La conquista

Por Mandragorapurple

Antes que nada ESTE FIC ES SEMANAL, no se por qué siguen dudándolo si cada semana meto capítulo y además lo pongo en el resumen (ô.o?).Estuve pensando mucho sobre este capítulo, es más un intermedio, tal vez algo flojo pero me parecía necesario establecer el nuevo escenario en donde se moverán los personajes, además he tratado de agregar ciertos detalles que me "ayudarán" en capítulos siguientes. Agradecimientos y dudas al final.

ADVERTENCIAS: AU (bla bla bla), Yaoi (… bueeee casi), Rating M (por lo del yaoi ya saben pero no lo cambio porque no es explícito… creo), voladas mentales.

DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es de Hoshino Katsura-sensei (quiero tu calendario!)

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Otra vez.

De nuevo.

El maldito e interminable sueño volvía a acecharlo y aun lo llamaba sueño y no pesadilla.

Una respiración en su cuello, mordidas en sus hombros, marcas en su pecho y un leve susurro que siempre preguntaba lo mismo: "¿quieres que lo meta?" y él asentía.

Besó con absoluta sumisión pues Kanda lo tenía dominado, estaba sobre él acariciándolo con intensidad mientras le separaba las piernas con algo de violencia. Y le encantaba.

Con una deliciosa sensación inventada, Kanda entró en él y comenzó a moverse lento pero profundo. Le decía lo mucho que le gustaba hacerlo con él y le pedía que no se fuera de nuevo porque no podía soportar los meses sin él, Allen le decía a todo que "sí" aunque fuera de su cabeza, en la realidad, no podía decidir eso. Estaba a punto de decirle cuanto lo extrañaba también cuando su boca era atrapada nuevamente de una manera apasionada.

Abrió los ojos con la respiración agitada, sin duda ese era el techo de la casa de su abuelo. Sintió un frescor en sus pantalones. "otra vez, no" ni siquiera quería mirarse. Se estiró, al pie de su cama estaba Kanda, dormido en su futón.

Se levantó con el mayor de los cuidados, se cambió de ropa y la escondió. Regresó a su cama y se tapó hasta la cabeza. "¡ya baja maldito!" reprendió a su entrepierna aunque no tenía la culpa, la supuesta sensación de Kanda dentro de él aceleraba su corazón de nuevo e impedía que "aquello" pudiera calmarse. Pero no podía dejar de pensar en eso, menos si tenía al protagonista del sueño al lado. Su excitación se mezcló con vergüenza. Abrazó su almohada, se daba asco. Kanda era su mejor amigo en todo el universo, involucrarlo en sus deseos era tan desleal y asqueroso que…

"Pero se siente bien…"

Allen se encogió. Hacía calor pero era tanta su vergüenza que deseaba que las colchas se lo tragaran para no enfrentar a su amigo al día siguiente. Sus mejillas estaban rojas.

Ojalá jamás amaneciera.

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—Seguimos dando la bienvenida a todos los estudiantes universitarios. Formalmente hoy, XX de septiembre del 2011 todas las escuelas de nivel superior están de regreso a clases, un saludo a XXXX que viene desde California y dice que escucha nuestro programa desde que comenzó a estudiar en la cuidad ¡GRACIAS XXXX! Ahora vamos con el primer sencillo del segundo álbum de Allen Walker (¿Tendrá algo que ver con Johnny Walker?) y Alma Karma (¡Qué voz tiene esta chica!). Recordemos que en Julio del 2010 se estrenó su primer disco y ahora vuelven por más con "Catorceavo", ¡por fin la tenemos!.Si alguien sabe porque tiene ese título, ¡llámenos porque no lo sé! Universitarios: ¡DISFRÚTENLA! — La música comenzó. Una entrada bastante animada hizo que el chico que dormía aun se revolcara entre las sábanas y pusiera la almohada sobre su cabeza gimiendo de dolor.

—¡MARIE! ¡APAGA TU MALDITA PORQUERÍA! — pataleó en la cama. Siempre era lo mismo Marie los despertaba con la radio a todo volumen.

