La conquista

Por Mandragorapurple

Cap. nuevo y yo en exámenes, por eso me he tomado tres días más de lo debido. Casi lo termino el sábado pero los exámenes me capturaron y torturaron y aun lo siguen haciendo. Y es seguro que no triunfaré en ellos XDD. Cierta sujeta (Ko koro kooooooo) me ha reclamado sobre la extensión de los caps repetidamente… y he de anunciarles que está vez hice una página más XDD, saludos y abrazos a Kokoro ;D, para ti va dedicado este cap.

Otra cosa, no respondí los reviews esta vez por falta de tiempo así que les doy resolucióna todos al final, no se emocionen si ven la barra esa del lado derecho muy chiquita XD.

ADVERTENCIAS: AU, YULLEN, y bla bla bla y quizá mención de ritmos que no les parezcan pero hacen bien al alma y al corazón XD.

DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece es de Katsura Hoshino (reina del fan service)


Como su costumbre mandaba, los buenos modos, las leyes de la casa y más por calor que por gusto, se dio un baño.

Pero usara agua fría o caliente su cuerpo dolía.

Por la tarde tenía un trabajo así que debió afeitarse y como consecuencia, mirarse al espejo. Tenía una expresión de tragedia causada por los pensamientos que llevaban más de dos semanas acosándolo como cruda verdad que primero le provocó furia y ahora sólo dejaba el gesto derrotado.

Las hinchazones habían desaparecido pero le hubiese gustado tener el ojo morado y el cuerpo molido para no tener que salir de casa. Hasta ayer ese era el plan, permanecer en su habitación con los pensamientos de un león enjaulado, seguir con los ojos abiertos noche y día y el cerebro quemándole con escenas que no podían ser del todo ciertas y que tampoco podía garantizar que fueran del todo mentiras.

Su imaginación iba en sentido opuesto a su razón pues sabía bastante bien que Allen no era así y eso lo ponía peor.

Si tan sólo lo hiciera por maldad. Si Walker fuera un patán e igual que Kanda estuviera aprovechando la oportunidad al verse libre, podría sentirse un poco mejor y decir que lo habían dejado por otro y no por "nada".

Salió del baño y fue directo a su closet a pesar de tener compañía.

Road lo esperaba sentada en una silla ceremoniosamente colocada como una muñeca, sin moverse ni parpadear y vestida de la misma manera.

—¿te gusta? — comenzó a moverse casi asustándolo al ver que no recibía la atención debida

—es bonito — soltó poniéndose la ropa interior bajo la toalla y tomando cualquier prenda

—creí que te haría feliz — Road se levantó y meneando su pomposa falda lo siguió por toda la habitación —hagamos una fiesta —

—lo siento, no estoy para fiestas —

—no hay nadie en casa y papá me dio permiso para ponerla de cabeza —

Alborotó el cabello de la niña con cariño rogando no insistiera

—¿cómo podríamos hacer una fiesta solos? — acarició su rostro —no tenemos nada que festejar —

—¡claro que si! — fue hasta la cama y comenzó a saltar en ella — nos abandonaron ¿cada cuanto sucede eso en la misma familia? — dijo dejándose caer de sentón sobre las sábanas alborotadas —mi muñeca se ha ido a china ¿no es injusto? — fue hacía la ropa de Tyki y comenzó a elegir por él

—bien sabes que es por su bien — sin duda la muñeca estaría mejor allá

—entonces Allen también se fue por su bien —

—es diferente — se sentó en la cama

—no lo es — con su elección hecha fue hasta Tyki y puso el traje a su lado para abrazarlo

Sus manos trataron de rodearlo, su calor lo confortó y la cabeza de su hermanita reposó sobre su hombro ocultando el rostro.

—nos abandonaron — apretó y la confortó cubriéndola para mostrarle que estaba con ella en sentimiento y razón.

—para ser felices Road —

Ambos sonrieron.

Road vistió a Tyki con su smoking, le puso un sombrero de copa comprado para la ocasión y bajaron para comenzar la merecida fiesta de despedida que nadie les había dado ni de sus recuerdos ni de su vida.


La carne reposaba sazonándose sobre la mesa.

Por la puerta del jardín entraba el aroma carnífero anunciando que habría un festín.

