La conquista
Por Mandragorapurple
Después de una pausa descomunal que juro que no busqué, vuelvo con uno de los últimos capítulos del fic. Cabe aclarar que no he parado de escribir, no me crucifiquen por pereza, al menos no por eso xD. Mis queridos niños y niñas, no recuerdo a quien le contesté el review en privado y a quien no, esta vez no podré darles resolución pues ando de prisa pero prometo que al menos aquellos review que vengan próximamente y tengan cuenta serán respondidos a la brevedad posible. Perdón por mi falta de atención ante sus reviews, han sido semanas extrañas y si no he vuelto antes es porque quiero trabajar verdaderamente los textos.
Esperen el siguiente cap pronto, ya ha avanzado bastante pero he querido cortarlo hasta aquí a sabiendas de que quedarían volando varias cosas si continuaba.
ADVERTENCIAS: AU, YULLEN, CROSS MARIAN.
DISCLAIMER: D. Gray –man no me pertenece, es de Hoshino Katsura (la autora más ingrata con sus fans)
Por un momento pensó que lo atacaría.
Había logrado asustarlo si es que ese era su propósito.
—olvidé las llaves dentro —
—entra por la ventana — contestó sin mirarlo
—¿crees que soy idiota? —
—si —
—están cerradas — y lo pateó ante el "si" simultáneo de su acompañante
—ven imbécil — se levantó
Ante la mirada de Allen, con una habilidad arácnida trepó hasta una ventana apoyándose en todas las orillas que pudo encontrar entre la enredadera que cubría una parte de la pared.
Botó las bisagras y quitó con extremo cuidado. Lo miró desaparecer por el marco no muy seguro de lo que estaba sucediendo. Comenzó a ponerse ansioso y la puerta de la cocina se abrió, Kanda apareció triunfal.
—¿en tu otra vida fuiste ladrón? — caminó hacía él
—haz copias de las llaves, no volveré a arriesgarme por ti —
—lo hiciste por gusto, pensaba llamar al cerrajero —
—te he ahorrado la plata —
—gracias — dijo con cuidado al notar la ligereza de Kanda
—¿por qué te quedaste? — no podía creer que fuera una señal divina, por tanto le apetecía conocer la verdad
—Cross Marian me llamó, dijo que vendría y debía esperarlo en el pueblo —
—por supuesto — dijo para si pues una vez más confirmaba que los milagros no existían, menos para encaminar sus caprichos — no creas toda la mierda que te diga —
—lo tendré en cuenta — sospechó algún tipo de rencor hacia Cross, sin duda sería precavido en creer las cosas que escuchara en su encuentro
—abre para que pueda irme — apuró con los brazos cruzados señalándolo con un gesto la puerta
Y de alguna manera se sorprendió, no pensaba que fuera tan pronto.
—¿quién va a arreglar la ventana? —
—¿tengo cara de tu sirviente? Hazlo tú —
—¿acabas de trepar por la casa para abrir la puerta y no quieres devolver mi ventana a su sitio? —
Abrió mirándolo mal. Salió y le sonrió con las manos en los bolsillos relajando notablemente su gesto, aquello le dio mala espina, parecía que se estaba burlando de él.
—moyashi —
—¿ah? — y quiso reclamar sobre su nombre
—cuando te largues, despídete como se debe — e inicio la marcha
Allen se sintió perdido, no había estado en la escena que había dado paso a aquella petición enmascarada de reclamo.
Al parecer le daba gusto que se quedara por más tiempo.
Contrario a sus expectativas, Cross no llegó sino el cuarto día de la espera.
No parecía apresurado, incluso procuró bajar con estilo del auto, encender un cigarrillo, calar con disfrute y una vez apaciguado caminó a la puerta done Allen lo esperaba con la ansiedad acumulada por días.
No sabía si dar la bienvenida.
Su presencia descartaba cualquier charlatanería, lo había visto en fotografías y sin duda era él. El viejo que le había enseñado su primera porno y tenía como extensión de su cuerpo el tabaco.
Ofreció algo de beber y aunque no estaba en el menú, le fue pedido un wiskey. Café fue lo más fuerte que pudo servirle.
