La conquista

Por Mandragorapurple

Fuck yeah! Finalmente terminé el capítulo, nada más no se dejaba. Muchachos y muchachas les pido una enorme disculpa por las dos semanas del infierno sin publicar… la razón: vacaciones. Malditas y asquerosas vacaciones (ah!). Además he sido niñera y cocinera, por si fuera poco, fui secuestrada miles de veces. Este capítulo fue hecho por la noche, a pedazos y desfalleciendo (no por el esfuerzo, si no por el maldito calor que hace en este lugar).

En fin, una pesadilla, odio las vacaciones bla bla bla bla. Pero en medio de la tragedia… EL CAPÍTULO 205! OMFG! FINALMENTE UN AVANCE! xD y el fantástico fic "NO ES OTRO ESTÚPIDO FIC DE INSTITUTO" de Halakia, altamente recomendable.

ADVERTENCIAS: comerciales bla bla bla, AU, situaciones y coincidencias forzadas, Yullen, Arekan, Tyken, Yulma, Lenalen, y demás. Aun no hay cosas para mayores de edad.

DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es de Katsura Hoshino (te pongo un altar!)

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—Pruébala — insistió Tyki poniendo la lata frente a Allen — dices que jamás la haz bebido, anda — no entendía porque la irracional negativa a beber Dr. Pepper

—no me gustará — Allen la hizo a un lado y se apresuró a llenarse la boca de pasta — sé que no —

—que pruebes — dijo Tyki algo cansado pues tenía ya un buen rato tratando de que Allen bebiera como mínimo un sorbo

—¿alguna vez haz tenido la sensación de que no debes hacer algo porque resultará mal? — dijo Allen regresando la lata al lado de Tyki

—no — Tyki la tomó y la acercó a la boca de Allen, este se apartó de inmediato

—pues yo si, por eso no la pruebo — Tyki suspiró mientas Allen veía su expresión pidiendo que no insistiera más. El chico de los rizos simplemente se resignó y bebió de la lata a pesar de tener su propia soda

—$ 5.63(1) que no debí gastar — dijo Tyki y siguió con su comida. La acostumbrada alarma del móvil de Allen se encendió retumbando en el silencioso departamento. Allen buscó siguiendo el sonido, sin quererlo, dejaba ese artefacto del demonio en cualquier lugar.

—¡shh! — regañó a la alarma presionando torpemente los botones en la desesperación de que aquella musiquita que le sacaba de quicio cesara

—si no tomas la medicina ¿para que sigues programando la alarma? — sinceramente a él también lo tenía fastidiado, ese aparatejo amaba interrumpir.

—Lavi lo puso, si lo quitase, de inmediato sabría que ya no tomo las pastillas — explicó lanzando el celular al asiento vacio del sofá

—tómalas —

—estoy bien — miró a Tyki, parecía querer insistirle pero clavó su mirada hacia un lado. Lo dejaba estar, trataba de respetar su decisión, eso era justo lo que necesitaba — intento probar algo — contárselo o no contárselo ¿pensaría que estaba loco? Se miraron por un instante donde Tyki estaba verdaderamente ansioso porque todo saliera de boca de Allen y así poder decirle que el tal Kanda era un peligro para él, pero Allen regresó a su pasta e incluso se dio tiempo de escoger el trozo de pan de ajo más bonito para darle una buena mordida. No lo diría… qué lástima.

—cuando estaba en el instituto tuve un accidente… — Al parecer Allen no recordaba que ya le había dicho algunas cosas sobre el dichoso hecho

—si, me lo dijiste, tienes una cicatriz en la cabeza — dijo Tyki deshaciendo un poco el encanto que se creaba con la narración en pasado de Allen

—¿ya te lo había contado? — dijo sorprendido intuyendo que sería en un momento de falla de sentidos

—a medias, más bien lo de la cicatriz es lo único que dijiste — también tomó pan y mordió esperando — es horrible, por cierto — dijo recordando el extraño tacto de esa cosa

—si bueno, cuando te rompen la cabeza no hay muchas opciones de cómo poner las puntadas — dijo algo ofendido, al final ni se notaba

—¿te la rompieron? ¿cómo? —

—crimen de odio — dijo y bebió de su vaso. Tyki arrugó la frente, su respuesta era totalmente ambigua. Allen procedió y contó lo que su padre le había dicho sobe el accidente. Por supuesto, una mentira. Después de leer aquellos archivos nadie podría creerle.