Dos cocineros dejaron sus mandiles para ir por el postre mientras el número tres daba vuelta a los primeros cortes puestos en el asador.

Uno de ellos se preguntaba por qué tenía que hacer aquello, el otro se emocionaba pensando que la familia crecería y el de la idea coordinaba todo con una seriedad insospechada.

En un rato disfrutarían del banquete carnívoro y la dulce recompensa de tres leches, frutas y chocolate.

Llegaron a la pastelería para recoger la orden. El descontento muchacho refunfuñaba y la mente maestra de aquella fiesta tarareaba una canción mirando las velas que debía llevar. Eran demasiadas, mejor comprar dos signos de interrogación, así no tendrían que llenar de hoyos el pastel.

El otro esperaba cruzado de brazos, debía estar blindando puertas y ventanas para evitar la invasión.

La dependienta saludó y antes de ir por la orden, ofreció una prueba del nuevo sabor que pronto venderían. Teniendo la rebanada sobre el mostrador Allen no la pudo rechazar y prácticamente lanzó al ataque.

Mientras se llenaba la boca con la muestra gratis, Kanda se avergonzaba de la jovialidad quinceañera con que disfrutaba el dulce que fue devorado en tres bocados sin compartir ni una lamida de betún.

"No te gusta el dulce" estableció Allen cuando captó las miradas de su compañero. Era cierto pero al menos, por cortesía, debió ofrecerle.

Recién habían logrado meter el pastel en el refrigerador a seis manos cuando un auto aparcó frente a la casa y dos escandalosas personas bajaron de él.

Hubo saludos y presentaciones, Tiedoll congenió de inmediato con Lavi y Alma le reclamó a Kanda su engaño para luego colmarlo de achuchones. Era el cumpleaños de Lavi y pronto sería el de Alma.

Se sirvió el asado y el pelirrojo se conmovió al ver tanta carne junta. Todos disfrutaron de la comida con alegre plática y contando anécdotas del viaje. Para este momento Tiedoll ya los había adoptado como nietos postizos en la misma calidad que a Allen y les insistía para que comieran más y de todo.

—veintiocho — dijo el viejo analizando el rostro de Lavi mientras Alma repartía las rebanadas de pastel — no los aparentas —

—¿en verdad? ¡gracias! — dijo tocándose la cara buscando sus arrugas

—pensé que tendrías la edad de mi Yuu —

Alma trataba de darle un bocado dulce a Kanda y le empujaba la cuchara contra los labios apretados.

—llevo una vida relajada, además no he tenido novia por mucho tiempo, eso es triste pero como las mujeres acaban con la juventud, me ha sentado bastante bien — recibió un codazo de Alma haciendo que defendiera a su género comentando que las chicas alegran la vida, no la consumen

—¡por supuesto! Almita le llenaría la vida de felicidad a cualquiera pero Lavi ¡¿sin novia? Dime cuando y te presento con las nietas de mis conocidas, si te gusta alguna tal vez te vea por aquí más seguido — Lavi aceptó encantado

Kanda, Allen y la niña se miraron con sospecha. Bien sabía el nieto que cuando Tiedolll comenzaba de casamentero era una lata, afortunadamente Lavi estaba más que dispuesto a seguirle la corriente.

—¿y yo? ¿me presentaría a alguien? — dijo Alma tratando de subirse a la propuesta

—¡no, no, no, no! Eres muy pequeña para esas cosas — dijo prosiguiendo con un discurso sobre las bajas pasiones de los adolecentes y de cómo una "prueba de amor" se convertía en "prueba de fertilidad"

—¡déjeme a Yuu! — pidió enfurruñada y abrazándose al aludido porque todos estaban de acuerdo en conservarla inmaculada por el mayor tiempo posible

—lo siento mi niña, con gusto te entregaría su mano pero mi pequeño Yuu ya está comprometido — dijo el abuelo negando con la cabeza haciendo que su nieto se pusiera de mil colores por la mención consecutiva de su nombre de pila.

—¡no! ¡Yo lo vi primero! Se aferró aún más logrando ahora si que Kanda tratara de soltarse a precaución de no ser mutilado.

