Hola aca les traigo el tercer cap de esta historia q aun esta en progreso, espero q les guste XD quiero agradecer a Lady azul por ser la primera en dejarme un review, espero q si alguien mas me lee q se anime y me comente, acepto criticas. Bueno sin mas preambulos disfruten.


Cap .3

…Y que si no deseo despertar...y si deseo seguir dormida…y no despertar jamás…

Life is a dream. 'Tis waking that kill s us. He who robs us of our dreams robs us of our life.

Virginia Woolf.

Phoebe.

Desperté en un banco de la escuela apoyada en alguien.

-Qué demonios?...- Dije en voz alta.

-Al fin despiertas bella durmiente.- Dijo una voz a mi lado que no reconocí.

-Esa frase esta tan trillada que parece una blasfemia el solo decirla.-Dije, gire a ver a mi acompañante misterioso.-Ian!.- Grite sobresaltada.

-Me ofendes Phoebe, caes a mis pies y luego dices que mis frases son trilladas.- Dijo, con arrogancia. Imbécil.

-Como que caí a tus pies, solo me quede dormida, eso fue todo y si, tus frases son trilladas blasfemias, imbécil.- Le dije enojada.

-Ya que lo mencionas, por que te quedaste dormida sobre mi?- Pregunto, y juraría haber notado preocupación en su voz…nah, ha de ser mi imaginación.

-Pues es solo que…- Debite si debía responder- Pues bien, y no estoy admitiendo nada, cambiar el tiempo, y no digo que yo lo hice, resulta muy agotador, ya sabes desafiar los límites del tiempo y blablablá.-Dije

-Entonces repito, ¿Por qué cambiaste el tiempo si es tan agotador?.- Pregunto. No me había percatado de que nos habíamos levantado y nos mirábamos frente a frente.

-Sabes ya me estas cansando, quiero decir A ti que te importa? Repito- Dije repitiendo sus palabras ya bastante enojada.

-Y que, ahora te dedicas a imitar mis "trilladas expresiones"?.- Dijo acercándose más a mí; Estaba tan cerca que podía sentir su respiración en mi cara.

-Ya me tienes harta!- Grite- Eres un completo imbécil, solo te dedicas a molestarme y ni siquiera me conoces... ¿Qué quieres de mi?-

-¿La verdad?-Dijo

_La verdad -Respondí.

-Este…tu…-Tartamudeo- Tu... traes papel higiénico en el zapato. PAN!, caí con los pies para arriba (estilo anime).

-Ehh, ok.- Dije mientras removía el trozo de papel y sentía el rubor invadir mis mejillas. Dios como lo odio!. Mis pensamientos fueron interrumpidos por una figura alta, de piel morena, cabello negro como carbón, un gran ojo marrón y una gran sonrisa.

- Al fin te encuentro Ian.- Dijo la consejera Lil.- Te he buscado por todas partes, oh Phoebe, veo que son amigos.- Antes de poder interrumpirla continuo – Bueno ya que se llevan tan bien podrías Phoebe ayudar a Ian a adaptarse, es decir, explicarle cosas sobre nuestra cultura y la ciudad, bueno es tu responsabilidad ahora.- Soltó una risita por lo bajo.

-Pero yo…- Intente decir.

-Nanana, tu responsabilidad.- Dijo y prácticamente salió corriendo de allí.

"Genial ahora me toca cuidar al imbecilo, ósea que cree que soy, una maestra?" Pensé

-Ahora tendrás que ser mí guía, genial pero cuidado, no te vayas a enamorar de mí.-Dijo. Me puse roja de la rabia.

-Disculpa?.-Dije enojada.

- Ya sabes, es que bueno no te culpo, es decir, soy yo.- Dijo con una arrogancia tan grande que me dieron nauseas. Antes de decir cualquier cosa se me prendió el foco, tuve una idea.

Me acerque a él.-Sabes que, me avergüenza decirlo así de frente pero yo…creo que tienes razón.- Dije y me di cuenta de que no era exageración de Wind cuando decía que era gran actriz, vi en sus ojos que el realmente me creía, eso me animo a continuar- Me refiero a que la verdad si eres guapo y no se tienes algo que me atrae, e incluso me provoca tal vez…- Le acaricie la mejilla y me acerque mucho mas a él, dijo algo sobre que ya era hora y note como se perdía en mis ojos y se acercaba cada vez mas. Nuestros cuerpos se rozaban y PAM, le ateste un rodillazo en sus…partes nobles.

