Observaba el contagio de las risas y las felicitaciones con cada paso que daba al interior del Gran Salón, el jubilo de la llegada de las vacaciones se extendía por las cuatro casas. Lily sentía algunas miradas posarse sobre sus hombros y nuca mientras caminaba hacía la mesa de Griffindor, dónde un muchacho de cabellera azabache la veía sin perder el semblante.

"Hey" susurro éste cuando ella se sentó frente a él sujetándole la mano entre las suyas; preguntándole con la mirada si se encontraba bien, la muchacha asintió, sonriendo tímidamente a la vez.

"Me ha llegado una carta de Vic" dijo "Ya están listos los vestidos, así que después de la siguiente clase Rose y yo daremos una vuelta por Londres"

"Encantada de perder clase? En quién te has convertido hermanita?" pregunto Albus con media sonrisa.

"Exactamente por eso puedo darme lujos de vez en cuando" agregó esta sonriendo también. "Oi!" un saludo se escucho a sus espaldas y ambos voltearon a ver. Su prima, Rose venía caminando por el pasillo y saludándolos con una mano, mientras que con otra sujetaba a Scorpious Malfoy por el brazo. Algunos Griffindors cercanos a ellos lo miraron con desagrado y otros ni se inmutaron en prestarle más atención, pues se sabía que el clan potter-weasley no hacía excepciones.

"Estas lista prima?" dijo Rose mientras pasaba una pierna por la silla y tomaba asiento al lado de Lily, pero ésta no le contesto, se había quedado helada.

Lily sentía como si mil abejas zumbaran en ese momento dentro de su cabeza, como su padre alguna vez bajo su insistencia le había descrito los dementores, esa frialdad que se apodera del estomago y sube hasta su garganta, obligándola a no pestañear y a permanecer inmóvil mientras toda la habitación se sacude, de un lado a otro. Sus ojos azules se posaban del otro lado del Gran Salón, y se encajaban en un muchacho de séptimo que acababa de entrar, Terrance.

El muchacho no hablo, no movió los labios, ni los brazos, ni siquiera alentó su paso o lo detuvo, solo la miro de vuelta, apaciblemente, sonriendo con los ojos. "Lily?" pregunto Rose, a la vez que volteaba a ver en la dirección en la que esta veía, aunque el muchacho ya había desaparecido entre la multitud, pudo ver la mesa de Ravenclaw y algunas mujeres soltando risitas entre murmullos.

Lily levantó la barbilla y dibujo una suave sonrisa volteando hacía su prima y Scorpious "claro que sí" dijo, sujetando un tenedor.

Rose, Albus y Scorpious intercambiaron miradas por un instante, pero antes de agregar cualquier otra cosa comenzaron a llegar el resto de las lechuzas.

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El sonido de los cláxones y el murmullo de la ciudad ahogaba sus oídos. Las tres muchachas se reían segundos después de que un hombre que caminaba por la banqueta en dirección contraría había casi chocado con un farol por concentrar su atención exclusivamente en ellas. "Esperen al sábado" repetía su prima Vic indicando lo hermosas que se verían en sus vestidos amarillos el día de la boda.

Dieron una vuelta en la esquina y leyeron unas letras plateadas que decían "Madam Boutique" y entraron; a los ojos de los muggles esa era una desgastada pared donde solían venderse estampillas.

Ingresaron a un cuarto mucho más grande de lo que se veía por el exterior, vestidos pasaban volando sobre sus cabezas, seguidos de listones y zapatos. Unas cortinas de satín verde con hilos dorados cubrían los grandes vitrales que dejaban ver el gentío que se conglomeraba en las calles de Londres. Lily camino hacía una de las ventanas mientras pasaba suavemente las yemas de los dedos sobre el satín, acercándose a oler el perfume dulzón que las bañaba.

