueno, recordar una parte de su infancia al lado de Sakura, se levantó un poco contrariado de su cama mientras revolvía su cabello, claro, si es que aun era mucho. No podía evitar sentirse frustrado ¿Por qué ahora soñaba? El nunca lo hacía, entonces… ¿Por qué ahora si?
Después de haber entrado al baño se dirigió a la puerta de su habitación para salir, cuando de la puerta de al frente de la suya salía la pelirosa ya con su uniforme y al darse cuenta de que también Sasuke salía de su cuarto sonrió divertida.
—Sasuke, Buenos días— saludó, el pelinegro asintió con la cabeza levemente.
—Sí,… — dijo, Sakura se lo quedó mirando y luego cruzó los brazos al nivel de su pecho.
— ¿Así simplemente? Debes ser mas cortés— hizo una pausa— No sé qué te enseñaron allá en Alemania— Sasuke sonrió galante.
—Buenos días—
—Así está mejor—bromeó la pelirosa y continuo caminado, detrás de ella, más que extrañado estaba Sasuke.
Una vez ya en el comedor, se encontraba en la cabeza principal Fugaku Uchiha, quien había llegado ayer por la tarde, de lado su esposa Mikoto, del otro lado Itachi, y al lado de este Sasuke, mientras que al frente de él estaba Sakura. El desayuno comenzó en total silencio, pero fue roto por la pelinegra.
—Como hablamos ayer, Sasuke llevarás a Sakura a sus clases, Itachi tú me acompañarás al despacho de Sarutobi Hiruzen. —Itachi sonrió y asintió con entendimiento mientras miraba de reojo a Sasuke que se encontraba sencillamente comiendo sin variar su rostro, era una roca cuando quería.
Sakura por su parte sólo miró su plato de comida como si fuera la cosa más emocionante e interesante que ha visto, había escuchado perfectamente, Sasuke la llevaría a la facultad de medicina, sabía de sobras que Sasuke no le importaba ese simple hecho, ya se lo había demostrado, era pues…, únicamente llevarla al lugar y ya.
Salieron ambos, claro, sin que Itachi hiciera antes su sarcástico comentario…,
—Cuidado que sucede algo en el camino, ototo— Sonrió con malicia, Sasuke sólo lo vio fijamente, no iba a perder el tiempo hablando con su hermano mayor sabiendo ya las intensiones del muy idiota.
—Itachi tiene razón, Sasuke— habló serio el papá de ambos, Mikoto también llegó.
—Cuídense, nos vemos más tarde—dijo, mientras se posicionaba al lado de su esposo— ¡Buena suerte Sakura-chan! —le dio ánimos a la chica, está alzo sus manos mostrando sus puchos en la típica expresión de 'Estoy lista', acción que le fue cómica a los hombres Uchiha.
Ya cuando estaban en el auto, este arrancó.
Mientras iba el auto, entre ambos, un gran silencio se formó. Había sido idea de la mujer de cabello negro el que Sasuke la llevará a la facultada solo y simplemente para que se acostumbrara al cambio, para Mikoto el bienestar de Sakura era importante ya que la consideraba una hija, ya estaba claro. Quería que se familiarizara aun mas con ellos por eso es que ordenó a Sasuke llevarla, aunque este se negará.
Incomodo, solo esa palabra describía a la perfección ese momento, el silencio que desde el principio se había creado era completamente incomodo incluyendo hasta la atmosfera, Sakura por su parte estaba viendo por la ventana, y Sasuke con la vista fija en el camino, para ambos se estaba tornando tedioso.
—Ya,.. — pronunció lentamente Sakura, Sasuke entendió luego de unos segundos y no dijo nada, la pelirosa soltó un pequeño suspiro. — como esto se estaba tornado bastante raro…, no se— dijo, Sasuke aun no respondió simplemente asintió con la cabeza.
— ¡A ver!.., eh, ¿Qué tan lejos queda la facultad de medicina? — preguntó, llevándose el dedo índice a los labios.