Su compañero de habitación no atendería sus súplicas, se levantó y con pasos casi de titán fue a la sala con ganas de arrancar el estéreo de su lugar y molerlo a patadas. Pero Kanda se le había adelantado, ya tenía el enchufe en sus manos en una versión mucho más mesurada, pero definitiva, de lo que pretendía hacerle al aparato.

—Gracias — dijo Daisya respirando para calmarse. Kanda lanzó el cable por detrás del mueble bien lejos para que Marie y sus enormes músculos no pudieran alcanzarlo.

—¿y la música? — Marie salió de la ducha mostrando su abdomen marcado e imponente estatura

—¡por dios! ¡ponte ropa! — le gritó Daisya bajando la cabeza y cubriéndose con una mano como si fuera del sol, se fue directo a su habitación, tal vez a dormir de nuevo, tal vez a prepararse para la escuela.

—Me largo — Kanda tomó su mochila de uno de los sillones y se la puso al hombro repasando mentalmente si llevaba todo lo necesario para su sobreviviencia

—¿podrías conectarla de nuevo? — pidió Marie caminando hacia la cocina para hacer su licuado ultrapoderoso muscular

—Ni hablar — Kanda salió de la casa.

Hacia un año que estaba en ese lugar y todavía no se acostumbraba al ruido en el que entraba cada mañana. Se puso los audífonos y bajó las escaleras directo a la calle, estaba tan concurrida que parecía un hormiguero. Era perfecto, en una cuidad grande nadie te presta atención, nadie nota lo que haces ni sabe quién eres, y lo mejor: no tienes que ser cortés con ese mar de desconocidos.

Tan sistemático como siempre: caminar hasta la parada, esperar el bus, subir, pagar, esperar parado o sentado a llegar y bajar frente a la escuela. Una casa vieja hacia del Instituto de Artes Plásticas y Producción Audiovisual, no importaba porque era perfecta, tenía motivos barrocos en los salones principales, un gran patio con árboles antiquísimos, bancas de piedra y herrajes complicados. Aunque las butacas y pizarrones rompían con el ambiente retro, seguía siendo un lugar interesantísimo, ya la había hecho de locación para algunos cortos que sus compañeros grababan y todos estaban de acuerdo en que no se cambiarían de edificio a uno más moderno porque ese lugar simplemente era inspirador.

—Bienvenidos — El profesor se puso tras el escritorio una vez que sacó lo necesario para la clase — Para los que no me conocen aun, soy Howard Link, imparto Historia del arte y esta clase: Fotografía. Entré como maestro hace cuatro años y ya veremos luego que otras materias me dejan dar, así que seguro nos veremos las caras nuevamente — Un tipo rubio y de cabello largo, parecía bastante formal en clase pero decían que si le agradabas lo suficiente se relajaba un poco.

Repartió las copias del temario, dio las opciones de evaluación y terminó la clase. Kanda lo conocía desde su primer semestre, se había peleado con él por… bueee, no tenía caso recordarlo. La clase terminó, pero aun quedaban 63 días soportando las miradas rencorosas de ese maldito profesor, más los días de laboratorio de revelado. Tomó sus cosas y salió a buen paso a pesar de haber terminado la clase antes de tiempo.

—Kanda Yuu — llamó el profesor. Tuvo que parar y dar la vuelta, se puso frente a él.

—Profesor — lo miró serio, el estaba dispuesto de dejar en paz el asunto, parecía que el profesor no. Se miraron intensamente por unos segundos.

—Necesito el laboratorio para la próxima clase, asegúrate de apartarlo en la dirección — Kanda asintió y salió. Un semestre… ¡un semestre! Ese maldito encontraría más formas de fastidiarlo, sus encarguitos eran solo el comienzo.

La siguiente clase era con otro maldito viejo, divagaba, a todos les ponía buen nota y la mitad de su clase era basura en su más pura expresión, además se había peleado con él por… ok, ok, tampoco valía la pena recordarlo.

