Capítulo 2. A través de la ventana

La primera vez que ella escapo de la escuela tenía once años y llevaba dos meses en Hogwarts; pocos días antes había sido su cumpleaños, fue entonces cuando le había robado el mapa del merodeador a su hermano para conocer los pasadizos secretos de Hogwarts, devolviéndolo después.

Aunque Lily siempre había sido muy familiar, había contado los meses faltantes desde que Albus había entrado a Hogwarts para que ella entrará.

El gran salón habría estado lleno de nuevas caras, algunas pequeñas y nerviosas con ojos tintineantes esperando a ser llamadas por el sombrero seleccionador, entonces se habría escuchado Lily Luna Potter, y varias caras curiosas habrían volteado a ver a la única hija de la leyenda, se habría parado sin titubear, con una sonrisa perlada habría tomado asiento, y después los leones de Hogwarts estarían aplaudiendo. Ella correría de regreso a sentarse junto a su primo Hugo y otros amigos que ya había hecho.

El primer mes se habría pasado demasiado rápido para su gusto, yendo a clases, conociendo a sus nuevos maestros.

Una mañana a finales del mes de octubre unos días próximos a Halloween, Lily había empezado con la asignatura de Pociones en la cual se había demostrado talentosa, posteriormente tenía clase de vuelo que tampoco era la excepción, para terminar con historia de la magia. Mientras ésta se dirigía al gran salón para comer alguien grito a su espalda.

"Lily!" reconoció la voz de Hugo, quien venía corriendo hacía ella "Algo le pasa a Aurora".

Cuando Lily llegó, Albus estaba ahí también junto con Rose, quienes observaban a Aurora que estaba ahora en el piso, ella se aproximo hasta ellos abriendo espacio con sus brazos.

Aurora estaba fría y no se movía, hacía demasiado rato en que algo de lo que hiciera hubiese funcionado. Lily se agachó y la sujeto abrazándola al pecho. "Simplemente la vimos caer del cielo Lils, lo siento" exclamo Rose.

Lily no dijo nada y salió corriendo de ahí con su lechuza abrazada, a pesar de que su hermano le gritó para que regresará, ella desapareció entre una multitud de alumnos.

Corrió entre los pasillos hasta llegar al retrato, para luego escabullirse por el túnel que la llevaría a Hogsmade. Y cuando llegó tomo un puñado de polvos flu y viajo hasta su casa.

El Ministerio de Magia tenía diversas modificaciones en la actualidad comparado con su apariencia en el pasado.

Muchas leyes se habían hecho más estrictas y otras menos exigentes desde que Harry se había vuelto ministro.

Se encontraba en ese momento en su oficina revisando una serie de pruebas realizadas por los aurores en entrenamiento, cuando alguien toco a la puerta. Ésta se abrió lentamente y dejo asomar una respingada nariz y una mujer bajita y menuda entro por ella.

Tenía el cabello recogido en una coleta y gafas delgadas al final de su nariz, se llamaba Hemma Hopkirk y era la encargada del departamento del Uso Incorrecto de la Magia que investigaba los casos en los que los menores utilizaban la magia en lugares en los que no se les permitía.

"Ministro" susurró la mujer, mientras miraba a los otros presentes en la sala comos si tratará de pedirles que salieran con la mirada.

"Esta bien Hemma" murmuro Harry mientras volteaba a ver a Ron quien se encontraba a un lado suyo, también estaba ahí Teddy quien se estaba entrenando para ser auror y hasta unos minutos antes estaba siendo informado de cuál sería su siguiente prueba.

"Oh claro claro" susurro Hemma mientras sus manos temblorosas sujetaban un papel "Estaba en la oficina revisando los casos de menores que han inquebrantado la ley por usar magia y… Es raro porque es temporada de clase y normalmente no recibimos casos"

Harry y Ron la miraban con curiosidad. Desde que Harry había tomado el puesto como Ministro había tratado de que cada departamento estuviese más conectado entre sí, y que no se necesitará tanta burocracia para llevar a cabo las cosas, sin embargo le extrañaba que Hopkrik acudiera a él por un caso menor.