—Increíble — y verdaderamente lo era — pero atraparon al hombre, seguramente —

—no, sin mi descripción era imposible, ni siquiera recordaba al chico que estaba conmigo — Allen enredaba la pasta en su tenedor — igual no importa — rió — no recuerdo como pasó, sólo sé lo que mi padre me dijo… es como si no lo hubiera vivido —metió el spaghetti en su boca y jaló con sus labios los pedazos que quedaron fuera

—entonces… si no lo recuerdas ¿no importa? —

—mm… — pensó un momento. Ciertamente no funcionaba así, hubiera querido saber toda la historia pues se trataba de su cerebro pero el tiempo había pasado, no había forma de averiguarlo e incluso su padre estaba muerto. Era mejor conformarse, nada se ganaba atormentándose por el pasado y sobre todo lo que ya no tenía remedio en él.

Sin embargo a pesar de conformarse, Allen había dejado el HHG para recordar y no precisamente el accidente, aquel esfuerzo que le costaba tanto, lo hacía para recordar lo posible en torno a Kanda. Jamás había tenido tal inquietud, siguió adelante tantos años sin cuestionar a nadie y en cuanto había llegado a Kanda una sofocantes ansias de recordar le atacaron. Seguramente sería por la forma en que el repartidor le trataba, o por la insistencia del señor Tiedoll, quizá porque la casa de sus abuelos estaba en ese pueblo y quería tener un vínculo con esta para no venderla… por las malditas razones que fueran y que no podía definir: estaba mucho más interesado en recordar a Kanda que al accidente.

—si importa — sentenció y dio un bocado descuidado haciendo que los spaghettis se pegaran a su barbilla, los subió como pudo y trató de alcanzar las servilletas

—quieto ahí — ordenó Tyki y limpió su barbilla con un rápido movimiento dejando un poco sorprendido a Allen

—gracias — logró alcanzar otra servilleta limpia y la pasó revisando por si acaso

—te moleste — Tyki sonaba apenado pero no se veía así, parecía contento de haber desconcertado al otro

—no — dijo Allen pasando la página rápidamente ante las atenciones que Tyki se tomaba a veces. Aunque fueran aislados los momentos, Mikk tendía a hacer cosas que, siendo detalles, le hacían sentir que lo consideraba un niño pequeño.

—Road quiere invitarte a cenar con nosotros — soltó — en navidad —

—pues yo… —

—le dije que no es posible — Tyki alivió su pesar de negarse — cumpleaños y navidad al mismo tiempo… no querrás pasarlos en un lugar desconocido y con mi hermana — dijo esto último dando por sentado que Allen también a consideraba una princesita caprichosa

—no era necesario que me zafaras, Road me agrada pero tampoco podría aceptar, viajaré antes de noche buena — dio un sorbo

—¿con tu manager opresor? — qué inhumanidad explotarlo hasta en navidad

—nah, pasaré las fiestas en la cuidad de mis abuelos —

—ah… cena familiar — después de todo si tenía con quién pasarla

—algo así, iré a casa de un amigo de mi abuelo — Allen seguía comiendo sin preocuparse por hacer pausas antes de hablar para pasar la comida — volveré después de año nuevo —

—qué mal, pensé que podríamos beber y festejar el 31 — y sus planes habían cambiado, sería otra noche familiar de uvas y juegos de mesa con la familia que nunca veía

—yo no bebo — reiteró como tantas veces lo había hecho pero de igual forma terminaba bebiendo — además no hay ningún pendiente para esas fechas: Alma estará en familia, Lavi se irá con su abuelo… —

—entonces nos veremos el próximo año… — dijo Tyki algo… desilusionado — brindemos — se levantó con su soda y Allen hizo lo mismo — Feliz cumpleaños — Tyki abrazó a Allen fuertemente por la fecha — Feliz Navidad — volvió a abrazarlo y esta vez Allen dio unas palmadas su espalda — y feliz año nuevo — un tercer abrazo y un brindis de soda por un buen año.

