La conquista

Por Mandragorapurple

¿Por qué hasta ahora? Reescribí este cap. en su totalidad, la historia es esta aunque se que nadie lee las notas del autor: domingo; capítulo listo, lunes; relectura del capítulo y Mandra tachando la mitad, martes; Mandra haciendo trabajos escolares, miércoles; cap. en la mente pero Mandra sin ganas, jueves; cap. listo… pero en la libreta y Mandra pasándolo a la PC, tan tan.

ADVERTENCIA: ¡ahí vienen los trabajos finales! ¡Te odio "cierto profesor infernal"!

ADVERTENCIAS DEL FIC: AU (para jugar bonito), Yullen o Arekan (de ambas formas jugarán bonito), cosas insultantes (sin ellas no se juega bonito) y rostros bellos lastimados (porque jugaron bonito).

D. Gray –man no me pertenece, es propiedad de Hoshino-sensei (gracias por los juguetes ;D)

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—¡Otra orden por favor! — pidió desde su mesa.

Desde que el letrero paso a "abierto", Allen estuvo en Mugen japanese food, ya no tenía hambre pero estaba dispuesto a seguir pidiendo porque un experimentos requiere de paciencia, mucho más cuando esta en etapa de observación. También supuso que estar en un lugar presuntamente conocido le sería de ayuda a su memoria oxidada, estaba dispuesto a soportar los dolores de cabeza necesarios.

Por curiosidad, por salud mental, por… curiosidad Allen quería saber los "porqués". ¿Para qué explicar? Simplemente lo haría porque quería.

Kanda lo miraba receloso desde la barra. La presencia de Allen (por más tiempo del que alguien necesita para comer) era sospechosa. Llevaba una semana con ese comportamiento pero hasta hoy notaba lo tenso del ambiente entre ellos por permanecer atendiendo en la barra.

Cuidadosamente sus miradas no se cruzaron ni una vez, Allen miraba cuando Kanda estaba ocupado y Kanda miraba cuando Allen estaba concentrado en su comida. De modo que ambos se sentían ignorados y era perfecto.

Esperaba que el viejo llegara a tiempo, en el bar no perdonaban y aun debía ir a casa para cambiarse. Tendría que soportar los coqueteos de las turistas un rato más, su objetivo estaba lejos y tenía el tiempo en contra además hoy había perdido las propinas de las entregas.
Miró a la mesa 2, arrugó la frente, Allen comía como un cerdito, su técnica para comer dango era reveladora: el moyashi trataba de alcanzar el dango tres metiendo el palito entero en su boca para alcanzarla, al fallar la recorría con los dedos y lamía la salsa que quedaba en ellos. Aggh. Siempre los había comido así, desde que recordaba. ¿Cómo era posible que olvidara tantas cosas y sus gustos y malas costumbres no? De nuevo el mal humor. Y no podía echarlo porque era un cliente.

El viejo volvió liberándolo y presumiendo que el doctor lo había encontrado sano y fuerte como un roble. "Viejo los cerros y todavía reverdecen" se defendió cuando Kanda le recordó su diabetes. Salió rumbo a casa para no escuchar su acostumbrado discurso sobre sus hazañas de juventud y lo mucho que se parecía a él cuando tenía su edad. Dios ¿qué las diferencia son eran obvias?

Afortunadamente el moyashi estaba ahí para entretenerlo. No hizo falta escuchar la conversación entre el y su abuelo pues el viejo le dio los pormenores más tarde con el fervor de un chisme. Se quedaría, aseguró.

Era bueno porque su abuelo ya no estaría sobre el todo el tiempo teniendo al moyashi como nueva compañía; era malo… porque si. ¿y si le rompía la crisma al moyashi? Tal vez ahora si saldría algo bueno (para él).

