El mes se pasa volando, y el gran día los alcanza…

En el apartamento de Kate se encuentran Lanie, Alexis y Martha para ayudar a la novia y arreglarse ellas también. Jim Beckett pasara por todas ellas para ir a la iglesia San Thomas.

Kate está muy nerviosa y también un poco entristecida de que su madre no pueda estar allí en un día tan importante. Pero Martha la acompaña todo el tiempo, y ya que Kate se negó a contratar estilistas, maquilladoras y modistas, Martha, Alexis y Lanie la ayudan en todo aquello. Kate quiere estar hermosa para Rick, pero también quiere estar natural. El apartamento es un verdadero caos. Hay vestidos colgados por todas partes. El hermoso vestido blanco de novia, el rosado de Martha y los vestidos color lila de las damas de honor. Además hay zapatos por doquier, maquillajes, accesorios. Convirtieron el apartamento en un verdadero centro de estética.

Una vez que Kate esta peinada y maquillada, mientras Alexis se pinta las uñas, Martha ayuda a Lanie con su peinado. Kate las mira a la distancia, les toma una foto con su teléfono y se sonríe.

-Gracias por estar acá ayudándome. En este momento daría todo por que estuviera mi mamá. Realmente no quería estar con gente extraña. Discúlpenme si las prive de ir ustedes a algún salón a peinarse y maquillarse.

-Nada de tonterías, Kate. Además esto es divertido. No me reúno con chicas a hacer esto desde que tenía… bueno, muchos años menos.

-Mi abuela tiene razón, Kate. Es divertido. Y es un placer ayudarte.

Kate se sonríe nuevamente e intenta contener las lágrimas para no estropear el maquillaje.

Por otro lado, en el apartamento de Castle, están Esposito, Ryan y Rick, quienes deberían estar arreglándose, pero en lugar de eso están jugando al póker. Para los hombres ir a una boda, seas el novio o los padrinos, es mucho más sencillo, según Castle.

-¿Una partida más, chicos?

-¿No deberíamos cambiarnos ya?

-No, Kevin, relájate. Todavía nos quedan… treinta y cinco minutos para ser exacto. Podemos jugar otra vuelta.

-Reparte, Castle.

-Una mas y luego nos cambiamos. En cualquier momento arriba Jenny y no puede vernos en bata jugando al póker.

-Sí, papá.

Todos ríen y Castle reparte las cartas.

Mientras, en el apartamento de las chicas, Martha y las damas de honor ya están listas.

Martha lleva un elegante vestido largo y entallado color rosa coral, que tiene mangas y hombros de encaje. Tiene zapatos y cartera haciendo juego.

Lanie y Alexis visten el mismo vestido de seda lila, largo y strapless. Ambas peinan en alto. Alexis lleva un maquillaje muy natural en el rostro y las uñas del mismo color que el vestido, mientras Lanie se ha maquillado un poco más llamativa y lleva las uñas mas naturales.

Las tres ayudan a Kate a colocarse el vestido para que no se le desarme el peinado ni se le corra el maquillaje.

El vestido de Kate es sencillamente hermoso. Mangas de organza bordadas con hilo de plata que tan solo cubren los hombros, unidas a un precioso torso de raso blanco entallado con escote princesa y espalda muy baja, que culmina en una larga falda blanca de satén, parecida a la falda de Bella en la Bella y la Bestia. La cadenita con el anillo que Rick le obsequio en Paris. Maquillaje muy natural que resalta sus ojos. El cabello ondeado y minuciosamente desordenado con una delicada coronita de florcitas blancas que se coloca en forma de espiral, quedando las florcitas entremezcladas con el cabello quedando oculta la complexión de la coronita en sí. El ramo es uno no muy exuberante, confeccionado de jazmines.

En el apartamento de los chicos, cada uno ha corrido a cambiarse ya que el póker se extendió demasiado y se les hizo tarde.

Los padrinos, al igual que el novio, visten frac negro con una chaqueta corta y recta por delante y la cola por detrás, y pantalones y zapatos negros. Pero mientras los padrinos usan chaleco negro y lazo negro, Rick lleva chaleco blanco con lazo blanco en el cuello. Los tres llevan un jazmín en el ojal derecho del frac.

Esposito se siente realmente incomodo vestido así, mientras Ryan y Rick no cesan de admirarse frente al espejo. Rick haciéndose caras y Ryan acomodándose el cabello con un peine que guarda en el bolsillo de su pantalón.

