Título: Nuestros Deseos.
Capitulo: 2.- Lugar Lejano
Autor: Algodón de Azúcar
Progreso: 2 / 8
Pareja: Gray Fullbuster / Juvia Loxar – Gray Surge/ Edo Juvia – Gray Surge / Juvia Loxar – Gray Fullbuster / Edo Juvia
Fandom: Fairy Tail
Advertencias: Algo de drama, y seguramente me odiaran por andar embrollando todo. Algo de OOC
Notas: Esta idea se me vino después de que vi como por milésima vez la saga de Edoras, esto es antes del examen de Clase S.
|×| NUESTROS DESEOS |×|
Capítulo 2.- Lugar Lejano
Sus pasos eran suaves y lentos, notaba como la gente la miraba con desconcierto y ella se quedaba algo apenada, si sabía que ella llamaba la atención, su piel era muy blanca y sus ojos muy azules igual que su cabello, y a pesar de todo, se sentía algo incómoda porque no reconocía las calles de esa ciudad y según sus recuerdos, por aquí debía de estar Magnolia y por sobre todo el gremio.
Se detuvo en una de las calles y giró a ambos lados, dándose cuenta de que estaba perdida así que suspiró decepcionada e intentó convertirse en agua para deslizarse por las calles más fácilmente, se sentía un poco recuperada a pesar de las heridas que tenía, pero no lo logró.
-¿Eh?, ¿Juvia no puede convertirse en agua?, ¿Por qué?- un poco de desconcierto y algo de temor se embriagó en su corazón mientras seguía caminando y se dio cuenta de que algunas personas comenzaban a verla con desprecio.
Se preguntó por qué y se detuvo, se sentía perdida hasta que vio lo que buscaba, el logotipo del gremio al que pertenecía y aunque por fuera el gremio era diferente, parecían ramificaciones y estaba a las afueras de la ciudad, no dudó ni un segundo en ir hacia allá.
Cuando se acercó a la puerta, pudo escuchar el revolotear de todos y sonrió, a pesar de la diferencia, Fairy Tail era igual de desastroso y abrió la puerta provocando que muchos le gritaran "Bienvenida", pero todos se quedaron callados al verla, como esperando un grito.
-Juvia, ha vuelto… -susurró mientras se adentró lentamente y tímidamente al recinto, todos la miraban expectantes pero no la rechazaban y aunque Juvia se sentía algo incómoda, logró ver a Lucy peleando inusualmente con Levy y recordó algo cuando le platicaron de ese mundo llamado Edoras, que parecía todo al revés…
Se quedó pensando un segundo para cuando se acercó Gray, sus ojos eran los mismos, sus facciones las mismas, hasta su presencia y su aroma eran los mismos, Juvia se sonrojó pero se dio cuenta de algo importante, Gray traía una cantidad muy inusual de ropa encima, así que su teoría era cierta, estaba en ese mundo llamado Edoras.
Su mente hizo clic en un segundo, no podía usar magia, la gente la miraba extraño y mal, Gray estaba vestido hasta con bufanda, ¿Acaso Juvia no era parte del gremio?, pero recordó la actitud de la Juvia que le contó Lisanna, fría, distante y agresiva y no se imaginó así.
-Juvia-chan… has vuelto, pero… ¿y esas ropas?-le preguntaba un tierno Gray, a Juvia eso le hizo desconcectar su mente y su corazón palpitaba grande, ¿la había llamado Juvia-chan?
En ese momento, una rubia se acercó a ella para ponerle una mano en la frente notando la herida de esta que era bastante preocupante.
-Juvia, estás herida ¿Alguien te atacó? –dijo preocupada Lucy pero Juvia miraba con corazones a Gray que le correspondía.
Levy levantó una ceja y se quedó pensando, siempre se le daba el observar a la gente, había leído infinidad de libros de todos los temas, entre ellos, medicina por lo que se acercó a ver la herida de la Juvia que no les hacía caso mientras seguía anonadada con Gray.