"Preciosa!" un grito extrañamente grave para pertenecer a una mujer hizo que Lily diera un pequeño salto. Una mujer que parecía encontrarse ya en sus cincuentas llego hasta donde se encontraban Vic y Rose, mientras alzaba una mano abrazándolas. Tenía un vestido color magenta demasiado chillón para el gusto de Lily pero que de alguna forma la mantenía elegante e imponente.

Vic ya les había platicado un poco de la personalidad de la mujer, por lo que Rose se aguantaba unas carcajadas. Lily llego hasta ellas esperando pasar desapercibida, pero solo recibió abrazos y elogios por parte de Madam.

Unos minutos después se encontraban en unos probadores, Vic y Rose le insistían a Lily para que saliera de una vez, pues llevaban más de cinco minutos esperándola. Esta salió un instante después cubriéndose el pecho.

"Déjame verte" exclamo esta apartando los brazos de Lily quien se cubría apenada.

"Te ves hermosa Lils" dijo entonces Rose acercándose "Has crecido primita" exclamo apuntando a una parte de la muchacha que hizo que ésta se ruborizara.

Guardaron los vestidos cuidadosamente y salieron de la boutique impregnadas en ese perfume dulzón.

Caminaron un par de cuadras más y entraron a un café muggle que se encontraba justo en frente del café en el que Lily había estado unos días antes; diviso la ventana de las flores rojas.

Abrieron la puerta y de nuevo como había ocurrido en la calle, varios hombres y algunas mujeres voltearon a ver a las tres chicas que acababan de entrar. Lily iba detrás de estas dos apenada.

Tomaron un asiento y un hombre moreno de ojos verdes se acerco para tomar su orden.

"Para mi un café latte, para ella un moka frapuccino, y Lily tu un te chai no? Sí un te chai" El muchacho les dirigió una sonrisa, en especial a Rose y se alejo de ahí mientras Vic soltaba una risita por lo bajo.

"Oh! Ya!" susurro ésta "que feliz estoy por ti Vic" dijo mientras estiraba la mano para tomar la de su prima, Lily asintió apoyándola, mientras observaba la ventana. El ruido de los pasos fuera del cristal y del viento que se ahogaba con los sonidos de los autos y de la rapidez distrajo a Lily por unos momentos, olvidándose de que estaba ahí y formulo una pregunta de la que se arrepintió instantes después.

"Cómo sabes qué será para siempre?" musitó.

Vic y Rose quien hasta entonces hablaban de la boda voltearon a ver, las mejillas de Lily se ruborizaron y esta continuo "Lo siento, no lo quería decir así, lo que quería preguntar más bien, es cómo sabes que es él, y ya, que solo será él".

Vic sonrió cálidamente. "Lo sé, yo también me hice esa pregunta muchas veces, especialmente después de estar enamorada y descubrir que no funcionaría". Se aclaro la garganta. "Bueno, no que no funcionara, solo no iba a terminar en el mismo lugar. He salido con varios chicos, puedo decir, pero he tenido tres definitivos. Primero estuvo Matt, probablemente no lo recordarán ya que fue muy poco tiempo, pero con él aprendí la responsabilidad que conlleva el tener una relación. Me volvía loca, jugaba Quidditch y alguna vez se me acerco a platicar, hasta la fecha lo siento como mi primer triunfo, estúpido, pero triunfo al fin." Sonrió "Terminamos porque nos dimos cuenta que aun nos hacía falta madurar muchísimo, y que ninguno estaba dispuesto a sacrificar lo necesario"

Rose y Lily asintieron, mientras que esta ultima se revolvía un mechón que caía sobre sus ojos.