-AHHHHHHHHHHH!- Grito de dolor, conteniendo la risa me acerque hasta el.

Ian.

Dolor. Esa simple palabra resumía mis sentimientos ahora mismo, odio… tal vez.

Abrí lentamente los ojos y me encontré con unas bellas y enormes lagunas observándome "Odio…por más que lo deseara, jamás" y de nuevo mierda! "Eres un desastre" dijo mi conciencia, le fruncí el ceño mentalmente.

-Estas bien?- Pregunto con su dulce voz, "le preocupo" pensé.

Ahora si- Si.- dije, estaba en las nubes que felicidad la que esas simples palabras me habían provocado.

-Maldición, debí pegarte más duro- Dijo con su voz angelical y luego me piso. Sentí como si un bate me golpeaba tirándome de la nube hacia el frio y duro concreto.

-Eh- Fue lo único que logre decir.

-Eso te pasa por ser tan imbécil.- Dijo realmente enojada y luego lanzo (literalmente) una mini ola de agua que me estrello contra la pared y tuve que ahogar un grito, tenía el presentimiento de que Phoebe olía el miedo, o por lo menos lo podía ver perfectamente en mis ojos. Se acerco a mí y me miro fijamente a los estos.- Sabes- Dijo- No sé qué me pasa contigo, tu... descontrolas mis emociones, no se es…bueno no es normal.-

-Es decir, normalmente no eres tan cruel.- Me aventure a decir.

-Eres tú, de verdad me pones mal, juegas con mi lado oscuro por así decirlo. Digamos que imbéciles desesperantes llevan a medidas desesperantes.- Dijo. Una parte de mi le asustaba todo ese poder que irradiaba Phoebe, pero la otra parte ( y la más grande) solo pensaba en que adorable se veía siendo amenazante, lo quisiera o no, la chica tenía una dulce voz, era como un tierno gatito que sin pensarlo dos veces te arañaría toda la cara sin arrepentimiento. Me soltó, y no podía creerlo pero vi…tristeza en sus ojos.

-Que te pasa?- Pregunte rápidamente sin importarme como podría ser su reacción…negativa.

- Cruel.- Dijo repitiendo mis palabras con tristeza.-Has dicho cruel, y tienes razón.- Examino su mano. Sentí pena por ella, porque intuí, de alguna manera, que ella era más fuerte de lo que parecía y sin embargo estaba asustada, asustada por…?, eso es algo que estaba decidido a averiguar pero mientras inconscientemente la abrace y la estreche contra mí.

-Ya, todo estará bien.- Dije y todo lo que sentí fue: Me devolvió el abrazo con doble intensidad y luego…dolor. Mierda, no otra vez.

Phoebe

-Uy, creo que esta vez me sobrepase un poquito.- Dije inocentemente mientras lo ayudaba a incorporarse, no hay que ser lector de mentes para saber que estaba pensando "un poquito?" , me reí ante esta posibilidad.

Casi como una burda broma del destino dijo –Un poquito?- Grito y me reí ante aquella jugarreta, el al ver esto disminuyo su enojo pero aun así dijo- Estas loca!- Sonrió-

Sople y una gran ráfaga de viento lo seco, ya estaba de mejor humor y después de todo el solo había tratado de consolarme, por otra parte algo de Ian me desconcertaba, mis emociones cambiaban tan rápido como las de una embarazada combinada con la adolescencia, genial ¿no?, estas eran efectos secundarias del exceso de magia, pero yo las lograba controlar como podía y nunca era nada extremo, pero el chico tenía algo que me llevaba al descontrol y eso lo odiaba ya que era peligroso tanto para mí como para él, mas había otra parte de mí que me decía que no preocupara, y que de hecho se alegraba porque yo empezaba a sentir…algo. La verdad era que me sentía especial, especial por quien soy en verdad, no por ser la… interrumpió el hilo de mis pensamientos.