-Posiblemente… -le dijo a Lucy- se dio un golpe en la frente de tal fuerza, que pudo cambiar su forma de ser, sin embargo…- se llevó una mano al mentón.
-Lo dudo…-dijo la rubia cruzándose de brazos.
-Yo también... –suspiro desganada por lo que tomó a Juvia de los hombros y la agitó violentamente para que reaccionara, llamándola por su nombre.
Todo el gremio tenía una enorme gota en la cabeza, Gray estaba preocupado pero temía detener a Levy ya que Lucy estaba mirándolo feo a él y a un tembloroso Natsu que estaba usándolo de escudo humano.
-¿Levi-chan? ¿Qué sucede?-dijo su voz suave, la mencionada y la rubia se quedaron de piedra, definitivamente esta no era la Juvia que conocían así que suspiraron ambas con pesar.
-¿De nuevo?-dijo de mala manera Levy, mirando a todos lados y tomando la mano de Juvia, le indicó a Lucy que la siguiera fuera del gremio lo cual a todos les dejó desconcertados, Gray intentó seguirlas pero Natsu lo detuvo diciéndole que confiara en Levy y en Lucy, aparte de que aun valoraba la vida de su amigo.
Gray estaba confundido.
~ ~ NUESTROS ~ ~ ~ ~DESEOS ~ ~
Los pasos de las tres chicas se adentraron a una callejuela por el centro de la ciudad y se metieron a un edificio bastante alto donde en la recepción, se podía ver en grande proporción el logotipo de Fairy Tail pero pasan de largo para ir directamente a un elevador que las lleva al piso quince, donde al salir, un hermoso pasillo alfombrado e iluminado, se abre paso hasta varias puertas.
-Abre la puerta –le dijo a Juvia parándose frente a una puerta con el número 1508. Juvia intenta abrirla pero esta tiene llave por lo que no puede hacerlo.
-Está cerrada con llave, Juvia no tiene la llave de esa puerta –dice mientras baja la mirada, Levi suspira.
-Lo que sospechaba… -dijo sacando un juego de llaves y abre la puerta con facilidad para después entregarle esa copia a Juvia que se queda desconcertada.
Lucy atina a verla y mira mal a Levy recriminándole el no explicarle nada.
-Entra Juvia, esta es "tu" habitación –le dijo suavemente haciendo que la siguiera, Juvia entra y queda sorprendida, la habitación en si es un departamento amplio con sala-comedor juntos, una cocina pequeña, y al fondo se divisaban tres puertas de madera, y aunque el asombro era mucho, se quedó parada en el centro de la sala.
-Sabemos que no eres de aquí… -susurró Levy mirándola con algo de desconfianza y a la vez, retadora, poco común en la mirada de la Levy que conocía.
-Ju-Juvia… -comenzó a tartamudear nerviosa. Lucy sonrió y le dio un golpe a Levi.
-No la asustes tarada –suspiró pesadamente- No le hagas caso Juvia, así es de idiota esta Levi, seguramente en tu mundo la Levi que conozcas es menos idiota y menos arisca que esta –dijo señalándola despectivamente con una sonrisa arrogante.
Juvia sin querer sonrió.
-Juvia no sabe dónde está, no recuerda nada, solo sabe que fue a una misión de escolta pero fue atacada –susurró como intentando recordar y se sentó en uno de los cómodos sofás mientras Levy, de mala gana iba a la cocina por algo de agua para las tres.
-¿Y bien…? ¿De qué mundo extraño vienes? –preguntó Levy instalándose igualmente cómoda en la sala.
-Creo que ya han oído hablar de ese mundo, Juvia viene de la Tierra- Lucy casi se atraganta, Levy la miró con los ojos como platos sin creérselo.
Así que todavía estaban conectados ambos mundos, pero ¿Qué no se suponía que el Príncipe Jellad había cerrado todas las puertas "Anima"?, entonces ¿Cómo?
-Es imposible, las puertas han sido cerradas por el príncipe y no hay manera de abrirlas, la magia no sirve aquí, y aunque fuera, si fuiste absorbida, debías ser una lácrima, no venir en forma de persona, solo los Dragon Slayers podían hacer eso –explicó Levy asustada.