—¿cómo me encontró? —
—no eres un misterio, saliendo en la TV como plaga. Mana debe estarse revolcando en su tumba porque su concertista se ha convertido en una estrella de música inferior — bebió su café desaprobando el sabor y sacando su licorera para remediarlo.
—no vino a hablar de mi padre —
—lo implica sin duda. Toma mis comentarios como una suave almohada de plumas que te regalo para que resistas la caída de tu héroe —
—debe ser mentira que fueron amigos, de otra forma no hablaría así de alguien que no puede defenderse —
—fuimos los mejores y eso no significa que estuviese de acuerdo con lo que pensaba —
Era la segunda persona que le insinuaba alguna verdad tras su padre ejemplar.
—debes saber — esta vez el sabor de su café fue casi aceptable — que las expectativas de Mana respecto a ti estaban muy altas. En cuanto tu madre murió te volviste el centro de su vida. Gracias a la forma en que te presionaba fuiste mi paciente por primera vez a los cuatro años. Jamás vi un niño tan perturbado — Allen frunció el ceño — Convencí a Mana de bajar el ritmo, se le veía desquiciado. Debo aceptar mi responsabilidad del inicio de tu odisea porque yo recomendé que te diera vacaciones, Mana te trajo aquí un verano y mejoraste —
—el verano en que conocí a Kanda —
—exactamente. Mana lo vio como un catalizador para llevarte a la estabilidad pero, como alguna vez dijo: "es demasiado importante para Allen" — Cross sacó su portátil de su estuche y la encendió
—no veo lo malo —
—no lo tuvo hasta que se distanciaron. Por alguna razón ese chico se alejó de ti y de inmediato comenzó tu desequilibrio. Los detalles que conozco son los que tu padre me contó y lo que puse por las entrevistas que te hicimos: te negabas a venir y Mana incluso pensó en buscar otro sujeto que te ayudara con tu catarsis cuando te volviste grosero y violento con él. Ahora el problema no era la presión que tu padre ejercía en ti sino la ausencia de ese chico — tecleó y buscó, en poco pareció encontrarlo
—¿Intenté suicidarme? —
—¿Lo dices por los archivos? — asintió
—fue un mero pretexto para internarte y volverte candidato al proyecto del HHG pero aseguramos tu lugar argumentado que tu intento de suicidio se debía a una violación — Allen quiso formular más preguntas pero fue interrumpido por la computadora al ser puesta frente a él con un video en al pantalla — cabe decir que te comportaste a la altura de tus desordenes inventados — puso "play"
Allen tomó asiento en un sofá, la cámara apuntaba a un ángulo donde el entrevistador no era grabado. Se cruzó de brazos dejando ver el brazalete de hospital en su muñeca, además lucía un uniforme azul y pantuflas.
—me alegra ver que hoy asistes a nuestra cita por tu voluntad —
Soltó una risotada.
—debes entender que estás en tratamiento y el rigor es vital para tu recuperación —
—apague esa mierda — ordenó mirando fijo a la cámara
—es para documentar tu tratamiento —
—¿soy tu puto experimento? Apágala o yo lo haré permanentemente — amenazó con los dientes apretados
—no puedo hacerlo, lo sabes —
Miró intensamente al foco, para no ver a su emisor. Este lanzó una pregunta de rutina pero no recibió respuesta. Ni la siguiente pregunta ni las demás, volvió a repetirlas logrando la misma reacción. El hombre se levantó dejando ver su figura por primera vez aunque daba la espalda a la cámara.
—no quiero hacerlo —
—ya hablamos de esto — volvió a su asiento, al parecer la sesión no había terminado — es el mejor tratamiento para tu caso —
—¡NO QUIERO! — explotó de momento y se levantó envalentonado
—es natural — no perdió la tranquilidad en su voz, sus manos se movían tratando de calmar a Allen — sigues en negación, por eso es necesario que hables conmigo, debes estar preparado para tu tratamiento definitivo —
Apretó los puños y los dientes.
