Hacia la noche, Kate ya se ha asentado en el apartamento de Rick. Él le ha cedido parte de su guardarropa y cajones, un espacio en el baño, un sitio en su biblioteca para los libros y otro en la videoteca para las películas. Han guardado la caja de recuerdos en un lugar seguro, y Castle ha colocado una pequeña caja de seguridad en el cuarto para que Kate guarde su placa y arma cuando no esté trabajando. Ella comprende que él no quiere tener un arma a la vista de Alexis, su madre y eventualmente el bebe.

Durante la cena, Kate trae a colación las otras bodas de Castle, y Martha y Alexis se suman a la conversación. Rick no se entusiasma mucho sobre la temática pero intercede también.

-Vamos, Rick, no quiero saber todos los detalles, pero quiero saber cómo fueron.

-Como todas las bodas. Largas, tediosas, aburridas.

-¿Así será nuestra boda también?

-Claro que no, Kate. Esas porque… bueno no eran las personas adecuadas.

-Richard estas aguando el tema solo porque no quieres hablarlo. No le hagas caso, Kate. Mi hijo ha deseado casarse desde pequeño. Lo normal es que las niñas sueñen con su boda y formar una familia, pero bueno… el siempre fue un niño peculiar. Pero no le fue bien, conozco el sentimiento, pero esta vez será distinta y para siempre, lo sé.

-Si no fuera para siempre no lo haría. Sé que al casarse todos deben de pensar lo mismo, pero yo… creo que soy la clase de chica que solo se casa una vez y para toda la vida.

-Dicen que la tercera es la vencida, así que estarás atrapada conmigo toda la vida, Kate. Te canses de mi o no.

Todos ríen.

-Cualquier cosa acudes a mí, Kate. Yo puedo darte algunos consejos de cómo educar a papá.

Kate ríe.

-Gracias, Alexis.

-¡ja ja! ¡Muy graciosa!

-Bueno… y Rick, ¿vas a contarme de tus bodas? Solo como fueron, donde, no se… es curiosidad supongo.

-Vamos Richard que si no cuento yo.

-Adelante madre, seguro serás más objetiva que yo.

-No estaría tan segura. En fin… la boda con Meredith fue increíblemente grande en cantidad de gente. Todos invitados de ella. Una fiesta extremadamente costosa, Richard la dejo elegir todo, el solo se dedico a pagar, quería realmente que todo fuera como ella deseaba, y ella se lo tomo literalmente y lo deseo todo.

-¿Se casaron por iglesia?

-No. Ninguno de mis matrimonios fue por iglesia, ambos solo bajo la ley.

-Como te contaba. Meredith, siempre tan ambiciosa, con perdón tuyo Alexis, casi lo funde a mi hijo. Esa boda fue una exageración, y tómalo viniendo de mí que soy la reina de lo exagerado.

-La boda con Gina fue distinta. Más bien un trámite diría yo. No hubo gran fiesta ni nada, solo una cena para la gente más intima. Y una conferencia de prensa luego. Por supuesto que no podía faltar el gran show del autor casándose con su editora.

-¿Estás diciendo que la nuestra también será un show? Pero ahora el autor casándose con su… musa.

- Parece que esta noche no pego una, Kate.

-Perdón. Perdón a todos. Estoy un poco… nerviosa y ansiosa. No sé realmente como sobrellevar todos estos cambios.

Martha toma una mano de Kate gentilmente.

-Nadie espera que sepas como hacerlo, linda. Todos estamos para acompañarte.

-Gracias, Martha.

-Puedes contar conmigo también, Kate.

-Gracias, Alexis. Lo aprecio mucho.

-Y conmigo.

-Lo sé, Rick. Y discúlpame.

Ella posa una mano en el rostro de Rick y luego le da un suave beso en la mejilla.

Alexis propone cambiar la conversación y todos están de acuerdo. Continúan la cena en paz conversando sobre películas y la nueva obra de Martha.

Pasando la medianoche, Alexis y Martha ya se han ido a dormir hace un tiempo, Rick apaga todas las luces del apartamento y luego se dirige al cuarto.

Kate ya esta acostada. En posición fetal, mirando la nada. De ese modo se ve tan endeble que Rick se queda observándola un instante, y luego se sienta a su lado y le acaricia un brazo.