—¿y quién es la prometida? — dijo Lavi provocando un silencio en la mesa y la risa de Tiedoll

—es hora de los regalos y como no veré a Almita en su cumpleaños, le he comprado el suyo de una vez — el viejo se agachó y sacó de debajo de la mesa dos paquetes envueltos en papel claramente escogido de acuerdo al sexo del destinatario.

La niña le dirigió una mirada descarada a su representante que iba de Kanda a Allen y de vuelta.

Lavi abrió su caja sonriendo ante la ceja levantada de Allen que tenía poca percepción cuando los niveles de azúcar en su sangre subían.

Los demás presentes fueron abiertos por el cumpleañero.

Luego de charlar por buen rato comenzaron a levantar las cosas pues el cielo amenazaba con lluvia. Entre juegos y comentarios las cosas fueron tomando su lugar y la fiesta se trasladó a la cocina y sala.

Tiedoll estaba sumamente feliz por aquella reunión, estar entre jóvenes le revitalizaba y mucho más con aquellos dos recién llegados que eran bastante animados. Era un viejo pero le alegraba que nadie se olvidara de él, incluso Kanda estaba participando, callado y a regañadientes pero jamás le negó aquella fiesta.

—espera Alma — dijo Allen cuando a la chica le dio por amenazarlo con meterle un hielo dentro de la camiseta

Kanda lo empujó cuando lo vio demasiado cerca del asador que estaba apagando pero seguía caliente.

—idiota — reclamó al sentir la mano de Kanda

—hubiera dejado que te quemaras — bajó la parrilla y la puso donde la lluvia no pudiera alcanzarla. Alma aprovechó la distracción para colarle el cubito helado en el pantalón.


Allen puso en la entrada aquella maleta con la que había llegado y parecía estar más llena que antes. Al lado Alma trataba de rescatar algo que usaría durante el viaje y había dejado dentro de su equipaje.

—deberías quedarte — dijo Alma encontrando sus audífonos y comenzando a desenredarlos — después de agosto no pararemos — dio unas vueltas creando un nudo peor

—un par de semanas no harán la diferencia, además ya le he causado suficientes problemas a todos — revisó el contenido del pantalón asegurándose de no dejar nada; llaves, móvil y billetera —voy a despedirme de Tiedoll-san ¿vienes? —

—me despedí de él ayer cuando fuimos al Mugen, por eso me regaló el bonsái. Además Lavi no tiene llaves y aún no hace las maletas, mejor lo espero — sonrió metiendo su bola de cables rindiéndose

—¿a dónde fue? — siendo de fuera no tenía muchos lugares a donde ir

—quién sabe, pero seguro no se pierde de regreso — dijo despreocupando a Allen

—vuelvo pronto — se despidió con la mano y salió rumbo al Mugen llevando una canasta de frutas en agradecimiento para Tiedoll-san y sus atenciones

Lavi había realizado esa visita mucho más temprano de lo que se esperaría de él, ahora rastreaba una dirección que le fue otorgada pro el viejo Froi sólo por la esperanza de las consecuencias que podían tomar de aquella plática que Lavi buscaba.

A lo lejos detectó el campanario del lugar y entre más se acercaba más ñañaras le entraban. Jamás fue afín con la religión gracias a la crianza de su abuelo que era hombre de ciencia, razón, documentos y fuentes comprobadas.

Una vez encontrada la referenciada casa de dios con algún nombre extra de santo o santa, se dio a la tarea de buscar la entrada hacía el convento y luego a la escuela. Era un terreno enorme y los viejos edificios impresionaban su vena de observador arquitectónico.

Paseando por los jardines, buscando a alguna amable "madre" que le indicara el camino pero a la clase que quería interrumpir, se topó con un puñado de niños pintando con loca imaginación algo que no se entendía al ritmo de la Deep Purple. Sobre el césped reposaban otros dibujos indicaban haber sido creados con influencia musical de otro género.

Quedó bastante impresionado de ver los movimientos locos de los niños que usaban bolsas de plástico o impermeables para cubrir su ropa de la emoción de la pintura. Ameritaba un exorcismo considerando el lugar donde se encontraban.