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XX de Noviembre del 2011

Querido diario:

¡Hoy fue el día más increíble de toda mi vida! ¡TUVE UNA CITA CON ALLEN WALKER!

Ok, ok, tal vez no fue una cita pero Road y yo estuvimos toda la tarde con él. Es… es… tan genial como lo imaginé, ¡su sonrisa, sus expresiones, opiniones e ideas son tan auténticas! Aunque salga en televisión es sincero.

Estaba tan nerviosa porque pensaba que me sentiría mal, el maquillaje no se me vería bien o diría algo que lo molestaría pero todo resultó muy bien. Él es muy amable y caballeroso, me abrió la puerta del auto y pidió que nos dejaran en el centro. Comimos en una pastelería muy linda y ¡es cierto! AMA LAS COSAS DULCES. Creo que probamos todos los postres del lugar pero no lo podría decir con seguridad porque el tiempo se fue volando y la comida fue asombrosamente amena por la conversación de Allen.

A petición de Road, porque yo estaba atolondrada y callada, Allen nos mostró sus piercings y nos contó algunas historias sobre ellos. Le pregunté si dolía y dijo que no. Me dieron ganas de hacerme uno pero no sabría donde.

Nos preguntó cosas de la escuela, de la familia y siempre nos escuchaba con mucha atención. Road esta segura de que le caímos bien.

Road quiso saber sobre sus novias pero Allen le dijo que sólo había tenido una y habían durado nada. Supongo que no el gusta hablar de algo tan personal pero es increíble que alguien como él tenga una novia en su historia. Sería lindo, tan vez espera enamorarse.

Dimos un paseo, Allen llevaba gafas y un gorro para pasar de incógnito pero a pesar de eso se veía guapísimo y nos confesó que en realidad necesitaba las gafas. ¿quién lo crería? Prometimos guardar el secreto. Nos compró helado y nos devolvió a nuestras casas. No quería que el día terminara pero el dijo que tal vez saldríamos cuando volviera de sus vacaciones.

Debo admitir que me siento mal pro las otras chicas pero desde lo que sucedió en la tienda de discos se distanciaron un poco. No es venganza, pero creo que es mejor no decirles sobre nuestros encuentros con Allen.

Espero ansiosa y mi corazón salta cuando recuerdo que nos ofreció sus brazos para tomarlos y caminar con él. Su atenciones me hacen sentir que le estoy entregado mi corazón a una buena persona y si, probablemente no sean correspondidos pero así como veía imposible hablar con él de tan cerca, puede que también se llegara a enamorar de alguien tan normal como yo.

Ahora si tengo una razón para tomar el tratamiento. Quiero vivir más para salir con Allen Walker de nuevo.

Fin

—¡pero que te hiciste! — dijo Road escandalizada cuando miró a Lenalee salir del apartamento

—me corte el cabello — dijo apenada y se puso su boina — ¿se ve mal? —

—no, no, ¡es que tu cabello era precioso! — se quejó Road — promete que lo dejaras crecer de nuevo — la tomó de las manos — incluso más largo que antes — ofreció su meñique para sellar la promesa. Lenalee la miró y también entrelazó su meñique.

—nii-san, ¡me voy! — avisó a Komui, este salió como rayo de la cocina para despedirse y luego de casi darle la bendición la dejó partir en contra de sus instintos de hermano acomplejado.

A Lenalee lo que más le gustaba era su cabello: largo, sedoso, liso y con ese color tan peculiar… pero fue necesario cortarlo. Su tratamiento había causado que su cabello comenzara a caerse y era mucho mejor tenerlo corto porque así las partes con menos no se notaban tanto. Fue una pena pero ella misma tomó las tijeras y lo hizo. Una mañana apareció así pero Komui no dijo nada sobre el tratamiento, simplemente la aduló por lo bien que se veía.

—pedí el pastel que más le gustó — dijo Road ya dentro del auto

—¿el de las fresas enormes? — Lenalee se acomodó y se puso en cinturón

—aja — Road tenía un plan perfecto. En los estudios del canal XX se grababa un especial navideño para transmitirlo entre noche buena y navidad. Cantantes, comediantes, actores y mil personas estarían ahí, entre todos Allen Walker y Alma Karma, entonces esperarían a que todo terminara y se encontrarían con Allen para darle su pastel de cumpleaños adelantado.