—tu padre no lo hubiera autorizado si fuera peligroso — dijo persuasivo
—¡ES MI CABEZA! ¡MI CEREBRO! — grito logrando que unos enfermeros llegaran al lugar, el entrevistador los paró con un gesto, Allen señalaba su cabeza con fuerza
—no estás bien, no puedes decidir sobre esto —
—cree que estoy loco — murmuró
—si logramos resolver esto de mejor manera, con tu cooperación, podemos discutir de nuevo si el HHG será aplicado o no —
—¿lo discutirá con mi padre? —
—con él y con otros doctores —sonrió burlón
—por supuesto —
Se acercó a su entrevistador, respiraba agitado pero se estaba relajando lentamente.
Como gato, cayó sobre el hombre y le asestó varios golpes en la cara. Los enfermeros lo tomaron de los brazos y trataron de separarlo y someterlo.
—¡como te vuelva a ver te cago a golpes! ¡Dile a mi padre que si se aparece lo mato! ¡Muéstrale el puto video! ¡Muéstraselo! —
Cada video era una subversión de su personalidad actual. Gritando, golpeando, insultando, haciendo y pronunciando cosas tan vergonzosas que se preguntó si en realidad era él. Las escenas aumentaban en desesperanza. No faltaba alguna donde se negara al tratamiento, un poco más o menos violento.
—Mana vio los videos cuando te estabas recuperando del HHG — apuntó Cross volviendo la PC hacía él — se arrepintió de inmediato pero no quedó más remedio que seguir —
—¿por qué no se los mostraron antes? Puedo haberlo evitado —
—era evidencia de un tratamiento experimental, no podíamos mostrárselo a nadie, no hasta que el proceso fuera avalado y aun así estaba prohibido que los familiares los vieran — cliqueó — pero ahora, ya no importa —
Tuvo frente a él fotografías, Cross pasaba una por una dándole tiempo suficiente para apreciar las lesiones que los videos no captaron.
—las hiciste tu mismo cuando tratabas de escapar —
—¿por qué me encerró ahí? —
—Mana consideró que Yuu Kanda era tu problema y yo le di una solución fácil —
Quiso discutirlo.
—chico, hay cosas más importantes que saber el "por qué"— tomó la taza y sorbió — dejaste las medicinas y eso ha acelerado la aparición de un tumor en tu cerebro — la dejó sobre el plato
Levantó la vista de golpe.
—no tengo nada, hace mucho que o me siento mal —
—Se eliminó todo el HHG de tu sistema, por eso te sientes bien pero a la vez la falta de HHG produce el tumor. Descubrimos nuestro fallo hace poco —
—¿cómo pudo meterme eso en la cabeza sin saber que pasaría? —
—te daré una solución provisional —
—¿provisional? — levantó una ceja con duda
—aplicaremos HHG de nuevo en tu cerebro para eliminar el tumor, eso nos dará tiempo para encontrar la solución permanente —
—tendría que olvidar algo —
—así es y también seguir tu tratamiento como se debe, no podrás dejarlo de nuevo —
—puede no aparecer en mi —
—no guardes tantas esperanzas, hasta ahora todos tienen su tumor —
—¿y si no lo hago? —
—mueres… eventualmente — tomó la computadora y la apagó — puedes buscar el tumor o esperar a que los síntomas aparezcan, sea cual sea el caso, búscame cuando pase — dejó una tarjeta sobre la mesa de centro y se fue de la casa.
Perdió toda voluntad de seguir oculto y el moyashi pronto se iría.
Esa cosa del destino podría ser sólo un cuento del abuelo, desafortunadamente el único que había creído.
Pudo pasar el resto de su vida sin volver a encontrárselo de frente sin embargo, había vuelto sólo. El maldito Mana Walker había dejado cabos sueltos al mismo tiempo que lo había apartado de él.
¿para qué? ¿por qué no hacer las cosas bien desde el principio?
Y si él no hubiese sido tan estúpido.
Esa mañana salió con intenciones definidas pero su blanco se movió hacía él. Se saludaron con la cortesía acostumbrada: "Moyashi", "buenos días Bakanda".