Lucy estaba con los ojos abiertos, Juvia bajó la vista.
-Juvia no sabe nada más, pero supongo que no me creen así que… -se levantó asustando a las dos chicas y se desgarró la falda, dejando ver su tatuaje de Fairy Tail en la pierna izquierda, ambas chicas se quedaron sorprendidas, sabían por experiencia que la Juvia de su mundo no tenía ningún tatuaje en ningún lado y que aunque quisiera hacerse uno, no era en la pierna precisamente.
-Entonces… si tú estás aquí… y nuestra Juvia no aparece… -dijo temerosa de decir lo que pensaba la rubia.
-Juvia de Edoras debe estar en la Tierra… -dijo pensativa Levy, Juvia solo se les quedó mirando angustiada, entonces su pensamiento estaba en lo cierto, ella no pertenecía a ese mundo, y estaba en ese otro mundo en donde Gray amaba a Juvia incondicionalmente, desesperadamente como ella lo amaba.
Sus ojos se abrieron.
-El deseo de Juvia… -dijo suavemente mientras miraba hacia ningún lugar asustada.
-¿El deseo de Juvia…? ¿Cuál deseo? –preguntaron ambas chicas asustadas mientras parpadeaban y se miraba entre sí, sin entender.
¿Acaso el deseo de Juvia se había vuelto realidad?, pero entonces, ¿había llevado entre su deseo a otras personas que no deberían haber cambiado de lugar por el deseo egoísta de Juvia?
Suspiró pesadamente y comenzó a relatarles lo que sucedió días antes de que tomara arriesgadamente esa misión.
-En el mundo de Juvia, Juvia ama desesperadamente a Gray-sama, por lo que siempre intento cuidar de él aunque fuese de lejos, siempre siguiendo sus pasos, pero una tarde, hace aproximadamente un mes, Juvia lo siguió como siempre hasta darse cuenta de que Gray-sama se detuvo en un riachuelo mirando el atardecer –dijo recordando el acontecimiento como si hubiese sido ayer.
Lucy y Levy la miraban sorprendidas, ¿Juvia amando desesperadamente a Gray?, ¿Juvia diciéndole "Gray-sama"?, ese mundo estaba de cabeza, no se imaginaban a una Juvia enamorada, ni tierna, ni… como la que tenían en frente, sonrojada, tímida.
Aunque físicamente eran idénticas, la forma en que se expresaban se parecían hasta el tono de voz era parecido, pero sus expresiones eran tan diferentes.
-Gray-sama dijo algo que hirió a Juvia en lo más profundo de su ser –cerró los ojos- Gray-sama usa magia de hielo en nuestro mundo y Juvia usa magia de Agua, de hecho a Juvia la conocen como la "Mujer de la Lluvia", "Juvia de las profundidades" y es porque el cuerpo de Juvia puede transformarse en agua…- las chicas se quedaron boquiabiertas-
-Recuerdo fragmentos de esa época, recuerdo a ese Gray que peleaba sin camisa y con un tatuaje parecido al tuyo en el pecho, y es cierto, usaba hielo para pelear, de hecho se me hacía algo irónico el ver a un Gray con tan poca ropa y usando hielo cuando nuestro Gray apenas si soporta una ventisca –rieron las tres chicas mientas Juvia sonreía.
A pesar de todo, se sentía como en casa.
-Gray-sama tiene la costumbre de quitarse la ropa sin darse cuenta, de hecho se entera porque siempre le dicen que no la trae puesta –las chicas de Edoras se echaron a reír a carcajada suelta imaginándose tal cosa mientras que Juvia apenas si reía discretamente.
-Espera… ¡¿TOOOOODA la ropa? –preguntaba una Levy con los ojos abiertos, Juvia asintió sonrojada y muy a pesar de sus celos, vio como Levy y Lucy se seguían partiendo de la risa por lo que sus celos se quedaron sin argumentos y desaparecieron.
-Bueno, bueno, ya tendré que burlarme de Gray cuando sepa esto… -dijo Lucy intentando calmar sus carcajadas.