Road y Lenalee llegaron con pastel en mano y de una forma que ni Dios sabe, terminaron colándose al backstage.

—me siento una acosadora — dijo Lenalee algo culpable por el soborno que Road había dado al guardia para que le dejase entrar

—es nuestra única oportunidad — dijo casi sonando desesperada — hoy o mañana saldrá de viaje y no habrá forma de encontrarlo —

—Tu hermano podría darte su número y así lo felicitaríamos… — Lenalee trataba de meter cordura en aquella cacería

—¡pero no podría abrazarlo o ver su cara abra su regalo y coma el pastel! — justificó buscando el sitio que le habían dado al dueto para descansar

—espero que no lo asustemos — dijo preocupada, Road y ella se estaban pasando llegando hasta ese punto. Cuando había aceptado ir pensó que Allen y Alma las estarían esperando, pero claro, Road omitía los detalles que no le convenían.

—mi hermano va casi diario a su casa, si se sintiera acosado ya hubiera echado a Tyki — Lenalee dudaba pro completo de eso, Allen era muy cortes para hacer eso. Road encontró el "camerino" de los chicos y se metieron sin preguntar.

—¡hey! — Lavi llamó la atención de las intrusas e incluso dejó de atender su móvil para echarlas

—Lavi… — dijo Road haciéndose presente para que no la regresaran por donde se había escabullido

—la seguridad es admirable, dos niñas pueden burlarla tranquilamente — Lenalee se quedó de piedra, bien quietecita para no hacer problemas, Road se explicó bastante bien y pidió ver a Allen

—imposible, en cualquier momento sale al show, porque no vas a esperarlo a su casa, seguro que encuentras la forma de abrir la cerradura — dijo Lavi interponiéndose entre la cortina que separaba la zona de maquillaje y vestuario y la sala se espera donde algunos integrantes de otras bandas veían el numerito de fan loca que hacía Road por la negativa.

—¡es su cumpleaños! ¡es su pastel! — dijo ella insistente mostrando la caja del pastel con más orgullo e intensidad de lo requerido

—No niña, no — dijo Lavi moviendo las manos del modo que se espanta a un animal latoso. Afortunadamente una cabeza con mechones violáceos se asomó tras la cortina.

—Si, es Road — dijo Alma hacía dentro de la zona de maquillaje y salió a saludar a las chicas con gran efusividad dejando a Lavi con cara de derrota a su autoridad.

—Allen sale en un momento — dijo Alma después de escuchar la explicación — le encantará, ustedes son las primeras en traerle un pastel —las tres se sentaron a charlar y Allen salió en casi nada.

Road se lanzó a sus brazos y como a Lavi le divertía mucho ver a Allen tratando de resistir la melosidad de la chica y su enfermizo fanatismo no dijo ni pio. Así hubo saludos, felicitaciones, una canción de feliz cumpleaños y velas apagadas aunque la mordida tuvo que esperar porque Allen no podía arruinar el trabajo de los estilistas. El pastel se repartió por la mano de Allen y luego se entregaron los regalos: Road dio un beso prolongado en la mejilla, que hubiera sido más largo si las circunstancias le permitieran dárselo en los labios, y Lenalee una bufanda hecha a mano.

XX de Diciembre del 2011

Querido diario:

¡LA USÓ! ¡SALIÓ A SU PRESENTACIÓN CON LA BUFANDA PUESTA! Le encantó, todas esas horas de práctica valieron la pena.

Estoy tan feliz… uso la bufanda que le tejí, dijo que el corte de cabello se me veía bien y prometió traernos un suvenir del lugar donde tomaría sus vacaciones.

¡! ¿por qué tengo que ser una niña tan normal? Quisiera ser tan alegre y graciosa como Road o Alma. Pero lo juro, la próxima vez no me quedaré callada, le sonreiré y haré preguntas.

Fin

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Nuevamente hizo el viaje de seis horas esta vez y murió en el asiento reviviendo únicamente para ir al baño, despertó con el estómago devorando sus otros órganos, lo cual era perfecto pues iría directamente al Mugen japanese food. Quizá era exagerado pensar en volver ese mismo día pero era la víspera de noche buena, pero su propósito no le llevaría más de unas horas para lograrse.

