Una tarde regresando de una escena del crimen, Rick esta extrañamente demasiado callado mirando por la ventanilla del coche, mientras Kate conduce hacia la comisaria.

-¿Qué sucede, Rick? No es normal que estés tan callado.

-Solo estaba pesando… ¿Cómo era tu trabajo antes de que yo llegue? Es decir… ¿Todo era igual?

Kate se sorprende con la pregunta.

-Es imposible de que sea igual contigo que sin ti. No lo sé… trabajábamos con otra dinámica.

-¿Mejor?

- Ni mejor ni peor. Diferente. Íbamos mas a los hechos puntuales, no construíamos tantas teorías… Muchas veces me he quedado yo sola en la comisaria, tal vez no éramos un equipo tan unido. Incluso he llegado a dormir en la sala de descanso. No tenía mucho sentido regresa a mi apartamento por el poco tiempo que dormía.

Kate nota la mirada de compasión de Castle.

-No me mires así, Rick. Antes de ti yo era como cuando me conociste. Terca, irascible, ermitaña, metódica, controladora…

-…y hermosa.

Ella se sonríe.

-Y estaba sola. Muchas veces no le encontraba el sentido a tener apartamento. Mi vida era el trabajo. No tenia hobbies, solo leer tus libros. Casi no le dedicaba tiempo a comer. Era como una especie de zombi. Estaba realmente muerta en vida. Y tú me rescataste.

-¿Molestándote y entrometiéndome?

-Sí, Rick. Tu llegada fue mi despertar. Inmediatamente el día después en que te vi, comencé a maquillarme, a arreglarme, me compre rompa nueva y empecé a sonreír. Comencé a salir, con Lanie y sin Lanie. A tener algunas citas. En aquel momento ignoraba o quería ignorar las causas de ese cambio repentino que quise hacer, pero ahora sé que era por ti.

-Lástima que no me dejaste ayudarte más o estar realmente contigo.

-Ya hemos hablado el tema, Rick… Para mí siempre estuviste conmigo, aunque sea a la distancia, desde que apareciste siempre fuiste mi energía, mi motor conductor. Y necesite que pasara todo este tiempo para que estemos juntos. Yo crecí mucho. Ahora soy mejor persona para ti. Y gracias a ti.

-Yo también.

-Lo sé.

Llegan a la comisaria y descienden del coche. Antes de entrar al edificio, Kate besa a Rick bastante apasionadamente para sus estándares de afecto en lugares públicos.

Luego entran a la comisaria e instantes después están en la sala de descanso. Rick preparando lattes para ambos, Kate leyendo una información del caso, o intentando leerla ya que no puede concentrarse.

-Rick…

-Si…

-¿Y como era antes de que yo llegue a tu vida? No digo las cosas que ya hemos hablado, sino justo antes de que yo llegue.

El se sonríe recordando algo que acaba de pasársele por la mente.

-¿Alguna vez te conté que estábamos platicando Alexis y yo antes de que te aparecieras ante mi enseñándome tu placa en aquella presentación del último Derrick Storm?

Ella niega con la cabeza.

-Le estaba diciendo a Alexis que necesitaba algo nuevo en mi vida. E inmediatamente después de que dijera eso apareciste tú, Kate.

Ella se sonríe.

-Fuiste una señal del destino, o el destino mismo, no lo sé. Me miraste con esos ojos increíbles y penetrantes, y enseguida intuí que esa mirada seria el comienzo de algo. Y luego de aquel primer caso supe que no podía dejarte ir. No podía definirlo en aquel momento, pero sabía que debía hacer algo para no dejarte y en ese instante es cuando hable con el alcalde.

-Me alegro que seas más arriesgado que yo. Y más intuitivo. Es increíble como todo en la vida es un tejido de decisiones. Tus elecciones, sumadas a las mías y las de otra gente seguramente, han hecho que hoy estemos donde estamos. Y si alguna de esas mínimas elecciones hubiera sido diferente, el hoy seria diferente.

El se sonríe.

-¡Que filosófico, Detective!

-No me burles, Rick. Es cierto.

-Muy cierto.

Rick le pasa un latte a Kate, y él se queda el otro, y toma asiento frente a ella.

-Castle, ¿recuerdas que hace mas de dos años, antes del funeral de Montgomery, tú me reprochaste que nunca hablamos de ciertas cosas, como el beso de encubierto, de cuando casi nos congelamos en los brazos del otro…?

-Me acuerdo.

-¿Quieres hablarlo?

El se ríe sin comprender.

-¿Cuál es el punto de hablarlo ahora, Kate? Yo necesitaba hablarlo en aquel entonces porque tenía tanto acumulado que no podía decirte… tantas cosas que me pasaban interiormente... No podía creer que a ti nada te pasara.

-Si me pasaban. Pero no sabía manejarlas. Prefería ignorarlas. Ya sé que ya paso, pero… me intriga de todos modos saber que hubiéramos hablado en aquel momento.

-No lo sé… creo que yo te hubiera preguntado que te paso durante el beso encubierto, que pensaste cuando estábamos muriéndonos congelados en aquel freezer, o antes de desactivar la bomba que casi vuela parte de la ciudad… y aunque esto fue después, que pensaste al despertar en la clínica luego del tiro, o cuando me quede encerrado en aquel banco con mi madre y exploto… Es cierto que hay cosas que no hemos hablado, creí que ya no importaba pero al recordarlas vuelvo a sentir esos momentos…

-A mi me pasa lo mismo.

Se toman de la mano.

