Hola, espero y por favor no me maten pero se acuerdan de el avance q puse en el otro cap...bueno resulta q eso me quedo para el capitulo nueve jejeje... bueno aca les dejo el 8 y espero q sea de su agrado y PORFA comenten, eso me inspira y me anima a continuar.
Cap. 8
Rebel Girl
When she talks, I hear the revolution
in her hips, there's a revolution
when she walks, the revolution's coming
in her kiss, I taste the revolution!
Rebel girl rebel girl
rebel girl you are the queen of my world
Rebel girl/ Bikini kill
Phoebe
-Ho..oo..ola.- Tartamudeo lo que supuse era el nuevo profesor- Soo…y el proffeee…sor La…la…Lane.- Sus ojos recorrieron la habitación a gran velocidad hasta que se detuvieron en mi. Me miro asustado y temblando.
-Tuuu…e..res Phe..ee..Phoebe Monroooo…e.- Dijo. No era una pregunta, era más bien una afirmación, la constatación de un hecho. Suspire y asentí mientras jugaba con mi trenza. El día de hoy me había vestido con unos vaqueros, un t-shirt de Joan Jett and The Blackhearts, unas zapatillas negras, mi collar y delineador negro.- O tal vez debería llamarte The Pheebs.- Continuo. Mierda, ahora sí que estaba en problemas.
-¿Disculpe?- Dije tratando de confundirlo.
-The Pheebs, La destructora, La Reina de las Bromas. Tienes muchos nombres.- Dijo rápidamente.- Y no finjas que no sabes de lo que hablo-.
-No he hecho nada malo.- Mentí automáticamente.
-Ah no.-Dijo, había superado el tartamudeo pero ahora hablaba tan rápido que era difícil entenderlo.- Entonces tu no explotaste el laboratorio de ciencias 5 veces, Destruiste la mitad de la escuela, Hiciste una poción que puso verde la piel de todo el que se encontraba en la escuela, pintaste el gimnasio, tapaste todos los inodoros, traficaste y la lista sigue y sigue.-
Mierda.- ¡No pueden probar nada!- Grite.
-Si…i, si podemos.- Dijo.
-No hubo heridos.- Dije a la defensiva.
-Si hubo, recuerdas la estampida de elefantes.- Dijo mirándome suspicaz.
-Bueno Arthur- Dije sentándome en mi mesa mirándolo con una sonrisa malvada. Este me miro sorprendido al ver que yo sabía su nombre.- ¿Qué piensas hacer al respecto?- Pregunte.
Se quedo si palabras y antes de nada toco el timbre y se fue corriendo más rápido que cualquier estudiante.
-Nos rendimos ante ti Reina de las bromas.- Dijeron en coro mis compañeros del aula y luego salieron hacia su próxima clase.
-¿Reina de las bromas?- Pregunto Ian.
-¿Qué?, yo no he hecho nada.- Dije e Ian levanto una ceja.- Esta bien, he hecho algunas cosas de las que estoy bastante orgullosa y me he ganado el título después de años de obras maestras.-
-No eres como las demás chicas, ni siquiera en esta versión retorcida de mundo de donde vinimos.- Dijo Ian esbozando una sonrisa.
-Shush- Susurre y le puse un dedo en los labios.- Habla bajo, o ellos podrán oírnos.- Esboce una sonrisa y luego sentí el rubor inundar mis mejillas.
-Vamos, tenemos que ir a clase de entrenamiento ninja o como sea.- Dijo con mi dedo aun en sus labios, podía sentirlo cálidos en este. Rápidamente descarte esa clase de pensamientos y me fui con él.
En el pasillo volví a ver mariposas negras, pasaban por las ventanas con su grácil vuelo anunciando muerte donde quiera que fueran. Nos encontramos con Wind que juraría le guiño el ojo a Ian antes de caminar junto a mí y que este se pusiera a hablar con Kevin. Wind comenzó a hablar de trivialidades cuando de la nada me arrastro hasta una esquina dejando que los chicos se perdieran de nuestra vista.
-¿Qué pasa?- Le pregunte confundida.
-Muy bien Monroe, ¿juras decir la verdad y solo la verdad?- Pregunto medio frenética.
- Supongo…- Respondí confundida.- Pero no me comprometo a nada.- Agregue rápidamente pensando en algunos de mis actos que no serian para nada buenos de confesar.