"Oh sí. Bueno, hace unos momentos me llego un nuevo caso, pensé que era un error pero lo revisé de nuevo y…" Harry la cuestionó con la mirada obligándola a continuar "Oh sí, se trata de su hija, señor"

"Qué? Ella esta en Hogwarts" intervino Ron, Teddy quien hasta entonces se había mantenido al margen se aproximo hasta dónde estaba su padrino.

"No entiendo Hemma" musitó Harry que fue lo único que pudo decir

"Sí, bueno, nos llego que se ha movido a través de polvos flu, desde Hogsmade hasta el Valle de Godric y después realizo un encantamiento. Íbamos a mandar a alguien del departamento a revisar qué es lo que pasa, sabemos que usted vive por ahí, queríamos consultarlo con usted antes, si le parece?"

Harry se quedo mirando a algún punto que Hemma Hopkrik no podía distinguir; deseaba ir él mismo y descubrir que es lo que ocurría pero sabía que eso sería ir demasiado sobre la ley. Se quedo pensando unos minutos, mientas Hemma levantaba las cejas.

"Yo podría ir también, digo antes de…" dijo Teddy de pronto haciendo que tanto Harry como Ron lo voltearán a ver.

Harry pensó en silencio durante unos instantes y dijo "Sí, estaría bien, podrías traerla aquí Teddy? Estoy seguro de que tendrá una buena explicación."

Teddy asintió y salio de la sala seguido por Hemma quién le daría unas indicaciones pues tenía que llevarle la carta a Lily de que había infringido la ley.

Para cuando Teddy llego al Valle de Godric ya había pasado una hora desde que había llegado el dato al ministerio. Camino entre las casas hasta llegar a la casa de su padrino, y entro para irse hasta el patio trasero, donde justo detrás del sauce vio una pequeña figura acostada en la tierra. Era Lily, lo sabía aunque no podía verle el rostro. Saco su varita y corrió hasta ella.

Lily escucho pasos detrás de ella y se volteo cuando Teddy estaba a un metro de distancia, tenía los ojos hinchados y las mejillas rojas de tanto llorar, tenía las manos cubiertas de tierra, y giro con sus tobillos para ponerse de pie, mientras Teddy le extendía la mano.

"Lil" susurro, a la vez que ella se tiraba a sus brazos sollozando "Has activado el rastreo de menores, por qué no estas en Hogwarts, qué pasa?"

Lily se separo de él tratando de contener las lágrimas, y cuando lo hizo fue cuando éste se dio cuenta del montículo de tierra irregular que estaba bajo del sauce, tenía unas pequeñas letras y flores.

"Aurora murió" dijo Lily

Teddy la miró con ternura; recordaba cuando habían ido a comprar a Aurora, porque él estaba en séptimo curso, habían ido a conseguir una lechuza para James, y ella había insistido en tener una lechuza y sus padres le habían comprado a Aurora, para que pudiese escribirle cartas a James, aunque esa era una mala excusa.

"Esta bien" dijo este mientras le daba unas palmadas en su espalda "Tenemos que ir al ministerio Lil, son las reglas, además debes volver a Hogwarts, ven"

Lily asintió en silencio, mientras se despedía de Aurora.

Cuando Teddy llegó, se fue directo a la oficina de Harry para dejarle a Lily.

"Gracias Teddy" exclamo este mientras observaba a Lily. La miro de manera dura, aunque sentía un gran alivio en su corazón de que todo estuviese bien. Se quedo callado viéndola unos instantes y ésta corrió para abrazarlo y explicarle lo que había ocurrido.

"La próxima vez mándanos una carta o dile algo a tus hermanos, pero no vuelvas a escaparte así, por favor" le explico Harry mientras la abrazaba "Cuando llegue a casa le dejaré algo a Aurora, pero debes volver a Hogwarts"

Movía los pies nerviosamente mientras veía a los transeúntes pasar detrás de la ventana; los miraba con curiosidad, siempre de prisa y mirando el reloj, le gustaba como se veían algunos y le divertía inventarse sus vidas en su cabeza. Se acerco la taza de capuchino a la boca y le dio un sorbo, vainilla con canela, le encantaba el sabor.