"Luego estuvo Teddy. Nos veíamos en la escuela y yo siempre lo había encontrado muy dulce y guapo, y me daba mucha pena hablarle, por la razón especial de que lo conocía desde antes de entrar a Hogwarts. Era tonto, porque cuando éramos niños por ser los únicos en esos entonces nos llevábamos muy bien, y después de que y entrara a Hogwarts a veces lo encontraba y platicábamos un poco. Fue hasta un día en práctica de duelo que me toco con él y le gane, que me confesó que era porque no quería lastimarme. Crecí, bueno, crecimos los dos con esa relación. Recuerdo que hubo un tiempo en que creí que no había nada más, y sé que a eso vas con tu pregunta Lil, cómo saber que ahí termina si ya te habías sentido ahí. Pero es que en ese momento no lo sabes, hasta eso Ted y yo nos peleábamos mucho, teníamos diferencias que eran claves para saber que no funcionaría pero no queríamos preocuparnos. Es un fuego desesperado que sientes que jamás te es suficiente, que sientes que quieres estar con él y que cuando estas con él sientes que lo extrañas. Es ese no sentir suficiente, que confundes con amor. Pero cuando en realidad es él, y ya, no sientes ese ahogamiento, solo sientes que lo es, y que es ese momento es todo y que no necesitas más".

Lily asintió, le parecía una buena explicación, pues ella había sentido también el ahogamiento, ese sentir no suficiente, y de pronto recordó el día que Vic y Teddy terminaron, ella había bajado las escaleras y lo había encontrado mirando al lago, tenía veinte años y lo veía temblar por la espalda. Estaban en vacaciones de navidad, Lily había caminado hasta dónde el estaba y le había dado unas palmadas en la espalda, preguntándole si estaba bien, este le dedico una cálida y sincera sonrisa asintiendo.

"Bueno y por último esta Francis, es esa tranquilidad más que nada, y ese coincidir exacto que no te asfixia pero completa" susurró Vic sonriendo.

"Qué fue de Matt?" preguntó Rose

"Bueno, a él me lo he encontrado un par de veces y hemos platicado. De hecho se caso hace un par de meses también. Y bueno, con Teddy me llevo demasiado bien. Recuerdo que él día que decidí hablar con él para decirle que no estaba feliz él dejo escapar una sonrisa, diciéndome que él tampoco. Nos estábamos ahogando en una relación que no funcionaba por querer complacer al otro. Es un buen hombre, espero que conozca a alguien que lo haga feliz"

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Harry, Ginny, Ron y Hermione se encontraban observando a sus hijos mientras sostenían una copa de vino en sus manos. Harry repetía para si una y otra vez dos palabras, mientras Ginny lo abrazaba por el cuello y Ron miraba hacía delante horrorizado.

"La que más me ha sorprendido ha sido Lily" decía Hermione "Lo esperaba de Rose, pero Rose tiene dieciséis, Lily catorce no? Siento que es como tú Gins, a su edad"

Ron se volteaba hacía ellos y agregaba "Es lo que más me molesta". Ginny y Hermione reían mientras Harry compartía la misma mirada de preocupación que él. Volvía sus ojos hacía el frente de nuevo y la veía, había dejado de ser una niña silenciosamente y se había convertido en una mujer. El vestido no le había podido haber quedado mejor, y se había recogido el cabello en una coleta dejando caer unos mechones sobre su cuello y espalda; Vic se las había arreglado para colocar unas pequeñas flores blancas entre sus cabellos.

Lily se dio la vuelta sintiendo una mirada en su espalda y se encontró con los cansados ojos verdes de su padre, este sonrió apenado, mientras ella se ruborizaba, saludaba con la mano, éste le devolvía el saludo mientras ella adentraba en la multitud.

Ron le dio unas palmadas en la espalda.

Lily camino hasta el lago mientras volteaba a ver a su prima Vic, se veía aún más hermosa con ese vestido blanco bordado; cerro los ojos viendo el rostro de Francis, como apaciblemente la observaba caminar hacía el minutos antes, y como sus ojos lo decían todo, sonrió para sí.

"Hey" exclamo alguien detrás de ella. Lily devolvió el saludo sonriendo mientras observaba fijamente a su hermano James, quien ella creía que había crecido considerablemente desde que se metió a los Chudley Cannons. "Vamos a ir por unos tragos, vienes?"

