Bueno aqui les traigo un nuevo cap, gracias a las q dejaron reviews me gustaron mucho, espero que les guste mi historia y bueno aca se los dejo.
Cap. 4
El tiempo es libertad
¿No crees?
Oh I am young but I have aged
Waited long to seize the day
All things said and plenty done
Oh I am young but I have a past
Travelled for to find the start
Yes I am scared and I've been burnt
But life is too short
Life is short/Butterfly Boucher
Ian
No podía creerlo, había encontrado una clase verdaderamente interesante.-… -Nuestro trabajo aquí es enseñarles a utilizar su magia de forma correcta y positiva, a controlar sus dones, los instruiremos en artes marciales y de pelea etc.… ¿preguntas?- Dijo
Levante la mano.- Si- Miro su lista- Green, Ian Green.
-Eh, tengo varias dudas.- Dije y le brillaron los ojos emocionada, parece que los otros no preguntan muy a menudo. Cuando iba a hablar apareció una señora muy pequeña, más bien enana, una elfo; diciendo que hoy podríamos marcharnos temprano porque tenían que dar mantenimiento a algunas áreas de la escuela. Lo malo: tener que esperar para saciar mis dudas, lo bueno: pasar la tarde con Phoebe, lo que significa estar cada vez más cerca de descubrir la verdad.
Y esto es lo que pasa cuando eres fan de los libros de Sherlock Holmes.
Al salir la encontré recostada en un muro, con las gafas oscuras tapando sus ojos y escuchando música con sus mega audífonos, podía oírla cantar por lo bajo la canción, casi como un susurro. Ella no me vio venir y cuando la salude dio un pequeño brinco del susto y me lanzo al suelo.
-Oh, lo lamento mucho, creía que iba a atacarme- Empezó a disculparse hasta que me vio bien y su rostro se endureció.- Ah, eres tu.-
- Cuanto amor- Bromee- Así es como tratas a tus alumnos- Continúe sonriendo al ver su enojo.
-No eres mi alumno y todo esto es en contra de mi voluntad. Y bueno ni siquiera sé por dónde empezar, nunca he hecho esto antes.- Dijo mientras caminábamos.
- Que te parece si vamos a casa y nos encontramos en el parque en… 2 horas.- Dije cauteloso, ella era muy impredecible. Me respondió con un "claro" y esbozo una sonrisa antes de irse patinando hasta su hogar. No sé porque la gente dice que es tan linda, ni que fuera reina de belleza. "Tienes razón" empezó a decir un mini yo en mi hombro "no es reina de belleza, es demasiado bella para ser eso". Cállate, me limite a contestar, -yo no pienso en ella de esa manera- "Aja, síguete diciendo eso y tal vez tú te lo creas"
2 horas después me encontraba en el parque (el cual por cierto me tomo bastante en encontrar) sentado en los columpios viendo a los niños reír.
Desperté de mi ensoñación al oír una dulce voz y al levantar la mirada me encontré con unos hermosos ojos mirándome esbozando una gran sonrisa.
-Hola, veo que te gusta lo que ves.- Dijo y no pude evitar mirarla. Llevaba unos shorts marrones, una blusa de mangas finas azul claro, sus clásicas zapatillas azul desteñido, el cabello corto con un mechón de adelante recogido hacia atrás con un pequeño sujetador negro y esta vez no tenía los labios color rojo sangre. Como es que tan sencilla podía verse tan linda; note de inmediato algo que me preocupo, Phoebe era…sexi –aunque suene ridículo decirlo- pero era realmente delgada, incluso creo que más delgada que el día que la conocí.
-Me refería al parque.- Dijo algo enojada y entonces me percate de que me había quedado mirándola fijamente de manera un poco perturbadora, genial seguro cree que soy una especie de acosador.- Tus ojos aquí arriba.- termino de decir con una mescla de enojo y diversión en su voz.
-Lo lamento.- Me disculpe sinceramente –
- Ya, por donde empezamos, supongo que sabes lo básico, la monarquía y todo eso. Qué hay de la geografía, ¿conoces si quiera donde estas?- Me pregunto.
- No sé mucho, solo sé que esto es Pink Hat ville y conozco algunos lugares que me describió mi padre.- Dije algo avergonzado por conocer tan poco.