-¿Qué piensas de Ian?- Pregunto.
-¿A qué te refieres?- Pregunte todavía más confundida.
-No te hagas, ¿piensas que es guapo?- Me observo impaciente esperando mi respuesta.
-No…no me había fijado.- Respondí dudosa.
-O Dios Phoebe, el es súper guapo. No ves que todas las chicas y algunos chicos…lo miran a cada rato- Dijo como si estuviera diciendo la cosa más obvia del mundo. Una ligera punzada de celos me apuñaló al escuchar eso pero la ignore.-Aunque el parece no notar tampoco las miradas de sus admiradoras-
- Yo en serio no lo había notado.- Conteste rápidamente
Suspiro.-Bueno míralo ahora, ¿no te parece guapo?- Dijo y lo observe conversar con Kevin. Wind estaba exagerando…guau, sus cabellos estaban perfectamente desordenados sobre su frente y le daban un aspecto de chico misterioso, sus ojos eran de un tono verde muy peculiar, a pesar de ser tan comunes, a Ian le daban un aspecto…asombroso. No era delgaducho, tenia pequeños músculos que se empezaban a marcar en su camiseta y además era extranjero…Mis pensamientos empezaron a vagar. Maldita seas Wind, gracias a ti ahora me empiezo a perder en los ojos de Ian.
Volví a la realidad al oír la voz de Wind.- ¿Pheebs, me estas escuchando?- Dijo.
-Este…si.- Dije automáticamente.
-No, no es cierto.- Dijo, esperaba una oleada de enojo de su parte pero solo la encontré sonriendo.- ¡Lo estabas mirando!- Grito y rápidamente le tape la boca.
-Estás loca, alguien podría escucharte.- Le dije media enojada y medio divertida a la vez.
-Viste, te dije que era guapo- Dijo en cuanto retire mi mano de su boca.- Y no intentes negarlo, si lo estabas mirando.- Suspire, Wind podía ver a través de mi.- Y es que quien no lo miraría, digo tiene un trasero precioso.-
Mi rostro se puso tan rojo como tomate.- ¿Wind, que dices?- Dije nerviosa.
-Pheebs, a veces puedes ser tan inocente.- Dijo de una manera que la hacía oír mayor.- Pero si, su trasero parece tallado por un escultor.-
-Recuerda que tienes novio Wind.- Dije.
-Phoebe, soy una chica. Amo a Kevin más que a nada en todos los mundos, pero eso no significa que no pueda decir la verdad: Ian Green tiene un trasero sexi.- Respondió.
-Touche- Le dije esbozando una sonrisa, no lo iba a admitir delante de Wind para no darle el gusto, pero ella tenía razón. – Vámonos antes de que comiences a mirar más traseros.- Dije guiándola hasta el salón.
-Espera Pheebs.- Dijo inesperadamente y me detuve esperando a que prosiguiera.- ¿Crees que pueda agarrárselo sin que se dé cuenta?- Al oír estas palabras solo pude comenzar a reír a carcajadas para luego ser arrastrada por una Wind enojada hasta el salón de clases.
Ian
Aun podía sentir el calor del dedo de Phoebe en mis labios. El rubor inundaba mis mejillas y mis pensamientos eran el clásico "¿Sentirá ella lo mismo por mi? Hice todo lo posible por alejar esos pensamientos de mi mente pero como la mente es débil al igual que la carne no lo logre.
Al llegar al salón todos los chicos se vestían con sus trajes negros. Proseguí junto con Kevin a buscar los vestidores para hacer lo mismo. Me coloque un traje negro que bueno era básicamente todo lo que uno ve en las películas. Botas, leotardo, mascara etc. Al salir de los vestidores nos dirigimos con Phoebe y Wind. Casi me desmayo olvidándome de respirar al ver a Phoebe. El leotardo negro de cuerpo completo se pegaba perfectamente a su piel marcando cada una de sus partes: subía por sus largas e imponentes piernas, pasaba por su trasero que debo admitir, no está nada mal y a pesar de estar cubierto por una faldita, era igual de prominente. Incluso su cola estaba cubierta de tela, y esta seguía cubriendo su inexistente panza marcando su delgadez, que por suerte no se veía tan mal el día de hoy. Hasta su pecho se veía más abultado y cada vez que subía y bajaba cuando ella respiraba era una gran tortura para mí, el traje cubría sus delgados brazos y sus manos estaban cubiertas por guantes. El traje seguía subiendo por su cuello pero su capucha estaba bajada, dejando a la vista un moño hecho con la trenza y par de flecos sueltos que le daban un aspecto de glamur.