—De 15 a 20 minutos si las vías están congestionadas—respondió, Sakura asintió.
—Bien, tengo 20 minutos para saber que ha sido de tu vida durante estos años, Sa-su-ke— Dijo sonriendo, el pelinegro la miró por unos momentos y luego volvió su vista al frente con una sonrisa de medio lado.
— ¿Qué quieres saber? —
—Bueno lo que sea, ¿Qué hiciste cuando estabas en Alemania?, ¿Terminaste tus estudios?, ¿tienes novia?, ¿hiciste amigos?, ¿A dónde más has ido?, dime… Eres libre de responder—
—Estudiar, si, no, algunos, mas a ningún lado.., ¿Por qué tan interesada? —
—No sé, tanto tiempo sin saber de ti— dijo ella, para luego girar su rostro nuevamente a la ventana.
— ¿y tú? — Se le hizo difícil preguntar, Sakura lo notó y rio girándose volviendo a verlo…, Ver su perfil.
—Aparte de estar bajo la telaraña de Harayi Haruno, más nada,… durante estos meses no he hecho más que hacer nada— Sasuke se dio cuenta de la manera en la que lo decía y aunque puede que no le estuviera mintiendo,…había otra cosa.
—Ya no tienes que preocuparte por eso, Sakura— Y como si estuviera perfecto para ese momento, un semáforo cambio a rojo y el giró su cabeza para verla.
—No puedo dejar de hacerlo, ese hombre es malo... no puedes simplemente despreocuparte— su mirada cambio, ella tenía miedo. ¿De un impulso? Sasuke llevó su mano hasta la mejilla de la pelirosa.
—Sakura, ¿Qué te hizo? — habló despacio, como si le hablará a una pequeña niña, Ella sólo corrió un poco su rostro, donde el pelinegro volvió a preguntar.
—Nada,.. Olvídalo— luego de eso, Sasuke recobró su postura y hecho andar al auto, su mente se debatía entre dos cosas, ¿Por qué demonios tenía que hacer una estupidez como esa? Ó ¿Por qué demonios tenía que ser tan idiota?
Luego el trayecto se volvió aun mas incomodo, y esta vez ninguno de los dos tenía deseos de hablar, Sakura en su mente se recriminaba una y otra vez, Sasuke se había preocupado por ella….
—Llegamos— dijo, sacando a Sakura de sus pensamientos.
—Ah... Gracias— dijo, cuando estuvo a punto de salir, Sasuke la tomó por un brazo y la jaló sin poner fuerza viéndola fijamente a los ojos.
—Sakura, vas a estar bien— le dijo tan lento como habló antes, Sakura asintió y este la soltó.
La pelirosa bajo completamente del auto, quedando la frente se despidió con la mano de él, Sasuke arrancó viendo por el retrovisor a Sakura quien se había quedado parada en la entrada con la cabeza gacha.
A Sakura le había sucedido algo, y su primera pista era Harayi Haruno.
Lunes, así comenzaba el grandioso día de Sakura….
Entró en la oficina encontrándose con una pelinegra bastante simpática.
—Tú debes ser Sakura Haruno ¿no? — la pelirosa asintió con la cabeza, la mujer sonrió.
—Mi nombre es Shizune soy la secretaría, pasa por allí, Tsunade-sama te estará esperando— después de una leve inclinación Sakura entró por la gran puerta de madera, detrás de la mesa estaba una rubia de grandes proporciones entre dormida y despierta, aunque más de la primera.
—eh... T-Tsunade-sama— llamó y nada. —...Tsu-nade-sama— nada, Sakura vio su alrededor, como si buscará ayuda.
— ¡quiero mas sake! — habló dormida la famosa directora.
— ¿eh? Únicamente a mí me pasa esto— Sakura con su dedo índice toco la mejilla de su nueva directora, pero esta no hizo nado más que extraño sonido proveniente de su boca y nariz.