-Oye para ser ventilador viviente no haces un gran trabajo con el cabello.- Dijo mientras señalaba su cabeza y yo comencé a reír al ver el enorme despeine, los pelos iban de un lado para otro, de arriba hacia todas partes, lo entendía muy bien ya que yo había estado en esa situación miles de veces, solo que peor. Lo ayude con su cabello lo mas que pude y quedo semidecente, nos reímos bastante en el proceso, y llegue a una conclusión, a parte de mi le molestaba mucho Ian y podría decirse que lo odiaba un poco, pero había otra parte a la que le caía bien, muy bien de hecho. Muchos dirán que me volveré más loca pero esto es completamente normal en mi freak cabeza.

-Oye.- Empezó a decir con tono serio- Alguna vez me dirás cuáles son tus poderes, y no trates de ocultarlos porque sé que tienes varios.- Ante esto me quede muda, después de unos segundos supe que tenía que decir algo.

- Llevas la cuenta?- Fue lo único que salió de mis labios, trate de hacerlo sonar como una pregunta graciosa pero más bien sonó como la constatación de un hecho.

-Más o menos.- Respondió sin vergüenza.- Tengo algo así como una lista, y pues porque no me ahorras tiempo y me dices de una vez por todas cual es la verdad?.- Dios, como era que podía convertir algo perfecto en un infierno, o si ya lo recuerdo, es porque es un imbécil. Pero imbécil o no, había dado en el clavo. No me gustaba nada hablar sobre mí en ese sentido, y a pesar de que el la hacía sentir como un libro abierto, inevitablemente terminaba contestando todas sus preguntas, esto era una cuestión que no se permitiría contestarle. Todos en la escuela estaban al tanto de su situación, mas ninguno hablaba de ello, la respetaban y la querían por lo cual la trataban como a una más, pero sabían que ella era diferente, que era especial, no especial como la hacía sentir Ian, sino otro tipo de especial.

-Lo lamento, tendrás que soportar la decepción- Me limite a decir ocultando todos los sentimientos que rondaban mi cuerpo.-

-Eso significa que si quiero saber cuáles son todos tus poderes…-Comenzó a decir pero lo interrumpí.

-Tendrás que averiguarlos por ti mismo.- Le dije

Me observo desafiante.-Pues que así sea. Dijo y yo respondí lo mismo, sintiendo una pequeña punzada de culpabilidad, ya que yo sabía que él nunca podría lograr su propósito.

Ian

Phoebe Monroe, te has convertido en la criatura más insoportablemente fascinante que he conocido. ¿Quién eres en realidad?

-Creo que es hora de ir a clases.- Dije tratando de poblar ese silencio incomodo que nos rodeaba. Phoebe miraba distraída hacia la nada, tenía el presentimiento de que maquinaba algo en su rubia cabeza pero si era lo que pensaba, lo lamento Pheebs, pero yo descubriré que es lo que puedes hacer.

- Si claro.- Dijo despertando de su ensoñación.- Arrg, ahora es la clase del profesor Mcfy.- Continuo enojada y empezó a dirigirse al edificio.

Al llegar nos sentamos en nuestros respectivos asientos y luego apareció el famoso profesor. Mcfy era un viejo que sin conocerlo se le notaba lo gru#on y malhumorado que siempre estaba, se veía relativamente normal, el clásico bigotudo con restos de comida en el blanco bigote -asco-; Llevaba una horrible camiseta de cuadros y rombos, un pantalón ajustado y era totalmente calvo.

-Muy bien estudiantes.- Hablo con voz áspera.- Antes de comenzar quisiera decir que este año no pienso tolerar comportamientos inapropiados, y con eso me refiero a: bromas de cualquier tipo, peleas, batallas en mi clase y destrucción de propiedad escolar. Y si, todo esto va especialmente dirigido a usted señorita Monroe.- Fulmino a Phoebe con la mirada.

-O, siempre yo no es cierto?- Se defendió Phoebe.- Como si hubiera hecho algo grave alguna vez.

-Exploto el laboratorio de ciencias y el de magia, bolo los baños de hombres, incendio el patio e inundo la cafetería, y nadie quiere recordar el ya usted sabe que. La lista sigue señorita y espera que no se la inculpe, y esto sin contar sus múltiples bromas a pequeña escala.- Dijo frunciendo el ceño.

- No tienen pruebas.- Lo desafío.- Además no hubo heridos.- Wau Phoebe tenía el peor historial de la escuela, era una destructora y bromista innata, temeraria, era genial.

-Tenemos testigos señorita Monroe, todos sabemos que fue usted y créame si los hubo. Solo espero que aminore ese comportamiento, por mí el bien de mi salud.- Susurro lo último.

