La conquista
Por Mandragorapurple
La semana pasada estuve subiéndome por las paredes por una falla en , no podía subir el cap. pero esto ya esta resuelto, sin embargo si esta situación de vuelve a dar aquí les dejo una página alternativa donde podrán leer los caps: "mandragorapurple .blogspot .com" (quiten comillas y espacios). Todos los caps que se suban aquí también estarán en el blog a partir del no. 12. Trataré de avisarles si vuelvo a tener una falla pero por ahora no tienen de que preocuparse ;D. si acaso alguna de ustedes tiene el dichoso error desquiciante que no les deja subir nuevos caps. Dejé en mi perfil la solución que un chico del facebook muy amablemente nos compartió.
ADVERTENCIAS: Yullen, Arekan, Roallen, Lenallen, Yuulma, y una pareja desconocida que si adivinan quienes son les daré un premio GIGANTE! (oh cierto, mi cartera esta vacía, entonces sólo ganarán el reconocimiento a su suspicacia), propaganda pro-tabaco (demasiadas escenas con fumadores en ellas XD), AU (fuck yeah!) y la boba inocencia de Lenalee.
DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece es entero de Hoshino Katsura (OMG! MAESTRA! REVERENCIAS!)
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Se alejó aunque no lo consideró cobarde: lo bloqueó del Messenger, cerró sus cuentas en varios foros que ambos frecuentaban, se cambió de equipo en el RPG y bloqueó las llamadas de Allen en su móvil. Miraba de lejos y sin compasión los intentos de su amigo por comunicarse con él. No contestó ni un mail e ignoró los mensajes de texto, no quería una disculpa, Allen lo había arruinado, ese día y desde hace mucho tiempo.
Pasaron seis meses, lo sabía porque era el mismo tiempo que tenía sin pintar. El moyashi no llegó en invierno, no hubo señales de él en navidad e incluso lo esperó en el messenger para felicitarlo por su cumpleaños pero se acabó la noche y jamás apareció. Para diciembre todo el coraje contra el moyashi había desaparecido.
Su preocupación comenzó en febrero cuando las cuentas de su amigo, en foros y Messenger, habían sido cerradas, los del RPG dijeron que no jugaba desde noviembre y cuando marcaba a su celular (en el extremo de su extrañeza) la grabación indicaba que el número no existía.
Su orgullo le impidió buscar más, y pensando que Allen le estaba dando una dosis de su propia medicina, lo dejó estar esperando que regresara en el aniversario de la muerte de su abuelo. Él ya lo había perdonado por el beso, Allen también debía hacerlo por los golpes e insultos.
Volvió la tranquilidad o se fue la inquietud. Pronto encontró de que quejarse. Al parecer le faltaba una dosis de "moyashi", una cucharada en primavera, una botella en verano y dos gotas en invierno. Su vida era tan normal, tan común y repetitiva: ir a la escuela, asistir a sus entrenamientos, ayudar en el restaurante, salir con "la novia", otro tema espinoso. No escogió a esa chica por su belleza, inteligencia o encanto, simplemente estaba ahí, dispuesta y coqueta. Fue novedoso y rompía con su rutina pero pronto se volvió parte de ella, tenían sexo y la dejaba en casa, ella pedía palabras amorosas y el respondía "si" o "también yo", en un instante se convirtió en un incordio exigiendo fuera más expresivo, fastidiándolo con peticiones de dibujos para ella o sus amigas y llorando por cualquier cosa que él no lograba entender. Acariciar, besar, desnudar, entrar y terminar, tan mecánico y su cuerpo lo sabía tan bien que no ponía un mínimo de esfuerzo o pasión en ello.
Jajajaja, ¿cariño? ¿amor?
Tan aburrido. Estaba bastante buena pero sólo la conservaba por follar con alguien, no era una chica de la que pudiera enamorarse, no era su tipo.
"¿quién es tu tipo?"
…
…
…
Terminó con ella entre gritos, lágrimas, mocos, reproches y amenazas.
Llegó julio sin noticias el imbécil moyashi y eso le pudo a Kanda. Llamó a casa de su amigo esperando que contestara él para poder insultarlo por su desaparición pero en su lugar se encontró con la noticia de un moyashi en el hospital por un accidente. Salió sin avisar con apenas una sudadera y sus ahorros: en media hora estaba en la terminal, en cinco más llegaba a la cuidad y en otras dos encontró el hospital. Eran las diez y obviamente nadie lo dejaría entrar al hospital.
Bien, bien, lo admitía, se había preocupado ¿y? ¿algún maldito problema?