Se apresuró a mirar por la ventana en cuanto se sacudió la modorra y el pueblo estaba diferente, mientras la cuidad se llenaba de nieve poco a poco, aquel lugar seguía verde, la gente iba abrigada ligeramente y las calles estaban adornadas sobriamente sin aquel furor que hacía la navidad en los cerebros de las personas. El clima era fresco y el viento dejaba frías las mejillas pero incluso tuvo que quitarse la chamarra que traía encima para poder respirar mejor. Tomó el autobús ahora que conocía algunas rutas y llegó muy pronto, se sorprendió, en al cuidad ir a cualquier lugar costaba al menos una hora de tiempo.

—¡Allen-chan! — dijo Tiedoll casi en un grito y de inmediato salió de la barra para estrecharlo entre sus brazos y apretó fuerte

—¿cómo ha estado Tiedoll-san? — dijo una vez que fue liberado

—ahhhh…. Fuerte como un toro y sano hasta el último hueso — dijo en un suspiro orgulloso de su percepción personal del propio estado físico — pero ¿qué te sirvo? ¡ah! Dango, dango, por supuesto — le hizo unas señas a Wamu-kun y este corrió a la cocina a dar la orden — ven sentémonos — invitó a una mesa. Aun era temprano y no tenía mucha clientela

—¿qué tal va todo por acá? — Allen recibió el té que les servían

—después de tu partida y la de Yuu perdí mucha clientela femenina, mis meseros son feos así que cuando tengas tiempo da una vuelta por aquí y si estas aburrido ven a trabajar un momento conmigo — Allen sonrió y aceptó la propuesta entre las risas del abuelo, un mesero escuchó y pareció ofendido pero simplemente suspiró.

—y ¿Qué te trae por aquí? ¿encontraste comprador para la casa? — dio un sorbo ruidoso

—no, mi visita es por usted — lo miró a los ojos, el viejo parecía sorprendido — vera… desde que vine aquí he comenzado a recordar detalles y quiero asegurarme de que lo poco al menos sea real — Tiedoll asintió, se acomodó las gafas — y usted es la única persona con credibilidad sobre mi infancia — Allen agachó la cabeza con respeto — ayúdeme, por favor — esperó una respuesta

—me temo que no soy el indicado, sé lo superficial —

—no importa, por poco que sea —

—Yuu está en la cuidad — dijo advirtiendo que Allen probablemente ya lo sabía — él te podría aclarar tus dudas, además sería una buena oportunidad para limar asperezas — dijo imaginando equivocadamente que Kanda estaba dispuesto a renovar la amistad con el "moyashi". Allen torció la boca ligeramente. Las dos ocasiones en que se había encontrado con su "ex amigo" no eran adecuadas para hacer preguntas sobre sus recuerdos y claro, a Kanda no le interesaba saber. No molestaría a alguien tan poco cooperativo, mucho menos rogaría su ayuda.

—seré sincero con usted — dudó un momento respecto al modo de comenzar su explicación, Tiedoll lo miraba atento — después del accidente he tenido que tomar medicamentos pero los he dejado porque sin ellos comienzo a recordar — Tiedoll lo miró casi orgulloso, él no le apostaba mucho a la ciencia — pero a cambio me siento enfermo casi todos los días. Quiero asegurarme de que este funcionando y verdaderamente recuerde hechos, si son alucinaciones volveré a tomar la medicina — dijo serio y determinado

—¿dónde pasarás tu cumpleaños? — Wamu-kun llegó con un plato de dangos, Tiedoll apuró a Allen a tomar una varita

—si es posible volveré hoy mismo a la cuidad, pero para navidad no planeo nada en especial — Allen tomó los dangos de té verde y mordió la primer bola

—quédate entonces —

—pero… —

—Kanda no vendrá. Esta trabajando con un fotógrafo, de asistente. Llamó hace unos días y dijo que no vendría — aclaró Tiedoll — hace meses que no lo veo, pero está bien, tampoco podría forzarlo a quedarse a mi lado — dijo con un dejo chantajista en la voz

La tarde del 23 y la mañana del 24 terminó ayudando en el local conocido como Mugen japanese food donde se sirve la mejor comida japonesa de esa pequeña cuidad (según el dueño). Esos días hubo buena venta.