—¿qué es? —
—un boleto para entrar al festival de verano de la escuela —
—¿me invitas? —
—me dieron algunos de sobra —
—muy amable —
—¿quieres una invitación formal? —
—sería adecuado —
—te invito al festival, mañana a las cinco —
—iré, ¿debo llevar algo? —
—tolerancia y paciencia —
—será toda una experiencia —
No dijo nada, lo miró escéptico sobre su entusiasmo.
Allen llegó al festival tratando de no arrollar a nadie. El lugar estaba asfixiante a pesar de reunir a la gente en el jardín donde un pequeño escenario había sido armado para la ocasión.
No buscó a Kanda de inmediato. Unos niños hacían katas y gritaban concentrados recibiendo aplausos de los emocionados padres que filmaban o fotografiaban sus movimientos. En poco tenía a esos niñitos de menos de diez años peleando.
—¿qué te parece? — llegó a su lado sin advertirlo
—animado — sus ojos estaban sobre la demostración — me recuerda cuando hacías kendo —
Lo miró de reojo. Su móvil sonó y lo dejó justo cuando los karatecas deban paso a las niñas de danza.
Allen no trató de seguirlo. Sinceramente esos niños le habían traído esos recuerdos a la mente, poco o mucho recordaba ciertas escenas donde Kanda le mostraba sus espadas e incluso lo vio luchar.
Entonces pensó si el diría lo que pasaba.
Se había levantado aquella mañana con los resultados de sus estudios, había mirado las placas la noche entera tratando de resolver algo, cuando se cansó se levantó de la cama y guardó el sobre en su maleta.
Vio el tumor hasta que el doctor le indicó el lugar, a pesar de sus características poco distintivas y tamaño insignificante, estaba ahí.
"Sigue caminando" por eso había acudido a la cita, igual tendría que tomar una decisión y no ganaba nada con lamentarse. Seguiría haciendo lo que Mana le había pedido, esta vez a su modo.
Kanda volvió tomándolo del brazo, apurado y con gravidez en el rostro lo llevó a la salida.
Trató de saber que ocurría pero el otro estaba muy ocupado llamando a un taxi.
—espera aquí, no te muevas — lo colocó en la entrada pegado al muro, quiso replicar pero ya había corrido hacía el interior del lugar.
Su móvil sonó ahora, era Lavi.
—¿estás en casa? — dijo angustiado
—no, estoy con Kanda —
—quédate con él, alguien mandó reporteros a tu casa —
—pero… —
—alguien del hospital dio el pitazo, ahora te buscan para preguntarte sobre el tumor —
—lo siento —
—no iré, es mejor que esté aquí para no levantar sospechas —
—avísame si pasa algo —
—si, no salgas, veremos la manera de regresarte a la cuidad —
—gracias — colgó y vio a Kanda volver con algo en las manos
—¿era el manager? — preguntó entregándole la prenda que llevaba
—si —
—el viejo me llamó, te quedarás en mi casa, ponte el impermeable y no muestres la cara —
—perdón, no pensé que se enteraran, están aquí porque… —
—llegó el taxi — anunció cuando un auto se detuvo.
Allen se puso el impermeable y el gorro, Kanda lo subió al taxi y le dio instrucciones al conductor para llevarlo.
—¿no vienes? —
—debo quedarme, el abuelo te está esperando —
Se fue ansioso en el camino, el taxista trataba de sacarle plática y tuvo que lanzar varias mentiras para no ser descortés.
Durante el trayecto recibió la llamada de Alma y también tuvo que contestar parca y ambiguamente. Pronto pasó frente de su casa. Afortunadamente no prestaron atención al auto y pudieron pasar sin mayor problema.
Como dijo Kanda, Tiedoll lo esperaba en la puerta y lo apuró a bajar y entrar.
Tiedoll no preguntó nada. Apagó la TV en cuanto estuvieron en la sala y le invitó un refrigerio.
Sinceramente no podía pasar bocado. Desde esa mañana su apetito había huido y después de saberse cazado por los reporteros amenazaba con no volver.