Camino un rato quedándose cerca del hospital, compró algo en una tienda y se fue a un parque cercano a cenar. Era estúpido pero no tenía la dirección del moyashi, después de tanto tiempo se daba cuenta de los huecos en su amistad. Llamó una vez más a casa de su amigo pero nadie contestó, de todas maneras no era con Mana con quien quería hablar pues seguramente era su culpa que Allen no regresara al pueblo en vacaciones. Jamás le había agradado del todo y ahora mucho menos.
Terminó su burrito de microondas y bebió su soda para quitarse el mal sabor de la comida. Ahora se le antojaba la soba de su abuelo. Decidió caminar para no dormirse o pensar en lo que estaba haciendo. Recorrió el lugar llegando a una zona de juegos infantiles.
—¡ah! Lo siento chico — dijo uno de los sujetos que venían caminando y lo habían empujado. Kanda lo miró con el ceño fruncido pero no respondió, ambos parecían estar ebrios pues se meneaban de un lado a otro, reían, bromeaban, se empujaban, no parecían interesantes y Kanda siguió caminando. Entonces se besaron.
Kanda se pegó a un árbol y quedó en canclillas. Por un momento pensó que el pelirrojo que había visto era en realidad pelirroja entonces el otro chico, el que se había disculpado, le abrió el pantalón y sacó algo nada femenino de aquella bragueta. Se murmuraron algo y se escondieron tras un tobogán con forma de elefante. Desde donde estaba Kanda podía ver todo, con sombras y pocas señales pero lo veía todo. No se movió, obviamente era un voyerista por quedarse pero aquello era ¿interesante?
¿eso quería el moyashi? Hubo algunos golpes, risas, gemidos, movimientos violentos, murmullos, palabras sucias y amorosas. Aquellos dos parecían estarlo disfrutando a pesar de estar en un lugar donde cualquiera podría descubrirlos. Algunas patrullas pasaron y por un momento imaginó que venían por ellos pero no, pasaron de largo igual que las escasas personas que paseaban en el parque sin saber que una pareja de hombres lo estaba haciendo en sus narices. Las ansias y pasión eran evidentes. ¿eso quería el moyashi? ¿eso? Y lo quería con él.
Se quedó hasta el final descubriendo que aquello no le asqueaba en lo más mínimo o al menos no como a los otros chicos de su salón. Ellos hablaban de lo asqueroso que debía ser estar con un hombre y de lo despreciables que eran los homosexuales aunque obviamente ninguno de ellos conocía a uno. Allen no era mala persona, de hecho era alguien muy tonto y crédulo, dependía de la bondad de los demás y era muy sincero al entregar su amistad o sentimientos, un tonto, como ya había dicho.
La pareja terminó, se levantó y siguió tan animada como a su llegada. Uno encendió un cigarrillo y se lo pasó al otro para que le diera una calada. Se tomaron de la mano y caminaron. Kanda trató de no moverse para que no lo encontraran pero, sorprediéndolo, el chico del cigarrillo agitó la mano despidiéndose de él y volvió su atención hacia su pareja de nuevo.
Esa noche no durmió, caminó por el parque y sus alrededores pensando en lo que había visto.
Por la mañana no tuvo mayor problema para entrar a visitar al moyashi. Le dijeron el número de habitación y subió hasta el tercer piso. Casi al final del pasillo estaba el cuarto de Allen.
Una enfermera le colocaba una venda en la cabeza a su amigo.
—¿vienes a ver a Allen? — la enfermera lo llamó, él seguía en el umbral de la puerta mirando como le enredaba la cabeza con esa tela blanca.
—si — respondió, Allen volteó de inmediato pero no dijo nada
—pasa, sólo tengo que darle su medicina y los dejaré — sonrió y se levantó para servir un poco de agua. Kanda entró y se acercó a Allen. Él no se veía nada bien, su cabello esta muy corto, su piel pálida hasta casi ser de papel. Allen no decía nada, simplemente lo miraba analizando su presencia.
La enfermera le dio una píldora y él la metió en su boca pasándola con un sorbo de agua. Ahí estaba su amigo, pero no mostraba expresión.
—sabe amargo, lo siento, el HHG no es agradable. Bebe un poco más — Allen obedeció aunque no se había quejado del sabor. Ella se despidió y prometió volver en su siguiente ronda. Finalmente estaban solos, Kanda no sabía que decir pero no fue necesario, Allen habló:
—¿eres de la escuela? — Kanda no comprendía — lo siento, es que no recuerdo tu nombre — Allen sonrió sin sonreír, lo reconocía, eso hacía para arreglarlo todo.