-En fin, ¿y que dijo ese Gray para que te deprimieras tanto? –preguntó Levy curiosa, la mirada de Juvia se entristeció.
-Juvia siempre ha querido ser la compañera de Gray-sama, por eso cuando le conoció pensó que ellos eran compatibles, ya que somos hielo y agua…-la mirada de Juvia se perdió en su vaso-Gray-sama, una vez le dijo eso a Juvia en una pelea donde hicimos un hechizo combinado, lo cual necesita que ambos portadores sean compatibles, confíen ciegamente en el otro… lo hicimos sin problemas pero… ese día Gray-sama dijo que odiaba necesitar del agua para hacer su magia, que odiaba a Juvia por ser de agua… -apretó los ojos y sus manos.
Levy estaba sorprendida ¿Gray rechazando a Juvia? ¿A esta Juvia?, esta tierna, compasiva, tímida Juvia… que maldito.
-Ese Gray es un patán entonces… -dijo Lucy molesta.- Si es cierto que nuestra Juvia está allá en tu lugar, ojalá le dé una buena lección de cómo tratar a las chicas, Juvia es experta en eso –dijo guiñándole el ojo a la peli azul de agua y esta sonrió agradecida.
-Lucy-san… -susurró con el brillo en los ojos, Levy también sonrió.
-Te enseñaremos a cómo vivir en Edoras, así podrás adaptarte poco a poco… -comentó la rubia pero desviando su mirada a Levy, la encontró pensativa.
-Podemos decir que esa herida que traes en la frente, produjo un cambio en tu actitud y que todo lo mezclaste… aunque seguramente Gray haga un drama por esto…-Lucy y Levy suspiraron derrotadas, Juvia solo sonrió divertida.
-Juvia ayudará –dijo mientras se levantaba- creo que Juvia necesita un baño y que se curen sus heridas…-dijo mientras se veía en el espejo.
Lucy y Levy le dejaron sola, diciéndole que mañana vendrían a verla temprano para ir a caminar por la ciudad y que la conociera, que descansara.
Juvia les agradeció y miró por el balcón de su nuevo apartamento, así decidiendo que iba a vivir una vida diferente, una vida nueva y aunque por una parte extrañaba al gremio, a su Gray-sama, se sentía de cierta manera culpable por no querer buscar inmediatamente la puerta de regreso, no le importó, así que despojándose de su ropa sucia y rota, buscó el baño para darse una buena ducha que durara por lo menos tres horas, lo necesitaba.
~ ~ NUESTROS ~ ~ ~ ~DESEOS ~ ~
A la mañana siguiente, como lo prometieron, Levy y Lucy estaban en su apartamento esperándola a que se vistiera sin embargo, no podría elegir.
-Juvia, ¿Por qué tardas tanto? –dijo Lucy entrando a la recama viendo como Juvia estaba casi hecha piedra envuelta solo en una toalla al ver la colección de ropa de la Juvia de Edoras, todo escotado, todo con minifaldas, mini shorts, todo en mini… los ojos de Juvia comenzaron a sacar lagrimones.
-Es que Juvia no se siente a gusto con la topa tan… pequeña –dijo tímidamente, Lucy se rio suavemente mientras abría una parte oculta del closet donde había un sinfín de vestidos más "acorde" con la nueva timidez de Juvia, esta se quedó pasmada.
-Cada año, Mirajane le regala a Juvia unos cuantos vestidos, sin embargo, Juvia los esconde en su closet, si bien no los usa porque no le gustan, no tiene el valor de tirarlos, así que puedes usarlos, debes tener la misma talla que ella ¿cierto?- dijo levantando una ceja mirándola indiscretamente al cuerpo cubierto por la toalla, Juvia se sonrojó.
-¡Lucy-san! –la regañó sonrojada para sacarla sutilmente de ahí y comenzar a ver los vestidos. Había realmente muy bonitos y de colores muy suaves, sonriente, se probó uno de color rosa pastel con holanes blancos, se ajustaba perfectamente a su cuerpo y se sentía hermosa.