—¡Allen-kun! — saludó Tiedoll estrechando al chico con fuerza —¿de nuevo aquí? Debe encantarte nuestra comida — le dio unas palmadas y tomó asiento

—¿Cómo esta señor Tiedoll? — sonrió como siempre

—por favor llámame Tiedoll-san — el hombre le hizo señas a un mesero para que le trajera un té. Allen asintió, de nuevo con ese honorífico que no le iba para nada a su nombre — todo va magnífico, el doctor ha dicho que viviré cien años — dijo con orgullo. Allen rió, el viejo de verdad tenía mucha energía.

—Vine a devolverle esto — interrumpió para sacar algo de su mochila — ya los he visto todos — sacó varios álbumes fotográficos y los puso sobre la mesa

—¡que rápido! Y ¿Cuál te gusto más? — puso la mano sobre ellos

—¿gustarme? — ¿eso aplicaba para los álbumes familiares cuando no eres de la familia?

—si, si. A mi me encanta… este — dijo buscando y tomando uno de la pila — mi Yuu sale tan lindo de bebé — hojeó con cariño hasta encontrar su favorita.

—Hay una fotografía… — dijo rompiendo su ensoñación — varias fotografías. Él y yo nos llevamos bien un tiempo — dijo más para si que para el viejo. Tiedoll buscó de inmediato el álbum y lo abrió casi al final; Allen y Kanda salían de niños comiendo sobre el césped en el jardín donde ahora el otro meditaba, en otra estaban frente a un enorme pastel de cumpleaños que decía "Felicidades Yuu", la mano de Allen estaba sobre el hombro de Kanda a pesar del rostro refunfuñón del niño japonés, en una más se veían mayores Kanda vestía uniforme de kendo, ambos tenían el brazo sobre el hombro del otro, Allen sonreía y hacia una señal de "paz" con la mano mientras Kanda lo miraba con la ceja levantada pero sonriendo. Y las fotos seguían y seguían. Allen las había mirado por largo rato pero parecía no bastar, ahora ignoraba al viejo y a la historia que contaba sobre ese momento por seguir analizándolas.

—… eran muy unidos, se veían poco pero en cuanto llegabas, Yuu corría a casa de tus abuelos y no lo sacaba de ahí hasta que te ibas — Tiedoll dejó las fotos sobre la mesa y recibió su té de manos de Meiwako-kun

—entonces ¿Por qué no me habla ahora? — La historia de su amistad con Kanda la contaba Tiedoll cada que charlaban pero hasta ahora se atrevía a preguntar

—eso es lo más raro, desde tu accidente… —

—¿él sabe de mi accidente? — interrumpió, debió preguntar desde la primera oportunidad, esta era una pista valiosa.

—si claro, un día llamó a tu casa y le dijeron que estabas en el hospital. Salió de repente y se fue a buscarte. Volvió tres días después lanzando cosas y se encerró en su habitación — tomó un sorbo.

Si Kanda había sido capaz de buscarle hasta donde vivía su amistad debió ser muy grande. Todo ese enojo. Era por eso, porque no lo recordaba.

Allen decidió buscar a Kanda.

Con fuerza, decisión y desorientación caminó por las calles hasta el hotel donde trabajaba el repartidor. Seguramente habría un numerito como en el Mugen, entonces prefirió regresar y esperar cerca de la casa de Kanda a que llegara la hora de su regreso. Eran casi las doce, cabeceaba sentado a un lado de la entrada, prefirió no tocar, si Tiedoll-san lo pescaba no lo dejaría ir en un buen rato.

Unos pasos lo alertaron, apretó los ojos para despejarse pero los pasos ya se estaban alejando, cuando abrió los ojos vio que Kanda caminaba de regreso por el camino que lo había llevado a casa.

— ¡Yuu! ¡Espera! — Aquel llamado solo hizo que acelerara el paso, ahora pisando fuerte — quiero hablar contigo — amplió sus zancadas hasta que pudo plantarse frente a Kanda para que no avanzara más. El otro solo lo miro serio y Allen lo tomó como un permiso para hablar.