—moyashi… — debía estar perturbado, la venda indicaba que algo había sucedido con su cabeza —¿Qué mierda te sucedió? —
—ah… — Allen tocó el lado izquierdo de su cabeza, donde el cabello estaba más corto aun.
—moyashi —
—no soy moyashi, soy Allen ¿tú quien eres? — se estaba hartando de ese jueguito, por muy molesto que estuviera esa no era la reacción que se podía esperar, sobretodo de Allen.
—deja tus puñeteras bromas, no vine hasta aquí para esto —
—lo siento, pero ya dije que no puedo recordarte — Kanda se acercó y le dio un golpe en el estómago, no muy fuerte pero que logró tranquilizarlo, su paciencia no tenía mucha anchura.
—¿ahora te acuerdas? — dijo sonriendo imaginando que después de ese golpe Allen reiría como siempre y trataría de regresárselo.
Allen se agarraba el estómago, su rostro parecía todo menos divertido, tenía un aspecto ansioso y de inmediato buscó el control para llamar a la enfermera, presionó el botón frenéticamente.
—vete — murmuró sin dejar el control — vete — insistió
—no es para tanto, te he dado peores — dijo algo desesperado. Trató de tomar a Allen por el hombro pero este se alejó como un animal atemorizado
—¡VETE! — gritó desesperado y encogiéndose en la cama
La enfermera llegó y cuando vio a su paciente en tal estado le pidió que se calmara y a Kanda que saliera
—ME GOLPEÓ — acusó señalándolo
—NO SEAS IMBÉCIL, CÓMO SI FUERA LA PRIMERA VEZ QUE LO HAGO — reclamó fastidiado. No se saldría hasta que esa situación se arreglara. Trató de llegar hasta Allen pero la enfermera se interpuso.
—¿qué sucede? — un doctor entró atraído por el escándalo
—¡Dr. Cross! ¡ese chico esta perturbando al paciente! ¡ha venido a golpearlo! — dijo la enfermera buscando en los cajones una jeringa para aplicar un calmante a Allen
—MALDITO MOYASHI, DEJA DE HACER EL TONTO —
—NO TE CONOZCO — gritó Allen con todas sus fuerzas
—YUU KANDA, ¿TE SUENA BAKA KISAMA? ¿TE SUENA? ¡DEJATE DE ESTUPIDECES! CLARO QUE ME CONOCES — Kanda de nuevo se lanzaba sobre Allen pero el Dr. Cross lo detuvo y a gritos y empujones logró sacarlo de la habitación.
Esto no se acaba hasta que se acaba. Kanda seguía forcejeando tratando de volver a la habitación y entender que mierda le sucedía a su amigo. ¿cómo no iba a recordarlo?
—ESTA JUGANDO, CLARO QUE ME CONOCE ESE AHO — el doctor lo había logrado empujar hasta el otro lado del pasillo
—no te recuerda — dijo Cross impidiendo que Kanda volviera a la habitación
—CLARO QUE SI, ESTA ENOJADO CONMIGO, ES POR ESO… — empujó
—te estoy hablando en serio, yo soy su doctor y él no puede recordarte — Kanda lo miró intensamente, respiraba agitado, quería volver a esa habitación y hacer que el moyashi dijera que lo conocía
—¿y por qué no? — Cross lo miró
—¿eres su amigo? —
—hasta hace un momento — maldito viejo
—tienes que irte, Walker esta en recuperación —
—¿Qué le pasó? — si no se lo decía se lo sacaría a golpes
—dulcifica tu tono niño — advirtió Cross, Kanda trató de relajar su frente pero arrugada era su posición natural
—¿podría decirme que le sucedió a Walker? —
—tuvo un accidente, sufrió daño cerebral y como consecuencia tiene amnesia — dijo el hombre — ha recuperado partes de su memoria estos últimos meses pero su recuperación es selectiva, al parecer únicamente recuerda las cosas que le importan. Al parecer tú no estas entre ellas —
—es mi amigo —
—¿Kanda verdad? — el aludido asintió — Allen no ha mencionado nada de un "Kanda" y no ha tenido ningún avance desde hace tres meses — sonreía mientras decía eso — creemos que eso es todo pues en estos casos las personas sólo recuerdan lo importante — Cross hizo un ademán invitando a Kanda a irse por el elevador. ¿Le estaría mintiendo? Él hombre no se veía ni un poco bondadoso, bastante frío y cruel en sus palabras, el tono que le ponía al reporte crítico de Allen era parecido al que alguien pone cuando da la hora. Alguien tan crudo era mejor, era menos posible que mintiera por compasión. Kanda tomó la escalera, las bajó corriendo, salió del lugar con rabia y frustración. No era importante para Allen, lo había olvidado.
