Todo está listo para finalmente ir de gira…
Hace dos días han despedido a Martha y Alexis, que se han ido a Los Ángeles. Alexis no estaba del todo contenta de irse, hubiera preferido acompañarlos a la gira. Ya que sabe que por más que ama a su madre, nunca disfruta del todo el tiempo que pasa con ella. No comparten los mismos gustos, ni temas de conversación, ni casi nada. Por suerte Martha ha acordado con ella acompañarla lo más que pueda mientras no este trabajando.
Kate ha dejado todo ordenado en el trabajo. De todos modos sabe que Ryan y Esposito podrán manejarse solos a la perfección.
Rick y Kate han ido al pediatra con Paris, y todo está en orden, solo les ha aconsejado no exponerla a grandes cambios de temperatura, cuidarle los oídos durante los viajes en avión, y otros consejos de ese estilo. Y le ha dado algunas vacunas necesarias.
Ya han preparado el equipaje. Paula se ha encargado de hacer todas las reservaciones correspondientes, y de armar la agenda para el mes entero que durará la gira por parte de Latinoamérica. Ella los acompañará en el viaje. Y Kate ha cuestionado un poco a Rick sobre otras giras donde él ha ido solo con Paula. Él le contó que ellos han tenido un affaire durante una gira, pero que no fue nada realmente importante y no volvió a suceder.
Es lunes por la mañana, y Paula hace que el portero les avise a Kate y a Rick que llegó a recogerlos. En menos de cinco minutos, Rick acarreando el equipaje y Kate sosteniendo a Paris, salen del edificio. Colocan todo en el taxi, suben a bordo y se van hacia el aeropuerto.
Una vez allí, realizan todo el papeleo, despachan el equipaje y esperan a que su vuelo directo a Bogotá, Colombia, sea anunciado por altoparlante.
Casi una hora después, finalmente su vuelo es comunicado y abordan el avión.
El viaje es tranquilo. La mayor parte del tiempo Kate aprovecha a dormir ya que Paris también duerme. Rick repasa un poco el itinerario de la gira. Y Paula escucha música con los auriculares puestos.
En aproximadamente cinco horas y media se encuentran en el aeropuerto de Bogotá. Luego de recoger el equipaje se toman un taxi hasta el hotel. Al recorrer la ciudad de camino a donde se alojaran, vislumbran la hermosura del sitio, es una ciudad que parece estar abrazada por montañas, es una mezcla de modernidad e historia, algunas partes parecen una verdadera máquina del tiempo que te transporta a la época colonial.
Finalmente llegan a un hotel bellísimo y lujoso, llamado "Radisson Royal Bogotá". Paula acude a la recepción en busca de las llaves correspondientes, mientras Rick y Kate admiran el lugar. Luego, Paula les entrega a ellos su tarjeta magnética para entrar en la habitación, y ella se dirige a la suya. Además les avisa que tienen reservaciones para almorzar en el restaurante del hotel en media hora. Kate no está acostumbrada a que alguien le lleve la agenda, y comienza a molestarle un poco que Paula dirija todo.
Kate, Rick y Paris son conducidos al segundo piso por ascensor, ingresan a su habitación y Rick le da algo de propina al joven que los acompaño con las maletas. Después cierra la puerta. Recorren la inmensa habitación, la cual posee incluso una cuna para Paris. No estarán más que dos días allí por lo cual no acomodan demasiado sus cosas.
Luego de cambiarle los pañales a Paris, descienden hasta el restaurante del hotel donde ya Paula aguarda por ellos. Almuerzan algo liviano que Paula ya había ordenado en su nombre, lo cual le agrega según Kate otro punto en su contra, mientras les cuenta sobre el itinerario del día y les avisa que el día siguiente es libre hasta la noche cuando volaran hacia Brasil.
Después de almorzar, regresan a la habitación para cambiarse de atuendos. Kate no puede contener mas las ganas de hablar sobre Paula de nuevo, es una mujer que no congenia demasiado con ella y la está volviendo loca. Mientras Rick se abotona la camisa, Kate se sienta sobre la cama a buscar ropa en la maleta de Paris.
-Rick…
Él la mira. Ya había notado que ella venia maquinando algo en su interior.
-¿Es necesario realmente que Paula controle todo? ¿Hasta nuestro menú para el almuerzo?
-Ella siempre hizo eso. Es mi publicista, Kate, y en las giras ella siempre ha manejado todo. No lo sé, nunca lo pensé como algo malo.
-No es que sea algo malo, pero me inquieta un poco. Está bien que maneje todo lo relacionado a la gira en sí, pero hay cosas que no le conciernen.
-Me parece que lo que sucede es que no te agrada ella, y por eso te molestas esas cosas.
-Sinceramente… No, no me agrada demasiado. Es muy controladora, mandona, autosuficiente… no sé, es irritante.
-No la conoces. Paula es buena persona, solo está haciendo su trabajo.
-¿Por qué la defiendes todo el tiempo?
-No la defiendo.
-Sí, lo haces.
-Kate, hablaré con ella para que intente no intervenir en algunas cosas. ¿Está bien?
-Bien.
Luego cada uno continúa con sus cosas sin hablarse. Al finalizar sin dirigen al vestíbulo del hotel, aun en silencio donde Paula ya esta esperándolos.
En seguida, suben a un vehículo que aguarda por ellos y son conducidos hasta una de las sucursales de la Librería Nacional que se encuentra dentro de un centro comercial en medio de la ciudad.