—Lo sabía, aun está durmiendo— Dijo entrando por la puerta un hombre bastante alto, cabello plateado un ojo vendado y su media cara tapada, dejando a la vista solo su ojo derecho. — no tiene compón. — Detrás de él, la secretaria, el hombre tomó una botella verde, y se colocó al frente del escritorio, dio dos pasos hacia atrás, Shizune aun apartada dio un paso hacia atrás.
Sakura mirando, la imitó disimuladamente.
3…2…1.
¡Cracks!…
El sonido del vidrio.
— ¡¿QUIÉN DEMONIOS OSA A ROMPERME MIS PRECIADOS BEBES! ¿QUIÉN? — Estalló la mujer de proporciones grande, arrojando todo al piso, incluyendo documentos y papeles que quedaron esparcidos por el piso, y tan rápido como eso la rubia tomó una porta bolígrafos y lo arrojó, pero los reflejos del plateado fueron más rápidos quedando estampillada contra la pared.
—Tsunade-sama, la nueva estudiante está aquí— Dijo sin mas él, Sakura sonrió nerviosa y la rubia instantáneamente se transformó.
—Es un placer, Bienvenida— Hizo una pausa, mientras tosía— Mikoto me tiene al tanto, por ahora está bien, puedes ingresar sin ningún problema, Shizune te dará tu horario de clases. Ahora... Kakashi necesito algo de ti. — miró a la pelinegra seriamente y está después de un respingón tomó a Sakura de una mano.
Ella por su lado su mente trabajaba ¿Kakashi? Ese nombre lo había escuchado antes pero no recordaba de donde y de quien lo escuchó, era cierto que le daba curiosidad, ese nombre lo conocía aunque no supiera de donde.
—Sakura Haruno ¿eh? —habló Kakashi. — Entonces si es bastante serio, Tsunade-sama—
—Lo es…
Una y treinta de la tarde, personas caminando de aquí para allá, de allá para aquí, aquel edificio sí que estaba bastante ocupado, de la oficina principal del mismo salían ya unas reconocibles dos personas, Mikoto y su hijo mayor.
—Pues es así, hay que hacer tiempo— dijo sería, Itachi asintió —Llamaré a tu padre.
—La espero en el auto— se encaminó a la salida del lugar, mientras pensaba en todo lo que se habían metido y en lo que Sarutobi Hiruzen, abogado, les había dicho.
Entró en el auto, y esperó a su madre.
Tercer receso, Sakura salió del salón de clases sin saber muy bien a donde ir, de algo estaba muy segura, era que tenía que moverse o si no la arroyaban, luego de unos segundos de estar divagando tomo el pasillo de la derecha, sin salida.
—Bien, por aquí no es— dio un paso para atrás hasta que escuchó un ruido en la única aula que se encontraba allí, al acerarse notó que decía 'Laboratorio III' y entró sin más, dándose cuenta de que había solo una persona. —Hola.
—e-eh... perdón por el ruido—dijo nerviosa la chica al frente de ella.
—No es nada, ¿Qué haces aquí sola? —Preguntó y se colocó al lado de ella.
—B-Bueno...eh, Lo que pasa es que estoy h-haciendo una tarea— soltó un suspiro— M-me ha salido mal un par de veces.
— ¿y que es? — pregunto curiosa.
—E-eh... No lo sé— respondió tímida, Sakura rió un poco. — Una pregunta... Jamás te había visto por aquí, ¿Cuál es tu nombre? —
—Haruno Sakura, un placer— se presentó, la chica con los lentes se sorprendió.
— ¿Haruno Sakura? —Rio un poco al darse cuenta— Tu cabello es inconfundible S-Sakura-chan—
— ¿eh? ¿Tú...? —la chica, se quitó los lentes del laboratorio y el gorro dejando caer una melena de cabello negro azulado. — ¿Hinata? ¿Eres tú? ¡Si eres tú! —ambas se abrazaron mientras reían.
—N-Naruto-kun me había dicho que habías regresado, pero no he podido ir a ver como estabas, l-lo siento— Dijo, Sakura negó con la cabeza.