- Mira, hay varias ciudades y pueblos a nuestro alrededor, esta Green Hat ville, Roses Grey que es un pequeño pueblo al norte, y las ciudades más importantes son Remore y Caia; de ahí el nombre de la profesora de orientación.- Dijo y mientras hablaba no pude dejar de mirarla, me perdí en sus ojos. ¿Qué ocultas?, trato de traspasar esa mirada azul pero no encuentro nada. Veo que está enfrascada en la historia que me está contando, pero yo busco más profundo. Dicen que los ojos son las ventanas del alma, tienen razón, aunque tal parece que Phoebe sabe ocultar, muy bien lo que piensa.
- Entonces te parece si te muestro lugares y la teoría la aprendes en clase?- Pregunto- Es decir, te contare todas las preguntas que surjan en tu enorme cabeza mientras ves el panorama.-
-Buena idea, sorprendente para ser una chica.- Dije sin poder evitar el toque de idiotez al final. Me estaba perdiendo a mí mismo y no iba a permitirlo.
-Te juro que a veces me dan unas ganas de arrancarte…- Dijo enojada y haciendo unas muecas graciosas. No pude evitar reírme del asunto, por más que quisiera parecer intimidante Phoebe era adorable. Luego recordé que no debía guiarme por las apariencias y cambie el tema.
- Oye Phoebe, ¿cuánto tiempo viven, o mejor dicho vivimos?- Pregunte, y a pesar de que quería cambiar de tema había sincera curiosidad en mis palabras. Es que, casi un mes aquí y apenas he visto como 3 ancianos; hasta mi padre que tiene 40 y tantos se ve como de 27.
-Oh, te has dado cuenta.- Me miro a los ojos sonriendo como si fuera un niño que acaba de descubrir que la figura circular nunca iba a encajar en el orificio cuadrado.- Todo depende, no me vas a comparar a mí con una vampira o un zombi, pero nosotros y la gran mayoría vivimos alrededor de 300 o más. – Dijo
-¿Años?- Respondí sorprendido.
-Duh. Por eso no ves ancianos por aquí muy a menudo- "¿Acaso lee mentes?"- Tardamos mucho tiempo en llegar a parecer viejos aunque nosotros no vemos el tiempo como los humanos, es…diferente. También están los vampiros, zombis etc., que crecen hasta cierta edad y luego no envejecen más.- Dijo.
- Que interesante, eso significa que viviremos aproximadamente 3 siglos, genial.- Esboce una sonrisa.- Ya no volveré a pensar que la vida es corta.-
- Oh no, la vida es bastante corta. Es solo el principio del final.- Dijo sombríamente. Me quede mirándola fijamente mientras ella parecía perdida en sus pensamientos.
De nuevo viene la pregunta a mi cabeza ¿Quién eres Phoebe Monroe?
-¿Tienes hambre?, porque yo estoy muriendo. Conozco un fabuloso lugar, ¿te apuntas?- Me pregunto y me sobresalte al escucharla hablar de repente. ¡Qué rápido cambia el tema!; me limite a asentir y seguirla.
Dios está loca, pobre del idiota que se meta con ella.
"Lamento decirte que ese eres tú" – Dijo el mini Ian/ Conciencia. Lance un grito ahogado.-¿Qué demonios…?-Pregunte al ver la pequeña figura en mi hombro.
-¿Estás bien?- Pregunto Phoebe preocupada.
- Este…- Debite si debía contarle, ¿Pensaría ella que estoy loco?"Díselo, después de todo ella es de aquí y podrá responder todas tus preguntas"- Dijo el mini Ian. Supongo que tiene razón.- Pensaras que estoy loco, pero desde que llegue a este lugar he estado…viendo y…escuchando…a un mini Ian que dice ser mi conciencia!- Solté esto último tan rápido que me sorprendió que me entendiera.
Comenzó a reír a carcajadas.- Lo sabía, piensas que estoy loco ¿no?- Pregunte.
-No pienso que estés loco, aunque si pienso que eres un imbécil pero eso no tiene nada que ver. Hace rato que estoy viendo al pequeño Ian, es tu conciencia y no te preocupes, es perfectamente normal que lo veas; que yo pueda verlo es otra cosa…- De pronto su mirada se volvió sombría y la desvió hacia el suelo- Bueno el hecho de que yo pueda verlo es otra cosa totalmente distinta.- Susurro esto último, y tal parece que estaba hablando de mas porque inmediatamente esbozo una sonrisa y cambio el tema. Era una sonrisa triste y forzada, lo lamento Phoebe esta no se me escapa.