Particularmente no le interesaba lo que dijesen de él; que si tenía un tumor, si, lo tenía; que si iba a morir, si, lo sabía; que si sometería a tratamiento, claro, lo haría. Estuvieran o no los reporteros incluidos en la ecuación de desastre no cambiaba los hechos. Por otro lado le molestaba que hubiesen descubierto el único lugar donde podía estar tranquilo y sobre todo le hicieran depender y pedir ayuda a Lavi, Tiedoll y Kanda. No era orgullo, sino vergüenza.
No podía ponerse dramático aunque tuviera razones de sobra para hacerlo, ni siquiera podía enojarse con Mana, el responsable de su problema. Si tan sólo se sintiera triste pero sólo estaba inquieto, ansioso… quizá cuando viera la magnitud del problema, con el nombre y apellido del recuerdo que quería borrar en la mano se daría cuenta de lo enfadado que estaba con su padre.
Bloqueo, eso tenía que ser.
Al menos podía darse de santos porque Cross había aparecido para informarle y dar soluciones.
Por ahora debía pensar en una manera de salir del pueblo sin ser visto.
―toma un dango ― Tiedoll insistió por tercera vez
―gracias ― tomó dudoso y mordisqueó sin ganas
―no te preocupes ― dijo leyendo sus ojos ― puedes quedarte con nosotros el tiempo necesario
―lamento todo esto, desde que llegué no he hecho más que causarles problemas a usted y a Kanda ―
―¡no, no, no, no, no! ― se apresuró a decir agitando las manos con una enorme sonrisa ― desde tu llegada a este lugar hiciste mucho más por Kanda de lo que yo pude haber logrado en toda su vida ―
―perdón Tiedoll-san, yo no… ―
―no importa si no lo recuerdas del todo ― paró sin dejar de lado su gesto amable ― antes de ti, mi Yuu era poco menos que una aparición. No quería hablar, la pasaba escondido y sólo comía soba. Pero cuando te conoció al menos abrió la boca para insultar, fue como un milagro, lo hiciste enojar tanto que se olvidó de su tristeza por un instante ― puso la mano sobre el hombro de Allen ― cuando lo traje conmigo pensé que estaría bien, que era muy pequeño para recordar Japón y a mi hija. Me alegro que haya encontrado un amigo como tú y que a pesar del tiempo, de lo que ocurrió con tu padre y entre ustedes, hayas vuelto ― palmeó la zona y se levantó ― estoy seguro que quería encontrarte de nuevo —
Kanda llegó en unas horas, incluso lo hizo sentir culpable pensando que le había sacado de sus deberes de profesor. Se hicieron los arreglos pertinentes y pronto se encontró en la habitación del otro acomodando el futon donde había dormido en otras circunstancias.
—¿cómo te fue? —
—normal —
—no pude ver los trabajos de tus alumnos, lo siento —
—nadie está ofendido — soltó su cabello y se sacó los zapatos. Se quitó la camisa y tomó una toalla —puedes tomar el baño después de mi — y le lanzó otra toalla para entrar a la ducha
Tomó el móvil y llamó a Lavi esperando noticias nuevas pero obtuvo lo que sabía de sobra: tendría que aparecer para aclarar la situación. Su manager le recomendó negar todo el asunto y cubrir el tiempo de su tratamiento con la producción del nuevo disco que, por supuesto, estaba cercana. Sinceramente el no quería seguir criando la mentira que su padre había sembrado con el HHG pero esperaría a estar en la cuidad para charlar con Lavi y Alma a manera de encontrar el camino más pertinente.
Hizo lo que Kanda y esperó sobre el futon su turno para el baño. En breve, el moreno salió y le entregó la muda que usaría de pijama.
¿se lo diría?
Lograría más odio de su parte hacia su padre. No había caso en aquello.
Le hizo una seña apurándolo.
Terminó rápido y se vistió dentro. Salió frotándose el cabello. Desde el momento en que se volvió castaño su cabello cano se negó a aceptar el color.
Sentado en su cama improvisada terminó con su cabello que notó un poco crecido, quizá el tratamiento le implicaría cortárselo.
Miró de reojo las marcas que se extendían irregulares por el hombro de Kanda.