La clase se llama…este bueno…si… pero le llamamos entrenamiento ninja y la verdad yo no logro recordar el nombre.
Phoebe se ruborizo al ver la intensidad de mi mirada y Wind se reía suavemente al ver la escena.
-¿Que tanto miras?- Me pregunto con esa voz tan dulce que nunca lograras identificar cuáles son sus sentimientos.
-Este yo…- "Piensa rápido" me dije a mi mismo.- En que es una tontería que te tapes la cola si es negra.- Dije rápidamente rogando porque no notara el nerviosismo de mi voz.
-Oh, este…no lo sé.- Respondió confundida y luego el profesor nos mando a tomar nuestros lugares.
El entrenamiento ninja está basado básicamente en:
1-Agilidad
2-Rapidez
3-Escapar
4-No dejar rastro
5-Pelea
6-Manejo de armas
Esta ultima casi nunca es utilizada, pero después de los días oscuros, sea lo que sea que se a eso. Es obligatorio que la población esté preparada para cualquier situación, por lo que no había más remedio que tomar la clase. Después de quedar atrapado en una ventana de utilería, en una chimenea y haber caído en el trasero de alguien, descubrí que no soy el mejor ninja del mundo o, y casi le clavo a Phoebe 5 estrellas ninja en la cabeza por lo que no se hallaba de buen humor conmigo. Y para terminar mi sentencia nos tocaba pelear y, por qué no, adivinen con quien me toco luchar. Sip, Phoebe Monroe…sospecho que el profesor lo hizo apropósito después de haberle cortado los 3 pelos de la cabeza accidentalmente.
Wind me miro con pena, Kevin negaba con la cabeza y Phoebe me sonreía malévolamente.
-Tomen sus espadas y comiencen.- Dijo el maestro.- O, y señorita Monroe, no lo lastime…mucho.- Termino de decir, trague en seco.
-No puedo prometer nada.- Dijo Phoebe y el maestro sonrió ante su respuesta.
Yo podría comparar a Phoebe con la niña de Silent Hill, Alexa, tan dulce e inocente pero en realidad era un pequeño demonio. Bueno Jodelle Ferland, tienes competencia y está más buena.
-Preparado para morir, es decir…no, si es morir.- Dijo mi hermosa perdición.
-La verdad es que tenía la esperanza de vivir unos 250 años, tú sabes…envejecer y todo eso.- Respondí.
-Oh, que lastima.- Dijo y antes de que pudiera llegar a parpadear, saco una larga y filosa espada y se lanzo sobre mí.
Damas, caballeros, brujos, licántropos y cuarentones calvos que viven con sus madres…adivinen, Phoebe era como la protagonista de SuckerPunch con la espada y yo, bueno yo me encogía mejor que Cuasimodo y corría más rápido que Flash cuando ella blandía su espada hacia mí.
-¡Dios solo sabes correr!- Dijo un enojada y divertida Phoebe al verme huir cada que ella intentaba atacarme.
-También se romper corazones con mis encantos.- Dije y Phoebe puso los ojos en blanco. Todos en la clase comenzaron a reír, definitivamente esta "pelea" estaría online próximamente. En ese tira y jala duramos como 15 minutos para luego ser salvado por el timbre.
-Uff.- Suspire esbozando una sonrisa.
Salimos y medio solté un suspiro de tristeza al ver a Phoebe sin el leotardo, esta me miro con una sonrisa que decía "cobarde" y "revancha" en sus labios.
Wind
-¿No te parecen la cosa más adorable del mundo?- Le pregunte a Kevin con una sonrisa mientras el metía sus libros en su casillero.
-¿A qué te refieres?- Pregunto.
-A Ian y Phoebe, es obvio que se gustan.- Dije sin poder contener una enorme sonrisa.
-Twinki- Me llamo con uno de los apodos que usamos con cariño.- ¿Qué te he dicho de jugar a la casamentera?- Pregunto.