-No lo sé, hermano. Me siento robotizado adentro de esta ropa. Si no fuera porque llevamos como cinco años esperando esta boda de ustedes, me tiraría por la ventana ahora mismo.

-Lanie va a morir de amor cuando te vea, Espo. Te ves bastante guapo. Incluso yo muero de amor al verte.

Ryan y Rick ríen, mientras Esposito los mira serio.

-No es gracioso, Castle. Soy un maldito maniquí. Pero no te preocupes, si alguna vez me caso, me vengare en mi boda.

Rick se sonríe.

Por otro lado, Kate y las demás, ya listas, aguardan la llegada de Jim Beckett, quien ha alquilado una limusina blanca especialmente para llevar a las damas a la iglesia.

Cuando Jim llega y ve a su hija no puede contener las lágrimas. Desea darle un abrazo pero en pos de no desarreglarla decide besarle la mano.

-Estas hermosa, Katie. Verte así es un sueño. Nunca olvidare este momento. Espero que seas muy feliz.

-Te quiero, papi.

-Y yo a ti, mi cielo.

Kate con mucho cuidado es quien abraza a su padre. Luego parten hacia la iglesia.

Por el lado del novio, Jenny acaba de llegar, vestida en un hermoso vestido verde agua que le llega a mitad de pierna y tiene un solo hombro al descubierto, y un divino peinado en alto con algunas mechas suelas en el rostro. Todos parten en el descapotable rojo de Castle rumbo a la iglesia. Esposito al volante.

La iglesia San Thomas esta toda decorada con lazos de seda blancos y rosados, y adornos de jazmines. Es una iglesia simple y pequeña pero con cierto encanto.

La gente ya se encuentra acomodada. La esposa de Montgomery y sus hijas están en unas de las primeras filas. Cerca de allí esta Maddie y su flamante y joven novio. Por otra parte se encuentra Victoria Gates y, algunas y algunos oficiales. También esta Gina con un "amigo". Unos pocos amigos de Martha del teatro, y un grupito de amigas de Alexis. El alcalde con su esposa e hijos. Y el Dr. Burke con su mujer.

Y como Rick prometió a un costado se encuentra un reducido grupo de prensa. Solo una reportera de confianza, y dos fotógrafos.

Luego están el fotógrafo y el camarógrafo oficial de la boda. Y en la entrada, dos disimulados guardias vestidos de frac blanco.

Rick y los chicos llegan primero por supuesto. Rick saluda a algunas personas y luego se dirige al altar. Esposito se coloca a su lado. Ryan besa a Jenny y luego se dirige a tomar posición al lado de Esposito.

Rick, aunque ya paso por otras bodas, en esta se encuentra algo nervioso. Porque es muy importante y será la definitiva. Se pregunta cómo estará Kate, si no fuera porque la tradición se lo impide, el hubiera elegido estar con ella hasta el último minuto. Pero al no poder ser así, se alegra que al menos su madre e hija estén con ella.

Esposito se revisa los bolsillos sin poder encontrar las alianzas. Ryan lo mira divertido y luego le devela que él las tiene.

Segundos luego el sacerdote que oficiara la boda se hace presente y saluda a Rick y a los padrinos. Y Martha entra sigilosamente y toma asiento guiñándole un ojo a su hijo.

Cuando la marcha nupcial comienza a sonar, a Rick se le ponen llorosos los ojos de la emoción. El momento por fin llego. Esposito lo mira en busca de darle ánimo, y Ryan le sonríe.

Los de seguridad en frac blanco abren ambas hojas de la puerta principal, primero a paso lento ingresan Alexis y Lanie. Ambas sonrientes. Lanie un poco sonrojada por no estar acostumbrada a esa exposición fija su vista en Esposito tomándolo como punto de referencia. Alexis por otro lado, mira a su padre y solloza al verlo tan feliz.

Tras ellas, del brazo de su padre, ingresa pausadamente Kate. Nerviosa seria poco para describirla. Le tiemblan las piernas, y casi no puede respirar. Mira a Rick fijamente, porque ver al resto de los invitados le causaría pánico. Su padre la aferra más a su brazo en señal de apoyo.

Rick no puede dejar de mirarla. Kate es hermosa, pero en ese momento él piensa que sería imposible una novia más preciosa que aquella que camina hacia él. Él le sonríe y ella le sonríe. Y en ese instante todos desaparecen para ellos dos.