—No importa, ¡qué bueno verte! —Exclamó entusiasmada— ¿y estás estudiando medicina? —pregunto confundida
—M-mi padre, una historia no muy larga, t-tengo tiempo de contártela—
Luego ambas salieron del laboratorio dirigiéndose a la cafetería, hablaron de distintas cosas solo en 15 minutos, ninguna se había visto desde los once años cuando la pelirosa había llegado nuevamente a Tokio pero esa vez con sus padres, ahora ambas tenían diecinueve años, bueno, Sakura los cumplía luego.
—nos vemos, S-Sakura-chan—Se despidió con una reverencia muy leve. — ¡Que alegría que estés aquí! —la abrazó para después irse, no tardó ni 3 minutos para que Sakura la imitara.
Entró al que se supone que debería ser su próxima clase de casi dos horas, dándose cuenta no había muchas personas que digamos, ¿Qué? Unas siete u ocho personas solamente; la chica, se sentó en unos de los asientos que se encontraban vacios una fila más atrás de la primera, es decir, se ubicó entre la segunda fila y la tercera columna.
— ¿Eres nueva en la facultad no? — Sakura solo asintió con la cabeza, mientras enarcaba una de sus cejas. —Es un poco extraño que entres a casi mitad del semestre— se rascó la cabeza un poco— bueno eres muy bonita, podrían dejarte pasar sin ningún problema—
— ¿Disculpa? —
— ¿Lo dije sin pensarlo verdad? — Sakura volvió a asentir con la cabeza, él rio un poco nervioso— Suele pasarme muchas veces—la pelirosa sonrió— ¿Cómo te llamas?
—Haruno Sakura— Sonrió, el se sorprendió.
— ¿Haruno?... ¿Enserio? Entonces ya entiendo cómo es que entraste así—rió, A la pelirosa frunció el ceño.
— ¿Estás insinuando que uso mi apellido? —Si se molestó, ¿Quién se creía que era? No puede simplemente juzgarla, ni que la conociera— Imbécil.
— ¿Dije un comentario que te hizo molestar? No era mi intención— se disculpó de verdad, mientras agachaba su rostro— Es que las personas como tú..., suelen hacerlo.
— ¡yo no soy así! —lo vio fijamente a los ojos molesta.
—Lo siento no era mi intención, es que suelo decir cosas bastantes fuera de lugar—dio una reverencia— Perdón.
—Está bien, ya no te preocupes— dijo, y esquivó la mirada.
—Lo siento de verdad—
—Te dije que ya no te preocuparás fue un malentendido— musito despacio.
—Ahora si ya está, tu voz cambio— Sakura lo miró sin entender, él sonrió— Mi nombre es Leo.
— ¿te llamas Leo? Que gracioso nombre— pero antes de que pudiera ella misma reprenderse, el chico que corresponde al nombre de Leo rió.
—Si también se los decía a mis padres, pero bueno,..— Sakura también lo hizo.
— ¡Oh Sakura! — Se escuchó detrás de ella, había escuchado esa sínica voz antes. — ¿Estás aquí? ¡Que dicha el verte! — Escupió sarcasmo, Leo se dirigió a Sakura.
— ¿Se conocen? —
—Eh, Algo— Respondió
— ¿Algo? Era tu mejor amiga, Saku-chan—
—Exacto, 'Eras'—Dijo sin variar su expresión, miró a Leo—
—Bueno,.. Yo, mis padres me dijeron que ese nombre era bonito—rascó nuevamente su nuca— aun no se me hace lindo.
— ¿Qué signo eres Leo?— Bromeo, y Leo negó con la cabeza. Ino alzo una ceja molesta.
—No fue gracioso tu chiste Sakura— Eso era lo que buscaba, ignorarla. La rubia se fue molesta y ambos sonrieron.