-Rick… ¿Qué me hubieras dicho tú sobre todo eso?

-Yo… Te hubiera dicho que aquel beso fue increíble y que lo sentí realmente… Te hubiera dicho que en aquel freezer, contigo en mis brazos, me replantee mi vida entera. Nada tenía sentido, a excepción de Alexis, si me moría en aquel momento sin haberte dicho lo que sentía. Pero al salir de allí la realidad me golpeo la cara haciéndome caer del sueño. Estabas con Josh…

Kate le da un apretón de manos cariñosamente.

-…Antes de animarme, no sé ni cómo, a desactivar esa bomba, solo pensé en que si ese era el fin, al menos estaba allí contigo, tomados de la mano, mirando tus ojos. Y me prometí a mi mismo no dejar pasar más tiempo si todo salía bien, pero…

-…Yo estaba con Josh.

-Lo del tiro, Kate, tu sabes… fue algo que jamás se va a borrar de mi mente. Estabas muriendo en mis brazos, me sentía culpable por no haberme dado cuenta antes… No podía creer que eso estuviera pasando… Tus ojos se estaban cerrando… Sabía que si no te decía lo que sentía en aquel momento, tal vez nunca más podría hacerlo… Y luego en la ambulancia te fuiste, Kate. Moriste por unos instantes. Y yo solo pensaba locuras. Quería irme contigo. No podía soportar el dolor que estaba sintiendo. El tiempo durante tu cirugía fue eterno. Y además… nuevamente estaba Josh. Sentía que no era mi lugar estar contigo…

Rick comienza a sollozar. Y Kate con él.

-…Cuando te vi por primera vez después de que despertaras. El alma me volvió al cuerpo. Estabas tan hermosa. Ya no me importaba Josh ni nada, estaba dispuesto a hablar contigo en ese mismo instante, besarte, quería abrazarte, acariciarte… Pero tú me dijiste que no recordabas nada y que había cosas que eran mejor olvidar… Y al ver en tus ojos tanto dolor, sentí que me estaban gritando un: No, Castle, no me digas nada. Luego sabes cómo continua la historia. No ti vi por tres meses, los más largos, dolorosos y autodestructivos de mí vida. Y luego reapareciste. Estaba molesto, pero en el fondo te comprendía, y estaba feliz de que hayas vuelto y de que estuvieras allí buscándome.

-Perdóname…

-…No, Kate. Todo eso ya paso. No me pidas perdón.

-Además siempre supe que nunca olvidaste lo que te dije en el cementerio. Era bastante obvio. Pero me gustaba presionarte un poco a veces para ver qué cara ponías.

-¿Te divertías conmigo?

-Un poco.

-¡Qué bonito de tu parte, Castle!

-En fin… lo del banco fue diferente. Yo era el que iba a morir. Y aunque estaba realmente decepcionado con la vida porque todo acabara así, sentía una especie de… alivio, aunque suene mal tal vez, de que no fueras tu esta vez.

-Nunca pienses así. Estaba tu madre contigo, Alexis afuera.

-Lo sé.

-Rick, creo que siento la mirada de Gates perforándome la nuca. ¿Te parece si vamos a trabajar y continuamos esta conversación en casa?

-No vas a zafar de decirme que siempre me amaste, Kate.

Ella se sonríe.

-No pretendo zafar de nada. Voy a contarte todo.

-¿Me lo pones por escrito?

-Vamos, Rick, lo prometo.

Ambos se levantan de donde están y se unen a Esposito y Ryan frente a la pizarra.

-Disculpen chicos que los dejamos solos. ¿En que estamos?

- La víctima es Pamela Vázquez, de nacionalidad Española, residente en los Estados Unidos desde el 2002 por trabajo. 39 años. Viuda. Sin hijos. Era psiquiatra. Trabajaba en la clínica del doctor Theodore Rovsky, aquí en Nueva York.

-Algunas compañeras de trabajo dicen que no tenía enemigos pero últimamente discutía mucho con el doctor y con la novia de este, una joven estudiante. Pero la coartada del doctor Rovsky es solida. También la de su novia Irina. Eso nos deja nuevamente en cero.

-Buen trabajo chicos. Tendremos que interrogar hasta la última persona que trabaje en esa clínica, y ver de interrogar a los pacientes de Pamela.

-Son pacientes psiquiátricos, Beckett. No van a decirnos cosas muy… coherentes. Además todos tienen condiciones para ser asesinos. Pamela trataba esquizofrénicos.

-Habrá que intentarlo.

-¿Salía con alguien? ¿Su familia?

-Su familia… madre, abuela, un hermano y algunos tíos y primos, todos viven en España.

-En Andalucía mas precisamente.

-No tenemos conocimiento de que estuviera saliendo con alguien.

-¿Vivía sola?

Esposito mira en sus informes.

-No, con su gata… Lucecita.

Esposito se sonríe. Kate alza la ceja y luego le sonríe.

-Vivía sola.

-¿Quieres que vayamos a la clínica a hablar con los pacientes…?

-No. Ya es tarde. Mejor comencemos mañana a primera hora.

-¿Seguro, Beckett?

-Sí. Hablen con Gates para conseguir una orden para poder investigar la clínica y a los pacientes, y después vayan a casa. Mañana volvemos.

-Bien.

Esposito y Ryan se van a hablar con Gates. Mientras Kate toma sus cosas.

-¿Vamos?

-No puedo creer que te quieras ir apenas comenzando el caso.

-Ya es tarde. Estoy cansada.

-Vamos a casa. Cocinare para ti.

Ella se sonríe y se van.