La noche anterior había dormido en el sillón de siempre en casa de sus abuelos. Hasta ahora le había hecho muy pocas preguntas a Tiedoll pero se daba cuenta que no estaba consiguiendo nada, incluso el mismísimo abuelo de Kanda se sorprendía por conocer esos detalles. Después de todo Tiedoll tenía razón, no era el más indicado para resolver su conflicto.

Sin embargo no era tan sencillo, la mitad de lo que le decía a Tiedoll era verdad y la otra no se sabía, si estaba alucinando sería la cereza en el pastel de sus malestares y ahora si tendría que volver con el médico, contarle de su experimento y recibir la reprimenda de él y su manager y quién sabe que más, tal vez un aumento de dosis, tal vez ahora tomaría un frasco entero cada vez. Por otro lado él mismo se estaba cansando de marearse, sangrar, vomitar y sentir que su cabeza es aplastada por una roca desde la mañana hasta la noche. No podía comer lo que se le daba la gana, estaba de mal humor a veces, había dejado de escuchar música en al cantidad que lo hacía antes y dormía en todos los ratos libres que tenía. Sabía fingir bien pero no se podía engañar a si mismo.

¿funcionaba o no funcionaba?

—¡¿Kanda tuvo novia? — dijo casi escandalizado por la afirmación, lo cierto es que con ese carácter, no importa si eres homo o hétero, era una verdadera hazaña. Afortunadamente la revelación fue hecha en casa de Tiedoll o habría más gente sorprendida.

—¡claro! Mira — Tiedoll se ayudaba de sus álbumes para respaldar sus recuerdos, tomó uno, el más delgado y pasó las páginas hasta encontrar una fotografía tan grande que era la única, una fotografía grupal

—es ella — dijo Tiedoll señalando a la chica rubia que Kanda tenía colgada al cuello y le daba un beso en la mejilla.

—si, es la misma que recuerdo — analizó por un momento y aseguró asintiendo. Era sumamente extraño ver a Kanda en su época hétero

—era muy agradable, linda, no muy inteligente pero soportaba a mi nieto y eso no lo consigue cualquiera — sonrió viendo la foto, un Kanda más joven y menos refunfuñón arrugaba la frente en protesta por tener que salir en la fotografía — ella lo volvió más sociable, consiguió bastantes amigos pero en cuanto la terminó — hizo un ademán indicando que todos sus "amigos" habían desaparecido — volvió a encerrarse en su habitación a pintar, sólo salía para tomar fotografías, comenzó a meditar, el dojo de kendo se volvió su segunda casa y se dejó crecer el cabello —

—las cosas debieron terminar muy mal con ella — Allen no veía cambio en al expresión de Kanda, parecía haber nacido con esa cara de enojo, con los músculos de la frente contraídos

—seguramente, ha sido la única, luego tú desapareciste… — Tiedoll le dejó el álbum y tomó otro para buscar más evidencia.

En esas fotografías él no aparecía. Algunas mostraban a Kanda más relajado, tanto como podía estarlo. La novia estaba en varias y al parecer ella era quien las tomaba. Sin duda fue una época feliz, una donde él no estuvo.

—¡Yuu! ¡bienvenido! — Tiedoll se levantó causándole un sobresalto a Allen, cruzó la sala y abrazó a su nieto, definitivamente esperaba su llegada. Kanda estaba al pie de la puerta fulminando con la mirada a su abuelo, la mochila que traía a cuestas le impedía ser estrechado totalmente

—Mentiroso — le dijo ofendido

—si no decía que estaba en el hospital, no hubieras venido — le dijo sonriendo — te esperaba más temprano — Kanda se quitó la mochila en cuanto su abuelo lo soltó y bufó, a pesar de la mentira el viejo descarado esperaba puntualidad

—sabía que mentías, dejé todo resuelto para que Link me dejara venir — dijo seco y masajeó el hombro que había cargado la mochila. Que su abuelo se molestara en inventarse una treta como una hospitalización significaba, en su familia, que le extrañaba. Señal perfecta de no tener más opción que seguirle el juego y conceder sus deseos de viejo loco.

