El viaje de Bogotá a la ciudad de San Pablo en Brasil no fue demasiado largo. Arriban al aeropuerto por la madrugada y un vehículo ya los está aguardando para conducirlos al hotel "Tivoli".

Nuevamente el sitio es totalmente lujoso. Kate cree innecesario ir a esos hoteles, pero no desea seguir criticando las decisiones de Paula. Pero Rick no pasa desapercibidas las miradas y muecas que ella realiza cada vez que algo no le agrada. Así que una vez en su habitación, mientras él acomoda algunas cosas y Kate ya está en la cama, decide sacar el tema.

-Kate… No debes disimular.

-¿De qué hablas?

-Paula.

-No disimulo. Ya hable con ella. No es más un problema, Rick. Lo juro. Eran solo tonterías mías.

-¿Y por qué será que no te creo?

El se sienta a su lado en la cama.

-Kate te conozco. Conozco cada uno de tus gestos, miradas… Sé que aun hay cosas que te molestan.

-Perdóname, Rick. No lo hago apropósito. Es solo que me parece que todo lo que elige es demasiado presuntuoso. Los mejores hoteles, las mejores habitaciones, los mejores restaurantes, los mejores menús… se que tú tienes dinero, comprendo que seas una persona pública, pero esas cosas nunca han sido realmente parte de nuestra relación. Siento que no encajo en estos lugares. Es por eso que me sorprendí tanto cuando en Paris elegiste aquel hotel. Estaba fuera de tus estándares, y me alegraba que hayas elegido un sitio más acogedor, y no estos hoteles todos lujosos.

-Tal vez debí reorganizar la gira cuando supe que tu y Paris me acompañarían. Lo que sucede es que nunca antes me habían cuestionado esto. Alexis y mi madre van a cualquier sitio, y además conoces a mi mamá, a ella le gusta lo glamoroso. Y a mí me da lo mismo. Tal vez antes no, pero ahora no me importan esas cosas.

-Estoy hecha un desastre, Rick. No sé que me sucede. Me la paso criticando todo, perdóname por favor, sé que estoy siendo bastante quisquillosa.

-No debes pedirme perdón, Kate. Son cosas que aprendemos de nosotros, no tiene nada de malo. Y además, quisquillosa o no aún te amo.

Él le sonríe y ella le devuelve la sonrisa.

-Y yo a ti.

Rick la besa dulcemente en los labios y luego se acomoda en la cama para dormir.

Al otro día, a las nueve de la mañana suena la alarma despertadora del teléfono de Rick. Él despierta a Kate con un beso en la mejilla. Paris ya esta despierta pero tranquila recostada en una cuna de madera al lado de la cama.

Ambos se alistan, acuden al comedor a desayunar y enseguida les avisan que el coche que tienen reservado ya los está esperando.

Esta vez, Paula decidió desayunar sola más temprano y adelantarse yendo al sitio donde Rick firmara libros y hará su lectura. Kate sabe que lo hizo para darles espacio, y procura agradecérselo luego. Si le sale hacerlo.

En veinte minutos arriban al Centro Cultural San Pablo y enseguida una joven los acompaña hasta la biblioteca del sitio. Allí Paula los recibe y les presenta a Fabiana, la directora del sitio, una mujer muy bella y provocativa de saltones ojos azulados que contrastan con su tez parda y su cabello negro azabache.

En la biblioteca ya hay una gran cantidad de personas sentadas aguardando que todo comience. Fabiana introduce a Rick de un modo muy elocuente, que causa ciertos celos en Kate que presencia todo desde un lateral, junto a Paris y a Paula. Luego, él se para delante de la gente y comienza a hablar, a leer fragmentos que la gente solicita y luego firma libros.

Mientras Rick firma libros, Kate junta coraje para agradecerle a Paula el gesto de dejarlos solos en la mañana.

-Paula… yo quería agradecerte por… tu sabes… darnos un poco de espacio a Rick y a mí. Y pedirte disculpas por haber sido un poco rabiosa estos días.

Paula la mira sonriente.

-No hay nada que agradecer, querida. Me cuesta acomodarme a que las giras ya no serán como antes, a que Rick no es el de antes y que ahora tiene una esposa y otra hija más. Será cuestión de tiempo. Pero yo no deseo incomodarte. Ya te he dicho antes.

Kate asiente, y luego no vuelven a hablar.