- Ok, es perfectamente normal. Uf, ya había pensado que estaba demente.- Dije y vi como suspiraba de alivio.
-Me alegra haber aclarado tu mente, además el pequeño Ian es muy simpático, ¿no es así?- Dijo y lo tomo en su mano –Lastima que las conversaciones solo puedan hacerse entre alma y conciencia ya que estoy segura de que esta es mucho menos idiota que tu.-
"Wau, por ti preciosa soy Batman" Dijo mi conciencia mientras besaba a Phoebe en la mejilla y esta sonreía. –Eres un idiota, y esa frase es de Sherk!- Le dije a mi conciencia enojado. Mire a Phoebe.
-Créeme, no lo es. Y por cierto, no he olvidado lo que dijiste.- Esboce una sonrisa maléfica. Se sobresalto ante mis palabras.- No intentes negarlo y dime como es eso de que tu puedes ver a mi conciencia y los demás no.-
- Yo nunca dije tal cosa.- Se defendió.
- Pero es así, ¿no es cierto?-
-Touché.- Susurro.
Phoebe.
Muy bien, me atrapaste: Soy una freak que puede ver conciencias y no tengo idea de por qué. Eso sí que suena bien, suspire, ahora ¿cómo se supone que iba a salir de esta? Mi propia conciencia apareció frente a mí.
"Odio cuando hacen eso" les dije mentalmente. El truco de tu conciencia es que le hables mentalmente para no parecer una loca que habla sola, más que tu conciencia es una especie de materialización de tu personalidad y son endemoniadamente insoportables porque por más que las odies tienen la razón. Mi conciencia se dividía en 2 mini Phoebes, el clásico la buena y la mala, hasta con el trajecito y todo, era perturbadoramente divertido.
"¿Hacer qué?" pregunto la Phoebe mala alias Phe, les había puesto apodos para no confundir, eran Phe y Pheebs, mala y buena.
"Claro… ¿qué quieren?" pregunte.
"Phoebe, deberías decirle a Ian la verdad, el entenderá, además tú no has hecho nada malo. Ni siquiera sabes porque puedes ver a su conciencia" Dijo Pheebs con su carita angelical.
"Además su conciencia no está nada mal" dijo Phe. Esta llevaba un leotardo rojo con mallas y falda negras, unas botas de cuero, su cabello suelto con dos pequeñas colas y una sonrisa malvada en sus labios; tenía hasta los cuernos y la cola y alas con el estilo demoniaco. Pheebs en cambio traía una túnica blanca, una cara libre de maquillaje e incluso una aureola y me miraba con una expresión dulce.
"Qué asco Phe, tienes muy mal gusto, o sea ¿qué le ves?" Le pregunte a la pequeña demonio.
"Phoebe es algo mu y hipócrita de tu parte decir eso" Dijo Pheebs, la mire incrédula. "Es decir, ella es tu, por lo tanto es tu gusto."
Phe comenzó a reírse a carcajadas y yo me puse roja como tomate "O sea que a ella él le parece guapo" Dijo señalándonos.
-¡Claro que no!- Grite y entonces me percate de que no fue mental, realmente grite. Ian se me quedo mirando y yo solo me puse aun más roja si es que eso era posible.
- ¿Qué demonios?- Me pregunto.
- Este…yo.- Me recogí el pelo hacia atrás nerviosamente- Ven, vamos a comer, ese lugar del que te hable es fabuloso e… se llama Momos, cambiaron al chef pero es igual de bueno y hasta mas. ¿Te gustaría venir conmigo?- Esto último lo dije agachando la cabeza y esperando una negativa y una insistencia sobre el tema anterior, del cual yo no tenía ni la más mínima intensión de continuar.
Pude sentir sus ojos en mí y luego para mi grata sorpresa contesto – Claro, muéstrame el camino y yo te sigo.- Sonrió y no pude evitar devolverle la sonrisa.
Lo bueno es que no quedaba lejos e Ian parecía entretenido. Caminamos y yo le fui mostrando monumentos y algunos datos históricos. Que milagro que no se aburriera ya que la mayoría de los humanos no prestan mucha atención a su historia.
-Entonces esta fuente es inspirada en las ninfas de agua ¿no?- Me pregunto mientras veíamos una hermosa fuente de mármol blanco, con las estatuas de hermosas mujeres jugando en el agua.