Estaba recordando cuatro años atrás cuando se había escapado de Hogwarts para enterrar a su lechuza, había corrido hasta el lago y la había enterrado y Teddy la había encontrado ahí toda cubierta de lagrimas y tierra. Sonrió al ver la imagen de Teddy.

Cerro los ojos por un momento y deseo que todo fuese más fácil, deseo que las cosas no fuesen tan complicadas como ella las había vuelto, y deseo con todas sus fuerzas poder volver atrás, a perseguir las margaritas danzantes.

La silla de metal fría, y el bullicio de esa cafetería en el centro de Londres la sacaron de pronto de su ensimismamiento, para encontrarse de frente con un muchacho que trabajaba ahí que llevaba hablándole por unos minutos.

"Señorita, aquí esta la cuenta" repitió con un poco de fastidio. Lily lo miro, alto, delgado, ojos cansados; se imagino que tal ves era un estudiante como ella, unos años mayor, que estaba en eso que los muggles llaman universidad y que trabajaba en el café para tener dinero extra.

"Claro, claro, gracias" murmuro Lily, haciendo que el chico se alejará de ahí molesto.

Volvió a ver hacía la calle, el cielo se empezaba a tornar grisáceo como es común ahí; le encantaba escuchar la lluvia, la relajaba. Se sintió tonta y triste de pronto, e hizo una mueca para reprimir las lagrimas que querían brotar de sus ojos azules. Se recogió el cabello en una coleta, y dejo unas monedas en la mesa, y corrió hacía la puerta como si la persiguieran. Camino hasta la esquina pensando hacia donde ir o que lado tomar, se decidió por una calle en la que vio una ventana llena de flores rojas.

Comenzó a pensar en como había llegado hasta ahí, y en como había huido de nuevo, Terry, apretó los puños. Hasta hace unas horas se encontraba en la practica de Quidditch, se había pasado la noche preparando una serie de cosas cursis y que ahora consideraba asquerosas, para él. Iban a cumplir seis meses de estar juntos y a ella le parecía que ahora sí esta sería "la noche".

Esa no era la única razón por la que ese día estaba marcado en su calendario, también era importante porque comenzaba la temporada de Quidditch y tenían el primer partido con Slytherin. Eso era lo que hacía tan solo unas horas antes, se preparaba para el partido cuando paso a saludar a Teddy, colándose en la sala común de Ravenclaw con la capa invisible de su padre, cuando lo escucho. Terry se reía con otros amigos suyos mientras hablaba de ella. Se reía porque había estado con alguien más, y se reía porque ella era demasiado buena.

Desde un año antes que Lily había cumplido 14, había dejado de verse como una niña y empezado a verse como una mujer. Tenía el cabello rojo hasta la cintura, y unos ojos azules penetrantes, era inteligente, interesante, y tenía unos labios hermosos. Terry había sido entonces su primera relación seria. Y cuando escucho lo que este dijo quedo estupefacta, se quito la capa de pronto y le lanzo una maldición que le había hecho sangrar por la nariz y había huido, de nuevo, de ahí.

Había vuelto a ir a Hogsmade y de ahí había salido al ajetreado centro de Londres por el que ahora caminaba.

Escucho un estallido de pronto, volteando a ver hacia arriba vio como empezaban a caer sobre ella una estampida de gotas, sonrió para sí, y siguió caminando bajo la lluvia. Caminaba sin prisa observando su respiración alejarse de ella, hacia el frío. Camino durante horas, y cuando estaba cerca de la plaza observo el reloj, con ojos tristes se dio cuenta de que el partido ya habría terminado.