-¿En que estas pensando?

-En que realmente hice un papelón en la cena. Siento pena por tu madre y Alexis. Y por ti también, Rick. Debí controlarme. Pensaran que soy una loca.

-No debes sentir ninguna pena. Todos nosotros somos tu familia ahora Kate. Nos comprendemos y aceptamos. Nadie pensara que eres una loca. ¿Acaso te olvidas quien es mi madre? ¿O con quien estás hablando? Aquí nadie es perfecto, y todos nos queremos tal cual somos. Y eso te incluye a ti también.

-Te amo.

-Y yo a ti.

Se besan. Y luego Rick se alista para la cama y se recuesta al lado de Kate. Ella apoya su cabeza sobre su hombro y se quedan así por unos instantes hasta que el rompe el silencio.

-Kate… ¿Estas despierta?

-Lo estoy.

-¿Qué es lo que te preocupa tanto? Es decir… ¿Por qué quieres saber tanto sobre mi pasado?

-Yo… Es que no quiero repetir esquemas, Rick. Me preocupa que… bueno… No quiero que con el tiempo pienses que soy igual a las demás y te canses o sino….

-…Nunca podría pensar eso porque no es cierto. Kate me enamore de ti justamente por cuan distinta eres a todas las mujeres. En el buen sentido. Eres especial. Nunca voy a cansarme, porque como te dije una vez, eres un misterio que me propuse resolver, y tu sabes cuánto amo los misterios, y tu eres de los buenos, va a llevarme toda la vida revelarte.

-Te prometo que pronto dejare de indagar tu pasado, Rick… es una etapa. Piensa que nosotros hacemos todo desordenado. Mas allá de los casi cinco años de conocernos, no nos conocemos del todo, pero primero empezamos por irnos de viaje, después estar juntos, después el bebe y después casarnos. Necesito saber de ti antes de conocerme, y también de ti mientras te conocía pero no estábamos juntos.

-Bien… ¿Qué más quieres saber?

Kate se sonríe y luego se acomoda mejor en la almohada para poder mirarlo a la cara.

-Cuéntame de tu primer beso y de tu primera vez.

-¿Realmente quieres saber eso? ¿Por qué?

-No lo sé… me causa curiosidad. Vamos, Rick. Somos grandes no vamos a avergonzarnos de esas cosas.

-¿Tú me contaras de ti?

-Después de ti.

-Bien… mi primer beso fue a los doce años. No fue realmente un beso, pero lo fue para mí en aquel momento.

-¿Con quién fue?

-Se llamaba Lauren. Estaba en mi clase de literatura. Yo era bastante tímido recuerdo…

-¿Tu tímido?

-Aunque cueste creerlo, así es. Era tímido, vergonzoso. Recién cambie pasando mi adolescencia. Lauren fue quien me beso a mí durante un recreo. Recuerdo que me tomo de un brazo y me empujo al baño de mujeres, y allí me beso. Quede shockeado como una semana. La invite a salir, pensé que era lo correcto, pero ella me rechazo sin explicarme siquiera por qué.

-Pobre, Rick.

Kate le da un beso en el hombro.

-¿Y tu primera vez?

-Mi primera vez fue con Kyra. Ya era grandecito, creo que tenía 18 o 19 años. Mis amigos, o los que decían serlo, me burlaban por ser el único virgen, pero con Kyra nos queríamos y deseábamos esperar el momento adecuado. Una noche después de ir al cine, fuimos a un parque a dar un paseo y allí paso. No había nadie, y fue como si el momento vino a nosotros. Fue la primera y única vez que estuvimos juntos. Luego no paso demasiado tiempo que ella se fue.

-Rick… ¿piensas que si ella no se hubiera ido te hubieras casado con ella? O si cuando volvió a aparecer no se hubiera casado, tal vez tu y ella…

-…No sé lo que hubiera sido si ella no se hubiera ido. Pero, aunque en aquel momento yo la ame y mucho, de corazón te digo que me alegro que las cosas se hayan dado así. Kate conocerte a ti es algo que no cambio por nada. Cuando Kyra volvió a aparecer durante aquel caso no voy a negar que fue algo que me movió sentimentalmente, pero ya entonces mi corazón estaba contigo. No dudes nunca de lo que siento por ti, es lo más genuino de toda mi vida.