—mi Yuu tan listo — y Kanda gruñó bajito protestando por su condenado nombre de pila.

—mira, tenemos un invitado — Tiedoll señaló al sujeto sentado en el sofá y rodeado de álbumes y fotografías sueltas. Hasta ahora Allen había permanecido atento a ver cuanto tiempo tardaba Kanda en detectar su presencia.

—me voy — y se agachó para tomar su mochila de nuevo ganándose, de parte de su abuelo, un golpe en la frente

—ya estas aquí, es noche buena y estoy preparando pavo — el viejo jaló la mochila y se la llevó al armario

—con mayor razón, me voy — Kanda fue tras él y comenzaron a forcejear por la mochila. Si Kanda hubiera usado su verdadera fuerza el asunto habría terminado rápido pero no sería digno noquear al abuelo, cosa que le enfurecía.

—Tiedoll-san, es mejor que me vaya — Allen se levantó y caminó hacía donde ellos estaban — disculpe las molestias, me ayudó mucho, gracias — agachó la cabeza en señal de agradecimiento y respeto

—no, nadie se va, me tienen que ayudar con la cena —

—já — aprovechó al distracción y le quitó la mochila a su abuelo

—si te vas Yuu Kanda puedes irte olvidando que tienes abuelo y juro por tu madre que le enseñaré tus fotografías de bebé a Allen— el abuelo proclamó su ultimátum

Al final nadie se fue, no pro las fotografías o por quedarse sin abuelo, Kanda comprendió que el que se tenía que ir era Allen, esa era su casa y aunque a veces su maldito orgullo dominaba, el abuelo encendía su sentido del honor. No dejaría al viejo tirado.

Walker se sintió apenado, pero debió imaginarlo, Kanda tendría que ir en navidad y quedándose más de lo planeado obviamente terminaría encontrándoselo. Estaba ahí, ni hablar.

Hicieron el dichoso relleno, el pavo estuvo en el horno a tiempo, las ensaladas listas, las bebidas frías y todos tensos.

—vuelvo — dijo Tiedoll quitándose el delantal y tomando sus llaves — tú no te vayas y tú haz preguntas — dio órdenes primero señalando a Kanda y luego a Allen. El abuelo salió, estaba anocheciendo pero a pesar de que Allen se ofreció a acompañarlo él se negó, "el pueblo es tranquilo y seguro" dijo.

—¿qué… haces aquí? — dijo apretando los dientes, lavaba la loza con la misma fuerza que había contenido para no largarse

—pues… es que yo… emm… — Allen pensaba si contarle la historia del HHG

—no me importa —

—¡pero tú preguntaste! — ¡ajá! Intentaba sacarlo de sus casillas

—no me interesa — igual de lo diría

—vine por el señor Tiedoll — Allen ponía cubierta plástica a los tazones de ensalada

—¿necesitabas una familia para navidad? — Kanda había terminado, cerró el grifo. Allen lo miró intensamente, no quería decirle la razón de su visita pero no había otra manera de callarlo

—estoy comprobando algunas cosas que recordé, entre ellas que tuviste novia —

—¿eso a que viene? — Kanda lo desafiaba, seguramente una estupidez saldría de esa aformación

—¿la dejaste por mi? — dijo burlándose

—tsk — hizo el sonido habitual combinándolo con una risa, se cruzó de brazos y lo observó con superioridad — nos viste, mientras me la estaba tirando, y comenzaste a llorar — Kanda sonreía de una forma que jamás había visto — luego te me declaraste a gritos y por besarme aguantaste una golpiza ¿alguna duda? —

—yo no hice eso — Allen no podía creerse en esa situación

—eras más idiota que ahora, la diferencia es que aprendiste a defenderte — caminó fuera de la cocina

—estaba enamorado de ti… —dijo razonando en voz alta, todo este tiempo había imaginado que era al revés

—imbécil —

—dime más — Kanda volteó con fastidio, qué poco importante era lo que acababa de descubrir que pedía más, ¿qué otra cosa quería saber? — ¿qué hacía? ¿qué te decía? — el japonés siguió su camino rumbo a su habitación, Allen lo siguió por las escaleras.