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—Señor Walker, cuánto tiempo sin verlo. Debo imaginar que no ha tomado sus medicinas porque en farmacia me informaron que no ha regresado a resurtir sus recetas — el doctor lo miró duramente, casi como si hubiera cometido un crimen — en seis meses —

—lo lamento, es que la gira… — Allen estaba apenado. Se sentía bien sin las pastillas y creyó no necesitarlas.

—Su salud es mucho más importante — el doctor se sentó en su silla, puso el archivo médico de Allen sobre la mesa y lo fulminó — hace un año hiciste lo mismo — abrió el folder y pasó unas páginas — de marzo a mayo y ahora de abril hasta hoy y me imagino te llevarás tu medicina ¿verdad? —

—si… — bajó al mirada, se merecía al regaño, incluso le mintió a su mánager sobre esto.

—si continuas, la próxima vez será por un año, luego por dos, o ya no la tomarás nunca, esta vez fueron migrañas y un desmayo… — el doctor fue interrumpido

—no volverá a suceder — dijo con seguridad. Hubo un silencio, el doctor parecía incómodo por su regaño cortado

—Entonces... estamos de acuerdo. Sé que no le ves mucho caso a tomar las pastillas, pero aminoran los efectos del daño que tuviste con el accidente —el doctor se levantó — vamos, ordenaré que te hagan una tomografía, esperemos que tus descuidos no traigan mayores consecuencias — Allen lo siguió.

Después de un cuestionario completísimo y los estudios pertinentes se concluyó que todo estaba bien, lo más que encontraron fue que necesitaba gafas ya que su ojo izquierdo comenzaba a fallar, apenas un mínimo aumento, "naturalmente" dijo el médico, "después de todo, ese es el lado que recibió el golpe". Salió del hospital con una orden para sus lentes. "Genial, además de mi cerebro senil, ahora estoy ciego" exageraba en realidad, su aumento era una cosita de nada pero solo tenía 22 años, luego le dolerían los huesos, la espalda, comenzaría a chochear y a olvidar cosas (¡momento! ¡Eso ya lo hacía!). "Kanda se burlaría de mi" negó con la cabeza. Marcó el número de su mánager y Lavi fue por él.

—¿y bien? — esperaba un informe completo de lo dicho por el doctor. Planeaba ir a la cita con él, sin embargo Allen lo paró diciendo que ya no era un niño y podía manejarlo solo.

—todo bien… necesito gafas, las entregan en dos días — abrió la bolsa de papel con su frasco de partillas: medicina controlada, unos comprimidos bastante comunes que solos se distinguían por las letras azules que tenían de un lado. Dejaban un sabor amargo en al boca, las agitó pensando en los días que le faltaban para terminarse esa cantidad.

—perfecto. En parte siento que es mi culpa, debo poner más atención. En fin, ¿le dijiste al doctor lo que recordaste? — Lavi tomó su agenda electrónica y comenzó a repasar las actividades faltantes

—no, hasta que este seguro. Pienso que fue parte de mi imaginación — Allen se rasco la cabeza algo desesperado

—podrías preguntarle al señor Tiedoll, ese que conociste en el pueblo —

—umm, no. No creo que sepa — buscó la cicatriz bajo su cabello, la del golpe

—que mal, ¿no hay nadie más con quién puedas comprobarlo? —

—pues… — pensó en Kanda, sin duda él debía saber — no sé, es el nieto del señor Tiedoll —

—Hombre, investiga. Si no comenzaré a pensar que además de trabajar para un músico olvidadizo trabajo para un loco — puso el brazo sobre su hombro y lo estrechó fuerte — aunque para el caso es lo mismo — ambos rieron

—por un momento pensé que había logrado recordar porque no tomé las pastillas… así fue la vez pasada, por eso decidí ir al pueblo — se estiró de aquel apretón asesino que le había dado su mánager

—o puede que te estén ayudando en algo — miró el frasco — tómalas, si no me obligarás a dártelas en la boca — aquel momento cercano terminó pronto, Lavi volvió a llenar su cerebro con los compromisos del día. Lavi solía ser muy agradable, pero cuando se trataba de trabajo se transformaba totalmente y surgía el aprensivo.