Eran mucho más bellos que los vestidos que ella usaba en la tierra, y se dijo que si volvía a la tierra, buscaría vestidos como estos.
Se acercó al tocador para verse al espejo y se secó el cabello con la toalla mientras lo peinaba, se había dado cuenta de que su cabello largo y suelto se hacía ondulado y le llegaba por debajo de la cintura por lo que decidió solo sostenerlo con una coleta baja a la altura de la nuca dejando algunos flecos sueltos.
Le gustaba como se miraba y no pudiendo contenerse, encontró un pequeño tubito rosa entre las curiosidades de un cajón y abriéndolo, se dio cuenta de que olía a fresas por lo que no dudó en colocarlo en sus labios, sintiendo como este humectaba sus labios y el sabor embriagaba su boca, por lo que decidió dejárselo.
De zapatos, encontró unas sandalias con un tacón pequeño de color blanco que hacían juego con los holanes del vestido y así salió a la sala recibiendo unas miradas sorprendidas.
-Si no supiera que eres la Juvia de la tierra, te diría que estás loca y estás dispuesta a matar a Gray de un paro cardiaco…-dijo Lucy sin pensarlo haciendo sonrojar a Juvia, Levy sonrió y dio su aprobación.
-Definitivamente apuesto que Gray se queda mucho más enamorado de ti, de lo que ya está… -dijo tomando la muñeca de la chica nueva para jalarla hacia afuera, Lucy la siguió, quería ver la reacción de todos, esta Juvia iba a levantar muchos deseos y deseaba ver a un Gray celoso.
Sería divertido.
Cuando llegaron al gremio, todos se quedaron viendo la entrada de la chica de pelo azul acompañada de sus amigas como siempre, pero todos los hombres no dudaron en echarle una mirada de pies a cabeza alabando su belleza y más de uno se ganó un coscorrón por mirones.
-Gray, creo que esto va a matarte amigo pero… voltea –dijo Natsu colocando una mano sobre la espalda del chico de pelo negro y este girándose se aquedó con la boca abierta, Juvia se veía más preciosa que de costumbre.
No había hecho mal al enamorarse de ella. ¡Lo sabía!
-Natsu, deja de verla así –dijo sonrojado y algo molesto el pelinegro, dándole un coscorrón al pelirrosa quien solo rió y se sobó el chichón.
-Vamos, no voy a hacerle nada, aparte, nadie más que tú, es lo suficiente suicida como para cortejarla… -dijo riendo y volviendo a la barra mirando a Mirajane que tenía una expresión de sorpresa y ensoñación.
Juvia se sonrojó más por la mirada de Gray, estaba nerviosa, si bien ese no era su Gray, el que tuviese la misma cara, la misma voz, le hacían sentirse en un sueño, un bello sueño.
Miradas gris y azul se encontraron, ambos sonrojados, Gray se levantó de su asiento y todos esperaban que Juvia le gritase que se alejara de ella como era costumbre pero para sorpresa de todos y para el propio Gray, Juvia bajó la mirada avergonzada y tímida.
-Ju-Juvia-chan… -le dijo indeciso y ella solo apretó sus manos contra su pecho.
-Gray-sama…-dijo y todos se quedaron con la boca abierta por el apelativo, Natsu casi se atraganta y Lucy intentaba que no se ahogara el pelirrosa dándole golpecitos en la espalda. Levy tuvo que explicar para que no se muriera ahogado medio gremio.
-Juvia sufrió un accidente en las montañas, de hecho el milagro que de esté viva es mucho, pero se dio un golpe en la cabeza que hizo que se comportara así, por lo tanto, trátenla bien, ¿entendieron?- amenazo y muchos se quedaron asustados asintiendo rápidamente.
El único que no escuchaba nada era Gray, estaba anonadado con esa Juvia tímida, sonrojada, si bien siempre soñó con verla así frente a sus ojos, algo andaba mal, olían igual, su voz era igual, su presencia eran casi iguales, sus ojos eran idénticos solo que con una expresión tímida.
Se veía adorable…
Pero algo no cuadraba en todo esto.