"Pero tengo que cambiarme!" exclamo esta mientras se miraba los tacones y se sujetaba la parte inferior del vestido. James sonrió.

"No, no lo hagas, todos vamos así" dijo mientras hacía un ademán para que esta lo acompañara.

Lily fue hasta él mientras le pasaba una mano por la cintura y éste hacía lo mismo. Salieron del edificio y James la sujeto del brazo mientras desaparecía con ella.

Apareció de pronto en Hogsmade, el cielo estaba considerablemente más nublado que en la playa donde había sido la boda, y un viento soplaba ahora haciendo eco en las paredes de los establecimientos. LeSivanto una mano tocándose la sien mientras negaba con la cabeza "Jamás me voy a acostumbrar a eso" repitió.

Entraron a las Tres Escobas, la gente que estaba sentada en las mesas más próximas a la mesa los observó con curiosidad, algunos murmurando entre ellos. Lily ya no sabía si era por su padre, o si era tal ves porque su hermano era un jugador famoso, además que era muy guapo. James tiro de su brazo y caminaron hasta la mesa que se encontraba más alejada del resto, justo detrás de una pared. Ahí estaban sentados Albus, Rose, Hugo, Scorpious y Teddy.

"Hey" susurró Lily mientras se sentaba entre Rose y Hugo, frente a su hermano y Teddy. "James no me ha dejado traer ningún abrigo" se quejo, mientras Albus veía a su hermano con reproche. Alguien se acerco hasta ellos para tomar la orden y éste diciendo "Un whiskey de fuego y una cerveza de mantequilla".

Lily abrió mucho los ojos, y estiro su brazo derecho sujetando el de James "Por dios Jimmy!" dijo conteniendo una risa "Perdón, van a ser dos whiskeys de fuego" El hombre asintió y regreso a la barra. Algunos rieron.

"Estábamos hablando de Madam Lily!" dijo Rose mientras le daba un sorbo a su bebida.

Lily lanzo un bufido mientras se llevaba las manos a la cara "Me estaba volviendo loca" dijo al tiempo en que el hombre regresaba y le entregaba el whisley de fuego.

"Lo sé" hablo Teddy "A mi también casi me ha vuelto loco un par de veces" viendo a Lily a los ojos, al tiempo en que le daba un sorbo a su bebida, ésta miro hacía otro lado incomoda sin saber por qué, y poso su mirada sobre los ojos de su primo. Hugo tenía la mirada perdida en algún punto del exterior, cuándo Lily se enfoco en ellos sintió un escalofrío al ver lo que se reflejaba, se puso de pie de un salto, haciendo que todos se sobresaltasen. "Lily, qué?" pregunto Hugo.

Lily lo miro con los ojos abiertos como platos mientras volteaba a ver a la calle, el viento soplaba y caía una suave llovizna "No lo has visto?" pregunto. "Ver qué?" exclamo Hugo. La muchacha aún de pie lo observo confundida, las manos le temblaban y sujetaba firmemente su varita sin darse cuenta. Albus se puso de pie, tratando de descifrar lo que ocurría.. "Lils qué pasa?" preguntó.

"No lo han visto?" repitió esta de nuevo mientras volteaba a ver hacía fuera.

Teddy la veía sin decir nada, podía ver como la piel se le erizaba mientras observaba la calmada lluvia. "Tal ves deberías dejar de tomar" dijo Scorpious haciendo que Rose soltará una pequeña risa.

"Había alguien afuera" susurro mientras caminaba hacia la puerta aún empuñando su varita, algunos magos la veían. "Ey Lil!" grito James a sus espaldas, pero ésta no se detuvo y abrió la puerta demasiado rápido como para que alguien pudiese decirle algo más y salió corriendo de ahí. Teddy y Albus se pararon de un brinco.