-Pero…- Dije mordiéndome el labio.- Ellos se gustan, yo solo les estoy dando un empujoncito.-
-Tú y tus empujoncitos…- Dijo Tomando unos cabellos que se salieron de mi cola de caballo, y colocándolos detrás de mi oreja.
-Es que yo quiero que todos sean tan felices como tú y yo- Dije con voz de niña buena.
-No todos encuentran a su alma gemela en el jardín de niños.- Contesto con una sonrisa.- Y eso que no éramos tan diferentes a ese par -
-No podría olvidarlo nunca.- Dije y entonces ambos nos pusimos a recordar.
Tan solo tenía 5 años cuando entre al jardín de niños, la primera vez que lo vi; era una pequeña muñeca de porcelana decía mi madre. Aun recuerdo mi vestido azul celeste, mi cinta de pelo y mis zapatitos blancos.
-Niños, esta es Windfred Betep, su nueva compañera.- Todo iba bien hasta que la maestra dijo mi horrible nombre y todos comenzaron a reír, todos excepto un chico vestido con shorts y una camisa que decía Go to Chicago, the Windy city. Pero lo que más llamo mi atención fue el niño en sí, con su piel bronceada y sus cabellos que eran un frondoso árbol. Como saben de hecho yo llegue a confundirlo con un árbol, pero después de que me perdono y me regalo esa flor ya no tuve opción. Quede perdidamente enamorada de él y supe años más tarde que él se había enamorado en ese instante también, pero como buen niño de 5 años, lo demostraba molestándome así que como podrán imaginarse fueron muchos años de tira y jala, hasta que una tarde de primavera a los 10…
Irónicamente traía un vestido azul celeste como el día en que nos conocimos; ese día estaba llorando una tarde en el parque. Unos lobos mutantes o lo que sea, nos habían acorralado a mí y a Phoebe en el bosque (cuando pasas mucho tiempo con Phoebe casi siempre algo termina atacándote) y los habíamos vencido pero antes ellos me habían empujado en lodo y habían arruinado mi nuevo vestido. Phoebe intento contentarme y arreglarlo pero antes de que pudiera hacer algo me fui corriendo y ella tratando de no empeorar las cosas decidió no seguirme. Entonces apareció Kevin que sonrió al verme hasta que se dio cuenta de mi estado de ánimo.
"¿Estás bien?" Me pregunto con delicadeza, sentándose a mi lado.
Yo entre sollozos le respondí. "No, unos…unos…el bosque y…y mi…mi vestido." Tartamudee y antes de darme cuenta estaba llorando en sus brazos.
"No llores, te ves más bonita cuando no lloras" susurro para luego abrasándome con todas sus fuerzas. Entonces lo hice, tome la iniciativa.
"Eres mi novio." Dije.
"¿Qué?" Pregunto realmente confundido.
"No eres sordo, eres mi novio y tú y yo nos casaremos algún día."
"Pero tú me odias." Dijo. Aunque en ningún momento se opuso y yo lo note.
Me seque las lagrimas que aun rozaban mis mejillas."Este yo…" Pausa, mas pausa, nada se me ocurría, pausa."Bueno pues tú me gustas mucho okey, ya, lo dije. ¿Feliz?" Dije enojada y me tape los ojos para no tener que verlo rechazándome.
Me beso en la mejilla. Sorpresa, emoción, felicidad…sentí el rubor inundar mis pálidas mejillas.
"Muy muy feliz."Termino de decir para luego levantarse, tomarme de la mano e invitarme a comer un delicioso helado.
-Sip, no podría olvidarlo nunca.- Dije esbozando una sonrisa.
-Me haría el honor de acompañarme a la cafetería Madame.- Dijo Kevin algo ruborizado pero con una ligera sonrisa en sus labios.
-Todos los días de mi vida.- Conteste y prosiguió a tomarme la mano para llevarme, más felices que nunca, a almorzar.
Les gusto? espero q si, aqui les doy un poco mas de Wind y Kevin, Les gusta esta pareja? y bueno espero haberles sacado una q otra risa y animarlos a comentar y a dejarme sus sugerencias y criticas q siempre son bien resividas XD
Nos vemos en el proximo cap...si es q se me ocurre q escribir #D