Tomo un camión y tomo un asiento de ventanilla, volviendo a ver a los transeúntes pasar una y otra vez. Después de una horas llego a el Valle de Godric, camino hasta su casa y vio encendidas las luces de la sala. Pensó en que sus padres estarían cenando ya.

Se paro sobre el tapete del pórtico y toco a la puerta, y se sorprendió al ver el par de ojos que le abrieron.

Teddy tenía veinticinco años y no lo había visto desde navidad (la anterior). Ahora era un auror consagrado, y para sorpresa suya seguía yendo a cenar a su casa entre semana. Lo vio dar un paso hacía atrás cuando la vio parada frente a él, completamente empapada, con sus cabellos rojos pegados a sus mejillas sonrojadas por el frío.

"Lily!" fue lo único que pudo decir haciéndose a un lado para que ella pudiese pasar.

"Qué?" pregunto una voz desde el interior y Ginny se asomó seguida de Harry.

Lily corrió hasta sus padres y los abrazó, dejándolos sorprendidos. "Los extrañaba" dijo, mientras estos miraban a Teddy igual de impresionados.

Ahora se encontraban los cuatro frente a un tazón de sopa caliente y pescado, Ginny había prendido la chimenea y las ventanas se habían empañado por el frío que hacía afuera.

Harry miraba a su hija quien comía en silencio. Ésta sintió la mirada de su padre y comenzó a hablar.

"Hoy era el primer partido contra Slytherin, espero que me perdonen por no haber ido"

Alzo la vista para ver a sus padres, sabía que merecían una explicación pero no se sentía cómoda dándola, por la naturaleza de esta.

"Tal vez deba irme" dijo entonces Teddy, obligando a Lily a voltear a verlo. No lo había visto en tanto tiempo, y le pidió con la mirada que por favor se quedase. Nadie dijo nada. Después empezaron a hablar del ministerio, y de varias pruebas que Teddy había tenido que hacer en algún momento.

Cuando terminaron de comer Ginny le pidió a Teddy que le ayudará a preparar la habitación de Lily mientras ella arreglaba todo en la cocina, dejándola a ésta en la sala con su padre.

"Recuerdas que me dijiste que sentías que Terry era un idiota?" dijo esta viendo a su padre "Pues tenías razón, lo es."

Harry miro a su hija lamentándose de que tuviera que pasar por eso. "Lily, la próxima vez…"

"Lo sé" se adelanto ella "Les avisaré cuando planee salir de Hogwarts."

La noche cayó rápidamente, volviendo las sombras plateadas de los árboles en figuras majestuosas. Hacía mucho frío, y Lily se asomo por su ventana y vislumbro una figura sentada a orillas del lago; tomo una manta y salió de la casa.

Llego hasta Teddy y le puso la manta alrededor de los hombros. Mientras se sentaba a su lado.

"Victorie se casa este sábado" dijo obligando a Lily a recordar los tiempos cuando estos dos salían, sonrió en las viejas ideas que tenía de estos dos saliendo.

"Lo sé, irás? Nos ha pedido a mi y a Rose que seamos sus damas, que tonto" dijo esta

"Por qué tonto?" exclamo éste volteándola a ver

"Bueno porque, tiene muchas más amigas a quienes pedirles no? Tanto alboroto por una fiesta, siento que es estúpido y abrumador"

"No siempre pensabas eso" dijo a secas

Lily negó con la cabeza recordando la cursilería que estaba planeando para Terry hoy. "Piensas en ella mucho?" pregunto desviando esas ideas de su mente.

"Nahh. Digo, no me mal interpretes, la quiero, y fui feliz con ella, pero duro lo que tenía que durar, a veces, es demasiado caprichosa"

"Si…" susurro Lily "Entonces te veré en unos días"

"Me parece perfecto"

Lily sonrió de nuevo, mientras miraba hacía el cielo, la luna se veía más grande que nunca. "Hay chocolate a dentro, quieres?" pregunto. Teddy asintió con su cabeza y se puso de pie para extenderle una mano a Lily. Esta la tomo y ambos caminaron hacia la casa, sin soltarse de las manos.