—Me esfuerzo de verdad, pero no puedo recordar que fue lo que hice para que me odies — esperó pero el otro no respondió, se había cruzado de brazos. — Tiedoll-san dijo que éramos amigos pero tu sabes que después de mi accidente… ¡POR FAVOR! — Kanda lo había hecho a un lado y comenzaba a caminar de nuevo, no a su casa, más bien a cualquier lugar que no fuera ese.

Allen lo siguió casi corriendo mientras gritaba cosas como "quiero" "verdad" "amistad" y de nuevo "accidente".

Kanda jamás tuvo mucha paciencia, ni tampoco era de hablar, usualmente un golpe resolvía todas las preguntas o las evitaba. Paró y regresó hacía el moyashi, él lo esperaba con una mirada desafiante, al parecer estaba enojado.
Lo tomó de la nuca para que no se apartara y con esa misma violencia se acercó hasta que sus labios quedaron juntos en una presión cálida. No cerró los ojos, tampoco Walker, el besó resultó más agresivo que un golpe. Kanda se veía molesto, sus ojos casi furiosos y fijos con el clásico ceño fruncido, Allen estaba sorprendido, abrió los ojos a más no poder, sentía el corazón en la garganta como después de un susto y el escalofrío nacido de su espalda subió hasta su nuca quedándose bajo la mano de su atacante, cuando pudo moverse comenzó el forcejeo.

Se resistía a soltarlo, logró apartarse y decir un par de maldiciones pero Kanda volvió a besarlo, ahora casi haciéndole daño. La segunda vez terminó hasta que Kanda quiso, no importó cuantas patadas le diera o cuantas veces intentara liberarse, él lo soltó cuando estuvo satisfecho.
Eso no era un beso, era el peor ataque contra alguien ¡No podía llamarse beso, poner tus labios sobre los de otra persona con esa violencia, no lo era!

Se alejaron, Allen se hizo unos pasos hacia atrás respirando agitado

— ¡eres gay! — gritó

— ¡tu eres gay! — respondió enojado y con el mismo tono de voz

— ¡tu me besaste! — acusó Allen señalándolo a él y a su boca

— ¡Y TU ME VOLVISTE GAY! —

— ¡soy bisexual! — se limpió la boca instintivamente

— ¡ES LO MISMO! — cada vez gritaba más alto

— ¡CLARO QUE NO! —

— ¡ERES UN MARICA! ¡TAL VEZ DEBERÍA ROMPERTE LA CABEZA PARA QUE RECUERDES! — se acercó con el puño hecho

— ¡ANDA, PÉGAME! ¡CUANDO TE DA AMNESIA SOLO RECUERDAS COSAS IMPORTANTES! — su puño también estaba listo

Y pelearon, tal como en los viejos tiempos: hasta que ambos sangraran.

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— ¿qué son? ¡¿ANIMALES? — Tiedoll le dio un manotazo a su nieto aunque solo intentaba quitarle el algodón para curarse solo — ¡Tienen veintidós años! ¡POR DIOS! — "bueno veintiuno casi veintidós" aclaró después para que su nieto no pensara que perdía la cuenta de sus años.

—Me voy a casa — Allen se levantó y tomó sus cosas una vez que el viejo lo había curado del labio roto y el chicón sangrante que su nieto le había hecho contra el pavimento.

—No, se quedan aquí hasta que resuelvan el problema — esa sensación le pareció conocida; ver a alguien bravo por tu culpa.

Esa noche, Allen durmió en la casa de Kanda porque no dijeron palabra entre ellos o a Tiedoll-san.

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Ahí tienen, es el cap. de la semana pasada así que viene el de esta. Espero que les haya gustado ;D. Agradecimientos a: Alhena-star, Petit Doll, kotoko-noda,makuya-love, kaoryciel94 y Chris M Black.

Gracias por su tiempo, nos leemos luego.

Atte: Mandra