Kate lo besa en los labios suavemente pero luego el beso se va intensificando hasta que Rick lo rompe.

-Ahora te toca a ti.

-Bien… mi primer beso fue a los once años, en un baile de la escuela, con el chico más guapo de todo el colegio, también el más estúpido por cierto, pero eso lo supe después. Su nombre era John… John Porter. Recuerdo que todas las chicas morían por él. Y en aquella fiesta me saco a bailar y allí nos besamos. Casi me desmayo de la emoción, pero cuando quise entablar una conversación con él me di cuenta que no tenía ni dos dedos de frente, era un verdadero idiota. Se creía el ombligo del mundo. Luego me entere que esa noche fue el primer beso de muchas chicas. Lo odie por mucho tiempo, incluso recuerdo que con un grupo de esas chicas hicimos un club anti John Porter.

Rick se ríe.

-Me encantaría haberte conocido de niña.

-Tal vez si eras el niño tímido que dices que fuiste nos hubiéramos caído bien, Castle. Yo no era para nada tímida, pero realmente no congeniaba con los chicos engreídos de mi escuela.

-Por más tímido que fuese creo que le hubiera dado una paliza a ese John Porter y después te hubiera besado. Aunque a tus once años yo ya tenía unos… no importa.

-Ya sé que eres mayor que yo, Rick. Cuando yo daba mi primer beso tú estabas teniendo tu primera vez.

-¿Y qué hay de tu primera vez?

-Fue a los 16 años, con Eric, el primo de Maddie durante un verano. Realmente no debió pasar, es decir, no estábamos juntos ni nada. Solo se dio. Fue lindo pero no lo que yo esperaba creo.

-Eras una nena.

-No era una nena, Castle.

-Alexis tiene casi 18 y es virgen.

-Eso crees tú.

-¿Tu que sabes?

-No sé nada. Y tal vez Alexis si sea virgen. No creo en las edades, Rick. Las cosas se dan cuando se deben dar, ni antes ni después. Y cambia esa cara de preocupado. Mejor hija que Alexis es difícil de conseguir. Y todo es merito tuyo. Por eso se que serás el mejor padre del mundo para nuestra hija o hijo.

-¿Mañana es la ecografía verdad?

-Sí.

-Sé que es improbable, pero si ya se pudiera saber el sexo…

-…Realmente no quisiera saberlo. Me gustaría que sea sorpresa. Pero si tú quieres…

-…No. O sea, yo quiero, pero si prefieres la sorpresa creo que puedo aguantarlo. Tendré que comprar todo doble, todo en rosa y todo en celeste.

-¿Por qué no todo blanco y listo?

-El blanco es aburrido.

-Comprare todo doble. Tal vez en una de esas son gemelos o mellizos. Ha pasado que al comienzo no se ve y después encuentran el otro bebe por ahí detrás.

-Es uno solo, Rick.

-Bueno entonces lo que no use este bebe, lo usara el próximo.

-¿Próximo?

-Por supuesto. Este es el primero de muchos.

-Ya hablaremos de eso.

-Quiero muchos hijos tuyos, Kate.

-Y yo no quiero vivir embarazada, Rick. Para ti es fácil porque no cargaras una panza nueve meses.

-Si se podría, sabes que lo haría por ti.

Kate se ríe.

-¿Qué es tan gracioso?

-Acabo de imaginarte embarazado.

-Eso no tiene gracia.

-Te aseguro, Rick, que si pudieras meterte en mi cabeza si la tendría.

Kate se vuelve a acomodar sobre el hombro de él.

-¿Apagas el velador, Rick? Es tarde ya, y mañana debo ir a trabajar antes de la cita para la ecografía.

El estira el brazo libre y apaga la luz.

-Iré contigo. Posiblemente la noche de póker de la que te hable sea mañana y necesito ultimar detalles con los chicos.

-Arreglare con Lanie entonces.

-Buenas noches, Kate.

-Buenas noches. Te amo.

Se dan un beso en la oscuridad y enseguida se quedan dormidos.