Y si, Tiedoll tenía razón, Kanda era el indicado para armar su memoria recuperada

—largo — dijo Kanda cuando Allen se metió tras él a su habitación

—entonces jamás te guste, ni te enamoraste de mi — estableció Allen, Kanda abrió las ventanas ¿y si lanzaba al moyashi a través de ellas? Pero mejor las dejaría abiertas para evitar pagar reparación — yo era el que estaba mal de la cabeza, porque hay que estarlo para enamorarse de ti — Kanda volteó los ojos — ¿estamos de acuerdo? — no hubo respuesta — contesta —

—aja —

—pero hay algo que no entiendo, si jamás te importé de esa manera ¿de dónde nace ese resentimiento hacía mi? —

—no hagas suposiciones — prevenía que la cabeza de Allen hiciera conjeturas apresuradas, conjeturas que no quería que fueran pensadas por ese estúpido

—entonces se sincero —

—¿seguro? — se apoyó en la pared — no te va a gustar — Allen lo miró y asintió —

Kanda separó la silla de su escritorio y se sentó, Allen esperaba que se le ofreciera un asiento y como jamás llegó el momento, tomó un pedazo en la cama — escucha bien moyashi, no lo repetiré — Allen puso toda su atención.

Kanda respiró. Profundo.

—la última vez que te vi, antes de volverte más idiota, fue cuando te declaraste. Después te visité en el hospital y no pudiste reconocerme, me dijeron que habías tenido un accidente. Un tiempo después Mana vino, le pregunté por ti y me ordenó no buscarte o acercarme, estaba guardando cajas con tus cosas en la bodega del jardín de tus abuelos, luego dijo que habías tratado de suicidarte por mi culpa — Kanda se levantó, su abuelo había regresado

—no es cierto, dijiste que serías sincero —

—no esperaba que lo creyeras, pero… piensa bien quien te miente — Kanda salió de la habitación totalmente insatisfecho.

Sincerarse es la cosa más inútil del mundo, ahora lo veía. Al menos había escapado de los cuestionamientos soltando otra verdad.

Abajo el abuelo esperaba con un pastel felicitando al moyashi. En cinco horas sería su cumpleaños.

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NOTAS:

(1)$ 5.63: no es el precio real del Dr. Pepper, de hecho es el precio de la gasolina en Polonia (¿?)

AGRADECIMIENTOS: estoy tratando de responder todos los reviews en privado pero igual agradezco aquí por los reviews sin cuenta.

Racksha yami, lirionegro-san, kaoryciel94, neko-chan, makuya-love, Gotik-Neko-Chan.13, kotoko-noda (¿platicar donde? o.o), KawaiiSophie, KOKORO-CHAN (no, el HHG no existe XD el nombre se lo debo a Karu-kun, él se lo inventó a petición mía), my name is (no te preocupes que luego soy taaan lenta en actualizar XDD lo importante es que te siga pareciendo interesante ;D) y…

Vanilla Flan: quise responderte pero tienes desactivada la opción de mensajes privadosentonces respondo a tus cuestiones: primero explicaré que de este fic sólo es seguro el final y el camino hacia él, las situaciones las voy haciendo semana con semana, entonces depende del rumbo que le quiera dar a cada capítulo. "¿Cuándo se darán un beso de verdad, menos corto y eso?": habrá besos, estoy tratando de hacer más largos los capítulos para avanzar hacia la parte romántica. "¿Habrá Lemon o Lime?": en un principio este fic estuvo pensado para no contener ninguna cosa puerca XDD, pero me estoy convenciendo de un lemon o algo en el futuro. Sí, estoy de acuerdo con la teoría de que se nace homosexual. Y adoro los reviews largos, mucho más cuando son críticos :D. gracias por tu review y por tus preguntas, me animaste el día.

TAN TAN, AQUÍ LOS AGRADECIMIENTOS. GRACIAS POR TODO, ME LAEGRA QUE SE TOMEN UN TIEMPO PARA LEERME Y ESPERO QUE ESTA VEZ NO SEA TIEMPO DESPERDICIADO ;D. NOS LEEMOS LUEGO.

Atte: Mandra