- Exacto, veo que me prestas atención.- Esboce una sonrisa. – Mira aquí estamos- Le dije señalando un pequeño pero precioso lugar. Momos era de madera blanca, con enormes cristales y un piso de rombos blanco y negro. A pesar de ser pequeño era muy famoso por sus excelentes comidas y la diversidad que podías llegar a encontrar.
Ian
Entramos al lugar y no podía dejar de sonreír por 2 razones: La primera era que estaba pasando mi tarde con Phoebe y aunque me cuesta admitirlo, es bastante divertido pasar tiempo con ella. Y la segunda era que estábamos en el restaurante donde trabaja mi padre y me daba mucha curiosidad. A pesar de que yo no encajo aquí mi padre parecía extrañar mucho este lugar y volver aquí fue lo único que le devolvió la sonrisa después de la muerte de mi madre. Una dulce voz me distrajo de mis pensamientos.
-Vamos, aquí hay una mesa libre.- Dijo Phoebe.
- Espera, quiero que conozcas a alguien.- Le dije y me miro confundida pero me siguió. Le lleve a la barra donde visualice a mi padre dándonos la espalda mientras organizaba unas cosas.
- Disculpe señor.- Dije cambiando la voz, me encantaba bromear con mi papa.
-¿Si?- Pregunto el moreno mientras se giraba. Mi padre y yo nos parecíamos mucho, el con sus cabellos castaños siempre en el rostro y sus ojos verdes iguales a los míos, era alto y de tez clara. Yo tenía el cabello de mi madre, negro como carbón pero en lo que se refiere a todo lo demás era idéntico a él. Además de que él se veía muy joven para su edad, me alegra que Phoebe haya aclarado ese asunto ya que siempre pensé que papa venia de otro planeta o se había hecho cirugía. No estaba tan lejos de la verdad; sonreí para mis adentros.
-Ian, hijo, que agradable sorpresa.- Contesto. Mire a Phoebe la cual estaba sonriendo por lo que supuse yo era que se había dado cuenta de el parecido y nos observaba con curiosidad.- No nos vas a presentar, bueno yo soy Robert Green, el padre de este engendro del mal. ¿Y tú eres?- Pregunto esbozando una sonrisa.
Phoebe sonrió- Yo soy Phoebe, Phoebe Monroe.- Dijo haciendo un leve saludo con la mano.
-Me alegra mucho que Ian esté haciendo amigos y deje de quejarse al fin- No pude evitar sonrojarme, iba a hablar con mi padre esta noche sobre esto-Espera, dijiste Monroe, tu padre era…- Antes de que pudiera continuar Phoebe lo interrumpió.
- Un señor, así que si usted es el padre de Ian, es el chef de aquí porque si lo es déjeme felicitarlo ya que su comida es deliciosa.- Le dijo y funciono porque mi padre se distrajo de inmediato.
-Muchas gracias, y díganme ¿qué puedo servirles?- Nos pregunto.
-Bueno primero busquemos una mesa y veamos el menú.- Sugerí, Phoebe asintió y me siguió hasta una mesa bajo uno de los ventanales.
-Muy bien ¿qué van a ordenar?- Nos pregunto una chica de cuatro brazos y cabellos azul eléctrico.
-Yo quiero una hamburguesa de queso y una soda.- Dije. Después de varios minutos inspeccionando el menú con cara de "¿Qué demonios es esto?", encontré algo aparentemente normal.
-Bueno señor tenemos especial de carne de cerdo de 3 cabezas y…- Comenzó a describirme una serie de carnes extrañas, a lo que yo abrí los ojos como platos y me estremecí levemente.
-So…solo car…nene nor...nor…mal por favor.- Tartamudee. La chica miro a Phoebe con una sonrisa.
-Yo quiero, ummm… bueno ves la hamburguesa grande.- Espero a que la mesera asintiera- Quiero esa como de este tamaño- Extendió sus brazos hasta conseguir un tamaño bastante… enorme. La chica la miro atónita.- Y también quiero la soda extra grande y las mega papas. –Termino de decir con una enorme sonrisa. La chica se quedo petrificada y luego se fue; Dios, Phoebe solo era delgada, aunque no creo que pueda con tanta comida.
No podía estar más equivocado.
Bueno pudieron darse cuenta de lo comelona que es Phoebe a pesar de ser delgada tipo casi anorexica, pero... Por que es tan delgada si como asi?
Descubranlo mas adelante XOXO