—Gracias,.. —
—No hay de que, Sakura— hizo una pausa y luego su cara hizo la perfecta 'o. o'— ¿Sakura? Tu nombre si es bonito,... oye ¿puedo hacerte una pregunta?— Sakura pensó y luego asintió riendo, Leo era muy gracioso.
Pero antes de que pudiera decir palabra alguna, entró el instructor, silenciado a todos y a todas. Dando comienzo a la clase sin dejar que Leo formara su pregunta.
—Así que prepárense al máximo para que este proyecto sea de los mejores, sin más pueden retirarse, y Bienvenida señorita Haruno— dijo, Sakura asintió y luego todos empezaron a salir.
— ¡Sakura!— la llamó, ella ya no estaba.
Salió rápidamente, si bien Sasuke la esperaría exactamente a diez para las cuatro, ya eran las cuatro y veinticinco, el instructor se había extendido hablándoles de un proyecto que se presentaba en tres semanas.
Se colocó exactamente donde la habían dejado esa mañana, pero no veía el auto de Sasuke entre los otros autos.
Camino un poco y nada…
Sintió una mano en su hombro, y pensando que era él, se equivocó.
— ¿Leo? —
—Sí, eh... ¿recuerdas que te quería hacer una pregunta?—Dijo, sin llegar a quitar la mano de su hombro.
—Claro, ¿De qué se trata? —sonrió.
—Eh, verás... Tu cabello—
— ¿Qué tiene él? —Se tomó un mechón— ¿tengo algo?
—No, no es eso... eh, me preguntaba que si tu cabello es... — Se vio interrumpido.
—Sakura—Detrás de ella, Esa voz inconfundible, provocando que se girara sobre sus pies. Y con pose despreocupada pero seria y sexi a la vez, estaba Sasuke.
—Leo, ya debo irme—sonrió— fue un placer conocerte, ¡nos vemos mañana! —
—Si Sakura-chan, hasta luego—correspondió, y miró a Sasuke, este por su lado miró a Sakura y giró su cabeza hasta llegar a Leo, su mirada era intimidante.
El castaño se dio vuelta con una sonrisa mucho mas distinta de la que le había mostrado a la pelirosa.
Giró nuevamente su rostro hasta Sakura, y le abrió la puerta delantera.
—Gracias—
—hm,.. —
Ya dentro del auto, Sakura habló.
—Siento mucho el haberte hecho esperar, es que el Instructor se extendió un poco— dijo, mientras se colocaba el cinturón de seguridad.
— ¿Un poco? —
—Vale, se tardó bastante, ¿estás molesto? Sasuke—
—No—
—uh, no pareciera Sasuke— se le formó una pequeña sonrisa, pero luego se borró— ¿sabías que Hinata está estudiando medicina? Jamás pensé que su padre la obligaría a estudiar algo que a ella no le gusta—
—Si lo sabía— puso en marcha el auto, y a través el vidrio del retrovisor, divisó al castaño quien caminaba con una mano en el bolsillo de forma despreocupada.
—Debe ser terrible, me encontré a Ino,... tampoco imagine que estaría allí— Dijo extrañada. — Eh, ¿Conoces a la directora? Es muy extraña— rió, el pelinegro se dio cuenta que ella estaba muy entusiasmada.
—Verás, cuando entré a la oficina ¡estaba dormida!— comenzó a reírse— no sabía qué hacer, inclusive la toque la mejilla para que se despertara y nada, ¿Sabes cómo fue que se despertó? Sasuke-kun— Se le escapó, rápidamente llevó sus dos manos para tapar su boca, pensando que había hecho algo terrible.
Sasuke como estaba atento a lo que decía aunque no lo pareciera, obviamente se dio cuenta.
Ella ya no le llamaba a él, Sasuke-kun.
Después de un minuto de silencio solo un poco incomodo, ella habló.
—Lo siento,.. —
— ¿Cómo despertó? — Sasuke no quería verla, podía cometer un acto estúpido como el de la mañana, no se podía dar el lujo. Sakura rió nerviosa, ¿acababa de salvarla de un incomodo momento?