El resto de la tarde, Juvia no se despegó de Gray ni este de ella, mientras platicaban de cualquier cosa, el pelinegro cada vez se convencía de que esa no era su Juvia pero no importaba, era Juvia, era hermosa y era solo para él. ¿Verdad?
Alguien arriba debía de quererlo por mandarle una Juvia tan tímida, y que estaba locamente enamorada de él.
~ ~ NUESTROS ~ ~ ~ ~DESEOS ~ ~
Esa noche, el cielo lloraba a cantaros y una chica de vestido rosa caminaba con un paraguas que había encontrado en una tienda que tenía corazones mientras solo miraba hacia el suelo con los pensamientos perdidos en la nada, había decidido salir a dar una vuelta para conocer.
Aunque había dejado a Gray solo, quería estar sola para poder entender muchas cosas y aunque estaba feliz, parte de su corazón se quedaba angustiado ya que por otra parte, quería volver al gremio, ver a su verdadero Gray-sama, aunque sabía que eso iba a destruirla aún más.
Se detuvo para mirar al cielo y recordó las palabras de Gray, que odiaba que lloviera y apretando las manos contra el bastón de la sombrilla, salió corriendo al que desde ahora y por tiempo indefinido sería su departamento y su hogar.
Al llegar al edificio, dos siluetas se quedaron mirándola como pasaba corriendo, por lo que decidieron seguirla hasta la puerta de su apartamento y notaron como lloraba, notaban su angustia y su desazón.
-Juvia… -susurraron ambas siluetas y esta se dio vuelta para aferrarse a la silueta más alta.
- Lucy-san, Levy-san- las mencionadas solo se miraron para entrar al departamento de la peli azul e intentar calmarla preguntándole que sucedía.
-Juvia es feliz porque tiene lo que deseaba, que Gray-sama la amara tan desesperadamente como ella lo ama a él… -ambas se quedaron mirándola.
-¿De verdad es lo que deseabas, Juvia?-preguntó Lucy mientras miraba hacia la ventana observando como las gotas escurrían por el cristal.
-Juvia lo deseo con todas sus fuerzas, lo gritó en un momento de dolor y aunque todo es lo que Juvia deseaba, siente que algo le falta… que algo no está bien…- susurró mientras se abrazaba más las piernas y hundía su cabeza entre las rodillas.
Levy suspiró.
-Es lógico que sientas eso, todo lo que deseaste está aquí pero tú no perteneces aquí, no eres la Juvia de Edoras, supongo que los deseos de ambas se cumplieron para que se dieran cuenta de que no deben desear cosas que no tienen –susurró con aire pensativo, Lucy la vio por el reflejo del cristal.
-¿Sabes algo que yo no, Levy? –la aludida se giró hacia la rubia y cerró los ojos con pesar.
-Loki me contó lo que sucedió cuando Juvia desapareció, dijo que ella deseo que Gray dejara de amarla… justo lo contrario a lo que esta Juvia deseó – Lucy solo la miró un momento para ver a Juvia una vez más y se molestó.
-Entonces si lo deseaste así, y ella lo deseo así, no se quejen, ahora tendrán que vivir la vida de la otra por quien sabe cuánto tiempo, posiblemente nunca regreses… -lo último lo dijo en un hilo de voz y se imaginó a ella del otro lado, se imaginó en la Tierra con ese Natsu alocado que no le temía, que era valiente y aunque la idea le gustó, prefería al Natsu cobarde.
Así le gustaba a ella.
-Juvia… Juvia siempre odió los días de lluvia porque eran deprimentes… -comenzó a relatarles – desde niña, Juvia siempre fue rechazada por que donde iba Juvia, siempre caían tormentas, Juvia nunca conoció el cielo azul, ni el tiempo despejado, no conocía el sol, solo sabía que siempre llovía donde Juvia iba… - las dos chicas le pusieron atención, observando como su rostro estaba empapado de tristeza.
-Un día, el gremio al que yo pertenecía, Phantom Lord, decidió atacar directamente a Fairy Tail… -ambas chicas se quedaron con la boca abierta.