—¿te gusta lo que ves? — pronunció descarado desde su cama donde leía boca arriba
—¿quieres presumir? ¿por eso estás sin camiseta? —
—comodidad moyashi —
—es "Allen" — interrumpió
—quítate la tuya, no temas provocarme — se burló
—es tu tatuaje — aclaró dejando a un lado las pretenciones
—¿qué? —
—no lo sé, esperaba que lo explicaras —
Silencio.
—al menos dime qué es —
—om (1) —
—¿om? — no agregó nada más — eres bastante corto de explicaciones —
—um —asintió sin despegar la vista de su lectura
—es fastidioso sacarte las respuestas —
Se encogió de hombros
—jamás hablas de ti —
—¿reclamas saber de mi? —
Allen entrecerró los ojos y se recostó dándole la espalda, no le apetecía que jugaran con él.
—pregunta —bajo el libro y lo puso sobre su pecho — contestaré esta vez —
—¿lo que sea? —
—me estoy arrepintiendo —
Se volvió hacía él descubriéndolo apoyado en el borde de la cama mirando con autentica disposición.
—¿qué… hiciste todos estos años? Antes de vernos de nuevo —
Se sentó en la cama y torció el gesto, él esperó sin muchos ánimos imaginando que la disposición de su anfitrión cambiaría de un momento a otro.
—me quedé aquí — hizo una pausa para buscar una manera de resumir los años de separación — ayudé al viejo en el Mugen, trabajé y ahorré dinero —
—¿para la escuela? —
—tenía beca, iba a irme en verano, luego terminé ahorrando para pagarla —
—¿por qué rechazaste la oportunidad? —
Kanda rió y lo miró como a un tonto. Tuvo que repasar los diálogos en días posteriores para comprenderlo.
—no podía irme — se levantó para dejar el libro sobre el estante que estaba cerca de sus escritorio
—y… al terminar la escuela ¿volverás aquí a ser profe? —
—jum — miró a ver si se le antojaba algún otro tomo — ya no tengo nada que hacer aquí —
—Tiedoll-san está aquí —
—él no es una razón para quedarme —
Desistió, igual no podría leer con el moyashi parloteando.
—¿cuándo te hiciste el tatuaje? —
—a los dieciocho —
—¿Tiedoll-san se molestó? —
—claro —
—¿qué significa? — Kanda se sentó a su lado en el piso y tuvo que incorporarse para quedar de cara a él
—om… es… — tomó su mano y la puso sobre el dibujo, justo arriba de su corazón — un símbolo hinduista, un mantra — apretó su mano contra la piel teñida por un instante y la soltó de súbito subiendo a su cama de nuevo.
—¿por eso meditas? — regresó su mano al lugar donde estaba antes
—lo hice porque significa "sonido", entre otras cosas —
Ambos se quedaron mirando al techo. Ninguna pregunta surgía.
—tengo un tumor en el cerebro, por el HHG—
—estás jodido, moyashi —
—si —
Comenzó su risa histérica que desahogó todo aquello que no se había permitido soltar.
NOTAS:
(1)om: (copiado de la wiki porque me da pereza escribirlo por mi misma) "Es el símbolo de lo esencial en el hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje" SIN EMBARGO, NO ES EL SIGNIFICADO REAL DEL TATUAJE, visualmente es muy parecido al "om" pero no es del todo correcta mi interpretación, lo he tomado así a falta de una mejor explicación y por sus similitudes. Esperemos que Hoshino nos lo aclare algún día.
Gracias por leer, espero no haberlos defraudado y si es así, recuperarles en los siguientes capítulos para agradarlos con el final de esta historia. Por otro lado recuerden que he comenzado un nuevo fic, un Arekan que tratará de ser comedia "Allen y Yuulieta" se hace llamar, si tienen tiempo denle una oportunidad, regularmente no hago propaganda a mis otros fics XD pero dado que es un arekan y no es muy bien aceptado, lo hago. También estoy preparando el final de "Machigai" y aseguro que terminará este año.
Abrazos y saludos a todos.
Atte: Mandra