Kate llega al altar, su padre le besa una mano y luego le cede la mano a Rick quien la toma dulcemente.

Rick le susurra: -Estas preciosa, Kate.

Ella le sonríe y le susurra: -Tu también.

-¿También estoy preciosa?

Kate se sonríe sin poder creer que él bromee en ese momento. Pero no sería Castle si no lo hiciera. Él le devuelve la sonrisa.

El sacerdote inicia la ceremonia y ambos novios se giran hacia él.

-Queridos hermanos y hermanas, estamos aquí reunidos para unir en sagrado matrimonio a Katherine Beckett y Richard Alexander Castle. Kate y Rick, como el novio me ha sugerido llamarlos…

Todos los presentes ríen, y Kate lo mira a Rick incrédula pero sonriente.

-¿Están listos para expresar su compromiso?

Ambos asienten. Y el sacerdote les hace señal de que prosigan.

Kate tímidamente toma la iniciativa.

-Yo, Kate, te recibo a ti, Rick, como esposo y me entrego a ti. Prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte
todos los días de mi vida.

Rick se sonríe.

-Yo, Rick, te recibo a ti, Kate, como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte
todos los días de mi vida.

Ella se sonríe.

- Luego de sus compromisos, procedamos a reiterarlos con las preguntas de consentimiento… Kate, ¿quieres recibir a Rick, como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?

-Sí, quiero.

- Rick, ¿quieres recibir a Kate, como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?

-Llevo casi cinco años esperando este momento… Por supuesto que quiero.

La gente ríe y Kate se muere de vergüenza pero se sonríe.

-Pues yo, en nombre de la santa Madre Iglesia, reconozco y confirmo este Matrimonio que han celebrado. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre su unión. Amén. Y a ustedes, todos los aquí presentes, los tomo como testigos de la unión sagrada entre estos dos esposos. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Los anillos por favor.

Ryan le pasa los anillos a Esposito y él al sacerdote.

-Bendice y santifica, Señor, el amor de Kate y Rick, y que estos anillos, signo de fidelidad y compromiso, les recuerden su promesa de amor mutuo.

El sacerdote luego de consagrar los anillos se los extiende a los novios.

Rick toma uno primero.

-Kate, recibe esta alianza, en señal de mi amor profundo y fidelidad eterna a ti.

Le coloca el anillo a Kate. Ella comienza a sollozar. Y luego toma el otro anillo.

-Rick, Castle…

El se sonríe.

-…recibe esta alianza, en señal de mi amor profundo y fidelidad eterna a ti.

Le coloca el anillo.

-Ahora sí, Rick puedes besar a la novia.

Rick y Kate fijan sus ojos en los ojos del otro, se sonríen mutuamente, él posa ambas manos en las mejillas de ella y la besa cálidamente en los labios.

Todos los presentes aplauden. Algunos ríen, otros lloran y otros lloran y ríen.

Nuevamente la música comienza a sonar, Kate y Rick tomados de la mano comienzan a recorrer el pasillo central mientras saludan a todos. Kate abraza a su padre, a los chicos, a Martha y a Alexis. Rick abraza a Lanie, le estrecha la mano a Gates pero ella accede a un respetuoso abrazo. Kate saluda a la familia de Montgomery, a Gates, a Maddie, a Lanie, a Jenny. Rick saluda a Gina y a su "amigo", al alcalde y a su esposa.

Luego, Rick y Kate posan para algunas fotos, y finalmente salen de la iglesia.

Afuera una lluvia de pétalos de rosas y jazmines caen sobre ellos. Se besan nuevamente. Y Kate arroja el ramo. Lanie lo atrapa y mira sugestivamente a Esposito, el cual intenta hacerse el distraído.

-Nos vemos todos en la fiesta.

Kate y Rick suben al descapotable rojo. Irán al apartamento a cambiarse de atuendos, a buscar su equipaje, y luego Rick reservo un helicóptero que los llevara a los Hamptons.

Mientras, los invitados se dirigen al aeropuerto de La Guardia, donde Rick contrato un avión privado para llevarlos a todos a los Hamptons a la fiesta y a esperar por los novios.

Kate no sabía sobre esos dos gastos increíblemente costosos, pero nada podía decirle, estaba feliz, casada con el hombre de su vida, el resto ya no tenía importancia.

(Nota: Nunca fui a una boda por iglesia, así que todo es imaginación e algo de búsqueda en google. Espero que haya quedado bien.)