—Lanzaron una botella de sake al suelo, despertó como loca e inclusive lanzó una porta bolígrafos—
—hmp. —
—Tenía tanto tiempo sin escuchar ese 'hmp', Sasuke—Luego de eso, se formó un silencio que no fue incomodo, al contrario.
La pelirosa miró por la ventana todos los edificios.
De repente algo llegó a su mente….
— ¡Sasuke!—gritó y se giró hacia él. — ¿Tú sigues tocando el piano?
— ¿Qué demo...? Ni se te ocurra volver hacer eso en tu vida—Soltó un suspiro, Sakura estaba demente, solo a ella se le ocurre gritar de la nada.
—Lo siento,.. —Rió nerviosa— ¿Lo sigues haciendo? — preguntó esperanzada.
—No—
— ¿Enserio? ¿Por qué? —
—Lo dejé de tocar hace tiempo—Dijo, esperando que ella cortara la conversación.
—Entiendo,.. Pero Sasuke ¿Por qué? — La pelirosa tomó con sus dedos unos mechones pasándolos por detrás de la oreja— Lo hacías muy bien.
—Sakura, dejé de hacerlo— cortó molesto de golpe él mismo, provocando en la pelirosa se silenciara con un respingón.
—eh, lo siento,.. —
Lo que quedó de camino fue total silencio, es que no podían hablar sin tener que meter la pata alguno de los dos; Al parecer no.
Jamás podrán entender el porqué terminan así la mayoría del tiempo.
— ¡Saku-chan! —Saludó la hermosa mujer— ¿Cómo te fue? —preguntó entusiasmada, Sasuke le paso por un lado rápidamente dirigiéndose a algún lugar de la casa.
—Si me fue muy bien, muchas gracias—Respondió contenta— Tsunade-sama me ha tratado bien.
—Si te soy sincera, es una vieja borrachona—Llevó una mano a su boca, como si solo le contará el secreto sólo a la pelirosa, Sakura rió— ¿Quieres cenar algo? — la pelirosa negó con la cabeza.
—Gracias, iré a mi habitación,...debo ponerme al día— Hizo la misma mueca de en la mañana.
— ¡Figthing Saku-chan!— la pelinegra el acompaño— de todos modos te prepararé algo liviano ¿sí?
—Está bien, tía—afirmó y luego subió las escaleras para ir a su alcoba.
Al llegar tiró sus cosas en la cama, y comenzó a desvestirse, miró la fotografía que se encontraba a la derecha, en la mesa de noche.
Estaba ella con Sasuke, apenas cuando ella tenía unos siete años, el pelinegro en esa foto tenía unos ocho años, ambos estaban abrazados, recordaba ese día, Sakura estaba de cumpleaños, él le había regalado un collar muy bonito, aun lo conservaba sólo que no puesto. Pensaba lo feliz que había sido ese día –Sonrió al recordarlo- Se supone que se amarían por siempre….
—que tonto,... — pestaño varias veces, y luego miró la otra foto que estaba allí, eran sus padres. Sintió algo en su pecho, sentía que se le rompía nuevamente pero aun así no quieto la mirada de ellos que a través de la foto sonreían.
Mientras ella… no lo hacía.
Tomó la foto entre sus manos, luego de verla unos segundos la abrazó.
—...Toad ¿Qué hago yo? — Le habló a su peluche de piernas y brazos largos, como si esperara una respuesta— si eso pensé, nada…
Nada.
Sencillamente no podía hacer nada, el destino se llevó a sus padres.
Tocó la puerta y no recibió respuesta, al escuchar la regadera dedujo que la pelirosa estaría dándose un baño, Sin más entró.
Notó que todo estaba en muy buen estado a excepción del uniforme desacomodado a un lado de su cama, se acercó y vio que en la cama reposaba la fotografía de sus padres, sin poder evitarlo una sonrisa llena de nostalgia se le escapó de los labios.