Una vez que Rick termina sus labores del día, regresan al hotel, almuerzan y luego van los tres a recorrer un poco la ciudad, mientras Paula decide ir a la pileta del hotel. Luego de recorrer un poco, Kate, Rick y Paris finalmente terminan en una de las paradisiacas playas de San Pablo. Hace calor pero no están realmente vestidos para la playa, pero de todos modos se sientan sobre la cálida arena a contemplar el mar.

-Este sitio es realmente sorprendente.

- Sim, é incrível.

Kate se sonríe.

-¿Y eso? ¿Ahora hablas portugués?

-Soy un hombre de muchos talentos.

-¿Y qué es lo que me dijiste?

-Dije que sí, es increíble.

-¿Y que mas sabes decir?

-No mucho más que eso.

Ambos ríen.

Permanecen un instante en silencio y luego Rick vuelve a hablar:

-Hay algo más que se decir… Você é a mulher mais bonita entre todas as mulheres. Eu te amo.

Ella le da un beso en la mejilla.

-Eu também te amo.

Él la besa en los labios y se separan al oír una vocecita balbucear algo. Paris los mira y se sonríe. Y entre varios balbuceos sin sentido dice "Ma" y al instante dice "Pa".

Kate y Rick la miran sin poder creerlo, aun es tan pequeña que no se esperaban eso. Tan solo tiene un poco más de diez meses. Ambos se sonríen y sollozan. Paris no vuelve a repetir aquello, pero los dos están seguros de haberlo oído.

Cuando comienza a caer el sol deciden regresar al hotel. Pero esta vez en vez de llamar al coche que los viene transportando desde que llegaron, deciden tomar un autobús.

En el hotel, se dirigen a la habitación, y preparan el baño para Paris. Luego, los dos la bañan juntos arrodillados junto a la bañera. Paris balbucea y sonríe. Al finalizar de bañarla, Rick y Kate terminan casi bañados también. Entonces deciden recostar a la bebe y tomar un baño relajante juntos mientras disfrutan de una copa de vino.

-¿Realmente ella dijo "ma" y "pa", verdad?

-Sí, lo hizo.

-Nuestra hija es extraordinaria.

Ella se sonríe.

-Me encanta oírte decir "nuestra hija".

-A mi me encanta decirlo.

Y así, Kate recostada sobre Rick, y él sobre la bañera, se quedan durante unos instantes, en silencio. Luego salen del agua, y se preparan para dormir. Aunque antes de verdaderamente contraer el sueño, se besan, acarician y acaban haciendo el amor.

A la mañana siguiente se despiertan con el balbucear de Paris, uno en brazos del otro, y sumamente descansados. Rick le da un beso en los labios y luego se levanta a tomar a Paris en brazos. Él aguarda a que Kate se aliste, y luego intercambian posiciones. Ella toma a Paris, y él se viste.

Luego del desayuno, esta vez junto a Paula, se dirigen a una de las librerías más bellas de la ciudad "Da Vila", la cual tiene un increíble diseño arquitectónico, dos amplios pisos, numerosas estanterías, y un espacio creado para que los clientes puedan relajarse y leer en cómodos sillones, mecedoras y butacas.

Mientras Kate toma asiento en uno de los sillones y le enseña a Paris un pequeño librito lleno de dibujitos que al presionarlos emiten sonido, Paula y Rick conversan con Fabio y Sandy Robledo, un matrimonio joven que regenta el lugar. Conversan sobre las ventas, la arquitectura y sobre literatura. Luego, un empleado, Eduardo, se acerca a ellos y les avisa que la gente aguarda en fila para entrar. Fabio le da la orden de que los haga pasar para que se acomoden en el espacio de los sillones y demás.

Luego de unos instantes, Rick ya se encuentra inmerso en la lectura de un capitulo de Naked Heat. Y después procede a firmar libros y sacarse fotos.

Fabio y Sandy los han invitado a cenar en agradecimiento de la visita, por lo cual por la noche se dirigen los cuatro a la casa del matrimonio en las afueras de la ciudad. Una hermosa vivienda pintada de amarillo pastel circundada por un florido jardín.

Disfrutan de una agradable velada, y todos quedan impresionados cuando Kate les cuenta que ella es detective de homicidios, y quieren saberlo todo sobre su trabajo. Rick no puede evitar aportar comentarios a cada cosa que Kate les cuenta. Todos ríen y disfrutan de a reunión hasta la madrugada, cuando Paula sugiere regresar al hotel.

Alrededor de las tres de la mañana cada cual ya se encuentra listo para dormir, luego de haber acomodado sus pertenencias ya que pasando el mediodía tienen un avión que tomar rumbo a Argentina.