Bajan del coche, Paula abona el viaje. Suben por escalera al primer piso del centro comercial hasta la librería. En el exterior del sitio se encuentra una larga fila de, en su mayoría mujeres, aguardando para entrar. Todas llevan en mano alguno de los libros de Castle. Rick se sonríe y saluda a todas antes de entrar al sitio. Kate por su parte se siente intimidada al ver tantas mujeres excitadas al verlo a él.
En el interior de la librería, el dueño del lugar, un señor petizo y gordito, de largos bigotes y de cabeza calva, que se introduce a sí mismo como Andrés Medrano, los recibe amablemente y los conduce hasta el sitio donde realizaran todo.
Han ambientado un espacio de la librería. Varias pilas de los libros de Castle, sillas para la gente, un atril para que Rick realice la lectura, y luego un escritorio para que se disponga para la firma de libros.
Luego de que Paula le de algunas indicaciones tanto a Rick como al señor Medrano, permiten el acceso de la gente y todo comienza.
El publico toma asiento, y algunas otras personas se quedan de pie. Kate se coloca casi al fondo con Paris en brazos. Paula se posiciona a un lateral. El señor Medrano anuncia a Rick, todos aplauden y él se instala detrás del atril. Sonriente y jubiloso, galante y un poco presuntuoso de sí mismo, tal como Kate lo conoció.
Rick saluda a los presentes, hace algunas bromas tontas que todos acompañan riéndose, les agradece por estar allí y por elegirlo como autor. Les menciona la presencia de su esposa e hija en el sitio, todos giran a mirar a Kate, quien se pone colorada. Luego procede a leer uso párrafos de Heat Wave. Al finalizar les comunica que armen una fila así proceden a la firma de libros de modo ordenado.
Rick, sentado detrás del escritorio, pasa más de dos horas firmado libros y tomándose fotografías. Incluso algunas jóvenes quisieron sacarte fotos también con Kate por ser la inspiración de los libros, y ella tímidamente accedió.
A las siete de la tarde, Kate, Rick, Paris y Paula dejaron el centro comercial en un nuevo taxi de regreso al hotel.
Rick se excusa dirigiéndose al cuarto para llamar a Alexis y se lleva a Paris para cambiarle los pañales. Mientras Kate prefiere ir al restaurante del hotel a tomar un café. Paula la acompaña.
Apenas toman asiento ambas mujeres se sienten algo tensas entre sí. Ordenan sus respectivos cafés. Envían mensajes de texto. Todo en silencio. Hasta que Paula decide romper el hielo:
-Kate, querida, por favor dime lo que piensas. Sé que estas molesta conmigo. Lo percibo.
-A decir verdad, Paula, sí, estoy algo incomoda contigo.
-Te escucho.
-Es solo que… no sé cómo eran antes las giras, pero no me agrada que lo controles todo. Está bien que organices el trabajo, pero creo innecesario que también pienses por nosotros lo que vamos a comer y beber, lo que debemos hacer en el tiempo libre, el taxi que debemos tomar… todo.
-Pensé que facilitaba las cosas. Es la costumbre. Siempre fue así.
-Tal vez con Rick funcionaba así, pero no conmigo. Lo siento, pero sinceramente me molesta.
-Bien, procurare tenerlo en cuenta, Kate. No quiero molestarte. Yo sé lo que Rick siente por ti, y sé que estás incluso antes que su carrera en su vida, entonces no quiero importunarte, ya que eso acabaría importunándome a mí.
-No deseo meterme en la gira, pero si Rick quiso que viniera y yo quise venir, entonces no deseo tampoco sentirme una intrusa, necesito nuestros espacios, más allá del trabajo en sí.
Paula asiente y bebe su café. No vuelve a hablar. Kate finaliza su café y se dirige a su habitación. Paula hace lo mismo unos segundos después.
Kate no le cuenta nada a Rick sobre la conversación con Paula. Pero él percibe que algo sucedió, y decide de todos modos no preguntar. Le sugiere a Kate cenar en el cuarto, a solas, y ella acepta. Así que alrededor de las ocho de la noche pasadas, el servicio de cuarto arriba con la cena.
Comen mayormente en silencio, salvo por algunos comentarios sobre lo acontecido en la librería.
Luego, se preparan para ir a dormir. Paris ya está dormida en la cuna.
Rick se acuesta primero. Pero enseguida Kate se recuesta a su lado colocando su cabeza sobre un hombro de él.
-¿Qué haremos mañana?
-Pasear un poco hasta la hora de ir al aeropuerto. Así son las giras, un poco precipitadas. Dos días aquí, dos allí.
-¿Paula planeo nuestro paseo?
El se sonríe porque era una pregunta que se veía venir.
-No. Yo lo planee.
Ella se sonríe.
-¿Y a dónde iremos?
-Mañana lo sabrás.
Y así se quedan dormidos.
Antes de las nueve de la mañana, Kate se despierta con el llanto de Paris. La toma en brazos, la alimenta, le cambia los pañales y luego la cambia de ropa.
Rick se despierta, se pega un baño y se viste. Después cuida de Paris hasta que Kate se aliste para ir a desayunar.
En el restaurante del hotel se encuentran con Paula. Desayunan juntos y luego Paula se excusa con que debe hacer varios llamados telefónicos y se va a su cuarto. Pero tanto Kate como Rick saben que es solo un pretexto para dejarlos solos.
Unos instantes después, Kate, Rick y Paris se suben a un autobús en la puerta del hotel y se dirigen al barrio de La Candelaria. Un sitio recordatorio de la época colonial lleno de historia en su arquitectura y ambiente. Allí pasan todo el día. Recorriendo. Comprando algunas artesanías. Almorzando.
A las cinco de la tarde regresan al hotel. Se cambian de ropa y preparan todo para partir hacia el próximo destino: Brasil.