Cross lo miró irse en ese berrinche. Los niños eran niños, por eso no los soportaba. Fue a su oficina, ahí lo esperaba Mana Walker.
—gracias — dijo Mana al verlo entrar
—¿ese es el chico? — Cross encendió un cigarrillo, Mana no trató de detenerlo, Cross era muy ponzoñoso cuando alguien trataba de impedir que satisficiera sus vicios. Al menos no fumaba en los pasillos del hospital.
— si, cuando me dijeron que estaba visitando a Allen pensé que todo se arruinaría —
—el tratamiento es muy efectivo, te lo garantizaron, ese chico desapareció totalmente de su mente — Cross miró a su amigo, obviamente Mana se sentía culpable — mi ahijado es un niño débil, pero no podrás protegerlo por siempre —
—ese muchacho era su único problema —
—es un niño mimado, toda la vida que le haz dado es el problema — se atrevió a criticar — tienes otra oportunidad, no lo arruines, no siempre estaremos ahí para arreglar tus debilidades —
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—al final su escándalo nos benefició — dijo Lulubell, todos se hallaban reunidos en la casa de Tyki — tienen una oferta para anunciar juntos un nuevo móvil, dos bebidas alcohólicas y tres franquicias de fast food — Lulubell miraba los documentos
—¿de que te quejas? Te pagaré más — dijo Tyki apagando su cigarrillo terminado, se ganó una mirada dura de su representante por encima de sus gafas
—lo siento, no lo hicimos con esa intención — dijo Allen mirando a ambos managers
—como sea, ¿ya decidieron cuales harán? — Lavi miro a los chicos y ambos asintieron — entonces llamaremos a la gente y les avisaremos cuándo se harán las campañas —
—¿Alma no debería estar aquí? — dijo Allen
—no, a ella le han llegado otro tipo de propuestas, la quieren como imagen de una marca de tintes para el cabello. Habrá que ver si acepta quitarse esos mechones azules que se viene poniendo desde hace un año — dijo Lavi imaginando la labor de convencimiento que le esperaba
—¡ALLEN! — una niña se le colgó del cuello por detrás asustándolo , venía del colegio pues aun cargaba su mochila
—R-r-r-r-ro — y le estaba quitando el aire
—¡Road! — dijo la niña besándolo en la mejilla
—calma niña, me perjudicas al músico — dijo Lavi riendo por la cara de Allen, Road lo soltó, Lulubell la miraba mal.
—Allen ¿tienes tiempo? ¿te gustaría salir a tomar un helado? — Tyki se sonrió ante la inocente propuesta de su hermana
—estamos trabajando Road — Lulubell se quitó las gafas para verla mejor y más feo
—anda ¿si? — Road le enseñó la lengua e insistió. Allen miró a Tyki pero bien sabía que aunque fuera su hermano no movería un músculo por quitársela de encima. Ella lo miraba con una cara de "si no aceptas moriré lento por tu desprecio"
—vale, pero cuando esto haya terminado — dijo ante la mirada emocionada y expectante de la chica
—¡si! Vuelvo cuando terminen — y salió corriendo no sin antes dejarle otro beso a Allen en la mejilla que le faltaba
—qué celos, Allen tiene una cita con mi hermanita — dijo Tyki en un tono que bien podía ser burla. Lulubell y Lavi se miraron.
—basta, no es mi culpa, tu hermana es… —
—adorable, cautivadora, persuasiva y manipuladora… viene de familia —y encendió otro cigarro orgulloso de su legado familiar
—bien, si no hay más pubertas, ¿podemos continuar? — y el cuarteto se puso serio nuevamente
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Y ahí estaba Yuu Kanda esperando apoyado en la barda de aquella escuela de niños ricos, "Colegio de Ciencias y Artes" recitaba una placa reluciente empotrada en la pared justo al lado de él.
Los niños salían y los guardias lo miraban con sospecha, seguro pensaban que era un pedófilo o secuestrador, afortunadamente, para los guardias, Alma apareció pronto. La miró, ella a penas podía creer que de verdad estuviera ahí.
—hola — dijo ella, él movió la cabeza contestando el saludo. Hubo un silencio, ella lo miraba de arriba abajo, él no se había esmerado en su arreglo, simplemente había salido de la escuela con la pinta de artista que era común en las aulas. Pero a ella le encantaba, lo veía sincero.