-T-Tú… eras de otro gremio, ¿atacaste a Fairy Tal? –dijo incrédula Lucy, Juvia asintió.
-Yo era parte de los Element 4, los más fuertes del gremio, nuestro líder era Gazille Redfox, era el más cruel y vil, Gazille-kun atacó a Levy-san, Jet-san y Droy-san para hacer encender la furia de Fairy Tail y por fin empezó la guerra de gremios…- las chicas se quedaron boquiabiertas nunca imaginaron a Juvia de enemiga, ni mucho menos a esta Juvia tímida.
-Pero… ¿Cómo terminaste siendo de Fairy Tail si los atacaste?- preguntó asustada Levy. Preguntándose si la Levy de la tierra seguía viva.
-Todo fue gracias a Gray-sama… en esa pelea Juvia lo conoció en su puesto de combate y como siempre estaba lloviendo intensamente, pero él nunca se dio por vencido aún a pesar de que Juvia era más fuerte que él y Gray-sama estaba herido… -dijo mientras se acomodaba mejor para seguir contando, ahora dirigiendo su mirada al techo.
Levy y Lucy estaban realmente atónicas, ¿Gray peleando?, ¿Herido?, a Juvia si la conocían por ser agresiva, pero… aun así.
-La primera mirada de Gray-sama hacia Juvia era de rencor, de coraje pero a Juvia no le importó… y después de una intensa batalla, Gray-sama venció a Juvia con su magia de hielo, logró congelar la lluvia mientras Juvia caía hacia el vacío, pensé que iba a morir como una gota de lluvia cual cae al suelo, desfragmentándose… -susurró con una sonrisa.
Ahora sí, Levy y Lucy estaban atónitas de verdad.
-¿Gr-Gray te venció?, bueno, considerando lo fuerte que lo vi aquella vez, puede que sea cierto pero… -dijo Levy meditando en voz alta.
-Fue amor a primera vista, Juvia se enamoró de Gray-sama con solo verlo pero se enamoró más de él cuándo la salvó de caer al vacío, aun siendo Juvia su enemiga, la salvó… y fue cuando Juvia vio por primera vez el cielo azul, despejado… el sol resplandeciente, y así fue como Juvia se terminó enamorando de Gray-sama tan intensamente – terminó el relato mientras que sonreía complacida por recordar esa primera vez.
Lucy sonrió ante la mirada soñadora de Juvia, se notaba que amaba mucho a ese patán de Gray.
Levy suspiró como si la enamorada fuera ella y se llevó las manos a la nuca pensando si alguna vez se fuera a enamorar así de alguien y cayó en cuenta de algo.
-No fue muy diferente… -dijo desconcertando a ambas chicas.
-¿A qué te refieres, Levy?-dijo Lucy con la duda en sus facciones.
-De manera parecida, se conocieron Gray y Juvia ¿recuerdas?, ese día llovía mucho y Gray estaba en peligro, casi estaba por cazarlo Erza y fue cuando Juvia recibió un buen golpe pero lo resistió para salvar a Gray… fue la primera vez que se vieron, creo… -dijo pensativa.
Juvia sonrió, aunque los mundos fueran diferentes, las circunstancias no cambiaban mucho y eso lo agradecía.
Bueno, agradezo de antemano que hayan leído este fic, si bien era una idea que me salió de la nada, puedo decirles que se vienen cosas nuevas, a Gray Fullbuster lo haré sufrir y a Jubia Loxar le dará ese amor que necesita jejeje, dios es que odio que Gray la "ignore" de esa manera (aunque en el manga ya la va notando más, pero Gray, Joder, eres Lento como tu solo).
Les dejo este capitulo, disfrutenlo, quizá mañana actualice el siguiente capitulo, por cierto, tengo un Oneshot de esta misma pareja pero seguro van a odiarme por que a Gray lo seguiré haciendo sufrir a mares jejeje.
Bye bye.
Algodón de Azúcar - La Noche me gusta, me gusta lo bueno, lo bueno es pecado pero esto no es malo.