—Saku-chan—susurro, y la tomó entre sus manos luego paso su vista a la foto que estaba en la mesa de noche, salía ella y su Sasu-chan pequeños.
— ¿Tía?— preguntó saliendo del baño, Mikoto no se había dado cuenta de que ya había cerrado la ducha.
—Saku-chan, tu cena está servida— dijo y la miró fijamente, ella había estado llorando. — creo que está demás preguntar qué sucede ¿No? —Abrazó a la pelirosa— Todo estará bien, pequeña— Sakura sólo correspondió el abrazo con fuerza.
—Bueno, le diré a unos de los chicos que te traiga la cena aquí, para que comiences a hacer tus deberes ¿sí? —Sakura asintió tímidamente, la mujer cuando estuvo a punto de salir se volteo.
—Muchas gracias tía— la pelinegra sonrió.
—No hay de que, amor— y salió de la estancia.
Después de unos diez minutos, Entraba Itachi por la puerta.
—Sakura, tu cena—rió— mamá casi me mata por haberme tardado mucho, vez le dije que no morirías por esperar unos minuticos.
—Gracias, Itachi— sonrió.
— ¿Qué estas haciendo? —Preguntó sentándose en la cama.
—eh, ponerme al día con la facultad, pronto se presentará un proyecto y debo estar al pendiente—respondió
—Bueno peque, te dejó para que sigas—alborotó el cabello de Sakura y luego se marchó, claro sin antes dejar la cena de ella a un lado.
Ya era inevitable, sus ojos se cerraban solos, después de habérselos tallado nuevamente optó mejor por descansar, hizo a un lado las libretas, apagó la lámpara a su lado y se recostó.
Pensó en Sasuke, ¿Cómo no hacerlo? Si esta mañana se había molestado por algo que ella dijo, no sabía que él había dejado el piano, se le pareció extraño, cuando estaban pequeños el pelinegro solía decirle que le gustaba mucho.
—todo ha cambiado,..—se dijo a sí misma, claro, la última vez que vio a Sasuke fue un día después de su cumpleaños, el pelinegro estaba cumpliendo once años, fue una fecha que no olvidaría.
¿Por qué? Si para ella Sasuke la había olvidado, ya no significaba nada.
Solo eran niños, jugos de niños….
Sus ojos se cerraron intentando dormir ya pensaba muchas cosas.
—Sakura— Susurró apenas, Sakura del susto se movió tan rápido que termino enredándose con las sabanas, y finalmente cayendo de lleno en el piso.
— ¡Itai!..—
— ¿Estás bien?— se acercó a ella.
— ¿Sasuke?— soltó sorprendida, y se levantó tan rápido que no se dio cuenta que el pelinegro le había ofrecido ayuda. — ¿Q-que haces aquí?
— ¿Qué hago aquí?— se preguntó, Sakura asintió.
Sasuke se cacheteo mentalmente. ¿Qué demonios respondía? Si él mismo no sabía.
—Sasuke no vuelvas hacer eso,.. — Dijo— Me asustaste.
—Hmp— se volteo dispuesto a irse.
— ¿Sasuke por que estas aquí? —Preguntó— Oye, si vienes a reclamarme de lo que sucedió en la tarde, no era mi intención,.. Eh, no sabía que lo habías dejado. —El pelinegro sonrió, Sakura era tonta.
—Si vine a reclamarte por eso, Sa-ku-ra—
—Ya te dije que no era mi intención, ¡es tu culpa! Si me hubieras dicho no abría pasado eso— le reclamó.
— ¿Mi culpa? —
— Si lo es, yo solo quería saber de ti— Protestó la pelirosa con el ceño fruncido— Yo no quería estar en un momento incomodo contigo— confesó, y la atmosfera se volvió totalmente turbia.
—hagamos un trato ¿sí? —Propuso, Sasuke la miro con una ceja arqueada.
— ¿Trato?— Ella asintió.
Pero esta vez solo eso,… Un trato.
¿Que tal? ¿un tomatazo o Reviews?
Nos leemos.