—¿te quedarás parada ahí? — Kanda pasó de tener los brazos cruzados a meter las manos en sus bolsillos
—eh… ¡no, no! — ella se cruzó la cinta de la mochila por arriba de la cabeza y se la acomodó sobre el pecho como si se preparara para una excursión — ¿A dónde quieres ir? — Kanda levantó una ceja, no estaría pensando que él decidiría todo ¿o si?
—emm… si no lo sabes entonces caminemos hasta que algo se nos ocurra — ambos comenzaron a caminar. Alma estaba decidida, Kanda se dejaba guiar por pereza. Ella acercó su mano a la de Kanda y la sacó de su bolsillo obligándolo a estrecharla con la suya. Él no hizo nada, se dejó tomar esperando que no durara mucho.
Ciertamente había dudado en ir, creía que dejarla plantada no sería tan grave pero Link sabía de sus intenciones y le advirtió que si la plantaba lo despediría. Al parecer crear relaciones con esa niña le podría servir en el futuro. También lo llamó "expiación de culpas" pues sabía que había tenido una pelea con Allen Walker. Considerando que era su único empleo y en ese momento no podía darse el lujo de perder la paga pues se aproximaba el pago del siguiente semestre, tomó el autobús hasta el maldito colegio.
—¿vienes de la escuela? — dijo mirando la mochila de Kanda
—si —
—¿a que escuela vas? —
—a una de artes — no diría el nombre o la tendría ahí, ya era suficiente con que hubiera conseguido su número.
—¿enserio? ¿y que haces? Pintas, tocas algún instrumento, actúas… — ella estaba emocionada por fin lo conocería
—¿ya decidiste a donde vamos? — demasiadas revelaciones para diez minutos
—pues no… disculpa — miró a su alrededor imaginando que si no decía algo pronto Kanda se le escaparía — ¡ah! ¡una crepa! ¿te gustan? — dijo señalando un café de letrero atractivamente hecho para los estudiantes.
—no —
—no importa ¡vamos! — jaló su brazo y lo guió hasta el lugar.
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—¿cómo me veo? — preguntó Lenalee apareciendo en la sala frente a Komui
—¡como un ángel! Preciosa mi niña, ¡preciosa! — dijo Komui muy emocionado de ver a su pequeña tan animada y con ganas de ponerse linda. Ella enrojeció y alisó su vestido con estampado de pequeñas flores ceñido a la cintura con un listón satinado y una falda con volumen. Su cabello sin mas producto que el shampoo, caía sobre sus hombros y su rostro lucía su belleza natural sin gota de maquillaje.
—gracias — dijo ella sentándose con extremo cuidado en el sofá — Road pasará por mi en un rato — explicó
—segura que te sientes bien, podrías llamarla y decirle no te quedarás en casa — le preocupaba sobremanera que los lobos lujuriosos de la cuidad vieran a su tiernísima niña y quisieran devorarla
—me siento muy bien — sonrió pero vio que Komui no estaba tan contento — no te preocupes, si pasa algo te llamaré de inmediato. Además Allen estará ahí y… —
—Allen… ¿Allen Walker? ¿el de tus posters? ¡el punk ese! —se alarmó — ¡¿vas de cita con él? —
—espera, no. Iremos Road, él y yo — dijo temiendo que su hermano volviera a tener otro de sus ataques de celos fraternales
—¡Lenaaaa! — dijo angustiado
—por favor — pidió tomándolo de las manos — el tratamiento comienza en una semana. Sé como me sentiré, no querré salir ni ver a nadie. Quiero pasarla bien, por favor — él logró asentir. También a él lo animaba ver a su hermana tan feliz y mientras estuviera en sus manos ponerla contenta entonces lo haría.
El timbre sonó y Road apareció con su gran sonrisa diciendo emocionada que Allen no sabía que ella vendría también, él estaba abajo esperando en el auto. Lena tomó las pastillas que le tocarían en unas horas y ambas chicas salieron casi volando del lugar.
Después de un día como el que estaba por vivir podría soportar cualquier cosa. Lo que fuera quedaba un millón de puntos abajo en importancia frente a la tarde que pasarían con el chico del que estaba enamorada.
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Hoy no hay notas, no creí necesario ponerlas pero si hay alguna duda díganmelo y corrijo ;D.
AGRADECIMIENTOS: a Reela, Yu Okawa, makuya-love, lirio-chan (a las tres por tomarse la molestia de ir al blog, leer y además mandarme los mp y dejar comentarios en el blog), nee-chan, Alhena-star (gracias por tanto review!) y a Choi MingYu. Me satisface que les guste el fic, mil gracias a todos por sus comentarios y su tiempo, espero encontrar la forma de retribuirles tanto.
Nos leemos luego.
Atte: Mandra