—¿Y Alma? — casi se cumpliría una semana sin ver a la chica.

—En la escuela, hoy comenzaron las clases — estaba algo celoso, Alma aun podía disfrutar de los placeres de la juventud mientras él saltaba de entrevista en entrevista. Gracias a ella todo había sido mucho más fácil, por eso no se opuso a hacer a un lado su idea original y volverse un dueto. De vez en cuando recordaba los planes que había tenido sobre su música pero justo ahora estaba bien y hacía lo que quería… tal vez no era el camino esperado pero llegó a su meta.

—podríamos pasar por ella, te gustará verla de colegiala — Lavi lo codeó

—para nada — Allen levantó una ceja. Su manager tenía un buen rato tratando de emparejarlo con Alma solo por diversión, la niña se sonrojaba por todo y despertaba el lado pedófilo de Lavi "awww pero que linda te ves Alma, si tan solo fuera diez años más joven…" y así era todos los días.

Mientras esperaba a que lo llamaran para salir, se sentó en el camerino que le habían asignado. Sentía a cara extraña, al ser tan blanco tenían que ponerle algo de color con maquillaje, simplemente no terminaba de acostumbrarse.

Impulsó la silla con ruedita para dar vueltas. Seguía pensando en si debería llamar a Tiedoll o no, realmente lo que había recordado era una nimiedad, eran pequeños detalles como gustos y preferencias, no molestaría al señor Tiedoll con eso.

Sacó su celular y buscó el teléfono de Mugen japanese food. Lo miró un rato. Estaba apenado, le había asegurado a Kanda cosas que no podría cumplir, él lo sabía y aun así abrió la boca. Pero Kanda ya lo odiaba… ¿llamar para pedir su ayuda lo empeoraría? Era una descortesía, eso si, porque en más de un año no había llamado para saludar.

Presionó en "llamar" y esperó.

Mugen japanese food — le contestó una voz joven, creyó reconocerla

—Hola, soy Allen, ¿esta el señor Tiedoll? —

—¡Allen! ¡Cuanto tiempo! Soy Wamu-kun. El señor Tiedoll fue a su chequeo mensual con el médico ¿quieres dejarle un recado? —

—No, no, esta bien, solo llamaba para preguntar algo, puedo hacerlo más tarde —un buen rato pensándolo y cuando se decidía el hombre no estaba

—Deberías pasarte por aquí alguna vez, sabemos que ahora eres famoso y eso pero todos te extrañamos, especialmente el señor Tiedoll, desde que Kanda se fue a la capital ha estado algo deprimido… —

—¿Kanda ya no esta…? —

—si, ya tiene rato fuera del pueblo, viene cada mes pero no es lo mismo —

Dio las gracias, prometió ir (otra falsa promesa)y llamar a Tiedoll más tarde.

Se sintió estúpido por creer que Kanda lo estaría esperando.

Bajó al piso y se estiró, se puso en flor de loto y meditó. Resulta que al final si funcionaba para calmarse, ya lo había probado. Ahora que sabía de Kanda… ¿pero en donde estaba? ¿Qué hacía en la cuidad? Sólo esperaba quedarse lo suficiente y no comenzar ninguna gira aun para poder encontrarse con Kanda.

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Agradecimientos a: miinatsuki, Mikoto-sama, Yu Okawa (casi atinas con tus preguntas ;D), Alhena-star (D:… ¡SI, ES FIC SEMANAL! ), kaoryciel94, Bakaty-chan (Tu comentario a sido el más largo que he recibido en toda mi vida XDD, por supuesto que no me ofendo por tus observaciones, es más bien lo que necesito, me gusta la crítica y espero recibirla pues no creo que mi trabajo sea perfecto ;D. No acertaste con tus opciones, ya veras, espero que te guste la forma en que se reencontraran pues es un hecho si no ¿Cómo seguiría la historia?), makuya-love, kotoko-noda, NEE-CHAN, Choi MingYuyKawaiiSophie.

Gracias por el tiempo que se han tomado para leer y ver el dibujo que hice para el fic. Nos leemos luego.

Atte: Mandra