La canción terminó pero no se dejó seguir a la otra, el profesor los detuvo, ordenó pusieran una nueva cartulina en su lugar de trabajo y respiraran a cierto ritmo. Los niños obedecieron, respiraron, se estiraron y parecían totalmente transformados al cabo de tres minutos, en ese momento tomaron de nuevo sus pinceles para interpretar el tango que comenzaba a escucharse. El profesor se concentró en buscar la siguiente canción que usarían dando un vistazo a su lista de reproducción en la PC.

Jamás hubiera imaginado a ese tipo en tales circunstancias. Los niños parecían felices y divertidos, era inquietante que Kanda pudiera lograr aquello con su mal genio.

Clavando la mirada mientras sus reflexiones se quedaban en la sorpresa e incredulidad, logró llamar la atención de Kanda por un instante. No pareció reconocerlo y al mirarle por segunda vez decidió agregar un saludo para destacar la familiaridad. Sin duda obtuvo su atención por más de tres segundos sin embargo, no logró expresión o un gesto anunciado que en breve iría a su encuentro.

Comenzaba a irse cuando Kanda puso una canción más, esta vez Ska, y avanzó hasta el pelirrojo. Su rostro preguntaba claramente sobre el asunto que lo había llevado al lugar.

—cualquiera diría que no tienes paciencia para enseñar —

Él siguió esperando una respuesta a sus preguntas no formuladas

—hoy nos vamos y el moyashi también —

Sintió un piquete en lugar desconocido ante el uso del apodo por otra persona.

Por supuesto, ya se esperaba la partida del mencionado.

—adiós — atinó a decir a falta de mejor contraataque

—¿le dejarás ir? — y ahora lo miraba incrédulo fastidiándolo bastante

—¿tendría que evitarlo? — arrugó la frente. Era cansino, no tenía razón para cuestionarle.

—qué… ¿no quieres ayudarlo un poco más? —

Calló.

—ustedes dos… — Lavi se rascó la nariz pensando en sus palabras siguientes — no dejes que se vaya ¿de acuerdo? —

Pronunció un "che".

—te toca poner de tu parte — acompañó sus palabras con un guiño

Kanda se burló interior y exteriormente

—¿crees que hablas con el modelo? — hubiese querido agregar un adjetivo despectivo junto a "modelo" pero estaba en su rol de profesor — si quiere irse, que se vaya —

Lavi desaprobó negando con la cabeza.

—con ustedes no se puede — se despidió y lo dejó volver a su trabajo

¿qué había hecho todo ese tiempo? ¿no era eso poner de su parte? Pero cuando no se podía simplemente no se podía. No era no y su partida dejaba todo claro. A pesar de su decisión y amarrar su orgullo no lograba lo esperado.

No se rendía nunca pero tampoco se humillaría por una victoria. Pedirle que se quedara, fuera por semanas, por días o incluso unas horas sería el momento más estúpido de su vida si acaso el moyashi se atreviera a rechazarlo. Al menos ahora podía vivir orgulloso; negado, enojado, lleno de celos, con asuntos sin resolver pero orgulloso.

Si tan sólo tuviese más tiempo.

Podría decepcionarse aún más pero lo seguiría aprovechando tan bien como ahora.

Su móvil sonó, sus alumnos seguían pintando con Ska y decidió contestar.

—¿Kanda? ¿estás ocupado? — escuchó la voz de Allen — lo siento, sé que tienes clase pero quería despedirme, ayer ya no pude hacerlo —

—¿te vas ya? —

—si… se está muy bien aquí, pero ya les he causado muchos problemas a ustedes y a Lavi, creo que debo volver a mi vida — paró y casi pudo ver esa sonrisa conformista — nos estaremos viendo, suerte con tus clases —

—idiota, no haz causado problemas —

—gracias… por todo — hizo un sonido en señal de haberlo escuchado

A penas colgó y puso su maleta al hombro cuando su móvil volvió a sonar.