-No prometo nada.- Dijo esbozando una enorme sonrisa. El profesor suspiro y prosiguió a dar la clase.

No hay que ser genio para darse cuenta, Phoebe Monroe no era alguien a quien uno podía olvidar y lo peor de todo era que yo no podía ni quería hacerlo.

Me fije que estaba algo enojada, creo que Mcfy la provoco de alguna manera y al salir de clase me dispuse a seguirla, bueno eso suena muy bonito, realmente la estaba espiando. Genial, ahora soy acosador, en que he caído. No, no estoy acosando, solo estoy averiguando lo de sus poderes, - Síguete diciendo eso y tal vez hasta tu lo creas- Dijo mi conciencia.

Phoebe se veía enojada y luego la vi entrar al baño, al salir fue cuando se formula una nueva teoría en mi cabeza: síndrome de personalidad múltiple. Porque, bueno, al salir traía ropa diferente, más o menos. Corto su vestido y ahora era una blusa de tirantes, traía unos shorts negros, sus zapatillas estaban tan sucias y desgastadas que se veían casi negras, sus medias estaban todas rasgadas, su cabello estaba todo alborotado llevaba gafas negras. Se veía perfecta, era como una rockera de los 70's, y tenía un plan.

Se dirigió al aula del profesor Mcfy y la seguí sin que se diera cuenta, parte porque no quería que pensara que la acoso y en por otra parte ella estaba que irradiaba enojo hacia él. Ya en el aula Phoebe movió las manos señalando cada lado y las mesas y las sillas se estrellaron con las paredes. Materializo pintura de la nada, y empezó a escribir en la pared del fondo "Lo lamento profe, le dije que no prometía nada" en enormes letras que cubrían casi toda la pared. Y al final, como para colocarle la cereza al pastel, lanzo un tornado al aula y con una sonrisa triunfal salió de esta dejando atrás caos y destrucción.

Muy bien, Phoebe acaba de hacer una de las mejores bromas de la historia pero había algo más. Lo sé gracias a mi gran sentido de la percepción, mi padre dice que lo herede de mi madre. Pude leer el rostro de Phoebe y allí encontré mucho más que solo diversión, había coraje, tristeza y confusión. Tenía razón, si está loca, pero solo emocionalmente. Aunque aun dudo un poco sobre su cordura.

Phoebe

Me gane un tremendo castigo por mi travesura, aun así valió la pena. Verle la cara de horror a Mcfy merece mil castigos. Ya estaba tranquila después de esa ira que me invadió y que bueno, ya que solo faltaba una hora para que tocara hacer de maestra de preescolar con Ian y si no me controlaba iba ser capaz de tirarlo por la ventana. Aunque controlada o no, esa idea no suena tan mal… mierda! La descarte enseguida porque si hago eso esta vez jurado que me expulsan del colegio.

-Orientación, clase hecha para orientar sobre el uso tanto de sus dones y sus poderes de manera correcta- Dijo la profesora Paramoon, una ninfa del fuego de unos 1000 años en mi opinión, de largos cabellos rojos, una mirada penetrante, hermosa en todos los sentidos. Pero eso no tiene nada que ver con su personalidad. Caia Paramoon podía ser una ninfa, las cuales supuestamente son toda bondad, si… supongo que a ella no la conocen. No es mala, solo es muy – Y hago énfasis el muy- estricta.

Su largo cabello se deslizaba por el aire cuando empezó con la clase.- Muy bien, la magia es… complicada, pero nosotros tenemos el don de manejarla a nuestro gusto más por supuesto con el cuidado correcto ya que la misma puede ser peligrosa. Muchos de nosotros poseemos los llamados dones, que pueden ser totalmente inesperados, es decir, podrías tener el don del fuego o, podrías poseer el don de convertirte en objetos o personas. Es totalmente genético y no hay razón para avergonzarse de estos ni para burlarse de los demás si su don no es tan "maravilloso" …

Yo ya sabía todo esto, lo sabía demasiado bien y la verdad no quería escucharlo, así que me distraje dibujando en mi carpeta, tratando con todas mis fuerzas de ignorar la charla que tanto pesar me causaba.


Y la pregunta esta en el aire:

Quien es Phoebe y por que posee tanto poder?