En el momento en que abrió la puerta sintió como el viento le golpeaba en el pecho y las delgadas gotas de lluvia se le colaban en los ojos y en los oídos, se quitó los tacones de golpe y empezó a correr. No veía nada, ni sabía a dónde iba, pero sentía que hacía ahí se había ido. Llego al final de un callejón, sintiendo sus músculos temblar bajo el vestido, mientras el corazón le palpitaba en la garganta. Escucho como Al y Teddy la llamaban desde atrás, fue entonces cuando distinguió otra voz diciendo su nombre. Giro la cabeza hacía su derecha y vio una sombra negra meterse a un calleja angosta, levanto la varita y se adentro en ella, pero algo había en el piso que la hizo perder el equilibrio; todo se hizo negro.

Abrió los ojos en la oscuridad, dejando escapar un chillido al sentir una punzada de dolor en la nuca, estiro la mano tocándose el cuello y sintió algo caliente y húmedo resbalar por él. Se sentó apoyando la espalda en la pared que le quedaba detrás, y alzó la vista tratando de ver algo en la penumbra. Sentía la lluvia golpearle la cabeza y diviso una salida justo arriba de ella, tal ves demasiado alta. Trato de ponerse de pie, al tiempo en que soltaba unas lagrimas, se había roto el algo, se llevo el puño a la boca para no gritar.

"Lily!" la voz de Teddy se empezaba a oír cerca. Tanteo el piso y encontró su varita, alzando el brazo dejo escapar una cadena de luces rojas que subían hasta la superficie. Los destellos rojizos llegaban hasta la luz y volvían a caer, centro la vista en ellos, tratando de despejar su mente del dolor, los veía subir y subir, y luego caer haciendo remolinos frente a ella, iluminando el lugar donde se encontraba, las sombras que se hacían con la delgada luz, y en ellas vio una sombra mucho más profunda frente a ella, ahogo un grito.

"LILY!" la voz de Teddy se escucho por arriba el hueco, ya no habían destellos rojos como los que había visto danzar desde lejos. "Lily!" volvió a gritar.

La muchacha abrió los ojos viendo a la nada "Lily!" volvió a gritar éste quien ahora se encontraba con Albus viéndola desde arriba. Ésta reacciono lentamente y solo dejo escapar un bufido. "Puedes moverte?" pregunto Teddy.

Lily dejo escapar un gruñido al tiempo en que trataba de ponerse de pie. Dejo escapar más lágrimas. "No" dijo. "Tranquila" dijo entonces, mientras se volteaba hacía Albus.

"Tal vez tenga que ir a San Mungo" dijo este sin preocuparse en esconder el miedo en su voz. Albus asintió, mientras volteaba a ver hacía la calle. "Voy a bajar por ella" exclamo Teddy mientras el otro asentía con preocupación.

"Lumos!"

Unos minutos después Teddy se encontraba ya dentro de esa cueva, acercándose a Lily. Sintió como le daba un vuelco el corazón cuando la veía. El maquillaje se le había corrido por las lagrimas y la lluvia, se había acostado en posición fetal sujetándose la cabeza con las manos. "Lil" susurro, acercándose hasta ella y pasándole una mano por la mejilla, tenía los ojos apretados y sollozaba. "Esta bien, estas bien" repetía. Ésta se incorporo y Teddy la envolvió en sus brazos, cuando lo hizo sintió algo caliente resbalar por su cuello. Observo el lugar, parecía una fosa cualquiera, no tenía entradas ni salidas más que la de arriba, nada en ella le llamaba la atención, bajo la vista y vio con horror que lo que había sentido en el cuello de Lily era sangre. La sujeto más fuerte. "Voy, vamos a San Mungo Al" dijo al tiempo que trataba de ponerse de pie en ese lugar.

"Sujétate de mi cuello" le susurraba al oído y ésta lo hacía apoyando su cabeza en el hombro de éste, a la vez que desaparecía.