—Allen Walker — afirmaron su nombre desde aquel número desconocido

—si ¿quién habla? — la voz sonaba ronca, jamás la había escuchado

— Cross Marian — hizo una pausa conociendo que habría una reacción por parte de Walker

—mi… mi padrino —

—quiero hablarte sobre el HHG ¿Dónde estás? — sonaba tranquilo pero apresurado, al parecer se forzaba a permanecer calmado

—¿cómo puedo saber que usted es Cross Marian? —

— yo te lo estoy diciendo — dijo razonablemente irritado — necesito que nos reunamos, ¿dónde estás? —

—en el pueblo de mis abuelos — respondió aprovechando aquello para poner una prueba al sujeto sobre su identidad

—tanto mejor. No te muevas de ahí, iré en cuanto pueda —

—¿qué tiene que ver el HHG en esto? —

—te lo diré cuando llegue y más te vale estar ahí porque no me tomaré la molestia de volver a buscarte —

La llamada terminó y Allen guardó el número de inmediato.

Por demás extraño, amenazante y molesto. Justo era como lo poco que lograba recordar de Cross.

Dudaba que fuera él. Lo había buscado por todos lados y no había podido dar siquiera con una pista de él. Era casi fantástico que la búsqueda hubiera dado frutos a la inversa. Quedarse quieto esperando.

Después de todo, si era verdad, podría secar alguna de las lagunas de información que lo habían atormentado durante el último año.

Kanda caminaba apresurado las calles de camino a casa.

¿qué esperaba?

No estaría ahí.

Había retado al destino. Si acaso, después de tres horas seguía ahí sería una señal y como estaba seguro que encontraría el no. 4756 de la calle "Alcatraces" vacío.

Cuando llegó frente a la casa estaba deseando no llegar.

Pero en algún momento, si es que su cuerpo no tomaba la opción de volverse una piedra, tocaría el timbre.

Pero no hizo falta, la reja estaba abierta y escuchaba a alguien tararear bastante fuerte pues quería distraer sus pensamientos.

Y entró y fue hasta el jardín.

Y lo vio tirado sobre el pasto con los ojos cerrados y la música tan alta en sus audífonos que podía identificar la canción a cierta distancia y no podía ser escuchado.

Y se acercó.

Y colocándose sobre aquel indefenso lo sacó de su burbuja.

No lo había pensado.

La llamada, la despedida, la promesa de un encuentro nuevo…

Y no estaba dispuesto a ser olvidado de nuevo.

Y se tendió a su lado arrepintiéndose el movimiento anterior que ya había logrado que Allen dejase de pensar en el HHG y en Cross Marian.

Miró al cielo con la respiración alterada.

Algo le impedía robarse ese beso.


RESPUESTA A TODOS LOS REVIEWS (porque no tuve tiempo de responderlos personalmente):

kaoryciel94: La verdad quiero dejar aquello de mi renuencia al lemon a consideraciónd e cada una de ustedes, me agrada la manera en que lo haz interpretado y me da gusto que esta situación de preste a diversas interpretaciones, ya es cosa de cada uno como decida tomarlo ;D y trató de brindar la libertad de tomarse lo que escribo como ustedes decidan, si se identifican, si no les gusta, si lo miran de una u otra manera es y siempre será válido, esa es mi intención. Gracias por tu opinión :D.

kokoro kanda: anda, te lo haz ganado, una hoja más y un capítulo dedicado sólo a ti XDDD.

Lirio-chan: me alegra que te esté gustando, trato pro todos los medios de darle el mejor final posible a esto, espero no decepcionar.

LilyVongola: si no parecieran mas cercanos estaría alarmada XD porque ya viene el final! XDD gracias pro tu comentario y sin duda les irá mejor ;D.

Lenalee1: No dios en anime no! XDD mi estúpida escena quemaría las corneas de medio Japón y medio planeta! Gracias por el "Amodoro" XDDD

Rukia: Coloco las escenas que creo necesarias para el capítulo así que lo siento pero no puedo prometer poner más o menos recuerdos. Saludos y gracias por leer!

KawaiiSophie: Al contrario! Agradezco enormemente el tiempo que te tomar para leerme, sea cuando sea y con reviews o no yo siempre lo agradezco owo. Gracias por tu comentario.

makuya-love: comprendo tu pena y me uno a ella XD, sobre todo agradezco que te tomes un ratito en tus ocupaciones para leerme, me hace muy feliz ;D. Abrazos!

Me hace tan feliz que estén viendo el término de este proyecto y espero poder corresponder su tiempo, ganas, reviews, alertas y lecturas del mejor modo posible, estoy dando todo lo que puedo en este final y espero no defraudarlos. GRACIAS!

Atte: Mandra